El conflicto armado desencadenado por Israel y EE.UU. contra Irán está teniendo grandes repercusiones en el turismo mundial. El precio del combustible se ha disparado y la guerra ha afectado de lleno a importantes hubs aéreos en la península aràbiga, como Dubái, Doha o Abu Dhabi, provocando grandes disrupciones en las rutas aéreas.

Muchas reservas de viajes se han ido cancelando en los destinos turísticos más concurridos a medida que crecía la inquietud entre los pasajeros. Mientras tanto, los rincones más tranquilos de Europa se han ido llenano rápidamente, atrayendo a quienes buscan estabilidad.
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