El conflicto armado desencadenado por Israel y EE.UU. contra Irán está teniendo grandes repercusiones en el turismo mundial. El precio del combustible se ha disparado y la guerra ha afectado de lleno a importantes hubs aéreos en la península aràbiga, como Dubái, Doha o Abu Dhabi, provocando grandes disrupciones en las rutas aéreas.

Muchas reservas de viajes se han ido cancelando en los destinos turísticos más concurridos a medida que crecía la inquietud entre los pasajeros. Mientras tanto, los rincones más tranquilos de Europa se han ido llenano rápidamente, atrayendo a quienes buscan estabilidad.

Algunos de los antiguos mausoleos, santuarios y tumbas de los santos sufíes, situados principalmente en el área de la ciudad maliense de Tombuctú y que fueron un lugar de peregrinación durante siglos, han sido restaurados a través de un proyecto local e internacional auspiciado por la UNESCO, tres años después de que fuesen deliberadamente destruidos por grupos armados vinculados a al-Qaida.