UNI√ďN EUROPEA – ¬ŅConocemos y ejercemos nuestros derechos como usuarios ante el retraso o cancelaci√≥n de nuestro vuelo?

En las √ļltimas d√©cadas el uso del avi√≥n entre los viajeros de todo el mundo se ha popularizado enormemente y m√°s a√ļn con la irrupci√≥n en el mercado de las compa√Ī√≠as de bajo coste que abarataron algunos trayectos hasta l√≠mite inconcebibles.

Por ello, cada a√Īo somos millones de viajeros en todo el mundo los que con m√°s o menos frecuencia acabamos utilizando este medio de transporte para nuestros desplazamientos de media y larga distancia, ya que ofrece rapidez y comodidad, adem√°s de unos precios, en general, muy competitivos y asequibles.

Pero, por otra parte, tambi√©n estamos expuestos a la posibilidad de que nos veamos afectados por un retraso (hablamos de retrasos de varias horas, ya que los m√°s cortos en tiempo son bastante m√°s frecuentes) o por una cancelaci√≥n de nuestro vuelo. O incluso que se nos deniegue el embarque en nuestro vuelo a causa de una sobreventa de pasajes (el temido overbooking o oversale) por parte de la compa√Ī√≠a a√©rea. Nosotros mismos, sin ir m√°s lejos, recordamos haber sufrido retrasos graves, cancelaciones y overbookings en aeropuertos de ciudades tan dispares como Barcelona, Madrid, La Habana, Chicago, El Cairo o Kunming, entre otros.
Vuleos retrasados
Aparte de las obvias molestias y el enojo que este tipo de situaciones crean en el pasajero (el tiempo perdido en el aeropuerto es tiempo que dejamos de disfrutar en el destino), cada vez más nos encontramos con otro efecto indeseado: la posible pérdida de una reserva hecha en destino (alojamiento, coche de alquiler, tren, etc) al no presentarnos a la hora prevista, lo cual puede acarrearnos un coste económico al tratarse de reservas no reembolsables.

Frente a esto, los usuarios muchas veces desconocemos que las compa√Ī√≠as a√©reas est√°n legalmente obligadas a indemnizarnos cuando se dan ciertas circunstancias. Y es que el Reglamento (CE) n¬ļ 261/2004 del Parlamento Europeo y del Consejo, del 11 de febrero de 2004, estableci√≥ las normas comunes sobre compensaci√≥n y asistencia a los pasajeros a√©reos en caso de denegaci√≥n de embarque y de cancelaci√≥n o retrasos de m√°s de 3 horas en vuelos.

Esta normativa se aplica a los vuelos de cualquier compa√Ī√≠a a√©rea (incluyendo las low-cost) con origen en un aeropuerto de la Uni√≥n Europea, as√≠ como los que tengan como destino un aeropuerto de la Uni√≥n Europea y sean operados por una compa√Ī√≠a a√©rea de un pa√≠s de la Uni√≥n. Por su parte, Islandia, Noruega y Suiza tambi√©n se adhirieron a esta regulaci√≥n de la Uni√≥n Europea, por lo que tambi√©n es aplicable a vuelos con origen o destino en esos pa√≠ses. Las indemnizaciones previstas van de los 250 a los 650 euros seg√ļn el caso y las reclamaciones por parte de los pasajeros pueden presentarse hasta 10 a√Īos despu√©s, a contar desde la fecha efetiva del vuelo cancelado, denegado o retrasado.

Pero, incluso conociendo esta normativa, son muchos los pasajeros, entre los cuales nos podr√≠amos incluir, que finalmente no ejercen sus derechos por varios motivos: trabas administrativas de las compa√Ī√≠as a√©reas u organismos aeroportuarios a la hora de llevar a cabo la reclamaci√≥n, desidia originada por la creencia de que no va a servir de nada, falta de tiempo, etc. L√≥gicamente esto beneficia a las compa√Ī√≠as a√©reas, las cuales se ahorran cientos de millones de euros en indemnizaciones que legalmente estar√≠an obligadas a pagar.

Por ello, sea por desconocimiento de nuestros derechos como pasajeros o bien por nuestra inacci√≥n, nos pueden resultar de gran ayuda portales de internet como Flightright que est√°n especializados en gestionar reclamaciones a las compa√Ī√≠as a√©reas. A trav√©s de su web podemos empezar por conocer, indicando el n¬ļ de nuestro vuelo y la fecha, si le corresponde alg√ļn tipo de indemnizaci√≥n y cu√°nto.

En caso afirmativo podemos dejar en sus manos la tramitaci√≥n de la reclamaci√≥n y el portal s√≥lo cobra un porcentaje de la indemnizaci√≥n en caso de que lleguemos a cobrarla. Por tanto nosotros no asumimos ning√ļn riesgo y, por el contrario, nos beneficiamos de su experiencia y conocimientos.

As√≠ que ya no tenemos ninguna excusa para regalar a las compa√Ī√≠as a√©reas un dinero que legalmente nos corresponde en caso de que tengamos la mala suerte de vernos afectados por alguno de los supuestos mencionados. Al menos as√≠ compensamos en parte el mal rato pasado.