BULGARIA – El esqueleto de un vampiro de 700 años atrae a una multitud de visitantes

Una oleada de turistas interesados de una forma u otra en el mundo de los “vampiros”, o quizás sólo por el morbo, ha recalado recientemente en la ciudad de Sozopol, junto al Mar Negro, después de conocerse que un grupo de arqueólogos ha desenterrado un esqueleto de 700 años de edad con una estaca de metal clavada en el corazón.

Este esqueleto, encontrado en una tumba del cementerio de Sozopol, ha generado tanto interés morboso que las autoridades búlgaras han decidido trasladarlo al Museo de Historia Natural de Sofía, donde se encuentra actualmente en exhibición. La vampiromanía ha sido durante mucho tiempo una fuente de ingresos turísticos en Bulgaria, donde la tradición de los vampiros se mezcla con la historia local y al menos unos 100 esqueletos con estacas o palos clavados a través de sus corazones han sido descubiertos en los últimos años.

Y es que de acuerdo con una vieja superstición en la región de los Balcanes, los cuerpos de las personas malvadas debían ser atravesados por una estaca tras su muerte para evitar que regresaran de la tumba para atormentar a los vivos.

FILIPINAS – La central nuclear de Bataan, nuevo y curioso destino turístico

En 1984, la central nuclear de Bataan, situada en la península de igual nombre en la isla filipina de Luzón, fue creada para ser la primera central eléctrica de su tipo en el Sudeste Asiático. Pero tras el desastre nuclear de Chernóbil, ocurrido en 1986 en la entonces URSS, los planes para comenzar a utilizar la planta de Bataan se paralizaron abruptamente.

Después de años de negociaciones parecía que la planta nuclear podría llegar a entrar en funcionamiento, hasta que ocurrió el desastre nuclear de Fukushima en el mes de marzo de 2011 en Japón, y ello hizo abandonar los planes nucleares definitivamente.

Curiosamente, ahora, y por primera vez, la planta tiene un uso definido, aunque completamente distinto de aquel para la que fue construida, ya que ahora es un destino turístico, donde nacionales y extranjeros pueden reservar, con meses de antelación, visitas guiadas a la planta nuclear.

Debido a que esta planta nunca ha llegado a entrar en funcionamiento y generar electricidad, a los visitantes se les permite caminar por el edificio de contención del reactor y tener una visión única de la energía nuclear.

MÉXICO – Cuenta atrás en Tapachula para el día del fin del mundo

No todas las noticias son malas noticias para México. Las autoridades turísticas de Tapachula, situada en el estado mexicano de Chiapas, han instalado un reloj de cuenta atrás al 21 de diciembre de 2012, la fecha en que acaba el calendario maya, o como algunos interpretan, el día en que el mundo llega a su fin. De hecho, la mayoría de expertos están de acuerdo en que esa fecha simplemente marca el inicio de un nuevo ciclo maya, y no el fin del mundo.

Aunque Tapachula es una ciudad pequeña que no es especialmente conocida por sus ruinas mayas, el cercano yacimiento de Izapa es un sitio rico en tesoros arqueológicos.

Las autoridades turísticas de la región esperan que este inusitado interés mediático en el calendario maya atraerá un gran número de visitantes a la ciudad, al estado y al país en general, algo muy positivo para la industria turística mexicana que atraviesa un momento muy delicado por el clima de violencia que sacude algunas zonas del país.

SRI LANKA – La Marina de Sri Lanka ofrece excursiones para el avistamiento de ballenas

La Marina de Sri Lanka se está metiendo de lleno en el negocio turístico, en un esfuerzo por mejorar la imagen del país después de tres décadas de guerra civil, y con el fin de ofrecer a los visitantes una nueva atracción inexistente hasta ahora en el país.

Con ello pone a disposición de los turistas un servicio de ferris para excursiones que permitirán la observación de ballenas desde el puerto turístico de Galle, en el sur del país.

El coste de la excursión a bordo de este ferry de lujo es de 100 US$. La excursión tiene una duración de cinco horas y se llevarán a cabo durante el mes de abril, época en la que las ballenas se puede ver por la zona.