Los tiburones peregrinos son la segunda especie de pez más grande del mundo después del tiburón ballena, ya que pueden alcanzar los 10 metros de longitud y las cuatro toneladas de peso.
Pero, en general, son inofensivos para el ser humano, ya que se alimenta de plancton filtrando el agua y por ello nada lentamente y la mayor parte del tiempo con la boca muy abierta.

Debido a que fue muy perseguido y explotado en el pasado, hoy en día el tiburón pelegrino es una especie muy vulnerable y esquiva, por lo que no es fácil poder verlos. Pero frente a la costa irlandesa, estos tranquilos gigantes nadan tan cerca de la orilla que casi se pueden tocar.