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CHINA

China, el despertar del gigante

Data Data viatge: 2006. Publicat el 14/06/2007
2.2 de 5 (107 vots)

Introducción

Nota

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Parece ser que el gigante dormido ya se esta despertando. China no tan solo se esta abriendo al exterior, moder- nizando y occidentalizando a pasos agigantados, si no que desde Europa los nuevos vuelos directos nos acercan cada vez más a esta apasionante cultura milenaria, hasta el punto de que es hoy día uno de los destinos turísticos de moda.

Los itinerarios dentro de este país, veinte veces mayor que España, son infinitos. Nosotros hicimos un recorrido próximo a la costa este, desde Beijing hasta la provincia de Guangxi, y desde allí a Shanghai.

Ruta de este viaje
Ruta de este viaje

Vimos parte de la China imperial, hicimos un crucero por el Yangtze y sus Tres Gargantas, cerca de Yangshuo navegamos el río Li rodeados de un paisaje cárstico increíble, descansamos en Ping'an rodeados de terrazas de arroz junto a las etnias zhuang y yao, y acabamos en la cosmopolita Shanghai bajo la sombra de sus más de mil rascacielos.

Un variado y sencillo viaje de introducción a un país que aún hoy sigue siendo un gran desconocido lleno de tópicos. Hay que destacar el desconocimiento absoluto del ingles por el 99,9% de la población, no intentéis hablar chino cada símbolo puede llegar a tener hasta ocho entonaciones (y significados) distintos, vete tu a saber lo que le estas diciendo.

A pesar de la mala fama que tiene el funcionariado nosotros no tuvimos ningún problema, bien al contrario siempre nos ayudaron tanto como pudieron dentro de sus posibilidades. Otro aspecto a destacar es el enorme turismo interno que invade todas sus atracciones turísticas. Y por supuesto la comida, escorpiones, arroz o berenjenas, cualquier cosa que se te ocurra, todo ello deliciosamente cocinado.

China es un país que a pesar de las reticencias con las que empecé el viaje, me ha dejado muy buen sabor de boca, y muchas ganas de volver. Ya me relamo solo de imaginarme tomado un plato de fideos en algún puesto callejero amenizado por una cerveza Tsingtao bien fresquita.

En la web Abierto por vacaciones, de los autores de este relato, encontraréis el texto y fotos originales de este y otros viajes.

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 DIARIO DE VIAJE A CHINA

BEIJING, 4 a 7 de septiembre

Beijing se fundó el año 1045 antes de nuestra era, y durante 800 años fue la capital de las dinastías Liao, Jin, Yuan, Ming y Qing. La cantidad de edificios y testimonios de la época imperial es impresionante. Dentro de la ciudad hay tres monumentos considerados por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad: la Ciudad Prohibida, el Palacio de Verano y el Templo del Cielo, y en sus alrededores están: la Gran Muralla y el Sitio del Hombre de Beijing. Templos, museos, numerosos parques y jardines, la oferta es ilimitada.

El primer día aterrizamos en Pekín alrededor de las 6:00 de la mañana, en un vuelo de Finnair procedente de Barcelona con escala en Helsinki, que nos costo 525 € más tasas, un precio difícil de mejorar. Por 96 Y un taxi nos lleva al hotel que ya habíamos reservado previamente por Internet, situado en pleno centro del hutong Sanjing, los callejones que conectan el interior de la ciudad vieja. Beijing Far East Hotel (90 TieShuXieJie Xuanwu District). 220 Y la habitación doble con baño, toallas, jabón, cepillo de dientes, tv, nevera, dos sofás. Limpio, aunque con moqueta. Desayuno buffet libre 28 Y. Quiosco con prensa y refrescos. Agencia de turismo, organiza excursiones a la gran muralla, ópera...

Tras despojarnos de las mochilas y lavarnos los dientes, cambiamos dinero (1 € = 9,95 Y) y nos vamos dando un paseo hasta la Plaza de Tiananmen, que antiguamente era la entrada a la ciudad Imperial. Es una enorme plaza de 800 mts x 420 mts, rodeada de edificios de aspecto socialista, donde destacan el Mausoleo de Mao Zedong, el Monumento a los Héroes del Pueblo, y sobre todo la Puerta de la Paz Celestial presidida por un enorme retrato de Mao. Esta llena de actividad, bullicio, cometas, turistas, y chinos haciéndose fotos frente al retrato de Mao.

Ciudad Prohibida
Ciudad Prohibida

Por la Puerta de la Paz Celestial entramos a la Ciudad Prohibida (60 Y), en teoría uno de los platos fuertes de la visita a China. Fue la residencia imperial de 24 emperadores durante más de 500 años. Construida entre 1407 y 1420, se dice que trabajaron más de un millón de obreros y cien mil artesanos. Desde la Puerta de la Paz Celestial hasta la Puerta del Valor Militar Divino, pasando por el famoso Salón de la Armonía Suprema (contiene el trono imperial), el Palacio de la Pureza Celestial, el Jardín Imperial o alguna de sus 9.999 habitaciones, un vistazo rápido al palacio nos llevó más de tres horas, y eso que están restaurando casi todos los edificios de cara a Beijing 2008.

Para mí ha sido una de las grandes decepciones del viaje, no es más que un montón de cemento, ladrillo rojo y tejas amarillas esparcidos en 720.000 m2 carentes de cualquier tipo de vida o encanto. El fiasco es aún mayor si lo comparas con otros palacios asiáticos de su estilo, como el Palacio Real de Phnom Penh o el Gran Palacio de Bangkok.

Cansados por el intenso calor y el largo vuelo en avión, vamos al hotel a dormir un par de horas. Acabamos el día en el Templo del Cielo (35 Y), construido en 1420 durante la dinastía Ming. El emperador acudía a él dos veces al año, al principio de la primavera para rogar por una buena cosecha, y durante el solsticio de invierno para agradecer al cielo por la cosecha. El altar es una gran plataforma redonda escalonada de mármol blanco rodeada por un muro cuadrado. Es un simbolismo del cielo (redondo) dentro de la tierra (cuadrada). Desde el altar se ven los otros dos edificios destacados: la Bóveda Imperial del Cielo, conocida como la Pared del Eco debido a la particular forma que tiene de transmitir el sonido, y el Templo de las Rogativas por Buenas Cosechas, un majestuoso templo redondo de 38 metros de altura y 30 de diámetro, con un triple tejado azul oscuro.

Volvemos al hotel en taxi, la mayoría de desplazamientos dentro de las ciudades chinas los hicimos en taxi, es cómodo y barato, entre 1 y dos euros desplazamientos de unos treinta minutos. Cenamos dentro del hutong (86 Y cuatro personas).

Al día siguiente desayuno en el hotel y visita al Palacio de Verano (50 Y). A 15 km del centro, ocupa casi 300 Ha de las que una tercera parte es agua. Construido durante la dinastía Jin, es el Jardín chino por excelencia. Todo el complejo incluye más de 3.000 estructuras, incluyendo edificios, templos, torres, puentes y habitaciones privadas. Paseos en barca por el Lago Kunming, a pie por el Jardín de la Armonía o Suzhou Market St., visitar la Sala de la Benevolencia que usaba como oficina el emperador, visitar cualquiera de los múltiples pabellones que hay en la Colina de la Longevidad, o disfrutar de las vistas desde la cima. Nosotros gastamos un día entero, y se podría estar alguno más.

Por la noche hemos ido a la opera al Teatro Liyuan (80 Y). La representación resulta ser una maravilla, una combinación de teatro, música, acrobacias, artes marciales y gimnasia, todo integrado en este género perfectamente combinado y armonizado. Se puede seguir perfectamente, pues es subtitulada en inglés, la historia es de lo más normal, chico conoce chica... Acabamos en un mercadillo nocturno comiendo algunos escorpiones... Antes de irnos a dormir dejamos contratada en el hotel la excursión de mañana a la Gran Muralla.

Gran Muralla
Gran Muralla

El gran día empieza a las cinco de la mañana, ducha, y desayuno en el buffet libre. Desde el hotel una furgoneta (110 Y) nos acerca en tres horas a Jinshanling (30 Y) a 140 km de Beijing. Estamos a las puertas de La Gran Muralla. Escogemos los tramos de Jinshanling y Simatai, por estar menos saturados de turistas, menos restaurados y seguramente serán más auténticos. Haremos un recorrido a pie de 10 km rodeados solo de montañas y árboles. La gran muralla es la obra por excelencia de China. Se empezó a construir hace más de 2.500 años para intentar protegerse de las amenazas de los nómadas del norte. El terreno hacia de barrera natural, y la muralla ofrecía protección y una ventaja de altura desde la que defenderse de los atacantes. Mide la friolera de 6.350 km de largo, y se dice que es la única obra humana que se puede ver desde el espacio. El tramo de Jinshanling se empezó a construir en 1368 durante la dinastía Ming. Tras subir una empinada colina alcanzamos la muralla. Esta hecha de piedra y ladrillo, tiene una altura media de ocho metros y un ancho de cinco. Todo el camino esta salpicado de torres de vigilancia, que en algunos casos se usaban también como almacenes de comida, grano o armas. Tras un par de horas caminando conectamos con el tramo de Simatai (40 ). Apenas ha sido restaurado, puede decirse que esta en su mayoría como hace 500 años cuando se construyo durante la dinastía Ming. Aquí el camino es más empinado y estrecho, hay pendientes de hasta el 80%, y algunos tramos hay que caminarlos por el exterior de la muralla, debido a su deteriorado estado de conservación. Todo el recorrido (10 km) puede hacerse en menos de cuatro horas sin excesivo esfuerzo. Hay que llevar calzado cómodo y ropa ligera, lo más duro será el calor. Pero no preocuparse, durante todo el recorrido hay gente vendiendo agua y refrescos diversos.

Tres agotadoras horas en la furgoneta nos llevan de vuelta al hotel. Ducha, paseo y cena por la zona de Wangfujing Dajie, una zona comercial sin ningún tipo de interés más que la sorprendente profusión de neones que tanto entusiasman a estos chinos.

Ultimo día en Pekín, hoy por la noche cogeremos el tren a Pingyao, mientras aprovechamos para visitar algo más. Cogemos el metro y nos acercamos al Templo de los Lamas Es el templo budista tibetano más importante fuera del Tibet. Lo encontramos lleno de devotos orando y haciendo ofrendas de incienso y flores de loto. En su origen fue construido como el palacio del príncipe Yongzhen, antes de subir al trono imperial de la dinastía Qing. Cuando Yongzhen se convirtió en emperador, no parecía conveniente permitir que ningún otro miembro de la familia real viviera en su palacio, por lo que se decidió convertirlo en un templo. Lo más llamativo quizás son los grandes molinos de oración junto al Salón de la Eterna Armonía, y en el último pabellón, el Salón de las Diez mil Felicidades, un escultura de Buda de 18 metros tallada en un sólo tronco de sándalo, la mayor del mundo en su genero.

Cruzando la calle se encuentra el Templo de Confucio (10 Y). Fue fundado en 1302 bajo la dinastía Yuan, y es el segundo más grande dedicado a Confucio después del de Qufu. Se pueden visitar la Academia Imperial, una sala que alberga una buena colección de instrumentos musicales antiguos, y un puente del parque adornado con cientos de estelas con los nombres de los candidatos que superaron el grado más alto del sistema de exámenes confuciano. Tal vez el lugar más importante sea el pabellón donde se conservan varios cientos de estelas de piedra en las que están grabadas las enseñanzas de Confucio. Desafortunadamente las obras de restauración nos privaron de algunas cosas...

En taxi nos acercamos al Parque Jingshan. Es el punto más alto de Beijing, justo al norte de la Ciudad Imperial. Fue construido en 1179 durante la dinastía Jin, y fue de uso exclusivo del emperador durante las dinastías Yuan, Min y Qing (1911). Es un bonito parque imperial, a la entrada hay una exposición de peces y bonsáis, el césped verde y bien cuidado esta por doquier, altos árboles, ardillas y flores de todo tipo. Es famoso por albergar más de 200 tipos de peonías entre abril y mayo. Desde lo alto de la colina hay diferentes miradores desde los que contemplar la Ciudad Prohibida, si las obras no lo impiden.

Parque Beihai
Parque Beihai

Enfrente de el esta el Parque Beihai. Es un milenario jardín imperial de las dinastías Liao, Jin, Yuan, Ming y Qing. Ocupa una extensión de 700.000 m², donde más de la mitad es agua. ¿Que ver? El Templo de los Cinco Dragones, el Muro de los Nueve Dragones, la Habitación Jingxin, el Muro Circular, y lo más destacado: la Pagoda Blanca. Es el punto más alto de la isla Qiong, mide 40 metros de altura, y esta toda ella construida en piedra blanca. En su interior hay libros sagrados, ropas y cazos para limosna budistas, incluso huesos y cenizas de monjes de recta moral y buenos comportamientos. Pasear, comer, beber algo, alquilar un bote... un lugar tranquilo donde relajarse.

Tras una intensa mañana llena de visitas nos acercamos a un restaurante a probar el pato laqueado, una receta que se remonta a la época de la dinastía Ming, y que se sirve en restaurantes desde hace 400 años. Otro de los reclamos turísticos de la capital china.

Pasamos a recoger las mochilas y nos dirigimos a la Estación del Oeste. El acceso se hace lentamente debido al apelotonamiento de la gente dejando los paquetes en las cintas de escaneo, subimos a la planta superior donde se encuentran los andenes, y lo recorremos entero hasta llegar al vagón 14 donde se encuentran nuestras literas. Hay 66 camas por vagón distribuidas en compartimentos para seis personas cada uno, dos literas triples. Sábana, toalla, manta y termo de agua caliente, limpio, dos azafatas por vagón, dos lavabos turcos sin cadena y un baño con dos lavamanos. Además pasan carritos con galletas, fruta e incluso carne en salsa. A las 22:00 se apagan las luces.

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PINGYAO, 8 de septiembre

Pingyao es una pequeña ciudad de 40.000 habitantes a mitad de camino entre Pekín y Xi'an. Fundada en el siglo XIV, mantiene buena parte de su arquitectura original de las épocas Ming y Qing, además de conservar la muralla original construida en 1370 que rodea el casco antiguo. El ambiente es plenamente feudal, la Torre de la Campana ocupa el centro, las calles están adoquinadas y adornadas con farolillos rojos, las casas son de estilo tradicional con amplios y bonitos patios, hay templos, antiguas oficinas de cambio convertidas en museos, tiendas por doquier, restaurantes... Toda la ciudad, dominada por el color gris de ladrillos y tejas, es un gran monumento. Patrimonio de la Humanidad desde 1997. La disposición de la ciudad representa una tortuga, símbolo de la longevidad y la paz. La puerta sur representa la cabeza, la puerta norte la cola (lugar donde descarga la lluvia y el alcantarillado), las cuatro puertas a oeste y este son las cuatro patas, y sus cuatro avenidas, ocho calles y 72 callejuelas simulan el dibujo del caparazón.

El tren llega a las 6:00, hace un frío que pela. En el ricksaw que nos lleva hasta el hotel nos quedamos helados. Para colmo nos informan de que una avería eléctrica nos ha dejado sin agua caliente. En fin... Yamen Hostel (69 Yamen St). 180 Y la hab. doble, ducha, baño, jabón, cepillo de dientes, peine y gorro para la ducha. Desayuno 18 Y, café 5 Y, taza de chocolate 10 Y. Internet gratis. Ubicado en una casa tradicional construida en 1791, tiene varios patios adornados con farolillos rojos, las habitaciones están amuebladas al estilo Ming y Qing, y se respira un agradable ambiente de paz y tranquilidad. Ingles fluido en recepción. Reserva y compra de billetes de tren y autobús. Pertenece a la cadena YHI.

Pingyao puede visitarse en un día. Para disfrutar de algo más que el placer de pasear por sus calles, y visitar los principales lugares de interés de la ciudad antigua, templos y casas fundamentalmente, hay que sacar un pase de 120 . Una vez comprado visitamos a lo largo del día los siguientes puntos:

Pingyao
Pingyao

Ri Sheng Chang. Xie Dajie, 38. Un pequeño negocio de tejidos de finales del siglo XVIII prosperó y se expandió por otras ciudades comenzando a emitir cheques y convirtiéndose en un centro de financiación que daría lugar al primero de los bancos chinos (tongs). Llegó a ser de gran importancia para la economía del imperio Qing (1644-1911). Lei Lütai, gerente de la entidad, gestionaba la administración de decenas de sucursales en todo el país desde una sencilla habitación de menos de veinte metros cuadrados. Hoy convertido en museo, se pueden visitar sus tres patios, cajeros, más de una docena de habitaciones, y áreas de descanso para clientes vip. Imprescindible.

Bai Chuan Tong. Nan Dajie, 109. Antigua casa de cambio convertida en museo de muebles. Además se pueden visitar los antiguos dormitorios, salas diversas, la cocina y un cuarto para tomar el rapé (y probablemente el opio), todo ello equipado y adornado en estilos Míng y Qing.

The Ancient Government Building. Construido en 1346 en estilo Yuan, ha sido reconstruido la mayor parte en estilo Ming. Tiene media docena de patios, una prisión, una sala para la corte, salas de reuniones, zonas residenciales y jardines. Es una copia en miniatura del palacio imperial.

Templo Cheng Huang. Es un templo de profundo sentimiento religioso y cultural en la ciudad. De estilo taoísta, llama la atención el tejado de tejas azules y verdes decorado con múltiples animales y motivos florales típicos de la dinastía Qing. Aunque construido durante la dinastía Song, sufrió serias restauraciones durante las dinastías Ming y Qing. Dentro de sus 7.320 metros cuadrados, hay edificios dedicados a los dioses de la Ciudad, de la Abundancia y de la Cocina.

El Templo de Confucio. Es una reliquia nacional. Data de 1163 y en su interior hay 87 esculturas de Confucio y sus discípulos. El Museo Internacional de Fotografía se encuentra en uno de sus patios.

La antigua residencia de Lei Lutai. (1770-1849) Magnate financiero de la dinastía Qing, fue el fundador del primer banco chino. La residencia se divide en cuatro patios cada uno en diferente estilo arquitectónico.

Las murallas. Hacen 6 km de largo y 12 m de altura, están rodeadas de un foso de cuatro metros de ancho y dispone de seis puertas de entrada. Sus setenta y dos torres de vigilancia y tres mil almenas representan los 3.000 discípulos de Confucio y los 72 sobresalientes (discípulos de gran sabiduría).

El último lugar que visitamos, fue una interesante Iglesia Católica, desvencijada y escondida, que se encuentra al cuidado de una humilde familia. Por unos pocos yuanes de propina os abrirán el candado. En contra de lo previsto inicialmente pasamos la noche en Pingyao, para salir al día siguiente a primera hora hacia Xian en autobús. Compramos el billete en recepción por 175 Y.

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XIAN, 9 al 11 de septiembre

Xi'an es sin duda una de las ciudades más carismáticas de China. Ha sido capital de trece dinastías, y fue punto de partida de la Ruta de la Seda, convirtiéndola en centro de intercambio económico y cultural de China con el resto del mundo. Su principal atractivo sin duda son los guerreros de terracota, aunque merece la pena pasear un día por sus mercados, el barrio musulmán, la muralla o las diferentes torres y pagodas donde se puede llegar con el barato y eficiente transporte publico.

No hay estación de autobuses en Pingyao, así que al día siguiente, cogemos una mototaxi (10 Y) que nos lleva hasta la autopista, donde hay que detener al bus que viene de Taiyuan. El autobús es cómodo, asientos almohadillados, aire acondicionado y dvd, y tarda unas seis horas por autopista. Desafortunadamente fueron un par más debido al accidente de un camión que colapsó la autopista. El autobús nos deja fuera de la muralla, para llegar al centro cogemos un taxi y nos dirigimos a un albergue que nos aconsejaron en Pingyao: Han Tang Inn. 160 Y la hab. doble, ducha, baño, TV, aire acondicionado, y prensa internacional en recepción. Cama cómoda, el baño un poco sucio y con olor a humedad. Restaurante amplio y cómodo en la ultima planta, aunque mal ventilado.

El resto del día lo llenamos comprando los billetes para el Crucero por el Yangtze, camarote de lujo por 1022 Y. Habrá que ver que se considera lujo en un crucero chino. Cenamos en un fastfood de comida china y nos vamos al hotel a actualizar el diario.

El día siguiente lo empezamos con la odisea de comprar los billetes de tren a Chongqing. En el hotel nos quieren cobrar 60 Y de comisión por cada billete, así que decidimos buscarnos la vida por nuestra cuenta. Vamos a la estación de tren, donde en perfecto chino nos informan de que solo hay asientos duros, decidimos que 16 horas en esas condiciones es demasiado duro. Nos dirigimos a una oficina de CITS donde compramos unos billetes de avión por 530 Y cada uno para el día siguiente. Cuando acabamos son ya las 12:00, y decidimos acabar el día visitando los Guerreros de Terracota.

Guerreros de Terracota
Guerreros de Terracota

Todo el complejo de los Guerreros de Terracota está a 37 km de Xi'an, una hora de camino. Vamos en taxi hasta allí por 100 Y. Guerreros de terracota (90 Y). Es la excavación arqueológica más grande de China. Desde 1974 han sido halladas más de 7.000 figuras de guerreros y caballos de terracota de tamaño natural, dispuestos en formación de batalla con sus carros y sus armas, que custodian simbólicamente el mausoleo de Qin Shi Huang, el primer emperador de la dinastía Qing. Convertido en museo, ocupa un área de 16.300 m², divididos en tres módulos. El primero es el más impresionante de todos, en un foso de 14.000 m² (230x62x5), se exhiben más de 6.000 guerreros y caballos en formación de batalla. Al este, 3 escuadras de 70 soldados cada una forman la vanguardia. Al oeste, en la retaguardia, se encuentran los arqueros. Los soldados tienen una altura media de 180 cm, todos llevan armadura, y en su origen estaban pintados y llevaban armas. No hay dos figuras iguales, todos tienen rasgos faciales diferentes, el bigote, la coleta, la sonrisa, la mirada... Se cree que son una fiel reproducción de la auténtica guardia imperial de Qin Shi Huang. En los otros dos módulos, diversos utensilios en el suelo hacen evidente que aún están trabajando. En el segundo, de 6.000 m², se han desenterrado ya 1.000 guerreros, 500 caballos y 89 carros de combate, la mayoría sin restaurar. El tercero parece ser el centro de mando del ejercito, hay 68 guerreros, un carro y cuatro caballos. En este modulo se exhiben en vitrinas un ejemplar de cada tipo de figura, con una amplia explicación de su graduación, numero de ejemplares, peculiaridades de la figura... La mejor oportunidad para verlos con detalle y entender lo exhibido en los fosos. Seguramente lo más acertado es empezar la visita por aquí.

La vuelta la hacemos en el 306 por 7 Y, y tras una ducha salimos a cenar por el barrio musulmán. Aquí abundan los puestos callejeros, los mercados nocturnos y los restaurantes familiares, bols de fideos, cordero, pitas, y picante a destajo. En China te acostumbras al picante, todo esta especiado, pero aquí lo llevan al extremo, tomamos una sopa tan picante que hasta nos temblaban los labios. Literal, sin exagerar.

Al día siguiente toca visitar Xian antes de coger el avión a las 16:30. Al lado del hotel se encuentra el barrio musulmán, cuyo centro es Huimin Jie St. Es una calle arbolada rodeada de edificios de las dinastías Ming y Qing, restaurantes, tiendas, un mercado de ropa y souvenir a un lado, y otro de comida al otro... El barrio esta formado por callejones estrechos con casas de adobe, carnicerías, hombres con sombreros blancos y largas barbas... Un ambiente único en esta parte de China, y seguramente la mejor zona de la ciudad para comer. Visita obligada es la Gran mezquita (12 Y). Construida en el año 742, es una fusión de estilos arquitectónicos chino y musulmán. Ocupa 13.000 m² y esta dividida en cuatro patios ocupados en su mayor parte por jardines. Escondida entre las callejuelas del barrio musulmán, es un remanso de paz donde huir del bullicio del centro. En el último patio se encuentra la Sala de Oraciones con capacidad para 1.000 personas y que funciona, como es tradicional, cinco veces al día.

Torre de la Campana
Torre de la Campana

Atravesando un mercado llenos de tiendas de recuerdos de todo tipo, desde mochilas hasta libros de Mao, vamos a dar a la Torre del Tambor (20 Y). Es una torre de madera de 34 metros de altura, combinación de estilos Tang y Qinq, construida en 1380 sin usar un solo clavo metálico. En la antigua China estas torres eran usadas para marcar el paso del tiempo, y ocasionalmente como señales de alarma. Enfrente suyo esta la Torre de la Campana (20 Y). Se trata de una torre de madera de 36 metros de altura, construida en 1384 por el emperador Zhu Yuanzhang, en el centro de la ciudad, para avisar a sus dominios de posibles ataques enemigos. Conforme la ciudad fue creciendo, su centro geográfico también cambió. Así que en 1582 la torre fue desplazada 1.000 mts hacia el este, y excepto por la base de ladrillo de 8 mts de altura sobre la que reposa, se trata al completo de la estructura original. Hoy sigue siendo el centro de la ciudad, aislada en una isleta, rodeada de trafico y asfalto, se accede a ella por un paso subterráneo. Consta de dos pisos y tres voladizos curvados que le dan un aire majestuoso.

Después de comer, para bajar la comida y hacer una buena digestión paseamos un poco por la Muralla (40 Y). Es una muralla rectangular de unos 14 km de largo rodeada de un profundo foso, fue construida durante la dinastía Ming, y se considera la muralla de ciudad mejor conservada de China. De sus cuatro puertas de acceso, la sur (Yongning o Paz Eterna), se encuentra a pocos metros de la Torre de la Campana. Dado el ancho que ofrece arriba, unos 10 metros, y el buen estado del firme, es una buena idea recorrerla en bicicleta, aunque nosotros no lo hicimos por falta de tiempo.

Pasamos por el hotel a recoger las mochilas, y cogemos un taxi (100 Y) al aeropuerto de Xianyang (XIY), a 50 km del centro. Para quien prefiera el transporte público desde en frente del Hotel Melody salen autobuses (16 Y) cada media hora. Ambos tardan aproximadamente una hora. El aeropuerto es moderno, y la facturación y embarque eficaz como pocas veces he visto.

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RIO YANGTZE, del 12 al 16 de septiembre

Al llegar a Chongqing nos espera un colaborador de John, con quien habíamos hecho desde Xian la reserva de la noche de hotel y los billetes para el Yangtze. En un monovolumen nos lleva al Lijing Hotel de Chongqing. 120 Y la hab. doble, tv, baño europeo completo, limpio y con personal agradable. Céntrico. Situados frente al Carrefour bajar por la calle de la izquierda hasta la guarderia, el hotel se encuentra en la 15ª planta del edificio que hay a su izquierda.

Ya de noche salimos a dar una vuelta por la ciudad. Chongquing es la primera ciudad auténticamente chian, apenas influenciada por el turismo. La gente nos señala o nos saluda por la calle, enormes rascacielos junto a pequeños puestos callejeros, neones y templos. Cenamos en un pequeño mercadillo por 10 cada uno, cerveza incluida.

CHONGQING (15.300.000 hab.) Establecida hace más de 3.000 años, Chongqing está situada en el cruce del los ríos Yangtze y Jialing, siendo la mayor ciudad industrial y comercial del suroeste de China. Sus principales puntos de interés son: ser el punto de partida de los Cruceros por el Yangtze que atraviesan las Tres Gargantas; y las cuevas de Dazú a 165 km de la ciudad, donde se encuentra uno de los mayores tesoros de esculturas budistas del país.

Chongqing
Chongqing

Antes de la salida del crucero nos da tiempo a visitar el Templo Arhat. Actualmente absorbido por los rascacielos y el bullicio de la ciudad, este templo de mil años de antigüedad, albergo en sus buenos tiempos a más de 70 monjes. Destaca su entrada flanqueada por tallas en la roca de la dinastía Song, y los Cuatro Guardianes del Mundo. En su interior hay más de cuatrocientas figuras de Bhuda de diferentes tamaños, y coloridos murales que representan diferentes etapas de su vida. Una visita interesante, incluso aunque no dejen hacer fotos.

También os recomiendo coger el teleférico (2 Y) para poder tener una vista aérea de esta ciudad atestada de rascacielos. Y aun más la visita al Carrefour, es como cualquier mercado asiático, peces vivos, tortugas, ranas, frutas exóticas, todo ello dentro de un recinto de tamaño descomunal.

A las cinco de la tarde John nos recoge y salimos para el buque, donde pasaremos los tres días siguientes.

En el 2009 uno de los paisajes más espectaculares de China quedará anegado por las aguas. Se trata de las Tres Gargantas del Yangtze, formadas por montañas y acantilados de hasta 1800 metros de altura, en sus laderas hay aldeas, terrazas cultivadas y campesinos. Todo lo que quede bajo la cota máxima de inundación de 175 mts desaparecerá para siempre dentro de tres años. La causa es la construcción de la Presa de las Tres gargantas cerca de Yichang, que ayudara a controlar las crecidas del río Yangtze y la convertirá en el mayor generador de energía del mundo.

Con la intención de ver tan colosal obra y además disfrutar del inigualable paisaje que en tan solo tres años cambiara de manera tan drástica para siempre, nos embarcamos en uno de los cruceros turísticos que cubren la ruta Chongqing Yichang.

Vistos los elevados precios de los cruceros turísticos destinados a occidentales, a partir de 350 € tres días, decidimos embarcar en uno chino. El mismo pasaje cuesta sólo 100 € en primera clase, y el único inconveniente es que no hablan ingles. Hay tres tipos de camarotes: de seis plazas por 35 €, de cuatro plazas por 50 € y de dos plazas 100 €. Todos ellos tienen ventana al exterior, pero en los de seis plazas no se puede abrir. Hay que sumar algún gasto más: las excursiones son opcionales y su precio es variable, el acceso a cubierta y terrazas para los tres días es de 60 Y, y las comidas salen por unos 30 Y cada una, aunque en cada punto de interés donde para el barco hay nutridos mercadillos.

Nuestro camarote es un primera clase (1022 Y). Dos camas de 180 cm, mesita de noche, aire acondicionado, lavabo completo y banco-sofá. En el restaurante se puede comer por unos 30 Y, y hay un supermercado a buen precio.

A las ocho de la tarde el barco parte de Chongquing con destino final Yichang. Por el camino pasaremos tres ciudades (Fengdu, Fengjie y Wushan), las Tres Gargantas y acabaremos en la famosa Presa de Yichang. Antes de llegar a la primera garganta, el barco hace tres paradas.

La primera visita del día de 6:30 a 9:30 de la mañana. Fengdu, Ciudad Fantasma (40 Y). La leyenda se remonta a la dinastía Han cuando dos oficiales, Yin Changsheng y Wang Fangping, se recluyeron aquí como monjes taoístas alcanzando más tarde la inmortalidad. Durante la dinastía Tang, unieron sus dos apellidos Yin-Wang, que significa Rey del Infierno. Desde entonces más de 70 templos llenos de estatuas representando demonios terroríficos y amenazantes se han construido en la zona, que ahora se conoce como la Ciudad Fantasma. El más grande de todos ellos, el Templo del Rey de los Infiernos, se encuentra en la cima del Monte Pingdu, a donde se puede acceder en teleférico. Hay estatuas de gobernadores, jueces, fantasmas, una sala con instrumentos de tortura, y otra con dos estatuas de Yan y Wing jugando al ajedrez. Al encontrarse a 288 mts de altura no se ve afectado por el proyecto de las Tres Gargantas.

En un puesto callejero hemos comprado unos fideos que hemos comido tranquilamente en la terraza del barco. A las 12:00 comida, y después siesta hasta las 15:00, estamos de vacaciones que coño... Vuelta a la terracita, a disfrutar del río hasta las 20:00 en que da comienzo una nueva excursión.

Templo Zhang Fei (40 Y). Fue construido en honor del general Zhang Fei durante el período de los Tres Reinos (220-280). Una leyenda cuenta que una peste porcina mataba un cerdo tras otro, sufriendo el pueblo grandes pérdidas. La gente atribuyo la causa a que las rocas de la montaña tenían forma de una manada de puercos corriendo hacia el río Tangya. Al pensar que Zhang Fei había sido matador de cerdos, construyeron un templo en su honor para "impedir que la manada de puercos llegara al río". La peste desapareció, y desde entonces, la carne de puerco producida en la localidad goza de gran fama. El templo original fue destruido por una inundación en 1870 y reconstruido a finales del siglo XIX. El templo acoge numerosas inscripciones y cuadros de personajes ilustres en la historia de China como Yan Zhenqing y Su Shi. El templo, que acoge numerosas inscripciones y cuadros de personajes ilustres de la historia china como Yan Zhenqing y Su Shi, ha sido desplazado junto a 126 árboles centenarios a 32 km de su ubicación original, para evitar que desaparezca bajo las aguas.

A primera hora hay programada una excursión a Baidi, la ciudad del Emperador Blanco, pero decidimos saltárnosla y dormir hasta las 7:30. Después de desayunar subimos a cubierta para admirar nuestra entrada a la primera garganta, Qutang, la más corta con 8 km de longitud. Los primeros acantilados tienen 350 metros de altura, y la anchura del río es descomunal, haciendo que un barco de tres plantas y más de 300 pasajeros parezca un patito de goma en una bañera. Durante el trayecto se pueden ver escrituras talladas en las paredes, algunas de ellas de la dinastía Song, y ataúdes de los antiguo Ba en lo alto de algunos acantilados.

Río Yangtze
Río Yangtze

El barco amarra en la ciudad de Badong, desde donde se inicia una de las excursiones más interesantes del crucero. Las Tres Gargantas Pequeñas, 300 . Desde aquí se toman unos barcos más pequeños para ir a las llamadas Tres Gargantas Menores: Puerta del Dragón, Mística y Esmeralda, en el río Daning (un afluente del Yangtsé). Un espectacular paisaje rural de aguas cristalinas, pequeñas cascadas, cuevas, acantilados, 160 hectáreas de bosques, monos y aves acuáticas a lo largo de 50 km. El hecho de verlas tan de cerca e incluso poder pisar tierra hacen que resulten mucho más espectaculares que sus hermanas mayores. Excursión obligada, seis horas.

De vuelta al barco nos adentramos en la segunda garganta, Wuxia, de 45 km de extensión, tiene su mayor atractivo en sus famosos "12 picos", con alturas entre 940 y 1.200 metros. Cada uno tiene su propia leyenda, que seguramente narraban por megafonía para deleite del pasaje chino, mientras los escasos occidentales nos conformábamos con sacar fotos. Cenamos algo y nos metemos en el camarote a leer un poco, y al poco el barco vuelve a amarrar. Empieza la quinta excursión, el Templo Qu Yuan (70 Y). Decidimos no asistir, ya basta de templos.

La tercera garganta, Xiling, de 75 km de longitud la recorrimos de noche. Justo antes de llegar al final se encuentra la Presa de las Tres Gargantas, donde un sistema de esclusas permite cruzar al otro lado. En nuestro caso dejaremos el barco, y en un cómodo autocar empezamos una visita de tres horas por los puntos más importantes de la presa. Pero eso será mañana.

Hoy a las nueve de la mañana desalojo del barco y excursión a la Presa de las Tres Gargantas (135 Y). Es la presa más grande del mundo. Tan famosa por su tamaño como por la controversia que ha generado desde su inicio. Polémicas a parte, la visita de tan colosal obra junto a la excursión por las Tres Gargantas Pequeñas, son las dos vistas obligadas de este crucero. Unos pocos datos que nos darán una idea de su envergadura: 17 años de proyecto (1993-2009), 28.000 obreros por turnos 24 horas por día, 102 millones de m3 de roca, 28 millones de m3 de cemento, 2.500 mts de longitud en el año 2009, 185 mts de altura y 22.400 MW de potencia con un total de 32 turbinas. Además de unas esclusas de cinco niveles.

Los principales objetivos del proyecto son cuatro: el control de las crecidas del río que en el último siglo han matado un millón de personas, la producción de energía eléctrica de una fuente fiable y relativamente barata para media China, la multiplicación por cuatro la capacidad de navegación del rio reduciendo el coste a una tercera parte, y la dinamización de la zona como atracción turística. Pero todo esto tiene un elevado coste humano, habrá 1.300.000 desplazados procedentes de 2 ciudades, once villas y 116 aldeas de la región, y 28.800 hectáreas de tierra agrícola quedarán inundadas. Los grupos ecologistas advierten de la profunda modificación que sufrirá el ecosistema, de la acumulación de sedimentos en el cauce, y de la contaminación que producirá la perdida del efecto limpieza por la falta de corriente. También hay un coste cultural, aunque muchos lugares históricos están siendo desplazados a nuevos emplazamientos, casi un millar de sitios históricos de una de las cunas de la civilización china quedarán definitivamente bajo las aguas. En caso de rotura la ciudad de Yichang desaparecería en una hora.

Los servicios del crucero terminan en la estación de autobuses de Yichang. Desde aquí las conexiones con el resto de China son bastante complicadas, así que cogemos un autocar a Wuhan (4 h), capital de Hubei y nudo de comunicaciones terrestres de esta parte del país, para tomar al día siguiente un tren (205 Y) a Guilin. Nos hospedamos en el Changhang Hotel (15 Huiji Rd, Wuhan). 280 Y Hab. doble, baño europeo completo, tv, ascensor, sala de conferencias, de todo, un 3* en toda regla. Agencia de viajes donde hablan inglés.

Desayunamos en el hotel, aunque no mucho, es desayuno típico chino y no esta para echar cohetes.

Wuhan
Wuhan

Wuhan. Es una ciudad grande, moderna e industrial. Es en realidad la unión de tres ciudades (Wuhan, Hankou y Hanyang) separadas por los ríos Yangzi y Han. Durante siglos ha sido el centro del comercio y del transporte en China central.

Hankou fue durante la dinastía Qing una de las ciudades más importantes del país. Desde aquí los comerciantes usaban el río Yangtze para ampliar sus negocios por toda China.

El tren sale a las 15:00, hasta entonces visitamos uno de los símbolos de la ciudad, la Torre de la Grulla Amarilla (50 Y). Construida en el año 223 durante el periodo de los Tres Reinos, fue utilizada al principio como torre de vigilancia. Durante la dinastía Tang se convirtió en lugar de alabanza de poetas y escritores.

Posteriormente fue destruida hasta siete veces, y su ultima reconstrucción data de 1981. Vista desde cualquier ángulo su aspecto es exactamente igual, mide 51 metros de altura y tiene cinco plantas con diferentes exposiciones en cada una de ellas. Dentro del mismo recinto se pueden visitar además más de 60 puntos de interés, como pagodas, templos, jardines y lagos.

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YANGSHUO, del 17 al 19 de septiembre

Yangshuo es un pequeño pueblo (300.000 hab) encajonado en medio de diez picos montañosos que forman un estrecho valle. Rodeado de un paisaje de formaciones cársticas repartidas en medio de arrozales. Las posibilidades del pueblo y sus alrededores son muy diversas: alquilar una mountain bike, navegar por el río Li, visitar alguna de sus numerosas cuevas llenas de estalagmitas y estalactitas, bambú rafting, o presenciar la ancestral pesca con cormoranes entre otras.

El viaje se nos ha hecho más largo de lo normal, al salir el tren a las 15:10 a la hora de ir a dormir te ha dado tiempo de hacer de todo. Me ha tocado litera superior, no son tan cómodas como las de en medio, y además yo diría que son más estrechas. Llegamos a Guillin a las 5:30, todavía es de noche, y después de comer algunas galletas en la estación, cogemos un bus a Yangshuo por 15 Y. Entre una cosa y otra a las 8:45 ya estamos allí.

Vamos directamente al Yangshuo Cultural House. 80 Y Hab. doble con baño. El precio incluye desayuno, comida y cena, y acceso a internet. Se pueden hacer llamadas al extranjero a bajo coste. Wei y su familia ofrecen la posibilidad de introducirte a la cultura china, a través de clases de cocina, caligrafía, tai-chi y chino.

Río Li
Río Li

Dicen que no has visto Yangshuo si no has recorrido sus alrededores en bicicleta, así que el primer día ya nos lanzamos a ello. Alquiler de bicicleta, 10 Y/día + 100 Y de depósito. Salimos de Yangshuo dirección Fuli (8 km) por la carretera general. No llegamos a visitar la parte vieja, tan sólo nos aprovisionamos de agua y comemos algo antes de tomar una carretera secundaria poco transitada hasta Xingping (17 km). Es una aldea de pescadores fundada hace 500 años, con apacibles aguas, picos altos y acantilados escarpados. Hay un par de hoteles donde hospedarse, lo que es una buena opción para huir del turismo que invade Yangshuo. Aquí alquilamos una barca de bambú que nos lleva río arriba hasta Yangdi (130 Y). El trayecto, de una hora, es una procesión sin fin de distintos picos, cada curva del río nos sorprende con uno nuevo, búfalos de agua y patos comparten las orillas, bosques de bambú, campesinos trabajando el campo, pescadores, y otras pequeñas barcas como la nuestra transportando turistas. Dicen que es la mejor parte del río, la verdad es que el paisaje es imponente. Debido a que la barca de bambú no aguanta el sobrepeso que suponen las cuatro bicicletas, desde Xingping alquilamos una barca más grande para volver a Yangshuo (200 Y).

Al día siguiente, desmotivados por el calor y la falta de costumbre de la bicicleta optamos por recorrer la zona en motocicleta, que aunque no es tan bucólico también tiene dos ruedas y cansa menos. Alquiler de moto, 80 Y/día + 400 Y de depósito, llenar depósito 20 Y. Cogemos la carretera que lleva a Yima, estrecha pero asfaltada. Desde allí, siguiendo una pista paralela al río, vamos atravesando pequeñas aldeas y arrozales hasta el puente de la carretera general, que nos conduce a las oficinas de la Longmen Water Cave (120 Y). La cueva mide tres kilómetros de largo y atraviesa 3 montañas, el agua tiene medio metro de profundidad, y fluye apacible y segura. Tras un angosto acceso en barca, caminamos entre estrechos y resbaladizos pasadizos, hay una charca donde tomar baños de barro, estalactitas de hasta veinte metros de altura, y una pequeña piscina al final del trayecto donde darse un chapuzón. Llevar toalla y bañador. Aunque es fácil orientarse en el interior de la cueva, un guía hará más amena la visita (40 Y / 4 personas). Comemos en el pueblo de Longmen, y desde allí salimos hacia Moon Hill (15 Y), a solo dos kilómetros de distancia. Es una roca de 380 mts de altura con un agujero en forma de luna en la cumbre, al que se puede acceder subiendo 800 escalones de mármol. La cueva que forma tiene unos 50 metros de diámetro. Las vistas desde la cima son impresionantes.

Ya de vuelta en el hotel, ducha, colada y visita a la West Street, uno de los principales atractivos de Yangshuo. Una calle pavimentada con bloques de piedra y casas a ambos lados de estilo chino, convertidas en cafés, hoteles de estilo occidental, tiendas de artesanía, pintura, caligrafía, mochilas, ropa de montaña, academias de kung-fu... Uno de los pocos lugares donde oirás hablar inglés en China, no en vano algunos establecimientos están llevados por occidentales. Multitud de turistas hacen sus compras aquí, o se relajan tomando una taza de café o una cerveza fría. A mi me parece una turistada al más puro estilo Lloret, sin encanto ni carisma, muy alejada de otras calles del mismo estilo como Kao San Road en Bangkok.

Yulong bridge
Yulong bridge

Tercer día ya en Yangshuo, otra vez alquilamos una moto. Antes de iniciar la excursión por los alrededores pasamos por el mercado general, en el que se vende todo tipo de mercancía viva, como es habitual en Asia, incluso perros. Dan un poco de pena los pobres. Son una raza muy concreta, los tiene ahí enjaulados como a conejos... Se me han quitado las ganas de comer carne de perro, por mucho que diga Wei, nuestro casero, que es estupenda.

Tras el dantesco espectáculo no ponemos en marcha. Carretera general hasta Baisha, desde donde un camino vecinal rodeado de arrozales nos acerca al Yulong Bridge. Un puente de 400 años de antigüedad construido en un pueblo de apenas 30 casas rodeado de un paisaje paradisíaco. Allí mismo, en un restaurante con terraza flotante y pescado fresco, comemos. Para la vuelta evitamos la carretera y buscamos un camino que bordea el río hasta Yangshuo. Tras un par de cruces ya nos hemos perdido, y hacemos unos 15 km atravesando una obra lineal llena de excavadoras y cubas de tierra.

Después de un par de horas tragando polvo, unos paletas nos señalan un camino de menos de un metro de ancho entre la maleza que nos lleva a Dragon Town, y desde allí a la carretera general a la altura del Moon Hill. Es fácil perderse por estos caminos poco transitados, sobre todo teniendo en cuenta que no te cruzarás con nadie que hablé inglés.

Salimos a conectarnos en un cibercafe, porque en el hotel la conexión va muy lenta, y hacemos la reserva de hotel para Shanghai.

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PING'AN, del 20 al 22 de septimbre

Las Terrazas de Arroz de Longji, 100 km al norte de Guilin, son probablemente uno de los paisajes más bonitos de China. Ocupan un extensión de 66 km², y son el resultado de cientos de años de trabajo de las minorías Zhuang, Yao y Dong. Empezaron a construirse hace 800 años durante la dinastía Yuan y se terminaron durante la dinastía Qing. El paisaje es sobrecogedor, fueron construidas aprovechando toda la ladera de la montaña, desde la orilla del río hasta la cumbre. El punto más elevado esta a 885 metros y el más bajo a 380, variando el ancho de las terrazas entre apenas un palmo y varios metros. Cualquier espacio se aprovecha. Los campos son regados desde ríos y arroyos de montaña, por un complejo sistema de canales desarrollado y perfeccionado a lo largo de siglos de uso. El cuadro lo completan unos estrechos caminos de piedra mantenidos generación tras generación, que nos guían a través de la montaña.

Desde Yangshuo hay que coger tres autobuses para llegar a Ping'an, un autobús urbano hasta Guillin (10 Y - 1h), un autocar hasta Longsheng (23 Y - 1h 30 min) y una mini furgoneta para diez personas donde viajábamos 15 hasta Ping'An (6,5 Y - 1h). Esta última te deja en la falda de la montaña, desde donde hay que subir hasta el hotel, unos veinte minutos bajo el tórrido sol... LiQing Hotels. 60 Y/80 Y/90 Y hab doble/hab doble con vistas/hab doble con vistas y a/a. Tienen dos hoteles y un restaurante, muy populares entre los occidentales. Completamente de madera, baño completo, TV, limpio, aunque con alguna que otra araña (estamos en el campo). Restaurante con terraza, 30 Y por comida. Cómodo y agradable, personal muy amable, y las vistas tremendas, mires a donde mires solo se ven campos de arroz, un mar de terrazas serpenteantes, como si decenas de serpientes gigantes descendieran por las montañas.

Dedicamos la tarde a recorrer un poco el pueblo. Ping'An esta completamente rodeado de terrazas, y un pequeño arroyo que baja de las montañas lo bordea. No es un pueblo grande. Las casas son de madera construidas sobre una sólida base de piedra, la mayoría tienen en sus patios guindillas rojas y mazorcas de maíz secándose al sol, los aldeanos visten trajes tradicionales, y se respira aire limpio y tranquilidad. Es un buen sitio para pasar unos días de relax visitando a pie las aldeas cercanas. Toda la zona se encuentra dentro del área de los Bancales de Arroz de Logngji, una especie de zona protegida donde se pagan 50 de acceso.

Los dos días siguientes los dedicaremos a hacer trekings por los pueblos de la zona. Primer día dedicado a la etnia yao y el segundo a la zhuang.

Visita al pueblo yao de Zhongliu. Empezamos con una ascensión hasta el ViewPoint 1 de unos 30 minutos. Hay unas vistas fantásticas de Ping'An, y una pequeña cabaña que nos protege del sol abrasador. Desde aquí a Zhongliu se tarda entre 1:30h y 2h. El camino no tiene perdida, y si dudáis preguntad a la multitud de mujeres Yao que se os aparecerán por doquier. Todo el paisaje esta dominado por las terrazas de arroz, alguna zona boscosa de unas pocas decenas de metros y el río al final del camino. Quizás lo más interesante es ver las tumbas que en determinadas zonas bordean el camino, las más recientes adornadas con colores vivos y papeles reflectantes que se ven desde muy lejos.

Mujeres Yao
Mujeres Yao

Zhongliu es una aldea de aire rústico colgada de la ladera de la montaña, puentes de piedra, casas de madera rodeadas de arrozales, y caminos empedrados. Las mujeres yao son famosas por no cortarse nunca el pelo ya que simboliza el estatus social de la chica. Por 20 Y (más veinte de propina) hicimos fotos durante media hora a un grupo de cuatro mujeres yao en un riachuelo a la entrada del pueblo. Después nos ofrecieron comer en su casa, pagando por supuesto. Es una casa de dos plantas. En la planta baja están los animales. La primera planta es una gran sala diáfana que incluye la cocina, y otro espacio que parecen los dormitorios, aunque no se ve ni colchón ni mobiliario alguno. Ningún lujo, nada es superfluo. Lo más curioso es la cocina, sobre una loseta de piedra de unos 4m², hay un bidón de metal de apenas 40 centímetros de altura y un trípode metálico alimentados con leña, y sobre cada uno de ellos un wok donde nos preparan una fantástica comida a base de verduras.

Ya en Ping'an vamos a cenar a casa de una abuelita muy simpática que habíamos conocido la noche anterior. Cenamos un pollo que matan especialmente para nosotros, chorizo de un sabor muy fuerte, bacón ahumado y una verdura con pinta de césped ya crecido revuelto con huevo. Nuestra llegada ha sido todo un acontecimiento familiar, todos colaboran de una forma u otra. Después de cenar nos llevan a ver al resto de la familia con quienes bebemos unas cervezas y quedamos para que al día siguiente alguien nos haga de guía a Longji.

Terrazas de arroz
Terrazas de arroz

Hoy toca visita a los pueblos zhuang de Longji y Jinjiang. Contratamos una guía (50 Y) ya que nos han dicho que es fácil perderse. Desde el hotel ascendemos hacia el Viewpoint 2, poco antes de llegar a él hay un camino de piedra a mano izquierda que tras una hora de bajada nos lleva al pueblo de Longji. Es un pequeño pueblo similar a los otros de la zona, casas de madera y caminos empedrados. Llaman la atención una fuente en forma de dragón y un molino de agua. Hay también una bonita plaza arbolada donde reposar un rato. Longji no es un pueblo alterado por el turismo como Ping'an, no se ven occidentales, e incluso la vida entre los aldeanos parece más relajada. Montaña abajo, una hora más tarde, ya se ve el pueblo de Jinjiang, tan solo hay que cruzar un puente. Durante todo el camino hemos visto gente trabajando en los arrozales, es época de siega, el paisaje es más intenso, más amarillo, aquí el camino esta dentro de los mismos arrozales. A pie de carretera, junto al puente, hay un par de sitios básicos donde poder comer algo. Por Jinjiang pasa un autobús cada 3h dirección Ping'An, intentad estar en la carretera principal antes de que pase el último a las 17:00.

De vuelta en el hotel nos damos un masaje (50 Y) reparador en la propia habitación y para cenar encargamos una pizza en el propio hotel con una cerveza bien fresquita.

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GUILIN, 23 y 24 de septimbre

Un dicho popular dice que el paisaje de Guilin es el mejor bajo el cielo. La ciudad esta atravesada por el río Li, parte esencial de su paisaje por donde bajan los barcos hacia Yangshuo a 83 km de distancia. Guilin tiene su principal atractivo en la naturaleza, rodeada de colinas, verdes cadenas montañosas, formaciones cársticas, grutas, cuevas...

Últimas hora en Ping'an. Tras desayunar, bajamos con calma hacia la parada de autobuses. Por el camino compramos algunas agujas para el pelo y abanicos, pensando en pequeños regalos para la familia que hay que empezar a buscar ya. El viaje a Guilin pasando por Longsheng nos lleva unas tres horas. Los lavabos de la estación de autobuses de Longsheng son una auténtica experiencia religiosa. No hay taza, tan solo un agujero en el suelo. Hasta aquí todo bien, el problema es que los habitáculos no tienen puerta, de tal forma que lo primero que se ve nada más entrar es un tio en cuclillas haciendo sus deposiciones, el mismo paisaje se repite en la media docena de habitáculos que hay a su lado. Una canal con una ligera pendiente recorre por en medio todos ellos uniendo los agujeros, de tal forma que el habitáculo situado al final de la pendiente ve pasar todas las deposiciones de sus vecinos. Entrando a mano derecha esta la sección de urinarios, no hay ningún tipo de separación entre ellos, es una pared lisa por la que cae agua de forma regular.

Como siempre nada más llegar a Guilin cogemos un taxi (8 Y) y nos dirigimos al hotel Backstreet Youth Hostel (3, Renmin Rd). 110 Y. Hab. doble amplia, baño completo, TV, a/a, cómodo y limpio, aunque el agua apenas sale caliente. Bar, restaurante, internet y personal que habla inglés. Céntrico, junto a la zona comercial, a 5 minutos del río, del Pico de la Belleza Solitaria o del Parque Xiang Bi Shan.

Guilin
Guilin

Guilin fue para nosotros una ciudad de paso, un puente entre los Bancales de Arroz y Shanghai. Durante la primera tarde en la ciudad nos dedicamos a visitar los alrededores de Zhengyang St, una larga calle peatonal próxima a nuestro hotel rodeada de bares, terrazas, restaurantes, hoteles, cines y centros comerciales. Un buen lugar donde comprar souvenirs, tarjetas para la cámara de fotos, ropa, tes, degustar un helado en el McDonalds o el plato típico de la ciudad, la sopa de serpiente. Por la noche nos acercamos a Zhongshan Lu a disfrutar de su variado mercado nocturno, y de los puestos de comida que lo rodean.

Al día siguiente hacemos turismo por los alrededores del hotel. Al norte de Zhengyang St se encuentra el Pico de la Belleza Solitaria (50 Y), una formación cárstica de extraordinaria belleza cuya cima ofrece las mejores vistas de la ciudad, y que se encuentra en medio de la Mansión del Príncipe Jingjiang (una familia noble durante la dinastía Ming). Hace 1500 años, Yan Yanzhi , gobernador de Guilin, escribió: nada puede superar a este pico solitario en belleza y de ahí su nombre. Mide 216 metros de altura y el lado este esta lleno de inscripciones esculpidas en roca de la dinastía Qing.

Al sur de Zhengyang St. esta el Lago Shan, uno de los cuatro de Guilin, que fue durante la dinastía Tang la sección sur del foso que defendía la ciudad. En medio se alzan las Pagodas de Oro y Plata. La primera, construida en cobre, tiene 9 pisos de altura y 41 metros de alto, y se considera la mayor de su clase. La segunda, de 35 metros de altura, esta toda ella decorada con esmalte coloreado. Dicen que ambas están unidas bajo el agua por un acuario, nosotros no entramos.

A última hora de la tarde, poco después de cenar, nos dirigimos al aeropuerto, donde cogeremos un avión a Shanghai, 1h 40min, 1.325 Y. El taxi nos cuesta 90 Y y tarda unos 35 minutos. El aeropuerto es moderno, funcional, eficaz a la hora de facturar, puntual. El avión es algo estrecho en el espacio entre filas, pero claro hay que entender que los chinos no son precisamente rompetechos...

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SHANGHAI, del 25 al 29 de septimbre

Shanghai es la ciudad más poblada de China y su centro económico, financiero e industrial, debido en parte a su situación estratégica, ya que es la salida natural hacia el mar de las ricas provincias de Jiangsu y Zhejiang, donde viven más de 120 millones de personas. Es una ciudad de actividad frenética, calles abarrotadas de foráneos y extranjeros, y aunque cuenta con más de 4.000 rascacielos es un lugar donde conviven sin complejos la más absoluta modernidad con la China tradicional. También es uno de los mejores lugares para hacer compras del país, que fue a lo que dedicamos la mayoría de nuestro tiempo.

El avión despegó de Guilin a las 21:15, llegamos al aeropuerto de Shanghai y cogemos un taxi (209 Y) hasta el hotel, que previamente habíamos reservado por internet. Nos metemos en la cama pasada la 1:30. Koala International Youth Hostel. 200 Y. Hab. con a/a, tv, ducha con hidromasaje, calentador de agua, cocina eléctrica, parquet y cama con capacidad para por lo menos cuatro personas. Inaugurado en marzo de 2006. Personal joven y simpático que habla ingles. Llamadas al extranjero desde la habitación a 4 Y/minuto. Merecen la pena los 20 minutos en bus a Nanjing Rd.

El hotel no incluye desayuno y el sitio que elegimos para hacerlo es un local de comida rápida de lo más horrible. Con aún mal sabor de boca cogemos el autobús 112 (2 Y) que nos deja frente al Museo, en pleno centro. Desde allí buscamos el mercado de Xiangyang sin éxito. Durante la búsqueda paramos en un banco a cambiar dinero. Se nos ha hecho la hora de comer y solo hemos hecho que dar vueltas para arriba y para abajo buscando un mercado que, luego nos enteramos, han movido de sitio. Por la tarde hacemos nuestra primera visita al Bund. Es un malecón de apenas 1.500 mts de largo en la orilla oeste del río Huangpu, es la zona donde se establecieron los ingleses tras la Guerra del Opio. Con el crecimiento comercial e industrial de la ciudad, la zona fue ganando importancia, y durante la primera mitad del siglo XX se construyeron una cincuentena de edificios en diferentes estilos arquitectónicos que le dan un aire muy particular. Actualmente se ha convertido en uno de los símbolos de Shanghai.

Torre Jinmao
Torre Jinmao

Paseando por él se ve, en la otra orilla del rio Huangpu, el nuevo barrio de Pudong. Un barrio diseñado a principio de los años 90 para solventar un problema de falta de suelo. En el se pretende combinar de forma ordenada las construcciones comerciales, residenciales y lúdicas. Entre los puentes Yangpu y Nanpu hay ferries rápidos que cruzan los 400 mts de distancia entre las dos orillas por un par de yuans. Cogemos uno de ellos y nos acercamos al barrio de Pudong, donde se encuentra la Torre Jinmao (50 Y). Es el edificio más alto de China y el cuarto del mundo, con sus 421 metros y 88 pisos. El rascacielos incluye elementos de la cultura tradicional china (su parte superior tiene forma de pagoda). Cincuenta plantas están destinadas a oficinas, y 25 pertenecen al Grand Hyatt Hotel, incluyendo un club exclusivo para clientes en la 86 y un restaurante en la 87. En la última planta hay un mirador con capacidad para 1.000 personas. Hay cinco ascensores cada diez plantas, además de dos ascensores directos al mirador a una velocidad de 9,1 mts por segundo. Esperamos a que anochezca para aprovechar y poder sacar fotos de la ciudad de noche.

De vuelta, ya en el Bund, cogemos un taxi de vuelta al hotel por 22 Y. En vista del desastroso desayuno de hoy, compramos algo para desayunar en la habitación del hotel al día siguiente.

Segundo día en Shanghai. Esta vez si que acertamos con el mercado, es el nuevo New Xiang Yang Market ubicado en los subterráneos de la Shanghai Science & Technology Museum Station. Más de un centenar de puestos donde venden absolutamente de todo: cajas chinas, tableros de ajedrez de cuero de búfalo, ropa Custo, imitaciones Lacoste, Tommy Hilfiger o North Face, relojes, palillos y abanicos chinos... de todo, y todo tras intensos regateos que no siempre salen tan bien como quisieras. Echamos aquí toda la mañana comprando regalos, y comemos en un turco que hay en uno de los pasillos.

Vuelta al hotel a dejar las bolsas, duchita y trolebús al centro para cenar y visitar la calle más famosa de Shanghai, Nanjing Road, de 5 km de largo. Es la calle central y más activa de Shanghai, y la calle comercial más importante de China. Es una zona ideal para compras y restauración, numerosas marcas internacionales se encuentran aquí: KFC, McDonalds, Tiffany, Geox, Mont Blanc, Dunhill, Warner Bross... Aunque la zona más emblemática es la parte peatonal próxima al Bund, donde junto a pequeñas tiendas tradicionales conviven modernos centros comerciales, marcas internacionales, teatros, hoteles, restaurantes, y por las noches mucho neón. Un tren turístico guiado por ruedas permite recorrer cómodamente toda la zona por 5 Y.

El tercer día lo dedicamos a Suzhou. A tan solo una hora de Shanghai, Marco Polo la bautizó como la Venecia de Oriente. El centro de la ciudad vieja lo atraviesa el Gran Canal, a su alrededor una densa red de estrechos canales de agua, calles y vías fluviales forman una extensa telaraña en la cual las edificaciones están a orillas de lagos y riachuelos. Suzhou también es conocida por sus parques y jardines orientales, nada menos que ciento ochenta de estilo clásico, de los que siete forman parte de la Lista de Patrimonio de la Humanidad. Es ideal para excursiones de un día desde Shanghai, de donde salen trenes cada dos horas, 22 Y.

En la estación de Suzhou alquilamos una furgoneta todo el día para nosotros solos por 80 Y, incluye conductor y guía, aunque en realidad la única diferencia entre uno y otro es que uno conduce y el otro chapurrea inglés. Por la mañana visitamos el jardín más famoso de la ciudad y quedamos con el chófer para después de comer. Es el Jardín del Maestro de las Redes (30 Y). De modestas dimensiones, apenas media hectárea, fue construido en el siglo XVIII y formó parte de la residencia de un cortesano de la dinastía Qing. El jardín, en cuyo centro hay un estanque lleno de carpas, está adornado con árboles, flores y rocas. A su alrededor canales, puentes, pabellones y pasos techados, nos conducen a los pequeños y delicados pabellones adornados con mobiliario de las dinastías Ming y Qing. El Puente Yibu, en la parte este del Jardín, es el puente de piedra más pequeño de China. Como curiosidad decir que parte de la residencia fue duplicada y expuesta en el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York en 1981, y que el jardín en miniatura también se exhibió en el Centro Pompidou de París en 1982.

Panmen Scenic Area
Panmen Scenic Area

Nos recogen puntuales a la hora acordada. Nos acercamos al Panmen Scenic Area (50 Y). Es un enorme parque situado al sur de la ciudad antigua, canales, cascadas de agua, formaciones rocosas, mangos, y un Jardín espectacular. Su construcción se inicio hace 2.500 años, y hay que destacar: Hui Guang, la pagoda más antigua de Suzhou, el puente Wu, el puente de piedra más grande la ciudad, y la Puerta Panmen, la única compuerta que se conserva de las ocho que unían Suzhou con el resto de China. La entrada incluye un pequeño paseo en barca por sus canales. Antes de volver a la estación aún nos da tiempo de pasear en barca por los canales de la ciudad vieja. Las casas en su mayoría se construían frente al río, hay pocas áreas desocupadas y por todas partes se encuentran callejones acuáticos y pequeños puentes.

A las 19:42 tren de vuelta a Shanghai, como siempre aprovechando para dormir un poquillo. Ya en el hotel, cenamos en un puesto callejero, en un callejón junto al hotel, la sopa más picante de toda China.

Empieza nuestro último día cien por cien chino, mañana ya salimos hacia Barcelona. Empezamos yendo al Carrefour que está a 30 minutos del hotel a comprar una arrocera y una batidora que nos llevaremos de vuelta a casa. ¿Por qué? Pues por que valen cinco veces menos que en Bcn, por eso. Luego nos acercamos al mercado Xiangyang de la calle Nanjing Rd 580, y completamos las compras de regalos. Sacamos dinero por ultima vez, mientras hacemos cola en el banco nos comemos un plato de fideos con albóndigas.

Por último intentamos ir al Museo de Shanghai (60 Y, de 9:00 a 17:00). Dicen que es el mejor museo de China. Sus 10.000 m2 de exposiciones incluyen lo más importante del arte chino dividido en 11 categorías, aunque sus colecciones de bronce, cerámica y pintura son las más destacadas. Esta en People's Square, en pleno centro de Shanghai. El diseño exterior de la cúpula redonda y la base cuadrada simbolizan la idea del cielo redondo y la tierra cuadrada. Frente al museo se encuentra el Gran Teatro, coronado por una cúpula invertida, que recuerda a una pagoda tradicional. Fue acabado en 1998, dispone de 1.800 asientos, y su escenario de 718 m² es el más grande de Asia.

Shanghai
Shanghai

Desafortunadamente queda menos de una hora para que cierre y no nos venden entradas. Ultimo paseo por Nanjing Road y por el Bund.

De vuelta al hotel decidimos despedirnos de China con una buena cena y nos vamos al puesto callejero de la esquina y tomamos un pato laqueado con fideos y verduras junto a una cerveza bien fresquita por sólo 21 Y. China es para comer en la calle.

Últimas horas en China. Cogemos un taxi hasta la estación del Maglev (45 Y). El tren magnético Maglev une el aeropuerto de Pudong con la ciudad en tan solo ocho minutos, a una velocidad de 300 km/h.

El aeropuerto de Pudong (PDG), a unos 30 km del centro, es muy moderno y con un diseño innovador que parece una enorme gaviota abriendo las alas para volar. Tiene la única torre de control en el mundo abierta al público, pudiendo asistir a todo el proceso de aterrizaje y despegue de los aviones. Se requiere cita previa. Desafortunadamente no lo sabíamos, ahora que lo sabéis id y me lo contáis.

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Relat d'un viatge de 20 dies a la Xina - Teresa & Montse [2010]
Relat d'un viatge a la Xina (2009) - Núria & Guillem [2009]
Diari d’un viatge a la Xina - Sara i Tom [2007]
Diari d'un viatge al sud de la Xina, Hong Kong i Macau - Jordi Rodríguez & Marta Colomer [2007]
Diari d'un viatge a la Xina imperial - Jordi Rodríguez & Marta Colomer [2006]
Relat d'un viatge a Xina i el Tibet - Antonia & Gerardo [2006]
Relat d'un viatge a la Xina - Marta & Josep [2005]
XINA - Guia i relat d'un viatge a la Xina - Yolanda & Toni (Viatgeaddictes) [2005]
El Tibet, on la terra viu en el cel - Jordi Llorens [2005]
Relat d'un viatge al Tibet i la Xina - Marc & Pilar [2004]
Abierto por vacaciones - Web de los autores de este relato, donde encontraréis el texto y fotos originales de este y otros viajes.
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