Guía y relato de un viaje por libre a Nueva Zelanda

En este viaje de 17 días completos por Nueva Zelanda, con inicio en Auckland y final en Christchurch, recorrimos 5.440 km en un coche de alquiler, desde Cape Reinga (punta norte de la isla Norte) hasta la costa de The Catlins (extremo sur de la isla Sur).

Yolanda y Toni (Viatgeaddictes)

Fecha viaje: 2011 | 🗓️ Publicado el 17/03/2011 | 🔄 Actualizado en 04/07/2026

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Las cascadas Stirling sobre las aguas del fiordo (Milford Sound, isla Sur de Nueva Zelanda)
Las cascadas Stirling sobre las aguas del fiordo (Milford Sound, isla Sur de Nueva Zelanda)

Introducción

Esta es la guía y relato de un viaje por libre de 23 días, de los cuales dedicamos diecisiete días completos a Nueva Zelanda, dos días a la ciudad australiana de Sídney y el resto a los vuelos intercontinentales (recordamos que Nueva Zelanda está en nuestras antípodas). Este viaje lo hicimos durante el mes de febrero del 2011, aún en verano austral. Hemos actualizado esta guía y relato con nueva información y con datos actuales (a Junio de 2026) sobre varios apartados que consideramos importantes.

Nueva Zelanda (Aotearoa en lengua maorí, bonito nombre) es un país formado por dos grandes islas, la Isla Norte y la Isla Sur, además de otras mucho más pequeñas.

Está situado en el suroeste del Océano Pacífico, a unos 2.200 km al este de Australia. Su superficie es de 267.847 km², más o menos la mitad que España, pero su población es de unos 5,3 millones de habitantes.

Eso sí, hay unas 4,5 ovejas por habitante y eso que la población de ovejas en el país ha disminuido bastante con el paso del tiempo.

Nueva Zelanda tiene fama, merecidísima, por sus fascinantes paisajes y por la enorme variedad de deportes de aventura que se pueden practicar, sea por tierra, mar o aire.

Pero ofrece mucho más que eso: sensación de soledad en lugares casi vírgenes, fenómenos naturales increíbles, flora y fauna endémicos,... y una sociedad aparentemente muy ordenada y educada. Si es que incluso las ovejas comen con cuchillo y tenedor...!!

Y para el viajero es muy fácil auto-organizarse un viaje por Nueva Zelanda. Hay más información disponible de la que se puede asimilar (en Internet, en las oficinas de turismo locales, etc) y alquilando un vehículo, auto-caravana o coche, tendréis la absoluta libertad para desplazaros por todo su territorio.

La única pega (alguna tenía que tener) es el alto presupuesto necesario para este viaje: vuelo internacional, alquiler vehículo, gasolina, alojamiento, actividades, etc. Aunque, como siempre, se pueden desarrollar diferentes estrategias para abaratar costes. Y si vais expresamente a Nueva Zelanda os recomendamos destinarle no menos de 3 semanas (un mes o más sería ideal), por la lejanía, el coste del vuelo y la gran cantidad de cosas a ver y hacer.

Por último, una de las muchas curiosidades que se pueden encontrar en Nueva Zelanda es el lugar con, probablemente, el nombre más largo del mundo: Taumatawhakatangihangakoauauotamateaturipukakapikimaungahoronukupokaiwhenuakitanatahu, o Taumata para los amigos, el nombre maorí de una pequeña montaña, situada al sur de Hawke's Bay, en la isla Norte.

Este nombre viene a significar «La cumbre donde Tamatea, el hombre de grandes rodillas, el escalador de montañas, el engullidor de tierra, el viajero incansable, tocó su flauta a un ser querido» (!!). Es solo una colina de 300 metros de altura, pero el nombre solo ya es más grande que la propia montaña.

Encontrarás mucho más contenido de éste y otros destinos en Instagram y nuestras redes sociales, con imágenes, vídeos y experiencias reales para inspirarte antes de marchar o mientras preparas la ruta.

Ficha técnica del viaje

Fecha del viaje 📆

Del 5 al 27 de febrero de 2011.

Itinerario 🗺️

Ruta
--- Avión--- Autobús / Coche--- Barco

Días 1-3: Barcelona → flight → Milán (IT) → flight → Abu Dabi (EAU) → flight → Sídney (AUS) → flightAuckland

Día 4: Auckland - Devonport - Auckland - Whangarei

Día 5: Whangarei - Whangarei Falls - Russell - Waitangi - Paihia

Día 6: Paihia - Keri Keri - Mangōnui - Cable Bay - Kaitaia - Cape Reinga - Pukenui

Día 7: Pukenui - Oporoni - Ōmāpere - Waipoua Kauri Forest - Hamilton - Rotorua

Día 8: Rotorua - lago Rotorua - Taupō - Tūrangi

Día 9: Tūrangi - Wai-o-Tapu - Whakapapa Village (P.N. Tongariro) - Pororua

Día 10: Pororua - Wellington → ferry → Picton - Nelson

Día 11: Nelson - Havelock - Blenheim/Malborough - Kaikōura

Día 12: Kaikōura - Hammer Springs - Punakaiki - Greymouth

Día 13: Greymouth - Franz Joseph Glacier - Fox Glacier

Día 14: Fox Glacier - Makarora - Wanaka - Kawarau Bridge - Arrowtown - Queenstown

Día 15: Queenstown - Te Anau - Milford Sound - Te Anau

Día 16: Te Anau - Clifden - Riverton - Waipapa Point - Curio Bay - Owaka

Día 17: Owaka - Jack's Bay - Nugget Point - Dunedin - Península Otago

Día 18: Península Otago - Moeraki - Oamaru

Día 19: Oamaru - Waitaki Valley - Clay Cliffs (Omarama) - Lake Tekapo

Día 20: Lake Tekapo - (scenic route 72) - Peninsula Banks - Christchurchflight → Sídney (AUS)

Día 21: Sídney

Días 22-23: Sídney → flight → Abu Dabi (EAU) → flight → Bruselas (BE) → flight → Barcelona

En este viaje a Nueva Zelanda entramos al país por el aeropuerto de Auckland, en la isla Norte, y salimos desde el aeropuerto de Christchurch, en la isla Sur.

Alquilamos un coche para recorrer las dos islas, cogiéndolo en Auckland y dejándolo en Christchurch, aunque con un cambio de vehículo al pasar de la isla Norte a la isla Sur (ver el apartado Coche de alquiler más abajo).

El fuerte y destructivo terremoto de Christchurch del 22 de febrero de 2011 (y que nosotros notamos a pesar de encontrarnos a 150 km del epicentro en el momento de producirse) nos hizo cambiar de planes al final de nuestra estancia en Nueva Zelanda, cambiando la visita prevista a Christchurch por una vuelta por el centro de la isla Sur.

En total hicimos 5.440 km por las carreteras neozelandesas. Y como curiosidad, haciendo una aproximación al total de la distancia recorrida en este viaje, utilizando cualquier medio de transporte (avión, coche, barco, a pie, etc), nos sale la cantidad de 45.960 km, más de una vuelta entera a la Tierra.

En el viaje de regreso desde Nueva Zelanda hacia Europa hicimos una escala de dos días completos en Sídney aprovechando que nuestro vuelo intercontinental salía desde esa fantástica ciudad. Ya habíamos visitado Sídney en un anterior viaje a Australia, pero nos apetecía volver unos años después aprovechando, además, que estábamos en el verano austral.

Dinero 💱

La moneda oficial de Nueva Zelanda es el dolar neozelandés (abreviado NZ$ o NZD). En las fechas de nuestro viaje obtuvimos un cambio promedio de 1,74 NZ$ por euro (ver cambio oficial actualizado en el enlace Eur -> NZD).

Los euros pueden ser cambiados sin problemas en las oficinas de cambio de divisas y en muchos bancos, pero conviene comparar (si podemos escoger) porque pueden haber diferencias significativas. En cualquier caso recomendamos cambiar lo mínimo necesario al llegar al aeropuerto de Auckland, puesto que el cambio allí es bastante peor que en la ciudad.

Pero en el momento de escribir esta actualización, en 2026, la forma más rápida, barata y efectiva de obtener moneda local en efectivo es a través de los cajeros automáticos (ATM). Los hay en todas las ciudades o pueblo de tamaño medio, así como en las terminales internacional y nacional del aeropuerto de Auckland.

Por este motivo, como en cualquier otro país donde la moneda local es distinta del euro, nuestra recomendación es utilizar tarjetas de débito como las de Trade Republic, Revolut, N26 o similar, ya que las comisiones pagadas son bastante inferiores a las aplicadas con una tarjeta de crédito convencional, tanto en la obtención de efectivo en un cajero como en el cambio aplicado entre monedas.

Además el pago con tarjeta de crédito o débito (VISA, Mastercard, ...) está muy extendido, ya que los neozelandeses son unos de los mayores usuarios de tarjetas de crédito y débito a nivel mundial, y realmente solo hay que llevar al bolsillo una pequeña cantidad de dinero en efectivo para imprevistos o compras menores.

Gastos del viaje 💶

+ 1.258 € (vuelo Milán - Abu Dabi - Sídney - Auckland y Sídney - Abu Dabi - Bruselas - Barcelona)
+ 38 € (vuelo de conexión Barcelona - Milán)
+ 156 € (vuelo Christchurch - Sídney)
+ 268 € (50% alquiler coche 16 días + seguro todo riesgo)
+ 228 € (50% gasolina coche para 5.440 km)
+ 32 € (ferry Wellington-Picton)
+ 508 € (50% alojamiento)
+ 524 € (50% gastos comida, excursiones, otros)
= 3.012 € (total por persona)

Pasaporte / Visado 🛂

Para viajar a Nueva Zelanda los ciudadanos de la mayoría de países europeos solo necesitan un pasaporte con una validez mínima de 3 meses posterior a la salida prevista del país y una autorización electrónica de viaje NZeTA.

Con estos requisitos el periodo máximo de estancia en el país es de 90 días. Para periodos más largos de tiempos (estudios, trabajo, etc) hay que consultar la web de New Zealand Immigration.

En el momento de actualizar esta guía (junio 2026) el coste de la obtención de la NZeTA es de 17 NZ$ si el proceso de solicitud se hace a través de una app móvil gratuita o bien de 23 NZ$ si se completa en línea vía web.

Salud 💉

Para viajar a Nueva Zelanda no hay ninguna vacuna obligatoria y ni siquiera recomendada.

Por otro lado las condiciones sanitarias en el país son muy buenas, pero la asistencia médica no es gratuita para los turistas. Por eso se recomienda viajar, como a cualquier otro país del mundo, disponiendo de algún seguro médico internacional que cubra la asistencia sanitaria y, en su caso, los gastos de repatriación.

En el caso de un viaje a Nueva Zelanda no hay que olvidar los efectos del jet lag, a causa de la diferencia horaria, y el cansancio producido por los largos trayectos en avión.

Por último, las autoridades sanitarias de Nueva Zelanda tienen unas normas específicas y muy rigurosas para la importación de varios productos (encontraréis más información en la página web Bring or send to NZ for individuals).

Los controles por cuarentena pueden ser muy minuciosos y los equipajes pueden ser sometidos a controles por rayos X, por perros o manual a la llegada en el país. Está rigurosamente prohibido entrar con productos alimentarios, plantas o flores.

La ficha de entrada en el país debe rellenarse con mucho cuidado, declarando cualquier producto sometido a cuarentena, incluyendo equipos de acampada o de montaña. Cualquier falsedad u omisión en lo referente a esto podría implicar multas, confiscación de objetos o el riesgo de ser deportado en el siguiente avión.

Transporte

✈ Avión / vuelos internacionales

Para el vuelo internacional a Nueva Zelanda la mejor combinación de precio y horarios que encontramos en aquellas fechas fue con un vuelo de la compañía Etihad Airways, con base en Abu Dabi (EAU).

La puerta de llegadas del aeropuerto de Auckland, con motivos maoríes
La puerta de llegadas del aeropuerto de Auckland, con motivos maoríes

En las fechas de nuestro viaje, en 2011, esta compañía aún no ofrecía vuelos desde Barcelona y tuvimos que irlo a buscar al aeropuerto de Milán/Malpensa (Italia). Desde allá volaba a Auckland, tras hacer escala a los aeropuertos de Abu Dabi (EAU) y de Sídney (Australia).

Por ello, tuvimos que comprar aparte un vuelo de conexión de Barcelona a Milán, en este caso con la compañía Lufthansa, dejando un tiempo prudencial entre ambos vuelos en previsión de posibles imprevistos.

Para el vuelo de vuelta, también con Etihad, establecimos el regreso a Barcelona desde la ciudad australiana de Sídney, puesto que queríamos pasar un par de días allí antes de dar por acabado este viaje.

Así que a través de la web de Air New Zealand compramos un vuelo desde Christchurch, en la isla Sur neozelandesa, hasta Sídney, siendo la opción más barata de todas las que habíamos estudiado.

✈ Avión / vuelos domésticos

En cuanto a los vuelos domésticos, dentro de Nueva Zelanda, nosotros no cogimos ninguno porque todos los desplazamientos los hicimos en coche y ferry, pero nos consta que las compañías aéreas Air New Zealand y también Jetstar Airways enlazan diferentes ciudades neozelandesas, aunque también hay varias compañías regionales que conectan comunidades más pequeñas y remotas dentro del país.

🚗 Coche de alquiler

Dadas las características del país (suficientemente grande en cuanto a extensión, muy poco poblado y con puntos de interés para el viajero muy dispersos y, a veces, en lugares muy remotos) la mejor manera de moverse por Nueva Zelanda es con un coche de alquiler, sea coche normal o autocaravana.

Moverse en transporte público es técnicamente posible (autobuses y algún tren, además del ferry o el avión), pero es muy limitado en cuanto a los lugares adonde llega y puede suponer mucho tiempo en los desplazamientos, aunque donde no llega este se puede intentar suplir haciendo autostop, una práctica que, por el que vimos, estaba bastante extendida allá.

Muchos viajeros que visitan Nueva Zelanda optan por alquilar una autocaravana (campervan), pero alquilar un coche es otra opción igualmente válida. Cada una tiene sus ventajas e inconvenientes.

La autocaravana permite ahorrar en alojamiento y también en restaurantes, además de que el coste del diésel era entonces inferior al de la gasolina. También proporciona más autosuficiencia y sensación de libertad, pero por el contrario su alquiler es bastante más caro que el de un coche, es menos fácil de conducir, puede aislarnos más de la población local, y puede ser bastante incómoda y claustrofóbica después de unos días, pero esto último es una apreciación muy personal.

Nosotros nos decidimos por el coche (básicamente por la comodidad de dormir en una cama normal y tener baño propio) y fue una decisión acertada (para nosotros, claro), aunque en algún momento echamos de menos la independencia que da la autocaravana en cuanto al alojamiento. Aquí encontraréis otros relatos de viaje a Nueva Zelanda, en autocaravana y en coche.

Y para los más motards, también es posible alquilar una moto (nos cruzamos con muchas Harley Davidson, por ejemplo), pero es una opción muy cara, hay que viajar ligero de equipaje y estar dispuesto a soportar las inclemencias del tiempo.

Carretera del centro de la isla Sur, cerca de Tekapo (Canterbury, isla Sur de Nueva Zelanda
Carretera del centro de la isla Sur, cerca de Tekapo (Canterbury, isla Sur de Nueva Zelanda

Nosotros alquilamos un coche a través de la web de eAlquilerdecoches (ahora Booking.com) y no tuvimos ningún problema. Pagamos 410 € por un alquiler de 16 días de un coche de tamaño medio. Además contratamos un par de seguros extra (80 y 46 €) para cubrir cualquier contingencia, incluyendo neumáticos y lunas.

Vale la pena contratar un seguro que cubra todo lo que pueda pasar con el vehículo. Hay que tener en cuenta que, en general, los vehículos de alquiler en Nueva Zelanda son viejos y tienen ya muchos kilómetros.

En cualquier caso, si nuestra idea es recorrer las dos islas entonces es conveniente alquilar el coche en una ciudad de la isla Norte, por ejemplo en Auckland, y dejarlo en algún lugar de la isla Sur, como por ejemplo en Christchurch, o viceversa, pero cruzar con el ferry y el coche el estrecho de Cook que separa ambas islas es bastante caro. Doblemente si hay que hacer el viaje de ida y de vuelta.

Tanto es así que muchas compañías de alquiler, al menos en el caso de un coche, os harán dejar el coche en la terminal del ferry (o cerca de ella) y coger otro coche al llegar a la otra isla. Esto tiene la ventaja de que nos ahorramos pagar el coste de transportar el vehículo en el ferry (en las fechas de este viaje costaba de 120 a 200 NZ$ por trayecto, dependiendo del tipo de vehículo).

En nuestro caso recogimos el coche en Auckland (cerca del aeropuerto, pero el transfer desde la ciudad también era gratuito), un Nissan Bluebird 1.8, y lo dejamos en las oficinas de la empresa de alquiler en el centro de Wellington, desde donde nos acompañaron hasta la terminal del ferry.

Al llegar a Picton, en la isla Sur, un autobús gratuito nos llevó a la oficina de la empresa de alquiler en esta pequeña ciudad, donde nos esperaba el siguiente coche, un Toyota Corolla 1.8, que la misma compañía había reservado para nosotros (por ello hay que indicar, con suficiente antelación, la fecha prevista para el trayecto de isla a isla). Finalmente dejamos el coche en una oficina cerca del aeropuerto de Christchurch y desde ella nos acompañaron hasta la terminal del aeropuerto.

Para conducir en Nueva Zelanda es necesario el carnet de conducir internacional, pero también conviene llevar encima el carnet de conducir del país de residencia.

En Nueva Zelanda se conduce por la izquierda, la cual supone estar más alerta al principio para no invadir el carril derecho y vigilar en las rotondas y cruces. El límite de velocidad está fijado en 100 km/h en vías interurbanas y 50 km/h o menos en pueblos y ciudades.

Solo en los accesos a Auckland, Wellington y Christchurch había alguna autovía, siendo el resto carreteras normales de un carril por sentido, aunque solo en aquellas ciudades puede haber algún atasco de tráfico. Las carreteras están, en general, en buen estado, pero siendo un país tan rural hay que estar atento a la posible presencia de animales o maquinaria agrícola en la calzada.

En las fechas de nuestro viaje el precio de la gasolina de 91 octanos era de 2,029 NZ$/litro y la diésel 1,46 NZ$/litro.

🚢️ Ferry / Barco

Hay dos compañías de ferrys que hacen el trayecto entre Wellington (isla Norte) y Picton (isla Sur) a través del Estrecho de Cook: Interislander y BlueBridge.

En ambos casos se trata de un servicio regular, con varias frecuencias en el día, que transporta personas y también vehículos (coches, motos, caravanas, etc).

Uno de los ferrys que cruzan el Estrecho de Cook entre Wellington y Picton (Wellington, isla Norte de Nueva Zelanda)
Uno de los ferrys que cruzan el Estrecho de Cook entre Wellington y Picton (Wellington, isla Norte de Nueva Zelanda)

La compañía BlueBridge ofrece tarifas más económicas y, además, es una empresa neozelandesa. La única ventaja que parecía tener Interislander es que disponía de un barco, el Kaitaki, que era más grande que el resto y resultaba ser más cómodo cuando el mar está muy movido en el Estrecho de Cook.

Este trayecto en ferry supone algo más de tres horas de navegación. Si el tiempo acompaña merece la pena subir a la cubierta superior del barco y disfrutar de la belleza de los fiordos que conforman Marlborough Sounds, y concretamente el fiordo Tōtaranui o Queen Charlotte Sound), el cual conduce a Picton.

Alojamiento 🛏️

En nuestro caso tuvimos la oportunidad de probar varias opciones de alojamiento a lo largo del viaje: apartamentos, cabinas en campings, moteles y bed&breakfast. Los precios dependen mucho de la calidad del lugar, la ubicación y la temporada del año, pero en general los B&B son la opción más cara, aunque hay que tener en cuenta que incluyen el desayuno.

En algunos casos reservamos el alojamiento a través del portal de reservas Booking.com, mientras que en otros, en especial los B&B, lo hicimos a través de los i-Site de diferentes pueblos y ciudades o llamando por teléfono directamente (en los i-Site se podía obtener un pequeño libro gratuito con los datos de muchos B&Bs). Actualmente se pueden reservar B&B a través de la página Bed and Breakfast Association New Zealand.

Para la primera noche en Auckland hicimos la reserva desde casa, antes de viajar hacia Nueva Zelanda, pero el resto de noches las fuimos reservando sobre la marcha.

Diferencia horaria ⌛

En Nueva Zelanda hay una diferencia de +12 horas respecto al horario de invierno de la España peninsular y +10 horas respecto al de verano. La diferencia se explica porque cuando en Europa se atrasa el reloj una hora en Nueva Zelanda se adelanta, y al revés, por aquello de que estamos en hemisferios diferentes.

Clima 🌦️

En las fechas de nuestro viaje a Nueva Zelanda, aún en verano austral, encontramos temperaturas muy agradables en general, moviéndonos la mayoría de los días entre una temperatura máxima de 27°C y una mínima de 19°C. Pero, sobre todo en la isla Sur, la climatología puede ser muy cambiante y algún día tuvimos mínimas de 14°C.

También tuvimos algunos días donde la lluvia hizo acto de presencia de una forma más o menos insistente. Por ello es recomendable llevar ropa de abrigo (más consistente si vamos en pleno invierno austral), así como paraguas y/o impermeable para la lluvia.

En las fechas de nuestro viaje (mes de febrero) se hacía claro sobre las 6 de la mañana y oscurecía pasadas las 20:45 horas, aunque según la zona del país hay diferencias que no van más allá de media hora. Por lo tanto disfrutamos de unas 14-15 horas de luz natural durante el día.

Cuál es la mejor época para ir a Nueva Zelanda?️

Prácticamente todos los relatos de viaje a Nueva Zelanda publicados en esta web hasta el momento de escribir este texto hablan de viajes hechos durante nuestro verano y, por lo tanto, durante el invierno austral. Pero en este caso es al revés, ya que transcurre durante el verano austral.

Por tanto, ¿qué época es mejor para viajar a Nueva Zelanda?... Pues, como siempre, depende, porque cada una tiene sus ventajas e inconvenientes, y dependerá mucho también de vuestros gustos personales.

  • Invierno austral.

    En esta época del año encontraréis en Nueva Zelanda, sobre todo en la isla Sur, temperaturas bastante bajas (pero no extremas), así como la posibilidad de tener problemas en las carreteras a causa de la nieve y el hielo.

    También hay que contar con el hecho de que el día tiene pocas horas de luz (máximo 9-10 horas) y las ciudades y pueblos neozelandeses estarán mucho más «apagados» de lo que ya es habitual en este país (si buscáis fiesta y jolgorio en la calle, NZ no es vuestro destino).

    Por el contrario encontraréis pocos visitantes, los precios de los servicios turísticos serán, en general, más baratos, y no tendréis la necesidad de reservar obligatoriamente el alojamiento. Y si os gustan los paisajes nevados y pisar nieve entonces estaréis como en casa, sobre todo en la isla Sur.

  • Verano austral

    En verano austral, por el contrario, las temperaturas en Nueva Z elandason bastante más agradables, pero sin llegar al calor sofocante. Además sus verdes paisajes se ven salpicados por multitud de flores de colores variados.

    Otra ventaja es que el día es muy largo (una media de 14 horas de luz) y permite aprovecharlo mucho a la hora de conducir y disfrutar de los espacios naturales, aunque los horarios neozelandeses (restaurantes, alojamiento, etc) no cambian en la misma proporción y hay que tenerlo en cuenta porque las 8 o 9 de la tarde es horario after hours en NZ.

    El inconveniente de esta época, sobre todo entre Navidad y principios de febrero, es que es periodo de vacaciones para los neozelandeses y australianos, así como para asiáticos, americanos y europeos buscando el buen clima del país en estas fechas. Por tanto, en ese periodo es más fácil encontrar visitantes por todas partes (pero sin agobiar en ningún momento), los precios de muchos servicios turísticos son más caros y suele ser conveniente reservar el alojamiento si queremos ir a un sitio concreto.

Electricidad 🔌

Enchufe de tipo I
Enchufe de tipo I

En Nueva Zelanda la corriente eléctrica es de 220-240 V y 50 Hz.

Los enchufes, por su parte, son del tipo I (tres clavijas planas), por lo que es necesario disponer de un simple adaptador. Nosotros compramos un adaptador en una tienda convenience store de Auckland por el módico precio de 2 €.

Internet y teléfono 🛜

Como que hoy en día es muy habitual viajar con un móvil inteligente, con una tableta o con un portátil, la mejor forma de poderse conectar a internet o a los servicios telefónicos de Nueva Zelanda es adquiriendo una tarjeta SIM física de una de las principales compañías telefónicas locales con un plan de prepago que proporcione datos, llamadas y mensajes de texto durante toda la estancia en el país.

Los paquetes de datos y móviles de prepago empiezan a partir de unos 15 dólares neozelandeses al mes, dependiendo de la cantidad de datos que se necesiten. Algunas empresas también ofrecen opciones semanales.

Spark y One NZ tienen la mejor cobertura, sobre todo fuera de las ciudades. 2degrees es más barato y está bien si te quedas en la ciudad. Skinny o Warehouse Mobile son buenas opciones económicas sobre las mismas redes.

Es más económico comprar la SIM física en un supermercado o tienda, ya que en los quioscos del aeropuerto son más caras. Si queréis utilizar una combinación de dispositivos para conectaros a Internet, lo más económico es configurar el teléfono como punto de acceso inalámbrico que los otros dispositivos también puedan utilizar.

Lógicamente también existe la opción de conectarse a través de una eSIM, siempre que nuestro dispositivo Android/iOS sea compatible.

Nueva Zelanda tiene una buena cobertura de Internet y móvil en todos sus centros principales y pueblos de los alrededores, pero es posible que la cobertura móvil no esté disponible en algunas zonas rurales y aisladas.

Los servicios Wi-Fi gratuitos de Nueva Zelanda son limitados. Encontraréis puntos de Wi-Fi gratuitos alrededor del centro de Auckland, Rotorua, Wellington y Dunedin. Los principales aeropuertos de Nueva Zelanda y algunos aeropuertos regionales ofrecen Wi-Fi gratuito en todas sus terminales, así como las bibliotecas públicas y también muchos de los centros de información turística de i-Site. Algunas cafeterías y restaurantes también ofrecerán Wi-Fi gratuito.

Por último, también hay una red de unos 2000 teléfonos públicos en toda Nueva Zelanda. Estos requieren una tarjeta telefónica que se puede comprar en la mayoría de supermercados, estaciones de servicio y tiendas de conveniencia. Algunos teléfonos públicos también aceptan monedas, pero ninguno acepta tarjetas de crédito.

Guía de viaje 🗺️

New Zealand, de Lonely Planet Pub. (15.ª edición, Septiembre-2010, en inglés). Para nuestras necesidades resultó bastante completa y estaba muy actualizada, puesto que era una edición que acababa de salir. Bastante útiles los mapas de ciudades que acompañaban esta edición.

Mapas e información sobre Nueva Zelanda

Si hay una cosa que no se echa de menos en Nueva Zelanda es información sobre lugares, actividades, alojamiento, etc. De hecho hay tanta al alcance que es fácil quedar infoxicado (sobresaturado de información). En cualquier ciudad, pueblo o lugar turístico es fácil encontrar un i-Site, una oficina-tienda donde hay toneladas de folletos, libretos y mapas, mayormente gratuitos.

En estas tiendas, además de poder comprar recuerdos de Nueva Zelanda, también os pueden reservar alojamiento, excursiones, y mucho más. Lo cierto es que son súper-útiles.


Diario del viaje a Nueva Zelanda

DÍAS 1-3 BCN (Barcelona) 🛫 MPX (Milán, Italia) 🛫 AUH (Abu Dabi, EAU) 🛫 SYD (Sídney, Australia) 🛫 AKL (Auckland, Nueva Zelanda) - Auckland

En el primer trayecto de este larguísimo viaje a nuestras antípodas subimos a un avión de Lufthansa que despegó a las 14:55 de este primer día de viaje desde el aeropuerto de Barcelona/El Prat (BCN).

Una hora y 15 minutos después aterrizamos en el aeropuerto de Milán-Malpensa (MPX), donde tuvimos que hacer una escala de unas cuántas horas porque nuestro siguiente vuelo, con Etihad Airways salía a las 21:05.

El trayecto desde Milán hasta Abu Dabi, en los Emiratos Árabes Unidos, suponía 5 horas y 15 minutos de vuelo. Puntualmente aterrizamos en el aeropuerto de Abu Dabi (AUH) ya de madrugada, muy entrado el día siguiente (hay que contar también las +2 horas de diferencia horaria). En aquellas fechas este aeropuerto estaba parcialmente en obras, mientras que otra parte ya era completamente nueva.

El vuelo hacia Sídney, en Australia, salía a las 10:10 de la mañana, pero finalmente salió a las 11:25 a causa de un pasajero que hubo que desalojar del avión por causas que no llegamos a saber. Teníamos por delante un largo vuelo de 13 horas y 15 minutos.

Aterrizamos en el aeropuerto de Sídney (SYD) a la mañana del día siguiente, ya que hay que contar las horas de vuelo y las +6 horas de diferencia horaria con Abu Dabi. El vuelo de Etihad finalizaba en Sídney y debíamos esperar en este aeropuerto hasta embarcar en un vuelo de la compañía Pacific Blue que salía unas pocas horas después (esta compañía dejó de operar en 2015).

El último trayecto de este viaje, hasta Auckland, en la isla Norte de Nueva Zelanda, lo hicimos en un vuelo de dos horas y cuarenta minutos. A primera hora de la tarde aterrizamos en el aeropuerto de Auckland (AKL). Por fin habíamos llegado a la otra punta de mundo !!.

Después de pasar por el control de inmigración, recoger el equipaje y pasar por controles y escáneres, cambiamos 100 € a NZ$ en un kiosco de la terminal de llegadas. Fuera de la terminal subimos a un autobús SkyDrive Airport Express que te lleva al destino que quieras dentro de la ciudad. Este autobús nos dejó a la puerta del hotel que habíamos indicado, pagando entonces 18,5 $NZ por persona.

Desde casa habíamos reservado alojamiento en el Tetra Waldorf Apartments, en realidad un apartamento con cocina, salón, baño y habitación. Todo era nuevo y estaba impecable. Muy recomendable.

Después de dejar las cosas en el apartamento y de una ducha, aunque estábamos muy cansados por el viaje, salimos a dar una vuelta por el centro de la ciudad de Auckland y para encontrarnos con unos conocidos que viven allá.

L'edifici de l'Ajuntament d'Auckland (Auckland, Nova Zelanda)
L'edifici de l'Ajuntament d'Auckland (Auckland, Nova Zelanda)

Después de cenar dimos un paseo por la calle Queen antes de volver hacia el alojamiento a descansar.

DÍA 4 Auckland - Devonport - Auckland - Whangarei

Después de desayunar cerca del apartamento fuimos hasta la Sky Tower, una torre de comunicaciones que tiene una altura total de 328 metros de altura y que domina claramente el horizonte de Auckland desde hace muchos años.

Su mirador principal tiene una altura de 186 metros sobre el nivel de la calle y ofrece vistas panorámicas de 360° en todas direcciones. El día de nuestra visita había nubes, pero la visibilidad era buena y hacía un buen día.

Vista sobre el carrer des de l'Sky Tower, a 220 metres d'altura (Auckland, isla Norte de Nueva Zelanda)
Vista sobre el carrer des de l'Sky Tower, a 220 metres d'altura (Auckland, isla Norte de Nueva Zelanda)

Con un cupón de descuento que teníamos y con un carné de estudiante pagamos 25 NZ$ y 18 NZ$ respectivamente para subir hasta el mirador superior (SkyDeck), situado a 220 metros de altura. Las vistas son realmente impresionantes.

Desde este mirador pudimos ver gente que hacía una actividad de aventura llamada SkyJump, un tipo de salto base con cable. El lugar desde donde se hace el salto está entre el mirador principal y el superior, a una altura de 192 metros sobre la calle. Parece (nosotros no lo probamos) que la caída se hace a una velocidad de hasta 85 km/h durante unos 11 segundos antes de aterrizar suavemente en la base de la torre.

Una persona «valiente» realizando salto base con cable<br />desde la Sky Tower (Auckland, isla Norte de Nueva Zelanda)
Una persona «valiente» realizando salto base con cable
desde la Sky Tower (Auckland, isla Norte de Nueva Zelanda)

Por cierto, aunque el SkyJump no es lo mismo que el puenting conviene aclarar que este no se inventó en Nueva Zelanda, pero la primera persona que hizo de esto una actividad comercial fue un neozelandés que hizo su primer salto desde el puente Greenhithe de Auckland en 1986.

Saliendo de aquí fuimos hasta el puerto y cogimos un ferry hacia Devonport (10 NZ$ por persona, ida y vuelta), en un trayecto de solo ocho minutos. Es un bonito pueblo portuario situado en los suburbios de Auckland. En él se pueden ver numerosas villas y edificios de época, algunos de los cuales datan del siglo XIX.

Vista del puerto de Auckland desde el ferry a Devonport (Auckland, isla Norte de Nueva Zelanda)
Vista del puerto de Auckland desde el ferry a Devonport (Auckland, isla Norte de Nueva Zelanda)

Desde donde nos dejó el ferry hicimos un largo recorrido a pie, subiendo hasta el Monte Victoria o Takarunga, el volcán más alto de la costa norte de Auckland, con una altitud de 66 metros. A finales del siglo XIX se construyó un fuerte en la cima para defender la ciudad de Auckland. Desde él hay una vista espectacular de toda la bahía y de Auckland.

Vista del centro de Auckland desde el Monte Victoria (Devonport, isla Norte de Nueva Zelanda)
Vista del centro de Auckland desde el Monte Victoria (Devonport, isla Norte de Nueva Zelanda)

De regreso al centro de Auckland fuimos a comer algo y pasamos por el alojamiento para ir a buscar el equipaje, ya que habíamos acordado con la empresa de alquiler de coches Ezi Car Rental que a las 14:00 nos pasaría a buscar un empleado por el hotel para llevarnos hasta su oficina, cerca del aeropuerto.

Una vez allá nos entregaron un coche modelo Nissan Bluebird, que ya era bastante viejo. Ya con el coche cogimos la autopista nº 1 que va hacia el norte de la isla. Pagamos un peaje de 2 NZ$ en unas máquinas que había en una área de servicio.

Como que ya no teníamos ningún alojamiento reservado para las noches siguientes podíamos ir improvisando el itinerario. Esta vez decidimos pasar la noche en el pueblo de Whangarei. Aquí encontramos el camping Whangarei Central Holiday Park, donde cogimos un bungalou con cocina, pero con el baño fuera, por el que pagamos 67 NZ$ la noche.

Desde el camping fuimos hacia el centro del pueblo y allá encontramos el restaurante tailandés Suk Jai Thai donde había bastante gente y donde cenamos muy bien.

DÍA 5 Whangarei - Whangarei Falls - Russell - Waitangi - Paihia

Fuimos a desayunar al centro del pueblo y a continuación pusimos rumbo hacia las cascadas Whangarei falls, a unos 6 km del centro. Después de aparcar el coche hicimos a pie un recorrido circular que había y que llegaba hasta las cascadas. Es una caminata corta de 1 km.

Les cascades Whangarei (Whangarei, isla Norte de Nueva Zelanda)
Les cascades Whangarei (Whangarei, isla Norte de Nueva Zelanda)

Como que aquel día la climatología era mala, con un día gris y lluvias ocasionales, no encontramos nadie en toda la caminata. Las cascadas llevaban mucha agua y el entorno es muy bonito.

Dejamos Whangarei y pusimos rumbo hacia Paihia, donde teníamos previsto pasar la siguiente noche. Dejamos la carretera nº 1 y cogimos una carretera más local en dirección hacia Helena Bay.

Por el camino vimos muchas granjas, rebaños de vacas y alguna oveja. Nos desviamos para ir hasta Whangaruru North, un minúsculo pueblecito con cuatro casas y una gran playa con muchas conchas en la arena.

Yendo hacia el norte nos detuvimos en el pequeño pueblo de Russell, donde se encuentra la iglesia de Cristo, la más antigua del país, ya que fue construida en 1835. Está hecha de madera y es muy bonita por dentro. A continuación paseamos por las calles del pueblo y por el paseo que hay junto al mar.

En el paseo marítimo The Strand encontramos el histórico hotel The Duke of Marlborough, el cual es el más antiguo del país y ocupa un bonito edificio del siglo XIX que da a la preciosa bahía Bay of Islands.

La comisaría de policía de Russell, en un edificio histórico de 1870 (Russell, isla Norte de Nueva Zelanda)
La comisaría de policía de Russell, en un edificio histórico de 1870 (Russell, isla Norte de Nueva Zelanda)

Hacia el mediodía fuimos a comer al restaurante The Gables, un lugar que no era nada barato pero que estaba muy bien. De hecho, en Russell todo parece orientado a un turismo de un cierto nivel adquisitivo.

Seguidamente pusimos rumbo hacia Paihia. Para no tener que bordear toda la bahía por carretera la opción más rápida para ir de Russell a Paihia es un trayecto corto de ferry que cruza la bahía de este a oeste. Cogimos un ferry de Northland Ferries, pagando 12 NZ$ por el viaje de solo ida de dos personas y del coche. Es un trayecto de solo 15 minutos.

Una vez llegados a Paihia empezamos por buscar alojamiento para la noche. Finalmente elegimos el Bay of Islands Resort, donde pagamos 99 NZ$ por un estudio con cocina, baño, comedor y una habitación.

Solucionado el tema del alojamiento cogimos el coche para ir hasta el Waitangi National Trust, situado unos 2 km al norte del centro de Paihia. Es un lugar histórico muy importante en Nueva Zelanda, puesto que fue aquí donde se firmó por primera vez el Tratado de Waitangi entre el pueblo maorí y la Corona Británica el 6 de febrero de 1840, y ha sido el lugar de las conmemoraciones anuales posteriores de esta firma.

«Waka taua» o canoas de guerra tradicionales maoríes (Waitangi National Trust, isla Norte de Nueva Zelanda)
«Waka taua» o canoas de guerra tradicionales maoríes (Waitangi National Trust, isla Norte de Nueva Zelanda)

El complejo ocupa 507 hectáreas, situadas entre los tramos de marea baja del río Waitangi y la costa que se extiende hacia el norte hasta la bahía de Wairoa, pero el recinto histórico propiamente dicho, el Waitangi Treaty Grounds, ocupa 4,8 hectáreas e incluye la Treaty House, las canoas tradicionales maoríes Maorí Waka, la casa comunal maorí Té Whare Runanga y el histórico mástil de la bandera naval. El waka maorí (canoa tradicional), Ngatoki Matawhaorua, se encuentra cerca. Y alrededor hay extensos parques con aves autóctonas, árboles y jardines patrimoniales.

Interior de la «Te Whare Rūnanga», un bello ejemplo de casa comunal maorí (Waitangi National Trust, isla Norte de Nueva Zelanda)
Interior de la «Te Whare Rūnanga», un bello ejemplo de casa comunal maorí (Waitangi National Trust, isla Norte de Nueva Zelanda)

La visita a este lugar histórico costaba entonces 25 NZ$ por persona y la entrada servía para dos días (el precio actual, a junio de 2026, es de 74 NZ$ por persona). La entrada era y es cara, pero el lugar lo vale por su importancia histórica y por su belleza.

Talla de madera maorí en la casa comunal «Te Whare Rūnanga»<br />(Waitangi National Trust, isla Norte de Nueva Zelanda)
Talla de madera maorí en la casa comunal «Te Whare Rūnanga»
(Waitangi National Trust, isla Norte de Nueva Zelanda)

De vuelta a Paihia intentamos contratar una excursión para el día siguiente por la mañana para ir hacia las islas de la bahía, pero ya no quedaban plazas y lo dejamos correr.

DÍA 6 Paihia - Keri Keri - Mangōnui - Cable Bay - Kaitaia - Cape Reinga - Pukenui

Después de desayunar retomamos la ruta hacia el norte. La primera parada la hicimos en Kerikeri, un pequeño pueblo con varios lugares de interés histórico. Aquí visitamos la Kemp House (Kerikeri Mission House), la cual fue la base de los primeros misioneros en la zona, ya que fue construida para alojar el reverendo John Butler en 1821, siendo el edificio europeo más antiguo de Nueva Zelanda. Es una casa muy elegante y construída en madera.

La Kerikeri Mission House (Kerikeri, isla Norte de Nueva Zelanda)
La Kerikeri Mission House (Kerikeri, isla Norte de Nueva Zelanda)

También visitamos la Stone Store House, que data del 1832 y es el edificio de piedra más antiguo del país. Originalmente fue un almacén destinado a guardar grandes cantidades de trigo de la granja misionera de Te Waimate.

Seguidamente cruzamos el río Waipekakoura por un puente para ir a visitar Te Ahurea (también conocido como Rewas Village). Es la recreación de un poblado maorí donde se pueden ver las casas donde vivían las tribus maoríes de esta parte de la isla, así como algunos lugares importantes para ellos y también se pueden ver todo tipos de plantas que utilizaban. El precio de la entrada era de 5 NZ$ y es un lugar muy interesante.

Réplica de una casa tradicional en el poblado maorí en Te Ahurea (Kerikeri, isla Norte de Nueva Zelanda)
Réplica de una casa tradicional en el poblado maorí en Te Ahurea (Kerikeri, isla Norte de Nueva Zelanda)

Continuando por la carretera nº 10 unos 55 km llegamos a Mangōnui, un pequeño pueblo pesquero que antiguamente fue una ciudad ballenera y comercial muy concurrida. Nuestro principal interés aquí era realizar un recorrido a pie de 3 km denominado Heritage Trail, el cual recorre un conjunto de 18 bonitos edificios de 150 años de antigüedad.

Almuerzo con vistas (Mangonui, isla Norte de Nueva Zelanda)
Almuerzo con vistas (Mangonui, isla Norte de Nueva Zelanda)

Aprovechamos para comer en uno de estos edificios, actualmente ocupado por una tienda que es icónica y famosa en esta zona y que solo vende pescado y patatas fritas. Es la Mangonui Fish Shop, la cual ocupa un edificio de tipo palafito sobre el agua del mar y con muy buenas vistas. Aquí encontraréis excelente pescado del día, así como gambas y mejillones.

Continuando con el coche hacia el norte subimos a una colina que hay en el extremo noroeste de Mangōnui. Sobre esta colina se encuentra el yacimiento de Rangikapiti Pā, un antiguo fuerte maorí con unas vistas impresionantes sobre Doubtless Bay y alrededores. Un lugar extraordinario.

Vistas sobre la bahía Doubtless desde Rangikapiti Pā (Mangonui, isla Norte de Nueva Zelanda)
Vistas sobre la bahía Doubtless desde Rangikapiti Pā (Mangonui, isla Norte de Nueva Zelanda)

Continuando unos 4,5 km hacia el oeste paramos brevemente en la preciosa playa de Cable Bay. En toda esta zona de la isla veíamos por doquier rótulos de venta de casas y apartamentos, ya que parece que esta es una importante zona de veraneo para los neozelandeses.

Recorriendo otros 32 km llegamos a Kaitaia, la última población de un cierto tamaño que hay en el extremo norte de Nueva Zelanda. En su oficina de información turística contratamos el alojamiento en una cabaña del Pukenui Holiday Park, un camping que se encuentra en el pueblo de Pukenui.

Con la tranquilidad de tener resuelto el tema del alojamiento para hoy iniciamos la ruta hacia el extremo de Cape Reinga siguiendo la carretera nº 1 que transcurre paralela a la famosa playa Ninety Miles (en maorí Te-Oneroa-a-Tōhē).

Esta playa ocupa la costa occidental de la península de Aupouri, el extremo norte de la isla Norte, y en realidad «solo» tiene 55 millas de longitud (unos 88 km). Por el camino hicimos varias paradas, por ejemplo en un punto al inicio de esta playa donde ya vimos las primeras dunas y vegetación de desierto en contraste con los bosques de los alrededores. Todo ello parece un espejismo o un decorado, ya que es un paisaje bastante irreal. En esta zona sopla un viento muy fuerte y puede llegar a ser molesto.

Vista sobre la playa de Rarawa (Ngataki, isla Norte de Nueva Zelanda)
Vista sobre la playa de Rarawa (Ngataki, isla Norte de Nueva Zelanda)

Siguiendo hacia el norte nos desviamos para ir a la playa de Rarawa, la cual se encuentra en el lado oriental de la península y por tanto no forma parte de la playa Ninety Miles. La playa de Rarawa es una playa preciosa, de arena blanca y con unos colores increíbles. Es muy grande y cuando fuimos no había prácticamente nadie.

Y unos kilómetros más hacia el norte nos detuvimos en el pueblo de Te Kao para tomar una bebida y un helado. Continuando unos 30 km más al norte nos desviamos para ir hasta las impresionantes dunas gigantes Te Paki.

Estas dunas cubren un área de aproximadamente 10 km de largo por 1 km de ancho, con algunas dunas que llegan a una altura de 150 metros.

Llegando a las dunas gigantes Te Paki (Te Paki, Cape Reinga, isla Norte de Nueva Zelanda)
Llegando a las dunas gigantes Te Paki (Te Paki, Cape Reinga, isla Norte de Nueva Zelanda)

A un lado de las dunas se encuentra el mar de Tasmania y al otro el riachuelo Te Paki, con mucha flora y fauna autóctonas. Dejamos el coche en un aparcamiento al pie de las dunas, cruzamos el riachuelo y empezamos a subir por una de las dunas, lo cual no es fácil por el esfuerzo que supone subir por la arena. Subimos hasta lo alto de una duna suficientemente alta como para ver el mar desde arriba.

Caminando por un mar de arena... y al fondo el mar de Tasmania (Te Paki, Cape Reinga, isla Norte de Nueva Zelanda)
Caminando por un mar de arena... y al fondo el mar de Tasmania (Te Paki, Cape Reinga, isla Norte de Nueva Zelanda)

Es un lugar de visita obligada en cualquier viaje a la isla Norte neozelandesa, gracias a un paisaje desértico junto a un bosque con abundante vegetación. Impresionante. Vimos gente que hacía «sandboarding» y bajaban por las dunas sobre planchas de surf.

Finalmente, conduciendo unos 19 km más llegamos a Cape Reinga, donde finaliza una carretera que transcurre por unos paisajes que parecen irreales. En cualquier momento parece que vayamos a llegar al fin del mundo, es increíble. La soledad de estos parajes y el hecho de no encontrar a casi nadie aún proporcionaba más verosimilitud a esta sensación. El paisaje vale mucho la pena.

Vista sobre la playa Cape Maria Van Diemen (Cape Reinga, isla Norte de Nueva Zelanda)
Vista sobre la playa Cape Maria Van Diemen (Cape Reinga, isla Norte de Nueva Zelanda)

La carretera finaliza en un aparcamiento muy bien acondicionado, con lavabos y con un montón de paneles con interesantes explicaciones sobre la vegetación, el mar, los maoríes y la historia del lugar.

El Cape Reinga, Te Rerenga Wairua en maorí, es el extremo noroeste de la península de Aupōuri. El nombre maorí se refiere a la creencia maorí de que este es el punto donde los espíritus de los muertos emprenden su viaje final hacia Hawaiiki-A-Nui, la tierra de sus antepasados, y por tanto es un lugar sagrado para ellos.

Desde aquí se puede apreciar como las aguas turquesas del mar de Tasmania se encuentran con las aguas más oscuras del océano Pacífico, formando un espectacular remolino de corrientes que dan lugar a un espectáculo visual de espuma blanca.

El histórico faro de Cape Reinga (Cape Reinga, isla Norte de Nueva Zelanda)
El histórico faro de Cape Reinga (Cape Reinga, isla Norte de Nueva Zelanda)

Sobre el Cape Reinga destaca el histórico faro de Cape Reinga, construido en 1941, en plena Segunda Guerra Mundial, y que se encuentra a una altura de 165 metros sobre el nivel del mar. Desde el año 1987 el faro funciona de forma automatizada. Hoy en día, es uno de los faros más visitados y fotografiados de Nueva Zelanda. Las vistas desde aquí son indescriptibles.

En el extremo norte del cabo, donde se encuentra la pequeña bahía de Kapa Wairua o «bahía de los Espíritus», hay un árbol pohutukawa retorcido por la fuerza del viento, llamado Te Aroha, que se cree que tiene más de 800 años y que, según la historia oral maorí, los espíritus de los difuntos saltan de este árbol hacia el océano para volver a su patria ancestral.

Vista de Kapa Wairua, la bahía de los Espíritus, y el árbol Te Aroha sobre la roca (Cape Reinga, isla Norte de Nueva Zelanda)
Vista de Kapa Wairua, la bahía de los Espíritus, y el árbol Te Aroha sobre la roca (Cape Reinga, isla Norte de Nueva Zelanda)

Desde el aparcamiento hay un precioso camino de 850 metros de longitud que baja hasta el faro. Y por cierto, el Cape Reinga es también el extremo norte de la Senda Te Araroa (Te Araroa Trail en inglés), una vía de senderismo que recorre unos 3.000 km de las dos principales islas de Nueva Zelanda, con el otro extremo en Bluff, en el extremo sur de la isla Sur. Oficialmente se inauguró a finales de 2011 y es una combinación de antiguos caminos, pasos nuevos y secciones de conexión. Recorrer toda la vía puede suponer de 3 a 6 meses.

Ya era tarde cuando marchamos de Cape Reinga e iniciamos el camino de regreso hacia Pukenui, de unos 70 km. Aunque el sol se escondió hacia las 21 horas, ya era oscuro cuando llegamos al Pukenui Holiday Park, sobre las 21:45.

No fue fácil encontrar nuestra cabaña en la oscuridad, pero cuando la encontramos vimos que estaba muy bien y que tenía baño privado. El lugar es muy tranquilo.

DÍA 7 Pukenui - Opononi - Ōmāpere - Waipoua Kauri Forest - Hamilton - Rotorua

Para desayunar fuimos a un supermercado Four Square Houhora que hay junto a la carretera principal y compramos zumo de naranja y unos cruasants. En el bar Pukenui Pacific que hay justo al lado pedimos unos capuccinos. Con todo esto volvimos al camping y desayunamos la mar de bien.

Después cogimos el coche y fuimos hasta Houhora Heads, unos 5 km al sudeste, para ver la playa. A continuación seguimos por Kaitaia, Herekino y Broadwood.

Para no tener que tomar el ferry a Kohukohu dimos un rodeo pasando por Mangamuka, Rangiahua, Hareke y Taheke. Cerca de Hareke encontramos unos 10 km sin asfalto, pero asequibles para un coche normal.

Continuamos hasta Opononi, unos 128 hacia el sur de Pukenui, donde volvimos a ver grandes dunas de arena junto a un entrante de mar. Algo más adelante nos detuvimos en el pueblo de Ōmāpere e hicimos alguna caminata para ver la bahía de Hokianga. Desde Pakia Hill hay un excelente mirador sobre la bahía, las dunas y los alrededores.

Vista sobre la bahía de Hokianga y las dunas desde Arai te Uru (Ōmāpere, isla Norte de Nueva Zelanda)
Vista sobre la bahía de Hokianga y las dunas desde Arai te Uru (Ōmāpere, isla Norte de Nueva Zelanda)

Continuando unos 45 km hacia el sur, la carretera bordea la costa occidental y sube y baja montañas antes de llegar al Waipoua Forest. La ruta 12 cruza este frondoso bosque durante unos 18 km. En este bosque hay muchos tipos de árboles kauri, el nombre maorí de un árbol conífera que es endémico de la Isla norte neozelandesa.

El corto sendero Tāne Mahuta Walk, de 350 metros ida y vuelta, permite ver el Tāne Mahuta, el ejemplar vive de árbol kauri más grande conocido. Su altura es de 51,2 metros y el perímetro del tronco es de 13,77 metros. Es impresionante.

El Tāne Mahuta, un enorme árbol kauri (Waipoua Forest, isla Norte de Nueva Zelanda)
El Tāne Mahuta, un enorme árbol kauri (Waipoua Forest, isla Norte de Nueva Zelanda)

Bastante más hacia el sur, pasado Dome Valley, conectamos con la autopista 1 que va hacia Auckland (peaje: 2 NZ$). Cuando nos acercamos a la ciudad las vistas de Auckland son muy bonitas, destacando la emblemática torre Sky Tower.

Vista panoràmica del centro de Auckland (Northcote, isla Norte de Nueva Zelanda)
Vista panoràmica del centro de Auckland (Northcote, isla Norte de Nueva Zelanda)

Seguimos conduciendo hacia el sur y nos paramos a cenar en un centro comercial de Hamilton, unos 120 km al sur de Auckland. Llegamos sobre las 21:30 a Rotorua, cuando ya hacía un rato que era oscuro.

Buscamos un hotel o motel donde pasar la noche, pero estaban todos llenos, cerrados o eran demasiado caros. Finalmente nos quedamos en el Gateway Motel, regentado por unos chinos (hay una importante comunidad china viviendo en el país).

Pagamos 89 NZ$ por una habitación doble que estaba bastante bien y que incluía Wifi gratis (una gran novedad entonces, ya que era habitual pagar por conectarse). El problema de este motel es que está junto a la transitada calle Fenton y de noche se oía demasiado el ruido de los coches.

Hoy habíamos hecho muchos kilómetros y estábamos tan cansados que no tuvimos muchos problemas para dormir.

DÍA 8 Rotorua - lago Rotorua - Wai-o-Tapu - Taupō - Tūrangi

Finalmente dormimos bastante bien. Desayunamos en el Fat Dog Cafe, donde servían unos platos enormes con huevos, tocino y kiwi. Después fuimos hasta el i-Site, ubicado en un edificio muy bonito, para obtener información de la zona.

El bonito edificio de la oficina de información i-Site (Rotorua, isla Norte de Nueva Zelanda)
El bonito edificio de la oficina de información i-Site (Rotorua, isla Norte de Nueva Zelanda)

De aquí partía un recorrido a pie que proponía nuestra guía Lonely Planet y que pasaba por el edificio más emblemático de Rotorua y sus jardines. Se trata del icónico edificio Bath House, el cual abrió las puertas en 1908 como balneario termal que ofrecía tratamientos médicos y terapéuticos y de ahí su nombre.

El estilo arquitectónico del edificio es esencialmente isabelino. En las fechas de nuestra visita este edificio alojaba el Museo de Rotorua (en maorí Te Whare Taonga o Te Arawa), pero en 2016 sufrió importantes desperfectos a causa del terremoto de Kaikōura, con una magnitud de 7.8, y hubo que clausurar el edificio. El año 2024 empezaron las obras de reconstrucción y se espera que pueda abrir nuevamente entre 2027 y 2028.

Vista del icónico edificio Bath House (Rotorua, isla Norte de Nueva Zelanda)
Vista del icónico edificio Bath House (Rotorua, isla Norte de Nueva Zelanda)

Ante este museo hay un extensos y preciosos jardines, los Government Gardens,incluyendo un campo de croquet y una piscina termal con algunas fumarolas. El entorno es muy bonito y relajante.

Continuamos el circuito a pie yendo hasta donde se encuentra la pasarela de madera Rotorua Lakefront Boardwalk sobre el lago Rotorua, a menos de 500 metros del museo. Había bastante gente paseando y dando de comer a los numerosos patos y cisnes negros que había en la zona.

Jugando a Croquet en el parque Government Gardens (Rotorua, isla Norte de Nueva Zelanda)
Jugando a Croquet en el parque Government Gardens (Rotorua, isla Norte de Nueva Zelanda)

Después el recorrido a pie cruzaba el parque Kuirau, donde había más fumarolas y aquel día había un mercado. Acabado el circuito a pie fuimos a comer al Lime Cafe, ya que teníamos un vale de descuento que nos permitía ahorrar unos dólares.

Piscina termal del parque Kuirau (Rotorua, isla Norte de Nueva Zelanda)
Piscina termal del parque Kuirau (Rotorua, isla Norte de Nueva Zelanda)

Tras el almuerzo cogimos el coche para dar la vuelta al lago Rotorua, el cual tiene una longitud máxima de 12 km y una anchura máxima de 9.7 km. Después continuamos hacia el sur, hasta la zona geotermal de Wai-o-Tapu, 30 km al sur de Rotorua, pero cuando llegamos ya era tarde para hacer la visita puesto que la última entrada era a las 15:45.

Aquí nos habíamos equivocado por no haber venido por la mañana y dejar la visita de Rotorua para más tarde, pero afortunadamente podíamos volver el día siguiente. No nos queríamos perder Wai-o-Tapu por nada del mundo.

Como que aquella noche teníamos el alojamiento en Tūrangi, unos 100 km hacia el sur, continuamos hacia el sur, pero antes de marchar de Wai-o-Tapu nos detuvimos en la Mud Pool, una piscina geotermal de barro que no se encuentra dentro del complejo principal y es de acceso libre y gratuito.

Cuando pasamos por la población de Taupō nos detuvimos para ver su enorme lago, el más grande de la isla Norte. Aprovechamos también para quedarnos a cenar antes de continuar viaje hacia Tūrangi.

Puesta de sol sobre el lago Taupō (Taupō, isla Norte de Nueva Zelanda)
Puesta de sol sobre el lago Taupō (Taupō, isla Norte de Nueva Zelanda)

Hacia las 21 horas llegamos al Motel Judges Pool, situado en Tūrangi. Este motel estaba muy bien, en un lugar muy tranquilo. Pagamos 103 NZ$ por una habitación con cocina, comedor, baño y una terraza detrás.

DÍA 9 Tūrangi - Wai-o-Tapu - Whakapapa Village (P. N. Tongariro) - Pororua

Después del desayuno, cuando eran las ocho de la mañana, cogimos el coche y pusimos rumbo norte para ir nuevamente a Wai-o-Tapu, el complejo geotermal que no habíamos podido ver el día anterior.

Vista de la Champagne Pool (Wai-o-Tapu, isla Norte de Nueva Zelanda)
Vista de la Champagne Pool (Wai-o-Tapu, isla Norte de Nueva Zelanda)

Wai-o-Tapu significa «aguas sagradas» en maorí y es una zona geotérmica muy activa, con muchas fuentes termales que son famosas por su aspecto colorido, además del géiser Lady Knox, la piscina Champagne, la paleta del artista, la terraza Primrose y las piscinas de barro hirviendo. Toda la zona geotérmica cubre 18 kilómetros cuadrados.

Era importante llegar a Wai-o-Tapu antes de las 9:45 horas, porque a las 10:15 es la única hora del día en que se puede ver como saca agua el géiser Lady Knox. Cuando llegamos compramos las entradas (32,5 NZ$ por persona). Ahora, en 2026, cuestan 47 NZ$ por persona y hay que comprarlas en línea en la web.

El géiser Lady Knox en acción (Wai-o-Tapu, isla Norte de Nueva Zelanda)
El géiser Lady Knox en acción (Wai-o-Tapu, isla Norte de Nueva Zelanda)

Para ver el géiser Lady Knox tuvimos que coger de nuevo el coche porque está en un lugar algo alejado de la entrada principal. Alrededor del géiser hay un gran anfiteatro que se acaba llenando de visitantes para ver el «espectáculo». Junto a un pequeño montículo, donde se encuentra la boca del géiser, aparece un señor del parque y explica la historia de la zona y de sus bosques. A continuación echa jabón en la boca del géiser y en unos instantes empieza a sacar agua fría, llegando a una altura de 15-20 metros. Todo ello tiene una duración de una hora.

Otro de los increíbles rincones de Wai-o-Tapu (Wai-o-Tapu, isla Norte de Nueva Zelanda)
Otro de los increíbles rincones de Wai-o-Tapu (Wai-o-Tapu, isla Norte de Nueva Zelanda)

Después volvimos a la entrada principal del complejo. Había tres circuitos a pie que, en total, suponen unos 75 minutos de visita. Estos circuitos pasan por diferentes cráteres de volcanes, lagunas de agua hirviendo a 100°C, aguas de colores debido a los diferentes componentes químicos del suelo, etc. El entorno es espectacular y vale mucho la pena ver este lugar.

Acabada esta visita pusimos rumbo hacia el sur. Nos paramos en Tūrangi y continuamos hacia el Parque Nacional de Tongariro, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1990.

En el centro del Parque Nacional de Tongariro se encuentran los volcanes activos de Ruapehu, Ngauruhoe y Tongariro. Este parque acoge la famosa Travesía Alpina de Tongariro, considerada una de las mejores excursiones de un día del mundo. Esta ruta de senderismo es muy popular en el país y está reconocida por su importancia natural y cultural. La distancia total de la ruta suele ser de 19,4 km, desde Mangatepopo hasta las aguas termales de Ketetahi. La travesía dura unas siete horas de caminata constante si hace buen tiempo, y más tiempo en invierno o si se anda desde el extremo de Ketetahi.

Nosotros empezamos yendo al centro de visitantes del Parque Nacional de Tongariro, en Whakapapa Village, para obtener información sobre las opciones de caminatas por el parque.

Vista sobre los volcanes Mt Ngauruhoe y Mt Tonagriro (Tongariro National Park, isla Norte de Nueva Zelanda)
Vista sobre los volcanes Mt Ngauruhoe y Mt Tonagriro (Tongariro National Park, isla Norte de Nueva Zelanda)

Como que no disponíamos de mucho tiempo elegimos una caminata corta, la Ridge Walk. Esta caminata empieza a 150 metros por encima del Centro de Visitantes y supone 1,2 km, ida y vuelta, y unos 40-50 minutos ya que sube hasta la parte superior de la cresta de una montaña y ofrece vistas panorámicas del monte Ngāuruhoe y otros volcanes de la zona. Muy recomendable.

Acabada la caminata cogimos el coche y subimos por una carretera hasta una estación de esquí próxima para tener buenas vistas de la zona. Ya eran las 17:15 cuando iniciamos el largo camino de 330 km hasta Wellington, en el extremo sur de la isla Norte, donde teníamos previsto pernoctar hoy.

Llegamos a Wellington sobre las 21:00 horas. Cenamos en un restaurante cerca de Courtenay Place y después buscamos alojamiento por el centro, pero no nos convenció nada de lo que encontramos y volvimos a coger el coche para buscar algo en las cercanías de la capital.

Finalmente nos quedamos en el Mana Motel, ubicado en Porirua, a unos 25 km del centro de Wellington. La habitación estaba muy bien, pero el precio de 140 NZ$ era caro y su emplazamiento, entre una carretera y una vía de tren, no era lo mejor en cuanto a tranquilidad. Pero ya era muy tarde y necesitábamos un lugar donde dormir.

DÍA 10 Pororua - Wellington → ferry → Picton - Nelson

Nos levantamos pronto y después de desayunar en la cafetería de una gasolinera próxima (aprovechamos para llenar el depósito del coche ya que debíamos devolverlo al mediodía) cogimos la carretera nº 1 hacia Wellington.

Cuando llegamos a la capital neozelandesa aparcamos el coche en el centro, cerca del edificio del Parlamento. A continuación hicimos un circuito a pie por el centro de Wellington.

La histórica Turnbull House, de 1915 (Wellington, isla Norte de Nueva Zelanda)
La histórica Turnbull House, de 1915 (Wellington, isla Norte de Nueva Zelanda)

Empezamos viendo el edificio del Parliament House, la bonita Parliamentary Library y el Beehive. También visitamos la iglesia Old St Paul’s, la más antigua de la ciudad (del siglo XIX) y construida toda en madera. Se dice de ella que es uno de los mejores ejemplos de arquitectura neogótica hecha en madera de todo el mundo. Certificamos que, efectivamente, es muy bonita y vale mucho la pena visitarla. También paseamos por las calles comerciales del centro y llegamos hasta la Wellington Civic Square.

Interior de la bonita iglesia Old St Paul's (Wellington, isla Norte de Nueva Zelanda)
Interior de la bonita iglesia Old St Paul's (Wellington, isla Norte de Nueva Zelanda)

A las 11:00 fuimos a buscar el coche para devolverlo a la oficina de la compañía de alquiler que había en el centro. Desde allá nos acompañaron hasta el muelle de donde salen los ferrys de Bluebridge.

Semanas atrás habíamos hecho la reserva en línea de los billetes del ferry a Picton y nos habían costado 66 NZ$ cada uno. Cuando llegamos a la terminal del ferry facturamos el equipaje y esperamos la hora de la embarque. Finalmente el ferry salió del puerto de Wellington poco antes de las 13:00.

Subimos a la cubierta superior del barco para disfrutar desde el exterior de las vistas sobre Wellington a medida que nos íbamos alejando de la ciudad, aunque a veces lloviznaba un poco. Cuando ya estábamos en mar abierto aprovechamos para entrar dentro y comer algo en la cafetería del barco, ya que el tiempo estimado de la travesía era de 3 horas y 20 minutos.

Este trayecto entre Wellington, en la isla Norte, y Picton, en la isla Sur, cruza el estrecho de Cook, el cual recibe su nombre en honor del marinero inglés James Cook, el primer europeo que pasó por esta zona en 1770. Se considera que sus aguas son de las más peligrosas e imprevisibles del mundo a causa de las fuertes corrientes.

Navegando por los fiordos de Marlborough Sounds (Estrecho de Cook, Nueva Zelanda)
Navegando por los fiordos de Marlborough Sounds (Estrecho de Cook, Nueva Zelanda)

En la última hora de este trayecto el ferry navega por la red de fiordos Marlborough Sounds (en maorí Te Tauihu-o-te-Waka), en medio de un paisaje realmente espectacular. Merece la pena salir a la cubierta exterior para disfrutar de las vistas, pero hay que ir muy protegidos contra el frío y el viento. Estos fiordos son una extensa red de valles inundados por el mar en el extremo norte de la isla Sur, formando una línea de costa casi fractal de fiordos, islas y penínsulas.

Llegada con el ferry al puerto de Picton (Picton, isla Sur de Nueva Zelanda)
Llegada con el ferry al puerto de Picton (Picton, isla Sur de Nueva Zelanda)

El ferry atracó en el pequeño puerto de Picton a las 16:10 y un minibús gratuito nos condujo hasta la terminal para recoger el equipaje facturado. Después este mismo minibús hizo un recorrido circular por Picton e iba dejando al pasaje allá donde quería. A nosotros nos dejó ante la oficina de Ezi Rental Car, donde nos dieron un Toyota Corolla 1.8 para los siguientes días.

Ya con el coche fuimos hasta el i-Site de Picton y reservamos una noche en un B&B cerca de Nelson.

Vista sobre el fiordo Queen Charlotte Sound (Queen Charlotte Drive, isla Sur de Nueva Zelanda)
Vista sobre el fiordo Queen Charlotte Sound (Queen Charlotte Drive, isla Sur de Nueva Zelanda)

Salimos de Picton hacia el oeste siguiendo la carretera escénica Queen Charlotte Drive. Durante el trayecto nos detuvimos en numerosos miradores sobre los fiordos, con unas vistas espectaculares. También nos paramos en algún punto porque vimos unos buzones muy divertidos a pie de carretera y que nos llamaron mucho la atención.

Buzones divertidos a pie de carretera (Queen Charlotte Drive, isla Sur de Nueva Zelanda)
Buzones divertidos a pie de carretera (Queen Charlotte Drive, isla Sur de Nueva Zelanda)

Llegamos al Mike's Bed and Breakfast, el alojamiento que habíamos reservado, poco antes de que se hiciera oscuro. Este B&B está a unos 6 km del centro de Nelson y a 102 km de Picton. Pagamos 90 NZ$ por el alojamiento y el desayuno. Lugar muy recomendable, con un desayuno magnífico.

A continuación fuimos hasta Nelson a cenar. Elegimos un restaurante del centro, pero no había mucho donde elegir. Después de cenar volvimos hacia el alojamiento.

DÍA 11 Nelson - Havelock - Blenheim/Malborough - Kaikōura

Después de desayunar como señores y de conversar un buen rato con el responsable del B&B (es una de las ventajas de este tipo de alojamiento, el contacto con los locales) volvimos de nuevo a Nelson para visitar la población, pero ahora con luz solar.

De esta ciudad dicen que tiene muchos días de sol y que siempre tiene una temperatura bastante buena... Bien, hoy era cierto.

La curiosa Catedral de Nelson (Nelson, isla Sur de Nueva Zelanda)
La curiosa Catedral de Nelson (Nelson, isla Sur de Nueva Zelanda)

Empezamos por visitar la Catedral de Nelson, de estilo art-decó. También recorrimos la histórica calle South St, con bonitas casas de época. Ya con el coche nos paramos en el Founder's Heritage Park, en las afueras de Nelson, para probar una de las cervezas artesanas de la Founder's Brewery.

A continuación seguimos unos 75 km hacia el este y nos detuvimos en Havelock para probar sus famosos mejillones de labios verdes. En el restaurante The Mussel Poy pedimos unos de estos mejillones al vapor y hechos al ajillo y estaban buenísimos. Los acompañamos con unas patatas fritas. Experiencia muy recomendable.

Los famosos (y deliciosos) mejillones de labios verdes (Havelock, isla Sur de Nueva Zelanda)
Los famosos (y deliciosos) mejillones de labios verdes (Havelock, isla Sur de Nueva Zelanda)

Tras probar esta «delicatessen» local seguimos otros 42 km hacia el sur para ir hasta Blenheim, el centro de la región vitivinícola de Nueva Zelanda. Aquí hicimos un recorrido por algunas de sus viñas y bodegas. En esta región hay más de 200 bodegas.

La primera que visitamos fue la Saint Clair Winery, una de las más afamadas de la zona, donde realizamos una cata de vinos (incluyendo un Sauvignon blanco). Después fuimos hasta las bodegas Whiter Hills, con un edificio moderno y bonito donde hay un restaurante, tienda y cata de vinos. Aquí probamos un vino de la variedad Riesling, por ejemplo.

Viñas de la bodega Wither Hills (Blenheim, isla Sur de Nueva Zelanda)
Viñas de la bodega Wither Hills (Blenheim, isla Sur de Nueva Zelanda)

Antes de marchar de Blenheim hacia Kaikōura aún visitamos otra bodega, la Brancott Estate, donde solo visitamos la tienda. Alrededor de estas bodegas todo son campos con viñas y más viñas.

La ruta hacia Kaikōura, de 128 km, es muy escénica, sobre todo la parte que bordea la costa oriental de la isla. El paisaje se vuelve árido de una forma brusca, pasando de un paisaje verde a una especie de desierto.

Por el camino paramos en algunos miradores desde los que pudimos ver colonias de lobos marinos de Nueva Zelanda (Arctocephalus forsteri), algunas de ellas con muchas crías. En las playas hay infinidad de algas de color marrón verdoso y muy grandes.

Colonia de lobos marinos de Nueva Zelanda entre las rocas de la costa oriental (entre Kekerengu y Kaikōura, isla Sur de Nueva Zelanda)
Colonia de lobos marinos de Nueva Zelanda entre las rocas de la costa oriental (entre Kekerengu y Kaikōura, isla Sur de Nueva Zelanda)

Al llegar a Kaikōura fuimos al Motel Beachcomber que habíamos reservado en línea el día anterior. Cuando llegamos pudimos ver que estaba junto a la carretera nº 1 (ruidoso) y que, además, era bastante cutre para el precio que habíamos pagado: 120 NZ$ la noche. No debe de sorprender, por tanto, que actualmente este lugar ya no exista. Nuestra recomendación en Kaikōura es elegir uno de los muchos alojamientos que hay en la península de Point Kean, más tranquilos y con mejores vistas.

Después de dejar las cosas en el motel fuimos hasta el centro de Kaikōura para pasear un rato y después ir a cenar: Elegimos el restaurante Thai Siam, donde cenamos muy bien en un lugar agradable. Después volvimos hacia el motel.

DÍA 12 Kaikōura - Hammer Springs - Punakaiki - Greymouth

Después de desayunar en un café cerca del motel e ir al i-Site para reservar el alojamiento de esa noche en Greymouth (85$ la noche), fuimos hasta Point Kean para hacer una ruta a pie por la península de Kaikōura.

Costa de la península de Kaikōura (Kaikōura, isla Sur de Nueva Zelanda)
Costa de la península de Kaikōura (Kaikōura, isla Sur de Nueva Zelanda)

Dejamos el coche en el parking de Point Kean e hicimos la ruta a pie que bordea la costa de la península, primero por la parte superior del acantilado y después de regreso por la playa. En la caminata pudimos ver bastantes lobos marinos de Nueva Zelanda y muchas aves. Paisajes espectaculares. Ruta muy recomendable.

Lobo marino de Nueva Zelanda tomando el sol (península de Kaikōura, isla Sur de Nueva Zelanda)
Lobo marino de Nueva Zelanda tomando el sol (península de Kaikōura, isla Sur de Nueva Zelanda)

Acabada la excursión almorzamos algo antes de salir de Kaikōura en dirección hacia el oeste. En el trayecto nos desviamos para ir hasta Hanmer Springs, conocida por sus aguas termales. Pero nuestro interés era ver el Waiau Ferry Bridge, un histórico puente colgante que fue inaugurado en 1887 sobre un desfiladero impresionante y las aguas turquesas del río Waiau. Desde este puente se hace salto en suspensión o puenting, con una caída de 37 metros.

El histórico puente Waiau Ferry Bridge sobre el río Waiau (Hanmer Springs, isla Sur de Nueva Zelanda)
El histórico puente Waiau Ferry Bridge sobre el río Waiau (Hanmer Springs, isla Sur de Nueva Zelanda)

Reemprendimos la ruta y pasamos por el Lewis Pass, en una ruta muy bonita. Al llegar a Reefton seguimos hacia el norte, en dirección hacia Westport, pasando por la sensacional Buller Gorge.

Poco antes de llegar a Westport cogimos la carretera nº 6 que va al sur bordeando la costa occidental. A partir del pueblecito de Charleston el paisaje se vuelve aún más extraordinario si cabe por la combinación de montañas, playa, vegetación y rocas sobre el mar. A lo largo de la ruta hay algunos miradores y lugares donde pararse para disfrutar de las vistas. Uno de ellos es el mirador Irimahuwhero sobre la bahía Meybille.

Vista sobre la bahía de Meybille desde el mirador Irimahuwhero (Te Miko, isla Sur de Nueva Zelanda)
Vista sobre la bahía de Meybille desde el mirador Irimahuwhero (Te Miko, isla Sur de Nueva Zelanda)

Quizás el lugar más increíble y fascinante de este tramo de costa es el de Punakaiki, también conocido como Pancake Rocks. La fuerza del agua de las olas y los elementos naturales han dado lugar a unas formas realmente increíbles sobre las rocas calcáreas, además de una serie de extraordinarios bufaderos naturales formados a partir de una mezcla de agua comprimida y aire que se escapa a través de las cavernas inferiores y es forzada hacia arriba.

El efecto de la erosión sobre las rocas calizas de Pancake Rocks (Punakaiki, isla Sur de Nueva Zelanda)
El efecto de la erosión sobre las rocas calizas de Pancake Rocks (Punakaiki, isla Sur de Nueva Zelanda)

Existe un camino circular de 1,1 km que permite apreciar bien todos estos fenómenos naturales. Lo cierto es que nos quedamos sin palabras. Es un lugar sencillamente fabuloso en el que nos quedamos hasta el final de la puesta de sol.

Bufadero entre las rocas de Pancake Rocks (Punakaiki, isla Sur de Nueva Zelanda)
Bufadero entre las rocas de Pancake Rocks (Punakaiki, isla Sur de Nueva Zelanda)
Último sol de la tarde sobre Pancake Rocks (Punakaiki, isla Sur de Nueva Zelanda)
Último sol de la tarde sobre Pancake Rocks (Punakaiki, isla Sur de Nueva Zelanda)

Llegamos a Greymouth cuando ya era casi de noche y buscamos la Ardwyn House (al final de la calle Chapel St), el B&B que habíamos reservado por la mañana desde Kaikōura. Cuando llegamos la Sra. Ardwyn ya estaba preocupada por el hecho de que no hubiéramos llegado antes.

En este B&B pagamos 85 NZ$ por una habitación con baño compartido que estaba muy bien y todo en un lugar muy tranquilo. Y la Sra. Mary Ardwyn fue muy amable y atenta en todo, tal como pasó en todos los B&B de este viaje. Este es un lugar que recomendamos completamente.

Antes de ir a dormir fuimos hasta un restaurante próximo para cenar algo y después estuvimos un buen rato conversando con la dueña de la casa y con una pareja australiana que también eran clientes.

DÍA 13 Greymouth - Franz Joseph Glacier - Fox Glacier

Tras un desayuno continental completísimo que nos había preparado la Sra. Mary y de pasar otro rato conversando con ella recogimos las cosas, nos despedimos e iniciamos las actividades del día.

Antes de marchar de Greymouth fuimos al i-Site para reservar el alojamiento de la siguiente noche y después fuimos a Jade Boulders, un pequeño pero interesante museo sobre la piedra de jade local.

Las aguas de color turquesa del río Whataroa (Whataroa, isla Sur de Nueva Zelanda)
Las aguas de color turquesa del río Whataroa (Whataroa, isla Sur de Nueva Zelanda)

La ruta desde Greymouth hasta el glaciar Franz Joseph, nuestro siguiente destino del día, es de 178 km. Durante el trayecto encontramos varios puntos donde pararnos para hacer fotos gracias a la belleza del paisaje, sobre todo en los últimos kilómetros antes de llegar a Franz Josef.

Al llegar al pueblo de Franz Josef fuimos al Westland Tai Poutini National Park Visitor Centre para pedir información sobre las opciones de caminatas cerca del glaciar.

El glaciar Franz Josef (en maorí Kā Roimata o Hine Hukatere) es un glaciar que tiene una longitud de 12 km, ubicado en el Parque Nacional Westland Tai Poutini. Junto con el glaciar Fox, unos 20 km más al sur, es el único glaciar que desciende desde los Alpes del Sur hasta una altura por debajo de los 300 metros sobre el nivel del mar.

Después de comer en el restaurante The Landing Bar fuimos hasta el aparcamiento del glaciar, a unos 4 km del pueblo.

Les cascadas Trident Creek Falls en el camino hacia el glaciar Franz Josef (Franz Josef, isla Sur de Nueva Zelanda)
Les cascadas Trident Creek Falls en el camino hacia el glaciar Franz Josef (Franz Josef, isla Sur de Nueva Zelanda)

Primeramente realizamos la espectacular caminata Kā Roimata o Hine Hukatere Walk, la cual transcurre por el valle glaciar y permite acercarse a una cierta distancia del glaciar. La caminata no tiene más de 2 km, pero tardamos unos 80 minutos en recorrerla porque nos detuvimos muchas veces para disfrutar del espectáculo de la naturaleza. Espectacular.

En la entrada del valle hay un letrero informativo que se actualiza cada día y, según las condiciones meteorológicas y del glaciar, permite acercarse más o menos al frente del glaciar. El día de nuestra visita las condiciones eran buenas y el mirador estaba a 100 metros del glaciar.

Vista frontal del glaciar Franz Josef (Franz Josef, isla Sur de Nueva Zelanda)
Vista frontal del glaciar Franz Josef (Franz Josef, isla Sur de Nueva Zelanda)

Y a continuación hicimos la caminata Sentinel Rock, de unos 20 minutos ida y vuelta. Esta caminata asciende hasta lo alto de una gran roca que ofrece las vistas más impresionantes del glaciar y del río Waiho. En el mirador sobre la roca hay paneles informativos que muestran con fotos la retirada glaciar, puesto que desde el 1909 el glaciar se ha retirado más de 3 km.

Vista del glaciar Franz Josef y del río Waiho desde Sentinel Rock (Franz Josef, isla Sur de Nueva Zelanda)
Vista del glaciar Franz Josef y del río Waiho desde Sentinel Rock (Franz Josef, isla Sur de Nueva Zelanda)

Hay todavía más opciones de caminatas por los alrededores del glaciar, algunas muy largas y exigentes y otras mucho más fáciles. También hay una gran selección de actividades que se pueden contratar en las agencias del pueblo, desde sobrevolar el glaciar con helicóptero a hacer saltos en paracaídas.

De vuelta al coche fuimos hasta el glaciar Fox, situada a unos 28 km por carretera. Aquí hicimos la caminata Fox Glacier South Side Walkway, de unos 6 km de longitud.

El camino sigue la orilla sur del río Fox a través de una antigua selva tropical de podocarpos y cruza antiguas superficies de morrena glaciar. Se llega al primer mirador del glaciar y después el camino serpentea suavemente hacia abajo a través del bosque hasta llegar al mirador Te Moeka o Tuawe sobre el glaciar Fox. Desde este mirador la lengua de hielo se ve solo a unos 80 metros, que era la distancia permitida para aquel día en que las condiciones eran buenas. De vez en cuando oíamos el estruendo de algún trozo de hielo al caer.

Vista del glaciar Fox (Fox Glacier, isla Sur de Nueva Zelanda)
Vista del glaciar Fox (Fox Glacier, isla Sur de Nueva Zelanda)

Oír el ruido de los helicópteros que sobrevuelan prácticamente de forma continuada estos glaciares es una gran molestia y las autoridades tendrían que verlo no solo como un negocio. En las fechas de este viaje una excursión en helicóptero costaba 190 NZ$ por persona en un viaje de 15 minutos, de los cuales cinco minutos son para pisar el hielo del glaciar. Por el contrario, todas las excursiones a pie son gratuitas y siempre hay un buzón de donaciones a la entrada de los parques por si se quiere colaborar.

Acabada la caminata para ver el glaciar Fox fuimos con el coche hasta el cercano pueblo de Glacier Fox, donde teníamos el alojamiento reservado para aquella noche. Era el Fox Glacier Homestay, un B&B por el que pagamos 110 NZ$ la noche. Recomendable.

El pequeño pueblo de Fox Glacier está lleno de hoteles y restaurantes, cosa normal tratándose de un lugar tan turístico.

DÍA 14 Fox Glacier - Makarora - Wanaka - Kawarau Bridge - Arrowtown - Queenstown

Tras un buen desayuno y de conversar un rato con la propietaria del B&B recogimos el equipaje y nos fuimos de Fox Glacier. Hoy nuestro objetivo era llegar a Queenstown, unos 330 km hacia el suroeste, pero por el camino hicimos varias paradas en distintos puntos de interés.

Puente sobre el río Blue (Blue Pools, Makarora, isla Sur de Nueva Zelanda)
Puente sobre el río Blue (Blue Pools, Makarora, isla Sur de Nueva Zelanda)

La primera de estas paradas fue al cabo de 190 km, en las Blue Pools. Son unas piscinas naturales de agua glaciar pura proveniente de las montañas en los ríos Makarora y Blue. Para llegar a ellas hay que hacer una fácil caminata de 3 km, ida y vuelta, que cruza dos puentes colgantes sobre estos dos ríos.

Les piscinas naturales Blue Pools sobre el río Blue (Blue Pools, Makarora, isla Sur de Nueva Zelanda)
Les piscinas naturales Blue Pools sobre el río Blue (Blue Pools, Makarora, isla Sur de Nueva Zelanda)

Unos 70 km más al sur nos paramos a comer a Wanaka, una población situada a la orilla del lago Wanaka. Después de comer dimos una vuelta por el pueblo antes de reemprender la ruta.

Al salir de Wanaka, en vez de continuar por la ruta principal nº 6 cogimos una ruta mucho más escénica que primeramente sigue el valle de Cadrona y posteriormente asciende hasta el Crown Range Summit, un paso de montaña situado a una altura de 1.076 metros y que es el paso sobre asfalto más alto de todo el país.

Un pino muerto y castigado por la fuerza del viento (Crown Range Summit, isla Sur de Nueva Zelanda)
Un pino muerto y castigado por la fuerza del viento (Crown Range Summit, isla Sur de Nueva Zelanda)

La siguiente parada fue en el Kawarau Suspension Bridge, unos 55 km al sur de Wanaka. Se trata de un puente colgante sobre la garganta del río Kawarau que fue construido en 1880, siendo una maravilla de la ingeniería de la época. Un siglo después, en 1988, aquí se hizo el primer salto de puenting comercial de todo el mundo y desde entonces continúa haciéndose con mucho éxito. Además, el puente permite el paso de caminantes, corredores y ciclistas por el sendero de Queenstown sobre el río.

Salto de puenting desde el puente colgante de la garganta de Kawarau<br />(Kawarau Gorge, isla Sur de Nueva Zelanda)
Salto de puenting desde el puente colgante de la garganta de Kawarau
(Kawarau Gorge, isla Sur de Nueva Zelanda)

Nosotros no teníamos ninguna intención de saltar desde este puente (ni de ningún otro), pero teníamos curiosidad por ver el lugar y la experiencia de ver saltar a los demás desde una altura de 43 metros sobre el río. Los precios entonces para el salto eran de 180 NZ$ por persona, a los que había que sumar el coste de un video o foto de recuerdo.

Antes de llegar a Queenstown aún nos detuvimos en Arrowtown, un pueblo que tuvo una gran importancia histórica en la minería de oro de finales del siglo XIX. En la actualidad se conservan aún muchos edificios que fueron utilizados por los inmigrantes europeos y chinos que se establecieron aquí durante esa época de esplendor.

Edificio histórico de la farmacia de Arrowtown (Arrowtown, isla Sur de Nueva Zelanda)
Edificio histórico de la farmacia de Arrowtown (Arrowtown, isla Sur de Nueva Zelanda)

Cuando llegamos a Queenstown empezamos a buscar un lugar donde dormir y finalmente nos quedamos en el Kemnay B&B, ubicado en una zona elevada de la ciudad y con unas vistas extraordinarias sobre el lago Wakatipu y alrededores.

Aquí pagamos 130 NZ$ por el alojamiento y el desayuno, algo caro pero el lugar lo merecía sobradamente. Nos dejó un recuerdo imborrable, tanto por la casa, como por las vistas, como por el matrimonio propietario, tan encantador y atento en todo.

Estatua gigante de un kiwi, una ave  autóctona neozelandesa (O'Regans Wharf, Queenstown, isla Sur de Nueva Zelanda)
Estatua gigante de un kiwi, una ave autóctona neozelandesa (O'Regans Wharf, Queenstown, isla Sur de Nueva Zelanda)

Tras las presentaciones y dejar el equipaje en la casa fuimos hasta el centro de Queenstown y paseamos por la zona que bordea una bonita bahía que forma el lago Wakatipu en esta zona. Queenstown es una ciudad muy turística, tanto en verano como el invierno (hay pistas de esquí). Después de cenar en un restaurante tailandés tomamos un helado en la heladería Patagonia, toda una institución local y muy merecidamente.

DÍA 15 Queenstown - Te Anau - Milford Sound - Te Anau

Tras un desayuno de lujo y de conversar un buen rato con el matrimonio propietario de la casa, nos fuimos de aquí con mucha pena porque habíamos estado como casa!.

Vistas sobre el lago Wakatipu desde el barrio de Terrace (Queenstown, isla Sur de Nueva Zelanda)
Vistas sobre el lago Wakatipu desde el barrio de Terrace (Queenstown, isla Sur de Nueva Zelanda)

Salimos de Queenstown hacia el sur con destino a Te Anau, a 180 km, siguiendo las carreteras nº 6, 97 y 94. Durante el trayecto hicimos varias paradas en lugares donde el paisaje nos gustó especialmente.

Al llegar a Te Anau lo primero que hicimos fue ir al i-Site y reservar el alojamiento para la noche y también el crucero al fiordo de Milford Sound para el mismo día a las 16:30.

Después de almorzar algo en Te Anau cogimos la carretera 94 para recorrer los 118 km hasta Milford Sound (en maorí Piopiotahi). Este fiordo, ubicado en un lugar bastante remoto, se encuentra dentro del Parque Nacional de Fiordland y desde el año 1990 es Patrimonio de la Humanidad de la Unesco dentro del conjunto Te Wahipounamu.

Cascadas en el camino hacia Milford Sound (Fiordland, isla Sur de Nueva Zelanda)
Cascadas en el camino hacia Milford Sound (Fiordland, isla Sur de Nueva Zelanda)

Milford Sound está considerado como un destino turístico de primera magnitud a nivel mundial y como el lugar más famoso y visitado de Nueva Zelanda. El gran escritor y viajero Rudyard Kipling lo llamó «la octava maravilla del mundo».

Navegando por las aguas de Milford Sound (Milford Sound, isla Sur de Nueva Zelanda)
Navegando por las aguas de Milford Sound (Milford Sound, isla Sur de Nueva Zelanda)

En el camino hacia Milford Sound hicimos algunas paradas para disfrutar de los paisajes. Hay algunos lagos y ningún asentamiento humano en toda esa zona. Cuando llegamos a la pequeña terminal del puerto de Milford Sound nos dirigimos a la oficina de la empresa Mitre Peak Cruises y allá nos dieron las tarjetas de embarque. En Te Anau habíamos reservado plazas en uno de los barcos pequeños de esta empresa a un precio de 68 NZ$ por persona.

Las cascades Stirling sobre las aguas del fiordo (Milford Sound, isla Sur de Nueva Zelanda)
Las cascades Stirling sobre las aguas del fiordo (Milford Sound, isla Sur de Nueva Zelanda)

Embarcamos en un barco en el que íbamos muy pocos pasajeros, lo cual fue una gran ventaja. Salimos del puerto puntualmente a las 16:30 y como que no llovía pudimos ir en la parte exterior y superior del barco, el mejor lugar para ver el paisaje y hacer fotos. Este crucero recorre los 15 km del fiordo hasta llegar a Dale Point, el punto donde el fiordo se abre al mar de Tasmania.

Otra vista de este magnífico fiordo (Milford Sound, isla Sur de Nueva Zelanda)
Otra vista de este magnífico fiordo (Milford Sound, isla Sur de Nueva Zelanda)

Una vez llegamos a mar abierto el barco dio media vuelta e inició el camino de regreso. En las empinadas paredes del fiordo hay dos cascadas de agua permanentes, las cascadas Lady Bowen y Stirling, esta última tiene 150 metros de altura. Pero también había otras muchas cascadas en diferentes puntos que sólo aparecen tras episodios de lluvias. Y al fondo del fiordo destaca la característica forma del Mitre Peak.

Durante el trayecto pudimos ver numerosos leones marinos, pingüinos de Fiordland y también varios ejemplares de delfines que, a ratos, nos acompañaban en la navegación.

Vista de Milford Sound desde tierra (Milford Sound, isla Sur de Nueva Zelanda)
Vista de Milford Sound desde tierra (Milford Sound, isla Sur de Nueva Zelanda)

En total el crucero duró dos horas. No hay palabras para describir la belleza del lugar. Solo os podemos decir una cosa: id y descubriréis porque es un lugar tan increíble.

En el trayecto de vuelta hacia Te Anau con el coche, volvimos a detenernos en diferentes lugares, puesto que es una ruta muy escénica. Uno de los lugares de parada obligatoria es el lago Te Anau.

Atardecer en el lago Anau (Anau Lake, isla Sur de Nueva Zelanda)
Atardecer en el lago Anau (Anau Lake, isla Sur de Nueva Zelanda)

Cuando llegamos a Te Anau fuimos a cenar y después hacia el House of Wood B&B, el alojamiento que habíamos reservado por la mañana, y por el cual habíamos pagado 140 NZ$, lógicamente con desayuno incluido.

DÍA 16 Te Anau - Clifden - Riverton - Waipapa Point - Curio Bay - Owaka

Como ya era costumbre los últimos días, desayunamos en el alojamiento y después dedicamos un rato a conversar con la propietaria y con algunos clientes. Antes de marchar la señora del B&B nos reservó el alojamiento para aquella noche.

El puente colgante  de Clifden (Clifden, isla Sur de Nueva Zelanda)
El puente colgante de Clifden (Clifden, isla Sur de Nueva Zelanda)

Salimos de Te Anau y cogimos la carretera Southern Scenic Route hacia Invercargill. Nos paramos en Clifden para ver el histórico puente Clifden Suspension Bridge, el cual fue construido en 1899 sobre el río Waiau.

Piedras «preciosas» en la playa Gemstone (Orepuki, isla Sur de Nueva Zelanda)
Piedras «preciosas» en la playa Gemstone (Orepuki, isla Sur de Nueva Zelanda)

También nos fuimos parando en diversos miradores que había a lo largo de la ruta. Y vale mucho la pena detenerse en Orepuki para ver la preciosa y salvaje playa Gemstone Beach, donde podréis encontrar una gran variedad de rocas multicolor y semi-preciosas: granate, jaspe, cuarzo, nefrita, etc, fruto del efecto de las mareas y las tormentas sobre las rocas y la arena.

Árboles doblados por el viento, entre Orepuki y Riverton (Catlins, isla Sur de Nueva Zelanda)
Árboles doblados por el viento, entre Orepuki y Riverton (Catlins, isla Sur de Nueva Zelanda)

Para comer elegimos el restaurante Riverton Beachhouse, ante la bahía Mitchells y en la población de Riverton.

Después continuamos en dirección hacia Invercargill, donde volvimos a conectar con la Southern Scenic Route en dirección a Fortrose y desde aquí nos desviamos por una ruta costera que nos condujo al faro Waipapa Lighthouse. En la playa adyacente había unos cuántos leones marinos.

Desde aquí continuamos por una pista sin asfaltar hasta Curio Bay, una bahía que aloja un yacimiento de un bosque petrificado de unos 180 millones de años, así como una colonia de los raros pingüinos de ojos amarillos. Curio Bay es una de las principales atracciones de la región costera de los Catlins.

La playa y faro de Waipapa (Otara, isla Sur de Nueva Zelanda)
La playa y faro de Waipapa (Otara, isla Sur de Nueva Zelanda)

A las 19:30 retomamos la ruta hacia Owaka, a unos 69 km siguiendo la Southern Scenic Route. Al llegar fuimos directamente hasta el Catlins Retreat B&B que habíamos reservado por la mañana. Fuimos a cenar a un restaurante próximo y volvimos rápidamente hacia el alojamiento.

Este B&B está en una casa muy bonita y la habitación y el baño son enormes. Pagamos 125 NZ$, con el desayuno incluido. Lugar absolutamente recomendable.

DÍA 17 Owaka - Jack's Bay - Nugget Point - Dunedin - Península Otago

Como cada día en la isla sur, tras el desayuno y la conversación habitual con la propietaria, continuamos ruta. Antes de marchar de la zona volvimos atrás unos pocos kilómetros por la Southern Scenic Route y después continuamos por una carretera local que bordea la orilla sur del río Catlins hasta llegar a la bonita playa de Jacks Bay, a 6 km de Owaka. Nos habían dicho que aquí podríamos ver pingüinos, pero solo vimos leones marinos. Al parecer los pingüinos, con suerte, pueden aparecer justo al amanecer o bien al atardecer.

Una planta de la especie kniphofia junto a la playa de Jacks Bay (Owaka, isla Sur de Nueva Zelanda)
Una planta de la especie kniphofia junto a la playa de Jacks Bay (Owaka, isla Sur de Nueva Zelanda)

Y desde aquí recorrimos 31 km hacia el nordeste para ir hasta Nugget Point. Desde el aparcamiento parte un sendero junto al acantilado que conduce hasta el faro de Nugget Point (unos 20 minutos ida y vuelta), el cual data de 1870. Desde la plataforma de observación al pie del faro se pueden ver unas grandes rocas en el agua, erosionadas por las olas, y conocidas como The Nuggets. En el camino pudimos ver algunos leones marinos y también elefantes marinos.

Las rocas «The Nuggets» a los pies del faro de Nugget Point (Ahuriri Flat, isla Sur de Nueva Zelanda)
Las rocas «The Nuggets» a los pies del faro de Nugget Point (Ahuriri Flat, isla Sur de Nueva Zelanda)

Y desde el aparcamiento también parte otro sendero que baja hasta Roaring Bay (10 minutos solo ida). En esta pequeña bahía es habitual ver mamíferos marinos y hasta hace unos años había una colonia de pingüinos de ojos amarillos, pero ahora ya no aparecen por aquí y parece que se han desplazado a Curio Bay.

Acabada esta magnífica visita continuamos por la Southern Scenic Route y 110 km después llegábamos a Dunedin. Primeramente fuimos al i-Site que hay en el Octagon (una plaza de forma octogonal que marca el centro de Dunedin) para reservar el alojamiento de hoy.

Vista exterior de la histórica estación de tren de Dunedin (Dunedin, isla Sur de Nueva Zelanda)
Vista exterior de la histórica estación de tren de Dunedin (Dunedin, isla Sur de Nueva Zelanda)

Después del almuerzo dimos una vuelta a pie por el centro de la ciudad, incluida la imprescindible estación de tren de Dunedin. Esta estación fue inaugurada en 1906 y construida en estilo renacentista flamenco. Es un punto de referencia y el lugar turístico más destacable de Dunedin. En cualquier caso vale mucho la pena su visita, tanto por dentro como por fuera.

Ya con el coche fuimos hasta los suburbios de Dunedin, a 3,5 km del centro, para ver la curiosa Baldwin St, la calle más empinada del mundo según Guinness World Records, ya que ninguna otra calle gana más altitud en 10 metros horizontales, medidos a lo largo de la línea central de la calle.

Vista del tramo más empinado de la calle Baldwin (Dunedin, isla Sur de Nueva Zelanda)
Vista del tramo más empinado de la calle Baldwin (Dunedin, isla Sur de Nueva Zelanda)

Tiene una longitud de 350 metros y se eleva de los 30 a los 100 metros en la parte superior, con una pendiente máxima del 35%. Por este motivo el tramo superior de la calle, el más empinado, está pavimentado con hormigón por seguridad durante los inviernos helados de Dunedin. Vale la pena experimentar la sensación de circular por él, sea a pie o bien conduciendo.

A continuación fuimos hacia la península de Otago, un largo dedo de terreno montañoso de origen volcánico que transcurre paralelo al continente durante 20 km, con una anchura máxima de 9 km.

Nuestro objetivo era llegar hasta el Royal Albatross Centre ubicado al final de la península. Seguimos la carretera Highcliff Rd primero y la Harington Point Rd después. La distancia por carretera es de 30 km, pero estas carreteras son estrechas y llenas de curvas.

Vista de los acantilados de Taiaroa Head desde el mirador Waiwhakaheke (Harington Point, península de Otago, isla Sur de Nueva Zelanda)
Vista de los acantilados de Taiaroa Head desde el mirador Waiwhakaheke (Harington Point, península de Otago, isla Sur de Nueva Zelanda)

Aprovechando que pasábamos por el lado del Castell de Larnach quisimos visitarlo, pero estaba a punto de cerrar y decidimos volver el día siguiente. Continuamos hacia el final de la península hasta llegar al Royal Albatross Centre, un centro de estudio y conservación ubicado junto a la única colonia reproductora de albatros reales del mundo en tierra firme. Junto al aparcamiento se encuentra el Waiwhakaheke Seabird Lookout, un mirador sobre el impresionante acantilado de Taiaroa Head y el océano. Desde aquí es posible ver muchas aves marinas, incluidos los enormes albatros. Eso sí, suele soplar un viento de mil demonios!.

De regreso hacia Dunedin nos detuvimos brevemente en Portobello, donde hay algunos edificios históricos de principios del siglo XX. Antes de volver al alojamiento pasamos por un supermercado Countdown para comprar algo para la cena y el desayuno de mañana.

Panorámica sobre la costa norte de la península de Otago desde el mirador Highcliff (península de Otago, isla Sur de Nueva Zelanda)
Panorámica sobre la costa norte de la península de Otago desde el mirador Highcliff (península de Otago, isla Sur de Nueva Zelanda)

A continuación fuimos hacia el Dunedin Holiday Park, donde habíamos reservado una cabaña-contenedor (self container unit) con cocina, baño y todas las comodidades. Pagamos 120 NZ$ y lo cierto es que estaba muy bien, de lujo.

DÍA 18 Península Otago - Moeraki - Oamaru

Después de desayunar y recogerlo todo abandonamos el camping para ir, en primer lugar, al castillo de Larnach que habíamos dejado pendiente ayer en la visita a la península de Otago.

El castillo de Larnach es actualmente el único castillo de Nueva Zelanda que se mantiene en pie y fue construido entre 1871 y 1887 por el empresario y político William Larnach en estilo neogótico. Posteriormente, un cúmulo de despropósitos y mala suerte llevaron al propio William a suicidarse y esto puso en marcha una batalla legal entre otros miembros de la familia Larnach. Todo ello ha dado pie a que esta mansión/castillo tenga una larga reputación de casa encantada, con relatos de avistamientos del fantasma de un caballero victoriano y otros hechos paranormales e inexplicables (!).

Vista lateral del castillo de Larnach y sus jardines en un día lluvioso (Pukehiki, península de Otago, isla Sur de Nueva Zelanda)
Vista lateral del castillo de Larnach y sus jardines en un día lluvioso (Pukehiki, península de Otago, isla Sur de Nueva Zelanda)

Entonces la visita en el castillo costaba 27 NZ$ por persona y permitía visitar el castillo, los establos y los magníficos jardines. El castillo tiene tres plantas y está muy bien conservado. El antiguo salón de baile es hoy en día un bar y restaurante. Se puede subir a la torre para tener buenas vistas de los jardines y hacia los alrededores.

Aquí dimos por acabadas las visitas a Dunedin y la península de Otago y pusimos rumbo hacia Oamaru, unos 125 km hacia el norte. Pero al cabo de 89 km nos paramos en la playa de Koekohe, entre las poblaciones de Moreaki y Hampden, para ver las Moeraki Boulders (Te Kaihinaki en maorí), unas rocas esféricas inusualmente grandes que se encuentran a lo largo de un tramo de esta playa. Se encuentran dispersas sobre la arena de la playa y son producto de la erosión costera. Desde hace unas años son una atracción turística muy popular

Las curiosas rocas esféricas Moeraki Boulders (playa de Koekohe, isla Sur de Nueva Zelanda)
Las curiosas rocas esféricas Moeraki Boulders (playa de Koekohe, isla Sur de Nueva Zelanda)

En las fechas de nuestra visita había que pagar 2 NZ$ por persona para poder pasar por un camino privado que daba acceso a la playa. Es muy recomendable ir cuando la marea está baja, ya que las rocas quedan completamente al descubierto y es más fácil andar entre ellas. Es una visita muy recomendable en el trayecto entre Dunedin y Christchurch.

Roca esférica rota por las fuerzas de la naturaleza (playa de Koekohe, isla Sur de Nueva Zelanda)
Roca esférica rota por las fuerzas de la naturaleza (playa de Koekohe, isla Sur de Nueva Zelanda)

Acabada esta visita, y cuando ya volvíamos andando hacia el coche para continuar la ruta hacia Oamaru, a las 12:51 del mediodía el suelo tembló bajo nuestros pies durante unos segundos. Horas más tarde nos enteramos que se había producido un fuerte terremoto con el epicentro a 6,7 km al sudeste de Christchurch. Nosotros estábamos en aquel instante a unos 250 km en línea recta del epicentro y, aun así, lo notamos claramente.

Este terremoto tuvo una magnitud de «solo» 6.3 y una duración de 10 segundos, pero la ubicación y la poca profundidad del foco del terremoto en relación con Christchurch, la segunda zona urbana más grande de Nueva Zelanda, así como los daños causados por el terremoto de Canterbury del año anterior y sus réplicas posteriores, hicieron que el centro de la ciudad y los barrios orientales fueran gravemente afectados, con el resultado de 185 personas muertas y unos daños económicos tan grandes que lo convirtieron en el desastre natural más costoso en la historia del país.

Al llegar a Oamaru, a unos 30 km de Moeraki, empezamos por ir al i-Site local para reservar el alojamiento para el día de hoy y también para comprar las entradas para ir a ver a los pingüinos azules (25 NZ$ por persona).

Después de almorzar de lujo en el restaurante Star and Garter que había cerca de la oficina de información, fuimos al camping que habíamos reservado para dejar el equipaje. A continuación dimos un paseo por el centro de la población.

Hacia las 18 horas fuimos hasta la playa Bushy para ver una colonia de pingüinos de ojos amarillos (Megadyptes antipodes). Desde el aparcamiento hay un camino que conduce hasta un lugar de observación sobre un acantilado con vistas sobre la playa. Nos habían dicho que estos pingüinos suelen volver del mar sobre las 18:30, pero claro, la vida salvaje no respeta ningún horario.

Un pingüino de ojos amarillos entre la hierba (playa Bushy, Oamaru, isla Sur de Nueva Zelanda)
Un pingüino de ojos amarillos entre la hierba (playa Bushy, Oamaru, isla Sur de Nueva Zelanda)

Estuvimos una hora en el lugar de observación y no apareció ni uno, pero corrió la voz entre los que estábamos allá de que habían sido vistos en otro punto algo más allá y hacia allá fuimos todos (bueno, éramos cuatro gatos). Finalmente pudimos ver unos cuántos y de muy cerca, tanto adultos como algunos ejemplares más jóvenes. En general no miden más de 60 cm de altura.

Tuvimos mucha suerte, porque parece que no es habitual poderlos ver y menos de tan cerca. Desgraciadamente, esta especia única de pingüino, endémica de Nueva Zelanda, podría desaparecer en las próximas décadas.

Un pingüino de ojos amarillos con sus crías (playa Bushy, Oamaru, isla Sur de Nueva Zelanda)
Un pingüino de ojos amarillos con sus crías (playa Bushy, Oamaru, isla Sur de Nueva Zelanda)

Puesto que teníamos entradas para ver los pingüinos azules (Eudyptula minor) en la playa de Oamaru a las 20:30 fuimos con el coche hacia allá. Pudimos sentarnos en unas tarimas cubiertas cerca del agua y pronto los vimos ir llegando desde el agua, a veces en grupos, y subiendo por las rocas para ir a sus nidos y descansar. Con una altura de solo 30 cm los adultos lo cierto es que son divertidos y curiosos de ver. Las fuertes olas del mar "arrojan" a los pobres animalitos contra las rocas, pero lejos de lesionarse parece que esto les ayuda a poder pasar por encima de las rocas. Es una imagen muy impactante y tierna a la vez.

A las 21:30 ya habíamos visto muchos ejemplares y regresamos hacia el centro para cenar algo, pero yendo a buscar el coche al aparcamiento nos encontramos con cuatro pingüinos azules que iban andando por el aparcamiento. Cuando ya vimos que estaban a salvo de que algún coche los aplastara involuntariamente nos fuimos con el coche hacia el centro.

En un restaurante pedimos comida para llevar y nos fuimos hacia el alojamiento, el Oamaru TOP 10 Holiday Park, donde teníamos una pequeña cabina con baño por 99 NZ$. No era el lujo del día anterior, pero no estaba nada mal.

DÍA 19 Oamaru - Waitaki Valley - Clay Cliffs (Omarama) - Lake Tekapo

Hoy teníamos previsto ir hacia Christchurch, donde teníamos que pasar la noche y mañana, a primera hora de la tarde, teníamos el vuelo hacia Sídney (Australia), el primer tramo de nuestro regreso hacia casa.

Después de desayunar fuimos hacia el centro para pedir información sobre la situación en Christchurch y su aeropuerto. Nos dijeron que era del todo imposible ir a Christchurch porque la situación allí era catastrófica y lógicamente la prioridad era dejar trabajar a los servicios de emergencia.

Por otro lado el aeropuerto internacional también estaba cerrado porque había quedado gravemente afectado, pero se esperaba reabrirlo parcialmente al día siguiente para poder recibir vuelos con ayuda humanitaria.

Por lo tanto, cambiamos los planes que teníamos inicialmente e improvisamos una ruta hacia la zona de Central Otago en vez de ir a Christchurch.

Edificios de estilo victoriano en una de las calles del Distrito Histórico (Oamaru, isla Sur de Nueva Zelanda)
Edificios de estilo victoriano en una de las calles del Distrito Histórico (Oamaru, isla Sur de Nueva Zelanda)

Dedicamos el resto de la mañana a recorrer a pie el Distrito Histórico de Oamaru, que es muy interesante por el hecho de tener un buen número de edificios que fueron construidos con piedra blanca calcárea en la época próspera de 1860 y 1870, y que la hacen muy distinta del resto del país y le confieren una entidad propia.

La antigua estación de ferrocarril de Oamaru, inaugurada en 1900 (Oamaru, isla Sur de Nueva Zelanda)
La antigua estación de ferrocarril de Oamaru, inaugurada en 1900 (Oamaru, isla Sur de Nueva Zelanda)

Siguiendo un itinerario a pie prefijado vimos el edificio de aduanas, el banco, la ópera, la iglesia, la estación de tren y otros muchos en las calles Harbour St, Tyne St, Wansbeck St, Tees St, Itchen St, Thames St, Meek St, Medway St, Steward St, Wear St, Coquet St y Esplanade Road.

Dispersas por las calles de esta zona histórica de Oamaru encontramos varias obras de arte retro-futurista de Steampunnk HQ, un grupo de creadores locales apasionados por el subgénero Steampunk. Sus obras están hechas con materiales reciclados. Además, la arquitectura victoriana de Oamaru es un gran telón de fondo para esta visión retro-futurista de la Inglaterra del siglo XIX.

Una de las obras de arte retrofuturistas de Steampunk HQ expuestas en el centro histórico (Oamaru, isla Sur de Nueva Zelanda)
Una de las obras de arte retrofuturistas de Steampunk HQ expuestas en el centro histórico (Oamaru, isla Sur de Nueva Zelanda)

Antes del mediodía abandonamos Oamaru y pusimos rumbo hacia el lago Tekapo. Justo antes de llegar a Duntroon nos detuvimos en el Maerewhenua Rock Arte Site, unas cuevas donde hay pinturas antiguas de los maoríes, de antes de la llegada de los europeos. Lo cierto es que estas pinturas no están muy bien conservadas.

Poco después nos detuvimos en Omarama para comer algo. Y tras el almuerzo fuimos a Clay Cliffs, a solo 10 km de Omarama. Son unos acantilados de arcilla, situados cerca del río Ahuriri, que están formados por capas de limo y graba que se formaron durante la erosión glaciar hace unos dos millones de años.

Clay Cliffs, unos acantilados de arcilla (Omarama, isla Sur de Nueva Zelanda)
Clay Cliffs, unos acantilados de arcilla (Omarama, isla Sur de Nueva Zelanda)

Forman un paisaje que puede recordar en cierto modo al de la Capadocia (Turquía), las Bardenas Reales (Navarra) o Les Orgues d'Îlle-sur-Têt (Francia). Como que este lugar se encuentra ubicado en una propiedad privada había que pagar 5 NZ$ por persona.

Y antes de llegar a Lake Tekapo también nos detuvimos en la orilla del bonito lago Pukaki, un gran lago alpino con un color azul muy intenso. Al llegar a Lake Tekapo fuimos al i-Site para reservar alojamiento para aquella noche.

No fue fácil encontrar uno porque estaba todo lleno, pero finalmente nos encontraron un estudio con baño y una pequeña cocina en una casa particular de una zona residencial nueva. Pagamos 110 NZ$. No tenía wi-fi, lo cual fue un contratiempo porque teníamos que averiguar si al día siguiente se abriría o no el aeropuerto.

Pero fuimos a un restaurante del centro del pueblo que tenía Internet y pudimos confirmar que se había abierto el aeropuerto para vuelos de ayuda y para los vuelos de la compañía nacional, Air New Zealand. Tuvimos la gran suerte de que nuestro vuelo a Sídney era con esta compañía y por tanto nos confirmaron el vuelo.

Ya más tranquilos, fuimos a visitar la pequeña iglesia The Church of the Good Shepherd que hay junto al lago Tekapo. Es muy fotogénica gracias a su ubicación y está construida en piedra. Muchas parejas neozelandesas la escogen para casarse.

Imagen del lago Tekapo (Tekapo Lake, isla Sur de Nueva Zelanda)
Imagen del lago Tekapo (Tekapo Lake, isla Sur de Nueva Zelanda)

Después, con el coche, fuimos hasta el lago Alejandrina y el lago McGregor, a 8 km del centro. Se encuentran en mitad de un paisaje estepario. Poco antes de llegar a estos lagos se encuentra el observatorio astronómico University of Canterbury Mt John Observatory.

De regreso a Lake Tekapo fuimos a comprar algo para cenar y a continuación nos fuimos hacia el alojamiento.

DÍA 20 Lake Tekapo - (scenic route 72) - Peninsula Banks - Christchurch → flight → ...

Después de desayunar y aprovechando que aquel día hacía un sol espléndido repetimos algunas fotos del lago y la iglesia antes de irnos de Lake Tekapo.

La hermosa iglesia de piedra frente al lago Tekapo (Church of the Good Shepherd, Tekapo Lake, isla Sur de Nueva Zelanda)
La hermosa iglesia de piedra frente al lago Tekapo (Church of the Good Shepherd, Tekapo Lake, isla Sur de Nueva Zelanda)

Salimos en dirección hacia Christchurch, a unos 230 km de Lake Tekapo, siguiendo la carretera nº 75 y la Ruta Escénica 72 a partir de Geraldine. Esta ruta es muy bonita, ya que transcurre cerca de las montañas. También pasamos por la hermosa garganta Rakaia formada por las aguas turquesas del río Rakaia.

Vista sobre la garganta Rakaia formada por el río Rakaia (Windwhistle, isla Sur de Nueva Zelanda)
Vista sobre la garganta Rakaia formada por el río Rakaia (Windwhistle, isla Sur de Nueva Zelanda)

Nos hubiera gustado poder ir hasta la península de Banks, pero a medida que nos íbamos acercando a ella, ya en los alrededores de Christchurch, nos fuimos encontrando con las consecuencias del terremoto de dos días atrás: grietas a las carreteras, muchas obras de reconstrucción, carreteras cortadas, ambulancias y bomberos arriba y abajo, etc. Así que cuando llegamos a Lincoln dimos media vuelta para ir hacia el aeropuerto.

Llenar el depósito del coche de alquiler antes de devolverlo fue una misión imposible debido a las restricciones y a las largas colas en las gasolineras de la zona. El personal de Ezi Rental Car nos llevó hasta el aeropuerto de Christchurch en una furgoneta.

Este aeropuerto también se vio afectado por el terremoto, pero no fueron daños importantes. En la terminal de vuelos internacionales pudimos ver algunas grietas y techos caídos. En el exterior pudimos ver varios aviones militares de EE.UU. y de Japón que habían llevado equipos y personal de ayuda.

Efectos del terremoto de Christchurch de 2011 en la terminal del aeropuerto (Christchurch, isla Sur de Nueva Zelanda)
Efectos del terremoto de Christchurch de 2011 en la terminal del aeropuerto (Christchurch, isla Sur de Nueva Zelanda)

Nuestro avión tenía prevista su salida a las 15:45, pero finalmente lo hizo a las 16:30. El avión despegó y dejamos atrás Nueva Zelanda viendo unas ovejas comiendo hierba tranquilamente junto a la pista, ajenas a todo el ajetreo humano de aquellos días.

El vuelo de Air New Zealand hasta la ciudad australiana de Sídney fue de tres horas, pero esta es otra historia que podréis leer en el relato de viaje Escala de dos días en la ciudad de Sídney.

El video de seguridad que nos pusieron al principio de este vuelo de Air New Zealand no era el típico video aburrido que hemos visto en tantos vuelos de otras compañías. Aprovechando la locura que vivía Nueva Zelanda aquel año por la organización de la Rugby World Cup 2011 y que finalmente ganó su selección nacional de rugby, los famosos All Blacks, la compañía aérea encargó un divertido video donde aparecen jugadores y el entrenador de la selección, además de otros personajes conocidos del país.

Y aquí se acabó nuestro viaje por tierras neozelandesas, de norte a sur. En total recorrimos 2.210 km por la isla Norte y otros 3.230 km por la isla Sur, con un total acumulado de 5.440 km.

DÍAS 21 A 23 Sídney → flight → Abu Dabi → flight → Bruselas → flight → Barcelona

Tras una estancia de dos días en la ciudad australiana de Sídney llegó el momento de la vuelta hacia Europa.

A primera hora de la tarde del día 22 de este viaje subimos a un avión de la compañía Etihad Airways en el aeropuerto internacional de Sídney y 14 horas más tarde aterrizábamos en el aeropuerto de Abu Dabi (Emiratos Árabes Unidos), sobre las 23:40, hora local.

Después de una escala de tres horas en este aeropuerto, el siguiente vuelo, con destino Bruselas, despegó a las 2:35 de la madrugada. Y seis horas y media después, a las 7 de la mañana hora local, aterrizábamos en el aeropuerto de Bruselas.

Ya solo nos quedaba esperar la salida del vuelo a Barcelona, el cual despegó a las 12:40 y aterrizó en el aeropuerto de Barcelona dos horas después. Y aquí finalizó este inolvidable viaje hacia nuestras antípodas.

Relato de un viaje a Nueva Zelanda - Antonio & Trini [2008]
Nueva Zelanda en autocaravana - Raquel Mateo [2007]
Viaje en autocaravana por Nueva Zelanda - Jordi Rodríguez & Marta Colomer [2003]