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SENEGAL

Guía y relato de un viaje por libre a Senegal

Data Data viatge: 2004. Publicat el 12/05/2004
2.4 de 5 (171 vots)

Introducción

Senegal es un país perfecto para iniciarnos en el África Occidental ya que ofrece grandes alicientes al viajero, como por ejemplo su variedad de paisajes (estepas, sabanas, bosques tropicales, playas casi vírgenes, ríos, manglares, etc), su diversidad biológica, sus ciudades, o su riqueza cultural, pero además tiene la ventaja de que sus infraestructuras son bastante mejores que la de los países vecinos, por lo que el viaje independiente a Senegal no requiere tanto esfuerzo como en el resto.

Senegal está situada en la parte más occidental del continente africano y ofrece un gran contraste entre el norte, con zonas semiáridas, y el centro-sur, con vegetación que se va haciendo tropical. Sus parques naturales albergan centenares de especies animales, pero quizás destacaríamos la gran presencia de las aves ya que sirve de refugio para éstas una vez escapan del invierno europeo en sus movimientos migratorios.

Este país recibe más visitantes que ningún otro en el África Occidental, pero la mayoría de ellos se queda en los complejos turísticos de playa de su costa atlántica, por lo que se puede visitar el resto del país sin temor a encontrar demasiado turismo.

Debido a la corta duración de este viaje tuvimos que renunciar a visitar otras zonas del país que también suscitaban nuestro interés, como el Parque Nacional de Niokolo-Koba o el País Bassari, en la zona oriental, pero esto es lo que tiene viajar con los días contadísimos. Snif, snif!!

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Ficha técnica del viaje

Nota

Avisamos de que cierta información publicada en estas guías o relatos, sobre todo la referida a horarios, precios, visados, direcciones de e-mail o páginas web, puede haber variado desde el momento en que se recogió la información (ver fecha en la cabecera del relato).

En Viatgeaddictes.com no nos responsabilizamos de los posibles perjuicios que pueda causar la informa- ción aquí contenida, así como de las opiniones expresadas por los colaboradores, ni estas son necesariamente compartidas por nosotros.

Por otra parte os animamos a que, si usáis la información aquí contenida, tengáis la amabilidad de enviarnos un e-mail con vuestras impresiones, sobre si os ha resultado útil o no, información errónea o no actualizada, etc. Tanto nosotros como nuestros colaboradores esperamos como única compensación a nuestro trabajo que perdáis un minuto y nos digáis algo que nos permita saber si nuestro esfuerzo merece la pena.

Gracias por visitar Viatgeaddictes.com

Fecha del viaje

Del 2 al 12 de abril de 2004.

Itinerario

mapa

Día 1: Barcelona - Lisboa - Dakar - Yoff
Día 2: Yoff-Dakar - Saint-Louis
Día 3: Saint-Louis - P.N. du Djoudj - Saint-Louis
Día 4: Saint-Louis - Kaolack
Día 5: Kaolack - Ziguinchor
Día 6: Ziguinchor - Djilapao - Affiniam - Ziguinchor
Día 7: Ziguinchor - Cap Skiring - Ziguinchor
Día 8: Ziguinchor
Día 9: Ziguinchor - Dakar
Día 10: Dakar - Île de Gorée - Dakar - Lac Retba (lago rosa) - Dakar
Día 11: Dakar - Lisboa - Barcelona

Dinero

La moneda es el franco CFA (abreviado CFA), común a diversos países miembros del Banco Central de los Estados de África Occidental. No hay ningún problema en cambiar euros, y el cambio del CFA con el euro es fijo (1 Euro = 655,957 CFA), pero los bancos aplican comisiones de cambio. Fuera de Dakar y de algunos hoteles en el resto del país, el uso de las tarjetas de crédito es muy reducido.

Cambio medio:
1 CFA = 0,001553 € (1 € = 643,92 CFA)

Gastos del viaje

+ 486 € (vuelo BCN-Lisboa-Dakar, ida y vuelta + tasas aéreas)
+ 325 € (transporte, alojamiento, comida/bebida, entradas, excursiones, altros)
= 811 € (total por persona)

Nivel de vida. El coste medio para el viajero en Senegal es relativamente alto, especialmente en Dakar y sitios turísticos.

Visado

Para los ciudadanos de la Unión Europea es suficiente con el pasaporte, ya que no es necesario un visado para estancias turísticas y/o de corta duración.

Salud

Sólo es obligatoria la vacuna de la fiebre amarilla para viajeros procedentes de zonas infectadas. Pueden ser recomendables la vacuna del tétanos y la hepatitis A y B, así como el tratamiento contra la malaria si se visitan zonas del país donde el paludismo es endémico. En cualquier caso es recomendable vacunarnos de aquello especificado por un Centro de vacunación internacional.

Seguridad

Nuestra experiencia al respecto fue absolutamente positiva, sin ninguna sensación de inseguridad, incluso caminando solos por el centro de Dakar o de otras ciudades como Kaolack, Saint-Louis o Ziguinchor. Pero, como siempre, aconsejamos tomar las habituales precauciones que debe observar cualquier viajero en cualquier parte del mundo, especialmente en la capital, Dakar.

Por otra parte el Ministerio de Asuntos Exteriores español incluye la región de la Casamance como zona de riesgo para el viajero, desaconsejando de manera absoluta el viaje por tierra en zonas no comprendidas en el eje Velingara-Ziguinchor-Cap Skiring. En la Casamance, en la zona sur de Senegal, existe un conflicto armado desde los años 80, por lo que existen algunos campos y caminos minados y ciertas zonas son consideradas zona militarizada y son frecuentes los controles militares (por experiencia propia podemos hablar de la existencia de numerosos controles en la carretera Ziguinchor-Cap Skiring). Nosotros recorrimos por tierra la ruta trans-gambiana de Kaolack a Ziguinchor, ida y vuelta, sin ningún problema, ni siquiera en la frontera con Gambia. En cualquier caso es conveniente informarse de la situación por otros viajeros u organismos antes de partir a esa zona del país.

Transporte

Avión. Air Senegal cuenta con vuelos internos de Dakar a Ziguinchor, Cap Skiring y Tambacounda.

Autobús/taxi. En Senegal hay varios tipos de transporte para las largas distancias: los taxi-brousse (un vehículo Peugeot 504 Break de 7 plazas), el microbús de 14 plazas o el Ndiaga-Ndiaye de 32 plazas (una furgoneta Mercedes). En nuestros desplazamientos por el país sólo utilizamos los primeros y en el relato del viaje nos referimos a ellos como Peugeot-taxi.

Los Peugeot-taxi, aunque son algo más caros, son preferibles al resto, ya que son directos y más cómodos y fiables. Cuentan con tres hileras de asientos y, si es posible, recomendamos evitar ir en la última porqué es más incómoda. Estos vehículos salen cuando se llenan y en caso de apuro es posible pagar por las plazas que quedan por llenar para marchar enseguida. Al precio del trayecto hay que añadir una cantidad adicional por el equipaje que suele oscilar entre 10 y el 20% del precio anterior (se puede regatear y depende del tamaño del equipaje y del afán de lucro del conductor).

Tren. Sólo hay un tren con dos servicios semanales y paradas en Thiès y Tambacounda, pero cuyo destino final es Bamako, la capital de Mali.

Barco. Hasta el año 2002 el ferry Le Joola enlazaba por mar Dakar y Ziguinchor (suponía un día entero de viaje), pero el 26 de septiembre de ese mismo año se hundió frente a la costa de Gambia, seguramente por exceso de peso, y murieron más de 1.900 personas. Aunque está prevista la construcción de un nuevo barco para este trayecto aún no hay fecha para la reanudación del servicio.

Clima

En las fechas de este viaje Senegal estaba en la estación seca (de octubre a junio). No encontramos ningún episodio de lluvias y, excepto en Kaolack, el calor era moderado y bastante soportable. Oscurecía pasadas las 19:30 horas.

Diferencia horaria

En esta época del año la diferencia era de -2 horas respecto del horario español.

Guia de viatge

The Gambia & Senegal, Lonely Planet (2ª edición, septiembre 2002). En general bastante exacta y completa, aunque a veces encontramos a faltar más información sobre transporte.

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 GUÍA / RELATO DE VIAJE: RUTA SAINT-LOUIS, DJOUDJ y KAOLACK

YOFF

COMO LLEGAR

Vuelo Barcelona-Lisboa con TAP Portugal (1 hora y 30 minutos). A continuación otro vuelo Lisboa-Dakar de la misma compañía (unas 3 horas y 45 minutos).

Dado que nuestro vuelo llegaba a Dakar pasadas las 3 de la mañana nos encontramos que la oficina del banco donde poder cambiar ya estaba cerrada, por lo que nos vimos obligados a cambiar a través de unos chicos que se nos acercaron al salir de la terminal y nos ofrecieron cambio. Aceptamos cambiar poco dinero después de regatear la primera cantidad ofrecida, aunque al final del viaje pudimos comprobar que éste fue el mejor cambio de todos los que hicimos en el país.

En el exterior de la terminal también nos abordaron una gran cantidad de taxistas. Después de otro duro regateo a múltiples bandas conseguimos un taxi que por 4.000 CFA nos llevó al hotel Via Via, situado en Yoff, una población cercana al aeropuerto. Éramos conscientes de que ese precio no era ninguna ganga, però a esas horas de la madrugada no hay mucho margen para negociar y además ya sabíamos que el precio ofrecido por el hotel para irnos a recoger al aeropuerto era de 3.000 CFA por persona. Una vez de acuerdo en el precio subimos al taxi y no tardamos más de 10 minutos en ir del aeropuerto al hotel, puesto que a esa hora no había tráfico.

DORMIR Y COMER

Auberge Via Via (Village de Yoff, Route des Cimetieres BP 8670, Tel. (221) 820 54 75). Una habitación doble grande con baño compartido nos cuesta 16.000 CFA e incluía el desayuno. El lugar es simple, pero es correcto y está muy limpio. El bar-restaurante está en un patio ajardinado muy bonito.

COSAS A VER

Yoff. En nuestro caso esta población, a sólo 10 km de Dakar, nos sirvió únicamente para pasar la primera noche, dada su conveniencia por la cercanía al aeropuerto.

No parece que tenga nada de especial interés, salvo quizás un paseo por sus calles y ver a los pescadores en la playa. La población de Yoff está formada casi en su totalidad por miembros de la etnia Lebu (sólo viven aquí), por lo que tienen un gran sentido de comunidad e independencia respecto de la etnia Wolof que habita toda la región que rodea a Yoff y es mayoritaria en Senegal. El 90% de la población senegalesa profesa la religión musulmana, pero en la comunidad Lebu parece haber además un profundo sentimiento religioso.

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SAINT-LOUIS

COMO LLEGAR

En Yoff negociamos un taxi para ir a la Gare Routière Pompiers de Dakar. Nos cuesta 1.500 CFA y aunque la distancia es de sólo unos 12 km, el tiempo que invertimos en este trayecto fue bastante debido a los constantes embotellamientos en las carreteras de entrada a la capital.

Una vez en la estación nos indican un Peugeot-taxi que va hacia Saint-Louis. Pagamos 3.100 CFA cada uno por el trayecto de Dakar a Saint-Louis, más 500 CFA por el equipaje. En el tramo Dakar-Thiès (unos 70 km) encontramos numerosas retenciones de tráfico que enlentecen mucho el viaje, pero ya en Thiès la carretera enfila hacia el norte y ya podemos correr bastante más. Llegamos a la nueva Gare Routière de Saint-Louis tras 265 km y 4'5 horas de viaje. Esta estación de autobuses y taxis está a unos 7 km de la isla de Saint-Louis. Un taxi hasta el hotel La Louisianne nos cuesta 800 CFA.

DORMIR Y COMER

Auberge de la Vallée (calle Blaise Diagne. Tel. 961 47 22). La habitación doble, con ventilador y mosquitera, y con baño compartido nos cuesta 10.000 CFA. Es bastante simple, pero no está mal, y tiene la ventaja de que es bastante céntrico. De todos modos esta no era nuestra primera opción, ya que quisimos ir al hotel La Louisianne (Tel. 961 42 21), pero no encontramos habitación. Este hotel es más caro y está alejado del centro (en el extremo norte de la isla), pero se encuentra en un lugar muy bonito y el hotel en sí tiene encanto.

En el restaurante Coup de Torchon (calle Blaise Diagne) se come bastante bien, pero es algo caro (los platos principales valen a partir de 4.000 CFA). En la misma calle también probamos el restaurante Le Provençal (está bien pero no es barato). En la planta baja de nuestro hotel está el restaurante Linguere, bastante básico pero donde se come bien y a buen precio. Muy recomendable también la pastelería Aux Délice du Fleuve (calle Augustin Guillabert) para desayunar o bien para merendar un dulce. Para tomar algo recomendamos la terraza panorámica que hay en la parte posterior del hotel La Louisianne. Por último recomendamos también la magnífica terraza de Le Flamingo, entre el río y el Hôtel de la Poste. Las bebidas son muy caras, pero el lugar vale la pena.

Para cambiar dinero recomendamos el BICIS Bank (calle de France). El sello de Correos para enviar una postal a Europa cuesta 500 CFA.

COSAS A VER

Patrimonio de la Humanidad Saint-Louis (la isla fue declarada Patrimonio de la Humanidad en el año 2000). Esta ciudad fue fundada por los franceses en el s. XVII en una isla de arena formada cerca de la desembocadura del río Senegal en el Atlántico, y fue el primer asentamiento de los franceses en África. Además fue la capital de Senegal-Mauritania hasta 1958, año en que ambos países rompieron sus relaciones. A un lado de la isla está el continente y al otro una larga y estrecha península conocida como Langue de Barbarie.

Lo primero que nos llama la atención al llegar a Saint-Louis es sin duda el puente Faidherbe, el cual une el continente y la isla. Se trata de una obra maestra de la ingeniería del s. XIX, con una longitud de 507 metros y cuya sección central rotaba para dejar pasar los grandes barcos de vapor que navegaban el río Senegal. Curiosamente este puente fue diseñado por el gran maestro Gustav Eiffel y originalmente fue construido para cruzar el Danubio (!), pero en el año 1897 fue trasladado aquí. El puente tiene una calzada central para vehículos y un pasillo a cada lado para peatones. Vale la pena cruzarlo a pie de ida y vuelta: a la bonita vista desde el puente debemos añadir el interés del puente en sí y también el aliciente de cruzarnos con la población local en su quehacer diario.

Casa de Saint-Louis
Casa de Saint-Louis

En la isla se respira mucha tranquilidad y la vida fluye más lentamente que en el otro extremo del puente. Pero además pasear por sus calles permite apreciar su pasado colonial en la arquitectura, aunque en la mayoría de casos el estado de conservación es bastante deplorable. Nada más cruzar el puente y llegar a la isla encontramos el Hôtel de la Poste, un bonito edificio de mediados del s. XIX que hospedaba a los pasajeros de barcos que pasaban por aquí. De hecho aún funciona como hotel y vistos sus precios es muy posible que se haga pagar por su pasado de gloria. Enfrente tenemos el edificio de Correos de estilo Art Deco (se puede subir al tejado para tener una buena vista del puente y de parte de la isla). Rodeamos el edificio por la calle de l'Eglise y pasamos por delante de una iglesia que es la más antigua de Senegal, aunque nadie lo diría por su aspecto actual.

Así llegamos a la bonita plaza Faidherbe, con preciosos ejemplos de edificios coloniales en los lados norte y sur de la plaza. En el costado este vemos, tras altas palmeras, el que fue Palacio del Gobernador, un impresionante edificio que fue un fuerte en el s. XVIII. Delante de él vemos como se ultima la instalación de una tribuna para el desfile y otros actos que se llevarán a cabo el Día de la Independencia, el día 4 de abril (al día siguiente al de nuestra visita).

Desde el lado oeste de la plaza nos dirigimos al puente Mustapha Malick Gaye y cruzamos a Guet N'Dar, el pintoresco barrio de pescadores situado sobre la península. Vale la pena pasear por aquí para ver las casas de colores pastel alineadas en la orilla de la isla y decenas de embarcaciones de pesca (son grandes canoas de llamativos colores) sobre la arena de la playa o bien en el brazo de río. Antes de que el sol se ponga tras el horizonte van llegando de faenar las canoas de pesca y, cada vez que esto sucede, una nube de personas se abalanza sobre ella para descargar su mercancía. Lástima que la playa sea un auténtico basurero y el hedor que desprende bastante fuerte. Un kilómetro al sur de aquí está el interesante cementerio musulmán.

Muy recomendable andar por las callejuelas de la isla hasta llegar al Quai Henry Jai, en su extremo sur. La vista desde aquí es interesante y por las calles podemos ver bonitas casas de colores apastelados.

Patrimonio de la Humanidad Parque nacional de aves de Djoudj (declarado Patrimonio de la Humanidad en 1981). Este parque, limítrofe con Mauritania, es de los primeros lugares al sur del Sahara con agua dulce encharcada todo el año, por lo que es un santuario para muchas especies de aves en su migración anual desde Europa. Aparte de esto su principal atractivo para el visitante es la gran cantidad de especies de aves que se pueden encontrar aquí (se han contabilizado hasta 400 especies distintas y casi 3 millones de individuos en un año), y entre ellas destacan los pelícanos y los flamencos. También es posible ver reptiles y algunos mamíferos como jabalíes, hienas, monos o gacelas. La mejor época para visitar el parque es de noviembre a abril, ambos incluidos, ya que es cuando hay más aves.

Para visitar el parque nosotros contratamos, a través de nuestro hotel, un taxi privado. Acordamos un precio de 15.000 CFA por persona y nos debía pasar a buscar a las 7 de la mañana por el hotel. Pero llegada esa hora el taxista no se presentó y aún desconocemos el porqué (?). Molestos por la informalidad nos decidimos por ir al Hôtel de la Poste para ver si es posible organizar la excursión desde aquí. Rápidamente el personal de recepción del hotel nos localiza un taxista, aunque aquí el precio es de 20.000 CFA por persona.

El parque se encuentra a unos 60 km al norte de Saint-Louis. Los primeros kilómetros son de carretera asfaltada, pero después esta se torna una pista. Unos 90 minutos después de salir ya estamos a la entrada del parque, donde el taxista se encarga de pagar la entrada al parque (2.000 CFA por persona más 5.000 CFA del coche) y de concertar la excursión en barca por el parque, todo ello incluido ya en el precio acordado. Continuamos con el coche unos 7 km más y llegamos al embarcadero, el cual se encuentra en un brazo de río que muere aquí. Mientras esperamos que llegue una barca podemos ver en la zona una importante colonia de pelícanos, así como patos africanos e incluso una familia de jabalíes. Pocos minutos después iniciamos la excursión en barca siguiendo varios brazos del río Senegal. Podemos ver infinidad de pelícanos, martines pescadores, águilas, patos africanos y otras aves que nuestro escaso conocimiento ornitológico nos impide clasificar. También vemos en la orilla o en el agua a varanos, cocodrilos y jabalíes. La barca llega hasta un punto del río donde hay enormes colonias de pelícanos, asentados en tierra o volando. Desde aquí volvemos al embarcadero, tras dos horas de navegación por el río. En resumen, vale mucho la pena por lo espectacular de la fauna y del paisaje del parque. Además tuvimos una temperatura muy agradable durante nuestra visita al parque. Concluida esta volvemos con el taxi a Saint-Louis, adonde llegamos 6 horas después de iniciar la excursión.

En los alrededores de Saint-Louis aún hay otras cosas que pueden ser interesantes para visitar, como el Parque Nacional de la Langue Barbarie o la población de Gandiol, pero nosotros ya no pudimos ir por no disponer de suficiente tiempo.

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KAOLACK

COMO LLEGAR

Tomamos un taxi delante de Correos, en la isla de Saint-Louis, que nos lleva por 500 CFA hasta la Gare Routière, a 7 km de aquí, donde esperamos a que se llene el Peugeot-taxi con destino a Kaolack. El trayecto de Saint-Louis a Kaolack nos costó 4.350 CFA por persona más 800 CFA del equipaje. Primeramente tomamos la carretera a Thiès, pero al llegar a Louga nuestro taxi se desvió y siguiendo carreteras secundarias pasamos por Touba i Diourbel, para llegar finalmente a la Gare Nord de Kaolack, tras 4'5 horas de viaje (a medida que nos hemos ido acercando a Kaolack el calor se ha ido haciendo cada vez más insoportable). Desde aquí tomamos un taxi por 500 CFA hasta el Auberge du Carrefour, a unos 3 km.

DORMIR Y COMER

En el Auberge du Carrefour (Av. Valdiodio Ndiaye, tel. 941 44 58) una habitación doble con baño y desayuno incluido nos cuesta 12.500 CFA. A pesar de lo indicado por nuestra guía Lonely Planet está claro que este hotel tuvo tiempos bastante mejores y su personal se ha vuelto muy indolente. A pesar de tener ventilador en la habitación el calor tan sofocante nos impidió dormir esa noche.

Para comer o tomar algo recomendamos vivamente el restaurante Le Brasero (Av. Valdiodio, 510 - tel. 941 16 08). Sus propietarios, una pareja francesa que lleva ya muchos años viviendo en Kaolack, son muy simpáticos y atentos, además de una magnífica fuente de información.

COSAS A VER

Kaolack. En nuestro caso, esta ciudad, la capital de la industria del cacahuete en Senegal, no era más que un lugar de paso para dividir el largo viaje de Saint-Louis a la Casamance, al sur del país. A pesar de ello pudimos visitar un par de cosas que no son algo extraordinario, pero que si se pasa por Kaolack ciertamente merece la pena visitarlas.

Mercado cubierto de Kaolack
Mercado cubierto de Kaolack

En el centro de la ciudad, y a unos 750 m. andando desde el hotel, tenemos el mercado cubierto, el segundo más grande de África tras el de Marrakech en Marruecos. Entrar en él es sumergirse en otra época, a la vista de muchos de los negocios que podemos encontrar aquí. Toda una experiencia. En el interior de la manzana que ocupa el mercado hay un gran patio, mientras que en su lado sur podemos encontrar una torre del reloj bastante fotogénica. El mercado está rodeado de arcadas que nos recuerdan a los antiguos caravanserais. El hecho de que esta ciudad sea tan poco turística puede ser la razón de que podamos vagar tranquilamente por el mercado sin que nadie nos atosigue lo más mínimo.

Unos 4 km al norte del centro, en un suburbio de la ciudad, está la Grande Mosquée, un gran edificio religioso que visualmente sigue el estilo marroquí. Nuestra visita coincide con la hora de la oración y nos limitamos a ver el edificio por fuera, sentarnos a contemplar la multitud rezando y a charlar cordialmente con alguno de los feligreses. Para llegar hasta aquí lo mejor es tomar un taxi (500 CFA), no ya por la distancia, si no por el laberinto de calles por las que debemos pasar antes de llegar a la mezquita.

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 GUÍA / RELATO DE VIAJE: RUTA POR LA CASAMANCE. DAKAR y ALREDEDORES

ZIGUINCHOR (Casamance)

COMO LLEGAR

Unos 600 m. al sur de nuestro hotel en Kaolack, en Av. Noirat, está la Gare Nioro desde la que salen los Peugeot-taxi hacia Ziguinchor. Por este trayecto pagamos 4.500 CFA por persona más 800 CFA del equipaje. Cuando se llenan las 7 plazas del vehículo partimos hacia el sur. Son 245 km hasta Ziguinchor a través de la llamada Trans-Gambian Highway, carretera que cruza Gambia de norte a sur.

Salimos de Kaolack hacia el sur. La carretera es buena y, como aún es temprano, la temperatura es bastante agradable. A unos 70 km llegamos al puesto fronterizo de Farafenni. El conductor de nuestro taxi nos indica que debemos bajar para formalizar la salida de Senegal, cosa que hacemos sin problema. Subimos de nuevo al taxi y unos centenares de metros más adelante tenemos que volver a bajar para sellar el pasaporte, esta vez en el puesto de control gambiano. Aquí además hay que pagar 1.000 CFA por persona en concepto de gastos de gestión. Ya estamos oficialmente en territorio de Gambia. Volvemos a subir al taxi y poco después nuestro conductor nos pide 200 CFA a cada uno de los pasajeros para pagar el ferry que deberemos tomar para cruzar el río Gambia. Él se encarga de pagar y de darnos los billetes para el ferry. Unos minutos después llegamos a Bambatenda, a 12 km de Farafenni, y el taxi se coloca al final de una larga cola de vehículos que espera la llegada del ferry para embarcar. Ahora entendemos las prisas de nuestro conductor cada vez que debíamos bajar en un puesto fronterizo: su objetivo era llegar cuanto antes aquí para no hacer tanta cola y nosotros, al ser los únicos pasajeros extranjeros del taxi, éramos también los únicos que debíamos formalizar las entradas y salidas, con el retraso que eso suponía.

Esperando el ferry en Farafenni
Esperando el ferry en Farafenni

Los pasajeros del taxi debemos bajar y embarcar por nuestra cuenta, sin perder de vista en que momento nuestro taxi es embarcado. Mientras esperamos a embarcar, a la sombra de un camión por el fuerte calor, tenemos la oportunidad de poder contemplar el colorido de los vestidos de las mujeres o las expresivas caras de los niños. Una gran ocasión para observar de cerca la vida diaria de estas gentes. Tras una larga espera a que embarque nuestro taxi nosotros también embarcamos en este atestado y cochambroso ferry para cruzar el enorme río Gambia hasta Yelitenda. Descendemos del ferry y esperamos a que nuestro taxi haga lo propio y continuar viaje. La carretera se ha ido degradando a medida que nos hemos adentrado en territorio gambiano, pero el trayecto de 10 km entre Yelitenda y Soma está tan mal que los vehículos prefieren circular por pistas campo a través e ir evitando así la carretera (la media de velocidad en este tramo no pasa de los 15 km/h). La sensación de precariedad en las infraestructuras y el miserable aspecto de las poblaciones gambianas nos dan a entender que Gambia está aún muy por detrás de Senegal.

Pocos kilómetros después de pasar por Soma llegamos al puesto fronterizo gambiano donde debemos sellar la salida en nuestro pasaporte y pagar de nuevo 1.000 CFA cada uno. Unos 8 km después, de nuevo en territorio de Senegal, encontramos un puesto de control del ejército senegalés donde debemos bajar del coche por enésima vez para registrarnos en una lista de extranjeros de paso (esto nos recuerda que ya estamos en territorio de la Casamance). A partir de aquí el estado de la carretera mejora mucho y podemos correr bastante más, ya que aún quedan por delante unos 180 km hasta Ziguinchor. En la Casamance el paisaje es bastante más verde y abundan los árboles e incluso bosques. Unos 30 km antes de Ziguinchor pasamos por Bignona y a sólo 10 km la carretera se adentra en una zona muy bonita de lagunas y manglares. Por el efecto del agua la temperatura se torna mucho más agradable. Finalmente llegamos a la Gare de Ziguinchor después de casi 7 horas de viaje. Para estirar las piernas preferimos ir andando hasta el centro, a 1 km de aquí.

DORMIR Y COMER

En el magnífico hotel Le Flamboyant (calle de France, tel. 991 22 23) una habitación doble impecable, con baño privado, TV, un aparato de A/C moderno y situada en la zona nueva del hotel cuesta 17.200 CFA por noche (hay otro tipo de habitación, que no merece la pena porque sólo es 1.000 CFA más barata, que se encuentra en la parte vieja del hotel, donde los aparatos de A/C también son antiguos). Además el hotel cuenta con una estupenda piscina y el entorno de las habitaciones es bonito y está muy cuidado.

En el restaurante Le Palmier (calle de Commerce, cerca del puerto) se come muy bien y a un precio muy ajustado, aunque el lugar es bastante simple. Muy recomendable también el restaurante Le Mansah (calle Javelier), con precios correctos y cuyo plato preferido por nosotros era la brochette de crevettes (2.500 CFA). También probamos el restaurante Le Tourisme (frente al Flamboyant) y el del hotel Le Perroquet, pero en ambos no nos convenció ni el lugar ni la comida.

Para cambiar dinero un buen lugar es el banco CBAO en la calle de France.

COSAS A VER
Astilleros de Ziguinchor
Astilleros de Ziguinchor

Ziguinchor es la capital de Casamance y está situada en la orilla sur del estuario formado por el río Casamance. Aunque se trata de una ciudad con más de 200.000 habitantes la verdad es que es muy tranquila y se puede pasear perfectamente por ella sin agobios de ningún tipo. Además aquí la relación calidad/precio de hoteles y restaurantes es bastante mejor que en el resto del país. En nuestra opinión Ziguinchor es un magnífico lugar para pasar unos cuantos días y desde donde realizar excursiones a los alrededores.

Paseando por la calle Géneral de Gaulle es posible ver bonitos edificios de estilo colonial. Muy recomendable es sentarse en la magnífica terraza sobre el río del hotel Kadiandoumagne a última hora de la tarde para ver la puesta de sol. El lugar es idílico, ya que mientras tomamos una bebida vemos el río, las canoas navegando, y multitud de aves sobrevolando la zona. Yendo hasta el final de la calle du Commerce hacia el oeste tendremos la oportunidad de ver los astilleros, donde se construyen de forma artesanal y se pintan de llamativos colores las grandes canoas que surcan las aguas del río Casamance. Vale la pena detenerse a ver el trabajo de estos artistas navales. Caminando casi 2 km por la Av. Lycée Guignabo llegamos al mercado de St-Maur, donde se vende comida y baratijas, y al Centre Artisanal, unos 200 m. más allá, lugar idóneo para comprar ropa, máscaras, figuras de madera y otros bonitos recuerdos.

La Casamance

La Casamance es la región de Senegal que se encuentra al sur del país, encajonada entre Gambia y Guinea-Bissau. Es bastante diferente al resto del país en muchos aspectos. Por ejemplo, sus paisajes son mucho más verdes debido a la gran presencia de agua, la mayoría de su población pertenece a la etnia Diola y no son musulmanes.

Pero desde principios de la década de los '80 ha habido un conflicto armado intermitente que ha dañado parte de la infraestructura turística, por lo que en general aquí encontramos menos turismo que en el resto del país y los precios eran también inferiores. En nuestra opinión es una zona de obligada visita en cualquier viaje a Senegal.

Casamance Nord. Una de las posibles excursiones de un día desde Ziguinchor, y muy recomendable, es navegar en barca un tramo del río Casamance y visitar un par de pequeños poblados que están situados al norte del río, en la región conocida como Casamance Nord.

Nosotros comenzamos preguntando precios de esta excursión en el hotel Relais de Santhiaba, pero como el precio ofrecido fue de 15.000 CFA por persona acabamos contratándola en nuestro hotel, donde el precio era de 12.500 CFA por persona, con el almuerzo incluido. Debe tenerse en cuenta que estos precios se refieren a una canoa ocupada sólo por 2 personas, ya que si es compartida por más gente entonces los precios pueden ser más bajos.

A las 9 de la mañana un taxi nos recoge en el hotel y nos lleva al embarcadero, junto al hotel Kadiandoumagne y a unos 800 metros de nuestro hotel. Allí nos espera la canoa y el conductor-guía. Pagamos un anticipo de 10.000 CFA. A las 9:15 salimos con la canoa y comenzamos la navegación por el río Casamance enfilando hacia su desembocadura. Desde el río podemos ver los astilleros artesanales donde se da forma a las grandes y coloreadas canoas de pesca. Una vez ya hemos perdido de vista Ziguinchor empezamos a ver en la orilla izquierda grandes colonias de flamencos rosados que levantan el vuelo armoniosamente al mínimo ruido o sobresalto.

Canoa-bus a su paso por Djilapao
Canoa-bus a su paso por Djilapao

Pero también podemos ver pelícanos, martines pescadores, patos de cuello largo, etc. Unos kilómetros más allá encontramos y bordeamos la Île des Oiseaux, una isla en medio del río donde se dan cita infinidad de aves de diversas especies. La belleza del paisaje y la calma del río hacen que la navegación sea un auténtico placer. Dejamos el curso principal del río y nos internamos en uno de sus múltiples brazos. Al acercarnos a la orilla podemos ver de cerca el rico ecosistema que forman los manglares.

Después de un buen rato de navegación llegamos a Djilapao, una pequeña y preciosa población rural donde lo más característico son las cases étages, unas casas de dos pisos construidas con ladrillos de adobe y rodeadas de árboles, entre ellos algunos baobabs. Una de estas casas pertenece a un artista local y sus paredes están llenas de figuras talladas, algunas ciertamente surrealistas. Vale la pena dar una vuelta por el poblado antes de reiniciar la marcha por el río. Tras otro buen rato de navegación llegamos al embarcador de Affiniam, donde descendemos de la canoa y andamos 1 km por una pista, en compañía de nuestro barquero, hasta llegar al inicio del pueblo, donde se encuentra el campamento rural o CRI (Campement Rural Integré).

Los campamentos rurales son construidos por la población local, gestionados como una cooperativa y financiados mediante préstamos gubernamentales. Funcionan como alojamiento bastante básico y como restaurante. Las ganancias se reinvierten en servicios para la comunidad como escuelas, clínicas, etc. El CRI de Affiniam es de los pocos que han sobrevivido intactos a pesar del conflicto armado en la zona y que continúa abierto. Además tiene la particularidad de que ocupa una case à impluvium, construcción tradicional y típica de las poblaciones Diola de la Casamance. Se trata de un enorme vivienda circular hecha de barro que en épocas de guerra servía de refugio a la población local. El agua de la lluvia que cae sobre el tejado es conducida a un tanque que hay en el centro de la casa.

Almorzamos en el CRI de Affiniam (incluido en el precio de la excursión). El menú consta de una entrante a base de tomates y después un plato de pescado capitaine con arroz y berenjenas fritas. Exquisito. Después de comer, y mientras esperamos a que el sol baje un poco antes de iniciar la vuelta a Ziguinchor (según el barquero porque así hay muchas más posibilidades de ver aves), aprovechamos para ver detenidamente la case à impluvium donde nos encontramos y para dar una vuelta por el pueblo. Iniciamos la vuelta pasadas las 16:30. Primeramente vamos andando hasta el embarcadero, subimos a la canoa y volvemos por un camino distinto al de la mañana. Vamos pasando por innumerables canales rodeados de manglares y tenemos la oportunidad de ver muchas más aves y entre ellas a los fotogénicos flamencos rosados. Llegamos a Ziguinchor sobre las 18:00 y pagamos al barquero el resto de la excursión.

Cap Skiring. Unos 45 km al oeste de Ziguinchor y a menos de 5 km de la frontera con Guinea-Bissau se encuentra esta población, que cuenta con playas consideradas entre las más bonitas del África Occidental. Según parece aquí se concentra un gran número de turismo europeo de paquete de playa, aunque en el momento de nuestra visita lo cierto es que vimos muy poca gente.

Cap Skiring no tiene otro interés que la playa y la animación nocturna para quien busque este tipo de cosas. Nosotros nos planteamos de ir y volver en el mismo día, ya que nuestro objetivo no era otro que ver sus playas y disfrutar del trayecto por la Basse Casamance. Para ello fuimos temprano a la gare routière de Ziguinchor. Una vez allí tomamos el primer Peugeot-taxi que sale hacia Cap Skiring y que cuesta 1.250 CFA cada uno. Al principio y al final del trayecto la carretera está en buen estado, pero hay un buen trecho con centro en Oussouye donde hay auténticos cráteres sobre el asfalto. Además, en sólo 45 km encontramos hasta seis controles militares y en la mitad de ellos hemos de bajar del vehículo para mostrar nuestro pasaporte. Por todo ello tardamos unas dos horas en llegar a Cap Skiring.

El Peugeot-taxi nos deja en la Gare Routière de Cap Skiring, desde donde andamos por la calle principal hacia el sur, pasando por delante de pequeños hoteles, bares, restaurantes y tiendas turísticas que hacen de barrera entre esta calle y la playa. Al llegar a la altura del hotel La Paillote cruzamos su bonito jardín e instalaciones para llegar a la playa y encontrarnos frente a frente el océano Atlántico. Caminamos un buen rato por la arena de la playa hacia el sur. Ocasionalmente nos encontramos algún vendedor a la búsqueda de turistas, algún turista de paseo como nosotros, y también algunas vacas tomando el sol sobre la arena de la playa (y no hablamos en sentido figurado). Lo cierto es que estas playas son muy tranquilas y también bonitas, aunque opinamos que tampoco son nada extraordinario.

Después volvemos hacia el norte también siguiendo la playa, en dirección al pueblo, y sin quererlo nos encontramos con la playa privada del complejo Club Mediterranée. Unos cuantos vigilantes privados controlan todo lo que se mueve en la playa, y aunque nadie nos dice nada, la verdad es que nos sentimos observados y vigilados.

Dado que el lado norte de esta playa está cerrado mediante una valla de alambre de espino hemos de pedir a uno de los vigilantes que nos abra una puerta para poder salir de ella por ese lado. Ahora entendemos porque la población local llama, y con razón, prisión turística a este complejo. Es un auténtico guetto para turistas.

Continuando más hacia el norte llegamos al pequeño pueblo de pescadores, con una gran cantidad de barracas y de canoas de pesca sobre la arena. Tomamos un camino de arena hacia la derecha y 800 metros más allá estamos de nuevo en el centro de Cap Skiring. Aprovechamos para comer algo en el restaurante Case Bamboo, en la calle principal, donde comemos bien y a un precio razonable. Después nos dirigimos a la Gare Routière y tomamos el primer Peugeot-taxi hacia Ziguinchor.

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DAKAR

COMO LLEGAR
La ruta de Ziguinchor a Dakar más habitual sigue la Trans-Gambian Highway, cruzando el río Gambia con el ferry de Soma a Farafenni (tal como hicimos a la inversa para llegar a Ziguinchor), pero de haber dispuesto de más tiempo nosotros hubiéramos vuelto a Dakar siguiendo otra ruta que nos hubiera permitido hacer noche en Banjul, la capital de Gambia. Esta ruta sería la siguiente: ir de Ziguinchor a Séléti, cruzar la frontera para llegar a Giboro y de ahí a Banjul, y al día siguiente hacer el trayecto de Banjul a Barra en ferry, de Barra a Karang cruzando la frontera y, finalmente, de Karang a Dakar. Pero para esta ruta hay que disponer de al menos dos días.

A las 6:30 de la mañana salimos andando del hotel hacia la Gare Routière de Ziguinchor, donde conseguimos dos plazas en el primer Peugeot-taxi que sale hacia Dakar (nos costó 6.500 CFA cada uno más 1.000 CFA del equipaje). La razón de esta hora tan temprana es porque presumimos que el viaje será muy largo y no queremos llegar muy tarde a Dakar, además de ahorrarnos así algunas horas de calor.

Salimos de Ziguinchor pasadas las 7 de la mañana. Recorremos los kilómetros más o menos rápidamente hasta llegar a la frontera con Gambia. Bajamos del vehículo para sellar de nuevo el pasaporte (pagando religiosamente 1.000 CFA cada uno) y tras pasar el horrible tramo de carretera ya mencionado llegamos a la cola del ferry a las 10:00. Hemos de esperar hasta tres ferrys para que llegue el turno de subir nuestro taxi. Entre la espera y cruzar invertimos más de 90 minutos para pasar al otro lado del río Gambia. Continuamos viaje hasta llegar a Farafenni, donde bajamos otra vez para sellar la salida de Gambia en el pasaporte (y, como no, para pagar 1.000 CFA más cada uno). Un poco más adelante bajamos para sellar la entrada en el puesto fronterizo senegalés. Son ya las 12:45 y el calor comienza a apretar.

Al llegar a Kaolack el taxi toma la carretera a Mbour. A los pocos kilómetros de Kaolack empezamos a encontrar tramos de carretera cortados por obras, por lo que nos vemos obligados a desviarnos por pistas polvorientas, y así durante muchos kilómetros. Los pasajeros quedamos cubiertos de polvo y del humo negro de los camiones. En medio de este infierno alcanzamos a ver, en un punto entre Kaolack y Mbour, un maravilloso paisaje de baobabs. Pasamos por Mbour y poco más allá muy cerca de la zona turística de Saly-Portugal. Más adelante conectamos con la autovía de Rufisque y finalmente llegamos a la Gare Pompiers de Dakar a las 17:30. En total han sido 10'5 horas para recorrer 450 km. Desde aquí tomamos un taxi que por 500 CFA nos lleva al centro.

DORMIR Y COMER

En el Hotel Continental (calle Galandou Diouf, 10 - tel. 882 10 83) una habitación doble con baño y A/C nos cuesta 18.000 CFA. A pesar de lo rimbombante de su nombre se trata de un sitio algo cutre que, posiblemente, tuvo tiempos mejores ya hace décadas, pero al menos es bastante céntrico.

Muy recomendable el Restaurant du Centre (calle el Haji M'Baye Guéye, 7), ya que se come bastante bien y a un precio razonable. También recomendamos el restaurante libanés Adonis (Av. George Pompidou). Cerca del hotel está el bar-restaurante La Villa, un lugar con buena música para tomar algo en un ambiente agradable. Para desayunar o merendar vale la pena probar en La Palmeraie, unos 200 m. al oeste del anterior.

Hay una oficina de cambio junto a la fachada sur del Hôtel de l'Independance, en la Av. G. Pompidou.

COSAS A VER

Dakar es una ciudad cuyo centro es relativamente pequeño y con una estructura urbana fácil, por lo que la mejor manera de visitarla es mediante un recorrido a pie por sus calles. A continuación sugerimos un posible itinerario a pie que nosotros seguimos por el centro de Dakar:

Desde la Place de Independance tomamos la concurrida Av. George Pompidou, para luego bajar hacia el sur por Rue Gomis y girar al oeste por la calle Victor Hugo hasta llegar a la Catedral en el Blvd. de la République. Siguiendo este mismo bulevar hacia el este llegamos ante el Palacio Presidencial, con unos bonitos y cuidados jardines, y dos guardas con un llamativo uniforme a la entrada. Siguiendo la Av. Leopold Senghor hacia el norte giramos a la derecha por la Rue Carnot y bajamos por unas escaleras hasta la Route de la Corniche, ya junto al océano, desde donde tenemos una buena vista sobre la Plage des Enfants y también del imponente y blanco palacio presidencial, visto por detrás. Esta zona de la ciudad es bastante bonita, con algunos edificios que son interesantes (un ejemplo es el que ocupa la Embajada Francesa, al final de la calle Assane Ndoye. Siguiendo la calle Salva llegamos ante el precioso Marché Kermel, cuyo edificio nos recuerda el de algunos mercados de Barcelona. Junto al mercado hay algunos tenderetes de artesanía donde poder comprar algún recuerdo de Senegal. Desde aquí volvemos al punto inicial siguiendo la Rue des Essarts. Aprovechamos para subir a la terraza del Hôtel de l'Independance, en la planta 17 de este alto edificio, desde donde hay una magnífica vista de buena parte de Dakar e incluso de la isla de Gorée. Por último descansamos sentados en un banco de la propia plaza, un lugar privilegiado para ver transcurrir la sosegada vida de Dakar un domingo por la tarde.

Patrimonio de la Humanidad Île de Gorée (declarada Patrimonio de la Humanidad en 1978). Esta pequeña isla se encuentra sólo a 3 km al este de Dakar. Tiene unos 1.000 habitantes, y en ella no hay coches ni bicicletas ni carreteras asfaltadas, por lo que es un remanso de paz y tranquilidad. Posee bonitas casas de estilo colonial y algunos edificios singulares como el viejo ayuntamiento o el castillo (dado que este se encuentra sobre una plataforma rocosa elevada las vistas sobre la isla y sobre Dakar son espléndidas), además de estrechas calles y jardines repletos de buganvillas. También tiene su punto la pequeña playa que hay junto al embarcadero. Por último destacaremos el Museo de los Esclavos (la entrada cuesta 500 CFA), cuyo principal interés radica en conocer la relación histórica de la isla con la trata de esclavos, bien explicada a través de unos paneles explicativos.

Vista de la isla de Gorée
Vista de la isla de Gorée

Visitando la pequeña iglesia de St. Charles asistimos por casualidad a una misa (domingo a las 10 de la mañana) donde un grupo coral canta acompañado por músicos con tambores, un órgano y una guitarra. Por la calidez y el sentimiento de las voces negras, la música y el lugar, lo cierto es que de la emoción se nos pone la piel de gallina. Im-presionante!!

Todo ello hace de Gorée un lugar con mucho encanto y muy fotogénico y, gracias al pequeño tamaño de la isla, se puede recorrer a pie de una punta a otra sin ningún esfuerzo.

La terminal del ferry a Gorée se encuentra enfrente de la preciosa estación de ferrocarril y a sólo 400 m. de nuestro hotel. Hay varios servicios de ferry al día, pero durante el fin de semana disminuye la frecuencia. Por ejemplo, el domingo el primero es a las 7:00 y el siguiente a las 9:00. El billete de ida y vuelta cuesta 5.000 CFA cada uno (precio para extranjeros no africanos). El trayecto a la isla es un agradable paseo de 20 minutos, con magníficas vistas tanto de la isla como del frente marítimo de Dakar. Vimos que los tours de turistas comienzan a llegar en masa a la isla en el ferry de las 11:00, por lo que si queréis disfrutar a fondo de la tranquilidad de la isla conviene tomar uno de los dos primeros ferrys del día.

El Lac Retba, también conocido como lago rosa, debe su sobrenombre a la tonalidad rosada que le proporciona el sol a sus aguas. Y esto es así por su elevada concentración de ciertos minerales. Además su salinidad es 10 veces superior a la del océano, por lo que es imposible hundirse en él (por eso se le compara al Mar Muerto). Por otra parte, en Europa es quizás más conocido por haber servido de escenario a la etapa final del rally París-Dakar.

Colores del lago Retba
Colores del lago Retba

Realmente el color del agua del lago es increíble, de un color rosa tirando a burdeos. Cerca de las salinas de Niaga-Peul, en el lado sur del lago, la orilla está delimitada por una franja de sal blanca de casi un metro de anchura. En la otra orilla llaman la atención las grandes dunas de arena clara. Vale la pena llegar hasta las salinas y visitarlas. En conjunto el paisaje es bastante impactante y realmente bonito, además de dar mucho juego a la hora de tomar fotografías, por el contraste entre los colores de la sal, del agua y de las pequeñas canoas que se usan para transportar la sal que se extrae del fondo del lago hasta la orilla.

Para ver el color del lago en su máxima intensidad conviene visitarlo en las horas en que el sol está más alto, y mejor en la estación seca, cuando el lago es menos profundo. También recomendamos hacer la visita a una hora intempestiva para los tours y así poder disfrutar del lugar sin agobios (nosotros llegamos al lago a la hora de comer, sobre las 13:30, y no encontramos a casi nadie; quizás fue casualidad, pero valió la pena.

Para llegar al lago, a unos 30 km de Dakar, no hay transporte local, ya que lo más cerca que nos deja es en Niaga, a 5 km (este último trayecto se puede hacer andando, pero a pleno sol puede ser terrible). Nosotros optamos por tomar un taxi: en la plaza Independence de Dakar paramos uno y negociamos el precio para ir al lago, esperar allí una hora y volver a Dakar. Finalmente acordamos un precio total de 10.000 CFA. El trayecto lo hacemos en 45 minutos, pasando por las poblaciones de Keur Massar y Niaga, y parando finalmente en Ker Djinné, donde hay un campamento y varios restaurantes junto a la orilla oeste del lago. Aquí nos espera el taxi mientras nosotros visitamos la zona, para volver después nuevamente a Dakar.


Y EL VIAJE SE ACABA...

A la hora acordada el taxi nos recoge en el hotel para ir al aeropuerto (pagamos 3.000 CFA, precio pactado previamente con el mismo taxista que nos llevó al lago Retba). Debido a que era tarde y no había mucho tráfico llegamos al aeropuerto en sólo 20 minutos, pero durante el día convendría reservar más tiempo para este trayecto.

Por último, un vuelo Dakar-Lisboa (3 horas y 25 minutos) y otro Lisboa-Barcelona (90 minutos), ambos de TAP Portugal.

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Relat d'un viatge a Senegàmbia per lliure - Ventura Castells [2008]
Relat d'un viatge a Senegal i Gàmbia - Albert Guàrdia [2007]
Au-Senegal - Información turística y práctica de Senegal.
Senegal Travel - Mini-guía de Lonely Planet sobre Senegal (en inglés).
Casamance - Web con información turística de la Casamance.

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