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Omán Emiratos Árabes

OMÁN / EAU

Guía y relato de viaje a Omán y los Emiratos Árabes Unidos

Data Data viatge: 2006/07. Publicat el 19/01/2007
2.4 de 5 (182 vots)

ÍNDICE GUÍA

General

Ficha técnica del viaje
Enlaces relacionados

Ruta por Omán

Muscat (I)
Sur
Ras al-Hadd
Nizwa
Salalah
Muscat (II)

Ruta Emiratos Árabes Unidos

Sharjah
Khor Fakkan
Dubái

Introducción

Omán es un sultanato que ocupa el extremo sudeste de la Península Arábiga, además de algunas islas en el mar Arábigo y una pequeña zona en la punta de la península de Musandam, separada del territorio principal por un capricho en el trazado de fronteras durante la descolonización de la zona. Con una superficie de 309.500 km² es el tercer país de mayor extensión de la Península Arábiga, mientras que la población es de sólo 2'5 millones de personas. Buena parte del territorio omaní está ocupado por desiertos de arena y grava, incluyendo una parte del llamado Distrito Vacío, la mayor superficie cubierta de arena en todo el planeta. Para el viajero, Omán es un lugar con un turismo aún incipiente en el que encontramos bellos paisajes y un país muy acogedor y en el que nos sorprenden algunas curiosidades locales y el contraste entre lo moderno y lo antiguo.

Los Emiratos Árabes Unidos (EAU), por su parte, son una federación de siete estados árabes (Abu Dhabi, Dubai, Sharjah, Ajman, Umm al-Qaiwain, Fujairah y Ras al-Khaimah) que suman una extensión de 83.600 km² y una población de 4 millones de personas, de la que sólo un 20% son nativos de los emiratos, mientras que un 50% son surasiáticos, sobre todo de la India. El interior del país es un desierto de arena salpicado con algunos oasis. Gracias a la riqueza del petróleo los pequeños puertos de antaño se han convertido en grandes centros ultramodernos con grandes rascacielos y enormes centros comerciales y de ocio, llegando en algunos casos a la extravagancia del nuevo rico. Aquí la fusión entre lo moderno y lo tradicional es más acentuada aún que en Omán, dando lugar a unas características propias que captarán el interés del viajero curioso.

Esta guía se complementa con la Guía de viaje a EAU y Musandam, fruto de otro viaje que hicimos años después por Abu Dhabi, Dubai, Umm Al-Quwain, Ras Al Khaimah y la península omaní de Musandam.


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Ficha técnica del viaje

Nota

Avisamos de que cierta información publicada en estas guías o relatos, sobre todo la referida a horarios, precios, visados, direcciones de e-mail o páginas web, puede haber variado desde el momento en que se recogió la información (ver fecha en la cabecera del relato).

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Por otra parte os animamos a que, si usáis la información aquí contenida, tengáis la amabilidad de enviarnos un e-mail con vuestras impresiones, sobre si os ha resultado útil o no, información errónea o no actualizada, etc. Tanto nosotros como nuestros colaboradores esperamos como única compensación a nuestro trabajo que perdáis un minuto y nos digáis algo que nos permita saber si nuestro esfuerzo merece la pena.

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Fecha del viaje

Del 23 de diciembre de 2006 al 7 de enero de 2007.

Itinerario

Aunque es posible volar desde Europa a Muscat, la capital omaní, nosotros escogimos Dubai como puerto de entrada y salida en la zona porque el vuelo era más económico y también por nuestro interés en ver Dubai, la ciudad donde todo es posible. Nuestra idea inicial era destinar dos días completos a la visita de la península de Musandam, pero debido a un problema logístico tuvimos que cambiar nuestros planes y realizar un interesante circuito por cinco de los emiratos de EAU. Nos queda pendiente para otra ocasión visitar el territorio omaní de la península de Musandam.

mapa

Día 1: Barcelona - Praga - ...
Día 2: ... - Dubai - Muscat
Día 3: Muscat
Día 4: Muscat - Sur
Día 5: Sur - Ayajh - Ras al-Hinz - Ras al-Hadd
Día 6: Ras al-Hadd - Wadi Bani Khalid - Nizwa
Día 7: Nizwa - Jibreen - Bahla - Jebel Shams - Al Hamra - Nizwa
Día 8: Nizwa - Muscat - ...
Día 9: ... - Salalah - Mirbat - Jebel Dhamar - Talaq - Salalah
Día 10: Salalah - Tomba de Job - Mughsail - Salalah
Día 11: Salalah - Muscat
Día 12: Muscat - Dubai - Sharjah
Día 13: Sharjah - Fujairah - Khor Fakkan
Día 14: Khor Fakkan - Al Badiya - Dibba - Ras al-Khaimah - Dubai
Día 15: Dubai
Día 16: Dubai - Praga - Barcelona

Dinero

La moneda oficial de los Emiratos Árabes Unidos es el dirham EAU (AED), de paridad fija con el dólar (1 US$ = 3,66 AED). Los euros pueden ser cambiados en todas las oficinas de cambio de divisas. El pago con tarjetas de crédito está muy difundido.

En Omán la moneda de curso legal es el real omaní (RO o OMR). Es posible cambiar moneda tanto en las entidades bancarias como en las oficinas de cambio, en las que en ocasiones el cambio es ligeramente más favorable.

Cambio medio:
1 AED = 0,2118 € / 1 € = 4,72 AED // Cambio actualizado: Eur -> AED
1 RO = 2,028 € / 1 € = 0,493 € // Cambio actualizado: Eur -> RO

Gastos del viaje

+ 850 € (vuelo BCN-Praga-Dubai, ida y vuelta)
+ 71 € (vuelo Salalah-Muscat)
+ 581 € (transporte, coche de alquiler, alojamiento, comida/bebida, entradas, otros)
= 1.502 € (total por persona)

Nivel de vida: En contra de lo que podamos pensar ambos países no son demasiado caros para el viajero, con la excepción de hoteles y servicios turísticos (por ejemplo si contratamos excursiones a través de una agencia local) que sí lo son. Comer en la calle, fuera de los hoteles y resorts, es barato, especialmente en Omán. Dado que el transporte público es escaso o inexistente hay que destinar una parte del presupuesto al alquiler de un vehículo, aunque en general los precios son inferiores a los europeos.

De todos modos, en ambos países, pero especialmente en Omán, se busca un turismo de nivel adquisitivo medio-alto y no hay prácticamente oferta para viajeros con poco recursos. Por ello es muy difícil encontrar turismo mochilero viajando por el país. Pero insistimos en el hecho de que es posible ajustar bastante el presupuesto si viajamos por Omán y EAU.

Visado

En los Emiratos Árabes Unidos (EAU) los ciudadanos españoles sólo deben presentar el pasaporte español en regla, con más de 6 meses de vigencia desde la fecha de entrada en el país, y sin ningún visado de Israel en él. En cualquiera de los aeropuertos del país y en las fronteras terrestres se obtiene un sello de entrada gratuito, válido durante 60 días.

En Omán es necesario un pasaporte con validez mínima de 6 meses y un visado para entrar en el país. Las autoridades omaníes conceden visados con una validez de 1 mes y una sóla entrada en frontera (en aeropuertos y en las fronteras terrestres con los EAU). El coste del visado es de 6 RO, pero si se llega a Omán directamente desde Dubai (EAU) o Doha (Qatar) y se cuenta ya con un visado de turista de alguno de esos dos países entonces el visado omaní es gratuito.

Transporte

Avión. Los trayectos entre Muscat y Salalah (con una distancia de casi 1.000 km) y entre Muscat y Khasab (donde la orografía de la península de Musandam hace que este pueda ser un viaje largo y pesado si se hace por carretera) son prácticamente los únicos vuelos interiores de la compañía omaní Oman Air a tener en cuenta. Los billetes se pueden comprar directamente en las oficinas de la compañía o en cualquier agencia de viajes, aunque en este último caso con un pequeño sobrecoste. Por otra parte, la compañía de bajo coste Air Arabia comunica Muscat con las principales ciudades de la Península Arábiga, el Próximo Oriente o la India.

Autobús. La compañía estatal omaní ONTC ofrece servicios entre las principales ciudades del país (ver servicios y horarios). Sus autobuses son bastante correctos y es conveniente comprar el billete al menos con un día de antelación si vamos a realizar un trayecto largo. En Muscat y alrededores hay microbuses y taxis, que pueden ser compartidos, para realizar pequeños trayectos en la zona que nos pueden ser útiles para movernos por Muscat o ir al aeropuerto. En los EAU hay autobuses y minibuses que comunican los distintos emiratos, especialmente Dubai y Abu Dhabi.

Coche de alquiler. Dada la falta de transporte público en ambos países para ir a muchos lugares de interés para el viajero la mejor opción es, de lejos, alquilar un coche, ya que si no tendremos que contratar tours para visitar esos lugares y los precios suelen ser bastante altos. Además debemos tener en cuenta que alquilar un coche sale más barato que en Europa, la gasolina es mucho más barata y las carreteras, con algunas excepciones en Omán, suelen estar bien indicadas y en buen estado. Pocos años atrás era imprescindible alquilar un vehículo 4x4 para realizar algunos de los trayectos más interesantes de Omán, pero hoy día ya no es estrictamente necesario. De todos modos continúa aún siendo necesario para realizar algunos trayectos muy concretos (hay que planificar bien lo que queremos hacer e informarnos de si es necesario o no un vehículo todo terreno).

Es importante saber que si se alquila un coche en Dubai se puede conducir por este emirato sin un permiso de conducir internacional, pero que este nos será requerido por la agencia de alquiler si pretendemos conducir por otros emiratos o pasar el coche a territorio omaní. Si no disponemos del permiso internacional los ciudadanos españoles tenemos la posibilidad, para casos desesperados, de obtener uno temporal yendo al Dubai Traffic Dept, cerca del Mazda Showroom en Deira. Según nos dijeron cuesta 110 AED y se obtiene en sólo 30 minutos, aunque habría que asegurarse antes de los horarios de esta oficina. Si el coche se alquila en Omán no es necesaria, en principio, la licencia internacional, siempre y cuando conduzcamos sólo por territorio omaní. En las páginas web Oman Rent a car y Rental Car Dubai tenéis un listado exhaustivo de empresas de alquiler de coches en Omán y Dubai respectivamente. Otra opción muy recomendable por sus precios es consultar el buscador eAlquilerdecoches.

Alojamiento

El alojamiento en Omán es bastante escaso y su precio, en general, caro, ya que suele ser de nivel medio-alto. Esto se debe en parte a la incipiente infraestructura turística del país y en parte al deseo de su Gobierno de atraer sólo a un turismo de cierto nivel adquisitivo. Si se alquila un vehículo es posible ahorrar en el alojamiento haciendo camping por cuenta propia en lugares como playas, wadis, dunas, etc. Pero para ello deberemos llevar el material necesario, estar dispuesto a sacrificar un mínimo de comodidades y tener en cuenta que, en general, para llegar a lugares apartados donde acampar será necesario un vehículo 4x4.

Para buscar alojamiento en ciudades como Dubai o Muscat una buena herramienta es el buscador Booking.com, donde podemos encontrar muy buenas ofertas.

Seguridad

Las condiciones de seguridad en ambos países son bastante buenas, especialmente en Omán, donde la sensación de seguridad es total. Suponemos que esta es una de las razones por las que este país acoge tanto turismo familiar. Los índices de criminalidad y el número de atracos o robos se mantienen muy bajos. Por otra parte, en ambos países la Ley Islámica vigente impone en las costumbres ciertas restricciones que deben respetarse, siendo quizás Dubai el lugar donde las costumbres son algo más laxas.

Salud

No hay ninguna vacuna obligatoria y ni siquiera recomendable. Las condiciones sanitarias en ambos países son buenas. Especialmente en verano es conveniente extremar las precauciones para evitar insolaciones y deshidratación.

Clima

En las fechas de nuestro viaje a la zona gozamos de un clima estupendo, con temperaturas bastante agradables, poco calurosas de día y algo frescas por la noche. Dado el caluroso clima de la zona, con la excepción de las altas montañas de Omán, con un clima más moderado, no es raro superar los 50ºC de temperatura en verano, por lo que la mejor época para visitar ambos países es de noviembre a marzo.

Por otra parte en la región de Dhofar, en el sur de Omán, el clima es algo más suave y cuenta con la particularidad de un monzón de mayo a septiembre.

Diferencia horaria

Durante el horario de invierno en España hay una diferencia de +3 horas. En las fechas de nuestra visita oscurecía a las 17:45 h. en el norte de Omán y a las 18:20 en la región del Dhofar, en el sur omaní.

Curiosidades de Omán

- Omán ha estado cerrado o ha puesto muchas dificultades al turismo hasta no hace muchos años. Quizás por ello es un destino aún muy desconocido entre nosotros y del que es difícil encontrar información en Internet más allá de cuatro generalidades.

- Las direcciones postales tal como las conocemos nosotros, con calle y número, son inexistentes en Omán, por lo que hay que guiarse por elementos singulares cercanos (edificios, mezquitas, hoteles, rotondas, etc).

- Las rotondas (que se abrevian como R/A, del inglés roundabout) son un elemento imprescindible para poderse orientar en ciudades o carreteras, ya que a la hora de dar una indicación de como llegar a un lugar se suele dar en base a la ubicación de una o varias de ellas. Además las rotondas son una parte del paisaje omaní y muchas de ellas son realmente dignas de ver.

- La preocupación por la estética en Omán hace que los compresores del aire acondicionado, que tanto afean las fachadas de los edificios, se suelan disimular con una celosía pintada que los hace pasar inadvertidos.

- En los restaurantes omaníes siempre sirven una botella de agua gratis.

- Los hombres omaníes continúan vistiendo su tradicional dishdasha (camisa-vestido hasta los pies y de color normalmente blanco). Y suelen ir muy perfumados.

Guía de viaje

Arabian Peninsula, de Lonely Planet Pub. (edición Nov-2004, en inglés). Esta guía cubre todos los países de la península arábiga, aunque sin profundizar mucho en cada uno de ellos. Por ello la encontramos muy incompleta, sobre todo en lo referente a Omán, y con bastantes inexactitudes.

Oman. The complete Resident's Guide, de Explorer Publishing Ltd. (3ª edición 2006, en inglés). Esta guía la encontramos una vez allí, en librerías especializadas de Dubai y Omán (también existen otras ediciones para Dubai y para otros Emiratos). Nos pareció muy completa y con muchísima información sobre hoteles, restaurantes, lugares de interés y mucho más. Además, al cambio viene a costar unos 15 €, por lo que es mucho más barata que lo que cuesta aquí la LP u otras similares.

Literatura relacionada

Los árabes del mar, de Jordi Esteva (Ed. Península). El autor dedica una buena parte del libro a recorrer los puertos de Omán. Muy recomendable para antes o después del viaje.

Omán. Magia arábiga, nº 179 (Febrero 2006) de la revista Rutas del Mundo. Interesante artículo con bastantes fotografías.

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 GUÍA / RELATO DE VIAJE: RUTA OMÁN: MUSCAT y SUR

MUSCAT (I) - Omán

COMO LLEGAR

Empezamos el viaje con un vuelo de la compañía checa Czech Airlines de Barcelona a Praga (2 horas). En el aeropuerto Rozyne de Praga enlazamos con otro vuelo de la misma compañía a Dubai, adonde llegamos tras 5 horas y 15 minutos de tranquilo viaje. El servicio a bordo, incluida la comida, en esta compañía es bastante correcto, aunque el espacio en los asientos no es mucho.

Una vez en el moderno y lujoso aeropuerto de Dubai pasamos la zona de control de pasaportes e inmigración en menos de 15 minutos, ya que no hay que rellenar formulario alguno ni pagar nada. Sólo ponen un sello en el pasaporte que sirve de visado para 90 días. En la misma sala de equipajes aprovechamos para cambiar algunos euros a moneda local. Recomendamos cambiar aquí lo mínimo posible, ya que en el centro de Dubai se puede conseguir un cambio bastante mejor. En cualquier caso, aquí mismo aprovechamos para cambiar también unos pocos euros a reales omaníes ya que hoy mismo tomamos un autobús a Muscat y no sabemos si en el puesto fronterizo podremos cambiar o no. Al salir de la sala de equipajes encontramos otra gran sala con oficinas de hoteles, coches de alquiler y también de cambio (aunque aquí es peor que en la oficina de la sala de equipajes). También hay una pequeña oficina de información turística donde nos dan un útil mapa de Dubai.

Cómo ir de Dubai a Muscat (Omán) y viceversa

La distancia por carretera entre Dubai y Muscat (por la frontera de Hatta) es de 385 km. La forma más sencilla y barata de ir de una a otra ciudad es con el autobús público, tal como hicimos nosotros (ver párrafo adjunto). Cuesta unos 12 € (más barato si compramos ida y vuelta) y hay que contar con unas 5-6 horas de viaje. Otra posibilidad es en avión, con un corto vuelo de media hora, pero hay que ver si la ganancia en tiempo respecto al autobús compensa el precio del vuelo y los traslados a/de el aeropuerto.

Otra posibilidad es alquilar un coche en Dubai e ir con él a Omán, aunque sólo es interesante si nuestra ruta por Omán va a transcurrir por la zona norte (incluyendo la península de Musandam), ya que el sur queda a más de 1.000 km y es más fácil tomar un avión o un autobús a Salalah. De todos modos hay que tener en cuenta que por llevar el coche a territorio omaní la compañía de alquiler dubaití nos exigirá pagar un seguro extra (mínimo de 260 AED/día) que encarece mucho la cantidad total a pagar. Por ello quizás sea bastante más interesante (y barato) alquilar un coche en Dubai para recorrer los Emiratos (e incluso ir a Musandam), desplazarse de Dubai a Muscat en autobús, y una vez en Muscat alquilar otro coche para recorrer Omán.

Al salir fuera de la terminal vamos hasta la parada de los autobuses que comunican el aeropuerto con el centro de Dubai (ver horarios y rutas del transporte público de Dubai), situada unos 50 metros a la izquierda de la salida. Dado que nuestra intención es ir seguidamente al Airline Centre, el lugar de donde salen los autobuses a Muscat (Omán), esperamos a que pase el autobús nº 401 que finaliza su recorrido en Deira pero que pasa junto al edificio Dnata (indicad Duh-nata Deira al conductor del autobús o taxi) o Dubai National Travel Agency, aunque también conocido como Airline Centre. Pero en nuestro caso acabamos subiendo al autobús N4 ya que pasó antes que el 401 y el conductor nos aseguró que nos dejaría también cerca del edificio Dnata. El billete sencillo cuesta 3 AED y es un corto trayecto de sólo 2-3 km. Nuestro autobús nos deja en un punto en el que tenemos que cruzar la gran avenida Al-Maktoum por un paso elevado para llegar al susodicho edificio Dnata. En la parte posterior del edificio, junto a la calle Al-Ittihad, hay un aparcamiento desde donde supuestamente salen los autobuses ONTC, la compañía estatal omaní, a Muscat (a las 7:30 y a las 16:30), pero cuando llegamos aquí aún son las 5 de la mañana, está oscuro y no hay ninguna actividad en el aparcamiento ya que es muy pronto.

Preguntamos a alguien por los autobuses a Muscat y nos indica un punto unos 100 metros más allá, en la calle Al-Rigga. Nos dirigimos hacia allí y encontramos un par de autobuses de las compañías privadas Sunshine Confort y Al-Khanjry Transport. El primero de ellos está cerrado, mientras que el segundo tiene la puerta abierta y su conductor nos pregunta si vamos a Muscat. Compramos los billetes aquí (50 AED cada uno) tras averiguar que el autobús sale a las 7 de la mañana (el de la otra compañía sale algo después). Mientras esperamos aprovechamos para desayunar algo en un bar junto a la parada.

El autobús sale puntualmente, aunque va bastante vacío (5 árabes, 3 filipinos y nosotros dos). Salimos de Dubai siguiendo grandes avenidas flanqueadas por numerosos edificios y complejos enormes aún en construcción. Tomamos la autovía 44 y, tras recorrer unos 105 km por un paisaje desértico salpicado de parterres artificiales con césped, flores y árboles, llegamos al puesto fronterizo de Hatta, donde bajamos del autobús para que nos sellen la salida de EAU en el pasaporte. Durante los últimos kilómetros ya nos acompañan las preciosas formas de las montañas Hajjar. Reemprendemos el camino con el autobús y 1 km después tenemos que volver a bajar en un control de mercancías. Aquí hay que depositar todo el equipaje en una larga plataforma para que los funcionarios aduaneros la revisen, aunque comprobamos que el nuestro ni lo miran y se dedican a revisar concienzudamente el del resto de pasajeros. Cuando acaban con todo el pasaje subimos de nuevo al autobús (aquí se agradece que el autobús sea pequeño y vaya casi vacío, ya que si no el tiempo de espera se puede incrementar bastante) para volver a parar 7 km después, en el puesto fronterizo omaní de Wajaja.

Aquí encontramos ya la primera muestra del gusto por la estética de los omaníes, ya que el edificio que alberga las oficinas fronterizas es bonito y agradable, cosa inusual en tantas fronteras del mundo mundial. El funcionario de visados nos pregunta si vamos con coche privado y al decirle que vamos en autobús procedente de Dubai nos sella el pasaporte con el visado gratis (ver Visados). Los pasaportes se los queda el funcionario, pero antes de subir todo el pasaje al autobús el funcionario y el chófer los reparten uno a uno. Ya oficialmente en territorio omaní continuamos viaje y la carretera llega a la costa del Golfo de Omán, llamada aquí costa Batinah. A partir de la ciudad de Shinas la carretera, una autovía en realidad, transcurre paralela al mar, pasando junto a la mítica ciudad de Sohar, de donde el legendario personaje de Simbad el Marino zarpaba para llevar a cabo sus extraordinarias travesías. Un llamativo arco triunfal sobre una de las rotondas de la autovía commemora su pasado marinero.

Es realmente increíble comprobar lo bien hechas y cuidadas que están las rotondas en este país, mimadas por los numerosos inmigrantes del subcontinente indio que trabajan como jardineros. Pero aún hay más: los últimos 40 km de autovía antes de llegar a Muscat, la capital, están flanqueados por preciosos jardines de flores a ambos lados y en la mediana, con un césped más verde que los prados ingleses de Yorkshire. Y todo ello es aún más surrealista si tenemos en cuenta que estamos en el desierto (!!). Esta es una de las innumerables peculiaridades de este interesante país.

Aún alucinados por estas primeras horas en Omán finalmente llegamos a la estación de autobuses de Ruwi, en Muscat, hacia la una del mediodía, tras 6 horas de viaje desde Dubai.

DORMIR Y COMER

Corniche Hotel (situado delante de la lonja del pescado de Muttrah; tel. 24714707). La habitación doble con baño, TV, A/A y desayuno incluido cuesta 20 RO. Es correcto para su categoría y el personal es muy atento, aunque el desayuno no es gran cosa. Justo al lado está el Marina Hotel, donde nos pidieron 35 RO por una habitación que no llegamos ni a ver. Una opción algo más económica es el cercano Hotel Naseem (Tel. 24712418), donde la habitación vale 15'3 RO sin desayuno (no podemos opinar sobre la habitación porque no la vimos, pero el empleado en la recepción fue bastante antipático. Aunque hay otras zonas de Muscat con hoteles de más categoría y lujosos que los de Muttrah, a nosotros esta zona nos parece maravillosa por su preciosa Corniche y su ambiente animado y auténtico, y por ello la recomendamos. Aunque si queréis tener la playa al lado del hotel olvidaros de Muttrah. Si tenemos la necesidad de dormir junto a la estación de autobuses de Ruwi existe la opción del Wafa Flat Hotel (20 RO la habitación doble) o el más caro Sun City (35 RO la habitación doble).

Para comer en Muttrah un lugar recomendable es el Fastfood'n'Juice Centre, donde hacen buenos jugos y excelentes platos (como kebab, shwarma, etc) que se pueden tomar en una terraza exterior que permite contemplar la Corniche y el paso de la gente al cercano zoco. También está bien el que está justo al lado del anterior. Para tomar algo dentro mismo del zoco de Muttrah recomendamos hacer una parada en el Al-Ahli Coffeeshop (un jugo cuesta 0,5 RO). En Ruwi, justo al lado de la mezquita Sultan Qaboos, está el restaurante indio Al-Waseem, con buena comida y a precios de ganga. En la zona de Shatti al-Qurm recomendamos el restaurante D'Arcy's Kitchen (situado en unas pequeñas galerías comerciales muy cerca del Hotel Inter- Continental), donde sirven comida internacional a precios algo más caros porqué esta es una zona más chic.

COSAS A VER

MUSCAT (pronunciado máscat) es una ciudad atípica, ya que se extiende a lo largo de una estrecha franja de casi 50 km entre las montañas y el mar, y está formada por varios núcleos de población, cada uno con su propio carácter y separados entre sí por lomas y tierras sin urbanizar. De estos núcleos los más interesantes para el viajero son Muttrah, Ruwi, Old Muscat, o Qurm. Otra característica atípica es que, en general, Muscat presenta un aspecto bastante homogéneo en sus construcciones, con edificios de poca altura (hay pocos con más de 5 plantas) y generalmente de color blanco. Todo ello, juntamente con la abundancia de árboles y zonas ajardinadas, hace que Muscat sea una ciudad muy agradable a la vista, a pesar de encontrarse en un entorno árido.

Corniche de Muttrah
Corniche de Muttrah

Muttrah (pronunciado mátra) es la zona portuaria y comercial de Muscat, aunque una vez en ella da la sensación de ser un pequeño núcleo de pescadores. Debido a su situación y puntos de interés es de visita obligada para cualquier visitante de Muscat. Su primer punto de interés es la bonita Corniche (paseo marítimo), recientemente renovada, en la que vale la pena darse un paseo de punta a punta para apreciar los distintos ángulos de la bahía, sobre todo al caer el sol, por el color dorado que adquieren las rocas de las montañas circundantes. En la bahía es posible ver algunos dhows fondeados, preciosos barcos tradicionales árabes de madera y vela triangular.

En el extremo norte de la Corniche, en un edificio cubierto, está el mercado del pescado, que bien merece una visita, pero hay que ir a primera hora de la mañana (de 6 a 8), cuando llegan las barcas con la pesca del día: atunes, tintoreras, peces espada, rayas, cangrejos, sepias, etc. Pero sin lugar a dudas el lugar más popular de Muttrah es su zoco, un laberíntico conjunto de callejuelas con cientos de tiendas bajo un moderno edificio de precioso techo. Es uno de los más interesantes y característicos del país. La entrada obvia está en la Corniche y yendo a la derecha se llega al zoco del oro, con numerosas tiendas cuyos espectaculares escaparates refulgen de oro.

En un lugar elevado sobre la costa, al sur de la Corniche, está el vistoso fuerte de Muttrah, con 6 torres, construido durante la ocupación portuguesa de Muscat en 1580. No es posible visitarlo. Pasado el fuerte y continuando hacia el sur por el impoluto paseo marítimo se llega a una pequeña esplanada con fuentes que se iluminan de colorines por la noche. Más allá encontramos el parque Al-Riyam con su llamativo y enorme quemador ornamental de incienso, desde el que hay muy buenas vistas sobre la bahía de Muttrah y alrededores.

Muscat, conocida también como la Ciudad amurallada de Muscat o Old Muscat). Es la parte más antigua y la capital oficial del Sul-tanato, ya que alberga el palacio del actual sultán así como los edificios administrativos y gubernamentales, pero posee además ciudadelas, fuertes, torres, murallas y edificios históricos. Está situada unos 4 km al sudeste de Muttrah y la mejor forma de llegar a ella es andando por el paseo que bordea el mar (se puede seguir el recomendable circuito propuesto por Lonely Planet).

Retomando el camino que antes dejamos en el parque Al-Riyam continuamos hacia el este y pasamos junto a una torre de vigía que construyeron los portugueses. Unos 700 metros más adelante dejamos a la izquierda el parque Kalbuh Bay, una zona de picnic popular entre los locales. Andando otros 300 metros más llegamos al museo de la puerta de Muscat, el cual da acceso a la ciudad amurallada. Este museo es gratuito y es muy interesante, con fotos, grabados y mapas que explican muchos aspectos históricos, culturales y del día a día de Omán y Muscat. Las puertas de madera son las originales que cerraban esta parte de la muralla por la noche hasta tiempos tan recientes como 1970.

Fuerte Al-Mirani
Fuerte Al-Mirani

Visitado el museo bajamos por la calle Qasr al-Alam hasta llegar a los pies del fuerte Al-Mirani (no es visitable por ser de uso militar), construido a finales del s. XVI, en tiempos de la ocupación portuguesa. Al otro lado de la bahía vemos el fuerte Al-Jalali (tampoco es visitable), construido en la misma época que el anterior. Entre ambos fuertes protegían perfectamente la entrada al puerto. Entre ambos fuertes se encuentra el llamativo y curioso Palacio del Sultán. Vale la pena andar por los alrededores de la verja para ver sus jardines y el edificio en sí. Por pura casualidad nosotros tuvimos la oportunidad de ver la llegada al palacio (y la salida) de la espectacular comitiva del sultán Qaboos, formada por numerosos coches de lujo, tanquetas, coches y motos de policía, jeeps, ambulancias y grúas (en uno de los coches iba el sultán Qaboos, ya muy familiar para nosotros por haber visto su foto en cada rincón de Omán). Curiosamente el público congregado en las calles para ver la comitiva eran mayormente inmigrantes del subcontinente indio (!).

Continuando con nuestro recorrido vamos a Bayt Az-Zubair, un interesantísimo museo (la entrada cuesta 1 RO) situado en una casa preciosa y cuyo contenido son objetos cotidianos de la vida omaní, armas, ropa tradicional, joyas, accesorios, etc. Vale la pena dedicarle un buen rato. En nuestra ruta a pie también pasamos por delante del Museo Franco-Omaní, aunque no llegamos a entrar en él.

Para volver a Muttrah se puede desandar el camino hecho o bien tomar un taxi compartido (0,5 RO).

Ruwi (pronunciado rubi) es el centro comercial, de negocios y del transporte, así como el lugar donde podemos encontrar la Little India de Muscat por la cantidad de comercios y restaurantes regentados por indios. Su interés para el viajero radica en que alrededor de la rotonda Ruwi podemos tomar los minibuses que circulan por los núcleos de Muscat o sus alrededores y en la confluencia de las calles Al-Jaame y Al-Forsan están las oficinas y aparcamientos de los autobuses que van a otras ciudades de Omán o a Dubai, por ejemplo (este también es el punto de llegada de esos mismos autobuses). Pero en Ruwi también están la mayoría de oficinas de alquiler de coches, así como un gran número de restaurantes baratos. Y si tenemos que comprar algo o cambiar dinero nada mejor que andar por la bulliciosa calle Souq Ruwi, con cientos de comercios indios (aquí uno se olvida fácilmente de que nos encontramos en la Península Arábiga). Por mencionar algo a ver en Ruwi podemos hablar de la Torre del Reloj (Clock Tower), en la calle Al-Jaame, poco antes de llegar al Sheraton Oman Hotel.

Un minibús desde la rotonda Samak en Muttrah hasta la rotonda Ruwi (unos 5 km) cuesta 0,1 RO cada uno.

Al-Ghubbrah es una zona en la periferia del Gran Muscat donde está la Gran Mezquita Sultan Qaboos (Grand Mosque), un imponente edificio que alberga la tercera mezquita más grande del mundo. Fue un regalo del actual sultán a su pueblo para conmemorar el 30 aniversario de su llegada al poder y desde luego no escatimó en medios. Es un precioso ejemplo de arquitectura islámica moderna y en ella destacamos el lujo de la sala de oración principal, con una enorme araña de cristal Swarovski, los bonitos paneles de mármol de las paredes y columnas o la alfombra persa hecha a mano más grande del mundo, con unas dimensiones de 70m x 60m (unas 600 mujeres tardaron 4 años en tejerla). Pero también los edificios anexos, patios y jardines exteriores son impresionantes. La mayor parte del complejo de la mezquita es visitable por no-musulmanes, pero recordamos que hay que ir con pantalones largos y que las mujeres deben cubrir sus brazos y su pelo (mejor llevar encima un gran pañuelo o similar). Muy recomendable.

Para llegar a la Gran Mequita, unos 30 km al oeste de Ruwi, junto a la autovía Sultan Qaboos que va al aeropuerto o a Sohar, nosotros aprovechamos el coche que teníamos alquilado. Pero nos consta que también se puede llegar hasta aquí en cualquier autobús o minibús que venga de Ruwi y que pase por este punto de la autovía.

Qurm / Shatti al-Qurm, unos 10 km al oeste de Ruwi, es una zona residencial, de embajadas y de modernos centros comercia- les. Además desde aquí parte una carretera de casi 50 km, hasta Seeb, que va pegada a la playa y donde podemos encontrar los grandes hoteles de cadenas internacionales como el Crowne Plaza, el Grand Hyatt Muscat o el Inter-Continental. Entre Qurm y Shatti al-Qurm hay una reserva natural (cerrada al público) que encierra una zona de manglares. Junto a él hay un parque con una cascada artificial, un pequeño lago y un parque de atracciones. En esta zona hay también una larga playa, la playa de Qurm, por la que es posible pasear o bañarse. Desde esta playa o el paseo marítimo adyacente podemos ver bonitas mansiones, muchas de las cuales son embajadas. Por último, también en Qurm, está la tienda/factoría del perfume Amouage (es posible visitarla), en el Qurm Shopping Complex, donde se vende este perfume, el más caro y valorado del mundo (hecho de incienso y almizcle, entre otros muchos ingredientes).

Otras zonas. Unos 15 km al sureste de Ruwi siguiendo la avenida Al Bustan (o 7 km al sur de Muscat) está el famoso hotel de super-lujo Al Bustan Palace, la única construcción en una magnífica bahía y rodeado de afiladas montañas. Por fuera se ve grande, pero no es especialmente atractivo. La impresión se produce cuando entramos en el es-pec-ta-cu-lar lobby, con un opulento e imponente atrio formado por arcos de estilo árabe. Entrar aquí es como entrar en otro mundo, tal como reza la publicidad del propio hotel. Es cierto que parece más un palacio que un hotel, por lo que los 152 RO (+ impuestos) que costaba una habitación estándar no nos parece exagerado si lo comparamos con lo que cuestan hoteles con mucho menos glamour en otros lugares del mundo. A la piscina y la playa del hotel no se puede acceder si no se es huésped del hotel, ni siquiera pagando tal como apuntaba la guía LP. Con taxi o con coche de alquiler vale la pena venir hasta aquí para ver el hotel por dentro, aunque a partir de enero de 2007 cerraban el hotel hasta principios de 2008 para realizar reformas multimillonarias. A unos 300 metros de la entrada del hotel hay un control de acceso donde un guarda de seguridad nos preguntó si éramos huéspedes del hotel, pero dijimos que íbamos a tomar algo al bar del hotel y conseguimos que nos dejaran pasar.

La carretera de acceso al hotel parte de la rotonda Al-Bustan, en medio de la cual podemos ver una réplica del dhow Sohar, la embarcación con la que un marino omaní navegó a mediados del s. VIII hasta Guangzhou, en China. De hecho con esta réplica Tim Severin y una tripulación de omaníes demostraron en 1980 que este viaje era posible repitiendo la hazaña, aunque tardaron 8 meses en navegar las 6.000 millas náuticas hasta la ciudad china. Siguiendo la calle Sidab hacia Muscat desde la rotonda Al Bustan encontramos el Marina Bander al Rowdha, un club privado con una bonita playa. Aunque en principio es sólo para socios nos ofrecieron la posibilidad de entrar pagando sólo 1 RO cada uno.

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SUR - Omán

COMO LLEGAR

Para realizar la ruta de 5 días completos que debía llevarnos de Muscat a Sur por la costa, de Sur a Ras al-Hadd, de aquí a Nizwa por la carretera del interior y al final vuelta a Muscat, optamos por alquilar un vehículo, la única posibilidad real para hacer este itinerario.

Tras una intensa búsqueda de oficinas de alquiler de vehículos en Ruwi nos quedamos con una cerca de la Clock Tower. Se trata de Al-Bouri Trading (Rent a Car) (tel. 92551112), un pequeño negocio regentado por un indio. Aquí alquilamos un Mazda 323 de cambio manual y motor 1.3, ya con muchos kilómetros hechos. El precio era de 10 RO/día, ya con todo incluido, y es de largo el precio más barato que encontramos, aunque no hay que olvidar que el coche era ya bastante viejo y no tenía A/C (innecesario en las fechas de nuestro viaje, pero imprescindible en verano). Igual que en el resto de empresas de alquiler en Omán el kilometraje incluido es de 200 km/día y cada kilómetro que exceda esa cantidad cuesta 0,05 RO adicionales. En el momento de recoger el coche tuvimos que pagar en efectivo (no se puede pagar con tarjeta) los 5 días por adelantado más un depósito retornable de 50 RO. La verdad es que tras recorrer 1.326 km por todo tipo de carreteras y pistas (¡y qué pistas!) el coche se comportó de maravilla y no nos dio ningún problema, aunque en las empinadísimas rampas que suben a Jebel Shams la potencia de su motor era muy muy justa.

Después de leer numerosas opiniones (algunas contradictorias) en foros de viajeros sobre si era necesario un vehículo 4x4 para recorrer la ruta de Muscat a Sur por la costa o para ir a Jebel Shams nosotros optamos por un vehículo normal ya que la diferencia de precio era grande (los precios para un 4x4 empezaban a partir de 110 €/día y cada kilómetro que excede los 200 gratuitos también cuesta más caro que en un coche normal). Después de nuestra propia experiencia sobre el terreno ahora podemos decir que nuestra elección fue acertada, porque pudimos ir con el coche a todos los lugares que teníamos planeados sin ningún contratiempo. Pero aún y así, si se puede compartir el gasto entre 4 personas o más, vale la pena estudiar la posibilidad de alquilar un 4x4 porque indudablemente da más seguridad y libertad para meterse en cualquier terreno.

El precio de la gasolina super en Omán, y en las fechas de nuestro viaje, era de 0,12 RO/litro.

La descripción de la bonita y fotogénica ruta de Muscat a Sur por la costa la encontraréis en el siguiente apartado COSAS A VER

DORMIR Y COMER

Sur Hotel (tel. 25444856), situado en el centro de Sur, junto al nuevo zoco. Cuesta 15 RO la habitación doble con baño privado. Si se pide una habitación en el último piso y que dé a un lateral del hotel no es tan ruidoso como dice la guía LP. Este hotel es correcto y su propietario bastante amable y servicial.

Para comer recomendamos el restaurante Arabian Sea, situado justo en la parte trasera del edificio que ocupa el Hotel Sur. Se come muy bien y tiene una terraza exterior. Para desayunar comprábamos pan árabe en una pequeña tienda en la plaza y luego nos sentábamos a comerlo en la terraza de un coffee-shop cercano, donde pedíamos un té. Muy bueno. Y además nos daba la oportunidad de hablar con otros clientes del bar o con gente que pasaba por la plaza, muy concurrida por estar junto al zoco.

COSAS A VER

Ruta Muscat-Sur por la costa. Iniciamos la ruta en Ruwi, desde donde seguimos las indicaciones hacia A'Seeb hasta llegar a la rotonda Wadi Aday, unos kilómetros hacia el oeste. En la rotonda giramos a la izquierda siguiendo la indicación Quriyat. Llegamos a la entrada de Quriyat tras recorrer 84 km de una buena carretera asfaltada. Justo a la entrada de la población hay una rotonda con la indicación Sur/Tiwi, pero seguimos recto para entrar en Quriyat, ya en la región de Sharqiyah. Se trata de una pequeña población de pescadores, con un pequeño castillo del s. XIX (cerrado al público) y una larga playa de arena junto a la Corniche, donde podremos ver los barcos de pesca y una peculiar torre de vigía triangular. A partir de Quriyat no hay más gasolineras en la ruta hasta Sur, por lo que es importante salir con el depósito lleno desde aquí (o desde Muscat).

Volvemos hacia la rotonda a la entrada de Quriyat mencionada anteriormente y tomamos la carretera en dirección Sur/Tiwi. Tras 6 km de carretera asfaltada tomamos un desvío a la derecha y aquí se acaba el asfalto y empieza la pista. Estos próximos kilóme- tros son los peores de toda la ruta hasta Sur, especialmente un tramo que discurre por el lecho del wadi Dayquat, con muchas piedras, y que nos hace temer por la integridad del coche. Tras un trecho por el wadi, que se nos hace larguísimo, la pista asciende hasta una planicie. A partir de aquí son 30 largos kilómetros de pista hasta Dibab. Poco antes de nuestro viaje unas lluvias torrenciales en esta zona desértica arrastraron algunos puentes de la ruta, por lo que la única manera de poder continuar era bajando hasta el wadi, ahora seco, por una improvisada pista, cruzarlo y subir por el otro lado. Tal era la dificultad que más de una vez nos pareció imposible poder continuar con nuestro vehículo, pero con cuidado y paciencia fuimos superando todos los obstáculos y pudimos continuar la ruta. Para bien o para mal, según se mire, ya estaba bastante avanzada la construcción de una autovía que transcurre más o menos paralela a esta pista, encajadas ambas entre las montañas y el mar. Conociendo la eficiencia omaní quizás ahora ya esté acabada y se pueda ir desde Muscat a Sur por esta ruta asfaltada, pero desde luego sin el encanto de la pista que transcurre pegada al mar en algunos de sus tramos.

Wadi Shab
Wadi Shab

A partir de la población de Dibab la pista transcurre junto al mar, dejando a la derecha las imponentes montañas del Hajjar oriental. Siguiendo la pista unos 40 km más (con algunos tramos asfaltados) llegamos a Wadi Shab, un magnífico lugar que vale la pena visitar. Aquí la pista se convierte de pronto en un empinado camino de hormigón que desciende a una pequeña laguna de agua verdosa en medio de una zona de vegetación que destaca sobre el desértico paisaje que nos ha acompañado en los últimos kilómetros. Junto a la laguna hay un aparcamiento donde dejamos nuestro vehículo y a partir de aquí iniciamos el trekking que nos llevará a una zona de piscinas naturales, cascadas, palmeras y zonas cultivadas. Sorteando la laguna tomamos un camino que va siguiendo el barranco que forma el propio wadi. El paisaje es sencillamente precioso: el verde de las palmeras y el agua de las piscinas contrasta con el color claro de las paredes pétreas del barranco. En algún punto hay que vadear el wadi: el agua nos llega a las rodillas y hay que ir con cuidado para no resbalar en las rocas cubiertas de algas. Tras andar unos 3 km llegamos a una zona donde vemos algunas cascadas y más piscinas naturales donde es posible bañarse. A partir de aquí, con más tiempo disponible, es posible seguir andando por el barranco o nadando por el wadi para explorar más allá, pero nosotros, tras un descanso en este maravilloso lugar iniciamos el regreso al aparcamiento donde dejamos el coche.

Salimos de Wadi Shab y continuamos viaje hacia Sur y tras 2 km de pista con pronunciadas cuestas llegamos a la pequeña población de Tiwi, donde paramos para comprar algo de comida en una tienda y comer más adelante, junto a una playa. A la salida de Tiwi hay una pequeña rotonda en el que el camino de la derecha conduce hacia Wadi Tiwi, similar a Wadi Shab aunque Wadi Tiwi es bastante más grande. Es un camino de unos 10 km accesible en 4x4 o, preferiblemente, a pie. Debido a nuestras limitaciones en cuanto a vehículo y tiempo y a que nos habían dicho que, puestos a elegir, el de Wadi Shab valía más la pena optamos por seguir la ruta hacia Sur.

Dado que en toda esta zona no hay ningún tipo de hotel ni similar la única opción de alojamiento para el visitante es acampar en alguna de las playas. Y como no hay ningún tipo de transporte público que siga esta ruta, al menos de momento, la única forma de llegar hasta aquí es con vehículo de alquiler o con un taxi desde Sur si se encuentra un taxista que acepte el viaje. A lo largo de la ruta hacia Sur podemos ver en numerosas ocasiones la nueva autovía en construcción y que una vez abierta puede cambiar para siempre la accesibilidad de toda esta zona (?).

Dejamos atrás Tiwi y unos 22 km más adelante llegamos a la histórica población de Qalhat, visitada por los incansables viajeros Marco Polo y Ibn Battuta en los siglos XIII y XIV respectivamente. A la salida de la población encontramos unas pequeñas ruinas alrededor del mausoleo de Bibi Miriam. Paramos para hacer alguna foto y explorar las ruinas y la zona circundante. Poco más allá de Qalhat pasamos no muy lejos de la enorme refinería de gas líquido que ya era visible en el horizonte desde hacía un buen rato. Los últimos kilómetros hasta Sur transcurren por una carretera asfaltada.

SUR es la capital de la región de Sharqiyah y una de las ciudades más interesantes del norte de Omán. En el pasado fue muy conocida por la construcción de dhows. También fue el principal centro omaní en el comercio con la India y el África oriental desde el s. VI y hasta que llegó el declive en el s. XIX, con la abolición del tráfico de esclavos primero y la apertura del Canal de Suez después. Hoy en día Sur es un lugar muy tranquilo y en el que aún es posible ver como se construyen los dhows, los cuales han cambiado bien poco a lo largo de los siglos. Además de su propio interés histórico, Sur es un buen punto de inicio para explorar los distintos puntos de interés en los alrededores. Sur está a una distancia de 350 km desde Muscat siguiendo la carretera asfaltada por el interior y 150 km por la ruta costera.

Dhow Fatah al-Khair (Sur)
Dhow Fatah al-Khair (Sur)

Al llegar por carretera a Sur hay que ir con cuidado para no pasar de largo la rotonda de donde sale la carretera que lleva al centro. Esta rotonda es identificable porque tiene una torre con un reloj y un mural con motivos marinos en las paredes de la torre. Girando a la izquierda en esta rotonda (Roundabout 1) y siguiendo la carretera, pasando por 5 rotondas más, se llega a lo que podríamos llamar centro, una especie de plaza donde está el Hotel Sur y los zocos, por ejemplo. Cada una de esas rotondas es conocida por el número de orden a partir de la Roundabout 1 y es bueno conocerlas para orientarse en Sur.

Nosotros empezamos nuestra visita a Sur en la plaza junto al zoco, desde la que nos internamos en sus laberínticas callejuelas. Por el camino encontramos algunas casas antiguas muy bonitas, con preciosos y trabajados detalles en puertas, ventanas arabescas y fachadas. Al no disponer de mapa de la ciudad nos dejamos llevar por nuestro sentido de la orientación y finalmente llegamos a la orilla de la laguna formada por el wadi Fulayi. Desde ella hay una magnífica vista sobre el hermoso barrio de Ayajh, al otro lado de la ensenada que forma el mar y el wadi. Hacia un lado tenemos la Corniche, el paseo que hay junto a la playa, y hacia el otro están los astilleros tradicionales donde aún es posible ver como se construyen y reparan los dhows que siguen utilizando algunos pescadores. Aún más allá, siguiendo la carretera que bordea la laguna, encontramos un pequeño parque donde se expone un precioso dhow, de nombre Fatah al-Khair, que fue construido en Sur hace unos 70 años y que fue traído del Yemen para restaurarlo y mostrarlo como un ejemplo de los últimos barcos de carga y pasajeros de este tipo que surcaron los océanos.

Castillos y fuertes omaníes

En Omán cerca de un millar de fuertes, castillos y torres de vigía forman parte de la arquitectura defensiva que en el pasado ofrecieron protección frente a ataques del exterior. Pero además jugaron un papel muy importante en la historia omaní como lugares de convergencia social, política o religiosa, así como centros para actividades administrativas, educativas y comunales.

La mayoría de ellos han sido restaurados en los últimos años. El precio de la entrada suele ser de 0,5 RO y el horario de visita de la mayoría de ellos es de 8:30 a 14:30 de domingo a jueves. Existe un folleto informativo con una pequeña explicación, fotos y mapa con los principales castillos y fuertes que se pueden visitar.

Para visitar los fuertes de Sur hay que disponer de vehículo propio puesto que está en las afueras. El castillo de Bilad Sur es quizás el más importante de la zona y es conocido por tener una torre poco común y fue construido dos siglos atrás para defenderse de las tribus del interior. La entrada cuesta 0,5 RO, aunque nosotros entramos gratis (?). Cuando llegamos, el encargado de la entrada estaba dormitando a la sombra, pero en contra de lo que se podría pensar nos atendió muy bien (afortunadamente es lo habitual en Omán). Para llegar al castillo viniendo del centro de Sur hay que girar a la derecha a 1,3 km de la rotonda nº 1. El castillo de Sunaysilah está sobre una colina y tiene una antigüedad de más de 300 años. Su planta es cuadrada y tiene torres circulares en cada una de sus cuatro esquinas. Desde lo alto de sus murallas y torres hay buenas vistas del entorno. La entrada aquí también cuesta 0,5 RO y el castillo está a unos 200 metros de la entrada colina arriba. En la zona de Sur hay otras fortalezas, como el fuerte Al Rafsah, recientemente restaurado, pero está cerrado y no es visitable. En este caso el encargado de la entrada era un abuelo que estaba como una cabra, pero con el que reímos mucho por su peculiar forma de ser. Este castillo está junto a la rotonda nº 3, pero para llegar a la entrada hay que ir hasta la rotonda nº 4 y coger la vía de acceso desde aquí. Al otro lado de la autovía de donde se encuentra el castillo de Sunaysilah está el Marine Museum (entrada gratuita), con fotos de Sur a principios del s. XX.

Vista de Ayajh y el faro
Vista de Ayajh y el faro

Ayajh es un barrio de Sur que se encuentra separado del núcleo principal por la ensenada que forma el wadi Fulayi. Desde la orilla de Sur se aprecia la mejor vista de Ayajh, con sus hileras de blancas casas, su característico faro y las tres torres de vigía que conducían a los dhows hacia el canal de acceso a la laguna, un estupendo refugio natural para la navegación. Si estamos en Sur vale la pena cruzar a Ayajh y pasear tranquilamente por sus calles. No hay nada extraordinario en él, pero tendremos la oportunidad de ver algunas casas antiguas e interesantes, así como una magnífica vista desde el faro sobre la Corniche de Sur con las montañas Hajjar de fondo. De paso podremos imbuirnos de la tranquilidad que se respira en este pequeño núcleo de pescadores.

A Ayajh se llega tomando una pequeña embarcación que hace de ferry (cuando lo permite la marea) y cruza la laguna partiendo de un punto cercano a la zona de los astilleros de dhows. Este ferry cuesta 0,1 RO por persona y trayecto y el trayecto dura 5 minutos mal contados. Otra opción por carretera, con vehículo privado, recorriendo los 12 km de una bonita ruta que bordea la laguna.

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 GUÍA / RELATO DE VIAJE: RUTA OMÁN (II): RAS AL-HADD, NIZWA, SALALAH y DHOFAR

RAS AL-HADD - Omán

COMO LLEGAR

Ras al-Hadd está a 61 km de Sur y la única forma de llegar hasta aquí es con transporte privado. La carretera está asfaltada y bien indicada, por lo que no hay pérdida. Al salir de Sur hay que seguir las indicaciones hacia Ayajh y después ir siguiendo la carretera, la cual pasa por algunos paisajes muy bonitos. No es difícil ver dromedarios por el camino y de hecho alguna señal de tráfico nos recuerda que moderemos las velocidad por la presencia de estos animales. Tras dejar a la izquierda una planície con una capa superficial de sal, la carretera se bifurca y hay que ir hacia la izquierda (el ramal de la derecha conduce a Ras al-Jinz).

DORMIR Y COMER

Ras al-Hadd Beach Hotel (PO Box 400, tel. 99376989). La habitación doble con baño, TV, A/A y desayuno cuesta 21 RO, en una especie de confortables barracones al lado de la playa (hay otras habitaciones más caras en el edificio principal). La verdad es que está muy bien. Para llegar al hotel hay que cruzar el pequeño núcleo de Ras al-Hadd y en la bifurcación que hay tras pasar el castillo girar a la izquierda y seguir unos 4 km por una bonita carretera que discurre entre el mar y una ensenada.

Para comer, fuera del propio restaurante del hotel, las opciones aquí son limitadísimas. Sólo encontramos un pequeño bar-restaurante local en el núcleo urbano, junto a la carretera.

COSAS A VER

RAS AL-HADD es una pequeña población de pescadores, principalmente del clan omaní Al Oraimi, que se establecieron aquí en tiempos remotos (de hecho la península en la que se asienta Ras al-Hadd es ahora un lugar de gran interés para los arqueólogos). Cuenta además con un puerto natural para las embarcaciones en las ensenadas de Al Hajar y Jarama. Asimismo, debido al tortuoso relieve de esta zona de costa, durante la Segunda Guerra Mundial se construyó un aeródromo para que los aeroplanos encontraran refugio en caso de necesidad (aún es visible, cerca del castillo).

Nuestro único interés en Ras al-Hadd fue, en principio, como campo base para ir a la cercana Reserva de Ras al-Jinz, aunque esta es una excursión que puede ser hecha perfectamente también desde Sur (es un trayecto de menos de una hora en coche). Pero nosotros preferimos cambiar de lugar y pasar la noche aquí, lo cual nos permitió poder ver el castillo de Ras al-Hadd y también la bonita ensenada que hay en el camino al Ras al-Hadd Beach Hotel. En ella pudimos ver fondeados numerosos dhows utilizados para la pesca y que con el último sol de la tarde forman una estampa maravillosa. Junto al hotel hay una atractiva playa, pero la lástima es que la arena está sucia, con residuos de todo tipo, por lo que no invita demasiado a pasear por ella.

Ras al-Jinz (o Ras Al Junayz) es el punto más oriental de la Península Arábiga, donde limitan el Golfo de Omán y el mar de Arabia y su principal atractivo es la oportunidad de ver tortugas verdes, una especie amenazada y una de las cinco especies de tortuga que se reproducen en la costa omaní, siendo este uno de los lugares más importantes para este tipo de tortuga en todo el Océano Índico.

La Reserva de Tortugas de Ras al-Jinz ocupa una área de 120 km² y es la principal zona de anidamiento de tortugas en Omán. Cada año, principalmente entre octubre y diciembre, entre seis y trece mil tortugas llegan aquí desde el golfo Arábigo, el mar Rojo y la costa oriental africana. Las tortugas verdes pasan la mayor parte de su vida en el mar, pero vuelven cada año a estas playas para depositar sus huevos en la arena, aprovechando la oscuridad de la noche. En la zona de la reserva también hay manglares y arrecifes de coral y suele ser lugar de paso para aves migratorias durante los meses de invierno. Se han contabilizado hasta 130 especies animales distintas y entre ellas el zorro rojo o la gacela de Arabia. Ras al-Jinz se encuentra bajo la protección del Ministry of Regional Municipalities, Environment & Water Resorces, el cual tiene la misión de compatibilizar la protección de las tortugas y sus lugares de desove con las necesidades de los pescadores locales, así como de minimizar los efectos adversos del turismo.

Desde Ras al-Hadd a Ras al-Jinz hay una distancia de 18'5 km que se recorren en unos 15 minutos. Hay que tomar la carretera en dirección a Al-Ashkarah y girar a la izquierda en un desvío bien indicado. La carretera es buena y sólo los últimos 5'5 km son de pista arenosa. Nosotros llegamos a Ras al-Jinz sobre las 21:00 y pagamos el permiso de visita a la Reserva (1 RO por persona) en una caseta que hay a la entrada (por tanto no necesitamos gestionar previamente la obtención de un permiso para visitar la Reserva tal como habíamos leído en algún lugar, pero quizás en temporada alta esto sea distinto). Poco después encontramos un gran aparcamiento donde dejamos el coche. Allí encontramos ya unos cuantos turistas esperando en la oscuridad, sólo rota por la luna y algunas linternas.

Sobre las 21:40 llegaron unos guardas de la Reserva y les seguimos todos hasta la playa. Allí formaron dos grupos de unas 30 personas cada uno y a continuación nos separaron unos metros un grupo del otro. Después de casi dos horas en la playa conseguimos ver bien un par de enormes tortugas verdes desovando y después tratando de enterrar los huevos en la arena para dejarlos fuera del alcance de los depredadores. La verdad es que la experiencia valió la pena, pero encontramos que la visita fue más desorganizada y caótica de lo deseable y que los guardas no consiguieron imponer un mínimo de orden para que las tortugas no fueran molestadas por niños, flashes de cámaras, móviles sonando, gritos, acoso, etc. En este sentido nos dio un poco de lástima por los pobres animales y sentimos vergüenza ajena por el comportamiento que tuvieron algunas personas del grupo.

Tras dar por acabada la visita nocturna llegamos a nuestro hotel sobre las 23:30. Los guardas nos dijeron que podíamos volver de nuevo a las 5:30 de la mañana para ver las últimas tortugas desovando antes de volver al mar con las primeras luces del día, pero vista la experiencia preferimos dormir y reservar fuerzas para la ruta que nos esperaba al día siguiente.

NIZWA - Omán

COMO LLEGAR

Desde Ras al-Hadd volvemos a Sur por la misma carretera de la ida. Son 61 km que recorremos en unos 40 minutos. Al llegar a Sur no tomamos la carretera que bordea la laguna y seguimos recto hasta llegar a la rotonda nº 4, donde giramos a la izquierda hasta llegar a la rotonda nº 1. Aquí cogemos la carretera hacia Muscat por el interior (una señal indica una distancia de 340 km). Tras recorrer unos cuantos kilómetros hacia el sur desembocamos en la carretera de Al Ashkarah a Muscat, en el pequeño pueblo de Al Kamil. Si ahora giramos a la izquierda, en sentido opuesto a Muscat, y tras recorrer 17 km llegamos a las poblaciones de Jaalan Bani Bu Ali y Jaalan Bani Bu Hassan (en este última hay un castillo). Pero si seguimos hacia Muscat, dirección noroeste, reencontramos de nuevo a nuestra derecha el sistema montañoso de Hajjar Oriental que ya habíamos visto en la ruta Muscat-Sur por la costa, aunque ahora por la otra vertiente.

Unos 15 km antes de llegar a Al Mintarib encontramos el desvío a Wadi Bani Khalid (ver apartado posterior). Al Mintarib es conocido por su castillo junto a un oasis de palmeras datileras, pero sobre todo por ser una popular puerta de entrada a la zona de Wahiba Sands (o Sharqiyah Sands), una de las mayores superficies del mundo de desierto de pura duna. Por ella se desplazan grupos de beduínos nómadas con sus dromedarios. Si se dispone de tiempo y no se ha visto nunca un mar de dunas puede ser muy interesante hacer una incursión en la zona, aunque para ello habrá que contratar un tour con una agencia local o bien hacerlo conduciendo un vehículo 4x4, aunque en este último caso hay que ser un experto en conducción sobre arena y en navegación con GPS, además de tener la precaución de ir acompañado de al menos otro vehículo 4x4. En nuestro caso no contemplamos esta excursión por falta de tiempo y porque ya habíamos visto grandes zonas de dunas en el Sahara. En cualquier caso, conduciendo por esta carretera Muscat-Sur, en las inmediaciones de Al Mintarib, el mar de dunas es claramente visible ya que su límite oriental transcurre paralelo a la carretera durante unos kilómetros.

Siguiendo la carretera a Muscat otros 43 km llegamos a la ciudad de Ibra, donde los miércoles por la mañana hay un peculiar mercado de artesanía donde tanto los vendedores como los clientes son sólo mujeres, venidas de toda la región (por tanto, abstenerse hombres). Nosotros pasamos por Ibra un jueves, por lo que no tuvimos la posibilidad de plantearnos su visita (al menos Yolanda). Muchos kilómetros después, al llegar a Ligure nos desviamos a la izquierda y dejamos la carretera a Muscat para tomar la de Samail, donde conectamos con la autovía Nizwa-Muscat. Tras unos cuantos kilómetros más por esta rápida autovía llegamos finalmente a Nizwa.

DORMIR Y COMER

Majan Guest House (P.O. Box 1262; Tel. 25431910), a 8 km del centro de Nizwa, entre las rotondas Firq y Al-Hashar. Pagamos 20 RO por una habitación doble con baño, TV, A/A y desayuno (recomendamos pedir una habitación que no dé a la carretera). Muy bien el hotel y el desayuno. Es quizás el hotel con mejor relación calidad-precio en Nizwa. Pero nuestra primera noche en Nizwa la pasamos en el Safari Hotel (P.O. Box 202; Tel. 25432150), donde pagamos 35 RO por una suite muy grande (pero desangela- da) y con desayuno incluido. Está a 10 km del centro de Nizwa. No lo recomendamos y de hecho nos quedamos aquí forzados por el hecho de no encontrar habitación disponible en ningún otro hotel de la zona, ya que estábamos en plena festividad religiosa de Eid y al parecer los hoteles estaban llenos de omaníes que habían venido a Nizwa para el mercado especial del día siguiente.

Para comer en Nizwa recomendamos el restaurante Al-Arzaq, en la zona del zoco. Para variar de menú existe un Pizza Hut, a 5 km del centro, junto a la carretera Muscat-Nizwa. Y para conectarse a Internet: CyberCafé (0,6 RO/hora, conexión muy rápida).

COSAS A VER

Wadi Bani Khalid es una excursión super-recomendable en la ruta Muscat-Sur por la carretera del interior. De hecho el desvío está entre Al Kamil y Al Mintarib. Son 24 km hasta el pueblo propiamente dicho por una bonita carretera que asciende por las montañas para luego volver a bajar un poco. La ascensión proporciona algunas vistas impagables sobre las montañas circundantes e incluso sobre las dunas de Wahiba Sands a lo lejos. Al llegar al pueblo hay que desviarse a la izquierda por una carretera más estrecha que, tras 7 km, finaliza en un aparcamiento.

Aquí dejamos el coche y andamos unos 250 metros por un estrecho camino que transcurre paralelo a un aflaj (acequia) hasta llegar a la zona donde empiezan las piscinas de este gran wadi, con agua todo el año. El paisaje circundante es realmente precioso, con muchas palmeras y vegetación que hacen de este lugar un sitio idóneo para bañarse o hacer pic-nic. De hecho aquí encontramos bastante gente, entre población local y turistas.

El único pero al lugar es que han hecho una especie de vestuarios en cemento que desentonan totalmente con el lugar. Por lo demás, el color del agua y el entorno rocoso del wadi son fantásticos. Desde la zona de piscinas se puede ir andando, con muchas dificultades ya que el camino no es evidente ni fácil (hay que sortear, subiendo a ellas o pasando por bajo, grandes rocas caídas sobre el wadi) e incluso habrá que vadear alguna zona de agua, pero si superamos todos estos obstáculos podremos llegar la cueva Moqal. La cueva en sí no tiene nada de especial, pero lo interesante y bonito es el camino hasta ella.

En un gran rótulo a la entrada del wadi se menciona la posibilidad, para los más aventureros, de realizar una ruta que lleva varios días hasta Wadi Tiwi, al otro lado las montañas Hajjar. Lógicamente, por las características de la ruta es necesario estar en forma, ir preparado con el material necesario y contratar los servicios de guías locales que conozcan bien el terreno.

NIZWA (pronunciado nis-ua) es una ciudad histórica situada en una planicie rodeada de las altas montañas del Hajjar Occidental, a 165 km de Muscat. Nizwa siempre ha tenido fama de ser una ciudad muy conservadora y tanto es así que a mediados del s. XX no se le permitió la entrada al explorador británico Wilfred Thesiger. Por algo será que recibe el sobrenombre de Perla del Islam. Hoy en día no hay ningún problema en visitar Nizwa, pero, por respeto, conviene ser dicretos en el vestir y en el comportamiento.

Nizwa tiene algún punto de interés para el viajero y es útil también como base para explorar la región.

Nizwa Fort. De todos los fuertes que hay en Omán este es el más característico por su enorme torre circular en el centro de la construcción. Fue construido en el s. XVII y llevó 30 años acabarlo. Vale la pena recorrer sus dependencias y sobre todo subir a la torre y almenas para disfrutar de una fantástica vista sobre la ciudad vieja que hay detrás del fuerte, con sus estrechas y laberínticas callejuelas y sus casas de tejados planos, el enorme oasis de palmeras datileras y las montañas Hajjar. La entrada al fuerte cuesta 0,5 RO y está abierto de 9:00 a 16:00, de sábado a jueves, y de 8:00 a 11:00 los viernes.

Mercado de animales vivos
Mercado de animales vivos

Zoco de Nizwa. Muy cerca del fuerte, detrás de un enorme y bonito trozo de muralla, se encuentra el zoco de la ciudad. Parte de él, el correspondiente al mercado de frutas, verduras, pescado y carne, está alojado en nuevos edificios, pero construidos siguiendo patrones tradicionales. Vale la pena recorrerlo para ver los productos expuestos y sobre todo a la población local en su ambiente. Aquí tuvimos la oportunidad de ver comprando algunas mujeres vestidas con máscaras tradicionales. Es especialmente interesante el mercado de animales vivos (a la izquierda de la entrada en la muralla), puesto que permite ver como se realizan las transacciones para la venta de los animales. Viendo a los omaníes, vestidos con sus ropas tradicionales, comprobando el estado de la mercancía a comprar (una cabra, por ejemplo) y negociando el precio final a pagar, incluso a gritos, uno piensa que este mercado ha cambiado poco a lo largo de los siglos. Quizá la diferencia es que ahora se llevan las cabras a casa en la parte trasera de un flamante pick-up todoterreno (!). Al parecer este mercado es más activo a primera hora de la mañana de los jueves, pero nosotros estuvimos en él un viernes y quizás por coincidir con la fiesta del Eid (muy importante en el calendario musulmán) encontramos una gran actividad. Por último, en la parte del zoco más cercana al fuerte están las tiendas de artesanía y recuerdos, en las que es posible comprar la afamada plata de Nizwa o un khanjar (pronunciado janyár), un puñal tradicional omaní que está omnipresente en todo el país.

Patrimonio de la Humanidad Bahla, 46 km al oeste de Nizwa, tiene el mayor fuerte de todo el país, el cual es Patrimonio de la Humanidad de la Unesco desde el año 1987. Se cree que algunas partes del fuerte de Bahla datan de tiempos preislámicos. La mala noticia es que está cerrado al público desde hace tiempo porque se está llevando a cabo un profundo trabajo de restauración que llevará varios años. Aún así vale la pena parar (está junto a la carretera Nizwa-Ibri) para verlo por fuera ya que sus dimensiones son sencillamente descomunales. Junto al fuerte está la mezquita más antigua de Omán (s. X), también cerrada. Al otro lado de la carretera y a lo largo de 1 km aún se pueden ver restos de la muralla original que rodeaba al castillo. Bajo la muralla se extiende la ciudad de Bahla, con uno de los pocos zocos tradicionales que quedan. En la entrada de Bahla, viniendo desde Nizwa, y desviándose a la derecha por una carretera estrecha se llega a algunas tiendas y talleres donde se vende la famosa alfarería de Bahla (las más alejadas son las más tradicionales y donde es posible ver como se hacen las piezas.

Jabrin es un magnífico castillo construido hacia 1670 como residencia palaciega en el cénit de la dinastía Ya'aruba. Es una remarcable mezcla de arquitectura defensiva y sofisticada habilidad artística, con más ornamentos que de costumbre, como sus famosas pinturas en techos y sus tallas en madera. Su soledad en un entorno completamente llano y desolado le hace destacar aún más. Aunque se hayan visto muchos otros castillos en Omán no hay que perderse este por nada del mundo, porque se disfruta cada uno de sus rincones. Es de los mejores, sino el mejor, de todos los que vimos (y fueron unos cuantos!!). Vale la pena dedicarle un buen rato y recorrerlo con tranquilidad, desde las cámaras con tumbas subterráneas hasta las almenas superiores. La entrada vale 0,5 RO y está situado a 7 km de Bahla siguiendo la carretera a Ibri y luego desviándose a la izquierda. Sólo se puede llegar a él si se dispone de transporte propio.

Jebel Shams es la montaña más alta de Omán (3.075 m.) y también la excursión de montaña más popular, gracias al Wadi Ghul, el cual forma un espectacular cañón conocido como el Gran Cañón de Arabia. Con tiempo suficiente es posible hacer impagables trekkings por el borde del cañón, pero si no se dispone de él vale igualmente la pena porque los paisajes y las vistas durante el trayecto hasta la cima son igualmente impresionantes. Para esta excursión también es necesario disponer de transporte privado, el cual puede ser un 4x4 o un vehículo normal, aunque hay que reconocer que en este último caso el coche sufre mucho por las empinadísimas rampas que hay que salvar, tanto para subir como para bajar (hay que rezar para que las marchas y los frenos del coche aguanten, glups!).

Wadi Ghul
Wadi Ghul

Para llegar a Jebel Shams hay que tomar la carretera de Nizwa a Bahla y tras recorrer unos 30 km (pasada la pequeña población de Tanuf) girar a la derecha, en una estación de servicio BP. Continuar durante 12 km hacia Al Hamra y girar a la izquierda al llegar a una estación de servicio Shell. Ahora la carretera sigue el cauce de Wadi Ghul durante unos 9 km hasta el inicio del ascenso, a 16 km de la gasolinera, donde podremos ver a la izquierda el fotogénico pueblo abandonado de Ghul (vale la pena desviarse a la derecha por una pista para acercarse y poderlo ver más de cerca; no hay palabras para describir el paisaje). A partir de aquí una pista que recientemente ha sido mejorada y asfaltada a trozos sube hasta una meseta, a 2.000 metros de altura (como dijimos antes hay algunas rampas que quitan el hipo). En esta meseta es posible acampar, casi junto al cañón, pero hay que tener en cuenta que estamos a unos 1.800 m. y las noches pueden ser frías. Curiosamente aquí, en medio de la nada, encontramos un chiringuito donde gente local vendía alfombras de lana de cabra.

En este punto una pista asciende hacia la cima de Jebel Shams, con nuevas rampas que ponen a prueba el vehículo. Hay tramos de este trayecto que no son aptos para gente con vértigo, ya que hay grandes desniveles a tocar de las ruedas del coche. En la cima de la montaña hay una estación de radar de la Royal Air Force omaní, gracias a la cual se intenta que la pista esté siempre en buen estado. En los 39 km que hay desde Ghul hasta la cima hay varios puntos donde podemos detenernos para contemplar las fantásticas vistas que hay sobre el cañón o sobre los alrededores de esta zona montañosa. En resumen, y tal como decíamos antes, esta excursión es muy muy recomendable.

Al Hamra. A la vuelta de nuestra excursión a Jebel Shams nos desviamos unos pocos kilómetros para visitar esta población, una de las más antiguas de Omán, con la intención de ver unas pocas casas de estilo yemení que, según la guía LP, se encuentran aquí, en la parte vieja de Al Hamra, pero la verdad es que después de dar unas cuantas vueltas por la zona nos fuimos sin estar seguros de haberlas visto. Pero bueno, fue la excusa para ver esta población omaní, a los pies de las montañas Hajjar.

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SALALAH - Omán

COMO LLEGAR

Nuestra primera etapa para ir a Salalah es volver a Muscat desde Nizwa. Con el coche alquilado recorremos los 170 km que separan ambas ciudades en algo menos de 2 horas, incluyendo algunas paradas para hacer fotos. Una vez en Muscat devolvemos el coche en la oficina donde lo alquilamos (en Ruwi). Finalmente hemos recorrido con él un total de 1.326 km en 5 días, por lo que hemos de abonar 16 RO extras por los 326 km que exceden los 200 km/dia incluidos en el precio, a razón de 0,05 RO/km. Eso sí, nos devuelven los 50 RO que habíamos dejado de depósito. Desde esta oficina andamos unos 300 metros hasta la terminal de autobuses ONTC, en Al-Jaame St, donde compramos los billetes de autobús a Salalah (7 RO cada uno).

Hay varios autobuses diarios Muscat-Salalah, pero nosotros tomamos el nocturno. Sale a las 19:00 de la terminal en Ruwi Muscat y llegamos a la terminal ONTC de Salalah, junto al nuevo zoco, a las 6:00 del día siguiente. Por tanto empleó 11 horas para recorrer unos 1.040 km (!), incluyendo una parada para cenar y otra para ir al lavabo. El autobús no estaba mal, aunque los asientos eran algo estrechos.

DORMIR Y COMER

Salalah Hotel (en A'Suq St, PO Box 823; Tel. 23295626), a sólo 100 m. de la estación de autobuses ONTC y del nuevo zoco. Pagamos 12 RO por una habitación doble con baño, TV, A/A y desayuno. Quizás la mejor relación calidad-precio de todos los hoteles en los que estuvimos en Omán, además de contar con un staff muy atento.

En Salalah podemos recomendar el restaurante Al-Masqoof (as-Salam St). En Mughsail comimos muy bien en el restaurante del Al-Mughsail Beach Tourist House (también es hotel), justo delante de una enorme playa. En Mirbat recomendamos el restau- rante Sharah Tourism, donde comimos muy bien en una terraza junto al mar.

Para cambiar dinero nada mejor que los cambistas indios que hay alrededor del cruce de las calles As-Salam y An-Nahdah. Para conectarse a Internet hay un internet-café junto al nuevo zoco (0,8 RO/hora).

COSAS A VER
Región del Dhofar

Es la provincia más meridional de Omán, separada del norte del país por cientos de kilómetros de desierto pétreo y una línea de costa prácticamente sin nada. A pesar de encontrarse en el desierto de Arabia esta zona disfruta de un clima relativamente moderado durante buena parte del año. Es muy peculiar el hecho de que tenga una época de monzones, llamada aquí khareef, que va de mediados de junio a mediados de septiembre, en la que el desierto se transforma en verdes pastos gracias a las lluvias.

Durante el khareef multitud de visitantes de todos los países del Golfo inundan Salalah para disfrutar del monzón y escapar del severo calor que hace por esas épocas en el resto de esa zona del mundo, por lo que la población de Salalah se ve casi doblada. Así, si tenéis previsto visitar Salalah por esas fechas se hace imprescindible reservar el alojamiento con bastante antelación.

SALALAH es la capital de la provincia meridional de Dhofar, siendo la segunda ciudad del país en población y el lugar de nacimiento del actual sultán Qaboos bin Said. De hecho, en la tradición omaní el sultán del país solía vivir en Salalah, hasta que Qaboos rompió esta norma y vive en Muscat desde que llegó al poder en el año 1970. Pero una rama de la familia real omaní gobernó en la isla de Zanzíbar, en la costa oriental de África, hasta el año 1964, por lo que no es extraño que Salalah tenga un carácter africano muy distintivo que la hace ser bastante distinta de las ciudades en el norte omaní. La gran cantidad de palmeras cocoteras que hay por doquier también le dan un aire muy particular y atractivo.

Para visitar el Dhofar se hace necesario disponer de vehículo propio, ya sea alquilando un vehículo o contratando un taxi. Nosotros nos inclinamos por la primera opción y fue la primera gestión que hicimos una vez conseguido el hotel. A través de él conseguimos in extremis un coche de la compañía Rent A Car LLC / Sixt (fue el único que encontramos disponible), alquilando un Hyundai Sonata automático, de gama alta, por 16 RO/día, incluyendo un kilometraje de 200 km/día. Lo alquilamos por dos días y con él recorrimos un total de 442 km (aunque la compañía nos perdonó los 42 km extras en el momento de entregarlo). Además la compañía de alquiler nos llevó el coche al hotel y nos permitió devolverlo en el aeropuerto.

En Salalah hay varias cosas a ver, pero una de las más interesantes son las ruinas de Al-Baleed, abiertas al público hace pocos años, y que son los restos arqueológicos de la antigua ciudad establecida aquí en el s. X. Visitar las ruinas supone un agradable y largo paseo mientras se leen algunos paneles explicativos, junto a restos de antiguos muelles, mezquitas, edificios o tumbas. También el museo junto a las ruinas es muy recomendable por la cuidada exposición. Están situadas a unos 3 km de Salalah por la salida a Mirbat y la entrada al recinto cuesta 1 RO. Dentro de la ciudad, pero no muy lejos del aeropuerto se encuentra la tumba de Homran, donde se cree que está enterrado el padre de la Virgen María. Siguiendo la calle An-Nahdah hacia el mar esta desemboca frente al palacio del Sultán, aunque sólo veremos sus altos muros ya que está cerrado al público. A lo largo de la calle As-Salam, el centro comercial de la ciudad, hay multitud de tiendas y negocios de todo tipo, mayormente regentados por indios. Pero para comprar incienso, perfumes o algún recuerdo en general lo mejor es ir al zoco Al-Hosn, junto al mar, en el sur de la ciudad. En él hay muchas tiendas donde poder ver y comparar. Para comprar incienso nosotros recomendamos la tienda Al Shahanda Shop (calle Saruq; tel. 92302155), regentada por el amable Sr. Hassan.

Para bañarnos escogimos la playa del hotel de lujo Crowne Plaza Resort, a 7 km del centro de Salalah en dirección a Mirbat, con una enorme playa de arena blanca, muy bonita y limpia. Y no hay ningún problema en utilizarla porque la playa aquí no está cerrada. Además tuvimos la oportunidad de ver una curiosa escena: un grupo de pescadores sacando unas enormes redes de pesca del agua utilizando un 4x4 para tirar de ellas (es la pesca de arrastre con 4x4). En la ruta del centro de Salalah al hotel hay unas cuantas paradas de fruta bajo unos cocoteros que constituyen una estampa muy fotogénica. Y unos 250 m. más allá del hotel hay una pequeña zona de marismas donde pudimos ver numerosas aves, entre ellas muchos flamencos.

Por último, durante la época del khareef se organizan numerosos eventos en Salalah bajo el nombre de Khareef Festival.

Ruta de Salalah a Mirbat. Tomamos la carretera asfaltada que parte de Salalah hacia el este y nos dirigimos a Mirbat, a 70 km de Salalah y punto final de esta ruta, para luego volver a Salalah por el mismo camino. Mirbat fue famoso en el s. IX gracias a la cría y exportación de caballos, así como por el comercio del incienso. Hoy es una pequeña población de pescadores. Justo a la entrada de Mirbat, a nuestra derecha, podemos ver la llamativa tumba de Bin Ali, con una doble cúpula de color blanco. En Mirbat es interesante el puerto, con sus dhows de pesca, algunas casas de mercaderes con sus bonitas ventanas de celosía de madera, o el fuerte (cerrado en el día de nuestra visita).

Dromedarios pastando en el Dhofar
Dromedarios pastando en el Dhofar

En el camino de vuelta a Salalah, unos 4 km antes de llegar a Taqah, encontramos a la derecha una carretera, con la indicación Tawi Attar, que sale hacia las montañas. La tomamos y la seguimos durante unos 4 km hasta llegar a Wadi Dharbat, un sitio que no hay que perderse por nada del mundo. Por el camino encontramos infinidad de dromedarios, vacas y asnos campando libremente por la carretera y campos, y es que en esta época del año miembros de la tribu Jibbali establecen aquí su campamento, visible desde la carretera, para que los animales puedan pastar en la hierba verde del wadi. Sí, verde...!! Porque al llegar a Wadi Dharbat sorprende la gran cantidad de agua que aún lleva el río, estando como estamos ya en la época seca, y lo verde que está la hierba alrededor de él. No es extraño, pues, que siendo domingo el día en que estuvimos aquí hubiera una gran cantidad de familias indias (hay una importante comunidad india viviendo en Salalah) haciendo pic-nic junto al río. Alrededor del wadi y desde la carretera que llega hasta él podemos ver imponentes montañas, cortadas a pico y con numerosas cuevas en sus paredes calcáreas, como la cueva Taiq, una de las mayores simas del mundo. En esta zona también se encuentra la llamada carretera mágica, un camino sin asfaltar y en pendiente donde se produce un curioso fenómeno que parece desafiar las leyes de la física, pero que en realidad es una ilusión óptica: dejando el vehículo en punto muerto y sin frenar uno percibe que el coche se mueve pendiente arriba en vez de pendiente abajo (aseguraos de que controláis la dirección del coche).

Volvemos a la carretera de Salalah y un poco más allá nos desviamos para una rápida visita a Taqah, a unos 35 km de Salalah. Subimos por una pista hasta el fuerte de Taqah. No vale mucho la pena, pero está situado sobre un promontorio desde el que hay una estupenda vista sobre el mar, la playa y la propia población. Unos 5 km más allá tomamos una pista a la izquierda para intentar encontrar Khor Rori (Samhuram), un puerto que 2.000 años atrás fue el centro comercial del incienso y del que ahora sólo quedan unas ruinas. Seguimos por la pista unos 3 km más, para luego volver por el mismo camino hasta la carretera. La verdad es que lo mejor de todo fue la impresionante vista que hay desde lo alto de un acantilado que encontramos por el camino.

Ruta de Salalah a la frontera yemení. Salimos con el coche en dirección a Mughsail y al cabo de poco ya vemos las enormes grúas del puerto de Salalah. Llegamos a Mughsail, unos 48 km al sudoeste de Salalah, población que cuenta con una preciosa playa de arena blanca de más de 1'5 km de largo. Paramos junto al Al-Mughsail Beach Tourist House y andamos un rato por la enorme playa. En el extremo oeste de la playa encontramos una atracción local, los respiraderos de Mughsail, el equivalente al Peine del Viento en Donostia. Cuando hay suficiente oleaje el influjo del mar provoca trombas de agua a través de la roca porosa y el resultado es un sonido impresionante. Junto a los respiraderos hay una zona de pic-nic (el pic-nic es uno de los deportes nacionales omaníes) desde el que la vista sobre el mar y los acantilados es maravillosa.

Retomamos la ruta hacia el oeste y nada más dejar Mughsail la carretera asciende rápidamente unos 1.000 metros entre las increibles montañas Jebel al-Qamar hasta llegar a una meseta. Para salvar este desnivel ha sido necesaria una verdadera obra de ingeniería, ya que la carretera zigzaguea pegada a una pared vertical de roca. Sencillamente impresionante. Vale la pena pararse para disfrutar de la vista desde arriba. El paisaje en esta zona del Dhofar es muy diferente del de Salalah. Aún continuamos durante unos kilómetros hasta llegar casi a Sarfait, uno de los puntos fronterizos de Omán con Yemen. Aquí dimos la vuelta para volver por la misma carretera, parándonos en otros lugares para ver la vista sobre el océano y la escarpada costa de esta zona tan agreste y salvaje.

Árbol del incienso
Árbol del incienso

Unos 8 km antes de llegar de nuevo a Mughsail paramos en un wadi, dejamos el coche y fuimos andando unos metros por el lecho del wadi a la búsqueda de árboles del incienso, los cuales no tardamos en encontrar. Fue emocionante poder ver y tocar estos árboles. El incienso es una resina dura obtenido de la savia de este árbol que sólo crece en el sur de Omán y en algunas partes de Somalia y la India, aunque el incienso omaní es el de mayor calidad. El árbol en sí es achaparrado y no demasiado atractivo, pero teniendo en cuenta el medio natural hostil en el que crece... Tras un rato aquí retomamos la ruta y volvemos hacia Salalah. En resumen, se dice que la ruta de Salalah a Sarfait es la más espectacular de Omán y una de las top en el mundo. Quizás esto sea exagerado, o no, pero en cualquier caso os podemos decir que nosotros la disfrutamos muchísimo y la recomendamos aún más.

Patrimonio de la Humanidad Tierra del incienso. Los sitios de Wadi Dawkah, Shisr/Wubar, Khor Rori y Al-Balid (todos en la región de Dhofar) fueron declarados en el año 2000 Patrimonio Cultural de la Humanidad por su importancia histórica en la antigua ruta comercial del incienso, puesto que este era el centro de producción de esta mercancía, muy usada y preciada en el mundo antiguo (de hecho tan valiosa como el oro). Hoy en día los omanís continúan usando mucho el incienso, quemándolo sobre ascuas de carbón vegetal para fumigar habitaciones y ropa, o mezclándolo con otros ingredientes para obtener perfumes (Salalah es conocida como la capital del perfume de Arabia). También se quema incienso para dar la bienvenida o despedir a los invitados en bodas o fiestas.

Ruta al noroeste de Salalah. El objetivo principal de esta ruta es visitar la Tumba de Job, donde supuestamente reposan los restos de este profeta bíblico. Está situada sobre una colina a 30 km de Salalah. Para llegar a ella partimos de Salalah en dirección a Mughsail, pero giramos a la derecha nada más pasar junto al hotel Hamilton Plaza. Tras recorrer unos 22 km hay que girar a la izquierda, siguiendo la indicación An-Nabi Ayyub, y seguir una pequeña carretera durante 1 km. Para entrar a la mini-mezquita en la se encuentra la tumba hay que quitarse los zapatos a la entrada y las mujeres cubrir su cabeza (a la entrada hay pañuelos para quién no lleve uno), pero no hay ningún problema en hacer fotografías en el interior. Independientemente de las convicciones religiosas, pensamos que vale la pena visitar este lugar. A la salida se recomienda dejar un donativo. Junto al aparcamiento que hay a la entrada del mausoleo hay un restaurante (cerrado el día que estuvimos allí) desde el que hay buenas vistas del entorno, incluida la pequeña población de Ghadwa.

Acabada la visita al mausoleo volvemos hasta la carretera principal y en vez ir hacia Salalah tomamos la dirección contraria, hacia Al Mazyounah, continuando durante uno 8 km antes de volver. Por el camino vimos grandes grupos de dromedarios pastando en las laderas de las lomas, proporcionando un cuadro muy fotogénico. Hay que decir que la conducción por esta zona del Dhofar permite ver paisajes extraordinarios (aún pudimos ver zonas en las que se mantenía la hierba que el khareef hizo aparecer sobre el desierto). En el camino de vuelta a Salalah nos paramos en un mirador que permite disfrutar de una vista fantástica, aunque algo disipada por la calima, sobre la llanura en la que se encuentra Salalah, unos 600 metros por debajo nuestro.

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MUSCAT (II) - Omán

COMO LLEGAR

En las oficinas de Oman Air en Salalah (en el interior del edificio Haffa House, junto a la rotonda Clock Tower) compramos, con dos dias de antelación, los billetes del vuelo Salalah-Muscat. Pagamos 36 RO por cada billete (pagables con tarjeta de crédito) y la gestión de la compra fue muy rápida y más barata que si la hubiéramos hecho a través de una agencia (habíamos preguntado precios en Muscat). Por si a alguien le interesa también averiguamos que existe un vuelo, de la misma compañía, de Salalah a Dubai por 81 RO.

El aeropuerto de Salalah está apenas a 2 km del centro. Nuestro vuelo de Oman Air salió de Salalah a las 13:10 y llegó a Muscat a las 14:25. Los asientos del avión eran amplios y cómodos y se nos sirvió un almuerzo. Muy bien.

Una vez en el aeropuerto internacional Seeb de Muscat, a 30 km de Ruwi, averiguamos que no había ningún servicio de autobús regular con la ciudad. Pero si no se quiere coger un taxi la alternativa es fácil: basta caminar unos 200 metros hasta la gran rotonda que hay delante del aeropuerto y esperar en el arcén a que pase un minibús con destino Ruwi. Nuestra espera fue de tan sólo 2 minutos. El trayecto nos costó 0,3 RO cada uno y finalizó en el lado sudoeste de la rotonda Ruwi (Ruwi R/A).

DORMIR Y COMER

Esta vez Muscat es sólo una etapa para partir al día siguiente hacia Dubai, tomando un autobús a primera hora de la mañana. Por ello miramos un par de hoteles que están junto a la terminal de autobuses ONTC en Ruwi, el Sun City (35 RO la habitación doble) y el Wafa Flat (20 RO), pero finalmente decidimos volver al Corniche Hotel, en Muttrah, donde ya estuvimos la otra vez. La decisión tuvo que ver sobre todo con que la zona de Muttrah nos gustó mucho. Ver Muscat (I).

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 GUÍA / RELATO DE VIAJE: RUTA EMIRATOS ÁRABES UNIDOS: SHARJAH, KHOR FAKKAN y DUBAI

SHARJAH - Emiratos Árabes

COMO LLEGAR

Esta larga etapa comenzó tomando un minibús en Muttrah a las 6:15 de la mañana con destino a Ruwi (0,1 RO cada uno). Andamos los 500 m. que hay entre la rotonda Ruwi i la terminal de autobuses ONTC. El billete para el autobús de las 7:00 de la mañana a Dubai lo habíamos comprado la tarde anterior, aquí mismo, por 5 RO. Este autobús era más grande y cómodo que con el que vinimos desde Dubai, pero también paraba más, por lo que fue algo más lento. Finalmente, tras un plácido viaje (incluyendo el paso sin problemas por las dos fronteras) y siguiendo la ruta que ya conocíamos, llegamos a Dubai (Emiratos Árabes) a las 13:45. El sitio de llegada, cerca del complejo DNAT, fue el mismo del que partimos el primer día.

Nuestra idea inicial era alquilar un coche para ir a la península de Musandam, ya que aunque es territorio omaní resulta ser más fácilmente accesible desde Dubai que desde Muscat. Por ello miramos en unas cuantas agencias de alquiler de coches locales que hay junto a la terminal ONTC, pero ninguna alquila coches para ir a Omán, sólo para moverse por Dubai o a lo sumo ir a otro emirato. Así que tomamos un taxi, que por 9,5 AED (con taxímetro) nos lleva a la terminal de llegadas del aeropuerto de Dubai. En esta terminal hay unas cuantas agencias de alquiler de coches, locales e internacionales, en las que también preguntamos, pero aquí nos encontramos el problema de que todas nos piden el carnet de conducir internacional para salir del emirato de Dubai e ir a otros emiratos o a Omán (ver Coche de alquiler).

Como no disponemos del carnet internacional ni queremos perder tiempo en obtenerlo optamos por cambiar la planificación inicial del viaje y limitarnos a visitar los emiratos de EAU. Finalmente encontramos una compañía local, La Perle (tel. 04-2955011), que nos alquila un vehículo y nos permite salir de Dubai e ir a otros emiratos (pero no a Omán) sin el carnet internacional. Por 160 AED/día, todo incluido y kilometraje ilimitado, tenemos un Peugeot 307 automático que estrenamos nosotros. La compañía bloquea el equivalente a 750 AED durante 15 días y a través de la tarjeta de crédito por si hubieran multas de tráfico. En EAU el precio medio del equivalente a la gasolina Eurosuper era de 0,29 €/litro (!!!!).

Ya con el coche salimos del aeropuerto y conectando varias autopistas conseguimos llegar a Sharjah. Són sólo 8 km y está bien indicado, pero el caos del tráfico era impresionante ya que seguramente coincidimos con el fin de la jornada laboral y la vuelta a casa (debido a los altísimos precios de la vivienda en Dubai mucha gente se ve obligada a vivir en Sharjah). Quizás por ello la forma de conducir aquí resultaba ser bastante más agresiva que en Omán. Llegar al centro de Sharjah no fue fácil, ya que no disponíamos de mapa ni teníamos ninguna referencia, pero finalmente lo conseguimos.

DORMIR Y COMER

Al Sharq Hotel (PO Box 20201 - Sharjah; Tel. 06-5620000), situado en el lado sur de la céntrica plaza Al Rolla. Se trata de un hotel de precio medio en le que pagamos 250 AED per una habitació doble con baño privado, TV, nevera y A/A. Además dispusimos de aparcamiento privado para el coche. Muy correcto y bien situado.

Aquí recomendamos el restaurante libanés Automatic (Buheirah Corniche, junto a la mezquita Al Noor), muy bien

COSAS A VER

SHARJAH es uno de los 7 emiratos de EAU (el tercero en extensión) y el único que tiene a la vez línea de costa en el Golfo de Omán y en el Mar de Arabia. El petróleo primero y el gas después aportan una enorme riqueza económica a este emirato. En 1998 la UNESCO nombró a este emirato como la Capital Cultural del mundo árabe debido a su compromiso con el arte, la cultura y la conservación de su patrimonio. Lo cierto es que nos sorprendió muy gratamente y desde aquí recomendamos totalmente su visita.

Las autoridades de Sharjah editan un pequeño libreto, la Sharjah Visitor's Guide, que es una magnífica y útil guía turística. Se puede obtener en hoteles, museos, etc.

Heritage Area. Zona compacta, situada entre las avenidas Al Arouba y Al Corniche, y que forma parte de la ciudad antigua de Sharjah. En ella encontramos un conjunto de interesantes edificios, mayormente antiguas residencias de importantes familias locales, que fueron bellamente restaurados a partir de 1995. Muy recomendable visitar esta zona de la ciudad para ver y entender la historia y arquitectura locales. La entrada a la mayoría de museos de la zona vale 5 AED, pero en función de los que se quieran visitar puede ser interesante comprar un billete unificado que cuesta 20 AED.

Heritage Area de Sharjah
Heritage Area de Sharjah

El primer edificio que encontramos es el fuerte Al Hisn, construido en 1820 y donde vivió la familia gobernante en Sharjah. La casa Bait Al Garbi (del jeque Sultan bin Saqr Al Qassimi) tiene tres tipos distintos de torres de ventilación (usadas antiguamente como aire acondicionado natural). Bait Al Badoon, en cambio, es una casa de principios del s. XIX y es una muestra perfecta de casa tradicional de los Emiratos. Tampoco hay que perderse el Museo Islámico, con una magnífica colección de objetos, como monedas, cerámica, vidrio, ropa, oro, instrumentos científicos, etc. O el Sharjah Heritage Museum. También aquí encontramos el interesante zoco Al Arsah, lugar de encuentro de los beduínos con sus camellos a principios del s. XX, y que ha sido reconstruido a la manera tradicional. Se puede acabar la visita tomando algo en un café tradicional que hay en el zoco.

Una bonita ruta para hacer andando es la que parte de la plaza Al Rolla y sale hacia el oeste por la avenida Al Arouba, llena de comercios indios, hasta llegar a la plaza Al Soor, desde la que podemos ver en toda su extensión el atractivo Central Souq, un enorme y moderno edificio que alberga más de 600 tiendas de todo tipo y que se ha convertido en un punto de referencia en Sharjah. A su izquierda destaca la silueta de la mezquita King Faisal. A partir de aquí caminamos junto a la laguna Khaled por Al Buheirah Corniche. Tras un largo trayecto bordeando la laguna llegamos a la preciosa mezquita Al Noor (su forma nos recordó vagamente a la Mezquita Azul de Estambul, aunque esta es más pequeña). Junto a la mezquita encontramos el café Al Gahwa al-Shahbeya (en el que no se sirve café), en un bonito edificio de estilo tradicional y con una terraza con estupendas vistas sobre la laguna. Unos 600 metros más allá tenemos la mezquita Al Majaz, situada en un gran parque con el mismo nombre. Desde aquí se puede volver al punto origen deshaciendo parte del camino para tomar luego la avenida Al Zahra y pasar por la plaza Government, con los imponentes edificios de Correos a un lado y el Ayuntamiento al otro.

A pie (es un largo paseo de unos 8 km) o con el coche merece la pena dar la vuelta a la laguna Khaled, junto a la que se están construyendo algunos numerosos e impresionantes rascacielos (con bonitos reflejos en el agua de la laguna). Esta vuelta debe incluir el pasar por el puente Sharjah, apoyado sobre una de las islas que hay en la laguna, y desde el que hay una buena vista al estar algo elevado. Por otra parte, cruzando la calle Al Corniche desde la Heritage Area llegamos al activo puerto de Sharjah, donde podemos ver numerosos dhows fondeados.

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KHORFAKKAN - Emiratos Árabes

COMO LLEGAR

Salimos de Sharjah con el coche en dirección a Fujairah, en la costa oriental, tomando la calle Sheikh Mohd Bin Saqr Al Qassimi (seguir las indicaciones al aeropuerto). Nada más salir de Sharjah, a sólo 15 km del centro, vale la pena detenerse un momento para recorrer el campus de la nueva University City, una de las mayores ciudades universitarias de Oriente Medio, ya que cuenta con edificaciones espectaculares y todo ello en medio de jardines con césped y numerosas fuentes (!!!).

Volviendo a la carretera a Fujairah, al principio el paisaje es plano y desértico, con pequeñas dunas y arbustos, pero antes de llegar a la población de Masafi (donde tuvimos la oportunidad de ver su conocido mercado del viernes, pero que ahora es diario) el paisaje se torna montañoso y a ratos bonito. Tras recorrer 110 km llegamos a Fujairah, la capital del emirato de igual nombre, donde tomamos la carretera que sigue la costa del Golfo de Omán hacia el norte, hasta llegar a Khorfakkan, a 26 km de Fujairah. La carretera entre Fujairah y Khorfakkan estaba en obras en varios de sus tramos. Aunque el paisaje costero que se ve desde la carretera no vale gran cosa sí son bonitas las montañas que llegan casi hasta el mar.

DORMIR Y COMER

Khor Fakkan Youth Hostel (Khor Fakkan; Tel. 06-2370886), situado en una casa justo en la entrada de Khorfakkan, viniendo desde Fujairah, a la derecha de la autovía. Cuesta 150 AED una habitación doble privada muy sencilla con baño compartido. Muy limpio. Estuvimos prácticamente solos en la casa. La otra alternativa de alojamiento en Khorfakkan es el caro Oceanic Hotel (PO Box 10444; tel. 09-2385111), un resort de lujo donde nos pidieron 695 AED por una habitación doble.

En Khorfakkan cenamos en la popular cafetería Al Fouj, en la carretera principal, no muy lejos del Youth Hostel. Correcta.

COSAS A VER

FUJAIRAH. Este pequeño emirato, con sólo 1.450 km², se encuentra en la costa este de EAU, frente a la costa del Golfo de Omán. Hasta el año 1952 formaba parte del emirato de Sharjah. Como en otros emiratos aquí el crecimiento económico es patente por la cantidad de nuevos edificios y proyectos inmobiliarios en desarrollo.

En Fujairah nosotros nos limitamos a dar una vuelta con el coche por la ciudad, ya que no tiene nada especial. Entramos en la ciudad por la avenida Hamad bin Abdullah, el eje de la zona de negocios, y continuamos hasta llegar a la Corniche, desde donde se puede ver el puerto pesquero y el comercial. Desde aquí seguimos hacia el norte por Al-Gurfah hasta llegar a la rotonda con una cafetera en su centro, donde giramos a la izquierda para tomar Al-Nakheed y llegar hasta la ciudad vieja de Fujairah, en la que se encuentra el fuerte (en reconstrucción). Por el camino cruzamos unos enormes jardines de palmeras datileras. Visto el fuerte por fuera tomamos la calle Al-Sharqui para volver a la avenida Hamad bin Abdullah, completando así una vuelta de 8 km.

En Fujairah aprovechamos para comer en el muy recomendable restaurante libanés Al-Meshwar (en Hamad bin Abdullah, frente al Fujairah Trade Centre). El restaurante ocupa un curioso edificio que, tal como comenta la guía LP, parece de cartón piedra y sacado de un decorado de película, mezcla de Los Picapiedra y de un castillo cruzado. Comida deliciosa, lugar agradable y acogedor y con precios más que razonables.

KHORFAKKAN. Esta ciudad, a unos 26 km al norte de Fujairah, pertenece al emirato de Sharjah y es la segunda en importancia en la costa este de los EAU. Cuenta con una preciosa bahía natural, alrededor de la cual ha crecido la ciudad, la cual focaliza su economía en un gran puerto de contenedores que se encuentra en el extremo sur de la bahía.

Lo cierto es que tanto la bahía, la playa como el paseo marítimo son muy bonitos y la única pega en este paisaje son el puerto y sus grúas a un lado y el feo hotel Oceanic al otro. Desde la Corniche se puede ver, sobre una colina, lo poco que queda del antiguo palacio del soberano de Sharjah.

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DUBAI - Emiratos Árabes

COMO LLEGAR

Ver los detalles de la nuestro trayecto desde Khorfakkan a Dubai en el apartado Ruta de Khorfakkan a Dubai.

DORMIR Y COMER

En general, el alojamiento en Dubai es caro y por tanto hay muy poca oferta para presupuestos muy ajustados. En nuestro caso, en el Florida Hotel Dubai (calle Al-Sabkha, en el corazón de Deira; Tel. 4-2268888) pagamos 350 AED por una habitación doble con baño privado, TV, nevera, A/A y desayuno incluido. Su situación es muy conveniente. Durante el día hay mucho movimiento en la zona ya que se encuentra junto al zoco, pero por la noche es bastante más tranquila. Para nosotros fue una buena elección. Si el presupuesto da para más (900 AED la habitación doble) entonces recomendamos la Orient Guesthouse (Al Fahidi St; tel. 4-3519111). Es un hotel boutique de sólo 10 habitaciones que ocupa una antigua casa señorial, situada en el centro de la zona histórica de Bastakiya, que ha sido restaurada con todas las comodidades actuales, pero manteniendo la decoración de estilo arábigo de hace un siglo. Nosotros no tuvimos la oportunidad de hospedarnos en él (lo descubrimos por casualidad paseando por la zona), pero su propietaria tuvo la amabilidad de mostrarnos personalmente algunas habitaciones o el precioso patio central.

En la Cafeteria 4 Seasons (esquina de las calles Al-Sabkha y Naif, a sólo 50 metros del hotel Florida) es posible comer un buen plato de shawarma, por ejemplo, a muy buen precio.

Para conectarse a Internet recomendamos el Al Jabreen Internet Cafe (3 AED la hora), en el interior de un pequeño centro comercial, en la esquina de las calles Al-Sabkha y Naif, al otro lado de la Cafeteria 4 Seasons. Por otro lado, las llamadas locales en Dubai son gratuitas.

COSAS A VER
Micro-mezquita de Badiyah
Micro-mezquita de Badiyah

Ruta de Khorfakkan a Dubai. Salimos a primera hora de la mañana de Khorfakkan y continuamos hacia el norte por la autovía que transcurre pegada a la costa, con muchos tramos en obras. También vimos iniciadas las obras para construir en esta porción de costa un enorme complejo de viviendas de lujo dentro del mar, similar a The Palm en Dubai. A menos de 10 km de Khorfakkan encontramos la pequeña población de Badiyah (pertenece al emirato de Fujairah), una de las más antiguas de la zona.

Siguiendo la carretera hacia el norte, justo al salir de Badiyah, encontramos a mano izquierda una minúscula y preciosa mezquita, del s. XV (posiblemente la más antigua de los EAU). Esta simpática y coqueta mezquita en miniatura es una construcción pintada completamente de blanco y con 4 cúpulas que se sustentan en un único pilar central. Al vernos llegar el imán de la mezquita vino solícito a preguntarnos si queríamos visitar el interior de la mezquita. Aceptamos su invitación (hay que vestir apropiadamente y las mujeres cubrir su cabeza con una abaya que presta el mismo imán) y entramos con el imán, el cual nos hace de guía y nos explica cosas sobre esta curiosa mezquita. Acabada la visita este amable imán nos regaló un libro didáctico sobre el Islam. Para redondear esta super-recomendable visita subimos a una torre de vigía que hay detrás de la mezquita y desde la que hay una vista muy muy bonita sobre las montañas del Hajjar, la población de Badiyah, el palmeral y el mar.

Continuamos viaje por esta bonita zona costera hasta llegar a Dibba, 34 km al norte de Badiyah, población formada por tres núcleos, con la curiosa particularidad de que está regida por dos emiratos y un sultanato. Viniendo desde Badiyah primeramente encontramos Dibba Muhallab (de Fujairah), zona en la que están los hoteles. Siguiendo hacia el norte encontramos Dibba Hisn (de Sharjah), con una enorme y bonita mezquita, visible desde muy lejos. Tomando el ramal norte que hay en la rotonda ante esta mezquita y recorriendo otros 4 km llegamos a Dibba Bayah (de Omán). Pasamos ante un rótulo informativo que nos advierte de que estamos en territorio omaní, pero no hay ninguna frontera visible. Llegamos a ver un desvío del que partía una carretera con la indicación de Khasab, la capital del territorio omaní de Musandam, a 110 km, pero desconocemos si esa vía es posible para un vehículo que no sea 4x4. En cualquier caso, el lado omaní de Dibba es un enclave especialmente bonito, con las montañas del Hajjar formando una pared de roca tras la que se extiende la península de Musandam. Como curiosidad (aunque no nos sorprendió) decir que también es más limpio, ordenado y bien puesto que los otros dos núcleos de Dibba.

Volviendo hacia atrás de nuevo, hasta la rotonda de la mezquita en Dibba Hisn, donde tomamos el ramal hacia Dubai. Unos 7 km más tarde tomamos un desvío a la derecha con la indicación RAK. Parece una carretera relativamente nueva que pasa por unos parajes preciosos y vírgenes (deshabitados y casi sin signos de civilización). Absolutamente recomendable. En un punto del trayecto, antes de llegar a la población de Khatt, nos encontramos con que se ha desprendido la pared de roca de una montaña y ha enterrado un tramo de carretera, por lo que tuvimos que desviarnos por el lecho de un wadi para salvar el obstáculo.

Ras Al-Khaimah (RAK), a 70 km de Dibba, es el emirato más septentrional y fértil de los EAU, situado en la costa oeste y haciendo frontera con el territorio omaní de la península de Musandam. En nuestra ruta desde Dibba llegamos a RAK siguiendo la carretera que viene del aeropuerto (las montañas Hajjar como fondo forman un fantástico paisaje de bienvenida). En una rotonda de Al-Nakheel, la zona comercial y de negocios de RAK, giramos a la izquierda (indicación Old Town) para tomar la calle Al-Hisn que nos conduce a la ciudad vieja (situada en una península arenosa) tras cruzar un puente que salva la ría Khor Ras Al-Khaimah. Dejamos el coche ante el Museo Nacional de Ras Al-Khaimah, ubicado en un fuerte del s XVIII. Damos una vuelta a pie por la ciudad vieja y por el zoco colindante, ambos sin demasiado interés.

Tras la rápida visita a RAK retomamos la ruta y enfilamos hacia el sur, siguiendo la carretera que va pegada a la costa. En el camino pasamos por los minúsculos emiratos de Umm Al-Qaiwain y Ajman, a 40 y 70 km de RAK respectivamente, aunque no nos detuvimos en ellos por no tener nada que nos interesara lo suficiente. Eso sí, desde la carretera pudimos ver algunas plataformas petrolíferas en el mar y también grandes proyectos de urbanizaciones de lujo junto al mar o directamente en él, en forma de islas artificiales. Los arcenes y alrededores de la carretera a su paso por Umm Al-Qaiwain estaban muy sucios para el estándar de otros emiratos, con miles de bolsas y residuos de todo tipo. Pasamos también por las afueras de Sharjah y conectamos con la autopista a Dubai, adonde llegamos tras recorrer unos 90 km desde RAK.

DUBAI es seguramente el emirato más activo y moderno de los siete que forman la federación de los Emiratos Árabes. En los últimos años viene reinventándose a sí mismo con el objetivo de convertirse en el centro financiero y económico de la región, así como un polo de atracción para un turismo de alto poder adquisitivo. Y todo ello para diversificar sus ingresos, ya que, a diferencia del emirato de Abu Dhabi, sus reservas de petróleo son escasas. Aún y así, cualquier proyecto constructivo, por disparatado que pueda parecer, aquí es posible, ya que el dinero a invertir no es problema. La mano de obra necesaria para estas obras faraónicas se importa de Asia, sobre todo de la India (así sólo un 19% de la población de Dubai es realmente emiratí).

La ciudad-emirato de Dubai ha ido creciendo a partir de unas cuantas casas de beduínos instalados a ambas orillas de una ensenada. Así la ciudad se divide en dos partes, Deira en la orilla norte y Bur Dubai en la sur. Dubai es una ciudad muy cosmopolita y situada ya entre las 10 ciudades más visitadas del mundo. Nuestra opinión es que realmente vale la pena visitar Dubai y dedicarle al menos unos dos días, a diferencia del resto de emiratos que visitamos, exceptuando Sharjah, en los que una visita de pasada es suficiente.

Khor Dubai (o Dubai Creek en inglés) es el nombre de la ensenada en forma de río que separa Deira de Bur Dubai y que da un carácter especial a la ciudad. También es su corazón, lo cual se nota en lo concurrida que está a todas horas, con multitud de abras repletas de gente navegando por la ensenada. Las abras son pequeñas embarcaciones que hacen de taxis acuáticos, cruzando de una orilla a otra siguiendo unas rutas preestablecidas entre estaciones, y cada trayecto cuesta 0.5 AED por persona. Desde luego vale la pena pasear por ambas orillas para disfrutar de bonitas estampas de la ciudad.

Deira desde el «khor» de Dubai
Deira desde el «khor» de Dubai

En la orilla de Deira, por ejemplo, podemos ver los muelles de dhows (entre las estaciones de abras Sabkha y Deira Old Souq), donde se cargan y descargan mercancías de todo tipo con origen o destino en cualquier puerto del Golfo o de Asia. Ofrecen pues una imagen pintoresca del comercio que forma ya parte del patrimonio histórico de Dubai. No lejos de aquí encontramos el famoso zoco del oro (uno de los mayores del mundo, donde se venden desde simples lingotes a joyería super-sofisticada), así como el de las especias (estrechos callejones aromatizados por una mezcla de clavo, cardamomo, canela, incienso, y todo tipo de especias) y de los perfumes. A última hora de la tarde es cuando están más concurridos.

En la otra orilla, en la de Bur Dubai, tenemos la interesante zona de Bastakiya, con numerosas casas señoriales construidas a principios del s. XX por ricos mercaderes y que ahora están siendo restauradas. Estas casas tradicionales cuentan con un patio interior, y también con torres de ventilación, usadas antiguamente en esta zona del Golfo para refrescar el interior de las casas. Pegado a este barrio está el Diwan, la residencia oficial del jeque Maktoum que gobierna Dubai en la actualidad. Detrás de él está el muy interesante Dubai Museum, el cual ocupa el interior del fuerte Al Fahidi, del s. XVIII. Sin escatimar en medios, con dioramas, audiovisuales o hologramas, el museo ofrece una fascinante visión de la historia y el patrimonio cultural de Dubai, con secciones que muestran, entre otros muchos aspectos, la vida tradicional de los beduínos en el desierto o la de los buceadores que buscaban perlas en el fondo del mar. La entrada al museo es por la calle 76A y cuesta 3 AED. Al lado del museo está la Grand Mosque, pero la verdad es que es más bonita por fuera que por dentro. En el lado oeste empieza el Dubai Souq (zoco de textiles), con sus callejones cubiertos con un bonito tejado de madera. Caminando desde él hacia el oeste por la orilla del khor llegamos a la zona de Shindagha, cerca de la boca de la ensenada y lugar de las primeras construcciones en Dubai. Aquí encontramos el Heritage & Diving Villages, una zona de nueva construcción con tiendas y restaurantes ubicados en edificios que siguen la arquitectura local. Justo al lado la Sheikh Saeed Al Maktoum House, una casa tradicional construida en 1896 y que fue la sede del gobierno y residencia oficial del abuelo del actual jeque. El edificio está bien restaurado y es bonito, pero creemos que es más interesante la colección de fotos que alberga, con imágenes antiguas de Dubai que permiten comprobar la enorme transformación de un puñado de casas de beduínos en el Dubai actual. También hay fotos de la familia del actual jeque. La entrada a la casa cuesta 2 AED.

Hacia el lado oriental del barrio de Bastakiya encontramos un paseo que hay entre el khor y la calle Al-Seef donde se instala una concurrida feria durante el periodo en que se celebra el Dubai Shopping Festival. Nuestra visita a la ciudad coincidió con este festival y tuvimos la oportunidad de pasear por esta feria y ver un castillo de fuegos artificiales sobre el agua de Khor Dubai. Desde esta orilla tendremos una vista privilegiada sobre el llamativo edificio del National Bank of Dubai, un punto de referencia junto al río y que con su característica fachada de vidrio de forma curva refleja en colores dorados el tráfico fluvial.

Burj al-Arab. Este hotel de siete estrellas (clasificado así por sus características realmente excepcionales) es quizás el icono más universal de Dubai y es una atracción turística en sí mismo. El hotel ocupa un singular edificio cuya forma está inspirada en una embarcación a vela y está ubicado en una isla artificial, a 270 metros de la costa y conectado a tierra firme por un viaducto sobre la playa. Con sus 321 metros de altura es el hotel más alto del mundo y en su parte superior llama la atención la plataforma que alberga el helipuerto y que dobla como pista de tenis cuando está libre.

Es ya un clásico para muchos turistas llegar hasta las inmediaciones del hotel para poder fotografiarlo (especialmente llamativo de noche, cuando toda su cubierta exterior está iluminada y se van sucediendo distintas combinaciones de colores), pero es tanto o más espectacular visto desde dentro. El problema es que sólo se puede entrar al hotel si uno se hospeda en una de sus 202 suites o si se tiene una reserva para uno de sus múltiples restaurantes. De hecho, lo más económico es realizar una reserva para el Afternoon Tea en el Skyview Bar (en una plataforma a 200 metros sobre el mar, con espectaculares vistas del entorno) o en el Sahn Eddar (situado en la base del impresionante atrio del hotel, el más alto del mundo), aunque el precio es de 50 € o más. Es imprescindible reservar con antelación en el teléfono +971 4 3017600 o por e-mail. En cuanto a la vestimenta, en el caso de los hombres, se requiere llevar camisa con cuello, pantalones (no tejanos) y zapatos cerrados que no sean deportivos.

Vista nocturna del hotel Burj al Arab
Vista nocturna del hotel Burj al Arab

Podríamos explicar muchas cosas del hotel y todo lo que lo rodea (personal, clientes, servicios, etc), pero lo mejor es verlo por uno mismo. Sí os podemos decir que faltan sentidos para poder quedarse con este lugar tan especial, la quintaesencia del lujo arábigo. La pregunta del millón es si vale la pena gastarse tanto dinero para visitar el hotel y cada uno puede tener su propia opinión al respecto. Para nosotros fue una experiencia que bien valió la pena, aunque también debemos decir que al final sólo pagamos 15 € cada uno por la visita al hotel (un problema en nuestra reserva hizo que la central de reservas del hotel nos compensara con un acceso especial donde sólo pagamos la bebida que tomamos en el Sahn Eddar).

Para llegar al Burj al-Arab con transporte público desde Deira hay que tomar el autobús 8 ó 8A desde la estación de autobuses Gold Souq Bus Station. Es un laaaargo trayecto (2'5 AED), pero nos deja prácticamente en la puerta. Si vamos con vehículo propio una posible ruta es la siguiente: bordear la ensenada siguiendo Baniyas Rd hacia el este hasta llegar al puente Maktoum que cruzaremos para acceder a la orilla de Bur Dubai. Tomar la avenida Khalid Bin Waleed en dirección al puerto Rashid para luego tomar la calle Al-Mina a la izquierda y después la avenida Al-Jumeirah a la derecha. Siguiendo esta avenida unos 16 km llegamos al hotel, visible desde bastante antes. Otra posible opción más directa para llegar a Bur Dubai desde Deira es a través del túnel Shindagha que cruza bajo la ensenada. Para volver a Deira desde el hotel podemos seguir la avenida Sheikh Zayed, la cual pasa junto a los enormes e impresionantes rascacielos ya construidos o a medio hacer, como Burj Dubai (aún está en construcción, pero ya es oficialmente el edificio más alto del mundo y está previsto que llegue a los 800 metros de altura) o las Emirates Towers. Cruzamos a Deira por el puente Garhoud.

Centros comerciales. Pues sí, aunque parezca mentira, una visita a Dubai no es completa si no se visita al menos uno de sus mega-centros comerciales. Nosotros lo hicimos, pero no para comprar sinó como ejercicio de voyeurismo para un estudio sociológico, ya que los emiratíes (y también los expatriados de lujo) vienen a este tipo de lugares, dejando los zocos del centro para los turistas y los inmigrantes asiáticos. Nosotros elegimos el Mercato por ser uno de los mejores y porque viene de camino al hotel Burj al-Arab. Este impresionante centro comercial reproduce, de forma más o menos kistch, las formas de los palacios de la Toscana o el Véneto italianos. No deja de chocar la imagen de los emiratíes (hombres ataviados con su impecable dishdasha blanca y mujeres de riguroso negro con su abaya que las cubre casi completamente) sentados en el Starbucks o haciendo cola ante unas multisalas de cine. En el aparcamiento sólo veremos lujosos vehículos, mayormente 4x4, donde cargan sus compras. El Mercato está en Jumeirah Rd y se llega a él con vehículo propio o con el mismo autobús 8/8A que para ir al Burj al-Arab.

Otras actividades. Si todo lo dicho no es suficiente para llenar nuestra estancia en Dubai (y si el bolsillo lo permite, claro) aún podremos realizar actividades tan dispares como esquiar en el Ski Dubai (la mayor de sus 5 pistas tiene un desnivel de 60 m. y una longitud de 400), ir a las carreras de caballos al Nadd Al Shiba Club o jugar al golf en al exclusivo Dubai Creek Golf & Yacht Club. Pero una actividad mucho más económica y que puede ocuparnos durante mucho tiempo es la de ver desde la barrera, cual jubilados, las innumerables y espectaculares obras que hay por todo Dubai, como los singulares proyectos The Palm Jumeirah o The World, complejos residenciales y de ocio, ya en construcción, y situados sobre islas artificiales frente a la costa dubaití.

Y EL VIAJE SE ACABA

En la estación de autobuses Al-Sabkha, en Deira y a sólo 50 metros del hotel Florida, tomamos el autobús nº 401 al aeropuerto. Nos cuesta 3 AED y en 20 minutos ya estamos en la puerta de la terminal 1 de salidas. Tras pasar los controles de inmigración encontramos una oficina de cambio donde cambiamos de nuevo a euros los AED que nos sobran.

Nuestro vuelo con la compañía Czech Airlines sale puntual y 7 horas después ya estamos en el aeropuerto de Praga, donde conectamos con otro vuelo de la misma compañía a Barcelona, adonde llegamos sin novedad tras 2 horas y 15 minutos de vuelo.

Y aquí se acaba este breve pero intenso viaje!.

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Relat d'un viatge a Oman i Dubai - Sandro Alarcón & Rosa Moreno [2010]
EAU/OMAN - Abu Dhabi, Dubai, Umm Al-Quwain, RAK i Musandam - Yolanda & Toni (Viatgeaddictes) [2009/10]
UAE Tourist Guide - Información turística de Dubai y de los Emiratos Árabes.
Oman Tourism - Página turística oficial de Omán.
Destination Oman - Portal turístico de Omán.

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