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Etiopía

ETIOPÍA

Guía y relato de un viaje por libre a Etiopía

Data Data viatge: 2002. Publicat el 01/10/2002
2.5 de 5 (252 vots)

Introducción

Etiopía

Etiopía todavía es, para la mayoría de gente en el mundo occidental, sinónimo de niños desnutridos y paisajes áridos, pero afortunadamente esta imagen corresponde a situaciones puntuales que se dieron, sobre todo, en la década de los 80 del siglo pasado.

A pesar de que hoy en día continua siendo uno de los países más pobres del mundo, afortunadamente esta imagen no es la habitual, aunque el hambre puede aparecer en cualquier momento en caso de sequías persistentes.

Mujeres etíopes asistiendo a una ceremonia religiosa
Mujeres etíopes asistiendo a una ceremonia religiosa

Para el viajero, Etiopía, la antigua Abisinia, es la cuna del mítico Nilo Azul, donde las tierras altas cubren la mayoría del territorio y el valle del Rift cruza el país en diagonal, dando lugar así a una gran variedad de paisajes que alojan una rica fauna.

Por otro lado, Etiopía es el único país africano que nunca fue colonizado, sintiéndose su gente además muy orgullosa de luchar por su independencia.

Además posee una riqueza cultural bastante inusual en el continente, con un rico patrimonio cristiano ortodoxo, mantenido incluso cuando todos los países vecinos se pasaron al Islam en el s. VII.

Viajar por Etiopía de forma independiente no es nada fácil: la infrastructura turística es mínima o inexistente, las distancias son grandes y el transporte muy precario, pero la recompensa es grande: paisajes fabulosos, una población muy amable y acogedora, un patrimonio cultural e histórico impresionante, y muy pocos turistas, incluso en los lugares más visitados.

Y todo esto es posible, además, viajando con un presupuesto bastante bajo.

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Ficha técnica del viaje

Nota

Avisamos de que cierta información publicada en estas guías o relatos, sobre todo la referida a horarios, precios, visados, direcciones de e-mail o páginas web, puede haber variado desde el momento en que se recogió la información (ver fecha en la cabecera del relato).

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Fecha del viaje

Del 17 de Agosto al 10 de Septiembre de 2002.

Itinerario

mapa

Día 1: Barcelona - Londres - Alejandría (Egipto) - Addis Ababa
Día 2: Addis Ababa
Día 3: Addis Ababa - Mota
Día 4: Mota - Bahir Dar
Día 5: Bahir Dar - Tis Abay - Bahir Dar
Día 6: Bahir Dar - Lago Tana - Bahir Dar
Día 7: Bahir Dar - Gonder
Día 8: Gonder
Día 9: Gonder - Shire - Aksum
Día 10: Aksum
Día 11: Aksum - Lallibela
Día 12: Lallibela
Día 13: Lallibela - Dessie
Día 14: Dessie - Addis Ababa
Día 15: Addis Ababa - Arba Minch
Día 16: Arba Minch
Día 17: Arba Minch - Konso - Dekatu - Konso - Kato - Arba Minch
Día 18: Arba Minch
Día 19: Arba Minch - Modjo - Nazret
Día 20: Nazret - Debre Zeyit - Nazret
Día 21: Nazret - Harar
Día 22: Harar
Día 23: Harar - Dire Dawa
Día 24: Dire Dawa - Addis Ababa
Día 25: Addis Ababa - Alejandría (Egipto) - Londres - BCN

Dinero

La moneda oficial en Etiopía es el Birr etíope.

A Etiopía se pueden llevar euros, puesto que se pueden cambiar en cualquier banco e, incluso, se pueden usar para pagar vuelos interiores de Ethiopian Airlines, aunque sólo en la oficina de Addis Ababa.

Pero también hay que llevarse una cierta cantidad de dólares americanos porque los 20 US$ de las tasas de salida internacional en el aeropuerto de Addis se deben pagar necesariamente en esta moneda (no se pueden pagar ni siquiera en Birr).

Llevar dólares también puede ir bien para pagar directamente con ellos si no disponemos de moneda local (los euros todavía no son aceptados en la calle), y este situación es posible porque la única oficina de cambio que hay en el aeropuerto de Addis cierra por la noche y si vuestro vuelo llega a horas intempestivas os encontraréis con que no podréis cambiar hasta la mañana siguiente y mientras tanto tendréis que pagar al menos el taxi para ir a la ciudad.

Nuestra experiencia es que es preferible cambiar en el Dashen Bank que hacerlo en el Commercial Bank of Ethiopia, porque en el primero el cambio es ligeramente mejor y no carga gastos de cambio (aproximadamente un 0'2% sobre el total).

Las tarjetas de crédito sólo son útiles en Addis Ababa (por ejemplo para pagar vuelos interiores en las oficinas de Ethiopian Airlines, o también en los hoteles de lujo).

Cambio medio: 1 Birr etíope = 0'12 €

Gastos del viaje

+ 825'94 € (vuelo ida/vuelta + tasas salida)
+ 38 € (visado)
+ 241'76 € (3 vuelos interiores)
+ 301'41 € (hoteles, comida, transporte, excursiones, regalos, ...)
= 1.407'11 € (total por persona)

Visado

Es necesario un visado de entrada al país.

Hasta poco antes de las fechas de nuestro viaje este visado sólo se podía obtener, antes de viajar, a través de ...
Embajada de Etiopía en París (Avda. Charles Floquet, 35 - 75007 París - Tel. 47.83.83.95)
utilizando un servicio de mensajería o correo certificado.

Pero desde Marzo de 2002 este visado se puede obtener enla misma llegada en el país, siempre que la entrada se haga por el aeropuerto internacional de Addis Ababa.

Hay que llevar un pasaporte con una validez mínima de 6 meses y el visado obtenido es válido para un mes y extensible a dos una vez allá. En este caso el precio del visado era de 315 Birr (aproximadamente unos 38 €).

Por otro lado, la oficina de inmigración del aeropuerto de Addis cierra por la noche (al menos así pasaba en la fecha de nuestro viaje). Así si vuestro vuelo llega a horas intempestivas, todavía no tenéis visado y la oficina ya está cerrada entonces el oficial de policía os dará un resguardo y se quedará vuestro pasaporte.

Al día siguiente por la mañana hay que volver al aeropuerto a buscar el pasaporte y el visado, previo pago de los 315 Birr. Pero suponemos que con la inauguración de la nueva terminal internacional, prevista para el año siguiente (2003), esto ya no debe de pasar.

Salud

Hay que vacunarse de aquello especificado por un Centro de vacunación internacional, a pesar de que es obligatoria la vacuna de la fiebre amarilla. Esta vacuna cuesta 15'30 € y hay que llevar un documento acreditativo de la vacunación a la entrada en el país, por si acaso.

Como vacunas recomendables tenemos la de la meningitis, el tétanos, el tifus y la hepatitis A.. También, si visitamos el sur, se recomienda el tratamiento contra la malaria.

Seguridad

No hay especiales problemas de seguridad en las zonas habitualmente visitadas por los viajeros, a pesar de que, como siempre, hay que tomar las habituales precauciones que siempre debería tener cualquier viajero en todo el mundo, sobre todo en Addis Ababa.

Por otro lado hay que tener en cuenta que todavía hay zonas minadas en territorios fronterizos con Eritrea y Somalia. También se han dado episodios de bandidatge en el acceso por carretera desde Kenia y Sudán.

Aún así, insistimos en que Etiopía es un país bastante seguro (en cualquier caso bastante más que su vecino Kenia).

Como curiosidad, no es extraño ver hombres armados con un fusil kalashnikov, o similar, que lo llevan como si fuera una herramienta de trabajo más, con toda la naturalidad del mundo. Es chocante, pero no debee causar inquietud.

Cómo en otros muchos países, aquí también hay una cierta obsesión en la prohibición de fotografiar cualquier cosa susceptible de ser considerada por el gobierno como una infrastructura sensible (no solamente existe la prohibición, sino que además suele haber vigilancia expresa para hacerla cumplir).

Esto incluye cualquier puente, edificios públicos, o instalaciones militares, pero nuestra experiencia también nos ha enseñado que arbitrariamente esta prohibición puede ser aplicada a cualquier cosa.

Un aspecto no relacionado directamente con la seguridad, pero que hay que tener muy en cuenta en Etiopía es lo que Philip Briggs, el autor de la guía de viaje Bradt sobre Etiopía, ha bautizado acertadamente como histeria del extranjero.

Se refiere al estado de angustia que puede provocar el hecho de estar continuamente acompañado por multitud de niños (o no tan niños) gritando todos a una "You, you", "Faranji" (palabra amhárica que significa extranjero), "Where you from?", o "Give me one birr", con todas sus posibles variantes.

Esta situación afecta principalmente al viajero que patea las calles, viaja en autobús y se hospeda en hoteles locales y se da, sobre todo, en zonas rurales, donde aparecen niños de debajo de las piedras y donde, además, tienen todo el tiempo del mundo.

Claramente se ve que algunos niños piden dinero a los extranjeros, más como pasatiempo que por necesidad real.

Ante todo esto no hay ninguna receta milagrosa, pero hay que intentar cogérselo con buen humor, a pesar de que a veces se hace muy difícil, porque por propia experiencia os podemos decir que hay momentos en que agotan la paciencia de cualquiera.

Ciertamente este fenómeno no sólo lo encontramos en Etiopía, pero aquí es da con más intensidad que en cualquiera otro lugar que hayamos visitado en todo el mundo (incluyendo Egipto).

Transporte

El transporte para moverse por Etiopía es uno de los aspectos importantes a tener en cuenta al planificar el viaje.

Las distancias a recorrer suelen ser bastante grandes (la superficie del país es más del doble de la de España), la orografía del terreno es muy complicada, y el estado de las carreteras es bastante precario (sólo el 20% de los casi 40.000 km de carreteras están más o menos asfaltadas).

A continuación describimos las alternativas posibles y más comunes:

Autobús. Bajo nuestro punto de vista es la mejor forma de vivir el país, pero también debemos decir que es bastante dura, debido de principalmente a que los trayectos se hacen inacabables (por ejemplo, en el circuito norte hay recorridos que suponen dos días de viaje).

Los autobuses siempre suelen salir sobre las 6 o 7 de la mañana y normalmente no circulan más allá de las 18 horas, puesto que evitan la conducción de noche.

Para trayectos largos aconsejamos seguir fielmente la ceremonia del autobús: antes que nada es conveniente comprar el billete el día antes (hasta las 18 horas), aunque los asientos no son numerados e, incluso, se venden más plazas de las que realmente hay.

Por esta razón conviene ir a la terminal de autobuses a las 5 de la mañana, entrar en el recinto de la estación antes de que lo hagan los etíopes (la puerta de acceso está cerrada hasta las 5:30 h. pero a los extranjeros se los permite entrar antes de esa hora), dirigirnos al autobús asignado (en el billete suele haber el nº de autobús) y colocarse ante la puerta a esperar que la abran y permitan el acceso al autobús (a veces podremos entrar inmediatamente, con el autobús aún vacío, y escoger el asiento que queremos).

Parada técnica en ruta para reparar un autobús
Parada técnica en ruta para reparar un autobús

Si llegamos a la estación justo en el momento de abrirse las puertas o con posterioridad a este momento tendremos pocas posibilidades de conseguir un asiento, y en cualquier caso no podremos escoger el lugar.

Para hacerse una idea de lo que suele pasar en una estación de autobuses etíope cuando se abren las puertas imaginaos el momento de abrir las puertas de cualquier Corte Inglés el primer día de rebajas.

No hay compasión de ningún tipo: abuelos, mujeres con niños, y todo el mundo en general, se tira a una carrera loca para conseguir un lugar.

Etiopía es uno de los pocos países africanos donde no se permite ir gente de pie o sentada en el pasillo del autobús, y esto suele ser respetado porque hay vigilancia policial en las carreteras para hacer cumplir la ley. Todo el mundo que viaja en el autobús debe tener un asiento.

En los trayectos largos el autobús suele parar al menos para desayunar y almorzar (un máximo de 20-30 minutos). En trayectos de dos días se para al final del primer día en algún pueblo intermedio, a conveniencia del conductor, donde tendremos que buscamos algún lugar para dormir. No es demasiado difícil encontrar algún hotel, pero hay que ser consciente de que pueden ser muy básicos.

Los autobuses etíopes no son muy confortables, especialmente después de unas cuántas horas de viaje. Además, por alguna extraña razón, a los etíopes no les gusta abrir las ventanas del autobús, aunque el calor y/o olor dentro del autobús sean asfixiantes. Esto, unido a la altura y a los trayectos sinuosos, hace que los pasajeros etíopes se mareen a menudo (por ello, es habitual verlos oliendo un limón durante una buena parte del viaje para intentar evitar el mareo).

Transporte privado por carretera. Se puede alquilar un vehículo con conductor, por Internet antes de llegar al país o bien a través de una agencia o particular en Addis Ababa.

Esta opción permite acortar sensiblemente el tiempo empleado en los trayectos por carretera, además de ser más cómodo y permitir una mayor libertad para parar e ir donde queremos nosotros.

El gran inconveniente es el precio, puesto que los precios empiezan a partir de 100 US$ por vehículo y día, llegando a pedir fácilmente 200 US$.

Si se opta por esta opción deberemos comprobar que el vehículo alquilado esté en buenas condiciones, que lleve todo el material de repuesto necesario y, además, que el conductor conozca bien la ruta a hacer. También es conveniente que todo el mundo tenga claro que incluye el precio acordado y que no incluye.

Vuelos interiores. La compañía aérea estatal Ethiopian Airlines dispone de vuelos que conectan las principales ciudades del país y en particular cualquiera de los puntos del circuito histórico en el norte (Bahir Dar, Gonder, Aksum y Lallibela).

Es posible reservar y hacer cambios de fechas prácticamente sin límite. Es aconsejable comprar los vuelos una vez en el país, más que hacerlo desde casa. En cualquier caso recomendamos no esperar al último día para reservar o comprar el vuelo, puesto que hay trayectos que se hacen con aviones muy pequeños y se llenan rápido.

Avión Fokker en la ruta entre Addis Ababa y Arba Minch
Avión Fokker en la ruta entre Addis Ababa y Arba Minch

Además, en caso de haber realizado una reserva es imprescindible reconfirmarla y/o pagarla al menos 3 días antes, o en caso contrario será anulada. En cualquier caso es aconsejable reconfirmar el vuelo el día antes de la salida.

Por otro lado, en cada vuelo hay que pagar 10 Birr adicionales en concepto de tasas de aeropuerto (si es posible es mejor pagarlas en el momento de comprar el billete que hacerlo en el propio aeropuerto).

En resumen, la opción de coger un vuelo interior tiene la ventaja de la ganancia de tiempo que supone y de que nos ahorramos el sufrimiento en ciertos trayectos de carretera.

El principal inconveniente, como siempre, es el precio, pero también añadiríamos el hecho de perder el contacto con el país real, y también que algunos itinerarios por carretera son realmente espectaculares, como es el caso del de Gonder a Aksum (atravesando las montañas Simien) o el de Addis Ababa a Bahir Dar (cruzando la garganta del Nilo Azul).

Ferrocarril. Sólo hay una línea de ferrocarril, la cual une Addis Ababa y Yibuti pasando por Dire Dawa, pero no parece aconsejable tomar en consideración esta opción, a no ser de que dispongamos de todo el tiempo del mundo.

En nuestro caso optamos por una combinación de autobuses y vuelos interiores. Estos últimos nos permitieron ganar tiempo y también tomarnos un respiro de los agotadores trayectos de autobús.

Encontraréis más detalles en la descripción de nuestro itinerario por Etiopía que sigue a continuación.

Clima

Dada la altura media a que se encuentran la mayoría de lugares visitados (Addis Ababa, circuito norte y Harar, por ejemplo) el clima es cálido cuando hace sol, pero se vuelve fresco o frío cuando no hace sol y sobre todo si llueve.

En Dire Dawa o en el sur, con una altura bastante inferior, las temperaturas ya son más altas. Con esto queremos decir que conviene llevar ropa de verano, pero también ropa de abrigo, porque a menudo hay cambios bruscos de temperatura.

Respecto a las lluvias, en las fechas de nuestra visita, llovió casi cada día en la mitad norte del país, aunque sólo llovía un rato y después paraba, y muchas veces llovía al atardecer o durante la noche.

Por lo tanto, la lluvia no es especialmente molesta para el viajero, pero hay que ir preparado con un impermeable o paraguas por si acaso. A cambio tenemos un paisaje absolutamente verde, muy agradable a la vista.

Diferencia horaria

+1 hora respecto del horario de verano de la España peninsular.

Además, el viajero debería tener presente las siguientes particularidades en cuanto al tiempo y las fechas en Etiopía:

• Etiopía no adoptó el calendario gregoriano revisado, tal como hizo el resto del mundo cristiano en el s. XVI, sino que continuó con el calendario juliano vigente hasta entonces, y así hasta hoy día.

Por lo tanto, el calendario etíope consta de 13 meses (el lema turístico del país es Ethiopia, 13 months of sunshine). Son doce meses de 30 días y un mes de 5 días (6 días si es año bisiesto).

El cambio de año se celebra coincidiendo con nuestro 11 de Septiembre. Concretamente, en nuestro día 11/9/2002 Etiopía ha pasado del año 1994 al 1995.

Por lo tanto, si visitáis Etiopía en esas fechas no os debería sorprender ver rótulos del tipo Happy new year y decoración navideña.

• En la hora Etiopía también funciona diferente, puesto que miden el tiempo en periodos de 12 horas que empiezan a las 6:00 y 18:00 horas, tal como también hacen en la cultura swahili, en Kenia y Tanzania.

Por este motivo la hora etíope lleva un decalaje de 6 horas respecto a la nuestra. Así, dada una hora en sistema etíope sólo hay que restarle 6 para obtener nuestra hora.

En muchos lugares, sobre todo a nivel oficial o en vuelos de avión, todo funciona con el sistema horario internacional, pero a nivel de calle suelen funcionar con el sistema etíope.

Esto es importante, sobre todo, con los horarios de autobuses, puesto que si nos dicen, por ejemplo, que un autobús sale a las 11:30 normalmente quieren decir que sale a las 5:30 (hora internacional). Ante cualquier duda siempre hay que pedir si la hora que nos dan es ethiopian time (hora etíope) o faranji time (hora extranjera).

Idioma

El amhárico (conocido en el país como amharinya) es la lengua oficial de Etiopía, junto con el inglés, y es la que se utiliza como vehículo de comunicación entre los diferentes grupos lingüísticos que conviven en el país.

No es difícil encontrar alguien, sobre todo en las ciudades, que hable un poco de inglés, pero a menudo este conocimiento se restringe a sólo unas palabras y frases comunes.

Por lo tanto, aprender unas cuántas palabras de amhárico facilitará el contacto con la población local. Además nuestro esfuerzo será sinceramente apreciado por la población local, ya que mostraremos una mayor integración en su cultura.

También va bien, a menudo, para cortar a niños que se hagan pesados o para evitar que nos cobren precios abusivos (ellos los denominan faranji price y es lo que nosotros denominaríamos precio de guiri).

En cualquier guía podréis encontrar más vocabulario, pero aquí tenéis unos cuántos vocablos muy útiles y fáciles de pronunciar para nosotros (entre paréntesis, el vocablo amhárico está escrito tal cual lo deberíamos pronunciar nosotros):

Hola (selam), Adiós (xau), Gracias (amesekenalu), Sí (ave), No (ei), O.K pero en un sentido muy amplio (ishi), Estación de autobuses (magnajariya), Café (buna), Leche (wotet), 1 (and), 2 (hulet), 3 (sost), 4 (arat), 5 (amist), 6 (sidist), 7 (sabat), 8 (simint), 9 (setegn), 10 (asir), 11 (asir and), 100 (meto), 1000 (shee).

También puede ser interesante conocer alguna palabra de tigrinya (la lengua específica y más utilizada en la región de Tigray) y de orominya (la lengua hablada en el sur de Etiopía, en la zona del valle del Rift, al oeste de Addis Ababa y en la región de Bale).

En cualquiera de las guías propuestas en esta página podréis encontrar algunas palabras y expresiones de uso común de estas dos lenguas.

Guías de viaje

Ethiopia, Bradt Publications (3ª edición, 2002). 530 pàgs. Precio 25'20 €

Ethiopia, Eritrea & Djibouti, Lonely Planet (1ª edición, Noviembre 2000). 520 pàgs. Precio 25'25 €

La guía Bradt da bastante más información práctica, y es más actual y detallada que la de Lonely Planet. A favor de esta última están sus mapas de ciudades y más información de precios que a veces no se encuentran en la Bradt.

Literatura relacionada

Dios, el diablo y la aventura de Javier Reverte. Plaza & Janés Ed. La historia de Pedro Páez, un jesuita español que descubrió las fuentes del Nilo azul, en territorio de Etiopía, a principios del s. XVII.

El Emperador de Ryszard Kapuscinski. Ed. Anagrama. Libro fascinante sobre el emperador etíope Haile Selassie, que gobernó Etiopía como monarca absoluto durando casi 50 años.

Etiopía: hombres, lugares y mitos, del misionero comboniano Juan González Núñez, editado en el año 1990 por la Editorial Mundo Negro. No se trata de un texto científico, académico, o de historia, pero a partir de algunos viajes del propio autor, estructura una historia nacional sencilla, sugestiva, con el elemento central de la presencia cristiana.

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Llegada a Addis Ababa y camino del lago Tana

ADDIS ABABA (I)

Cómo llegar

Iniciamos el viaje con un vuelo desde Barcelona a Londres Heathrow (1 hora 50 minutos), donde conectamos con otro desde Londres Heathrow a Alejandría (Egipto) (4 horas 20 minutos), donde hacemos una escala técnica de 40 minutos. Finalmente volamos de Alejandría a Addis Ababa (3 horas 45 minutos).

Si el vuelo llega de madrugada al aeropuerto de Addis Ababa, como fue nuestro caso, encontraréis la oficina de inmigración cerrada, por lo tanto, si no tenéis ya el visado, habrá que dejar el pasaporte en el aeropuerto y pasar a recogerlo al día siguiente (ver el apartado Visado).

En la terminal de llegadas del mismo aeropuerto hay una única oficina de cambio, del Commercial Bank of Ethiopia, que también cierra por la noche (ver el apartado Dinero).

De todos modos todo esto puede cambiar cuando se inaugure la nueva super-terminal, que a estas alturas, ya estaba prácticamente acabada. Y hay que pensar que dispondrá de más servicios...

Durante todo el día (de 6:00 a 20:00 horas) se pueden coger minibuses hacia el centro de la ciudad, a unos 6 km, por 2 Birr (hasta la zona de la Piazza, y menos si vamos a zonas más cercanas al aeropuerto), desde el parking que hay ante la terminal.

Los minibuses son de color azul y blanco, y no suelen ir demasiado llenos, lo cual permite ir cómodamente con el equipaje.

Antes de llegar a la zona de los minibuses os abordarán unos cuántos taxistas y/o comisionistas que os intentarán convencer de que tenéis que coger un taxi, dando razones de lo más diversas.

Pero si llegáis a una hora intempestiva entonces ya no queda más remedio que coger un taxi y negociar el precio, a pesar de que evidentemente no tendremos muchas alternativas.

Una buena idea es buscar otros viajeros interesados en ir a la misma zona para compartir el taxi, puesto que difícilmente conseguiremos un precio inferior a 9 US$ (precio total del taxi) para ir hasta el hotel Wutma, por ejemplo.

Dormir y comer

Nos quedamos en el hotel Debre Damo, en la zona de Yeka, lejos del centro, a pesar de que antes habíamos intentado el hotel Wutma, el hotel Baro y otros cercanos a la Piazza, pero los encontramos llenos. Es el problema de llegar tan tarde...

En el Debre Damo una habitación doble con baño y agua caliente cuesta 75 Birr, y aunque básica, es correcto y bastante tranquilo, puesto que da a un patio interior. Además, el hotel dispone de un bar donde se desayuna bastante bien, y el personal de recepción es muy servicial, cambiando dinero sólo a un precio ligeramente inferior al del banco.

En la calle Dej Jote, que sale de la esquina sudeste de la plaza De Gaulle o Piazza, está el restaurante Omar Khayyam, con decoración árabe y dónde sirven buena comida etíope y árabe.

Aquí podréis probar la injeera (plato nacional etíope) de carne o vegetal. Aquí, un plato abundante de injeera, bebida y café cuesta unos 11 Birr por persona.

Una pastelería muy recomendable, en la avenida Adwa, al nordeste de la Piazza, es la Soul Kid. El lugar es muy acogedor para pasar un rato mientras comemos un delicioso plum-cake y tomamos un café, y todo esto por 4 Birr.

Cosas a ver y hacer

Ver información sobre Addis Ababa en el apartado Addis Ababa (III) de esta misma guía.

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MOTA

Cómo llegar

Los 578 km de distancia que separan Addis Ababa y Bahir Dar suponen un día y medio de autobús. Es preferible comprar el billete el día antes del viaje en la estación principal de autobuses de Addis (junto al Mercato).

De Addis a Bahir Dar se puede ir por dos rutas diferentes: la vía oeste por Debre Markos y la vía este por Mota. Quizás la vía este es algo menos interesante, pero es bastante más corta en distancia y, sobre todo, en tiempo.

Con la compañía Ethiopia Cross Country Club el precio del trayecto vía Mota es de 50'7 Birr por persona.

Paisaje sobre la garganta del Nilo Azul
Paisaje sobre la garganta del Nilo Azul

En cualquier caso recomendamos hacer este trayecto por carretera y no en avión, puesto que el tramo de carretera comprendido entre Fiche y Dejen cruza la garganta del Nilo Azul y ciertamente es un trayecto muy espectacular.

Esta enorme garganta, de más de 1 km de profundidad, forma un admirable paisaje de terrazas verdes en las vertientes de las montañas, a veces cubierto por la niebla.

La pista empieza a descender siguiendo un trayecto imposible hasta llegar al fondo de la garganta, cruza el Nilo Azul por un puente construido por los italianos, e inicia el ascenso por el otro lado de la garganta.

Podéis intentar convencer al conductor del autobús para que se detenga un momento en algún punto, al inicio del descenso, para poder hacer fotos panorámicas. A nosotros nos costó, pero finalmente lo conseguimos.

El autobús sale de la estación principal de Addis en algún momento entre las 6 y 7 de la mañana, pero es recomendable estar en la estación a las 5:30 (cómo que los minibuses empiezan a circular a partir de las 6, y a estas horas tan tempraneras no hay demasiado movimiento por las calles oscuras de Addis, aconsejamos haber concertado un taxi el día antes para que nos pase a recoger por el hotel a una cierta hora).

Los primeros 300 km, hasta la bifurcación que hay pasado Dejen, son de carretera asfaltada combinada con tramos de pista, pero a partir de aquí todo es pista, con algunos tramos bastante horrorosos.

Pasado el punto de la bifurcación el paisaje se vuelve relativamente plano, dando lugar a tramos de pista con grandes rectas, entre verdes campos de cultivo y rebaños de vacas y ovejas.

En nuestro caso llegamos a Mota a las 17:30, después de 10 horas y media de autobús con sólo una parada de 20 minutos a las 10 de la mañana para desayunar/comer. Siete horas seguidas sin bajar del autobús fue un buen punto de inicio como preparación al fantástico mundo de los autobuses etíopes !!!

Dormir y comer

En Mota realmente hay muy pocas alternativas de alojamiento.

El más pasable es el hotel Tsiday, a unos 300 metros de la estación de autobuses. Es muy muy básico, con habitaciones alrededor de un gran patio central.

Escena de la cuidada ceremonia de preparación del café
Escena de la cuidada ceremonia de preparación del café

Estas habitaciones tienen una cama grande y nada más. El baño está fuera y aún es más básico. El precio está a la altura y la habitación sólo cuesta 10 Birr.

Para cenar recomendamos el restaurante del hotel Sheowa Ber, a sólo 50 metros del Tsiday, donde se puede pedir un plato de spaguetti, muy bueno, por sólo 7 Birr.

Aquí hay muchas posibilidades de poder contemplar la ceremonia de preparación del café, muy interesante.

A partir de las 20:00 h. este restaurante se convierte en el lugar de encuentro para beber cerveza, té o café (quizás porque tiene un pequeño grupo electrógeno que le suministra luz eléctrica cuando al atardecer este se corta en la zona).

Cosas a ver y hacer

MOTA. Se trata de un pequeño pueblo sin ningún interés, siendo normalmente un simple lugar de parada en la ruta terrestre entre Addis Ababa y Bahir Dar. Está situado a unos 370 km al noroeste de Addis Ababa.

En cualquier caso se puede pasear por la pista/calle principal y captar la vida en este lugar tan apartado del mundo. Eso sí, el paseo lo haremos rodeados de multitud de niños y curiosos que no pararán de decirnos cosas y pedir, y todo ello hablando en amaringlish (mezcla de inglés y amhárico).

Aparte de esto, hay alguna iglesia que puede tener cierto interés, como la de Weyzazirt Khidane Mihret o también la de Gonji Tewodros, pero están a más de 15 km de Mota y se necesita transporte privado y suficiente tiempo para hacer la excursión.

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Norte de Etiopía: Bahir Dar y el lago Tana, Gondar y Aksum

BAHIR DAR

Cómo llegar

Llegamos a las 5:45 h, andando en la oscuridad de la noche, a la pequeña estación de autobuses de Mota. El autobús a Bahir Dar acaba saliendo a las 6:30 h. El hecho de que se trata de la continuación del viaje del día anterior, con el mismo autobús y billete, no quiere decir que nos podamos relajar a la hora de abordar el autobús.

Tendremos que luchar como el primer día para conseguir un lugar decente. Los 110 km de trayecto hasta Bahir Dar se hacen en sólo 4 horas y transcurren por un bonito paisaje, con elevaciones del terreno, gargantas, ríos, campos y gente con animales andando por la pista.

Dormir y comer

El Ghion Hotel tiene una magnífica relación calidad-precio. Una habitación doble, tipo bungalow, muy espaciosa, tranquila y con baño privado y agua caliente cuesta 100 Birr, pero regateando un poco se llega fácilmente a pagar 60.

El jardín del hotel, bonito y bien situado, se extiende hasta el mismo borde del lago Tana. Además el hotel tiene otros servicios como bar, restaurante (un poco caro), o alquiler de bicis. También dispone de barcas propias para hacer la visita a los monasterios del lago.

Su mànager, Mr. Bisrat Weldu, a pesar de su hiperactividad que lo hace estar en cincuenta cosas a la vez, siempre está disponible para poder discutir personalmente con él los precios y detalles de los servicios que ofrece.

Un lugar más económico, sólo 20 Birr, pero mucho más ruidoso (está sobre un bar-restaurante), básico y con baño compartido es la Tana Pension, a 200 metros de la estación de autobuses.

Para comer una buena recomendación es el Restaurante Enkutatash, detrás del edificio de telecomunicaciones.

Su mejor especialidad es el fish cottelet, un plato muy completo con filetes de pescado empanado con ensalada, pasta, arroz, patatas fritas y pan. Todo ello cuesta 10 Birr.

Otra especialidad es el fish goulash, compuesto de porciones de pescado con una salsa picante. La cerveza local Bedele cuesta 3 Birr y es bastante buena. Una Coca-cola cuesta 2 Birr.

También es muy recomendable el restaurante y pastelería de la Tana Pansion. El restaurante está en el primer piso y tiene una terraza con mesas que es una magnífica atalaya sobre la calle principal de la ciudad. Los precios están muy bien, costando 8 Birr un fish cottelet y 5 Birr un plato de spaguetti.

Otra opción, menos recomendable, es el restaurante Ethio-Españolito (se llama así porque el propietario es etíope y ahora vive en España) y está detrás del edificio del hotel Decir Anbessa.

En el capítulo de pastelerías y cafeterías también recomendamos el Café Mugera, enfrente del Hotel Ghion. Un café con leche y una pasta cuestan 2 Birr.

Cosas a ver y hacer

BAHIR DAR (también podéis ver escrito el nombre como Bahar Dar). Esta capital provincial es, en nuestra opinión, uan de las ciudades más bonitas y ordenadas urbanísticamente que podéis encontrar en Etiopía.

Quizás influye bastante el hecho de estar al mismo borde del lago Tana... En cualquier caso es agradable pasear por sus amplías avenidas con palmeras.

Un paseo muy recomendable es el que nos lleva hacia el puente del Nilo Azul, muy cercano al lugar de nacimiento de este río. Este puente está a unos 2'5 km del hotel Ghion siguiendo la orilla del lago Tana.

Desde el mismo puente y mirando en dirección al lago se pueden ver las fuentes del Nilo Azul y, según la hora del día y con mucha suerte, es posible ver algún hipopótamo.

Ciertamente ni el puente ni la vista del río desde este punto tienen mucho encanto, al menos si lo comparamos con las fuentes del Nilo Blanco, ubicadas en Jinja (Uganda). Aún así reiteramos nuestra recomendación de hacer este paseo.

Si continuamos la pista más allá del puente y a 200 metros giramos a la derecha en dirección a la montaña de Bezawit, y andamos unos 3 km más, se llega al palacio de Haile Selassie.

Nosotros no podemos recomendar ni desaconsejar esta excursión al palacio de Haile Selassie porque no la hicimos, pero parece que no vale la pena. No hay transporte público para llegar hasta allá. El palacio no es visitable y está prohibido hacer fotos desde su exterior. Sólo queda la posible vista desde la cima del cerro donde se encuentra.

Volviendo hacia el centro de Bahir Dar por el mismo camino recomendamos hacer una parada en el Hotel Tana. Este hotel está ya un poco decrépito, pero tiene un magnífico jardín bien situado junto al lago, con multitud de pájaros, donde es muy agradable tomar un refresco y disfrutar de la paz y relax de un entorno tan bonito, justificando así el sobreprecio a pagar (una Coca-cola cuesta aquí 4 Birr).

También se puede visitar el mercado principal de Bahir Dar, 200 metros al sur de la estación de autobuses, cualquier día, pero especialmente los sábados, día en que hay más actividad.

Otra posible excursión es ir andando hasta Weyto, en el límite oeste de Bahir Dar, donde es posible ver como se construyen las barcas de tankwa (papiro) que todavía se pueden ver navegar por el lago Tana.

Para llegar hasta Weyto hay que andar unos 2 km desde el hotel Ghion, siguiendo el paseo que bordea el lago, en dirección al aeropuerto, en la península de Zege.

MONASTERIOS DEL LAGO TANA. La visita a los monasterios que hay repartidos entre la península de Zege, algunas islas y otros puntos del lago Tana es obligada si visitamos Bahir Dar.

Su principal interés radica en las pinturas interiores de alguno de ellos o los tesoros que guardan otros (como libros antiguos u otras reliquias monásticas de siglos atrás). En conjunto son unos 20 monasterios y en algunos de ellos sólo se permite la entrada a los hombres (!).

Algunas de las islas sobre el lago Tana
Algunas de las islas sobre el lago Tana

Si no se dispone de mucho tiempo y dinero, entonces recomendamos contratar una barca para hacer una visita de medio día a los monasterios más cercanos a Bahir Dar, especialmente los de Ura Khidane Mihret y Azwa Maryam en la península de Zege, Kebren Gabriel o Debre Maryam.

De todos modos, en la negociación del precio de la barca se debe dejar claro cuáles quedan incluidos en el precio o indicar cuales son nuestras posibles preferencias al respecto.

Igualmente recomendamos contratar la barca directamente a quien disponga de una, puesto que mucha gente en la calle se ofrece, pero siempre suelen ser intermediarios que encarecen el precio y nos pueden dejar colgados si no consiguen una barca en las condiciones pactadas.

Nuevamente recomendamos negociar directamente con el manager del hotel Ghion, puesto que dispone de barca y está abierto a discutir el precio y el itinerario. Nosotros lo hicimos así y nos fue bastante bien, puesto que conseguimos un buen precio de 200 Birr para ir solos en una barca y hacer un itinerario de cinco horas que se describe a continuación:

Lago Tana. Sólo el hecho de navegar por este lago mítico ya justifica la excursión. La barca empieza dirigiéndose a la isla de Kebren Gabriel, pero por el camino encontramos unas colonias de pelícanos que se encuentran sobre unas rocas que emergen unos centímetros del agua.

El barquero se acerca a los pelícanos con el motor casi parado para no hacer ruido y asustarlos, lo cual permite verlos de cerca.

Sidi Iesus. La primera parada está en una isla muy pequeña donde se encuentra el monasterio de Sidi Iesus. Justo es decir que no tiene ningún interés en sí, pero es interesante para ver como vive la comunidad de monjes y monjas que lo habitan, muy amables y que nos dan a probar algunos productos locales.

En el camino del embarcadero de la isla al monasterio se fácil ver plantas silvestres de café.

Kebren Gabriel. Navegando sólo unos pocos metros más allá se llega a la isla vecina, donde está el monasterio de Kebren Gabriel. Este es el único de todos los monasterios de este itinerario donde no se permite el acceso a las mujeres, quedándose estas acompañadas por un monje en la zona de la embarcadero.

En este caso el interés del monasterio es que posee la biblioteca de libros antiguos más grande de toda la región. Ver el contenido del museo (desde el dintel de la puerta) y entrar a la iglesia cuesta 20 Birr. Creemos que no vale la pena pagar este precio, pero allá cada cual...

En cualquier caso sí que es bonito el camino de subida al monasterio y su emplazamiento elevado sobre la isla.

Península de Zege. La siguiente parada es en esta península, en el embarcadero más cercano a los monasterios a visitar. En este embarcadero hay unos cuántos chicos dispuestos también a hacer de guías. Si no queréis guía y deseáis llegar al monasterio solos entonces hay que coger el camino de la izquierda al salir del embarcadero e ir siguiendo siempre el camino más ancho.

La entrada al monasterio de Ura Khidane Mihret y edificios anejos cuesta 20 Birr, pero aquí el precio está más que justificado, puesto que seguramente se trata del monasterio más impresionante de todos los del lago Tana.

La iglesia del monasterio es de planta circular, bastante grande, y en su interior encontramos las magníficas pinturas religiosas sobre motivos bíblicos. La base de las pinturas son paredes de barro y paja recubiertos con ropa de algodón, y las propias pinturas están hechas con tintes naturales. Realmente son una filigrana.

Después de ver la iglesia también se visita el museo, donde se exponen coronas y ropas reales, libros muy antiguos y otros objetos igualmente interesantes. Por último se puede visitar el comedor donde se reúnen los monjes a comer injeera y beber tella (cerveza local hecha artesanamente con maíz).

Libro antiquísimo, una de las muchas reliquias de Debre Maryam
Libro antiquísimo, una de las muchas reliquias de Debre Maryam

Cercano a este monasterio, en el camino de vuelta al embarcadero, se puede visitar el monasterio de Azuwa Maryam, el cual tiene también algunas pinturas interesantes.

Debre Maryam. Después de un buen rato de navegación por el lago se llega al embarcadero del monasterio de Debre Maryam, situado en su punto donde nace el Nilo Azul en el lago Tana.

El lugar es muy bonito y evocador, con plantas de papiro en las orillas del incipiente río, pájaros a ras de agua y algún hipopótamo.

Para llegar al monasterio hay que andar desde aquí unos 100 metros entre campos. La entrada al monasterio de Debre Maryam cuesta 15 Birr.

A pesar de que las pinturas que tiene Debre Maryam no son comparables a las de Ura Khidane, sí tiene muchos objetos interesantes de ver: copas, jarrones y, sobre todo, libros antiquísimos, auténticas filigranas sobre hojas de piel que se conservan admirablemente bien.

El monje responsable de las visitas al monasterio es muy simpático y amable.

El recorrido por el lago Tana se acaba retornando al embarcadero origen, después de más de cinco horas fantásticas de navegación y visitas.

CASCADAS DEL NILO AZUL. También son conocidas localmente con los nombres de Tis Abay (humo del Nilo) o Tis Isat (el agua que humea), y son una de las cascadas más espectaculares de África.

Cuando al río se encuentra en el máximo de caudal tienen una anchura de unos 400 metros y una caída de 45 metros, llenando el aire de microscópicas gotas de agua en centenares de metros alrededor, dando lugar a un microclima que posibilita la existencia de una frondosa vegetación que tiñe de verde toda la zona circundante.

Todo ello es un maravilloso espectáculo para los sentidos. En las fechas de nuestra visita, al final de la temporada de lluvias, el Nilo tenía un caudal considerable, lo cual nos permitió ver las cascadas en su máximo esplendor.

Por otro lado también es recomendable hacer este visita por la mañana, antes del mediodía, para poder contemplar el vistoso arco iris que se forma por el efecto de los rayos de sol sobre las microgotas.

Las cascadas del Nilo Azul de Tis Isat
Las cascadas del Nilo Azul de Tis Isat

Esta es una excursión de una mañana y se puede hacer perfectamente por libre.

Recomendamos llegar a la estación de autobuses de Bahir Dar a las 5:45 h. de la mañana o antes.

Si todavía no está abierta se puede aprovechar para desayunar en la cafetería Galaxy, frente a la puerta.

Cuando se abren las puertas de la estación hay que darse prisa en averiguar el vehículo que va a Tis Abay y una vez localizado comprar el billete con la máxima celeridad para evitar tener que esperar el siguiente, puesto que no parece haber mucha frecuencia.

Este vehículo es un pick-up con cabina-remolque para pasajeros.

El trayecto de 32 km de pista que separan Bahir Dar y Tis Abay se hace en unos 80 minutos y cuesta 3'60 Birr.

Una vez llegamos al pequeño pueblo de Tis Abay hay que ir a la ticket office que hay al final de la pista que hace de calle principal (a sólo 50 metros de donde para el transporte). Es una pequeña caseta a la izquierda. La entrada cuesta 15 Birr.

En este punto ya es posible que hayan aparecido unos cuántos candidatos a guías improvisados, aduciendo que el camino es muy difícil y que es muy fácil perderse, entre otras muchas historias increíbles (se debe reconocer que son muy perseverantes).

Tampoco es cierto, como dice alguna guía, que si no se coge un guía entonces los niños se dedican a echar piedras, o al menos nosotros no tuvimos problemas de este tipo.

El camino que se debe seguir para llegar al salto es el siguiente: a 30 metros de la ticket office coger la calle de la izquierda y salir del pueblo bordeando la central hidroeléctrica (debe quedar a nuestra izquierda).

Al salir del pueblo, a 1 km más o menos del punto anterior, coger un puente a la izquierda y seguir recto otro kilómetro hasta llegar al parking de coches y control de tickets. En este camino tenemos que encontrar una valla metálica a nuestra izquierda que corresponde también a la central hidroeléctrica.

El puente portugués, camino de las cascadas del Nilo Azul
El puente portugués, camino de las cascadas del Nilo Azul

Desde el punto de control de tickets hay que descender por un camino lleno de rocas y vegetación hasta encontrar el bonito puente portugués (denominado así porque fue construido por los portugueses a principios del s. XVII).

Pasado este puente seguiremos por un camino de subida que pasa por entre unas pocas casas y paradas de recuerdos.

A 50 metros de un alto baobab que hay a la izquierda del camino se llega a la cima de un pequeño cerro y al bajar por la otra vertiente ya podremos empezar a ver las sucesivas cascadas, de menos a más grande.

Cómo ya hemos dicho antes, todo ello es sencillamente espectacular.

Después de contemplarlas desde varias atalayas naturales se puede volver al pueblo por el mismo camino o bien dando una vuelta circular, bajando por unos campos hasta la base de la cascada, subir por el otro lado y cruzar el Nilo con una tankwa o embarcación de papiro hasta el pueblo.

Para llevar a cabo esta segunda alternativa quizás sí es recomendable ir acompañado de alguien que conozca el terreno y tener en cuenta que en temporada de lluvias la gran corriente del río puede desaconsejar navegar por él con embarcaciones tan débiles.

Por cuestiones de tiempos nosotros volvimos al centro de Tis Abay por el mismo lugar que habíamos venido. De nuevo en el pueblo hay que tener paciencia y esperar a que salga algún autobús de vuelta a Bahir Dar (nosotros tuvimos que esperar 3 horas y media). El último autobús sale sobre las 15 h.

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GONDAR

Cómo llegar

Es conveniente comprar el billete de autobús de Bahir Dar a Gondar el día anterior (antes de las 18 h.) en la estación de Bahir Dar. El trayecto cuesta 20 Birr.

Nuestro autobús acabó saliendo de Bahir Dar a las 6:55, pero, como siempre, es conveniente llegar a la estación antes de las 5:45. Los aproximadamente 150 km de distancia son de pista en bastante buen estado (los últimos 10 km están asfaltados), lo cual permite al autobús ir más rápido que de costumbre y hacer el trayecto en unas 4 horas y cuarto.

Dormir y comer

En la Belegez Pension una habitación pequeña con cama grande, baño privado, agua caliente y muy tranquila cuesta 60 Birr. Es bastante nueva y todo está muy limpio. Además, su manager es muy amable y servicial.

Para comer una alternativa económica es Tana Snacks. El lugar es bastante cutre, pero se come bien, sobre todo pescado. Un fish cottelet cuesta 7 Birr.

Otra opción, de más nivel, es el restaurante del Circle Hotel, donde se puede pedir un plato de cordero asado muy bueno por 12 Birr (es la especialidad de la casa). En el restaurante Mine Fogera, al otro lado de la plaza de donde se encuentra el Fogera Hotel, un plato de carne asada, una Coca-cola y un té cuesta 10'5 Birr.

En la calle principal de Gondar hay unas cuantas cafeterías.

Cosas a ver y hacer

GONDAR (también se puede ver escrito como Gonder) fue la antigua capital imperial de Etiopía entre los siglos XVII y XIX. Por esta razón en la ciudad de Gondar (y alrededores) encontramos numerosos puntos de interés para el viajero:

Patrimonio de la Humanidad Fasil Ghebbi o Recinto Real (declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 1979). Esta ciudadela, del siglo XVII, es una área cerrada de 70.000 m2 que contiene seis castillos, así como edificios auxiliares, túneles y pasadizos.

Imagen del Fasil Ghebbi (Recinto Real) de Gondar
Imagen del Fasil Ghebbi (Recinto Real) de Gondar

Realmente sorprende mucho encontrar estos castillos aquí, en un país africano. No en vano Gondar también es conocida como la Camelot de África. El lugar es fantástico y es muy agradable de visitar.

De todos los castillos el mejor y más conservado es el castillo de Fasilidas, a pesar de que ahora está cerrado al público por obras en su interior (parece que quieren hacer un museo).

La planta baja del castillo de Mentewab es ahora una biblioteca pública adonde vienen niños y niñas a leer.

La visita al recinto se puede hacer perfectamente en dos o tres horas y la entrada cuesta 50 Birr. Esta entrada sólo sirve para una sola vez (en alguna guía dice que es válida para todo el día), aunque vale también para la visita a la piscina de Fasilidas en el mismo día.

El recinto está en la zona central de Gondar y su entrada principal está situada en el lado oeste.

Piscina de Fasilidas. Esta construcción, atribuida al emperador Fasilidas, seguramente siempre tuvo una función ceremonial religiosa. Consta de una gran piscina rectangular y un pequeño edificio anejo de dos pisos, rodeados por un muro que cierra el recinto.

Piscina de Fasilidas
Piscina de Fasilidas

El lugar es muy tranquilo y especialmente bonito por la frondosa vegetación, que lo hacen un lugar muy sombrío. Además sobre el muro han arraigado algunos árboles de tal forma que recuerdan algún templo de Angkor en Camboya.

Por todo ello es muy recomendable su visita.

Para entrar aquí vale la misma entrada a Fasil Ghebbi, pero se debe hacer en el mismo día. No se puede comprar una entrada separada sólo para la piscina ni hay lugar de venta en el mismo lugar.

También puede pasar que aunque lleguéis hasta aquí en horario de visita no haya nadie que abre la puerta de entrada.

Si después de buscar a esa persona y dar la voz de aviso no aparece (a nosotros nos pasó) podéis optar para abrir vosotros mismos la puerta, puesto que sólo hay una aldaba sin candado.

Este lugar se encuentra en 2 km al oeste de la Piazza de Gondar, junto a la carretera a Bahir Dar y viene casi de paso para ir a Kuskuam. Para llegar hasta aquí se puede hacer a pie, preguntando para no perderse por las calles, o bien cogiendo un minibús que cuesta 1 Birr en la salida oeste de la Piazza (pedir por Fasil's pool), ante el supermercado Ras Dashen.

Debre Birhan Selassie. Esta iglesia se encuentra a 1'5 km al este de la plaza central o Piazza y es la única construida durante el imperio gondarí, a finales del s. XVII, que sobrevivió entera a la destrucción generalizada de los derviches sudaneses.

Pinturas murales en el interior de Debre Birhan Selassie
Pinturas murales en el interior de Debre Birhan Selassie

Su principal interés no es tanto el edificio en sí, si no las magníficas pinturas que aloja en su interior, tanto en las paredes como en el techo.

Especialmente este último, decorado con pinturas de 80 caras de querubines mirando en todas las direcciones, es seguramente una de las estampas más típicas de Etiopía y más reproducida en postales y recuerdos.

La entrada a la iglesia cuesta 15 Birr y es de visita obligada si estamos en Gondar.

Como curiosidad, decir que el aspecto exterior de la iglesia, de piedra, recuerda un poco al de las iglesias del Pirineo.

Centro de Gondar. Además de las visitas imprescindibles ya mencionades también recomendamos pasear por las calles de la zona central de Gondar.

En la misma calle de la oficina de Turismo se puede ver por fuera el palacio Ras Mikael Suhal (no es visitable). También se puede pasear por la calle que va al mercado y la estación de autobuses o ir en dirección al Fogera Hotel.

En algunas calles del centro, vemos circular los garis (carros tirados por un caballo que transportan pasajeros o mercancías) y a muchos etíopes vestidos con la vestimenta tradicional, y todo esto con los castillos de telón de fondo. Es fácil trasladarse con la imaginación a la Edad Media.

Kuskuam. Se trata de otro recinto real, lugar de retiro para la emperatriz Mentewab, en lo alto de un pequeño cerro, con una magnífica vista sobre Gondar y el Fasil Ghebbi.

Kuskuam está en un estado bastante ruinoso y descuidado, ya que que la vegetación cubre buena parte del recinto. Aún y así es una excursión muy recomendable por el lugar en sí y por su entorno de paz absoluta.

Dentro del recinto se encuentran los restos del palacio principal y algunos edificios anejos, donde todavía se pueden apreciar algunos detalles, como figuras de animales y cruces en las paredes de la enorme sala de banquetes.

También encontramos la iglesia de Kuskuam Maryam, reconstruida durante la ocupación italiana, donde se guardan los huesos de Mentewab.

La entrada al recinto cuesta 15 Birr. Kuskuam está a 5 km del centro de Gondar y para llegar a él se debe coger un minibús (cuesta 1'20 Birr) en la salida oeste de la Piazza y preguntar por el Medical College, en la carretera hacia Bahir Dar.

Cuando bajéis delante del Medical College hay que recular unos 100 metros por la carretera y coger a la izquierda una pista con un fuerte desnivel hacia arriba. Seguir esta pista todo el rato durante 1'5 km y se llega a Kuskuam, pasando antes por un punto donde hay una vista excelente de Gondar, y cruzando un pequeño núcleo de casas.

Para volver a Gondar desde Kuskuam hay que andar por la pista hasta la carretera y allá esperar un minibús que vaya hacia el centro.

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AKSUM

Cómo llegar

No hay un autobús directo que haga el trayecto desde Gondar a Aksum. Este se debe hacer en dos tramos: Gondar-Shire (unos 200 km) y Shire-Aksum (60 km).

Cómo siempre, es conveniente comprar el billete a Shire (también conocido como Inda Selassie) el día antes en la estación de autobuses de Gondar (cuesta 45 Birr).

Nuestro autobús acabó saliente a las 6:55 h. Hasta Aksum todo es pista, excepto los primeros 3 km a la salida de Gondar que están asfaltados.

Una buena parte del trayecto entre Gondar y Shire transcurre por el Parque Nacional de las montañas Simien y por lo tanto este trayecto es sencillamente se-pec-ta-cu-lar, y no nos lo deberíamos perder por nada del mundo.

En los últimos kilómetros antes de llegar a Shire la pista mejora al hacerse más lisa, llana y tener muchos tramos rectos.

Llegamos a Shire sobre las 16 h., destrozados por el largo viaje, pero estamos de suerte y todavía estamos a tiempo de coger el último autobús entre Shire y Aksum.

Este autobús sale a las 16:30 h. y cuesta 10 Birr. A pesar de que la pista no es mala, acabamos tardando casi 2 horas y media en recorrer los 60 km a Aksum, debido principalmente a incontables paradas.

Eso sí, este autobús resulta ser un servicio puerta a puerta y nos deja ante el hotel que hemos escogido. Han sido sólo 13 horas de autobús (!).

En el caso de llegar demasiado tarde a Shire para conectar con el autobús a Aksum hay que hacer noche en esta ciudad y continuar viaje al día siguiente. Hay mucho transporte de Shire a Aksum.

Detrás mismo de la estación de autobuses de Shire está el National Hotel. El resto de hoteles de Shire parecen estar ya bastante alejados de la estación.

Dormir y comer

El Hotel Africa está situado en la calle principal de Aksum y es el favorito de los viajeros (y al parecer también del personal de la sección humanitaria de Naciones Unidas, puesto que el patio interior está lleno de sus vehículos Toyota).

Una habitación básica con cama grande, baño privado y agua caliente cuesta 50 Birr. Pueden haber cortes de luz y también experimentamos problemas con la presión del agua de la ducha, pero suponemos que esto también pasa en el resto de la ciudad (es recomendable llevar una linterna).

Por lo demás creemos que tiene una buena relación calidad-precio y el personal es bastante atento. Además tiene otros servicios, como bar, restaurante, lavandería, Internet, y autobús gratuito al aeropuerto.

Para comer, el restaurante del Hotel Africa es igualmente muy recomendable. Todos los platos cuestan entre 6 y 10 Birr. Un lugar de más nivel es el restaurante del Hotel Ramhai, pero los platos cuestan casi el doble.

Cosas a ver y hacer

Patrimonio de la Humanidad PARQUE NACIONAL DE LAS MONTAÑAS SIMIEN (declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1978). El origen geológico de estas montañas las hace casi únicas en el mundo y sólo las montañas Drakensberg de Suráfrica se formaron del mismo modo y son de aspecto similar. Su cumbre más alta es el Ras Dashen, de 4.550 metros de altura.

Aproximadamente al cabo de 2'5 horas de salir de Gondar (90 km) el autobús se detiene para desyunar en Debark. Este pequeño pueblo, situado a una altitud bastante considerable, suele ser el campo base para todos los trekkings por las montañas Simien.

Calle de Adi Arkay, con las montañas Simien de fondo
Calle de Adi Arkay, con las montañas Simien de fondo

En él se encuentran las oficinas del parque y también se pueden comprar algunas cosas básicas necesarias.

Unos pocos kilómetros más allá de Debark, reemprendiendo de nuevo el viaje a Shire, la pista entra en el área del parque y comienza un espectáculo alucinante, no apto para personas con vértigo.

La pista entre Debark y Adi Arkay desciende casi 2.000 metros por entre las montañas.

La pista a menudo va colgada sobre abismos sin final, con curvas de 180º sin protecciones laterales, y a veces bajo saltos de agua (algunos de decenas de metros de altura) que caen por las paredes de roca directamente sobre la pista. Es realmente impresionante.

A las 13:00 llegamos al pequeño pueblo de Adi Arkay, donde el autobús se detiene 10 minutos para descansar un poco. En esta parada se puede aprovechar para mirar al horizonte y contemplar un paisaje espectacular formado por los pináculos puntiagudos de las Simien (este skyline recuerda enormemente al del Canyon Valley en Arizona).

Patrimonio de la Humanidad AKSUM (declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1980). A pesar de que en un pasado muy lejano (siglos antes del nacimiento de Cristo) fue la capital del imperio aksumita y cuna de una gran civilización, hoy en día es una modesta ciudad rural muy tranquila.

En ella se encuentran esparcidos restos de palacios, tumbas, estelas e inscripciones. Quizás lo que más sorprende es saber que aún está por excavar la mayor parte de restos arqueológicos de Aksum.

Pero nuestra opinión es que Aksum es menos interesante, en conjunto, que Bahir Dar, Gondar o Lallibela, a no ser que se tenga un gran interés en la arqueología, pero también pensamos que, a poco que se pueda, vale la pena hacer el esfuerzo de llegar hasta aquí.

La ruta a través de las montañas Simien o la tranquilidad de Aksum ya justifican por sí sólo el llegar hasta aquí.

Con esto sólo queremos decir que en caso de no poder visitar las cuatro ciudades del circuito histórico del norte de Etiopía por falta de tiempo, nosotros prescindiríamos de Aksum.

Partiendo del Hotel Africa y yendo hacia el oeste, en dirección al museo, lo primero que encontramos, detrás de la oficina de Ethiopian Airlines, es la tumba del rey Basan y otras tumbas anejas excavadas a la pared de roca.

Muy cerca de aquí está el parque del rey Ezana, donde podemos ver pilares, estelas y un bloque de piedra con inscripciones en Ge'ez (amhárico antiguo), Griego y Sabaean.

El siguiente punto de interés puede ser el museo de Aksum. Aquí se puede comprar la entrada (50 Birr) que da acceso a todos los lugares arqueológicos de Aksum para todos los días de nuestra visita.

Nosotros decidimos no pagar la entrada. Otros viajeros nos habían avisado de que en muchos de los lugares arqueológicos no es necesario entrar (se ve perfectamente desde fuera) y además sólo pensábamos dedicar un día entero a Aksum.

Detrás del museo está la iglesia de Tsion Maryam. Parece ser que esta fue la primera iglesia que se construyó en África (en el s. IV), pero la que podemos ver ahora es una construcción que llevó a cabo el emperador Fasilidas en el s. XVI, puesto que la original fue destruida.

Se comenta que en un lugar muy custodiado de esta iglesia se encuentra el Arca de la Alianza, pero no hay ninguna posibilidad de verla, puesto que, según parece, sólo hay ahora una persona viva que la ha visto y es el guarda actual.

El acceso a esta iglesia y a un museo anejo construido por la esposa de Haile Selassie cuesta 60 Birr y la entrada está prohibida a las mujeres. Nosotros optamos por no visitarla porque también nos habían llegado comentarios de que el precio es exagerado en relación al valor real de lo que hay a ver. En cualquier caso se puede dar una vuelta por los jardines exteriores.

Pocos metros al norte de Tsion Maryam está el campo principal de estelas, el cual contiene unas 75 estelas de varias formas y tamaños. El campo de estelas es visible desde fuera del recinto cerrado.

Alguna de ellas, como la estela de Ramhai, tenía unos 33 metros de altura, pero ahora está dispersa por el suelo, partida en trozos. De las que quedan en pie, la estela más alta es la estela de Ezana, con una altura de 23 metros.

Siguiendo el camino que hay hacia el nordeste del campo de estelas encontramos primero el camino asfaltado de subida al Yeha Hotel.

Recomendamos subir hasta ahí, ya que las vistas son muy buenas sobre el campo principal de estelas, así como de una parte de Aksum. También es un buen lugar para tomar una bebida en un entorno agradable.

Volviendo abajo e inmediatamente a la derecha encontramos la piscina de la Reina de Shaba, llamada así porque la leyenda dice que la construyó la mítica reina. Actualmente no es nada más que un gran depósito con paredes de cemento.

Medio kilómetro más allá, a la izquierda, hay una pequeña barraca donde se guarda la tabla trilingüe. Esta sólo se puede ver si se tiene la entrada y si el guarda del lugar se encuentra aquí para abrir la puerta de la caseta (en el momento de nuestra visita no había nadie y la puerta estaba cerrada con candado).

Andando 1 km más llegamos al palacio de Kaleb, del cual sólo quedan los restos, visitables sólo con la entrada.

Vista del monasterio de Pantaleon, sobre un cerro
Vista del monasterio de Pantaleon, sobre un cerro

Siguiendo nuestra excursión y andando una media hora más de subida por un precioso camino entre piedras y árboles euforbia se llega al monasterio de Pantaleon, situado sobre un pequeño cerro desde el cual hay una buena vista de los alrededores.

El monasterio se puede visitar libremente, pero la entrada a la iglesia cuesta 15 Birr y sólo está permitida a los hombres.

Para volver al centro de Aksum se puede deshacer el camino seguido hasta aquí o bien coger un atajo, campo a través, bajando por el cerro en dirección a la ciudad y llegando a la calle principal de Aksum, tras pasar por delante del hotel Ramhai.

Todo este circuito es muy recomendable: además de los restos arqueológicos nos permite ver bonitos paisajes rurales.

Unos 3 km al oeste del Africa Hotel, ya en las afueras de Aksum y sobre la carretera a Shire, se encuentra el campo de estelas Gudit, formado por decenas de pequeñas estelas lisas y con no más de 2 metros de altura. El conjunto es perfectamente visible desde el borde del campo de hierba donde se encuentran.

Al otro lado de la carretera están los restos del palacio Dongar, también conocido como el palacio de la Reina de Shaba. Para visitar el palacio también hay que tener la entrada, pero desde fuera se puede ver bastante bien.

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Lallibela y ruta hacia Arba Minch y el sur de Etiopía

LALLIBELA

Cómo llegar

Para ahorrarse los dos días de viaje que suponen los aproximadamente 475 km de carretera (vía Adwa, Aby Aday y Sekota) entre Aksum y Lallibela no hay duda que la mejor alternativa es el avión.

El precio de este vuelo de Ethiopian Airlines es de 64 €. Nosotros lo habíamos reservado y comprado días atrás en la oficina de Ethiopian Airlines en la Piazza de Addis Ababa, pero posteriormente en Aksum pudimos cambiar sin problemas la fecha final del vuelo (a pesar de que los cambios siempre están naturalmente sujetos a la disponibilidad de plazas en el vuelo en cuestión).

El aeropuerto de Aksum está a 5 km del centro y para llegar a él lo mejor es coger el servicio gratuito de minibús del Africa Hotel (si se está hospedado en él).

El vuelo sale a las 10:50, pero es conveniente estar en el aeropuerto a las 9:00 para pasar con tranquilidad los sucesivos controles de pasaporte y equipaje (aún se hace manualmente y el equipaje se revisado con lupa).

Cómo en todos los vuelos interiores, en el momento de hacer el check-in hay que pagar 10 Birr en concepto de tasas de aeropuerto. El trayecto se hace en un Fokker 50 de hélices y el vuelo dura 40 minutos.

Llegados al mini-aeropuerto de Lallibela debemos buscar un transporte para ir hasta Lallibela, a 25 km del aeropuerto. Es importante estudiar todas las alternativas que se nos presenten en la terminal o fuera de ella y regatear para obtener un buen precio, porque los precios ofrecidos suelen ser caros.

La agencia oficial NTO cobra 50 Birr por plaza, pero se puede conseguir pagar 25 Birr regateando con alguna de las otras agencias. El trayecto de 25 km y 30 minutos a Lallibela transcurre por una carretera asfaltada que sube hasta los 2.630 metros de altura en los que se encuentra el centro de la población.

Dormir y comer

En el Hotel Asheton una habitación con dos camas grandes, baño privado, agua caliente y que da en un patio interior cuesta 80 Birr, pero regateando se puede obtener por 70 Birr. También tiene bar y restaurante.

Después de ver otros hoteles, como el Seven Olives Hotel (25 US$ por una habitación del mismo estilo que la de el Asheton) o el Fikre Selam Hotel (sólo 25 Birr, pero es muy básico), pensamos que el Asheton tiene una buena relación calidad-precio.

Para comer o cenar una alternativa es el restaurante Blue Lal (también conocido como Chez Sophie) donde una pizza bastante buena cuesta 12 Birr. También está bastante bien el restaurante Blue Nile, en la calle de bajada a la ticket office de las iglesias.

Otro lugar es el restaurante del propio Asheton Hotel, algo más caro que el resto y sin nada remarcable.

En la plaza central de Lallibela tenemos la cafetería Shallom, un buen lugar para sentarse en su terraza y contemplar el panorama mientras probamos un delicioso té con canela. Justo al lado está la cafetería John, similar a la anterior.

Cosas a ver y hacer

LALLIBELA. Este pequeño pueblo, también conocido como la Petra de África, y sus maravillosas iglesias talladas en la roca son una visita obligada en un recorrido por la Etiopía histórica.

Está situado a una altura de 2.630 metros y prácticamente incomunicado del resto del mundo hasta hace relativamente poco, por lo que Lallibela mantiene un aire medieval que lo hace único en el mundo cristiano.

Desde el año 1997 ya se puede llegar hasta aquí durante todo el año, porque la carretera principal ahora es transitable en la época de lluvias. Esto no quiere decir que el viaje por tierra sea fácil, con lluvia o sin ella.

Por otro lado, es absolutamente recomendable llevar suficiente dinero en efectivo, puesto que no hay ni un banco donde cambiar en toda la zona.

Patrimonio de la Humanidad Iglesias talladas en la roca (declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 1978). La leyenda dice que, en un intento de crear una Jerusalén en territorio africano, el rey Lallibela ordenó la construcción de estas iglesias durante su reinado, entre los s. XII y XIII.

Recorriendo los pasadizos entre las iglesias de Lallibela
Recorriendo los pasadizos entre las iglesias de Lallibela

Pero la diferencia de estilos y de estado de conservación hace pensar que en realidad el periodo de tiempo pasado entre la construcción de la primera y de la última iglesia fue mayor.

Las iglesias se dividen en dos grupos, separados por el pequeño río Jordán: el grupo noroeste (compuesto de 7 iglesias) y el grupo sudeste (con 5 iglesias).

A estos dos grupos aún debe sumarse una decimotercera iglesia, Bet Giorgis, la cual está separada de los dos grupos anteriores.

Algunas de las iglesias están recubiertas por estructuras metálicas y de madera que las afean mucho y que a veces no permite hacerse una idea exacta del conjunto, pero comprendemos que el objetivo es preservarlas del grave problema de conservación que suponen las filtraciones de agua.

La visita en las iglesias se puede hacer perfectamente sin guía, a pesar de que a veces se hace difícil ir encontrando las iglesias porque no hay indicaciones de ningún tipo.

Unos conocidos nos recomendaron el guía Yirgu Mekonenen (tiene el apodo de Jordan).

En cualquier caso, si queréis un guía aseguraos de que realmente será útil, porque también hablamos con algún viajero que había alquilado el servicio de un guía sin ningún tipo de preparación.

Bajando unos 600 metros desde la plaza principal hacia el mercado encontramos la ticket office donde comprar la entrada al complejo de iglesias. Esta vale 100 Birr, pero da acceso a todas las iglesias durante todos los días que dure nuestra visita. El horario de visita es, teóricamente, de 6 a 12 y de 14 a 17 horas.

Grupo noroeste. Es el primer grupo que se encuentra entrando por el punto de la ticket office. Las iglesias están muy pegadas unas a otras y el acceso suele ser a través de pasillos excavados en la roca.

Escultura tallada en la roca (Bet Golgota)
Escultura tallada en la roca (Bet Golgota)

Nosotros empezamos la visita por la iglesia Bet Medhane Alem, continuamos con Bet Maryam, Bet Danaghel, Bet Meskal, Bet Mikael, Bet Golgota, y salimos por una celda cruciforme llamada Tumba de Adan.

A las iglesias de Bet Mikael y Bet Golgota se entra por la misma puerta y parecen una sola iglesia, siendo Bet Golgota la más interior.

Esta última es la única que tiene prohibido el acceso a las mujeres y es justamente una de las más bonitas, puesto que en sus paredes interiores encontramos esculpidas unas imágenes de santos a tamaño natural.

Grupo sudeste. Este grupo de iglesias está muy cerca del anterior, pero el acceso a las iglesias es laberíntico y bastante más complicado.

Aún y así no es difícil encontrar a alguien, preguntarle por el nombre de la iglesia y seguir las indicaciones para localizarla.

Recorriendo los túneles y pasillos, naturales y artificiales, que conducen de una iglesia a la otra hacen que uno se sienta transportado a un escenario de película de Indiana Jones (aquí se entiende porque el apodo de Petra).

El grupo sudeste está formado por Bet Gebriel-Rafael, Bet Abba Libanos, Bet Lehem, Bet Emanuel y Bet Mercurios.

Para nosotros la mejor de este grupo es Bet Emanuel, a pesar de que estando protegida ahora por un andamio y un techo metálicos pierde parte de su encanto. Tiene una altura de 12 metros y se cree que era la iglesia privada de la familia real.

Por último, comentar que da la sensación de que este grupo es menos visitado que el nordeste y no es extraño recorrer estas iglesias sin encontrar prácticamente ningún otro visitante.

Bet Giorgis. En nuestra opinión la iglesia de Bet Giorgis es la más bonita, original e impresionante de todas. Evidentemente también es la más famosa. Tiene una altura de 15 metros y está completamente excavada por debajo del nivel del terreno.

Imagen de Bet Georgis vista desde arriba
Imagen de Bet Georgis vista desde arriba

En las paredes exteriores de la roca hay agujeros donde hacen vida los anacoretas que vienen hasta aquí buscando el recogimiento espiritual y la oración.

En uno de estos agujeros hay un esqueleto humano, posiblemente de un anacoreta que encontró aquí la paz espiritual definitiva.

El interior de la iglesia no tiene nada de especial, fuera de la habitual parafernalia de cruces, libros antiguos y enseres ceremoniales que encontramos en otras iglesias.

La iglesia de Bet Giorgis se encuentra al sur de la salida del grupo noroeste, después de cruzar la calle que pasa por el lado del cementerio.

MONASTERIO DE NAKUTA LA'AB. Fuera de Lallibela hay otros monasterios e iglesias que son muy poco visitados por la dificultad de llegar a ellos, puesto que se encuentran en parajes muy aislados en mitad de las montañas.

De todos ellos sólo dos son accesibles en una excursión de un día o menos: Nakuta La'ab y Aheton Maryam.

Nosotros optamos por visitar el primero de ellos, el monasterio de Nakuta La'ab, porque es el más accesible. Está a unos 6 km de Lallibela siguiendo la carretera asfaltada al aeropuerto. Primero hay que llegar a un pequeño pueblo, con el mismo nombre, que está a la izquierda de la carretera y después seguir un camino de 500 metros que cruza el pueblo hasta llegar al monasterio.

La entrada al monasterio cuesta 20 Birr. Nosotros hicimos este trayecto andando desde Lallibela, pero finalmente no pudimos encontrar el monasterio siguiendo las escasas indicaciones de la guía y la imposibilidad de encontrar nadie y hacernos entender para encontrar la dirección correcta.

De todos modos, si disponéis de tiempo, recomendamos este largo y agradable paseo porque el paisaje rural es muy bonito y tranquilo. Además, a medio camino, hay una pequeña garganta donde se pueden contemplar muchos pájaros de diferentes especies.

A la vuelta hicimos autostop y por suerte un pick-up nos llevó de nuevo a Lallibela. También se puede intentar ir hasta el monasterio contratando un vehículo en la agencia estatal NTO (cuesta unos 30 Birr por persona).

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DESSIE

Cómo llegar

Para ir desde Lallibela a Addis Ababa la alternativa más rápida es evidentemente el avión (el vuelo Lallibela-Addis cuesta 97 US$), pero también existe la opción terrestre, mucho más barata, aunque también mucho más dura y costosa en tiempo.

En primer lugar se puede intentar localizar a otros viajeros o locales que haga la misma ruta en vehículo privado, que les sobre alguna plaza y llegar con ellos a un acuerdo económico, pero que todo esto pase sería una gran casualidad y tener mucha suerte. Alquilar un taxi no es una opción porque es tan o más caro que el avión.

La alternativa de transporte público en autobús supone dos días para llegar a Addis, con dos o más conexiones.

Hay un autobús diario Lallibela-Woldia a las 6:00 (tarda unas 5 horas en recorrer los 120 km de distancia). Una vez en Woldia se debe coger otro autobús hacia Dessie y, al día siguiente, otro de Dessie a Addis Ababa.

Pero ahora también hay un autobús directo de Lallibela a Dessie (sólo martes y jueves), donde habrá que pernoctar y continuar viaje hacia Addis Ababa a la mañana siguiente.

Nosotros cogimos este autobús directo a Dessie y que cuesta 36 Birr. Es recomendable comprar el billete el día antes yendo a la oficina de la Church Comissionary (está poco antes de llegar a la ticket office de las iglesias).

El autobús sale de la plaza central de Lallibela aproximadamente a las 6:15, pero hay que estar allí antes de las 5:30 por aquello de conseguir un buen asiento (?).

Los primeros 22 km son de asfalto (es la carretera que va al aeropuerto), pero a continuación empieza una pista muy mala que sube y sube hasta llegar a Gashena, unas 3 horas después de haber salido.

Gashena, donde se para a comer algo durante unos 20 minutos, es un pequeño pueblo muy cutre (en realidad es un simple cruce de carreteras). Hace bastante frío debido a la altura del lugar.

Desde Gashena a Woldia (unos 56 km) hay una pista más o menos en buen estado y que desciende de forma continuada hasta llegar a un valle, con curvas de 180º y rampas impresionantes, no aptas para personas con vértigo.

En Woldia, después de 6 horas y cuarto de viaje, hay una nueva parada para comer. Aquí ya hace bastante más calor. De Woldia a Dessie hay 120 km, de los cuales la primera mitad es asfaltada y la siguiente una pista en buen estado. El autobús tarda unas 3 horas y 30 minutos en recorrer esta distancia.

Lo primero a hacer al llegar a la estación de autobuses de Dessie es comprar el billete para el trayecto del día siguiente a Addis. Hay una pequeña oficina en el perímetro de la estación donde se venden los billetes por 37 Birr.

Dormir y comer

La oferta de hoteles en Dessie deja mucho que desear.

El Hotel Ambaras (según la guía el mejor de la ciudad, a 60 Birr la habitación doble) estaba cerrado, al menos en las fechas de nuestro viaje. El siguiente que miramos es el Hotel Fasika, que visto por fuera tiene buena pinta, pero estaba lleno.

Finalmente nos quedamos en la Pension Royal, a la cual se llega preguntando porque no hay ningún rótulo en ninguna parte. Una habitación muy básica, con cama grande, baño privado y agua caliente cuesta 40 Birr (después de regatear los 50 Birr iniciales).

El resto de hoteles cercanos son puti-clubes que alquilan habitaciones por horas, pero también es posible coger una para toda la noche. Precisamente Dessie tiene fama por su vida nocturna, con muchos bares donde la música suena a todo volumen hasta altas horas de la madrugada.

Esto quiere decir que dormir en esta ciudad, al menos en esta zona central, es poco menos que imposible.

Para comer una opción es el restaurante Blue Nile, en la misma calle que la Pension Royal, pero tiene el problema de que la carta está sólo en amhárico y se debe pedir sin saber qué. Otra opción es el cercano Hotel Dessie, un lugar multe-función puesto que es hotel, pub, restaurante y puti-club, todo en uno. Las costillas de cordero o tibs están bastante bien. La decoración del pub-restaurante es muy kitsch, con una luz tenue. Al otro lado de la carretera hay un par de pastelerías.

Cosas a ver y hacer

DESSIE. Se trata de una ciudad bastante grande y moderna, sin demasiado encanto, y que nos sirve únicamente como punto de parada para pasar la noche en nuestro largo trayecto en autobús de Lallibela a Addis.

Apart de dar un pequeño paseo por su calle principal, no hay mucho más a hacer aquí. Aunque se puede aprovechar el hecho de que hay una oficina de Ethiopian Airlines en la ciudad para reservar o comprar algún vuelo.

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ADDIS ABABA (II)

Cómo llegar

El autobús de Dessie a Addis Ababa cuesta 37 Birr y sale a las 6 de la mañana, pero como siempre es recomendable estar en la estación antes de las 5:30 h.

El primer tramo hasta Kombolcha está asfaltado y es todo de bajada. A partir de Kombolcha y durante bastantes kilómetros la carretera está en obras de mejora, lo cual hace más lento el viaje. Acabado el tramo en obras el resto hasta Addis Ababa es carretera asfaltada.

El autobús se para en Debre Sina para comer. Después, el trayecto entre Debre Sina y Debre Birhan es espectacular, porque transcurre a mucha altura, entre zonas de bosque alpino, y se pasa por los tres únicos túneles que hay en Etiopía (llamados túneles de Mussolini porque fueron construidos por los italianos durante su ocupación del país).

Se llega a la estación de autobuses de Addis Ababa sobre las 16:15. En total son 380 km y más de 10 horas de viaje.

Dormir y comer

Ante la estación de autobuses de Addis cogemos un minibús a la Piazza por 0'55 Birr (cruza la zona del Mercato).

Esta vez nos quedamos en el Hotel Baro, donde una habitación doble, un tanto decrépita, con baño privado y agua caliente cuesta 70 Birr.

En Addis descubrimos un lugar para comer que está muy bien. Se trata del Tseday Restaurante, junto al hotel Continental. El lugar es muy agradable y sirven varios tipos de pizza muy buenas por unos 12 Birr.

Para ir a tomar una bebida, comer y/o pasar un rato en un lugar con mucho encanto recomendamos el hotel Taitu, el más antiguo de Addis Ababa.

Cosas a ver y hacer

Nuevamente Addis Ababa es para nosotros sólo una tarda-noche de tránsito, en nuestro viaje desde el norte hacia el sur del país.

Aprovechamos estas pocas horas para ir a la oficina de Ethiopian Airlines de la Piazza y comprar un vuelo para el día siguiente con destino a Arba Minch por 74 €. También reservamos un vuelo Dire Dawa - Addis Ababa, previsto para el final de nuestro viaje.

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ARBA MINCH

Cómo llegar

Para ir al aeropuerto de Addis Ababa desde la Piazza se puede coger un minibús que salen desde el lado oeste de la plaza a partir de las 6 de la mañana y cuesta 2 Birr.

Nuestro vuelo sale a las 9 de la mañana (hay que estar 2 horas antes en el aeropuerto) y tarda 90 minutos hasta aterrizar en Arba Minch. El avión es un pequeño Fokker de hélices, de sólo 25 plazas, y es el mismo vuelo que después continúa hasta Jinka.

El trayecto es muy bonito porque es a baja altura, lo cual permite ver con detalle los diferentes lagos y cráteres del Rift Valley al poco de dejar atrás Addis Ababa.

Lo último que vemos antes del aterrizaje en Arba Minch es el enorme lago Abaya.

No hay ningún tipo de transporte, ni público ni privado, para ir desde el aeropuerto hasta la ciudad, a 5 km.

Si no se tiene la enorme suerte de que haya algún vehículo en el aeropuerto que nos quiera llevar o bien pase algún vehículo por la carretera y se pare (aunque en esta carretera el tráfico es inexistente), entonces quiere decir que tocará hacer esta distancia a pie.

Dormir y comer

En Arba Minch sólo parece haber un hotel con agua caliente: el hotel Bekele Mola. Un bungalow amplio y que está muy bien, con una cama grande, baño privado y agua caliente cuesta 121 Birr.

Es un lugar muy tranquilo y está situado en un lugar excepcional, con el lago Abaya a la izquierda, el lago Chamo a la derecha, y frente al Parque Nacional Nechisar.

Esta vista ya justifica por sí sola el sobreprecio. En este hotel suelen pernoctar los grupos que van en vehículo privado hacia el sur a visitar las tribus del valle del Omo, ya que el Bekele Mola es el último hotel con cierta comodidad que hay en la ruta hacia el sur.

Creemos que este hecho hace que el personal de este hotel no esté acostumbrado (o no tenga interés) en recibir a viajeros que van por libre, sin vehículo, y da lugar a una cierta antipatía y desprecio por parte del personal de recepción.

Otro inconveniente, quizás relacionado con el anterior, es que el hotel está a 2 km del núcleo de Shecha y no hay transporte para cubrir esta distancia (quizás se supone que todos los huéspedes disponen de vehículo propio).

Por eso, para los huéspedes del hotel que viajan con transporte público sólo queda la posibilidad de hacer esta distancia a pie o haciendo autostop.

Por otra parte, el propio hotel Bekele Mola tiene un restaurante con una magnífica terraza, desde la cual hay una vista inigualable, pero cómo es de esperar todo es bastante más caro que fuera de aquí.

Una opción bastante más económica es el restaurante Soma, en el núcleo de Shecha. Sirve un fish cottelet con una guarnición muy completa por sólo 10 Birr. También recomendamos el restaurante Quma Keethaa, en la misma calle que la oficina de Correos.

Y la terraza exterior de la Cafetería Flamingo, junto a la rotonda central del núcleo de Sikela, es un buen lugar para contemplar la vida cotidiana de este ciudad de provincias.

Cosas a ver y hacer

ARBA MINCH. Es la capital de la provincia de Gamo-Gofa y la ciudad más grande del sur de Etiopía, pero aún y así es un lugar increíblemente tranquilo. En realidad Arba Minch está formada por dos cascos urbanos separados entre sí por una carretera de 4 km y un desnivel de 200 metros.

El núcleo norte y más bajo es Sikela, mientras que al sur tenemos Shecha. Para ir de uno al otro hay minibuses durante todo el día y que hacen el trayecto por 1 Birr.

Arba Minch, como ciudad, no tiene nada de especial, pero a nosotros nos sirvió como campo base para explorar los alrededores e intentar una incursión más al sur. También lo aprovechamos como lugar de relax tras unos cuántos días ya de viaje por Etiopía.

Por otro lado, en el núcleo de Sikela, hay una oficina de Ethiopian Airlines que ha cambiado de ubicación y ahora se encuentra a tres manzanas de la rotonda principal, sobre la calle que sale de esta rotonda en dirección norte.

Granja de cocodrilos. En esta granja hay unos 8.000 cocodrilos de entre 1 y 8 años con el fin de equilibrar la población natural de cocodrilos del lago Chamo y también para la exportación de pieles. La granja está formada por diferentes tanques con agua que separan a los cocodrilos según la edad.

La visita a esta granja es la excusa para la excursión que permite pasear por un bosque donde es posible ver pájaros y monos.

Para llegar a la granja desde Sikela (a unos 6 km), si no se dispone de vehículo propio (como era nuestro caso), tendremos que salir andando del pueblo por la carretera hacia el aeropuerto. Pocos metros después de cruzar un puente, se debe tomar un camino a la derecha indicado con un rótulo. Andando unos 2'5 km por este camino entre árboles y matorrales se llega a una pista.

Tomando esta pista a la derecha y siguiéndola otros 2 km más se llega a la granja. Si pasa algún vehículo en la misma dirección se puede probar de hacer autostop.

La entrada a la granja cuesta 10 Birr y la visita es hace en compañía del encargado de las instalaciones.

Lago Abaya. Andando desde la granja otros 300 metros se llega a la misma orilla del lago Abaya. El agua de este lago es muy marronosa debido a la cantidad de óxido férrico presente. Este lago es mucho más grande que el Chamo.

Lago Chamo. Una actividad muy recomendable aquí es una excursión en barca por el lago Chamo, la cual permite ver, además del propio lago y su entorno formado por montañas de origen volcánico, importantes colonias de pájaros, cocodrilos e hipopótamos.

Grandes cocodrilos sobre la orilla del lago Chamo
Grandes cocodrilos sobre la orilla del lago Chamo

Se dice que este lago es el mejor lugar de África para ver grandes cocodrilos, sobre todo en el punto llamado Crocodile Market, el cual recibe este apodo por el gran número de ejemplares de cocodrilo que se pueden ver en él. Este lugar está situado a poca distancia del embarcadero del lago.

Se recomienda hacer esta excursión a última hora de la tarde (a partir de las 16:30) porque el sol ya está bajo en el horizonte, la luz es muy bella, y es la hora en que los cocodrilos y pájaros salen a comer.

El embarcadero donde se coge la barca está a unos 7 km de Shecha (1 km de carretera asfaltada y el resto de pista bastante mala que va hasta la orilla del lago).

Por ello, se hace necesario disponer de un 4x4 para llegar hasta allí, y a esto hay que sumar el coste de la barca (oficialmente la barca de la Marine Authority de Shecha cuesta 300 Birr para 6 personas).

Pero el problema puede ser encontrar gente para compartir el gasto del vehículo y de la barca. Recomendamos correr la voz y pedir a otros viajeros que puedan estar interesados en hacer la excursión juntos para dividir gastos. Y hay que tener cuidado con ciertos intermediarios que prometen organizarlo todo, pero que finalmente cobran un fuerte sobreprecio por una excursión que no es la pactada.

En nuestro caso pagamos sólo 50 Birr por persona (4x4 y barca) porque tuvimos la suerte de encontrar a cuatro personas etíopes que disponían de vehículo propio, con los cuales compartimos sólo el coste de la barca.

Parque Nacional Nechisar. Dado que no disponíamos de un vehículo 4x4 propio y no queríamos pagar la burrada que nos pedían ppor alquilar uno (de 600 a 800 Birr por día) no consideramos la posibilidad de realizar un game drive por el parque Nechisar.

Pero sí nos habíamos propuesto visitar las fuentes de aguas termales (Hot Springs) que dan nombre a la ciudad (Arba Minch significa cuarenta fuentes). Estas se encuentran dentro del parque nacional Nechisar, a unos 4 km de Sikela, y según la guía Bradt para ir a las fuentes no hay que pagar la entrada del parque, porque oficialmente se considera que el camino que va a las fuentes es público.

Vista del lago Abaya desde el parque nacional Nechisar
Vista del lago Abaya desde el parque nacional Nechisar

Pero esto ha cambiado y ahora hay que pagar los 70 Birr que cuesta la entrada (válida para dos días) del parque, aunque sólo se quieran visitar las fuentes.

Hay guardas del parque que vigilan el camino y, por tanto, no es aconsejable pasar de largo las oficinas del parque y no pagar la entrada, pero it's up to you!.

Nosotros consideramos que no valía la pena pagar 70 Birr para ver las fuentes y no llegamos hasta ellas.

En cualquier caso, el camino para ir hacia las fuentes desde Sikela es el siguiente:

Desde la rotonda principal de Sikela hay que coger la carretera hacia el aeropuerto y a unos 750 metros girar a la derecha por una pista de arena señalizada con un gran letrero del parque. Siguiendo la pista, un kilómetro más allá se cruza la puerta de entrada al parque y a pocos metros hay un desvío a la izquierda que conduce a las oficinas del parque, a unos 100 metros. Si continuamos recto por la misma pista llegamos a las fuentes, a unos 3 km.

DORZE Y CHENCHA. El principal interés de estos dos pequeños pueblos, situados a 30 y 36 km de Arba Minch respectivamente, es la existencia de cabañas construidas con una forma muy peculiar, similar a una enorme colmena.

Una de les típiqcas construcciones de Chencha
Una de les típiqcas construcciones de Chencha

Esta región está habitada por la etnia dorze y al encontrarse a una altura de 2.900 metros tiene un clima frío y brumoso. Por otra parte, Chencha también es famoso por sus tejidos de algodón.

Para ir a estos dos pueblos no hay transporte público regular, pero es posible coger alguno de los 4x4 que por las mañanas hacen el viaje y que salen de un lugar cercano a la estación de autobuses de Sikela.

Nosotros no pudimos realizar esta excursión por el hecho de que aquel día no encontramos ningún vehículo que fuera hacia allá.

De todos modos, opinamos que es una excursión que probablemente vale la pena intentar hacerla.

KONSO Y EL SUR DEL OMO. Dado que estábamos en Arba Minch y disponíamos de algún día extra, a pesar de que no era el objetivo inicial de nuestro viaje, nos propusimos hacer una pequeña incursión a los pueblos del sur visitando sólo Konso y sus alrededores en una excursión de un solo día.

Después de nuestra experiencia sobre el terreno debemos decir que realmente es muy difícil, por no decir imposible, visitar la zona sin un vehículo 4x4 a nuestra disposición, a no ser que destinemos muchos días para poder movernos entre los pueblos con camiones que no tienen días ni horas fijadas de salida.

Si se quiere visitar la zona sur de Omo, incluyendo el parque nacional Mago, para ver las diferentes etnias que lo habitan (hamer, mursi, konso, karo, ario, tsemais, etc) parece que la mejor opción es alquilar en Addis Ababa un vehículo 4x4 con chófer y todo lo necesario y empezar la excursión desde la capital (los precios parecen ir desde los 90 a los 200 US$ por vehículo y día).

Nuestra excursión a Konso en transporte público empieza a las 4:30 de la mañana, haciendo a pie los 2 km de pista desde el Bekele Mola hasta la rotonda principal de Shecha, donde nos han dicho que sale un autobús a Konso a las 5:00.

Pero resulta que el supuesto autobús es en realidad un camión que acaba pasando a las 5:25 y que carga gente en la cabina y en el remolque. El trayecto de 85 km nos cuesta 13 Birr y llegamos a Konso a las 9:00 de la mañana, después de una parada en un poblado intermedio para cargar sacos con destino al mercado de Konso.

Quizás sí que había un autobús de Arba Minch a Konso que pasaba más tarde, pero no estaba claro si era sí y los locales que esperaban nos indicaron que cogiéramos el camión. Y así lo hicimos.

Una vez en Konso, después de desayunar en el Konso Edget Hotel, fuimos a la oficina de Turismo, siguiendo las indicaciones de la guía Bradt, para obtener el permiso de visita y alquilar un vehículo que nos permita hacer una excursión de medio día a los poblados de Dekatu, Mecheko y Gesergiyo, cercanos a Konso.

Una vez en la oficina obtuvimos el permiso pagando 30 Birr, pero nos dijeron que ellos no tienen ningún vehículo y que lo tendríamos que buscar nosotros: la oficina de Turismo sólo pone el guía. Ante esto decidimos que sólo visitaremos Dekatu, el único poblado accesible a pie desde Konso, y rechazamos los servicios de un guía.

Konso sólo tiene el valor de ser la puerta de entrada a la región del Omo y un campo base desde el cual explorar los poblados de la etnia konso que hay en los cerros cercanos, como los mencionados anteriormente.

Sobre todo vale mucho la pena hacer coincidir la visita a Konso con el día de mercado (lunes y jueves), no sólo porque hay más posibilidades de ver la gente que viene al mercado, sino también porque hay más transporte entre Arba Minch y Konso.

Partiendo de la rotonda central de Konso y andando de subida unos 2'5 km por la carretera en dirección a Jinka se llega a un punto, muy cercano ya al mercado de Konso, desde donde sale un sendero de 1 km de bajada entre campos hasta llegar al núcleo de Dekatu (o Doketu).

El camino hasta aquí es muy bonito y muy transitado por cientos de personas a pie que transportan todo tipo de mercancías hacia el mercado.

Dekatu es un poblado tradicional, rodeado por una valla y habitado por personas de la etnia konso. En definitiva es muy bonito y fotogénico, y perderse por entre los callejones que recorren el interior del pueblo es una experiencia maravillosa.

Pero también alertamos de que los niños aquí son especialmente molestos y es imposible evitar que te sigan a todas partes (quizás con la compañía de un guía esto no pasaría? o si?).

En el mercado de Kato, entre Konso y Arba Minch
En el mercado de Kato, entre Konso y Arba Minch

También notamos que están acostumbrados a la presencia de visitantes y piden dinero por absolutamente todo (está claro que los mursi han creado escuela en esto de sacar dinero al visitante!), pero también es posible evitar pagar un solo Birr si no se hacen fotografías de personas.

Para volver a Arba Minch desde Konso parece ser que hay un autobús, pero no es diario y su horario es errático (preguntamos a varias personas y cada una nos daba una hora totalmente diferente).

Por lo tanto la solución pasa para encontrar algún camión que vaya a Arba Minch (todos pasen o salen de la rotonda central de Konso) y pactar un precio para ir en la cabina o el remolque.

Nosotros volvimos a Arba Minch en la cabina de un camión de doble remolque, acordando un precio de 10 Birr. Salimos de Konso a las 14:00 y llegamos a Shecha a las 19:00, con una parada de 90 minutos al mercado de Kato, un pequeño pueblo a unos 20 km de Konso, para cargar más sacos, y otras paradas técnicas. Toda una experiencia digna de recordar!.

En el relato Relato de un viaje al sur de Etiopía: el valle del Omo, publicado en esta misma web, podéis encontrar más información de primera mano sobre una ruta por el sur de Etiopía.

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Ruta por el este de Etiopía: Debre Zeyt, Harar y Dire Dawa. Addis Ababa

NAZRET

Cómo llegar

El trayecto desde Arba Minch a Nazret se debe hacer en dos etapas: de Arba Minch a Modjo y de Modjo a Nazret. Sólo supone un día de viaje, porque la carretera está asfaltada y en buen estado.

Para la primera etapa compramos el día antes en la estación de autobuses de Sikela el billete de autobús a Addis Ababa por 46'5 Birr. A pesar de que dejamos el autobús en Modjo, unos 75 km al sudeste de Addis Ababa, se debe pagar el billete entero.

Este autobús sale de delante del Hotel Wibaate de Shecha sobre las 5:30 de la mañana para ir a continuación a la estación de autobuses de Sikela, donde se para un largo rato, y vuelve a salir sobre las 7 de la mañana.

La carretera entre Arba Minch y Shashemene está bastante bien asfaltada, pero a partir de Sashemene ya es de lujo para ser Etiopía: muy ancha, asfaltado impecable y líneas pintadas!. Finalmente el autobús nos deja en un cruce de la carretera, cerca de Modjo, a las 14:30 (hemos recorrido 435 km en sólo 7 horas y media!!).

En el cruce donde para el autobús cogemos un minibús que nos conduce hasta la pequeña estación de autobuses de Modjo, en el centro del pueblo, donde enseguida encontramos otro minibús que cuando se llena sale hacia Nazret.

El trayecto entre Modjo y Nazret es de sólo 25 km, cuesta 3 Birr y se hace en unos 30 minutos.

Dormir y comer

A pesar de que el hotel económico preferido de la guía Bradt es el Bekele Mola Hotel, en el extremo oriental de la ciudad, en el momento de nuestra visita este estaba en obras y sólo tenía abiertas unas pocas habitaciones, sin agua caliente, al precio de 60 Birr.

Finalmente nos alojamos en el Hotel Al Azar, al otro lado de la carretera, donde una habitación bastante correcta con baño privado y agua caliente nos cuesta 55 Birr. Sólo tiene el inconveniente de que las habitaciones dan a un patio interior donde hay un pequeño bar que puede dar lugar a ruidos, pero este cierra a las 23:00 y cuando lo hace todo se queda muy tranquilo.

Al día siguiente cambiamos de hotel para estar más cerca de la estación de autobuses y elegimos el Garden Bedrooms, donde una habitación con baño privado y agua caliente cuesta 50 Birr.

Cerca de él está la Royal Pension que cuesta igual y es similar. Un inconveniente que tienen los hoteles de esta zona es que también aquí hay mucha animación nocturna y es difícil poder dormir hasta que no cierran los bares y discotecas.

En materia de restaurantes es muy recomendable el Frank Restaurant (también conocido como Franco Hotel), con una atmósfera que recuerda los viejos cafés europeos. Siempre está lleno de gente local y el personal es eficiente. Un plato de medio pollo asado cuesta 15 Birr.

Cosas a ver y hacer

NAZRET (su nombre oficial es Adama). Se trata de una ciudad grande, con mucha actividad comercial y un centro agrícola muy importante, pero desde el punto de vista turístico no tiene nada interesando a ofrecer.

La razón de nuestra parada en Nazret no es otra que coger aquí el autobús que va directo a Harar, para no tener que ir de nuevo a Addis Ababa e iniciar el viaje allá.

De paso, también nos sirve como base para hacer una excursión muy recomendable a Debre Zeyt.

En cualquier caso podéis ver el ambiente de la ciudad de Nazret simplemente paseando por el tramo de la calle principal que va entre el Bekele Mola y el Alfa Hotel, por decir algo.

DEBRE ZEYT (ahora su nombre oficial es Bishoftu). Se trata de una ciudad, situada a medio camino entre Addis Ababa y Nazret, con el gran atractivo de tener el conjunto de cráteres-lago más accesibles de África, dos de ellos situados dentro del mismo casco urbano de la ciudad.

Dado que en la salida oeste de la ciudad (carretera a Nazret) hay una importante base de la Fuerza Aérea Etíope hay que vigilar de no hacer fotos en esa zona.

Ir a Debre Zeyt desde Nazret es muy fácil y es una excursión que se puede hacer perfectamente en un día o menos.

Desde la estación de autobuses de Nazret salen muchos minibuses a Modjo (25 km, 3 Birr, 30 minutos), donde se debe cambiar y subir a otro minibús con destino a Debre Zeyt (también 25 km, 3 Birr y 30 minutos).

Al llegar a Debre Zeyt es conveniente bajar ante el hotel Bekele Mola para iniciar aquí la visita a la zona.

El cráter lago más cercano a este punto es el lago Bishoftu. Sólo hay que cruzar la carretera e ir en dirección al Hotel Bishoftu, a unos 100 metros. Quizás este es el lago menos bonito, pero sirve como primera aproximación.

Después encaminamos nuestros pasas hacia el cráter lago Hora, siguiendo la calle donde se encuentra la Ethiopian Air Fuerzo Officer's Club. En esta calle ya se puede apreciar la gran cantidad de garis (carros con ruedas neumáticas tirados por un caballo) que circulan por esta población, así como la variedad de vegetación y flores que hay en los jardines de las casas.

Justo al ladod el Hotel Hora Raído, ahora cerrado por supuesta renovación, hay un pequeño mirador desde donde se puede ver el bonito lago Hora desde arriba. Bajando por un camino que hay detrás del hotel se llega hasta la orilla del lago, donde se puede disfrutar del maravilloso paisaje, mientras vemos como se bañan en el lago algunos niños y jóvenes, junto a un pastor que lava a conciencia sus ovejas dentro del agua, no sin la oposición de estas.

Vista del cráter-lago de Bishoftu Guda
Vista del cráter-lago de Bishoftu Guda

El lago Bishoftu Guda está a las afueras del pueblo, pero se puede ir hasta él también a pie.

Siguiendo la carretera que bordea el lago Hora se llega 2 km después al Agricultural College, donde se acaba la carretera asfaltada y empieza una pista que, 1 km después, se bifurca en un punto donde hay un letrero con la inscripción ILRI.

Cogiendo el ramal de la derecha y andando 1 km más se llega a la Misión Católica Galilee.

Yendo recto unos 100 metros, a la izquierda de la pista, está la entrada de una casa con terraza-bar desde la que hay una magnífica vista del lago Bishoftu Guda.

Si no queréis tomar ninguna bebida en el bar basta con dar 1 Birr en concepto de entrada. Ver el lago desde otros puntos es difícil, ya que está rodeado por campos de cultivo y vegetación que no dejan acercarse a la orilla.

El paisaje que rodea estos parajes es muy bonito: pequeños cerros, campos verdes con flores, ambiente rural, etc. Ya sólo por eso vale la pena esta excursión.

Por cansancio y porque ya era tarde nosotros acabamos aquí nuestra ruta de los cráter-lago de Debre Zeyt. Hay unos cuántos más, pero ya están más lejos y necesitaríamios un vehículo. Para volver al centro del pueblo se debe deshacer el camino hasta llegar ante el Agricultural College, donde se puede coger un minibús (hasta la nueva estación de autobuses cuesta 0'95 Birr)

A 100 metros de la nueva estación de autobuses de Debre Zeyt está el Tommy Restaurante & Pastry, lugar que recomendamos especialmente porque se come muy bien, es barato y el lugar es muy agradable, con una terraza exterior ajardinada. Un fish cottelet cuesta sólo 8 Birr.

Para volver a Nazret sólo hay que ir a la estación de autobuses de Debre Zeyt, preguntar y coger el primer minibús que salga, que puede ser directo o con cambio en Modjo. El precio final es el mismo: 6 Birr

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HARAR

Cómo llegar

Desde Nazret hay autobuses directos a Dire Dawa, pero resulta que también los hay a Harar, a pesar de que nuestra guía de viajes Bradt no decía nada al respecto.

Para coger el autobús directo a Harar recomendamos estar en la estación de autobuses de Nazret antes de las 5:30 de la mañana, puesto que el autobús tiene las puertas abiertas y se puede subir y conseguir un lugar.

A pesar de que ya tenía casi todas las plazas ocupadas, a las 5:30 el autobús entra en la estación y se para allá hasta las 6:00, hora en que sale definitivamente (una vez más, el misterio de los autobuses de Etiopía). En este caso el billete a Harar se puede comprar en el mismo autobús por 60 Birr.

Después de unos 110 km para en Awash unos 5 minutos para estirar las piernas. Hasta Mieso, a unos 70 km de Awash, la carretera es asfaltada y transcurre por un terreno bastante llano, pero a partir de aquí empieza de nuevo la montaña, con continuas subidas y bajadas.

Aquí la carretera se vuelve pista, algunos tramos de la cual están en obras (parece que en un futuro no demasiado lejano estará asfaltada). Esta pista transcurre por las montañas Chercher y Arba Gugu y proporciona algunas vistas maravillosas, haciendo de esta ruta una de las más bonitas del viaje.

A unos 20 km de Mieso paramos de nuevo en el pueblo de Asbe Teferi para comer. Este lugar (también conocido como Asebe Teferi o bien Chiro) tiene el aspecto de un poblado del Oeste americano en el culo del mundo, por su aspecto polvoriento y sus casas de madera de dos pisos con balcón (herencia de la ocupación italiana).

Finalmente llegamos a Harar a las 18:30. En total han sido doce horas y media de autobús para hacer unos 425 km.

Dormir y comer

El Hotel Beylaneh, a sólo 200 metros de la estación de autobuses, parece ser la mejor alternativa entre los hoteles medianamente económicos (al menos dispone de agua caliente). A pesar de que nos pidieron 100 Birr por una habitación doble estàndar, regateando consigamos dejarla en 80 Birr.

En el restaurante del propio Hotel Beylaneth se come bien. Pero recomendamos también el restaurante del Hotel Tewodros, donde 1/2 pollo asado cuesta 15 Birr y está muy bien.

Para desayunar, junto al hotel, tenemos la Cafetería Sunshine. También está muy bien la Cafetería Canal.

Y en la plaza Feres Magala de la ciudad vieja de Harar tenemos la Cafetería Ali Bal, con una terraza exterior magnífica para contemplar la vida hararí mientras tomamos algo.

Cosas a ver y hacer

HARAR. La ciudad de Harar se encuentra a una altura de 1.870 metros y a sólo 150 km de la frontera con Somalia. Harar llegó a ser un importante centro comercial que servía de punto de encuentro de África, la India y el Oriente Medio. El primer europeo conocido que visitó Harar fue el inglés Richard Burton, en el año 1855.

Hoy en día esta ciudad continúa siendo el centro espiritual de la comunidad musulmana etíope. Todo ello hace que tenga una atmósfera muy especial y diferente del resto del país.

Pero si alguien se imaginaba una ciudad amurallada en medio del desierto, como Jaisalmer en la India, se equivoca, porque la altura hace que Harar tenga un clima muy moderado y que todos sus alrededores sean campos verdes.

Una característica remarcable de toda esta región es que sus habitantes son unos grandes consumidores de chat (son hojas de una planta que se mastican y que tienen efectos suavemente estimulantes).

Por otro lado justo es decir que Harar es relativamente poco visitada por los viajeros, a pesar de los muchos atractivos que tiene.

Patrimonio de la Humanidad Ciudad vieja amurallada de Harar (declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 2006). El principal interés de Harar es la vieja ciudad amurallada (Harar Jugol), la cual tiene un fuerte espíritu musulmán que se puede apreciar en sus casas y calles.

La puerta de Shewa, una de las entradas a la ciudad vieja
La puerta de Shewa, una de las entradas a la ciudad vieja

En esta área fortificada, de sólo 1 km2, hay unas 90 mezquitas, pero muchas de ellas pasan inadvertidas. La ciudad vieja tiene un perímetro de unos 3'5 km, marcado por una muralla de 5 metros de altura y con un total de 6 puertas.

Por lo tanto toda la visita se puede hacer a pie y sin miedo a perderse, porque aunque algunas calles son laberíntics el área es bastante pequeña cómo para encontrar siempre un punto de referencia que nos oriente.

Empezamos nuestra visita entrante por la Puerta de Harar. Siguiendo esta calle principal, llena de tiendas, talleres y bares, se llega a la plaza Feres Magala, el punto central de la parte vieja.

Si queréis contratar un guía para hacer la visita guiada de la ciudad vieja, este es el mejor lugar para encontrarlo, pero nosotros recomendamos dejarnos llevar por el azar y recorrer sin rumbo estas calles con tanto carácter.

En esta plaza hay algunos viejos edificios bastante interesantes, y a un lado la iglesia Medhane Alem. Alrededor de la iglesia hay un pequeño jardín con algún banco donde sentarnos un rato y disfrutar de la tranquilidad y espíritu de Harar.

En el lado sudeste de la plaza se encuentra el Cine Oriental, donde se anuncian películas de acción orientales y americanas de serie Z al precio de 2 Birr en primera clase (?) y 1 Birr en segunda (??).

Continuando por la calle principal, primero encontramos en un callejón adyacente la cúpula Emir Nur (parece una colmena erizada), después vienen el Museo de Harar y la oficina de turismo (cerrados sábados y domingos), y finalmente se llega a la Puerta de Erer, la cual no se ve en ninguna parte porque hace tiempo se desapareció.

Yendo a la derecha, y bordeando la muralla por fuera, podemos ver la cúpula Aw Ansar Ahmed, de color blanco e invadida por el tronco y las raíces de una gran higuera (detrás de esta cúpula vive Yusuf Pepe, conocido como el hombre hiena).

Volvemos a entrar en la ciudad vieja por la Puerta de Sanga, donde se encuentra el mini-mercado Oromo. Siguiendo la calle que desde aquí va al mercado Magala Guddo o mercado musulmán, un lugar muy interesante y que parece salido de otra época (de hecho como toda la parte vieja), podréis contemplar algunas casas con bonitos colores y detalles en sus fachadas.

La calle de los cosedores y tejedores
La calle de los cosedores y tejedores

Pasado el mercado, la calle que va a la plaza principal está lleno de hombres cosedores y tejedores con sus viejas máquinas de coser. Esta calle es un buen punto también para ver pasar gente de las etnias oromo y somalí que van o vienen del mercado con sus fardos.

Tomando un pequeño callejón a la derecha se llega a la casa Rimbaud (conocida localmente como la Casa Rambo), donde se dice que vivió el poeta francés Arthur Rimbaud durante su estancia en Harar a finales del s. XIX, a pesar de que se pone en entredicho que fuera en esta casa.

En cualquier caso esta casa es una filigrana por su fachada y un techo con frescos en el interior. Ha sido reconstruida con mucho gusto y ahora aloja un museo muy interesante donde se explica la vida del poeta, se exponen objetos suyos y fotografías de Harar de finales del s. XIX.

Observando estas fotos se puede constatar que pocas cosas han cambiado en esta ciudad en el último siglo. Desde la parte de arriba de la casa hay una buena vista de Harar y alrededores. La entrada a la casa-museo cuesta 5 Birr.

Cerca de la casa Rimbaud encontramos la casa Raído Tafari, con muchos motivos orientales porque fue construida por un mercader indio. En ella el emperador Haile Selassie vivió algunos años de su niñez.

Podemos salir de la ciudad vieja yendo de nuevo en dirección a la Puerta de Harar, pero girando antes a la izquierda para coger una calle que conduce a la Puerta de Shewa.

Casas tradicionales hararís. Todavía quedan en Harar unas 100 casas que conservan el estilo tradicional de decoración propio de la zona. A pesar de que la construcción exterior de estas casas no tiene nada de especial, la decoración interior es única y los marcos de puertas y ventanas son de madera tallada con verdaderas filigranas.

Para ver alguna de ellas se debe preguntar en la calle para localizar alguna y, por supuesto, pedir permiso a los habitantes de la casa para poder cotillear un poco en su interior. Realmente vale la npena y son muy bonitas de ver.

La iglesia de Medhane Alem
La iglesia de Medhane Alem

Ciudad nueva de Harar. En la parte nueva también hay cosas interesantes a ver, como el edificio del Ayuntamiento, un bonito ejemplo de arquitectura colonial italiana, o bien el mercado cristiano, entre la puerta de Showa y el hotel Beylaneh, adonde cada día numerosa población local de la etnia oromo baja de los pueblos vecinos a comprar y vender.

El hombre hiena. Para los amantes del gore esta es la atracción estelar de Harar. Cada día a las 19:00, fuera de las murallas, entre las puertas de Erer y Sanga (en el lado oriental de la ciudad vieja), un hombre, de nombre Yusuf Pepe, da de comer carne a las hienas que se acercan desde las cercanías de Harar.

Para asistir al show se puede organizar mediante un guía o bien tratando directamente con Yusuf Pepe, el hombre hiena. Nosotros lo fuimos a encontrar a su casa (detrás de la cúpula Aw Ansar Ahmed).

Inicialmente nos pedía el precio oficial de 50 Birr por persona, pero regateando un poquito obtuvimos un precio de 32 Birr por cabeza. Pero la lluvia y el hecho de no tener muy claro si realmente queríamos ver la Casa de las hienas nos hicieron decidir finalmente a no participar.

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DIRE DAWA

Cómo llegar

Desde la estación de autobuses de Harar y alrededores salen numerosos minibuses al día (cuando se llenan) en dirección a Dire Dawa. El trayecto de 55 km, de carretera en no demasiado buen estado, cuesta 9 Birr y se hace en unos 90 minutos (o en menos tiempo si no se encuentran controles de policía en busca de contrabando de chat).

Dormir y comer

En el Hotel National de Dire Dawa una habitación con una cama grande, con baño privado, con agua fría y ventilador, cuesta 50 Birr. Por primera vez en todo el viaje aquí no se echa de menos el agua caliente y en cambio sí se agradece el ventilador. La habitación no está ni bien ni mal, pero este hotel tiene la ventaja de que es muy céntrico.

El Restaurant Paradiso, a 1'5 km del centro, sobre la carretera a Harar, es un lugar muy agradable para comer. Se trata de una casa grande y antigua, con un jardín en la parte posterior. Se sirven platos italianos y etíopes. Es algo más caro que otros lugares, pero el lugar vale la pena. Un fish cottelet cuesta 14 Birr.

El Hotel Ras es un lugar excelente y muy tranquilo para tomar alguna bebida sentado en su jardín o junto a la piscina.

Junto al puente que comunica las dos partes de la ciudad tenemos el Dini Paradise, un bar-jardín donde tomar una bebida o comer algún snack en un entorno muy agradable.

Para desayinar recomendamos la cafetería del Hotel Makonnen, frente a la estación de ferrocarril.

Cosas a ver y hacer

DIRE DAWA. La ciudad de Dire Dawa es la segunda de Etiopía en número de habitantes y ha crecido principalmente los últimos años, desde la independencia de Eritrea y posteriores problemas fronterizos con este país.

La línea de ferrocarril que une Addis Ababa y Yibuti, vía Dire Dawa, es actualmente el único camino posible de las mercancías que llegan o salen en barco desde el puerto de Yibuti. Este hecho ha propiciado la importancia estratégica de esta ciudad, que sólo tiene un siglo de vida.

Viniendo desde Harar o Addis, ambas ciudades situadas a una altura considerable, lo primero que se nota aquí es el calor que hace y la aridez del paisaje. A diferencia de aquellas, Dire Dawa está a muy poca altura.

La ciudad de Dire Dawa se divide en dos partes muy diferenciadas, divididas por el río Dachata (de hecho es un cauce muy ancho y generalmente seco, sin ni rastro de agua).

Kezira, al oeste del río, es el centro de la ciudad, formado por una cuadrícula de avenidas con árboles a lado y lado y edificios de estilo colonial (de hecho, esta ciudad fue diseñada por los franceses).

En el lado oriental, en cambio, está el antiguo barrio musulmán de Megala, con calles de trazado laberíntico y casas de estilo árabe.

En general, diríamos que el interés que tiene Dire Dawa para el visitante es escaso, pero si se visita Harar entonces creemos que vale la pena dedicar al menos medio día a Dire Dawa.

Seguramente el mayor interés de esta ciudad es el mercado Kefira, en la zona de Megala. Funciona principalmente por las mañanas de todos los días excepto domingos, y en él se puede encontrar gente de varias etnias, como los oromo, los afar o somalís.

Una parte del mercado se encuentra en una zona de estrechos pasillos donde se venden todo tipo de verduras, carnes y, sobre todo, una gran variedad de especias.

Venta de madera en el mercado de Kefira (Dire Dawa)
Venta de madera en el mercado de Kefira (Dire Dawa)

Otra parte del mercado se extiende por el cauce seco del río Dechata, donde se venden todo tipo de utensilios y recambios.

Todo ello es bastante curioso: parece más un campo de refugiados que un mercado, dado que las paradas parecen barracas y la gente y los animales se encuentran entre montones de suciedad y chatarra.

También es bastante interesante ver las caravanas de camellos, cargados principalmente de leña, que llegan en todo momento al mercado.

También encontramos muy interesantes las calles, desde el punto de vista urbanístico y arquitectónico.

En la parte de Kezira, con sus avenidas, árboles y edificios coloniales, hay un orden urbanístico que no se encuentra en ninguno otro lugar de Etiopía, mientras que en la parte de Megala podemos ver casas muy fotogénicas, con fachadas de colores y formas muy bonitas.

Otro punto de interés de Dire Dawa es la estación de ferrocarril de la línea Addis Ababa-Yibuti, un edificio colonial situado en un lado de una gran plaza con una vieja locomotora decorativa en medio.

También encontramos el palacio del emperador Haile Selassie, utilizado como residencia cuando este venía de visita a Dire Dawa. Este palacio no se puede visitar, pero hay una buena vista de él desde el otro lado del río.

Como curiosidad tenemos el moderno edificio donde están las oficinas de Ethiopian Airlines, frente al Hotel National, con una forma exterior que recuerda mucho al museo Guggenheim de Nueva York.

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ADDIS ABABA (III)

Cómo llegar

Para el trayecto desde Dire Dawa a Addis Ababa tomamos un vuelo de Ethiopian Airlines que habíamos comprado días atrás en Arba Minch, por 93'5 US$.

El aeropuerto de Dire Dawa está a unos 4 ó 5 km del centro y se llega a él en sólo 10 minutos con taxi. Nosotros pactamos un precio de 20 Birr por el taxi al aeropuerto.

Cómo siempre, hay que pagar los 10 Birr de tasas en el momento de facturar. Un hecho a destacar es el estricto control de seguridad en el acceso a la sala de embarque, obligando incluso a hacer una foto con la càmara para comprobar que realmente es lo que parece (?).

Nuestro vuelo, en un Fokker 50 de hélices, sale a las 16:00 y llega a Addis Ababa una hora después. Una vez fuera de la terminal del aeropuerto de Addis cogemos un minibús hacia la Piazza por 2 Birr.

Dormir y comer

En esta tercera estancia en la capital elegimos de nuevo el Hotel Baro para pasar la última noche. Cómo en la anterior ocasión, una habitación doble bastante grande, con baño privado y agua caliente nos cuesta 70 Birr (hay habitaciones más pequeñas a 60 Birr, pero las ventanas dan a un pasillo interior y huelen a humedad).

Cosas a ver y hacer

ADDIS ABABA. La capital de Etiopía, Addis Ababa, se encuentra situada a una altitud de 2.400 metros, lo cual hace que el clima sea fresco por las noches y que a menudo esté nublado o llueva.

En general es más segura que otras capitales africanas, pero esto no quiere decir que se pueda bajar la guardia.

Su posición central en el país hace que haya que pasar por Addis yendo de norte a sur o hacia el este.

Creemos que es una ciudad sin grandes atractivos para el visitante, pero sí que hay unos cuántos que en caso de disponer de tiempo y ganas valen la pena de visitar.

Zona de la Piazza. Un paseo a pie por la Piazza (o Plaza De Gaulle) y por las calles circundantes nos permite ver unos cuántos edificios de la época de ocupación italiana o anteriores, aunque están bastante malogrados.

Una excepción es el Hotel Taitu, el hotel más antiguo de Etiopía, bonito por el edificio y por la decoración interior de época (un buen lugar para tomar algo o comer).

Cúpula de la Catedral de Bet Georgis (Addis Ababa)
Cúpula de la Catedral de Bet Georgis (Addis Ababa)

También es recomendable la visita a la Catedral de Bet Georgis, una iglesia de forma octogonal tradicional y construida en estilo neoclásico.

Esta iglesia no es especialmente bonita, pero puede servir como primera aproximación a las iglesias etíopes.

Bet Georgis está en el lado norte de la plaza Menelik, 300 metros al norte de la Piazza.

Al lado hay un museo donde se pueden ver los objetos religiosos habituales en las iglesias del país: cruces, bastones y sombrillas. La entrada al museo y la iglesia cuesta 15 Birr, pero se puede visitar libremente el exterior de la iglesia y los jardines.

Mercato. Se dice de él que es el mercado más grande de África. Sea cierto o no, bien es verdad que es muy grande: calles y calles de paradas de todo tipos de productos. Yendo de la Piazza a la estación de autobuses o viceversa se cruza esta área. En caso de visitar el mercado a pie de calle hay que llevar encima lo mínimo necesario y vigilar mucho con los ladrones.

Compras. La mejor zona de Addis Ababa para hacer las últimas compras de recuerdos es la avenida Churchill, por debajo de la plaza Tewodros, donde hay unas cuántas tiendas llenas de objetos de todas las zonas del país. Los precios son correctos y, además, son negociables.

Hotel Sheraton Addis. Como contrapunto final al viaje por Etiopía recomendamos una visita a esta isla de megalujo. Fue inaugurado en 1998 y construido con un gusto exquisito, según nuestra humilde opinión. De hecho, se dice de él que es el hotel más bonito y lujoso de África.

En cualquier caso parece increíble encontrar este hotel en este país: sólo entrar por la puerta ya es como trasladarse a otro mundo, muy lejos del estándar de vida que vemos en cualquier ciudad o pueblo de Etiopía.

Se puede entrar sin problemas y también dar una vuelta por sus salones, jardines, fuentes iluminadas, piscinas, bungalows-suite, etc.

El hotel tiene unos cuántos restaurantes y cenar en ellos no es excesivamente caro, en términos de precios europeos, claro, no de precios etíopes. Por ejemplo, cenar en el lujoso y exquisito restaurante indio Sasheen cuesta el equivalente a unos 15 US$.

Dentro del hotel hay también una oficina del Dashen Bank que cierra a las 23:00 y que permite cambiar Birr a euro fuera de los horarios habituales fuera del hotel.

Otros. También hay otras cosas a visitar a Addis Ababa, como subir al cerro Entoto para ver la vista sobre la ciudad o visitar algunos museos interesantes, como el Museo Nacional, pero nosotros ya no dispusimos del tiempo necesario.

Y el viaje se acaba ...

Nuestro vuelo de regreso a casa desde el aeropuerto de Addis salía a las 7 de la mañana, lo cual nos obligó a coger un taxi para estar en el aeropuerto a las 5:00. El día antes habíamos acordado con un taxista que nos pasase a buscar por el hotel, todo por un precio de 35 Birr.

En el momento de facturar hay que pagar en una ventanilla los 20 US$ de tasas de salida del país (sólo se pueden pagar en esta moneda).

Cómo que a estas horas el banco del aeropuerto está cerrado, se pueden cambiar los Birr sobrantes, por ejemplo, en el Dashen Bank del Hotel Sheraton Addis. Tal como hemos dicho antes, esta oficina cierra a las 23:00, mucho más tarde que cualquier otro banco de la ciudad y, además, permite cambiar Birr a euro o a US$.

Después nos quedan 3 horas y 45 minutos de vuelo hasta Alejandría (Egipto), donde tenemos que esperar 90 minutos dentro del avión. A continuación son 5 horas más de vuelo hasta Londres Heathrow.

Finalmente, después de una larga escala de seis horas en este aeropuerto de Londres, cogemos un último vuelo de 90 minutos hacia Barcelona.

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30 dies de viatge per Etiòpia - María Ángeles Martínez [2006]
Viatge pel sud i la vall de l'Omo - Teresa Gurrera & Xose López de Vega [2002]
Ethiopia - Mini-guía Lonely Planet - Información general del país.
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