Esta es una selección personal de libros de viajes o relacionados de algún modo con el viaje que nosotros consideramos interesantes por un motivo u otro. No pretende ser una lista exhaustiva, ni erudita, ni el Top 10 de los clásicos de la literatura de viajes de todos los tiempos, puesto que ni están todos los que son ni son todos los que están. Es sólo eso, una lista de libros de viajes que nosotros hemos leído personalmente y también otros que nos habéis recomendado. Si habéis leído alguno que os ha interesado especialmente nos lo podéis hacer saber para ampliar esta lista. ¡Buena lectura!
Este libro de magnífica presentación y ajustado precio tiene un subtítulo que nos ayuda a entender definitivamente su razón de ser: Tras los pasos de Alexandra David-Néel. Los autores, viajeros experimentados, recorren una de las regiones más fascinantes del centro de Asia escudriñando en las memorias de una mujer que, además de etnóloga y orientalista especializada en budismo fue pionera de la exploración femenina.
En 1979 este fotógrafo neoyorkino, famoso en el mundo de la moda y la alta sociedad por sus retratos de modelos y gente famosa, acepta un encargo del museo Amon Carter de Fort Worth (Texas) para documentar con su cámara de placas la vida de los trabajadores del oeste de Estados Unidos. Durante cinco años recorre los Grandes Lagos y las Montañas Rocosas, la Sierra Nevada del norte y la región canadiense de Calgary, en el norte. Su cámara se abalanza sobre los rostros tristes y desesperanzados de granjeros, mineros, camareras, mendigos, amas de casa, vaqueros, expresidiarios... En las caras de la gente retratada sólo hay rastros de tristeza, de desolación, de una profunda incredulidad y un odio descomunal por el sueño americano. Son rostros que desprenden dolor, que huelen a estiércol de vaca y que se despellejan ante una montaña de sueños rotos. Son los rostros de un país en descomposición. En las páginas de este catálogo de fotografías no hay concesiones. Es la América real, en blanco y negro, donde los ciudadanos se limitan a esperar la llegada del día siguiente.
En el año 1978 Nigel Barley, doctor en antropología, fue al Camerún para llevar a cabo su primera experiencia de trabajo de campo antropológico. Y estuvo a punto de ser la última. Pero sobrevivió y escribió esta divertida crónica de su estancia con la tribu de los dowayos, con la cual convivió durante dos años. Instalado en una cabaña de barro para estudiar las costumbres y las creencias de esta sociedad, Barley sabía cómo se tenía que hacer el trabajo de campo, pero descubrió que la teoría no tenía en cuenta la naturaleza elusiva de la sociedad de los dowayos, que se negaban a adaptarse a las normas. En este relato sincero, divertido y compulsivo de su primer año de estancia en África, el doctor Barley -que sobrevivió al aburrimiento, al desastre, a la enfermedad y a la hostilidad- hace una introducción decididamente irreverente a la vida de un antropólogo social con un gran ingenio y destreza. Se trata, en fin, de un libro muy entretenido y lleno de situaciones hilarantes.
Nigel Barley se convirtió en clásico cuando publicó El antropólogo inocente, una obra imprescindible para aquellos que entienden el viaje como una mezcla de ocio y aprendizaje. Bailando sobre la tumba rompe todos los esquemas anteriormente trazados y, sin abandonar la antropología, ofrece al lector una divertida serie de datos, anécdotas y personajes. Nigel, viajero incansable, ha comprobado personalmente que los diferentes tipos de sociedades manejan la muerte de forma muy distinta. Una fascinante universalidad que le ha servido para explorar todos los terrenos relacionados con el óbito y sus consecuencias, y para escribir un libro más sobre el ser humano y sus reacciones. El autor escribe sobre el canibalismo o la caza de cabezas con la familiaridad del antropólogo y la sencillez del periodista, logrando que la lectura de sus páginas resulte enormemente gratificante y sin tener un carácter morboso. En sus página encontramos, por ejemplo, una comparación entre la mojigatería de la sociedad occidental, que le impide añadir la foto de los entierros a los álbumes familiares, con la funcionalidad de la tribu de los torajas, en Indonesia, que utiliza a sus muertos como estanterías para guardar sus casetes.
La escritora danesa Karen Blixen, que firmó la mayoría de sus libros como Isak Dinesen, incluido el famosísimo «Out of Africa», vivió durante casi 20 años en África oriental, donde formó parte del recio colonialismo de la época y se embarcó en diferentes negocios que le ayudaron a conocer cierta realidad de esa parte del continente. Aristócrata en ocasiones, naturalista en otras, estuvo en el momento preciso en el sitio exacto, y supo contar historias y describir paisajes con una sensibilidad que fascinó a unos blancos que jamás habían pisado África. Estos ensayos completos son un conjunto irregular de páginas en las que Dinesen recorre algunos aspectos de su vida y del mundo que le rodeaba. No se trata de un libro africano, sino de un libro con las reflexiones de una mujer blanca que quedó prendada por un continente condenado a sufrir. Escribe sobre el racismo, el colonialismo y la dureza de la vida durante su estancia en África. También nos cuenta como vivió sus primeros años, las sensaciones que marcaron su juventud, las relaciones que mantuvo con los hombres y como influyó en ellas su concepto del feminismo…
Se trata de una obra densa, bien documentada y escrita, que no debería faltar en las estanterías de aquellos que sólo piensan en hacer el equipaje y lanzarse a la aventura. Alain de Botton trata en primer lugar de explicarnos por qué viajamos. Cuáles son las sensaciones que encontramos en el camino, cuáles las satisfacciones y cuáles las desilusiones, dónde está el placer y dónde la miseria. Meditaciones filosóficas que nos ayudan a entender la razón por la cual algunos viajes en los que depositamos todas nuestras esperanzas se saldaron con un estrepitoso fracaso. Y todo sin perder el humor, utilizando la ironía y la acidez, criticando a los aventureros de pacotilla y a los viajeros de boquilla. Finalmente, el autor recurre a los clásicos para apuntalar su teoría. Por las páginas de este libro pasan los comentarios y los textos de Gustave Flaubert, Vincent Van Gogh o Charles Baudelaire, jugosas aportaciones al arte de recorrer el planeta.
Ana Briongos decidió en la primavera de 2001 viajar a Irán e instalarse durante un tiempo en una tienda de alfombras del bazar de la ciudad iraní de Isfahan para vivir de cerca el día a día de un país en lenta ebullición, que está encaminándose hacia el futuro sin perder la esencia de sus tradiciones: los jóvenes, las familias, las feministas islámicas, los nómadas bajtiarís, los iraníes en California, los raperos persas, las fundaciones, los entresijos del bazar, y mucho más. Esta tienda es la cueva de las maravillas, la que esconde todos los tesoros y donde ocurren cosas insólitas. Nada escapó a la mirada atenta de esta viajera de ancha sonrisa.
Richard Burton, viajero y geógrafo que dominó decenas de lenguas y exploró junto a Speke las fuentes del Nilo, permanece en la memoria de los buenos lectores por ser el primer traductor de «Las Mil y Una Noches». Experto en lenguas orientales, también tradujo, en este caso del sánscrito, una leyenda hindú llamada Baital-Pachisi. Esta edición de Valdemar presenta once de los relatos de esta obra. La historia gira en torno a un gran rey llamado Vikram (un personajes histórico, el Rey Arturo de Oriente), que para cumplir la promesa hecha a un yongui o mago debe capturar y llevar ante él al baital (vampiro) que vive colgado de un árbol. Las dificultades que tienen que superar el rey Vikram y su hijo para llevar a cabo su objetivo tejen una serie de relatos de aventuras, magia y amor.
Con el largo título de «Viage del Comandante Byron al rededor del mundo. En el qual se da noticia de varios paises, de las costumbres de sus habitantes, de las plantas, y animales extraños que se crian en ellos: juntamente con una descripción muy circunstanciada del Estrecho de Magallanes, y de cierta nacion de gigantes», en esta obra el comandante inglés John Byron (abuelo de Lord Byron, el celebérrimo poeta romántico) plasma el viaje de exploración alrededor del globo que realizó entre 1764 y 1766, al mando del HMS Dolphin. En ella recoge sus impresiones y un interesantísimo repertorio de detalladas descripciones de la flora, fauna y pobladores de las distintas regiones que costea en su misión secreta oficial en busca de los gigantes patagones que supuestamente habitaban la zona sur del continente americano. La obra fue impresa en español por primera vez en 1769 y cuenta con la inestimable traducción de Casimiro Gómez de Ortega (1741-1818), eminente botánico, médico y farmacéutico español, que además de traducir también amplió el texto con notas de carácter científico y añadió un preciso mapa desplegable del Estrecho de Magallanes. La edición que nos ocupa es un facsímil que reproduce la obra impresa en España en 1769. Se trata de una interesante lectura, pues nos permite descubrir, a partir de los propios comentarios del comandante Byron y de los añadidos del traductor, como eran rincones del planeta tan exóticos entonces como el extremo sur de la Patagonia, las islas del Pacífico, la isla de Java, el Cabo de Buena Esperanza o las islas atlánticas de Cabo Verde y Madeira. A través de ellos percibimos también cual era la forma de pensar y los conocimientos existentes a mediados del s. XVIII.
En el viaje a Marruecos que se narra en este libro, realizado en 1954, el escritor se sumerge en el ambiente de los barrios más coloristes y ruidosos de Marraquech. Acaba de llegar de un Londres pretencióso y estirado, y se encuentra con una ciudad abigarrada, alegre y vitalista. Premio Nobel de Literatura en 1981, Canetti nació en Bulgaria pero se crió en Inglaterra, Austria y Alemania. Fue un viajero singular, escapando de los sitios comunes, y de las personas comunes y concentraba su atención en situaciones y personajes singulares. Recorre los mercados (incluidos los de camellos) y se fija en todos los detalles, físicos y de comportamiento, de los personajes que pueblen la fascinante ciudad. El resultado de este trabajo de investigación, en el cual el autor presta especial interés al concepto marroquí de la vida y de la muerte, de la desgracia y la fortuna, es un libro de viajes fascinante.
Bruce Chatwin, experto en arte, arqueólogo y col.leccionista, fue uno de aquellos escritores que logran el reconocimiento antes de su muerte. Cuando murió, en el año 1989, tenía 48 años y seis libros acabados. Susannah Clapp, editora en la editorial británica que publicó su obra, fue quien descubrió el talento de Chatwin en el primer manuscrito de la Patagonia. Testigo de excepción de sus procesos creativos, traza un retrato a la vez afectuoso y desmitificador de un Chatwin desconocido para los lectores.
Joseph Conrad nació en 1857 en Polonia como Josef Teodor Konrad Korzeniovski. Pasados los años, se enroló en la marina británica, se nacionalizó inglés en 1886 y cambió su nombre por el de Joseph Conrad. Siguieron diez años en los que navegó mucho, sobre todo por Oriente. En El corazón de las tinieblas se narra el viaje por el río Congo de Marlow, un capitán de barco mercante. Lo cuenta él mismo a su tripulación. Una vez dirigió una expedición a la impenetrable jungla. La oscuridad que encuentra es tanto moral como física. Mr. Kurtz, el agente que se ocupa del marfil y en cuya búsqueda va, es la misma corrupción, hundimiento y explotación hecha carne. El encuentro de Marlow con él supondrá un cambio de vida del ya viejo marino, que para siempre vivirá con el horror. Aunque parezca a primera vista un típico libro de aventuras donde lo importante son las andanzas de un personaje y el descubrimiento de lugares exóticos llenos de peligros y riquezas no lo es. El mensaje subyacente de Conrad no es evidente, por lo que puede ser necesaria una o más relecturas del libro para capturar todo su contenido. La película Apocalypse Now, de Francis F. Coppola, basada en este libro, refleja en su segunda parte algo del mundo del que escribió Conrad. Pero la novela lleva a profundidades donde acechan monstruos todavía más aterradores.
En la región de Kumaon, en el norte de India, a Jim Corbett (1875-1955) le llamaban Carpet Sahib. Era un cazador excelente que se especializó en acabar con tigres y leopardos antropófagos que tenían atemorizados a los habitantes de los poblados de las zonas más olvidadas del gran país asiático. Cuentan que Corbett acabó con la vida de 11 felinos devoradores de hombres a los que se consideraba responsables directos de la muerte de 1.300 personas, convirtiéndose así en un héroe. Además supo contar esas cacerías de forma que fascina tanto a cazadores experimentados como a aquellos lectores que sólo soportan el olor de la pólvora en los buenos relatos de aventuras. En este libro cuenta cinco historias que son cinco viajes por las selvas de la India, con deliciosas descripciones de los parajes que recorre, analizando imágenes, olores y sonidos de forma más práctica que poética, aunque con gran fuerza y pasión.
Cunninghame Graham nació en Londres en 1852 y viajó por primera vez a Argentina con 17 años. Interesado en las posibilidades ganaderas del país se convirtió en un auténtico gaucho, y como tal montó a caballo, bebió mate a hectolitros y se jugó la vida en numerosas ocasiones. El Río de la Plata es un pequeño clásico, una de esas oscuras joyas que se recuperan muy de cuando en cuando, y que tiene la grandeza de recopilar algunos de los textos más interesantes de tan peculiar personaje. Él fue un viajero atípico, puesto que no pasó por los lugares como una sombra: Cunninghame Graham se sumergió en La Pampa hasta convertirse en un gaucho, y como tal cuenta las peripecias de la vida en ese lugar salvaje y primitivo.
Chatwin parte tras la pista de un regalo familiar, un trozo de piel de brontosaurio, un mamífero del cuaternario procedente de Chile, y encuentra vestigios de siglos de historia y las insólitas huellas de personajes improbables: exiliados y excéntricos, vagabundos, hombres y mujeres parados en el tiempo. El libro, mitad crónica, mitad relato, está estructurado de forma que cada personaje conforma una especie de novela corta. Con este libro, con el que debutó Bruce Chatwin a los 37 años tras ya una asentada carrera como periodista y con el que alcanzaría la fama como escritor, y con los que le siguieron, contribuyó a crear un nuevo estilo en la literatura de viajes, una forma de escribir que se consagraría posteriormente. Por ello se trata de un clásico de la literatura de viajes, así como un libro de referencia sobre los mitos que envuelven a esta región sudamericana. Una obra muy entretenida y que atrapa desde la primera página.
La exploración polar es la forma más cruel y solitaria de pasarlo mal. El explorador británico Apsley Cherry-Garrard, un licenciado en Clásicas por Oxford, nos lo cuenta a través de sus vivencias en la expedición del capitán Scott al Polo Sur (1910-1913), en la que éste y tres de sus hombres hallaron la muerte. Esta expedición estuvo marcada por el infortunio desde el comienzo, cuando, en una etapa previa, Cherry y otros dos hombres al borde de la congelación y la locura consideraron ya la posibilidad de morir. Para más inri, la expedición del noruego Amundsen se les adelantó por sólo unas semanas en la conquista del Polo Sur.
A partir de las metódicas anotaciones y cartas que dejaron Scott y sus hombres y, sobre todo, de su propia experiencia, Apsley reconstruyó en este libro aquellos tres años de penalidades y heroísmo. Y lo narró en un grueso volumen simplemente apasionante, publicado originalmente en 1922. Se trata de una obra muy bien escrita y con explicaciones muy detalladas, y en la que se nota su conocimiento de los clásicos de la literatura. Un hermoso canto al sacrificio en nombre de la ciencia, a la amistad y una dura crítica a los burócratas ingleses de la época por su desprecio hacia empresas que no reportasen beneficios económicos rápidos.
Winston Churchill, además de líder británico durante la Segunda Guerra Mundial y premio Nobel de literatura, fue un viajero incansable y un aventurero impenitente. Sólo de esta manera se puede calificar a un hombre que participó en importantes expediciones (las fuentes del Nilo), que luchó en varios frentes (Cuba, Sudáfrica, India...) y que desde la política defendió a su país contra los peores enemigos posibles. Churchill tenía una magnífica memoria, pero afortunadamente disfrutaba escribiendo y pasó a papel la mayoría de los grandes acontecimientos que vivió. Este delicioso libro recoge unas sencillas vacaciones en África (Kenia, los grandes lagos, el Nilo Blanco...) en las que básicamente se dedica a cazar, coleccionar mariposas y observar el mundo que le rodea. Churchill sabe como hacer que los detalles más insignificantes, y las anécdotas más simples, alcancen en sus escritos la categoría de pieza maestras. En resumen, estamos ante un narrador atípico, en ocasiones brillante y en otras funcional, que hacen de este libro una pequeña joya.
Este nuevo libro de Jordi Esteva, con el sugerente subtítulo de Tras la estela de Simbad: de los puertos de Arabia a la isla de Zanzíbar, es en realidad el relato de dos viajes relacionados entre sí. El primero, en 1977, al mar Rojo en busca de los árabes del mar imaginados en la infancia a través de Las Aventuras de Simbad y el segundo, en 2002, es un reencuentro con aquel mundo al que el autor se había asomado 25 años atrás: el de los navegantes árabes que surcaban el índico con sus veleros impulsados por los monzones, en busca de especias, sedas, marfiles, piedras preciosas... siguiendo unas rutas que apenas habían variado desde los tiempos del legendario marino. En su búsqueda el autor recorre Port Sudán, las ciudades fantasma de Sauakin, Moca o Qalhat, los somnolientos puertos del Yemen y Omán en Arabia, los de Mombasa, Lamu y Zanzíbar en la costa africana del Índico.
Este es un libro que engancha desde las primeras páginas, ya que no se trata de un libro de viajes al uso, con una sucesión de lugares y vivencias, sino que también nos ilustra sobre costumbres, culturas, hechos históricos, o leyendas, y todo ello mezclado con hechos autobiográficos y sentimientos del propio autor, como por ejemplo la nostalgia de un mundo y tipo de vida ya desaparecidos: el de los marinos que cruzaban el Índico en dhows a vela.
El río Congo, obra de Forbath, es un recorrido por el cauce de este gran río que cruza la región más salvaje y desconocida de África. El subtítulo de este libro despeja todas las dudas del posible lector: «descubrimiento, exploración y explotación del río más dramático de la tierra». El autor, corresponsal en África para la revista «Times», recorre el cauce de este coloso y nos cuenta con agilidad periodística los secretos de una de las parcelas más conflictivas y convulsas de la geografía terrestre. Comienza con los detalles físicos del río y las gestas de los primeros hombres que trataron de doblegarlo, los grandes viajeros, para terminar analizando la enorme capacidad económica de la zona y los intentos por explotar sus riquezas. En la cuenca del Congo la naturaleza es grandiosa y brutal. No resultan menos acongojantes los conflictos políticos y sociales que tienen lugar a ambos lados de las aguas, conflictos que han provocado guerras fraticidas y matanzas raciales.
Este libro autobiográfico, cuyo título original en inglés es Love Among the Butterflies, recoge los diarios que escribió a lo largo de su vida Margaret Fountaine, nacida en Inglaterra en 1862. En su juventud recibió una cuantiosa herencia que la dotó de medios económicos para poder viajar por todo el mundo durante 61 años, hasta el final de su vida, y coleccionar mariposas, un pretexto tan bueno como cualquier otro para cambiar de aires. Cuando murió, en 1940, legó una colección de más de 20.000 ejemplares de mariposas, que donó al Museo Norfolk, y un cofre sellado con los manuscritos de su diario, el cual fue abierto exactamente 100 años después de la primera anotación en esos manuscritos, tal y como ella quiso. Así se desveló la vida apasionante de esta dama victoriana que, al poco de empezar a viajar, conoció a un guía sirio, 15 años menor que ella, con el que compartió 30 años de su vida recorriendo un mundo aún ajeno a la globalización. Esta mujer valiente fiaba su seguridad a su audacia y fuerte personalidad, así como a su plena confianza en la protección que le confería su ciudadanía británica. La muerte la sorprendió a los 78 años en la isla de Trinidad.
Esta obra selecciona los mejores momentos de la vida de su autora y recoge sus ilusiones, alegrías, frustraciones, pasiones… su mundo, el cual estaba lejos de la rigidez que imponía la sociedad victoriana en la que vivía. El estilo cuidado, detallista, elegante y romántico de este diario, a la vez que la sensibilidad en sus descripciones naturalistas y psicológicas, atrapa al lector en un interés que va creciendo conforme pasan las páginas y hace que su lectura sea muy amena.
David Gilmour, especializado en historia política y biografías, es el autor de la biografía de Rudyard Kipling, narrador irrepetible. Aunque existen muchas biografías de Kipling, posiblemente ninguna es tan original como ésta, ya que se centra sobre todas las cosas en el Kipling personaje público y político, el Kipling británico de la cabeza a los pies, y arrincona el resto de sus circunstancias vitales. Su obra literaria y su familia son tratadas superficialmente, mientras que posición de privilegio en la cima del Imperio es desmenuzada a conciencia. Kipling es el escritor que mejor ha capturado el espíritu y el color de India y sus habitantes. Por tanto sólo se puede valorar a Kipling en su justa medida cuando se viaja a la India después de haber leído sus libros. La India de Kipling es la India que tenemos aparcada en la memoria.
Tras los pasos de Adán son las memorias de Thor Heyerdahl, el último gran explorador vivo. La Royal Geographic Society le define como «el viajero más imaginativo del último siglo» y la prestigiosa National Geographic habla de él como de «el último de los aventureros románticos». El mundo entero le recuerda, sobre todas las cosas, por imaginar y dirigir la expedición de la Kon-Tiki, aquella barcaza de nueve troncos unidos con cabos de cáñamo con la que unió las costas de Sudamérica con la Polinesia. Pero Heyerdahl no sólo es un viajero infatigable. También es un prolífico escritor que ha firmando más de 20 títulos, la mayoría de las veces para dejar testimonio directo de las experiencias vividas en cada expedición. Esta biografía es fundamentalmente descriptiva y vitalista. Ochenta y seis años que pasan como un relámpago por las páginas de esta obra definitiva, en una narración repleta de accesible información geográfica, jugosas anécdotas antropológicas y golpes humorísticos de aceptable calibre.
La costa fatídica es la crónica de una epopeya fantástica: el nacimiento de Australia (donde él nació en 1938). Entre finales del siglo XVIII y la primera mitad del XIX infinidad de barcos repletos de presidiarios partían de Inglaterra y, después de meses de penurias en alta mar, depositaban su siniestro cargamento en las remotas costas australianas. La gran isla se convirtió en una descomunal cárcel, habitada por cientos de miles de convictos. Algunas descripciones marineras recuerdan al mejor London, las peripecias más increíbles parecen rescatadas de una novela de Stevenson y los protagonistas de las mismas se sentirían cómodos en las peores pesadillas narrativas de Poe. Hugues ha tenido la habilidad de convertir un estudio histórico en libro de aventuras. La costa fatídica rescata unos tiempos difíciles, y dibuja la transformación de una tierra desértica y salvaje en una nación floreciente. El proceso colonial fue largo, doloroso y en demasiadas ocasiones cruel. Hubo que cambiar las leyes primitivas por otras más civilizadas, acabar con el libertinaje y la barbarie y esperar a que el tiempo y el trabajo convirtiesen este refugio de delincuentes en un estado prospero.
Los exploradores de comienzos del siglo XX soñaban con alcanzar el Polo Sur. El escocés Roald Amundsen y el británico Robert Scott escogieron ese lugar para protagonizar uno de los enfrentamientos más apasionados, fascinantes y trágicos de cuantos ha vivido la historia de los viajes y los descubrimientos, una aventura que recoge este libro. El continente helado era una de las pocas regiones vírgenes del planeta, un mundo salvaje que parecía haber sido diseñado para no permitir la vida del hombre. En 1911 iniciaron su loca carrera por conquistar la Antártida. En este libro se cuentan las hazañas de estos viajeros suicidas. La diferencia con las numerosas obras escritas con anterioridad es el rigor y la rigurosa investigación realizada por el autor, que logra desentrañar hasta los más íntimos secretos de una de las últimas grandes exploraciones protagonizadas por el hombre.
Corría 1910 cuando el fotógrafo Martin Johnson, compañero habitual de correrías de Jack London, se embarca junto a su mujer, Osa, en una aventura excepcional: registrar un documental para el Museo de Historia Natural de Nueva York durante un viaje de más de sesenta mil kilómetros por el corazón de África. Su pasión por el exotismo los convirtió en un pareja excéntrica, cuyo deseo de estudiar las costumbres de tribus primitivas y animales salvajes se materializó en la creación del documental como nuevo género cinematográfico. En esta expedición descubrieron el lago Paraíso, realizaron los primeros safaris aéreos sobre el Kilimanjaro, vivieron momentos de tensión y conocieron etnias sorprendentes… Cuatro años de viaje reunidos en este libro: las memorias de una exploradora legendaria.
Este fue el libro que lanzó la carrera de Robert. D. Kaplan, aunque él ya había estado escribiendo durante años libros y artículos para Atlantic Monthly. En Fantasmas Balcánicos, Kaplan viaja por la antigua Yugoslavia en 1991, inmediatamente después de la caída de la Unión Soviética, siguiendo los pasos de Rebecca West (periodista, novelista y activista inglesa, conocida sobre todo por sus artículos sobre los juicios de Nuremberg) que viajó por la zona poco antes de iniciarse la II Guerra Mundial. Además, Kaplan lleva una copia del libro Black Lamb and Grey Falcon de Rebecca en su mochila y lo usa como una guía de viaje para leer lo que ella escribió sobre un cierto monasterio, una catedral o un pequeño pueblo. Fantasmas Balcánicos es un libro maravillosamente escrito, proporcionando abundante información sobre la zona, situada en su contexto histórico, y retratando a inolvidables personajes en sus páginas. Kaplan habla con personas anónimas que tienen una percepción de lo que ocurre en su país que para sí quisieran presidentes o ministros.
Kaplan es uno de los escritores viajeros más importantes de los últimos tiempos. Y lo es tanto por su rigor en las informaciones y su capacidad narrativa como por el acierto en los temas que escoge para sus libros. «Soldados de Dios», que se publicó por primera vez hace 12 años con el título «Con los muhahidin en Afganistán», demuestra la enorme capacidad de este hombre para saber cuáles son los puntos más calientes del planeta. El escritor viajó a Afganistán durante la guerra que este país mantuvo con la Unión Soviética, en la segunda mitad de los años 80. Para obtener información sobre el conflicto se jugó la vida atravesando fronteras, pasó infinitas penalidades, se entrevistó con líderes muyahidines y se sumergió en la cultura de un mundo que Occidente se empeña en ignorar. Las conclusiones de tan peligroso viaje llenan las páginas de este libro, imprescindible para comprender mejor a un pueblo hoy satanizado.
Robert D. Kaplan, de la revista The Atlantic Monthly, recorrió con una mochila y un bloc de notas el África Occidental y los enclaves fundamentalistas de Egipto y Irán, para internarse a continuación por la India, Pakistán y el sudeste asiático.
El gran escritor y reportero polaco publica por primera vez un álbum con las fotografías de sus viajes por todo el mundo. Kapuscinski empezó a viajar a África en 1957, donde vivió y fue corresponsal de la agencia polaca PAP. Conoce perfectamente el sitio, y no precisamente desde los despachos y los organismos oficiales: el periodista se sumergió desde el primer día en las calles de las ciudades, en los barrios más desatendidos, en los pueblos olvidados... África necesita todo tipo de recursos para ser descrita. En ocasiones las palabras no son suficientes, y las fotografías se convierten en un elemento muy útil para el reportero. Kapuscinski visita tribus nómadas, entrevista a guerrilleros y analiza el dolor de campesinos y cazadores. Que nadie espere encontrar en estas páginas la pasión y la calidad de Salgado. O la fuerza dramática de otros fotógrafos con mayor experiencia bélica. Kapuscinski es un gran escritor que hace fotos. En sus páginas se encuentran los rostros de la miseria y de la esperanza, del orgullo y de la tristeza, de la guerra y del futuro. Los rostros de África.
Considerado por muchos el mejor reportero del siglo se adentra en el continente africano, rehusando sitios comunes y estereotipos. Vive en casas infectas de los más pobres, enmalaltece de malaria cerebral y corre peligro de muerte a manos de un guerrillero... pero a pesar de los pesares no pierde su mirada lúcida y su voz de gran narrador para sumergir al lector en la compleja realidad de África, con sus guerras, miseria y injusticias a lo largo de su historia y que condicionan su presente. Posiblemente sea la mejor obra del autor al día de hoy.
Un libro fascinante en torno a un personaje de excepción, el emperador etíope Haile Selassie, que gobernó Etiopía como monarca absoluto durante casi cincuenta años, hasta que en 1974 fue derrocado por un Consejo Revolucionario. Ryszard Kapuscinski viajó a Etiopía, se sumergió en un país azotado por una guerra civil, y con cautela, superando desconfianzas y temores, logró entrevistar a los antiguos dignatarios de la corte imperial, así como a los servidores personales del Emperador, en su día dedicados a los más variopintos e insólitos menesteres. Los relatos orales que forman este libro son a veces sobrecogedores, trágicos, o increíbles, pero siempre extraordinariamente apasionantes, componiendo el rompecabezas de una Etiopía más próxima a una espeluznante pesadilla que al sueño de las mil y una noches en el que Selassie creía vivir. Se dice de este libro que puede leerse simultaneamente como una crónica de la realidad de Etiopía, una alegoría de la situación en Polonia, una parábola sobre la autocracia y como literatura sutil, elgante, irónica, absorbente.
"Me fui A África a morir, pero África me divirtió, fue amable conmgo y no quiso matarme inmediatamente. Me dije a mí misma que no tenía prisa". Así se expresaba Mary Kingsley al recordar su primer viaje a África, cuando ella tenía treinta años y el siglo XIX estaba a punto de acabar. Hija de un médico vagabundo y de una fiel chacha, a la muerte de sus padres Mary decidió reinventar su vida, y enfiló hacia la costa occidental del continente africano. Muy pronto sus aventuras se dieron a conocer y Rudyad Kipling llegó a decir que era la mujer más valiente que había conocido. Su carácter intrépido y su talante de escritora quedaron reflejados en el libro de memorias 'Travels in West África'.
Con sólo 18 años el escritor británico Patrick Leigh Fermor cruzó Europa a pie, desde Rotterdam hacia Constantinopla, hoy Estambul. Inició su viaje a finales de 1933, cuando Hitler acababa de llegar al poder en Alemania, y no regresó a casa hasta 1937. Es un viaje en el espacio y en el tiempo, un periplo iniciático desde la adolescencia hacia la vida adulta, durmiendo unas veces en establos y otras en castillos de cuento de hadas. A lo largo de su viaje descubrió muchas cosas: historias, lenguas, paisajes, religiones, y gentes de distintas civilizaciones. Pero no fue hasta 1977 que Leigh Fermor se decidió a poner por escrito este excepcional viaje, dividido en tres volúmenes, donde El tiempo de los regalos es la primera parte del viaje, hasta Hungría.
Por el hecho de estar escrito cuatro décadas después, en El tiempo de los regalos la narración, sin perder la mirada inocente, primeriza, se enriquece con la perspectiva del adulto y su aprendizaje cultural posterior, tiñéndose así de una imprecisa, profunda melancolía. Parte del secreto de este libro está en la coexistencia de esas dos personas. En resumen, nos encontramos quizás ante uno de los mejores libros de viajes que se han escrito nunca.
Este libro destaca por encima de todos los recientemente publicados sobre Afganistán. Ofrece la opinión apasionada de una gran escritora, Doris Lessing (Irán, 1919), que se sumergió en 1989 en este país en eterno conflicto para contemplar con sus propios ojos la realidad de un pueblo maltratado. Gracias a la invitación de una asociación humanitaria viajó por caminos polvorientos, contempló pueblos arrasados por la guerra y visitó campamentos de refugiados. El terror, la miseria y el hambre destrozan el corazón de una mujer que, por una vez, adopta el papel de reportera para contar con precisión la invasión de la Unión Soviética y el exterminio de un pueblo.
A pesar de no tratarse propiamente de literatura, este libro merece ser incluido en un apartado de libros para viajeros, ya que por primera vez un libro recoge la esencia del fascinante mundo de los mercados, combinando más de 300 fotografías del fotógrafo Jordi Llorens, en las que ha captado la belleza de los mercados tradicionales, los colores y los olores, la variedad de razas y formas de vida, las costumbres, los rituales cotidianos, etc., y los textos de Sergi Ramis, gran viajero y conocedor de los mercados tradicionales de cualquier parte del mundo. El libro hace un viaje por los mercados de todos los rincones de la Tierra y la intensidad febril de estos queda reflejada en las espectaculares fotografías que recoge el libro.
Mercados del mundo adentra al lector en la vida y las actividades humanas que se generan en los mercados y su entorno, recorriendo todos los lugares del mundo, desde el punto más remoto de la superficie de la Tierra hasta el más transitado. El libro se estructura en tres grandes apartados: El mercado, punto de encuentro muestra los lugares donde se sitúan los mercados: en los márgenes de los caminos, los ríos, en el exterior de las ciudades, las plazas...; Vidas que se cruzan, un capítulo dominado por la gente: la vida previa al mercado (gente que va hacia el mercado), los vendedores, los compradores, la gente que vuelve a casa con la compra, la vida en las casas, los rituales vinculados a la comida...; y finalmente, El banquete de las sensaciones, donde se muestran los productos principales: desde los productos básicos (trigo, arroz, carne, pescado...) a los elaborados (ropa, sombreros...), mostrando además imágenes de los procesos de producción: campos de arroz y trigo, pescadores...
Se trata de un libro lleno de ideas útiles y sencillas, muy apropiado para iniciarse en el viaje independiente y alternativo, fuera de los circuitos organizados, con sugerencias fruto de la experiencia del autor sobre como hacer frente a los imprevistos. Jordi Llorens demuestra que la aventura está al alcance de todos, recogiendo aquí recuerdos y experiencias de sus numerosos viajes, cada una de las cuáles es una excusa válida para hablar de temas prácticos relacionados con el viaje expuestos desde la visión del autor, como la organización del viaje, el transporte, el alojamiento, el presupuesto, la salud, y muchos otros. Sirven de introducción viajeros que han hecho historia y con los que el autor se confunde en afinidades. Se trata, pues, de una interesante mezcla de libro de viajes, de vivencias, de reflexiones y de consejos. Además, por su temática y filosofía, creemos que se trata de una obra muy coincidente con el perfil de viajero de Viatgeaddictes.
En enero de 1935 Ella Maillart sale de Beijing hacia el interior con su compañero, Peter Fleming, corresponsal del Times. Se trata de atravesar China de este a oeste, llegar a los oasis prohibido de Sianking, y pasar de allá a Cachemira, por las cumbres del Pamir y el Karakorum.
Esta obra es la ganadora del premio Grandes Viajeros de Ediciones B en su edición 2001. el autor, el periodista y escritor Fernando Martínez Láinez, viaja a Rumania por primera vez como enviado especial para cubrir la caída del brutal régimen de Nicolae Ceaucescu, y se entusiasma con la leyenda del conde Drácula. A partir de este momento realiza un seguimiento obsesivo por la vida y la obra de tan sanguinario personaje, prestando especial atención a los detalles que rodean su figura y los paisajes que le acogen. En primer lugar recorre el país teniendo como guía de viaje el Dràcula de Bram Stoker, una obra cumbre que marca su destino. En segundo, para no olvidar el tiempo en que vive y moverse por ciudades y sitios de su tiempo. Una oportunidad magnífica para conocer Rumanía, un país próximo y lejano al mismo tiempo, y sumergirse en las maravillas y miserias de sitios tan fascinantes como Bucarest, Transilvània, el castillo de Poienari...
En 1973 el escritor Peter Matthiessen y el zoólogo George Schaller emprendieron una expedición a la Montaña de Cristal, en la meseta del Tíbet, para estudiar los hábitos de un animal no muy conocido: el bharal o cordero azul himalayo, aunque su auténtica esperanza era poder ver al más hermoso y raro de los grandes felinos, el leopardo de las nieves, del que se cree quedan menos de 3.500 ejemplares. Para Matthiessen, adentrarse en la tierra de Dolpo, último enclave de la cultura tibetana en estado puro, era mucho más que una expedición naturalista o una aventura. Así describe los paisajes que rodean a la Montaña de Cristal, cuenta historias relacionadas con los lugares que cruza, reflexiona sobre las enseñanzas del budismo y sobre pasadas experiencias de su propia vida. Se trata, pues, de un ameno, bello e interesantísimo libro que no es un libro de viajes al uso, aunque sea la narración de un viaje real en el que, de forma magistral, intercala en la historia abundantes elementos para la reflexión.
Rosa Montero es una magnífica escritora comprometida. Sus textos jamás resultan superficiales: aprovecha cada línea para hablar de la injusticia, de la miseria, de la desigualdad... de un mundo demasiadas veces injusto y violento. Y cuando escribe de viajes no hace excepciones. Recorre el Planeta con los ojos bien abiertos y el corazón encogido, y lo cuenta de una forma apasionada y recia. Para este nuevo libro ha recuperado viejos reportajes publicados a lo largo de 20 años en el diario El País. Reportajes en los que no se limita a recorrer bellos parajes y analizar superficialmente las costumbres de sus habitantes. La periodista recorre Irak, Australia, China, el Polo Norte, Alaska y el Sáhara, y centra buena parte de su atención en los marginados y los perdedores, que curiosamente suelen ser aquellos que viven desde hace siglos en esos lugares de ensueño. Pueblos condenados en muchas ocasiones a perder sus costumbres, a abandonar sus raíces culturales, a vivir en la estrechez, a perder su identidad.
Mujeres viajeras, intrépidas y aventureras han existido a todas las épocas, aunque casi todas han estado silenciadas y olvidadas por la historia, escrita por los hombres. A pesar de los pesares, durante siglos un puñado de mujeres han contribuido con sus viajes al conocimiento geográfico y participado en importantes acontecimientos históricos. En esta obra se narran las vidas de estas mujeres poco conocidas, pero con una existencia apasionante. Desde religiosas vagabundas hasta mujeres pirata, damas victorianas, institutrices, cortesanas, damas del desierto, pioneras de la aviación, etc.
El escritor y periodista Xavier Moret viaja, en el verano de 2001 y en el invierno de 2002, a Islandia con el firme propósito de encerrarse en la casa del escritor Gunnar Gunnarsson para terminar una novela, y con la esperanza de contemplar la aurora boreal... Asentado en Reykiavik y acompañado por un amigo islandés, Moret hace varias incursiones por la isla con el fin de conocer a fondo los lugares más representativos y la particularidad de su naturaleza, al tiempo que se adentra en los pormenores de la sociedad islandesa. La isla secreta es el resultado de ese recorrido: un relato bañado por géiseres y volcanes, incontables bares, interesantes anécdotas de personajes famosos de la isla, además de otras originales referencias culturales e impresiones que, impregnadas del especial sentido del humor del autor, se desprenden a lo largo de todo el libro, galardonado con el Premio Grandes Viajeros 2002.
Se trata de una peripecia vital, una experiencia compartida por dos hombres, un escritor y un fotógrafo, con un destino definido: el baobab, los baobabs diseminados por los cuatro puntos cardinales de Botswana (Kubu, Baines, Nxai, Moremi o Chobe). Un viaje a la caza y captura del árbol más grande y legendario del mundo, el primer árbol que los dioses plantaron sobre la Tierra. Un viaje en pos del paraíso perdido, donde las raíces del baobab se funden con las raíces de uno mismo, donde el descubrimiento y el reconocimiento de los baobabs es un viaje de autoconocimiento. Un viaje con las mil y una penalidades del gentilhombre europeo incapaz de enfrentarse a una plaga de mosquitos, a un rugido de león o a unos neumáticos poco aptos para el desierto. Unas páginas muy agradables de leer, con toques de humor e ironía, y que trasladan al lector a los cautivantes paisajes africanos.
La autora relata en este libro una odisea fascinante: un viaje a pie de varios meses por el Outback, el interior desértico de Australia, en compañía de una tribu de aborígenes cuyas leyes de convivencia nada tienen en común con las nuestras. Esta tribu aborigen, irremisiblemente condenada a la desaparición, quería traspasar su ancestral cultura a una persona de otra civilización y para hacerlo la escogieron a ella, una norteamericana en la cincuentena y que se había interesado en establecer contacto con grupos indígenas. El aprendizaje fue duro, pues a lo largo de esta extraña peregrinación tuvo que desprenderse de todas sus pertenencias materiales para poder gozar al fin de una auténtica comunicación con la naturaleza. Al coraje que demostró afrontando las penalidades del viaje, se sumó luego el esfuerzo de resumir las vivencias en esta obra. Con su testimonio, la autora manifiesta su voluntad de dar a conocer una espiritualidad destinada a reconciliar el ser humano con la naturaleza. Se trata, pues, de un libro bastante entretenido, que se lee rápido, y que además del propio interés de la travesía por el Outback plantea una serie de preguntas con mensaje que nos debería hacer reflexionar sobre el tipo de vida que llevamos en las sociedades llamadas civilizadas.
Una vez por semana y durante más de dos años, Azar Nafisi, una profesora de literatura de la Universidad de Teherán expedientada por negarse a llevar el velo, reunió en su casa a siete de sus aiumnas para leer y comentar algunas de las novelas occidentales prohibidas por el régimen de los ayatolás. Poco a poco, superada la timidez inicial, las jóvenes estudiantes empezaron a expresarse con libertad, no sólo sobre las novelas de Jane Austen, Henry James, F. Scott Fitzgerald y Nabokov sino sobre sí mismas, sus sueños y frustraciones. En aquellos libros habían encontrado una alternativa valiente a la tiranía ideológica a la que estaban sometidas y la adoptaron como un desafío.
El Hindu Kush es la más al oeste de las grandes cordilleras que, presididas por el Himalaya, forman, en el corazón de Asia central el conjunto montañoso más colosal del mundo. Es aquí, en el Hindu Kush del nordeste de Afganistán, que Eric Newby, exmarinero y héroe de guerra convertido en vendedor de alta costura, decide realizar su sueño de hacerse explorador. Sin experiencia previa como montañero, se lanza a la conquista del formidable Mir Samir, entrando en el Nuristán, visitando así parajes que pocos lectores tendrán la ocasión de conocer excepto por este libro.
En 1996 Gabriel Pernau se animó a recorrer en bici la ruta de la seda en su variante menos frecuentada. El punto de partida era Istambul, cruzando después las repúblicas del Azerbayan, el Turkmenistan, el Uzbekistan, el Kirguizistan, el Kazajstan, y llegando a las ciudades chinas de Xi'an y Beijing.
En otoño de 1998 Gabriel Pernau decidió cruzar Cuba en bicicleta de punta a punta. Huyendo de los destinos más trillados y sumergiéndose en la vida cotidiana del interior de la isla durante 2.000 kms. de descubrimientos y experiencias.
Jordi Raich ofrece una nueva visión de un pueblo que ha sufrido el autoritarismo irracional de gobiernos impuestos y los daños colaterales de intervenciones extranjeras que han sumado muertos a una larga lista de víctimas. Pueblo avasallado y abandonado a su suerte cuyo amor a la la vida ha sabido resistir a las peores épocas. Fascinante tierra de belleza arrebatadora. Afganistán también existe, mezcla de ironía, tristeza y pasión, descubre personajes entrañables,hospitalarios, orgullosos y contradictorios llenos de sabiduría y humor, ingredientes esenciales para sobrevivir a cualquier situación. Y la de Afganistán es, sin duda, una situación desesperada.
El autor visita durante tres años Afganistán, entre 1994 y 2002, y vive en directo algunos de los acontecimientos más importantes padecidos por la población local. El apogeo y la caída del Mulá Omar, el regreso de los señores de la guerra de la Alianza del Norte, la presión informativa y militar, la miseria y el hambre... Jordi Raich describe los personajes con los que se cruza y analiza de forma concienzuda la situación del país.
La vida en Africa gira alrededor de las calles y plazas que se dedican al comercio, esos lugares anárquicos donde comprar semillas de cardamomo, casetes con música, carne de mono, ropas explosivas o, simplemente, donde charlar, ver pasar la tarde y, tal vez, cortarse el pelo al estilo de la región. Los mercados son el centro de la vida, son el principio y el final del camino, el mejor museo y la única referencia fiable. Sergi Ramis, periodista y viajero a partes iguales, después de quince años de viajes por el continente se ha decidido a contar todos los secretos para disfrutar de este mundo de locos: desde un pequeño diccionario (si quieres una cerveza de mijo debes pedir una «chapaló») a una serie de perfiles de los personajes que nos encontraremos estos comercios callejeros. Desde Dakar, en la costa Atlántica, hasta Zanzíbar, en el océano Indico, pasando por lugares tan diferentes cultural y socialmente como Addis Abeba, Dete, Bukavu o Hohoe.
Como es habitual en sus textos viajeros, el escritor nos hace caminar a su lado con naturalidad, ternura, curiosidad, perspicacia, humor, pasión y una honda comprensión de lo humano. Y en el estilo de sus dos libros anteriores (El sueño de África y Vagabundo en África), junto a los rostros, las voces y los perfumes del camino, Reverte nos aproxima a episodios singulares de la historia africana, para hacernos entender mejor el drama y la grandeza del continente. En esta ocasión su nuevo periplo africano nos traslada a los territorios de Etiopía, Sudán y Egipto, en regiones propias al curso del Nilo, que el propio Reverte recorrió a lo largo de varios meses.
El autor ha vivido catorce años en el Mezzogiorno italiano; de su experiencia surge "Medianoche en Sicilia" (1996), obra que obtuvo el Premio Victorian Premier. En manos de Robb el paisaje de Sicilia aparece como una metáfora de su historia que está ligada inextricablemente a la cocina, el arte, y a la mafia. Robb ha conseguido un libro de viajes que es un retrato de un país en una situación muy difícil, que ofrece al lector un cuadro, lleno de escenas y personajes, por dónde nuestra imaginación puede vagar. Desde la génesis de «El Gatopardo» hasta las costumbres sexuales de los mafiosos, Robb condensa medio siglo de historia.
La literatura de viajes, como las guías, insisten en algunos sitios comunes olvidando otros que, en su humildad, no son menos interesantes. Es el caso de Angola y Mozambique, países ignorados dentro de un continente maldito. Y de las tierras que se encuentran entre ellos, espacios desérticos compartidos por etnias primitivas y fauna salvaje. Solamente por este motivo es noticia la edición de este libro. Si además está bien escrito, narra una historia fascinante y nos descubre mundos perdidos, como es el caso, estamos de suerte. Bahía de Tigres explica el viaje imposible que Pedro Rosa Mendes intenta realizar en 1997: la travesía por tierra del corazón de África, repitiendo un siglo después el recorrido hecho por Cepello y Ivens. Un camino largo, intenso y peligroso en el que se suceden los personajes irrepetibles, las sensaciones mágicas y los sitios salvajes.
La última edición del Premio Grandes Viajeros de Ediciones B nos lleva hasta al Mato Grosso brasileño, lugar al que una joven periodista cacereña decide viajar para ayudar como voluntaria en el proceso de digitalización del archivo de Pedro Casaldáliga (Obispo de la prelazia de Sao Felix do Araguaia y defensor de los oprimidos). Mónica García Lázaro termina la carrera y se sumerge en una aventura que tienen visos surrealistas, en ocasiones, pero que sobre todo es una crónica cálida e intensa de una región desconocida habitada por indígenas cada vez más aislados. El libro es una sorpresa. Por tratarse de una autora novel y por el magnífico nivel del texto, capaz de analizar la historia de Mato Grosso, con todos sus conflictos políticos y sus reveses ecológicos, de manera muy personal pero sin olvidar el rigor, sin sacrificar la frescura y el descaro. Este libro tiene la carga emocional, el espíritu aventurero y capacidad descriptiva que caracteriza a los buenos libros de viajes.
Robert M. Sapolsky ha entrado en la escogida élite de los escritores naturalistas, este pequeño microcosmos verde por el cual se pasean ejemplares humanos tan brillantes como Gerald Durrell, Jane Goodall o George B. Schaller. El doctor Sapolsky, voluntario del Museo de Ciencias Naturales de Nueva York con 21 años, viaja a Kenia con dos únicas herramientas en su equipaje: algunos conocimientos de Suajili y toneladas de entusiasmo. Es un idealista que tiene como objetivo central de su vida estudiar los primates en su hábitat natural. Sus textos son vigorosos, creativos y infinitamente sorprendentes. Leyendo a Sapolsky conocemos Kenia, intimamos con sus habitantes y disfrutamos de detalles inéditos de un continente en peligro. La ciencia, con sus imprescindibles dosis de información y rigor, puede resultar divertida. Y el lector no especializado puede disfrutar con ella. Este es el gran logro del biólogo norteamericano, uno de los grandes descubrimientos de la literatura de naturaleza de los últimos tiempos.
Tino Soriano, consumado reportero gráfico, revela secretos de la fotografía de viajes: composición de la imagen, aspectos técnicos del equipo, equipo más adecuado para los viajes, respeto a las costumbres locales o los rayos X en los aeropuertos.
Este libro nos plantea una pregunta: en los viajes, en la vida, en el choque entre países y culturas ¿Quién es el bárbaro y quien el civilizado? Cuestión peliaguda que, en estos tiempos de crisis, adquiere una actualidad brutal. El autor, un francés de espíritu nómada que ha recorrido medio mundo haciendo negocios, sabe de qué habla. Y lo escribe de forma amena, recurriendo a ejemplos históricos que nos recuerdan que el mundo es un pañuelo no demasiado limpio. Jean Soublin nos invita a compartir esa segunda mirada que la literatura y la historia han lanzado sobre «el otro». Cada uno de los capítulos traza el soberbio retrato de uno de estos encuentros entre literatura y «barbarie».
Narra la historia del jesuita Matteo Ricci, que salió en 1577 de Italia para llevar la doctrina cristiana por los lugares más olvidados, perdidos y paganos de todo el Extremo Oriente. Ricci, hombre de profundas convicciones y una descomunal capacidad intelectual, utilizó todos los recursos a su alcance para llevar adelante su misión. Este libro, una biografía apasionante de un personaje singular, va mucho más allá del simple perfil de un hombre especial. Jonathan D. Spence, sinólogo británico especializado en historia oriental y en humanidades, describe de manera minuciosa y amena, el encuentro entre dos culturas tan opuestas como son la oriental y la occidental, un choque de trenes que alteró las conductas intelectuales de la segunda mitad del siglo XVI. Se trata de una biografía, pero también un libro de historia, con una lúcida mirada sobre la antigua China.
Theroux se propuso subir en todos los trenes que encontrara desde la Victoria Station londinense hasta la Tokyo Central, atravesando en el trayecto Turquía, Irán, Pakistán, India, Birmania, Tailandia y Camboya. De aquí cruzar al Japón dónde toma el tren transiberiano en su límite más oriental y volver de nuevo a Londres, cerrando el círculo.
Tal como ya había hecho años antes, cuando cruzó todo Asia, Paul Theroux recorrió en 1976 un larguísimo itinerario que abarcaba casi toda América, de Boston a la Patagonia argentina, y se empeñó en recorrerlo únicamente tomando trenes. Para ello tuvo que pasar por Estados Unidos, México, Guatemala, El Salvador, Costa Rica, Panamá, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia y Argentina. Tal como era habitual en él, Paul Theroux viajó sin prisas ni planes fijos, sudando o tiritando, según variaba la altitud, pasando de largo las grandes capitales y deteniéndose en destinos poco frecuentados.
Este libro, editado en 1979, habla de trenes, de viejos y poderosos armatostes de diferentes tamaños, categorías, recorridos y nombres. Theroux construye a lo largo del viaje una crónica fascinante hecha de encuentros azarosos, anécdotas suculentas y personajes unas veces estrafalarios y otras entrañables. También se recrea en los paisajes que le hacen sentirse vivo y personajes que le hacen sentirse bien. Siendo como es una obra modélica. con el paso de los años no ha perdido ni interés ni fuerza.
El escritor norteamericano Paul Theroux demuestra que en el mundo de la literatura de viajes la aventura todavía es posible. Y lo es sin recurrir al sensacionalismo: Theroux quiere recorrer un lugar concreto del mundo y busca el medio de transporte más adecuado. Se embarca en un kayak desmontable y recorre 51 islas del Pacífico, desde Nueva Zelanda y Australia a las Marquesas, Samoa, Pascua, Tonga, Tahití, las Salomón... No pretende correr riesgos innecesarios o batir récords absurdos. Quiere encontrar el paraíso, un lugar soleado en el que huela a sal y a espuma de mar. Su descripción del Pacífico es seguramente una de las más amenas e instructivas jamás realizadas, con el ritmo narrativo de Conrad, la pasión juvenil de London y la clase de Stevenson.
Esta obra maestra de Wilfred Thesiger (1910-2003, el último de los grandes viajeros y exploradores ingleses) es el mejor de sus libros y habla sobre los cinco largos años que el autor empleó viajando entre las gentes nómadas del sur de la península arábiga (Yemen, Omán, Arabia Saudita, y Emiratos Árabes) a finales de los años cuarenta, poco antes de que llegara la fiebre del petróleo, cuando el Oriente Medio no había cambiado aún desde hacía siglos y donde sus amigos beduínos se sentían aún libres en el desierto. Son muchos los detalles que hacen de esta obra un clásico de la literatura de viajes: la visión que nos da sobre la calidez, la generosidad y la ferocidad del pueblo beduíno; la hermosa escritura sobre un lugar y una época que ya dejaron de existir; y su profunda reverencia por el desierto mismo. Pero lo que realmente distingue esta obra de Thesiger es su puro amor por el viaje, por la propia experiencia que este supone. Ignorando el romanticismo obvio, el hecho de tratar de vivir la vida en primera persona, de sentir el mundo por uno mismo, es el verdadero motor que impulsa al viaje. Por todo ello este magnífico libro es su tributo a tradiciones ya desaparecidas.
Colin Thubron (Londres, 1939) es considerado como uno de los mejores autores contemporáneos de libros de viajes. Durante más de 30 años trabajó como cámara y realizador de televisión viajando alrededor del mundo. Sus obras se han desarrollado en Oriente Próximo, en Asia Central, en la antigua URSS o en China, entre otros muchos lugares, y muestran a un autor que se sumerge dentro de una cultura o un lugar, que llega a formar parte de ella durante periodos largos de tiempo, para poder transmitir al lector toda su esencia.
Rodeadas de montañas, estepas y desiertos se encuentran las cinco repúblicas de Asia central que se independizaron de la antigua Unión Soviética a principios de los 90: Turkmenistán, Uzbekistán, Tayikistán, Kazajstán y Kirguistán. Es durante esa época que Colin Thubron viajó a lo ancho de Asia central, desde China hacia occidente, haciéndose preguntas sobre el pasado, el presente y el futuro. No contento con simplemente ir de un lugar a otro, Thubron viaja de persona en persona, descubriendo sus múltiples y vibrantes historias y desarrollando un profundo conocimiento de la historia menos conocida de esta zona del planeta. Thubron encuentra el corazón de Asia en el corazón de sus gentes, nadando en un mar de té, vodka y hospitalidad. Desde el Corán más antiguo conocido a una base naval soviética abandonada en la orilla de un lago de alta montañas (usada para probar torpedos lejos de los ojos del espionaje), la escritura de Thubron se hace eco de la melancolía de los grandes espacios por lo que transcurre su viaje. Este libro es un raro encuentro entre un maravilloso escritor y una misteriosa tierra, dando lugar a una obra muy recomendable.
Ana Tortajada y otras dos mujeres españolas quisieron conocer de cerca la realidad de ese pueblo que llevaba demasiado años sufriendo los sinsentidos del integrismo talibán ante la mirada distraída de Occidente, y en el verano de 2000 se arriesgaron a un viaje que las llevaría primero a Peshawar, la ciudad pakistaní donde malvivían la mayoría de los exiliados afganos, y luego a Kabul, capital de Afganistán y centro neurálgico del entonces poder talibán. A la vuelta de su viaje Anna Tortajada escribió el El grito silenciado con la intención de denunciar un régimen que tortura y mata en nombre de la religión, así como la lamentable situación en la que se encontraban los refugiados y los afganos que todavía vivían en su país. Este libro es un diario de viaje muy peculiar, donde el espanto se mezcla con el amor y el respeto por un pueblo que vive en el infierno, pero sabe que entre los pliegues de un burka aún hay lugar para la esperanza y la voluntad de trabajar duro para remediar la barbarie y recuperar la dignidad perdida.
Vanier viajó durante 99 días por el Gran Norte canadiense, recorriendo en esas largas y agotadoras jornadas más de 8.500 kilómetros. Desde la costa del Pacífico a la costa del Atlántico. ¿Cómo logró hacer tan fabuloso recorrido? Muy sencillo: trabajando en equipo. Le acompañaron en esta odisea blanca un grupo de robustos perros, que tiraban del trineo sobre el que viajaban Vanier y todas sus perte-nencias. Esta es, por tanto, la historia de uno de esos viejos exploradores que se enfrentan al frío, a la nieve y a la soledad extrema.
Los editores de Cuentos de viajeros, amigos de las ediciones muy cuidadas y los textos exquisitos, están convencidos de que la experiencia de los españoles en el mundo de los viajes no es menos aguerrida y osada que la de los griegos, romanos, venecianos o turcos en la antigüedad. En las páginas de este libro se retrocede hasta el siglo XIX, un periodo en el que no se habían manipulado y ensuciado conceptos tan patéticos en nuestros días como «aventura» o «récord». Este libro recopila para el lector cuentos de auténticos maestros: Alarcón, Clarín, Pereda, Luis de Oteiza, Pardo Bazán, el Duque de Rivas... Si resulta que estos cuentos son historias viajeras, pues mejor que mejor. Pero lo más importante es que merced a ellos podemos sumergirnos en un mundo por descubrir de la mano de auténticos visionarios.
Tubabu (palabra que hace referencia a los blancos en lenguas bambara y diula) nos adentra en la vida cotidiana de la Curva del Níger, a lo largo de un viaje en qué el lector se ve inmerso en un recorrido por Mali (las orillas del Bani y del Níger, lugares como Tombuctú, Irelly o Songho, en el país dogon) y Burkina Faso. Este libro es el resultado, en realidad, de varios viajes de la autora a estos dos países y en ellos el protagonismo recae en la forma de vivir de sus habitantes y también en sus paisajes, rehuyendo la tentación del paternalismo y el exotismo. No es propiamente un libro de viajes entendido en el sentido de guía, pero creemos igualmente que puede resultar muy atractivo al viajero sensible que va más allá de paisajes o monumentos fotogénicos. Al final del libro se adjunta un pequeño glosario de términos que van apareciendo a lo largo del relato y que corresponden, en general, a palabras empleadas por la población local en sus respectivas lenguas. Se trata, pues, de un relato interesante y ameno que nos da a conocer la realidad de esta zona de África bajo la mirada sensible, respetuosa y curiosa de su autora.
Esta es la historia de una expedición como las de antes de tuvo lugar en el año 1998. Una expedición que, como sucedía en el pasado, se desarrolló entre la épica y la tragedia, entre la gloria y la muerte. Una expedición como ya no se hacen, patrocinada, no podía ser de otra forma, por la National Geographic Society. Podríamos resumir esta aventura como el descenso en kayak, con travesías a pie, por las gargantas del Tsangpo, uno de los ríos malditos del Tibet. El relato de Wickliffe W. Walker está a la altura de la aventura.