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Bandera de Francia

REUNIÓN (Francia)

Guía y relato de viaje a la isla de Reunión

por Yolanda y Toni (Viatgeaddictes)
Published on Fecha viaje: 2015 | Publicado el 01/05/2016
Última actualización: 04/2022
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Introducción

Vista del Enclos Fouqué (Piton de la Fournaise)
Vista del Enclos Fouqué (Piton de la Fournaise)

La isla de Reunión (en francés La Réunion) está situada en el océano Índico y forma parte del archipiélago de las Mascareñas (junto a Mauricio, Rodrigues y las islas Agalega), encontrándose al este de Madagascar y unos 175 km al sudoeste de Mauricio, la isla más cercana.

Las dimensiones de la isla son de unos 63 km de largo por unos 45 de ancho, con una superficie de 2.512 km2 y una población aproximada de 845.000 habitantes (datos de 2014). Desde el punto de vista administrativo, Reunión es un departamento de ultramar de Francia, con el mismo estatus que cualquier otra región francesa de la Europa continental. Asimismo es una región ultraperiférica de la Unión Europea.

Geológicamente, la isla de Reunión está situada sobre una zona caliente de la corteza terrestre. Por ello, no debe sorprender que cuente con un volcán hiperactivo, el Piton de la Fournaise, con unas 200 erupciones contabilizadas desde que se tienen registros, en 1643.

De hecho, en este mismo año 2015 se han producido cuatro erupciones hasta el mes de octubre (cuando escribimos este texto), una el mes anterior y otra en el posterior a nuestra visita. Afortunadamente se trata de un volcán de tipo hawaiano, con emisiones efusivas de lavas bastante fluidas.

Para el viajero interesado en grandes paisajes, naturaleza y actividades al aire libre la isla de Reunión es un verdadero paraíso. De hecho, a veces se la compara con las islas Hawaii por su clima, orografía y vulcanología.

Y es que esta isla tropical, a pesar de su pequeño tamaño, cuenta con inumerables atractivos: tupidos bosques esmeralda, cascadas que caen por doquier, impresionantes paisajes de montaña, kilómetros y kilómetros de senderos, vistas que quitan el hipo, un volcán activo que está entre los más accesibles del mundo, o actividades de aventura, como descenso de barrancos, parapente, rafting, paseos a caballo, buceo, kite-surfing, avistamiento de ballenas o escalada, entre otros.

Patrimonio de la Humanidad En el año 2010 la Unesco inscribió los pitones, circos y escarpaduras de la isla de Reunión como bien natural en su lista de Patrimonios de la Humanidad, abarcando un 40% de la superficie de la isla.

A todo ello podemos añadir una pizca de cultura a través de su patrimonio criollo, francés, indio, chino o africano en forma de arquitectura o bien de festivales. Y también, como no, están sus playas, aunque personalmente pensamos que estas no son precisamente su fuerte.

En cualquier caso, la isla de Reunión era una especie de deuda pendiente que teníamos desde el año 2009, cuando al planificar nuestro viaje a Madagascar una de las opciones que llegamos a barajar era hacer una escala de algunos días en Reunión en el vuelo entre Europa y la isla roja. Y, por fin, pudimos saldar esa deuda con este corto, pero intenso, viaje que disfrutamos mucho y que no podemos dejar de recomendar.

Podéis ver más fotos de este viaje en el álbum Isla de Reunión que tenemos publicado en nuestro Facebook.


Ficha técnica del viaje

Fechas del viaje

Del 20 al 30 de junio de 2015.

Itinerario

mapa

Día 1: Vuelo Barcelona - París CDG - ... (noche en ruta)

Día 2: ... - aeropuerto Roland Garros (Reunión) - Saint-Denis

Día 3: Saint-Denis - Hell-bourg - Ilet-à-Vidot - Rivière du Mât - Hell-bourg

Día 4: Hell-bourg - Bé Maho - Takamaka - St. Anne - Piton St. Rose - Anse des Cascades - Le Grand Brûlé - St. Joseph - St. Pierre

Día 5: Saint-Pierre - Pas de Bellecombe - Saint-Benoiït - Bras Panon - La Plaine des Palmistes - Bourg Murat - Saint-Pierre

Día 6: Saint-Pierre - Cilaos - Roche Meravelleuse - Ilet-à-Cordes - Cilaos

Día 7: Cilaos - Bras Rouge - Cilaos - Bras Sec - Cilaos

Día 8: Cilaos - Pas de Bellecombe - Bois de Nefles- Saint-Paul - Bois de Nefles

Día 9: Bois de Nefles - Saint-Paul - Boucan Canot - Hermitage-les-Bains - La Saline-les-Bains - Saint-Leu - L'Étang Salé-les-Bains - Saint-Gilles-les-Bains - Bois de Nefles

Día 10: Bois de Nefles - Le Maïdo - Dos d'Ane - Saint-Denis - aeropuerto Roland Garros - .. (noche en ruta)

Día 11: ... - París CDG - Barcelona


Gastos del viaje

+ 1.390 € (2 pax vuelo París - Reunión - París con la compañía Air Austral)
+ 442 € (2 pax vuelo Barcelona - París CDG - Barcelona, ida con Air France y vuelta con Vueling)
+ 303 € (coste coche alquiler, 8 días, incluyendo seguro a todo riesgo y otros extras)
+ 55 € (gasolina diesel coche alquiler, 988 km recorridos)
+ 612 € (alojamiento, 8 noches)
+ 450 € (otros: entradas, restaurantes, supermercados, recuerdos, ...)
= 3.252 € (total viaje para 2 personas)

El coste de la vida en Reunión, al menos para el viajero, es más o menos equiparable al que encontraría viajando por Francia, e incluso ligeramente superior, suponemos que por su carácter insular y la lejanía de la metrópoli.

Dinero

Puesto que la isla de Reunión es territorio francés y, por tanto, forma parte de la Eurozona, la moneda aquí es el Euro. Por otra parte, el uso de las tarjetas de crédito está bastante extendido y en algunas ciudades, además, es posible encontrar cajeros automáticos.

Transporte

Avión. Para el vuelo internacional a la isla de Reunión no hay muchas alternativas, pero la mayoría de ellas vuelan desde París. Las compañías aéreas con vuelos a Reunión son: Air Austral, Air France, Corsair y Air Mauritius. De ellas, Air Austral es la que ofrece más frecuencias y sus precios suelen ser más económicos.

El hecho de buscar vuelos a Reunión con conexión en París desde alguna ciudad española puede encarecer muchísimo el precio de un billete que, ya de por sí, no suele ser nada barato. Por ello puede ser una buena idea comprar separadamente el vuelo París-Reunión-París y la conexión de ida y vuelta a París con alguna compañía de bajo coste. Pero hay que tener la precaución de dejar suficiente tiempo entre vuelos para cualquier imprevisto ya que ninguna compañía se hará responsable si llegamos tarde al enlace.

En nuestro caso encontramos un vuelo entre París Charles de Gaulle (CDG) y Reunión, ida y vuelta, por sólo 695 € con la compañía Air Austral. Y separadamente también compramos un vuelo de Barcelona al aeropuerto Charles de Gaulle de París, ida y vuelta, con la compañía Vuelingimage con un coste de 221 €.

Alquiler de Coche. Para recorrer la isla de Reunión nosotros optamos por alquilar un coche para tener total libertad y poder modificar la ruta sobre la marcha, porque si bien hay transporte público (autobús) entre las principales poblaciones de la isla, también ocurre que este no llega a todos los rincones ni lo hace con la frecuencia deseada.

Nosotros reservamos un coche a través del portal de reservas Rentalcars.com con recogida y entrega en el aeropuerto internacional Roland Garros, cercano a Saint-Denis. Debe tenerse en cuenta que la recogida/entrega del coche en este aeropuerto puede acarrear un coste extra de 29 Eur, por lo que puede ser bueno mirar otras alternativas en la isla (Saint-Denis, Saint-Pierre, etc), aunque la oferta disponible es mucho menor que en el aeropuerto Roland Garros.

El precio total de un coche económico para 8 días, incluyendo seguro a todo riesgo y conductor adicional, fue de 274 €. El coche que nos entregaron fue un Peugeot 208 diesel. La compañía local contratada a través del portal de reservas fue Rent-a-car Réunion, pero reservando este mismo tipo de vehículo directamente en su web el precio final resultante era superior al ofertado por el portal de reservas (¡!).

Por lo que respecta al combustible, en Reunión el precio medio del combustible diesel durante las fechas de este viaje era de 1,11 €/litro, unos pocos céntimos más barato que el precio medio en las gasolineras de la provincia de Barcelona por esas mismas fechas.

En general, todas las carreteras que recorrimos en la isla estaban en bastante buen estado y bien señalizadas. En cuanto a la forma de conducir de los reunioneses no tenemos nada particular que destacar, aunque, como en cualquier otra parte, conviene adaptarse a las costumbres locales.

Para nuestros trayectos en coche por Reunión nos fue muy útil la aplicación MapFactor Navigator, sobre tableta Android, que hace las veces de navegador GPS y no necesita conexión online, a diferencia de Google Maps, porque los mapas se descargan localmente en el dispositivo.

Alojamiento

Todas la reservas de alojamiento en la isla de Reunión las hicimos a través del portal Booking.com. El del día de llegada, en Saint-Denis, lo reservamos desde casa, antes de volar a Reunión, pero el resto los fuimos reservando sobre la marcha para tener más flexibilidad en nuestra ruta por la isla.

Ver detalle de los alojamientos utilizados durante este viaje en la descripción del día a día de la ruta seguida.

Salud

En la isla de Reunión las condiciones sanitarias son bastante buenas. Y al ser territorio francés se puede utilizar allí la Tarjeta Sanitaria Europea (TSE), pero dada la lejanía de la isla respecto a la Europa continental es altamente recomendable llevar un seguro médico privado de amplia cobertura que incluya también la repatriación.

Sobre todo si tenemos en cuenta que Reunión es un destino ideal para actividades al aire libre, las cuales no están exentas de la posibilidad de que ocurra algún percance o accidente que requiera tratamiento médico.

Por otra parte, en Reunión se han dado casos de la fiebre Chikunguña (en 2006 una epidemia llegó a afectar a casi un 30% de la población), la cual se produce por mordedura del mosquito Aedes aegypti. Desde entonces la afectación de esta enfermedad es casi nula, pero aún y así conviene, sobre todo si se viaja a Reunión en temporada de lluvias, llevar un buen repelente de insectos para evitar las picaduras.

Clima

Reunión se caracteriza por un clima tropical húmedo. La influencia de los vientos alisios, que soplan de este a oeste, y la presencia de altas montañas en el centro de la isla dan lugar a una gran variedad de microclimas, ya sea a nivel de temperaturas (a nivel de mar o en alta montaña) o de precipitaciones (la costa oriental es mucho más lluviosa y está más expuesta al viento que la occidental, la cual queda resguardada por las montañas).

Nuestro viaje a Reunión, a finales de junio, coincidió con el invierno austral, el cual va de mayo a noviembre. Este periodo suele ser el más recomendado para viajar a la isla, ya que las temperaturas son más suaves y, en teoría, llueve bastante menos. En cualquier caso conviene evitar el periodo de ciclones, de diciembre a marzo.

En los días de nuestra visita a la isla las temperaturas fueron, en general, agradables de día y algo frescas o muy frescas por la noche, dependiendo de si estábamos a nivel de mar o en altura. Por todo ello recomendamos llevar ropa de abrigo si váis a visitar zonas de alta montaña, ya que el frío puede ser intenso.

Diferencia horaria

La hora local en Reunión es de +2 horas respecto del horario de la España peninsular. Por otra parte, en las fechas de nuestro viaje, en la isla de Reunión el sol salía sobre las 6:55 h. y se ponía aproximadamente a las 17:48 h.

Electricidad / Internet

En la isla de Reunión la electricidad es de 220/240 V y 50 Hz, y el tipo de enchufe que encontramos es el tipo europeo de dos clavijas (tipos C/E), por lo que no es necesario ningún tipo de adaptador para nuestros aparatos.

En muchos alojamientos y algunos restaurantes o cafés hay conexión wi-fi, aunque su calidad y alcance depende de cada lugar.

Guía de viaje

Mauritius, Reunion & Seychelles, de Lonely Planet (8ª edición, Diciembre 2013, en formato digital Pdf y publicada en inglés). Sólo compramos la parte de la guía correspondiente a Reunión. Información bastante correcta y útil.

Para complementar la información proporcionada por la guía mencionada en el apartado anterior recurrimos también a mapas y folletos que obtuvimos en las oficinas de turismo del aeropuerto internacional Roland Garros y de las ciudades de Saint-Denis y de Saint-Pierre.


RUTA POR LA ISLA DE REUNIÓN, DÍA A DÍA

Día 1: Barcelona - París CDG - ...

A primera hora de la tarde embarcamos en un vuelo directo de la compañía Air France desde el aeropuerto de Barcelona/El Prat con destino al aeropuerto Charles de Gaulle de París (Paris CDG). Este vuelo tuvo una duración total de 1 hora y 40 minutos, recorriendo una distancia aproximada de 820 km.

Un retraso en la salida de este vuelo se nos come una buena parte del margen de seguridad en tiempo que teníamos calculado antes de tomar el siguiente, por lo que nada más aterrizar en París hemos de empezar a correr. El hecho de no ser una conexión incluida en el mismo billete supone que hemos de ir a recoger el equipaje facturado en el vuelo precedente y buscar el mostrador de facturación del siguiente, con Air Austral, para facturarlo nuevamente (las tarjetas de embarque ya las teníamos).

Para suerte nuestra el personal de tierra de Air Austral fue muy amable y comprensivo con nuestra situación. Gracias a ello pudimos facturar el equipaje con el mostrador ya cerrado y nos acompañó una persona de la compañía a través de los distintos controles de seguridad hasta la misma puerta de embarque.

Por cierto, en el aeropuerto Charles de Gaulle de París hay wifi gratis, sin límites de tiempo. Sólo hay que registrarse en un sencillo formulario y ya está.

Nuestro vuelo de Air Austral a Reunión, en un Boeing 737-600, despega de París a las 19:45. Por delante nos queda un largo viaje de 9.400 km y 10,5 horas de vuelo. El servicio a bordo, incluida la comida, es de los mejores que recordamos. Esto, además del dormir unas horas y las películas, juegos y música del sistema de entretenimiento a bordo del avión, nos hacen pasar rápidamente las horas.


Día 2: ... - AEROPUERTO ROLAND GARROS (REUNIÓN) - SAINT-DENIS

Aterrizamos en el aeropuerto Roland Garros, situado junto a la costa norte de la isla de Reunión, a las 8:20 de la mañana. Recogemos el equipaje y salimos de la terminal de llegadas sin pasar ni un solo control de pasaportes, ya que a pesar de haber volado casi 10.000 km continuamos estando en territorio francés (y de la Unión Europea).

En la terminal de llegadas hay una oficina de información turística donde recogemos algunos mapas y folletos turísticos de la isla.

A continuación salimos al exterior a buscar la parada de la navette Aérobus, un autobús que comunica el aeropuerto con el centro de Saint-Denis, la capital de la isla. Este trayecto cuesta 4 € y supone unos 20 minutos.

Mansión colonial de Saint-Denis
Mansión colonial de Saint-Denis

El autobús nos deja al lado del Hôtel de Ville de Saint-Denis y a sólo 200 metros del hotel que tenemos reservado. Tras dejar las cosas en el hotel dedicamos este primer día en Reunión para visitar tranquilamente la capital (bajo los efectos del cansancio del viaje y del jet-lag).

Saint-Denis es la capital y ciudad más grande de la isla, con una población de unos 158.000 habitantes. Aunque no es el principal atractivo de la isla merece sobradamente una visita de al menos medio día.

Vale la pena recorrer la Rue de Paris, la Rue Pasteur, la Avenida de la Victoire o la Rue Jean Chatel para ver sus principales monumentos coloniales y criollos, así como edificios religiosos.

Entre los primeros destacamos el Antiguo Ayuntamiento, los Antiguos Almacenes Aubinais, la Prefectura, el Palacio Rontaunay, la Maison Deramond-Bairre, el Museo Léon Dierx o la Maison Kichenin. Entre los edificios religiosos está la mezquita Noor E Islam, la catedral de St. Denis, la pagoda china Guang Di o un templo tamil.

También disfrutamos del bonito y relajante Jardin de l'État, al final de la Rue de Paris, con numerosos ejemplares de árboles y plantas tropicales.

Le Barachois, paseo marítimo sobre el Índico
Le Barachois, paseo marítimo sobre el Índico

Y finalmente destacamos Le Barachois, el paseo marítimo de St. Denis. Aquí encontramos algunos cañones y una estatua del famoso aviador local Roland Garros.

Por casualidad, el domingo que estuvimos en St. Denis se celebraba la Fête de la Musique, con multitud de conciertos de música gratuitos por todo el centro de la ciudad, a cargo de grupos reunioneses y con estilos musicales de lo más variados: jazz, electro, reggae, rock, séga, maloya, o música urbana con instrumentos tardicionales de la isla.

Desde las 4 de la tarde hasta medianoche, además de los conciertos, hay numerosos chiringuitos de comida y bebida en las calles, por lo que no debe sorprender el éxito de público que tiene esta iniciativa cultural.

Alojamiento en Alojamiento en Saint-Denis: Central Hotel (78 €/noche con desayuno bufet incluido). Hotel de 2 estrellas, muy bien situado, tranquilo y céntrico. Correcto y funcional, sin más. Recomendable.


Día 3: SAINT-DENIS - HELL-BOURG - ILET-À-VIDOT - RIVIÈRE DU MÂT - HELL-BOURG

A primera hora de la mañana volvemos al aeropuerto Roland Garros con el Aérobus porque allí recogemos el coche de alquiler que tenemos reservado a través del portal de reservas Rentalcars.com. En la oficina de la empresa local Rent-a-car, situada en el exterior frente a la terminal de llegadas, hacemos el papeleo y nos dan las llaves de un Peugeot 208 diesel que está en el aparcamiento adyacente.

Salimos con el coche del recinto aeroportuario y tomamos la autovía N2 en dirección a Saint-André. Nuestro primer destino en la isla es Hell-bourg, en el corazón del circo de Salazie.

Vista de Hell-bourg y el circo de Salazie desde Be Maho
Vista de Hell-bourg y el circo de Salazie desde Be Maho

Unos kilómetros después de dejar atrás Saint-André nos desviamos hacia el interior por la carretera D48. Al cabo de poco ya nos vemos inmersos en un precioso paisaje de montañas y saltos de agua que caen por doquier. Estamos entrando en el llamado Circo de Salazie, hoy día una caldera volcánica.

La carretera va ganado altura hasta llegar a la población de Salazie, pero continuamos unos kilómetros más hasta llegar al pequeño pueblo de Hell-bourg, nuestro destino final de hoy.

Hell-bourg es el principal núcleo habitado dentro del circo de Salazie y está situado a una altitud de 1.344 metros. En el pasado vivió una época de prosperidad como balneario cuando en el año 1830 las autoridades coloniales descubrieron una fuente termal junto al pueblo. La primera carretera para carruajes alcanzó Hell-bourg en el año 1890.

Hoy día Hell-bourg es el sitio natural ideal para disfrutar del circo de Salazie, así como el lugar de inicio de muchos senderos que recorren el circo de Salazie o se adentran en los circos vecinos de Mafate o Cilaos. También es interesante por sus bonitas casas criollas, construidas durante la época de prosperidad de esta población.

Para comer en Hell-bourg al mediodía recomendamos el restaurante P'tit Koin-Creol, en la Rue du Général de Gaulle. Este minúsculo restaurante, en una casa criolla, es un buen lugar para probar la auténtica gastronomía reunionesa, como el gratinado de chouchous o un sabroso curry.

Por la tarde vamos andando, siguiendo un camino indicado, hasta los antiguos baños termales de Hell-bourg.

El Piton d'Enchaing entre nubes
El Piton d'Enchaing entre nubes

No queda gran cosa de los edificios e instalaciones que albergaron los baños termales, pero el lugar en sí es bonito, en una zona boscosa y junto a un pequeño río, y pudimos contemplar preciosas y coloridas flores tropicales. Se encuentran en las afueras del pueblo, a sólo 10 minutos andando.

Después tomamos el coche y seguimos la carretera en dirección a Ilet-à-Vidot. Pasamos este minúsculo pueblo y seguimos unos 2 km más por una carretera muy estrecha hasta llegar a un aparcamiento desde donde parte un camino que desciende hasta el río Rivière du Mat. Desde este aparcamiento se divisa un precioso paisaje , con el imponente Piton d'Enchaing en primer término (la palabra francesa piton hace referencia a la cumbre puntiaguda de una montaña).

De regreso a Hell-bourg damos una vuelta por el pueblo para ver algunas de las bonitas casas de estilo criollo.

Alojamiento en Alojamiento en Hell-bourg: Relais des Cimes (65 €/noche, sin desayuno). No era nuestra primera opción, pero al estar aún en temporada baja algunos de los pocos alojamientos en Hell-bourg estaban cerrados. Sólo tiene wi-fi en zonas comunes. Hotel correcto, sin más.

Kilómetros recorridos en coche Kilómetros recorridos en coche: 50 km.


Día 4: HELL-BOURG - BÉ MAHO - TAKAMAKA - RUTA COSTA ESTE - SAINT-PIERRE

Empezamos el día disfrutando de unas estupendas vistas sobre las montañas desde nuestra habitación.

Después de desayunar algo en una cafetería de la calle principal, y antes de abandonar Hell-bourg, damos otro paseo por el pueblo para ver más casas de estilo criollo, como la interesante y bonita Maison Folio (entrada: 5 €).

Cascadas Le voile de la mariée (Salazie)
Cascadas Le voile de la mariée (Salazie)

Con el coche salimos del pueblo en dirección a Be Maho, a sólo 3 km. Seguimos una estrecha carretera que asciende rápidamente y al cabo de unos 2 km encontramos una zona de picnic, junto a la carretera, desde donde hay unas vistas inigualables sobre el circo de Salazie. Muy recomendable subir hasta este mirador.

Deshacemos el camino hasta Hell-bourg y marchamos en dirección a Salazie. Aproximadamente 1 km antes de llegar a Salazie nos detenemos para disfrutar del espectáculo formado por las cascadas El velo de la novia (Le voile de la mariée). En realidad se trata de decenas de pequeñas cascadas que forman hilos de agua blancos que caen por la pared casi vertical de una montaña. Muy bonito.

Continuamos en dirección a Saint-André, pero por el camino paramos varias veces para poder fotografias otras cascadas impresionantes. Esta preciosa carretera, la D48, sigue el único camino de entrada posible al circo de Salazie.

Poco antes de llegar a Saint-André conectamos con la carretera N2 y la tomamos en dirección sur.

Poco después, a medio camino entre Bras-Panon y Saint-Benoit, nos desviamos a la derecha para tomar la D53 en dirección a Takamaka.

Espectacular vista des del mirador de Takamaka
Espectacular vista des del mirador de Takamaka

Esta carretera asciende durante unos 15 km hasta llegar a los 763 metros de altura, a un lugar donde finaliza la carretera y donde encontramos una central hidroeléctrica. Aquí se encuentra el mirador de Takamaka, con vistas sobre el valle del mismo nombre y que pasa por ser uno de los lugares más lluviosos del mundo.

Las vistas desde el mirador son sencillamente espectaculares (ver vídeo), por lo que vale mucho la pena desviarse y recorrer estos 30 km de ida y vuelta. En días claros, algo que parece difícil de tener aquí, se puede ver a lo lejos la parte central del Piton des Neiges y las murallas del circo de Mafate. Desde el mirador parte el largo sendero de Takamaka que desciende hasta el río Marsouins y continúa hasta el bosque de Bebour.

De vuelta al coche deshacemos el camino hasta la N2 y continuamos hacia el sur. Al llegar a Sainte-Anne nos detenemos para ver la curiosa iglesia de Sainte-Anne. Esta iglesia fue reconstruida por el Padre Daubenberger, y entre 1926 y 1950, con la ayuda de sus feligreses, decoró la capilla y la fachada de la iglesia con todo tipo de motivos, sobre todo flores y frutas, que incrustó en el cemento de las paredes.

Pocos kilómetros más allá, antes de llegar a Sainte-Rose, nos detenemos nuevamente para visitar el bonito puente suspendido sobre el río del Este (Pont suspendu de la Rivière de l'Est). Hoy día este puente es sólo peatonal. Con una longitud de 152 metros fue el puente más largo del mundo en las fechas de su construcción, en 1894.

Lava solidificada a las puertas de Notre-Dame-des-Laves
Lava solidificada a las puertas de Notre-Dame-des-Laves

En Sainte-Rose visitamos la conocida iglesia de Notre-Dame-des-Laves, llamada así porque en la devastadora erupción del volcán Piton de la Fournaise de abril de 1977 la colada de lava invadió parcialmente la iglesia (llegó a entrar en el interior por la puerta) pero no la destruyó y sobrevivió milagrosamente. Curioso de ver.

Más adelante nos desviamos a la izquierda por una carretera que en 2 km conduce a Anse des Cascades, un precioso lugar natural junto al mar, con una playa de rocas volcánicas, numerosas cascadas y una zona de cocoteros. Es un lugar muy apreciado por la población local, por lo que hay una zona de pic-nic. Nosotros aprovechamos para comer en el restaurante Anse des Cascades, una buena opción para comer en un entorno idílico.

Después de un agradable paseo por Anse des Cascades volvemos al coche y retomamos la N2 hacia el sur (esta carretera, la Route Nationale 2, bordea toda la costa oriental y parte de la sur, desde Saint-Denis hasta Saint-Pierre).

El siguiente lugar de interés en la costa oriental de la isla es la zona llamada Grand Brûlé. Se trata de una amplia zona cubierta por numerosas coladas de lava que han descendido por el flanco oriental del volcán Piton de la Fournaise en distintas erupciones. De hecho las últimas erupciones han sido tan potentes que las corrientes de lava han llegado hasta el mar y han hecho que la isla crezca en varias hectáreas.

Cráter sobre la Grand Brûlé
Cráter sobre la Grand Brûlé

Por motivos obvios esta zona es la menos poblada de la isla, con la carretera RN2 que la cruza como único vestigio humano. Por cierto, esta carretera ha sido reconstruida cada vez que una colada de lava ha pasado por encima de ella. Esta zona limita al norte con la muralla boscosa de Bois-Blanc y al sur con Le Tremblet.

Las distintas coladas están señalizadas con el año en que tuvieron lugar y vale la pena detenerse en varios puntos de la RN2 para admirar las curiosas formas que puede adoptar la lava al solidificarse, algunas de ellas muy artísticas, como la Pointe de la Table y su arco de lava petrificada. También sorprende lo rápido que crece la vegetación sobre la lava aún caliente.

Llegamos así al sur de la isla y cruzamos Saint-Phillipe. Pasamos de ir casi solos por la carretera a ver bastante tráfico. Nos detenemos brevemente en Saint-Joseph, pero nos pareció una ciudad bastante caótica y sin ningún interés, por lo que rápidamente continuamos ruta hacia Saint-Pierre nuestro destino final de hoy.

Al llegar a Saint-Pierre vamos directamente a la oficina de turismo (en el Boulevard Hubert Delisle, situada junto al puerto) para obtener información y mapas. Buscamos hotel por las inmediaciones y una vez resuelto el alojamiento salimos a dar una vuelta por Saint-Pierre, caminando por el agradable Boulevard Hubert Delisle y luego por la Rue du Port hasta llegar al Ayuntamiento, ubicado en un precioso edificio.

Alojamiento en Alojamiento en Saint-Pierre: Le Nathania (50 €/noche por una habitación doble grande con baño, wi-fi y parking para el coche). Se trata de un hotel bastante básico, pero correcto y hasta agradable, además de muy bien situado. Estábamos casi solos en el hotel, por lo que la tranquilidad estaba asegurada.

Kilómetros recorridos en coche Kilómetros recorridos en coche: 170 km.


Día 5: SAINT-PIERRE - POR LA RUTA RN3 HASTA BRAS PANON - SAINT-PIERRE

Hoy nuestro objetivo inicial era la visita al volcán Piton de la Fournaise, quizás el principal punto de interés de este viaje. Por ello nos levantamos muy pronto, ya que las posibilidades de encontrar buen tiempo y visibilidad en la zona del volcán son mayores por la mañana, aunque tampoco es seguro.

Tomamos el coche y salimos de Saint-Pierre hasta conectar con la carretera RN-3 que cruza la isla por el interior, de sudoeste a nordeste. Tras cruzar la interminable zona urbana de Le Tampon, lenta de cruzar por los semáforos y tráfico denso, la carretera asciende hasta la llamada La Plaine des Cafres y pocos kilómetros después llegamos a Bourg-Murat, a sólo 25 km del centro de Saint-Pierre, donde tomamos el desvío a la derecha indicado como Le Volcan.

Vista, con arcoiris incluido, desde el mirador Nez de Boeuf
Vista, con arcoiris incluido, desde el mirador Nez de Boeuf

Al cabo de poco esta carretera local, la Route forestière du Volcan, empieza a subir y subir entre bosques de cryptomeria, dando lugar a unos paisajes realmente preciosos y muy verdes. Las numerosas vacas pastando por aquí y allá le dan a la zona un curioso aspecto alpino.

Nos detenemos en un mirador llamado Nez de Boeuf, situado a 2.136 metros de altitud, desde donde se divisan unas vistas espectaculares sobre un valle encajonado entre las altas paredes del macizo del Piton de la Fournaise. Ya solo por estas vistas vale la pena venir hasta aquí. La climatología cambiante de la zona nos obsequia con un bonito arcoiris sobre este valle.

Continuamos por la misma carretera y al poco empieza a llover y encontramos niebla que no nos deja ver más allá de los 50 metros. Unos kilómetros más allá dejamos el asfalto y continuamos por una pista que cruza la Plaine des Sables, una meseta completamente cubierta de escoria volcánica. El paisaje se intuye como de otro mundo, pero la niebla y la lluvia no nos dejan ver gran cosa.

Aún y así recorremos los 5 km de pista hasta el final de esta, en el aparcamiento que hay junto al Pas de la Bellecombe, un collado que hay junto a la caldera del volcán Piton de la Fournaise, a una altitud de 2.311 metros.

Una vez en el aparcamiento esperamos un buen rato dentro del coche a la espera de que el tiempo mejore, pero ni la niebla ni la lluvia parecen querer irse hoy. Así que decidimos cambiar de planes para hoy y probar suerte con el volcán otro día.

Así que deshacemos el camino hasta Bourg-Murat y retomamos la RN-3 hacia el norte. Al llegar a Saint-Benoit, ya en la costa nororiental, buscamos un sitio para comer. El cielo continúa muy nublado, pero ya no llueve.

Después continuamos hasta Bras-Panon, a sólo 6 km, y buscamos la Cooperativa Agrícola de la Vainilla, donde queremos ver el proceso de obtención de la vainilla, un producto que forma parte del patrimonio de esta isla.

Planta de la vainilla Bourbon
Planta de la vainilla Bourbon

La visita guiada de 45 minutos (+ 15 minutos de una filmación sobre la historia y la elaboración de la vainilla en Reunión) en esta cooperativa cuesta 5 €/persona y vale mucho la pena, habida cuenta de que la variedad de la vainilla de la Reunión, la vainilla Bourbon, es de las mejores del mundo. Nos explican detalladamente todo el proceso de obtención de la vainilla, desde la polinización de la flor hasta el envasado para el consumo final. Al acabar la visita guiada compramos en la tienda de la cooperativa diversas especialidades con vainilla. Muy interesante.

Acabada la visita volvemos hacia Saint-Pierre por la misma ruta RN-3. La carretera asciende desde la costa hasta el puerto de Bellevue (1.606 metros de altura) y poco después nos detenemos en Plaine des Palmistes para ver la preciosa casa criolla del Domaine des Tourelles.

Al llegar a Saint-Pierre la lluvia que nos ha acompañado también en buena parte del camino de regreso ya ha dejado paso al sol (ya hemos dicho que en esta isla la climatología es muy cambiante). Nos detenemos junto a la playa para disfrutar de la puesta de sol, las olas, los surferos y de los numerosos practicantes de vuelo náutico (parasailing).

Damos una vuelta por el centro de Saint-Pierre, viendo por fuera alguna de las bonitas casas criollas y edificios mencionados en la guía, pero una vez cierran las oficinas y el comercio, a las 18:30, ya se queda todo muerto.

Así que volvemos al Boulevard Hubert Delisle, que es donde hay más ambiente y donde presenciamos una animada y multitudinaria sesión de aeróbic. Para cenar escogemos el restaurante Be Lounge, un lugar moderno que ofrece un bufé libre por 20 €.

Alojamiento en Alojamiento en Saint-Pierre: Le Nathania

Kilómetros recorridos en coche Kilómetros recorridos en coche: 188 km.