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Filipinas Catar

FILIPINAS / CATAR

Guía y relato de un viaje por libre a Filipinas y Catar

Data Data viatge: 2007. Publicat el 09/08/2007
2.5 de 5 (175 vots)

ÍNDICE GUÍA

General

Ficha técnica del viaje
Enlaces relacionados

Doha (Catar)

Visitando Doha

Manila (Filipinas)

Visitando Manila

Ruta Luzon, Bohol, Cebu

Banaue
Sagada
Baguio
Vigan
Bohol
Cebu City

Ruta Palawan, Luzon y Mindoro

Palawan
Sabang
Puerto Princesa
Tagaytay
Puerto Galera

Introducción

Filipinas es un gran archipiélago formado oficialmente por 7.107 islas (una más con marea baja) y situado en el sudeste de Asia. Su superficie total es de 300.000 km² y su población supera los 90 millones de personas, aunque la mayor parte de ella se concentra en sólo 11 islas. El país consiguió la independencia de Estados Unidos en 1946, tras haber sido ocupado por los japoneses entre 1942 y 1945. Previamente, la presencia colonizadora de España en el archipiélago se había mantenido, con altos y bajos, desde mediados del s. XVI hasta finales del XIX.

El país ha sufrido a lo largo de su historia frecuentes desastres naturales, así como violentas rebeliones. Para simplificar podemos dividir el país en cuatro grandes regiones: Luzón, al norte, es la isla más grande del archipiélago y con más de la mitad de la población, incluida Manila; las Visayas, en el centro, reúnen la mayoría de la islas del archipiélago; Palawan, al este, es la isla más alejada, menos desarrollada y más virgen; y Mindanao, al sur, es la segunda isla del archipiélago en cuanto a extensión y que tradicionalmente ha escapado al control del gobierno central establecido, siendo por tanto una zona de cierta inestabilidad.

Para el viajero Filipinas tiene numerosos encantos, aunque es cierto que no suele figurar entre los destinos preferidos de la gran mayoría. Para empezar, en Filipinas realmente se mezcla Oriente con Occidente, lo tradicional con lo moderno, y lo mundano con lo extraordinario. Otro rasgo distintivo es que es el único país cristiano de Asia. En general han sobrevivido pocos restos arqueológicos del pasado por la acción combinada de los desastres naturales y la mano del hombre, pero haberlos haylos. Por otra parte, el viajero puede escoger entre infinidad de destinos y cada uno con sus propias peculiaridades. Entre los puntos de interés encontramos terrazas de arroz extraordinarias, zonas montañosas, etnias, volcanes, junglas, playas tropicales, etc.

Catar es un pequeño emirato (11.437 km²) situado en una península que se adentra en las aguas del golfo Pérsico, al este de Arabia Saudí y al norte de los Emiratos Árabes. Su riqueza en petróleo y gas hacen de Catar uno de los países más ricos del mundo en términos de renta per cápita, lo cuál se nota en los megaproyectos llevados a cabo en el país, especialmente en Doha, la capital, la cual concentra la mitad de la población del país.

Reconocemos que el interés de Catar para el viajero no es mucho, pero sí creemos que vale la pena aprovechar una escala de avión en Doha para una corta visita. Los principales atractivos del emirato son las nuevas construcciones surgidas de la riqueza del petróleo, haciendo de Doha una pequeña metrópoli de modernos edificios. Aparte de esto, de la bonita Corniche y de algunos edificios históricos en la capital, quedan en el país algunas playas y, sobre todo, Khor al-Adaid, un mar interior rodeado de dunas cerca de la frontera con Arabia Saudí y que forma el rasgo geográfico más distintivo del país.


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Ficha técnica del viaje

Nota

Avisamos de que cierta información publicada en estas guías o relatos, sobre todo la referida a horarios, precios, visados, direcciones de e-mail o páginas web, puede haber variado desde el momento en que se recogió la información (ver fecha en la cabecera del relato).

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Por otra parte os animamos a que, si usáis la información aquí contenida, tengáis la amabilidad de enviarnos un e-mail con vuestras impresiones, sobre si os ha resultado útil o no, información errónea o no actualizada, etc. Tanto nosotros como nuestros colaboradores esperamos como única compensación a nuestro trabajo que perdáis un minuto y nos digáis algo que nos permita saber si nuestro esfuerzo merece la pena.

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Fechas del viaje

Del 6 al 30 de septiembre de 2007.

Itinerario

Puesto que volamos a Filipinas con la compañía Qatar Airways y debíamos hacer parada en Doha (la capital del pequeño emirato de Catar, en el Golfo Pérsico) para cambiar de vuelo, aprovechamos para realizar una corta visita de 18 horas a esta ciudad que, de otro modo, difícilmente visitaríamos expresamente.

En cuanto a la ruta por Filipinas seguimos el plan previsto durante las primeras dos semanas, pero en Palawan tuvimos que cambiarlo sobre la marcha a causa del monzón del sudoeste que se reactivó de forma notable durante esos días, lo cual nos impidió viajar más al norte de la isla (El Nido y archipiélago de Bacuit). Por ello volvimos a la isla de Luzón para ir hacia el sur y de ahí a la isla de Mindoro.

mapa

Día 1: BCN - Munich - ... noche en ruta
Día 2: ... - Doha (Catar)
Día 3: Doha - Manila
Día 4: Manila - ... noche en ruta
Día 5: ... - Banaue
Día 6: Banaue - Batad - Banaue
Día 7: Banaue - Bontoc - Sagada
Día 8: Sagada - Baguio
Día 9: Baguio - Vigan
Día 10: Vigan - ... noche en ruta
Día 11: ... - Manila - Cebu - Tagbilaran (Bohol)
Día 12: Tagbilaran - Panglao / Bohol - Tagbilaran
Día 13: Tagbilaran - Chocolate Hills / Bohol - Tagbilaran
Día 14: Tagbilaran - Cebu
Día 15: Cebu - Puerto Princesa (Palawan)
Día 16: Puerto Princesa - Sabang
Día 17: Sabang - Subterranean River NP - Sabang - Puerto Princesa
Día 18: Puerto Princesa - Honda Bay - Puerto Princesa
Día 19: Puerto Princesa - Manila - Tagaytay
Día 20: Tagaytay - Taal - Tagaytay
Día 21: Tagaytay - Lemery - Batangas - White Beach - Puerto Galera
Día 22: Puerto Galera y alrededores
Día 23: Puerto Galera - Batangas - Manila
Día 24: Manila - Doha
Día 25: Doha - Munich - BCN

Dinero

La moneda oficial de las Filipinas es el peso filipino (P ó PHP), aunque el dólar americano también es muy utilizado. El euro puede ser cambiado sin problemas en bancos y casas de cambio, si bien puede no ser fácil cambiarlo en pequeñas poblaciones. No hay muchas oportunidades de pagar con tarjeta de crédito (excepto quizás en hoteles, restaurantes y comercios de cierto nivel) y cuando las hay puede no ser muy ventajoso, ya que no es raro que carguen un 6% por pago con tarjeta, por lo que es mejor preguntar antes.

En Catar la moneda de curso legal es el rial qatarí (QR), de paridad fija con el dólar americano (1 US$ = 3,63 QR). Se pueden cambiar euros en la mayoría de los bancos y en oficinas de cambio de divisas (los bancos y organismos oficiales cierran los viernes y sábados), así como en hoteles de un cierto nivel. El pago con tarjetas de crédito está ampliamente difundido.

Cambio medio (ver cambio actualizado en XE.com): En Filipinas, 1 € = 63 P | En Catar, 1 € = 4,7 QR

Gastos del viaje

+ 1.006 € (vuelo BCN-Manila-BCN)
+ 95,6 € (3 vuelos domésticos: Manila-Cebú, Cebú-Pto. Princesa, Pto. Princesa-Manila)
+ 21,43 € (tasas aeropuertos Filipinas)
+ 432,97 € (transporte, alojamiento, comida, entradas, excursiones, regalos, etc)
= 1.556 € (total por persona)

Nivel de vida: Para el viajero, Filipinas es, en general, bastante barato, aunque no tanto como otros países del sudeste asiático, por ejemplo Vietnam. Si nuestra ruta por Filipinas contempla la visita a varias de las miles de islas que forman el archipiélago habrá que dedicar una parte importante del presupuesto para los ferrys y/o vuelos domésticos (y sus correpondientes tasas de puerto y aeropuerto respectivamente) que nos permitirán saltar de isla en isla. Aunque para ser sinceros también hay que decir que los ferrys no son nada caros y que el caso de los vuelos domésticos se pueden encontrar auténticas gangas a través de algunas rutas de compañías de bajo coste locales.

En cuanto a Catar la cosa cambia y su nivel de precios es similar al del resto de países de la Península Arábiga, ni muy caros ni baratos. También hay que decir que sólo estuvimos unas horas en Doha, la capital, y prácticamente con todos los gastos pagados por la compañía aérea (ver relato de viaje), por lo que no podemos decir gran cosa sobre el nivel de precios del país.

Visado

Los ciudadanos españoles no necesitan visado para una estancia en Filipinas de hasta 21 días, siendo suficiente el pasaporte ordinario con una validez mínima de 6 meses. Si antes de viajar se prevé una estancia superior a 21 días es conveniente solicitar en cualquiera de los Consulados de Filipinas en España un visado de estancia de hasta 59 días.

Servicios consulares de Filipinas y Catar en España

Embajada de Filipinas en España
C/ Eresma, 2 - 28002 Madrid. Tel. 91 782 38 30

Consulado General de Filipinas en Barcelona
Carrer del Vidre, 4, 1ª Planta - 08002 Barcelona
Tel. 931 161 162

Embajada de Catar en España
Paseo de la Castellana, 15, 5ª Planta - 28046 Madrid
Tel. 913 10 69 26

El visado se puede ampliar por meses (hasta un máximo de 2 años) una vez en Filipinas en cualquier Oficina de Inmigración, pero mejor evitar la de Manila para no perder más tiempo del necesario e ir a la de cualquier otra ciudad, donde en una media hora y pagando unos 8 € por tramitación exprés tendremos el visado renovado. Hay que llevar fotocopia del pasaporte y visado anterior y alguna foto.

Para viajar a Catar sólo es necesario el pasaporte (en principio no hay problema si contiene un sello de Israel). El visado de turismo se obtiene en el mismo aeropuerto o en otra frontera de entrada. Es válido por 21 días, a un coste aproximado de 55 QR y renovable por periodos de la misma duración. Se ha de facilitar la dirección en Catar de un sponsor o persona que responda del visitante, si bien éste puede ser un hotel. Más información en Qatar e-Government

En nuestro caso se dio la circunstancia de que nuestra estancia en Filipinas era exactamente de 21 días y por ello no necesitamos un visado previo y se nos concedió gratuitamente en el momento de nuestra llegada al aeropuerto de Manila. Y para nuestra corta estancia en Catar también obtuvimos un visado gratuito en el mismo aeropuerto de Doha, pero desconocemos si fue por el hecho de volar con la compañía aérea nacional, por encontrarnos en tránsito o por ambas razones a la vez.

Vacunas y salud

En principio no hay ninguna vacuna obligatoria para viajar a Filipinas, aunque puede ser recomendable la vacuna contra la hepatitis B. Pero en cualquier caso es bueno seguir las indicaciones que puedan darnos en un Centro de vacunación internacional en función de nuestro tipo de viaje.

Para visitar Catar no hay ninguna vacuna obligatoria y ni siquiera recomendable.

Seguridad

En Filipinas no tuvimos ningún problema al respecto y ni tan siquiera sensación de inseguridad, pero sabemos de algunas malas experiencias de viajeros en cuanto a robos, especialmente en Manila. Por ello conviene tomar las precauciones habituales y usar el sentido común, especialmente en las grandes ciudades (como Manila o Cebu), zonas poco concurridas o, por el contrario, zonas con grandes aglomeraciones de gente o en zonas muy turísticas.

Por otra parte hay zonas del país que es mejor evitar debido a actividades terroristas o de guerrilla, como son la zona meridional de Mindanao, la isla de Basilán, al sur de Mindanao, o el archipiélago de Sulu, aún más al sur. También se han perpetrado algunos atentados terroristas indiscriminados contra la población civil en ciudades como Manila (en la zona comercial de Makati, por poner un ejemplo), pero como ya sabemos esto es algo que hoy día puede pasar en cualquier lugar del mundo.

En cuanto a Catar consideramos que es un país bastante seguro, aunque lógicamente la seguridad total no existe en ningún sitio y también aquí conviene ser precavido.

Transporte

Siendo Filipinas un país tan grande y con tal cantidad de islas es fácil imaginar que el avión y el barco son esenciales para saltar entre islas. Moverse por tierra a veces puede ser duro, bien por el estado de las carreteras o por el del vehículo en sí.

Avión. La compañía aérea nacional es Philippine Airlines, pero ya hace algunos años que aparecieron otras compañías, algunas son de bajo coste, lo cual ha sido beneficioso para el viajero. Las tarifas suelen ser baratas y se pueden obtener descuentos comprando a través de Internet, por ejemplo. Estas otras compañías son Cebu Pacific Air, Air Phillipines, Seair, o Asian Spirit.

Todos nuestros vuelos domésticos en Filipinas los hicimos con Cebu Pacific Air y la experiencia fue muy buena, con una puntualidad excelente, unos aviones muy nuevos y un servicio eficiente. Los billetes los compramos en Filipinas sobre la marcha, a veces con sólo 2 días de antelación, aunque debe tenerse en cuenta que era temporada baja. Al facturar en vuelos nacionales se paga una tasa de salida que depende de cada aeropuerto: 200 P en Manila, 80 P en Puerto Princesa, ...

Barco. Hay una miríada de líneas marítimas que se encargan de mover a pasajeros y mercancías entre las islas del archipiélago. Los precios suelen ser bastante económicos, pero la calidad del servicio puede variar muchísimo entre una compañía y otra, por lo que no es de extrañar que se produzcan terribles accidentes de tanto en tanto. De todos modos hay compañías grandes y con flotas modernas en las que el nivel de seguridad es mucho mayor. En los puertos filipinos también hay que pagar una pequeña tasa de embarque. Un tipo de embarcación tradicional usado para distancias cortas o medias es la bangka.

Autobús/jeepney. Hay servicios de autobús entre ciudades más o menos grandes y los precios suelen ser muy económicos. Los hay con distintos tipos de confort, con o sin A/A. Para trayectos largos es recomendable reservar con antelación o presentarse en la terminal bastante antes para asegurar el billete. Desconocemos la razón, pero en muchos autobuses con A/A el conductor lo hace funcionar a toda pastilla, por lo que recomendamos llevar ropa de abrigo para evitar quedarse congelado (!). Para trayectos más cortos o dentro de las ciudades el rey es el jeepney. Se trata de una derivación local de los antiguos jeeps dejados por los americanos tras la Segunda Guerra Mundial y que ahora funcionan como taxis compartidos, transportando a los pasajeros sentados en bancos en la parte posterior. Subir a un jeepney es algo que hay que hacer en todo viaje a Filipinas.

Otros. Para distancias cortas, además del taxi, hay otros muchos medios de transporte dependiendo de dónde estemos, como los triciclos, las calesas, los trishaw, etc.

Para moverse en Catar lo más práctico es alquilar un vehículo, aunque no es una opción barata y según a donde se vaya es necesario un 4x4. En principio basta con nuestro carnet de conducir, pero es mejor consultarlo con la agencia de alquiler. Desde 2005 hay un nuevo servicio de autobuses de la compañía Mowasalat que une Doha con las principales poblaciones qataríes. En la capital, Doha, existe también un servicio de autobuses urbano, pero es usado casi en exclusiva por la población inmigrante más modesta (los únicos que no tienen coche) y a ciertas horas van tan llenos que es imposible tomar uno. Por ello la opción más práctica en Doha son los taxis, llamados Karwa, que son vehículos nuevos, con A/A y de color turquesa. Aunque nos encontramos con el hecho de que esperando un taxi se nos paraban vehículos privados conducidos por inmigrantes asiáticos que nos llevaban a nuestro destino fijando previamente un precio. Tomamos un par de ellos y lógicamente resultaban más baratos que los oficiales.

Clima

En general se puede decir que en Filipinas hay tres estaciones distintas: la lluviosa (de junio a septiembre), la fresca y seca (de octubre a febrero), y la cálida seca (de marzo a mayo). La época de tifones suele ser entre junio y septiembre, aunque esto es variable y depende mucho de la zona del archipiélago en que nos encontremos. A pesar de ser un país tropical y, por tanto, cálido, durante nuestro viaje a Filipinas sólo encontramos calor sofocante en Manila y en Vigan, quizás a causa de las lluvias ocasionales. En Palawan sí topamos de lleno con el monzón y tuvimos que suspender los planes previstos en esa isla, pero en un país con tantas islas siempre hay otro sitio al que ir. En resumen, desde el punto de vista metereológico el mes de septiembre no es quizás el mejor para ir a Filipinas, pero a cambio se encuentra mucho menos turismo y los precios son más bajos (en mucho de los hoteles que estuvimos éramos los únicos huéspedes).

El clima de Catar corresponde al característico de las zonas desérticas costeras, por lo que el verano, de junio a septiembre, es extremadamente caluroso y húmedo, con temperaturas que pueden superar los 40ºC. En invierno la temperatura es más fresca y con lluvias ocasionales.

Diferencia horaria

En Filipinas hay una diferencia de +6 horas respecto de nuestro horario de verano, mientras que en Catar es sólo de +1 hora.

Guías de viaje

Philippines, de Lonely Planet Pub. (9ª edición, Julio-2006, en inglés).
Arabian Peninsula, también de Lonely Planet (edición Nov-2004, en inglés). Incluye un capítulo dedicado a Catar.

Cajón de sastre

• Muchas de las películas sobre la guerra de Vietnam han sido total o parcialmente rodadas en Filipinas debido a sus impresionantes escenarios naturales y la gran similitud de paisajes, como por ejemplo el gran clásico Apocalypse Now (algunas de las escenas finales fueron filmadas en el río Pagsanjan, en el sur de Luzón).

• Algo que hace de Filipinas un país único es su pasión por el baloncesto, el deporte nacional, en detrimento del fútbol.

• No deja de sorprender hasta donde puede llegar la imaginación de algunos propietarios para tunear sus jeepneys.

• A los amantes de los volcanes Filipinas no les decepcionará, porqué los hay para todos los gustos. El activo volcán Mayon, en Luzón, está considerado como el volcán más hermoso del mundo por su perfecto cono.

• A pesar de la gran cantidad de nombres propios y palabras de origen español que se pueden ver y oír en Filipinas, el uso del español es residual. El filipino, basado en el tagalo, es la lengua oficial, pero es fácil encontrar a alguien que hable inglés.

• Curiosos algunos carteles en que los políticos filipinos, desde la presidenta Gloria Macapagal-Arroyo (conocida como GMA) hasta los alcaldes, venden sus logros a la ciudadanía.

• A diferencia de la mayoría de cocina asiática, la cocina filipina hace un uso moderado de las especias y es poco o nada picante. Además denota una sutil mezcla de culturas y sabores provenientes de gastronomías tan dispares como la española, china, japonesa, americana o malaya.

• La cerveza más popular en Filipinas (y en buena parte del sudeste asiático) es la San Miguel, la cual se empezó a producir en un barrio de Manila en el año 1890. La San Miguel española nació en 1957 gracias a un acuerdo de una empresa de Lleida con la matriz filipina, pero ambas son totalmente independientes y han seguido caminos muy diferentes.

• Si vamos en un jeepney, autobús o triciclo, por ejemplo, e indicamos para-para al conductor entenderá que queremos bajar.

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 GUIA / RELATO DE VIAJE: RUTA POR DOHA (CATAR) y MANILA (FILIPINAS)

MANILA (I) (Luzón)

COMO LLEGAR

Empezamos este viaje con un vuelo de la compañía Lufthansa de Barcelona a Munich (1 hora y 20 minutos). Tenemos una espera de 2,5 horas hasta el siguiente vuelo, pero afortunadamente el aeropuerto de Munich es de los más agradables de entre todos los grandes aeropuertos europeos: es ordenado, silencioso y los cafés, tes y periódicos son gratuitos. Nuestro siguiente vuelo es ya con la compañía Qatar Airways y cubre el trayecto entre Munich y Doha, de 4.500 km. El servicio a bordo, la comida y la selección de películas, TV y juegos para el entretenimiento personal son más que correctos.

Aterrizamos en el aeropuerto de Doha tras 5,5 horas de viaje y haber pasado la noche en ruta. Adelantamos 1 hora nuestro reloj para adaptarnos a la hora local qatarí. Cuando salimos del avión al exterior, a las 5:30, el sol acababa de aparecer por el horizonte, pero el calor ya era impresionante. Al volar con la compañía aérea qatarí la parada en Doha es obligatoria, ya que todos sus vuelos tienen esta ciudad, la capital de Catar, como origen o destino, circunstancia que quisimos aprovechar para visitarla. Por ello, aunque podíamos haber enlazado con un vuelo a Manila casi 3 horas después de nuestra llegada a Doha, voluntariamente escogimos un vuelo Doha-Manila que nos dejaba un margen de 18 horas para la visita (ver el apartado Doha).

Nuestro vuelo de Doha a Manila, también con Qatar Airways, sale de Doha a medianoche y resulta ser de lo más agradable, lo cual nos reafirma más, si cabe, en nuestra excelente opinión sobre el servicio a bordo de esta compañía. Aterrizamos en el aeropuerto Ninoy Aquino International Airport (NAIA) de Manila tras 8,5 horas de vuelo. Tras pasar el control de inmigración (puesto que nuestra estancia en Filipinas es exactamente de 21 días, no pagamos nada por el visado filipino) y recuperar el equipaje cambiamos una cantidad mínima de euros en uno de los varios chiringuitos de cambio que hay. Las diferencias de cambio entre ellos es mínimo, pero existe, por lo que conviene mirar unos cuantos antes de decidirse por uno. Por otra parte, el cambio ofrecido en estas oficinas es ligeramente inferior del que se obtiene en el centro de Manila.

Al salir de la terminal encontramos una oficina de prepago para los taxis a la ciudad (NAIA Transport Queueing System). Se paga una cantidad fija según la zona de Manila a la que se va. Por ejemplo, ir a la zona de Malate/Ermita, nuestro destino, valía 440 P. Se paga en esta oficina y nos dan un comprobante que damos después al taxista que haya esperando en la cola. No es barato, pero es la opción más rápida y cómoda, sobre todo teniendo en cuenta que arrastramos el cansancio de un vuelo transcontinental. No obstante, sería factible, pero no fácil ni cómodo, salir andando de la zona del aeropuerto y encontrar un transporte local, entre los millones que recorren las calles de Manila, que vaya a nuestro destino.

DORMIR Y COMER

En Natividad Pension (M.H. del Pilar, 1690 - barrio de Malate, Manila; tel. 521-0524) pagamos 1.200 P por una habitación doble, con baño y A/A (con ventilador cuesta 900 P). Se trata de un lugar bastante sencillo, pero con una buena relación calidad/precio. Tiene un agradable patio exterior donde leer, descansar o hablar con otros viajeros. Además es bastante tranquilo (cosa importante en Manila) ya que las habitaciones están alejadas del ruido de la calle, y suficientemente céntrico como para poder ir a pie a muchos lugares. Y no olvidamos que el personal de recepción es muy amable y dispuesto a ayudar. Muy recomendable, pues, si no tenemos grandes pretensiones. Por otra parte, hay que pagar 100 P por una toalla, pero es un depósito que recuperamos al devolver la toalla. Un desayuno continental cuesta 70 P y es correcto. Para encontrar la pensión una buena referencia es el Manila Diamond Hotel, situado sólo a 50 metros.

Para comer un excelente y agradable lugar, pero algo caro, es el Café Adriatico Premiere (M. Adriatico, 1790 - Malate, Manila), un restaurante que forma parte de una cadena de bares y restaurantes fashion en Manila y otras ciudades filipinas. También está bastante bien el Bistro Remedios, al otro lado de Remedios Circle. Para tomar algo o desayunar, también en Malate, hay un café Gloria Jean's, situado en un pequeño centro comercial junto al Pan Pacific Hotel. Todos ellos están cerca de Natividad Pension.

En la calle M. Adriatico de Malate hay multitud de lugares donde cambiar dinero, con pequeñas diferencias de precio entre ellas, pero sensiblemente mejor que el obtenido en el aeropuerto.

COSAS A VER

DOHA es la capital de Catar y está situada junto a una bahía poco profunda en la costa oriental de la península de Catar. Con un censo oficial de 400.000 personas en el año 2005, pero que está creciendo a un ritmo endiablado, esta ciudad concentra casi el 80% de la población total del país y es asimismo su centro económico y administrativo. Curiosamente, los ciudadanos de nacionalidad qatarí son aquí una minoría, ya que la mayor parte de su población es extranjera, principalmente de países surasiáticos como India, Pakistán y Bangladesh.

Al igual que el vecino emirato de Dubai (Emiratos Árabes Unidos), la economía de Doha intenta diversificarse para evitar su dependencia del petróleo y el gas natural, atrayendo inversores internacionales y, en menor medida, turismo. Por ello, en los últimos años la ciudad está viviendo un espectacular boom inmobiliario que ha llenado de grúas su nuevo skyline. Para haceros una idea de como es la ciudad de Doha podéis ver este interesante vídeo.

Tal como ya hemos explicado en el apartado anterior, Doha era una escala obligada en nuestro vuelo a Manila con la compañía qatarí, circunstancia que decidimos aprovechar para visitar la ciudad, puesto que de otro modo difícilmente habríamos visitado expresamente este país. Por ello, cuando compramos el billete aéreo, deliberadamente tomamos un vuelo de conexión a Manila que nos dejaba una margen de 18 horas entre la llegada y la partida de Doha.

A nuestra llegada al aeropuerto de Doha, y nada más entrar en la terminal de llegadas, preguntamos donde conseguir un visado de tránsito (este debe ser auspiciado por la compañía aérea con la que volemos y el tiempo de parada en Doha no debe ser inferior a 6 horas), a la vez que le mostramos el billete con nuestro siguiente vuelo a Manila. Un empleado nos indicó un mostrador a la entrada de la terminal (lado izquierdo según se entra) al que fuimos a solicitar el visado. Con nuestros billetes y pasaportes allí nos rellenaron unos papeles con los que pensábamos que tendríamos el visado requerido, pero cual fue nuestra gran sorpresa al ver que en realidad nos estaban dando un visado de tránsito gratuito y un vale donde se incluía, también gratuitamente, la estancia durante todo el día en una habitación de superlujo en un hotel nuevo de 5 estrellas, incluyendo desayuno, almuerzo, cena, aperitivo, y transporte entre el hotel y el aeropuerto. Desconocemos el porqué de tal regalo, pero podréis comprender el porqué de nuestro inmejorable recuerdo de Doha!!.

Así, pasado el control de inmigración y ya con el visado de tránsito en el pasaporte salimos al aparcamiento para esperar al minibús del hotel que nos viene a recoger al aeropuerto. Diez minutos después nos recogen y tras un trayecto de 15 minutos nos deja a la entrada del hotel. Se trata del Mövenpick Tower & Suites Doha (West Bay Area. P.O. 22752 - Doha; tel. +974 4966 600), un lujoso hotel de cinco estrellas que había sido inaugurado pocos meses antes de nuestra estancia y que está situado en el extremo norte de la bahía, en una zona pija y de nueva construcción donde se están levantando rascacielos a cual más espectacular (de hecho, el hotel ocupa una torre de 26 plantas que ya forma parte del skyline de Doha). Ya en el hotel tomamos posesión de nuestra fantástica suite de 65 m² en la planta 17, con unas vistas alucinantes. También subimos hasta la última planta, donde hay una preciosa piscina cubierta y un spa, para disfrutar de unas espectaculares vistas sobre la zona, incluyendo las aguas de color esmeralda de la bahía. Im-pre-sio-nan-te!. Tras un desayuno digno de la categoría del hotel nos disponemos a visitar la ciudad, no sin antes cambiar unos pocos euros a moneda local en la recepción del hotel.

Zona antigua de Doha
Zona antigua de Doha

Desde el hotel tomamos un taxi que por 10 QR (con taxímetro) nos llevó hasta el fuerte Al-Koot (o Doha Fort), construido por los otomanos en el s. XIX y que ha sido utilizado, entre otros, como prisión y museo de sellos. Sólo lo pudimos ver por fuera, ya que estaba cerrado por ser viernes (día festivo). A sólo 200 metros de aquí, en el interior del zoco Ahmed (junto a la calle Grand Hamed), hay un edificio en el que se puede ver la última torre de ventilación que queda en Doha (inteligente sistema de aire acondicionado que se utilizaba en el pasado en la península arábiga). Y andando en dirección a la Corniche entramos en el bonito zoco Waqif, de visita imprescindible, ya que es el mayor y mejor zoco de Doha. Ha sido restaurado pero mantiene todo su caràcter antiguo y tradicional, con preciosos callejones cubiertos por techos de madera con dibujos geométricos. En el interior de este zoco se puede encontrar el Waqif Art Center, con una mezcla de exposiciones, venta de arte, libros, etc. En el lado este del zoco se encuentra el Eshairiq Coffee, un agradable café tradicional donde tomar un té (curiosamente, en una de sus paredes puede verse una foto del rey Juan Carlos I y del Sheikh Hamad bin Khalifa al-Thani, el emir de Catar, sentados en uno de los sofás de este café). Un té o una Pepsi aquí cuestan 2 QR.

Otro lugar de visita obligada en Doha es la atractiva Corniche, un paseo marítimo de 7,5 km alrededor de la bahía, con forma de media luna y decorado con estatuas, jardines y fuentes. Comenzamos por ir al puerto de dhows, en el extremo oriental de la Corniche, donde vemos bonitos dhows (embarcación tradicional) de pesca y de recreo. Desde la punta del espigón del puerto la vista sobre el nuevo skyline de Doha, al otro lado de la bahía, es espectacular, con numerosos rascacielos (la mayoría aún en construcción). Y mirando a la derecha destaca el magnífico y llamativo edificio que alberga el Museo de Arte Islámico, situado sobre una isla artificial a la que se accede a través de un puente peatonal. Este museo abrió sus puertas al público el 1 de diciembre de 2008 y pretende hacer de Catar un referente cultural en la región. Junto al puerto encontramos el Pearl Monument, un conocido icono de Doha que representa una perla enorme. Siguiendo la avenida Al-Corniche casi 2 km hacia el este, se llega al Museo Nacional de Catar, situado en un precioso edificio que fue el palacio Fariq al-Salata, construido en 1901. Lleva ya cerrado algunos años por obras de renovación, pero aún y así vale la pena verlo por fuera.

Monumento de la Perla en la Corniche
Monumento de la Perla en la Corniche

Hacia el mediodía la calor es tan intensa que decidimos volver al hotel para almorzar y esperar a que el sol pierda fuerza para continuar nuestra visita a Doha. A media tarde salimos de nuevo del hotel y comprobamos que la temperatura es ya más soportable. Vamos andando entre espectaculares rascacielos por la zona pija de Al Dafna (aquí se encuentra, por ejemplo, la sede de la televisión por satélite Al Jazeera) hasta llegar al City Centre Shopping Mall, el centro comercial más grande de toda la Península Arábiga. Aunque ahora ya no es el más fashion de Doha (el Villagio Shopping Mall ha sido inaugurado recientemente y reproduce canales y góndolas venecianas en su interior) vale la pena visitarlo, ni que sea para tener una visión sociológica del país, ya que en este espacio se pueden ver juntos, aunque no revueltos, a los ricos qataríes y a los más modestos inmigrantes, sobre todo los días de fiesta, cuando estos últimos libran de sus durísimos trabajos en la construcción. Es curiosa la pista de patinaje sobre hielo que hay en la planta baja del centro comercial.

No muy lejos del centro comercial se encuentra el hotel Sheraton Doha, el más veterano de los hoteles de lujo en Doha con su característica forma de pirámide. Vale la pena entrar en él para ver el bonito y enorme atrio interior y subir hasta el afamado restaurante Al Shaheen, en la planta superior, para ver las magníficas vistas sobre la bahía (aunque no comimos en el restaurante se nos permitió ver las vistas, así como visitar otras partes del hotel).

Ya de noche tomamos un taxi en la avenida Corniche (esperamos el autobús nº 76, pero van tan llenos que ni paran) para ir de nuevo al zoco Wafiq. Al ser festivo, a esta hora hay mucho más ambiente que por la mañana y ahora está todo abierto. Tras un nuevo paseo por el interior del zoco llegamos a un pequeña plaza en la que tenemos la suerte de poder asistir a un espectáculo musical a cargo de una banda con instrumentos tradicionales de la zona. El público está formado por hombres sentados en las mesas de la terraza de un bar a un lado y mujeres sentadas en sillas plegables al otro. Los primeros conversan, fuman narguile y beben té, mientras que las mujeres, cubiertas de arriba abajo con sus largas abayas negras, hablan y ríen animadamente entre ellas.

Tras esto ya sólo nos resta volver al hotel a cenar, recoger las cosas y volver al aeropuerto con el shuttle-bus que pone a nuestra disposición el hotel. En el aeropuerto gastamos los últimos riales que nos quedan de los 10 € que cambiamos por la mañana, siendo este todo nuestro gasto en Catar. Y aquí finaliza nuestra corta pero intensa y gozada visita a Doha.

MANILA es la capital de Filipinas y junto a otros 16 municipios más forma la llamada Metro Manila, una gran zona metropolitana de 636 km² donde viven más de 12 millones de personas. Fue fundada por el conquistador español Miguel López de Legazpi en el año 1571. De su rico patrimonio arquitectónico de esa época no queda gran cosa, ya que los terremotos, incendios y guerras, en especial la II Guerra Mundial, han provocado la pérdida de gran parte de él. Aún y así hay en Manila varios puntos de interés que nos pueden tener entretenidos durante al menos un par de días.

Para moverse por Manila se puede ir a pie en las zonas más céntricas y para el resto lo mejor y más barato son los siempre llamativos jeepneys, aunque están sujetos a los atascos circulatorios de la ciudad. Para escapar del caos en el tráfico (y del calor, ya que los vagones tienen A/A) nada mejor que el MRT y el LRT, dos sistemas de ferrocarril urbano que cuentan con una red bastante limitada, pero muy útil según cual sea nuestro destino. El precio del MRT o LRT depende del nº de paradas que recorramos.

Malate. En esta zona no hay gran cosa a ver, pero aquí se puede encontrar una gran variedad de hoteles y restaurantes de todos los presupuestos. Pero puestos a visitar algo en Malate podemos citar la iglesia de Malate, en la esquina de MH del Pilar y Remedios. El edificio actual es del s. XIX y contiene una imagen de la Virgen muy venerada. A sólo 100 metros al oeste de la iglesia está la gran avenida de Roxas Boulevard, ya junto al mar, por lo que desde la misma acera de la esta avenida podemos disfrutar del famoso atardecer de la bahía de Manila. Volviendo a la iglesia y continuando 200 metros más al este llegamos a Remedios Circle, el epicentro de una zona con numerosos restaurantes y bares. Vale la pena recorrer esta zona por la noche para ver el gran ambiente nocturno que se concentra aquí.

Jeepneys en las calles de Manila
Jeepneys en las calles de Manila

Rizal Park. Empezamos nuestra visita a Manila propiamente dicha partiendo a pie de nuestro hotel, en la zona de Malate, hacia el norte por la calle Mabini hasta llegar al Rizal Park. Por el camino cruzamos la zona de Ermita, viendo un paisaje de grandes contrastes, con altísimos edificios de hoteles u oficinas junto a sitios realmente cutres y paupérrimos. Y esto por no hablar del increíble entramado de cables eléctricos y telefónicos que cruzan las calles por arriba en todas las direcciones posibles. El parque Rizal, por su parte, es bastante bonito y está bien cuidado. El día que lo visitamos era domingo y había mucha gente paseando por él. Para visitar sus lugares más emblemáticos seguimos el útil recorrido que propone la guía LP: el monumento a Rizal, el lugar de la ejecución de Rizal, el mapa en relieve de Filipinas, los jardines Chino y Japonés o la Plaza del Ajedrez. Una visita obligada en esta zona es al lujoso e histórico Manila Hotel, un hotel con carácter situado entre el parque Rizal y la bahía de Manila. Fue construido en 1912 y por él han pasado ilustres huéspedes, como jefes de estado, figuras políticas o celebridades mundiales. Es uno de esos hoteles asiáticos con clase y pedigrí que se pueden encontrar esparcidos por el continente, por su arquitectura de estilo colonial o interiores y mobiliario algo decadentes. Vale la pena sentarse en los cómodos sofás que hay en el lobby y mirar alrededor. También este hotel puede ser un lugar estupendo para contemplar la puesta de sol sobre la bahía de Manila.

Intramuros. El barrio de Intramuros, situado junto a la ribera sur del río Pasig, fue erigido por López de Legazpi en 1571, al principio de la etapa colonial española en Filipinas, y por tanto es el más antiguo de Manila. Tal como su nombre indica se trata de una ciudad rodeada de fosos y altos y gruesos muros, con calles empedradas, edificios coloniales de estilo español, iglesias, baluartes y puentes levadizos que evocan los 300 años de ocupación española en Manila. Intramuros ha sufrido, además de los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial, muchos tifones y terremotos que redujeron la ciudad a ruinas en numerosas ocasiones, aunque gracias a alguna que otra restauración se ha conseguido preservar una parte de este rico patrimonio. A pesar de ser el único vestigio histórico de esa época en la ciudad de Manila son pocos los viajeros que lo incluyen en su visita a Filipinas, lo cual es una lástima porque vale la pena dedicarle al menos medio día.

Junto a la puerta sudeste que da acceso a Intramuros hay un campo de golf, construido sobre el antiguo foso de la fortaleza. A partir de aquí, siguiendo la calle General Luna se pueden ver unas pocas pero bonitas casas de estilo colonial y así hasta llegar a la iglesia de San Agustín, la más antigua de Filipinas y el único edificio que quedó intacto tras la destrucción de Intramuros. La visita a esta esta iglesia, Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO desde 1993 junto a otras tres iglesias barrocas en las Filipinas, nos resultó interesante por la belleza de su fachada y su interior. Junto a ella hay un museo que nosotros no visitamos. Justo al otro lado de la calle está la magnífica Casa Manila, una casa reconstruida para reproducir fielmente el estilo colonial español y el opulento modo de vida de una familia noble en el s. XIX. La entrada cuesta 50 P y vale mucho la pena por la construcción en sí, pero también por el mobiliario y decoración de la época. Continuamos por General Luna hacia el norte y llegamos a la Plaza de Roma (antiguamente había aquí una plaza de toros). En un lado de la plaza destaca la Catedral de Manila, construida en 1951 en estilo clásico tras ser destruida la anterior. Y sólo unos 50 metros más al norte está la entrada al Fuerte Santiago, el cual sirvió sirvió como cuartel general en distintas épocas a españoles, británicos, americanos y japoneses. La entrada al recinto cuesta 50 P y permite ver los restos de los baluartes de San Francisco y de San Miguel, cuya función era la de proteger la entrada al río Pasig desde el mar. También merece una visita el santuario de José Rizal, héroe nacional que estuvo preso aquí los últimos días de su vida antes de ser ejecutado en noviembre de 1896.

Mercado callejero en Quiapo
Mercado callejero en Quiapo

Binondo, Santa Cruz y Quiapo. Acabada la visita al fuerte vamos hacia el este por la calle Aduana y luego por Muelle del Río, pegada al río Pasig, hasta el puente Jones. Lo cruzamos para adentrarnos en los barrios de Binondo y Santa Cruz, donde se encuentra el bullicioso Chinatown de Manila. Por la calle Dasmariñas llegamos a la plaza de Santa Cruz, con una fuente de estilo europeo en el centro y la reconstruida iglesia de Santa Cruz en un lado. El enorme ajetreo de gente, mucha de origen chino, y el caos de vehículos nos recuerda que estamos en una ciudad asiática. Al otro lado de la plaza se encuentran los Goodwill Arches, una gran puerta de estilo chino que marca el inicio de la calle Ongpin, el corazón de este Chinatown, con una gran variedad de negocios y tiendas chinas. Volviendo a la plaza de Santa Ana tomamos la calle Carriedo para adentrarnos en Quiapo. Es fin de semana y en esta calle encontramos un mercado colorista al aire libre con muchísima gente de aquí para allá. Por un momento parece que todo Manila se haya concentrado aquí. En este mercado se puede encontrar todo lo imaginable. Nos sorprendió ver muchas paradas con remedios naturales para enfermedades que ni sabíamos que existían (!). Cruzando por entre el gentío logramos entrar en la iglesia de Quiapo, en la que hay una misa en ese momento. Tanta gente asiste al oficio religioso que no cabe en el interior de la iglesia (y esta será una constante en cualquier misa en una iglesia filipina...) En esta iglesia se encuentra el famoso Nazareno Negro, una imagen de Cristo a tamaño real a la que se le suponen propiedades milagrosas y que es sacada en una gran procesión por las calles de Manila dos veces al año.

Makati. Esta es la zona de negocios y del glamour en Manila, con altos edificios de oficinas y lujosos hoteles y centros comerciales y de ocio. Cualquier parecido con el resto de la ciudad es pura coincidencia y es que Makati City es el máximo exponente de la modernidad filipina. Junto a la estación Ayala del MRT se encuentra el llamado Ayala Center, un enorme complejo comercial y de ocio formado en realidad por varios centros comerciales como Glorietta, Greenbelt, SM Makati o The Landmark. Aquí vivimos, por cierto, una situación curiosa y divertida: estábamos descansando sobre la hierba de una zona ajardinada que hay en Greenbelt mientras a escasos metros se celebraba una misa multitudinaria en una moderna iglesia al aire libre y justo al lado. en varios bares de la zona, centenares de personas celebraban cada canasta del partido de baloncesto de la liga filipina que se retransmitía en directo en grandes pantallas de televisión. Así se mezclaban los gritos de euforia de los aficionados con las oraciones y cánticos de la misa. En fin, esto sólo puede pasar en Filipinas (!). Para llegar al Ayala Center desde Quiapo o Ermita, por ejemplo, se puede tomar un jeepney que vaya a Pasay y bajarse junto a la estación EDSA del LRT, en la avenida Taft, para tomar el LRT hasta la estación Ayala (10 P), la cual tiene acceso directo al Ayala Center.

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 GUIA / RELATO DE VIAJE: RUTA POR LAS ISLAS DE LUZON, BOHOL Y CEBU (FILIPINAS)

BANAUE (Ifugao - Luzón)

COMO LLEGAR

Tomamos un autobús nocturno de la compañía AutoBus (tel. 735-8096) que sale de Manila a las 22:00 y llega a Banaue a las 5:30 del día siguiente. La terminal de esta compañía en Manila se encuentra en la esquina de Av. España / Tolentino (Sampaloc) y para llegar a ella desde Malate tomamos un jeepney con el rótulo Cubao-UST en la calle Mabini (10 P) y bajamos antes de llegar a la Universidad de Santo Tomás (UST), en un punto donde nos indican amablemente otros pasajeros del jeepney, a sólo 100 metros de la terminal. El billete a Banaue cuesta 416 P y, a sugerencia del recepcionista de Natividad Pension, hicimos la reserva la mañana anterior llamando por teléfono a la terminal (gestión que nos hizo amablemente él mismo).

Para el viaje nos tocó un autobús viejo, sin comodidades ni mucho espacio para las piernas, pero lo peor era el frío provocado por el A/A a toda pastilla. Después entendimos porque los pasajeros filipinos iban cargados con mantas, gorros, guantes, ... y es que nos comentaron posteriormente que este autobús era conocido como the freezer (la nevera) y no podemos estar más de acuerdo con el apodo!!. La terminal de esta compañía en Banaue está a 1 km del centro del pueblo, adonde se puede llegar en taxi o bien con un agradable paseo a pie.

Al parecer hay otra empresa, Florida Bus Line (tel. 731-5358), que también realiza el trayecto entre Manila y Banaue (sale a las 22:45) y, según nos dijeron, los autobuses son mejores, con el A/A a la temperatura correcta, asientos más amplios y un lavabo dentro, aunque no podemos opinar al respecto.

DORMIR Y COMER

En el Banaue View Inn (Banaue; tel. 3864078) pagamos 600 P por una habitación doble con baño privado. Es sencilla, pero muy correcta, y disponemos de una terraza con unas vistas fantásticas sobre Banaue, el valle con algunas terrazas de arroz y las montañas circundantes. Y es que este hotel se encuentra en una casa aislada en la parte alta de Banaue, pero a sólo 5 minutos del centro. El desayuno aquí cuesta 65 P. Por la noche, en el jardín que hay delante de la casa, tenemos la oportunidad de ver numerosas luciérnagas que se unen a la pléyade de estrellas que brillan en el firmamento.

Previamente habíamos mirado también en el céntrico Greenview Lodge (Banaue; tel. 386 4021), pero nos pidieron 1.200 P por una habitación que no nos convenció.

Para comer nada mejor que el restaurante del Sanafe Lodge (también es hotel), con una carta variada, se come bien y tiene una terraza exterior con unas buenas vistas. Un acierto. Se encuentra junto a la entrada del mercado de Banaue. Por otra parte, el Cafe Jam que recomienda la guía LP ya no existe.

En Banaue y alrededores no hay, en principio, lugares donde cambiar, por lo que conviene llevar ya suficiente dinero cambiado. Otra recomendación para Banaue (y cualquier otra pequeña población) es la de llevar una linterna, ya que cuando oscurece no siempre hay luz en las calles.

COSAS A VER

BANAUE es una de las 11 poblaciones que forman la provincia de Ifugao, en el norte de la isla de Luzón, en la llamada región de la Cordillera. Si por algo es mundialmente famoso el nombre de Banaue es por sus extraordinarias terrazas de arroz.

Para organizar la visita a la zona se puede recurrir al Tourist Information Center (en la plaza del mercado) para conseguir guías o transporte privado, aunque lógicamente los precios no son ninguna ganga.

Patrimonio de la Humanidad Terrazas de arroz de Ifugao (declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1995). Consideradas por algunos como la Octava Maravilla del Mundo, estos campos de arroz son uno de los símbolos emblemáticos de Filipinas. Ocupan una superficie de 20.000 Ha. y son obra del pueblo Ifugao, el cual lleva esculpiendo la montaña desde hace 2.000 años para crear jardines verticales con métodos primitivos, pero habiendo sabido canalizar inteligentemente el agua de los arroyos y fuentes que descienden por la montaña con el fin de regar las terrazas de arroz, pequeños diques con paredes de piedra que se encaraman por la ladera de la montaña hasta llegar al cielo. En la actualidad, algunos desastres naturales, el abandono del cultivo del arroz o el empleo de materiales de construcción modernos han llevado a que estas terrazas se encuentran en peligro de desaparición, por lo que la UNESCO las ha incluido en la lista de espacios amenazados.

Terrazas de arroz Ifugao (Banaue)
Terrazas de arroz Ifugao (Banaue)

Terrazas de arroz las hay en muchos lugares del sudeste asiático, pero posiblemente ningunas son tan espectaculares como estas debido a lo accidentado de las montañas en esta zona de Luzón. Aunque hemos tenido la oportunidad de ver otras terrazas de arroz, también espectaculares, en Ping'an (en la provincia china de Guangxi) o en Indonesia, la verdad es que las Ifugao son realmente extraordinarias. De todos modos, lo mejor es verlas todas y disfrutarlas como si fueran únicas.

Para ver las terrazas de arroz lo mejor es subir hasta el mirador que hay a unos 8 km de Banaue, siguiendo la carretera a Bontoc, y desde ahí ir bajando por la carretera para ir disfrutando de las vistas sobre las terrazas (hay otros 3 miradores). Es aconsejable ir a partir del mediodía por la posición del sol. Para ir al mirador superior se puede alquilar un triciclo de ida y vuelta (200 P es el precio oficial, aunque se puede conseguir por menos), pero nosotros recomendamos esperar en la carretera a que pase un autobús en dirección a Bontoc (no son muy frecuentes) e indicarle al conductor que nos deje en el último mirador (viewpoint). Este trayecto de 15 minutos en teoría cuesta 20 P cada uno, aunque a nosotros no nos cobraron nada (?). La vuelta a Banaue la hicimos tranquilamente a pie bajando por la carretera y disfrutando del paisaje y la gente.

El último mirador, y más elevado, está junto a varias tiendas de recuerdos (venden cosas realmente bonitas) y es el que tiene las vistas más impresionantes, con terrazas de arroz en casi todas las direcciones y una variedad cromática de verdes increíble. Imprescindible, de verdad. En el mirador había 3 ancianas vestidas a la manera tradicional Ifugao para dejarse hacer fotos previo pago, aunque para su desgracia nosotros no pagamos nunca a nadie para hacerle fotos y en ese momento no había más visitantes. Desde aquí iniciamos la vuelta a Banaue siguiendo la carretera. Por el camino, además de saludar a multitud de niños y adultos en sus casas, nos detenemos en otros miradores desde los que disfrutamos de nuevas y maravillosas perspectivas sobre las terrazas. Junto al penúltimo mirador antes de Banaue se puede ver de cerca una casa tradicional Ifugao, con decenas de calaveras de animales en sus paredes para alejar los malos espíritus.

Batad. La espectaculares terrazas de arroz en forma de anfiteatro que rodean este pequeño pueblo, aislado entre las montañas, forman parte, merecidamente, del Patrimonio de la UNESCO (se dice, incluso, que son las más impactantes del mundo).

Para llegar a Batad hay que recorrer unos 12 km de pista infernal hasta el cruce de Batad (Batad junction), más otros 3 km de pista no menos infernal y cuesta arriba hasta la llamada silla (saddle) y desde ahí andar cuesta abajo por un camino durante unos 3/4 de hora. La excursión a Batad se puede hacer perfectamente en un día completo, pero si se dispone de más tiempo recomendamos pasar al menos una noche en un sitio tan fantástico como este, ya que además nos permitirá hacer interesantes caminatas por los alrededores. La alternativas de transporte son, de más a menos comodidad: 1. contratar un jeepney en la Oficina de Turismo de Banaue que nos lleve hasta el saddle y nos espere allí para la vuelta a Banaue (cuesta 2.000 P y puede salir a cuenta si se comparte con otros viajeros); 2. contratar un triciclo en la Oficina de Turismo que nos lleve hasta el cruce y nos espere allí, ya que un triciclo es incapaz de afrontar la dura pendiente de la pista que sube al saddle (en este caso cuesta 650 P); 3. tomar un jeepney de transporte público que nos deje en el cruce, pero son tan poco frecuentes que lo hace inviable para un solo día. En las alternativas 2 y 3 hay que andar la dura subida desde el cruce hasta el saddle y en todas ellas hay que caminar desde el saddle hasta Batad propiamente dicho.

Vista de Batad
Vista de Batad

Nosotros escogimos la alternativa 2, puesto que no encontramos viajeros en Banaue para compartir un jeepney privado. Pero tuvimos la suerte de que al poco de iniciar la subida al saddle paró un jeepney que subía con unas viajeras taiwanesas y nos invitaron a subir. El camino desde Banaue hasta el cruce supone casi 1 hora de trayecto por el pésimo estado de la pista. Desde el cruce hasta el saddle hay que contar un mínimo de 30 minutos en jeepney y bastante más a pie. Una vez en el saddle el paisaje que se abre ante nosotros es maravilloso. El camino de bajada a Batad es precioso y fácil de seguir, aunque al llegar a la zona de restaurantes y pensiones, sobre el anfiteatro, la cosa se complica por el desnivel y porque se pierde la pista del camino bueno, aunque es imposible perderse. En este punto hay un pequeño chiringuito donde hay que registrarse y dejar un donativo para la conservación de las terrazas. La última parte del camino hasta Batad son escalones de piedra que castigan bastante las piernas. El pueblo de Batad en sí no vale gran cosa visto de cerca, pero el entorno en el que se encuentra es de aquellos que no se olvidan nunca. La mejor vista sobre el anfiteatro, formado por los campos de arroz que se encaraman por las laderas de las montañas, se obtiene desde la zona donde se encuentran la mayor parte de pensiones de Batad. De entre todas ellas, para los interesados en pernoctar en Batad, recomendamos la Ramon's Homestay (debajo de la Batad Pension; tel. +63927-678-3932), formado por 2 cabañas tradicionales Ifugao y un improvisado restaurante. El propio Ramon, el propietario, es una persona encantadora y preocupada por mantener la cultura local, amenazada por una ya incipiente y posiblemente equivocada comercialización del lugar. Ojalá se encuentre la fórmula de equilibrio entre el turismo y la preservación de tan bonito lugar.

Si se dispone de tiempo, desde el propio Batad se pueden hacer interesantes caminatas, como la que nos lleva en 40 minutos a las cascadas Tappia o la que en algo más de 2 horas nos conduce al pueblo de Bangaan a través de las terrazas de arroz. Para la vuelta a Banaue nosotros hicimos el mismo camino que a la ida, andando de subida el camino de Batad hasta el saddle y luego el camino de bajada hasta el cruce donde nos esperaba nuestro triciclo.

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SAGADA (Mountain Province - Luzón)

COMO LLEGAR

Nos habían informado de que diariamente, a las 8:40 desde delante del mercado, hay un jeepney que realiza el trayecto Banaue-Bontoc (allí hay que cambiar a otro hasta Sagada). Pero el día de nuestra partida de Banaue el vetusto jeepney que va a Bontoc no salió, puesto que a la hora indicada nosotros éramos los únicos pasajeros y el conductor nos dijo que saldríamos sólo si le pagábamos todo el pasaje, a lo que lógicamente nos negamos.

Así que subimos hasta la carretera y esperamos casi 1 hora hasta que pasó un minibús que nos ofrece ir a Bontoc por 150 P cada uno. Así acabamos de un disfrutando de un cómodo viaje en un trayecto de 46 km en el que empleamos 2 horas por el mal estado de la carretera (hay bastantes tramos que son pista o está en obras, aparte de algunos corrimientos de tierras a causa de las lluvias). De todos modos este trayecto es muy bonito, con una pronunciada subida hasta un puerto de montaña y luego la correspondiente bajada hasta el valle donde está Bontoc. En Bontoc el minibús nos deja en el lugar de donde parten los jeepneys a Sagada. Tomamos el primero que sale, pagando 35 P por un trayecto de 19 km que nos supone 1 hora más de viaje.

DORMIR Y COMER

Nos quedamos en el Sagada Guesthouse (tel. 0919 3002763), donde pagamos 700 P por una habitación doble con baño privado. Es bastante correcta, muy céntrica y tranquila. Antes habíamos mirado en el St. Joseph's Resthouse, pero nos pedían 1.500 P por un cottage muy simple que, en nuestra opinión, no se lo merecía.

Muy cerca del Sagada Guesthouse está el restaurante Alfredo's (también es hotel), muy recomendable, ya que es acogedor y se come bien, aunque el personal puede ser algo indolente si en la TV emiten un culebrón de su interés. También recomendamos el restaurante Masferre's Inn, donde además de comer bien (desayunar un magnífico pancake es una buena forma de empezar el día), se pueden admirar una galería de muy interesantes fotos de época de Eduardo Masferre (ver cuadro), el padre del propietario actual del restaurante. Poco más allá, en la misma carretera, se pueden probar los yogures locales en la Yoghourt House, buenos aunque con un gusto fuerte. No dejó de sorprendernos la cantidad de buenos lugares donde comer en Sagada para lo pequeño que es.

COSAS A VER

Eduardo Masferre (1905-1995) es conocido mundial- mente por ser el primero y más extraordinario fotógrafo de las gentes, pueblos y paisajes de la cordillera central de la isla de Luzón, siendo considerado también como el padre de la fotografía filipina. Sus fotos son el testimonio único de una época y unas formas de vida ya desaparecidas en una zona del país que era la suya propia, ya que nació y murió en Sagada.

El padre de Eduardo salió de Sant Feliu de Guíxols (Girona), de donde procede la familia Masferré, hacia Filipinas como soldado del ejército español. Al acabar la guerra se estableció allí y se casó con una joven filipina. Fruto de su matrimonio nació Eduardo, el cual pasó unos años de su infancia en Sant Feliu con la intención de recibir educación, pero en 1921 volvió a Sagada y unos años después inició su carrera como fotógrafo.

SAGADA es un pequeño y tranquilísimo pueblito de la Cordillera bastante popular entre mochileros por sus paisajes, su aislamiento, su relax y por la variedad de posibles actividades a realizar: caminatas por los alrededores, explorar cuevas y cascadas, practicar la espeleología o el rappel, visitar lugares históricos, o participar en celebraciones de las tribus de las montañas. Para obtener información sobre todas estas actividades, así como para contratar guías o transporte (hay una lista con los precios), podéis dirigiros al Tourist Information Center, situado enfrente del Alfredo's B&B. Ah! y antes de las 9 de la noche ya no hay nada abierto ni nadie en la calle, tal y como nos avisó el propietario de nuestro guesthouse.

Sarcófagos colgantes (Sagada)
Sarcófagos colgantes (Sagada)

Pero si por algo es conocido Sagada es por sus sarcófagos colgantes, una forma tradicional de enterrar a los muertos en el pasado (aunque para ser enterrado así había que estar casado, tener nietos y también el dinero suficiente para pagar los animales que debían ser sacrificados para contentar a los dioses). El mejor lugar para ver esta curiosa y única forma de entierro es en las altas paredes de piedra caliza que hay alrededor del Echo Valley, por lo que esta caminata es de las más populares en Sagada y para ella no es necesario estrictamente un guía (aunque esto dependerá de la ruta que queramos seguir, porque no es difícil perderse). Hay que seguir el camino que pasa junto a la St. Mary's Episcopal Church y continúa hacia el cementerio. Al llegar ante él hay que rodearlo por su lado izquierdo hasta llegar al borde del precipicio sobre el valle, donde podremos encontrar un mirador sobre una parte del valle y algunas cuevas (desde este punto podéis gritar y entenderéis el porqué del nombre del valle). Bordeando el precipicio hacia el sur se llega hasta un mirador con una vista estupenda sobre los famosos sarcófagos colgados sobre una pared de roca. Algo más allá hay otro mirador con una nueva perspectiva desde la que podemos ver sarcófagos pintados de color azul. Impresionante. Junto al mirador podemos ver una placa en memoria de un turista italiano que falleció aquí meses antes al resbalar y caer por el precipicio. Y es que la hojarasca de los pinos hace que el suelo sea aquí muy resbaladizo, por lo que hay que ir con mucho cuidado. Desde aquí volvemos al punto de inicio cruzando por el cementerio (en la mayoría de lápidas los nombres y apellidos son de origen español).

Otra visita imprescindible en Sagada es la cueva-cementerio de Lumiang. Para llegar hasta ella hay que seguir la carretera a Ambasing, hacia el sur. Al cabo de 1 km encontramos a la izquierda el Right Turn Cafe y tras él podremos ver, sobre la pared de roca, los sarcógafos colgantes de Sugong. Continuamos andando otros 200 metros y cuando se acaba la carretera cementada tomamos un desvío a la izquierda durante unos 250 metros, hasta encontrar una entrada de cemento que da acceso a un camino por el bosque. Siguiendo el camino de bajada (también resbaladizo en algunos puntos) llegamos hasta una puerta metálica cerrada que impide el paso, pero se puede abrir el pasador metiendo el brazo entre los barrotes (cerramos de nuevo tras pasar). Unos 100 m. más abajo encontramos la entrada a Lumiang, una cueva bastante grande con decenas de sarcófagos apilados junto a las paredes, no muy lejos de la entrada. Ciertamente se trata de un lugar bastante intrigante. Acabada la visita volvemos por el mismo camino entre el bosque hasta llegar a la entrada de cemento, desde donde se puede continuar andando por la carretera otro kilómetro para visitar la gran cueva Sumaging, aunque nosotros no lo hicimos por falta de tiempo. Para llegar hasta la cueva de Lumiang no es necesario un guía, pero puede ser imprescindible si se pretende visitar la de Sumaging.

Tal y como dijimos hay otras muchas cosas a ver o hacer, como un agradable y relajante paseo desde Sagada siguiendo la carretera hacia Bontoc durante unos 2 km y que pasa junto a la cueva Latang y la tienda/taller del Sagada Weaving, donde se puede ver como la gente local teje bonitos monederos, bolsas, etc. con los colores y patrones típicos de la región (también están a la venta, aunque los precios no son baratos).

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BAGUIO (Benguet - Luzón)

COMO LLEGAR

Para llegar a Baguio desde Sagada tomamos un autobús de la empresa GL Lizardo que sale a las 10:00 desde una parada muy cerca del mercado. Pagamos 220 P por un trayecto de 140 km que es muy escénico y que vale la pena por lo bello de los paisajes, siendo unos de los más bonitos que se pueden hacer en la isla de Luzón. La primera parte del trayecto transcurre paralela al río Chico hasta enlazar con la llamada Halsema Hwy, una carretera que asciende hasta los 2.220 m. de altura (el punto más alto en la red de carreteras de Filipinas) por unas rampas que ponen los pelos de punta. La ruta pasa por algunos pequeños pueblos y desde la altura podemos disfrutar de bonitas terrazas donde se plantan hortalizas. Las primeras 2/3 partes de la ruta son de pista, en los cuales encontramos numerosas zonas en obras y otras con desprendimientos.

Tras algunas paradas en ruta, finalmente llegamos a la Dangwa Bus Terminal de Baguio a las 16:45, un lugar que se nos antojó enormemente caótico, especialmente tras unos días disfrutando de la enorme tranquilidad de los pueblos de la Cordillera.

DORMIR Y COMER

En el Wood's Nymph (Military Cut Off Rd, 38 - Baguio; tel. +63 74 442 4641) pagamos 1.200 P por una estupenda habitación doble con baño privado y TV. Y además tranquila y con buenas vistas si se pide una en la parte posterior del edificio. En este lugar antes estaba el Wood's Inn (según la guía LP), pero al parecer ahora es propiedad de una empresa coreana que además de cambiar el nombre también ha abierto aquí un restaurante de comida coreana bastante afamado en Baguio.

Antes también habíamos mirado el hotel Benguet Pines Tourist Inn (Shanum St, 82, junto al Burnham Park en el centro de Baguio) y el Iggy's Inn (South Drive, junto al John Hay Camp), pero el primero lo desestimamos por cutre y el segundo porque la única habitación libre que quedaba daba a la carretera y era ruidosa, aunque el hotel estaba bien, de estilo rústico y en una zona rodeada de árboles a las afueras de Baguio.

COSAS A VER

BAGUIO es una ciudad que, debido a su clima fresco y su entorno verde, es un importante destino turístico para la población filipina que quiere escapar del sofocante calor de las tierras bajas o del bullicio de la ciudad y es por ello que cuenta con una gran oferta de alojamiento. Para el visitante extranjero no tiene demasiado interés, fuera de la animación y la vida nocturna en la zona centro de la ciudad. Para moverse por la ciudad a veces las distancias pueden ser grandes y lo mejor es tomar un taxi, ya que son baratos y su precio raramente superará los 50 P.

Para nosotros Baguio fue solamente una etapa en el largo viaje entre Sagada, en la Cordillera, y Vigan, en la costa occidental. Sólo pudimos constatar la gran oferta de restaurantes y el gran ambiente en el enorme SM City Baguio, el mayor centro comercial de la ciudad, situado sobre Burnham Park. Cuando cierra el SM a las 21 h. el ambiente se traslada a la animada calle Session y alrededores. Fuimos también Café By The Ruins, muy popular entre los visitantes de Manila. Se trata de un lugar agradable donde comer o tomar algo. Ocupa la que fue la residencia del gobernador de Benguet antes de la II Guerra Mundial y que quedó en ruinas a consecuencia de la guerra.

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VIGAN (Ilocos Sur - Luzón)

COMO LLEGAR

Tomamos un autobús de la compañía Partas que sale a las 9:00 de la terminal de esta compañía en Baguio (Governor Park Rd, junto al centro comercial SM Mall). Pagamos 284 P por el trayecto Baguio-Vigan, en un autobús moderno y cómodo. Llegamos a la terminal de Partas en Vigan tras 5 horas y media de viaje, incluyendo algunas paradas por el camino, por ejemplo en las poblaciones de San Fernando (La Unión) o en Santa María, donde podemos ver brevemente una de las iglesias barrocas (del año 1769) que es Patrimonio de la Humanidad.

DORMIR Y COMER

En Villa Angela (Quirino Blvd. 26 - Vigan; tel. 077-7222914) pagamos 1.400 P por una enorme habitación de unos 60 m², con una grandiosa cama de 2,60x2 m. (con dosel y mosquitera), baño privado, A/A, TV y desayuno incluido, y todo con mobiliario de época y suelos de madera. Se trata de una mansión señorial construida en 1870 y que actualmente tiene sólo 6 habitaciones de distintos tamaños y cada una con su propio nombre. Nosotros tuvimos la suerte de poder hospedarnos en la principal, el «Cuarto del Señor», que habíamos reservado por correo electrónico el día anterior, aunque al llegar a la casa nos encontramos con la agradable sorpresa de que éramos los únicos huéspedes y así pudimos gozar de toda la casa para nosotros solos. Hay tres tarifas distintas según la época del año y la nuestra corresponde a temporada baja.

El sitio tiene un encanto fuera de toda duda, de verdad, por lo que el precio de la habitación es realmente una ganga. Por si fuera poco, el desayuno era espectacular y más pudiéndolo tomar en el antiguo comedor de la casa, junto a nuestra habitación, en un entorno de museo. Además, la amable y atenta encargada de la casa nos hizo un tour por las distintas estancias de la casa, explicándonos la interesante historia de la familia propietaria. La verdad es que escogimos este lugar porque nos lo habían recomendado varios amigos y tenemos que decir que cubrió sobradamente todas las expectativas. Si vais a Vigan no perdáis la oportunidad de alojaros en este fantástico lugar de película. Y nunca mejor dicho, porque aquí se han filmado varias películas y series locales... y, para los mitómanos, en nuestra misma habitación se alojó el mismísimo Tom Cruise durante el rodaje de la película Nacido el 4 de julio, en 1989 (lo corrobora una foto de Tom con la entonces propietaria de la casa).

En el capítulo de restaurantes recomendamos el Café Leona (Mena Crisólogo St, 1 - Vigan) por su variedad y calidad de la carta y lo agradable del lugar, aunque no es barato. Casi enfrente de él está el restaurante Max, el cual forma parte de una cadena, donde la comida está bien, aunque no es comparable al anterior (tampoco el precio). Para conectarse a Internet una buena opción es SNP Cyberzone (esquina calles Bonifacio y Jacinto), con conexiones rápidas y precios muy asequibles (20 P/hora).

COSAS A VER

VIGAN es la capital de la provincia de Ilocos Sur y está situada en la costa oeste de Luzón, frente al Mar de la China Meridional, y en realidad se trata de una isla separada del continente por tres ríos, el Abra, el Mestizo y el Govantes. Para el viajero su principal interés radica en el hecho de que es el mejor y mayor ejemplo de ciudad colonial en las Filipinas (e incluso en todo Asia), siendo la única donde sobrevive la trama urbana y los edificios de arquitectura colonial española del s. XVI. El destino quiso que Vigan evitara en el último momento la destrucción por las bombas en la II Guerra Mundial al abandonar la ciudad las tropas japonesas poco antes de la llegada de los bombarderos americanos.

En cuanto al origen del nombre de la ciudad se cuenta la anécdota de que un español encontró a un nativo junto al río Mestizos y le preguntó como le llamaban ellos a ese lugar. El nativo no entendía ni una palabra de español, pero al ver que el español apuntaba a una planta llamada Bigaa Apo (Alcasia Macroniza) en lengua ilocana entonces respondió con este nombre y así fue como del nombre Bigaa derivó el nombre actual de Vigan.

Calle de la ciudad histórica de Vigan
Calle de la ciudad histórica de Vigan

Patrimonio de la Humanidad Ciudad histórica de Vigan (declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1999). Son numerosos los puntos de interés a visitar, aunque afortunadamente la zona es muy compacta y se puede recorrer a pie perfectamente, aunque también es posible hacerlo en calesa. Se puede empezar la visita callejeando por el llamado Distrito Mestizo, sobre todo por su eje principal, la calle Crisólogo. En esta zona vemos preciosas casas construidas mayormente por comerciantes chinos con una mezcla de estilos arquitectónicos locales, asiáticos y españoles. Los cinéfilos podrán reconocer algunas de estas calles en el film Nacido el 4 de Julio, de Oliver Stone. Algunas de estas mansiones son magníficas, aunque hay muchas otras necesitadas de arreglos importantes.

Otro punto de interés es la Catedral de San Pablo, construida en 1790 con un estilo único con el fin de minimizar los efectos de un terremoto (conocido como barroco terremoto). Así el campanario, de forma octogonal (reflejando influencias del Feng-shui chino), se encuentra separado a una cierta distancia de la nave de la catedral para evitar que colapsara sobre ésta en caso de terremoto. Junto a la Catedral está la Residencia del Arzobispo, la cual data de la época colonial española y es la más antigua aún en uso en Filipinas. En la Plaza Salcedo, al oeste de la catedral, hay un monumento de Juan de Salcedo (el conquistador español que tomó posesión de este puerto en 1572). La Plaza Burgos, situado al lado de la anterior, es la preferida por los locales para dejarse caer, así como para albergar eventos públicos o donde se instalan las casetas que venden comida rápida local, como la famosa empanada. El Museo Crisólogo, en Liberation Blvd, ocupa la que fue casa del Congresista Floro Crisologo y su esposa Carmeling, gobernadora de Ilocos Sur. El museo contiene muchos objetos de la familia y permite conocer mejor a esta importante dinastía política de Vigan. Incluso hay una parte gore, con la exposición de los pantalones ensangrentados que llevaba el congresista en el momento de su asesinato o algunas fotos tomadas en el escenario del crimen. La entrada cuesta un donativo de 10 P. Otro lugar es la Casa-Museo del Padre Burgos (entrada 10 P), donde se muestran objetos de la región o interesantes dioramas que explican importantes eventos de la historia de Ilocos Sur. Detrás del museo está la Cárcel Provincial de Ilocos Sur, construida en 1657.

También vale la pena visitar en Vigan alguna de sus numerosas alfarerías, una industria que iniciaron los primeros colonos chinos que llegaron a estas tierras, antes incluso de la ocupación española. Nosotros visitamos la de RG Jar, en la calle Gómez, en funcionamiento desde 1823 y que puede contener hasta 1.000 recipientes de arcilla. Vale la pena contemplar sus instalaciones y además los centenares de recipientes alineados son muy fotogénicos.

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TAGBILARAN (Bohol)

COMO LLEGAR

El largo camino entre Vigan y Tagbilaran, en la isla de Bohol, se inicia, en nuestro caso, tomando un triciclo en el centro de Vigan a la terminal de la empresa Partas (20 P). Aquí esperamos a que llegue de Laoag el autobús de luxe con destino a Manila y cuando lo hace compramos los pasajes en el mismo autobús. El trayecto Vigan-Manila cuesta 705 P, pero se trata de un autobús grande con sólo 28 asientos, por lo que hay mucho espacio y es muy cómodo. En el precio iba incluido un ambiente glacial gracias al A/A y un pack de películas del incombustible Steven Seagal. Salimos a las 21:10 de Vigan y llegamos a Manila a las 4:30, concretamente a la terminal de Partas en la zona de Cubao. No acabamos de entender porqué el conductor del autobús iba a tanta velocidad para luego acabar llegando a Manila a una hora tan intempestiva, pero, en fin, sus razones tendría...

Tras recuperarnos un poco y esperar a que clareara tomamos un triciclo hasta la cercana estación Araneta Station del LRT, donde tomamos el primer tren que pasa hasta la estación Ayala (14 P) en Makati. En esta moderna zona comercial buscamos un lugar agradable donde desayunar y pasar el rato, y lo encontramos en el café The Coffee Bean & Tea Leaf (Greenbelt nº 3, en el Ayala Center), un acogedor lugar con cómodos sillones al estilo Starbucks. Ya más repuestos volvemos a la estación Ayala del LRT y esta vez vamos hasta la estación Taft Av (10 P). Bajamos desde la estación elevada hasta la calle, donde nos encontramos con un verdadero hormiguero caótico de gente y vehículos, pero conseguimos un taxi con taxímetro que por 60 P nos lleva hasta la terminal de vuelos domésticos del aeropuerto de Manila.

Al hacer el check-in hemos de pagar cada uno los correspondientes 200 P de tasas de aeropuerto y a las 13:50 sale puntualmente nuestro vuelo de Cebu Pacific hacia Cebú. Este vuelo, a la vez que otro de Cebu a Puerto Princesa, los compramos el día anterior en la agencia de viajes Abbex de Vigan (situada junto al edificio del Arzobispado, frente a la plaza V. Singson), pagando por ambos un total de 4.093 P por persona. En sólo una hora aterrizamos en el aeropuerto de Cebu, situado en la isla de Mactan.

En la sala de equipajes de este aeropuerto hay una Oficina de Turismo donde conseguir mapas e información. A nosotros nos resultó muy práctica, ya que por ejemplo nos indicaron el truco para no pagar un precio abusivo por un taxi a Cebu City. Se trata de pasar de largo la hilera de taxis que encontramos nada más salir de la terminal y subir unas escaleras hasta llegar a una calle de acceso donde hay otros taxis. La diferencia entre unos y otros estriba en que en el primer caso no suelen aceptar poner el taxímetro y cobran una tarifa fija de 375 P por ir a Cebu City, mientras que en el segundo caso pudimos conseguir un taxi que nos costó 140 P con taxímetro hasta la terminal de ferrys Ocean Jet en el puerto de Cebu City. Tardamos unos 30 minutos en cubrir el trayecto entre el aeropuerto y el puerto, pasando por el largo puente que une las islas de Mactan y Cebu.

Una vez en la terminal de OceanJet, en el Pier 1 del puerto (bastante cutre, por cierto), compramos los pasajes de ida y vuelta en el ferry rápido a Tagbilaran, en la isla de Bohol, por 580 P por persona (si se compra individualmente cada trayecto sale a 380 P). El billete de vuelta es abierto y vale para una semana. Nuestro ferry debía salir a las 18:20, pero lo hace con 20 minutos de retraso. Dentro de la cabina del ferry hace un frío glacial, como ya va siendo costumbre, y al ser un ferry rápido no es posible salir fuera. Llegamos al puerto de Tagbilaran a las 20:20 y al salir de la terminal hay un montón de triciclos dispuestos a llevarnos adonde sea. Uno de ellos nos lleva hasta el hotel por 10 P.

DORMIR Y COMER

La primera noche en Tagbilaran nos alojamos en el hotel La Roca (Graham Av - Tagbilaran; tel. 411 3796). Pagamos 815 P por una habitación doble con baño privado, A/A y TV. La verdad es que el hotel está algo lejos del centro (a 1,5 km) y la habitación no era muy acogedora, pero estábamos tan cansados después del largo viaje desde Vigan que no quisimos buscar más. El resto de noches en Tagbilaran nos hospedamos en el hotel Sun Avenue Pensionne (Gallares St - Tagbilaran; tel. 411 5601), muy muy recomendable. Sus instalaciones son muy nuevas, de hecho sólo tenía un año cuando estuvimos alojados en él, y su personal tuvo una extrema atención hacia nosotros. Pagamos 1.150 P por una estupenda habitación con baño privado, A/A, TV y desayuno incluido, muy completo. De hecho, se puede desayunar en la cafetería del hotel aunque no se esté alojado por 85 P. Mejor pedir por una habitación en la parte posterior del edificio, ya que son más tranquilas y tienen vistas sobre el mar y la isla de Panglao.

Para comer recomendamos un restaurante al aire libre que está a unos 50 m. al norte del Everglory Lodge. También está bastante bien el restaurante Leopoldo's, en Gallares St. y a sólo 50 metros del hotel. Un restaurante muy nuevo y agradable es el Shang Manou Garden, con una terraza exterior. Por último, en el centro comercial Bohol Quality Mall (Carlos P. Garcia Av) hay unos cuantos restaurantes donde elegir, así como un sitio donde conectarse a Internet (30 P/hora).

COSAS A VER

ISLA DE BOHOL. Esta isla provincia pertenece al grupo de las Central Visayas y está situada unos 803 km al sur de Manila y 79 km al este de Cebu, siendo la décima isla de las Filipinas en extensión. Es un destino turístico bastante popular por sus playas, pero especialmente por las Chocolate Hills, aunque la verdad es que tiene otros muchos puntos de interés, como sus numerosas y bonitas iglesias o el curioso tarsier.

Tagbilaran City es la capital de la provincia de Bohol, siendo su principal puerta de entrada. La ciudad en sí no tiene interés para el viajero, pero es un buen lugar para pernoctar, con variedad de alojamientos económicos, y organizar la visita al resto de la isla. Aparte de callejear por el centro de la ciudad nuestra única visita fue a la agradable Catedral de San José, con anécdota incluida, ya que en el momento de nuestra visita a la iglesia se estaba a punto de oficiar el funeral por un residente blanco de origen norteamericano y al vernos entrar alguien se dirigió a nosotros para preguntarnos si éramos familiares o amigos (!).

Para recorrer la isla de Bohol a nuestro aire optamos por alquilar una moto en la agencia Bohol Adventures Tours (117 Gallares St - Tagbilaran; tel. 501 0253). Pagamos 600 P/día por una moto bastante nueva que tuvimos durante dos días enteros y con la que recorrimos un total de 245 km (llenar el depósito de gasolina costaba unos 120 P, a 41,2 P/litro).

En Bool, unos 3 km al sudeste de Tagbilaran, a la derecha de la carretera encontramos un monumento que escenifica el pacto de sangre (sanduguan) que realizaron en 1565 el conquistador español Miguel López de Legazpi y el jefe boholano Rajah Sikatuna. Unos 3 km más allá llegamos a Baclayon, con una bonita iglesia que fue construida en 1727 y es una de las más antiguas de Filipinas. Es notable el hecho de que fue construida con piedra coralina extraída del mar (fijarse en los muros). Junto a la carretera pueden verse otros interesantes edificios históricos. En la siguiente población, Alburquerque, encontramos una magnífica iglesia, construida en 1886, y que está unida a un convento de grandes dimensiones. Lástima que actualmente parece abandonada y una parte del tejado se ha hundido. Continuamos por la carretera que bordea la costa hasta Loay, donde encontramos la bonita y elegante Casa Clarin, ahora un museo donde se exponen objetos de esta rica familia, la dinastía política más importante de Bohol. La casa es de 1840, con un estilo filipino-español, con tejados cubiertos por hojas de nipa y cimientos de piedra de coral. La entrada vale 20 P y la visita es interesante.

Tarsier filipino
Tarsier filipino

En Loay tomamos la carretera que va hacia el interior de la isla hasta llegar a Loboc, con una iglesia remarcable y un convento de 3 plantas de altura donde ahora hay un museo. Por aquí pasa el precioso río Loboc, de aguas verdes y entorno selvático (se puede hacer un crucero por el río en una barca grande, por 250 P, o alquilar una barca pequeña por 600 P). Y comentar que en algunas tiendas de recuerdos o restaurantes de Loboc tienen tarsiers enjaulados para atraer turistas. Por favor, absteneros de entrar en ellos a fotografiarlos y contribuir a este penoso espectáculo. Es mucho más reconfortante ver al tarsier en el centro del que hablaremos a continuación. Desde Loboc vamos enlazando tramos de carretera y pista en dirección oeste y que pasan por idílicos paisajes de campos de arroz y pequeños pueblos hasta llegar a Corella, donde poco más allá hay un desvío que conduce (a sólo 500 m. de la carretera) al Tarsier Visitor Centre (abierto de 8 a 16 h). El tarsier filipino (Tarsius syrichta) es el primate más pequeño del mundo y es una especie endémica de la mitad meridional de Filipinas. Mide unos 15 cm de altura y no pesa más allá de 140 gramos. El tamaño de sus ojos es desproporcionado respecto al resto y eso le hace figurar en el libro Guinness como los ojos de mamífero más grandes que hay. En este centro se intenta proteger lo que queda de esta especie amenazada a través de programas de cría en cautividad. La visita al centro incluye un paseo por un pequeño trozo de bosque vallado, acompañados del responsable del centro, para poder ver algunos tarsiers adultos sobre las ramas de los árboles. Es posible verlos de muy cerca porque ni se inmutan ante nuestra presencia. Es un animal realmente muy curioso, con un aspecto parecido a una mezcla de gremlin y maestro yoda!!. Recomendamos ver además los paneles explicativos y fotos que hay en el edificio colindante y dejar un donativo de al menos 20 P antes de marchar. En resumen, es una visita imprescindible si vamos a la isla de Bohol.

Si en Loboc tomamos la carretera que va hacia Bilar, esta empieza a ascender hasta cruzar el Rajah Sikatuna National Park, la mayor zona forestal que queda en Bohol. Durante unos 2 km la carretera transcurre bajo un túnel natural formado por altísimos y frondosos árboles que no dejan pasar la luz. Increíble. Pasado Batuan se empiezan a ver, a pie de carretera, algunas de las colinas de las Chocolate Hills, con campos de arroz a sus pies. La estampa es preciosa. Las Chocolate Hills son posiblemente la atracción turística más conocida de Bohol y no es para menos. En unos 50 km² se concentran unas 1.268 colinas que van de los 30 a los 120 metros de altura. Se trata de una curiosa e inusual formación geológica ya que cada colina tiene una forma cónica perfecta. Estas colinas están cubiertas de hierba verde que se vuelve marrón durante la época seca y de ahí el nombre. Unos 4 km antes de llegar a Carmen encontramos un desvío a la derecha que conduce a un complejo en lo alto de una colina y que es el mirador oficial de las Chocolate Hills. Al principio de este desvío hay que pagar la entrada (10 P) al complejo y tras recorrer 1,2 km de subida se llega al aparcamiento que hay en lo alto de la colina, aunque el mirador está aún más arriba, subiendo 250 escalones o un camino en zig-zag. Desde el mirador hay una vista extraordinaria de las colinas, ante la cual uno no puede por menos que quedarse un buen rato mirando hacia todos lados para asimilar lo visto. Desde la terraza posterior del feo hotel que hay junto al aparcamiento se puede ver la vista de las colinas hacia el otro lado. Acabada la vista continuamos ruta hasta Carmen, donde tomamos el desvío a la izquierda hacia Sagbayan. Pasados 3 km de Sagbayan en dirección a Clarin tomamos un desvío a la izquierda para subir al Sagbayan Peak, un resort y complejo recreativo en el que hay también un mirador con unas vistas fantásticas sobre las Chocotate Hills, pero con una perspectiva diferente ya que está separado del anterior unos cuantos kilómetros. En este se ve incluso el mar como fondo a las colinas. La entrada al complejo vale 10 P.

Las Chocolate Hills desde Sagbayan Peak
Las Chocolate Hills desde Sagbayan Peak

Continuamos nuestra ruta por el interior de Bohol hasta Clarin para luego seguir la carretera que bordea la costa occidental. Al llegar a Tubigon nos desviamos por una carretera en dirección a Catigbian, de nuevo en el interior de la isla. Esta ruta es quizás la más corta para llegar a Tagbilaran, pero nos encontramos con 14 km de pista que en algún tramo se torna infernal por el barro, Pasada la pequeña población de Catigbian volvemos a la comodidad de la carretera cementada, pero al poco descubrimos que la rueda trasera de nuestra moto está pinchada (nuestro peso y los guijarros de las pistas han sido definitivos). Por suerte encontramos 1 km más allá un taller improvisado donde nos arreglan el pinchazo mediante la técnica del vulcanizing, en la cual los filipinos son unos expertos a tenor de la cantidad de talleres que reparan los neumáticos así. Con la rueda reparada seguimos viaje otros 18 km hasta llegar a Tagbiraran City, pasando antes por las poblaciones de Balilihan y Cortes.

Isla de Panglao. Esta isla está situada al sudoeste de Tagbilaran y está unida a la de Bohol por dos puentes, ya que ambas están separadas sólo por un estrecho canal. Panglao es conocida por tener lugares para el buceo de primera división (suele figurar en la lista de los 10 mejores lugares para el buceo en todo el mundo). También es un buen lugar para el avistamiento de ballenas y delfines. Alrededor de su costa se pueden encontrar algunos resorts turísticos más o menos lujosos, aunque la mayor parte de la infraestructura turística de la isla se concentra en la playa de Alona, con cantidad de hoteles, centros de buceo, restaurantes y bares. Nosotros nos llegamos a plantear el pasar alguna noche en Alona, pero al visitar el lugar no nos gustó, ya que además de ser el típico lugar turístico de playa estaba bastante apagado cuando lo visitamos (lógico si tenemos en cuenta que era temporada baja y no hacía tiempo de playa). Su playa tiene pinta de ser bonita, aunque nosotros la encontramos llena de algas y otro restos naturales depositados por el fuerte oleaje del monzón. Nosotros circunvalamos la isla con la moto, por una carretera que cruza pequeños núcleos de población y que nos permitió ver bonitos paisajes rurales y marinos, así como la bonita iglesia de Dauis, con una mezcla de estilos bizantino y románico.

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CEBU CITY (Cebu)

COMO LLEGAR

Desde el centro de Tagbilaran tomamos un triciclo hasta el puerto (16 P) y a las 11:50 salimos de la isla en el ferry rápido de Ocean Jet a Cebu City. Sólo pagamos 11,25 P cada uno en concepto de tasas de embarque, ya que habíamos comprado un billete de ida y vuelta días atrás. Una hora y cincuenta minutos después llegamos al puerto de Cebu City.

En el puerto tomamos un taxi hacia el centro de Cebu (60 P). Aprovechamos para comentar que en esta ciudad fue el único lugar de Filipinas donde tuvimos problemas con taxistas que fingían no haber entendido el destino para poder inflar la carrera, pero ya íbamos alerta y siguiendo el recorrido sobre un mapa para detectar rutas inapropiadas.

DORMIR Y COMER

En el hotel Le Carmen (Juana Osmeña, 21 - Cebu; tel. 255 6366) pagamos 1.100 P por una estupenda y nueva habitación doble, con baño privado, TV y A/A. Antes habíamos ido al hotel Casa del Rosario (R Aboitiz, 101 - Cebu; tel. 255 0525), pero sólo había disponible una habitación que no nos gustó y por la que nos pidieron 1.300 P.

Justo enfrente del hotel está el restaurante Sideline Garden, muy recomendable. Está al aire libre, pero cubierto por una carpa. El restaurante The WineShop (Gorordo, 51 - Cebu), cuyo propietario es español, es una buena alternativa para cambiar y recuperar sabores conocidos, como las tapas o el vino de Valdepeñas. Está muy bien, aunque es caro, y parece estar de moda, al menos entre la colonia coreana de la ciudad (quizás las guapas camareras tengan algo que ver en ello). Un taxi desde el centro hasta este restaurante cuesta unos 45 P. Por último, en el centro comercial Robinson's (Fuente Osmeña) hay varios restaurantes y también donde conectarse a Internet y cambiar dinero a buen precio.

COSAS A VER

CEBU CITY fue el primer asentamiento español en Filipinas. Actualmente es la capital de la isla provincia de Cebu y la segunda ciudad más importante de Filipinas, además de ser el principal centro portuario de tráfico doméstico. Su aeropuerto es, tras el de Manila, el más importante en vuelos internacionales. En cualquier caso se trata de una gran ciudad, con sus ventajas e inconvenientes. Para moverse por la ciudad lo mejor son los jeepneys y los taxis, aunque con la advertencia de que con estos últimos hay que ir alerta para no acabar pagando mucho más (ver el apartado COMO LLEGAR).

La Ciudad de Cebú fue para nosotros principalmente un lugar de paso, aunque tiene algunas cosas interesantes para visitar. Empezamos la visita yendo desde la parte alta de la ciudad, alrededor de la rotonda Fuente Osmeña, hasta la parte baja, mucho más vieja y empobrecida que la anterior. De hecho son casi como dos ciudades distintas. Un trayecto en jeepney desde Fuente Osmeña hasta la plaza Independencia, en la parte baja, cuesta 6 P.

El Fuerte San Pedro (entrada 20 P) fue construido en 1565 y su único interés hoy día es el bonito y relajante jardín que hay en su interior. Unos 500 m. al este encontramos la Cruz de Magallanes, una gran cruz de madera situada bajo una cúpula y que al parecer contiene algunas astillas de la cruz que Fernando de Magallanes clavó en la costa de Cebú en 1521. Justo detrás está la Basílica Minore del Santo Niño, la más sagrada de todas las iglesias cebuanas por la existencia de una pequeña imagen del niño Jesús y que data de la época de Magallanes. La propia iglesia fue construida en 1565, aunque ya ha ardido 3 veces. Aparte de ver tan venerada imagen (pudimos comprobar que las colas para verla son kilométricas) vale la pena admirar los frescos del techo de la iglesia. Además del propio interés de la visita en sí tuvimos la oportunidad de constatar, una vez más, la tremenda religiosidad del pueblo filipino, así como la gran cantidad de puestos de venta de todo tipo de cachivaches religiosos alrededor de la iglesia, desde cirios hasta figuras, estampas y todo lo imaginable. Yendo hacia el norte llegamos a la Calle Colón, la más antigua de Filipinas. Ya en la parte alta de la ciudad vale la pena dar una vuelta alrededor de Fuente Osmeña. Y esto es todo lo que nos dio tiempo de visitar en Cebu City.

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 GUIA / RELATO DE VIAJE: RUTA POR LAS ISLAS DE PALAWAN, LUZON Y MINDORO (FILIPINAS)

PUERTO PRINCESA (I) (Palawan)

COMO LLEGAR

Un taxi, con taxímetro, desde el centro de Cebu City hasta el aeropuerto nos cuesta 170 P y tardamos unos 45 minutos debido a algunos monumentales atascos en la ruta. Tras pagar los 200 P de tasas de aeropuerto embarcamos en el vuelo de Cebu Pacific a Puerto Princesa, en Palawan (este vuelo lo habíamos comprado días atrás en Vigan). Tras una hora de vuelo aterrizamos en el pequeño aeropuerto de Puerto Princesa, en la isla de Palawan.

A la vez que recogemos el equipaje en la microterminal de llegadas también conseguimos un mapa en la improvisada oficina de turismo que hay aquí y nos registramos en una mesa donde un policía toma los datos de nuestros pasaportes. Un triciclo desde el aeropuerto hasta el hotel Casa Linda, a 1,5 km, cuesta 40 P, pero este es el precio oficial de aeropuerto. Andando sólo 100 m. desde la terminal hasta la avenida Rizal se puede tomar un triciclo y pagar sólo 12 P.

DORMIR Y COMER

En el Casa Linda Inn (Trinidad Rd, Rizal Av. - Puerto Princesa; tel (048) 433 2606) pagamos 850 P por una habitación estándar, con 2 camas, baño privado (sin agua caliente) y A/A. El sitio está bien, aunque nuestra habitación estaba ya vieja y con algo de humedad. El desayuno en el hotel cuesta 85 P.

Hay bastantes alternativas para comer en Puerto Princesa. En el restaurante Dang Maria's Dos (Rizal Av), por ejemplo, se come bien, aunque no es barato. Otro lugar es el Kinabuch Grill & Bar, con mesas al aire libre en un ambiente moderno y a precios razonables, siendo muy popular entre la población local pija. Para conectarse a Internet una buena opción es el 2610 Computer Centre (Rizal Av), a 25 P/hora y con una conexión rápida.

Ver más información sobre alojamientos y restaurantes de Puerto Princesa en el apartado Puerto Princesa (II).

COSAS A VER

PALAWAN es una provincia isla cuya capital es Puerto Princesa. Se trata de un archipiélago formado por una larga y estrecha isla principal (450 km de largo por 50 de ancho), Palawan, y otras muchas pequeñas islas que rodean a la principal. Se encuentra en la parte occidental de Filipinas y linda casi con Borneo al sur. Se considera que Palawan es la única zona de Filipinas aún no tocada desde el punta de vista ecológico: es la última frontera. La provincia cuenta con bosques vírgenes, playas increíbles, montañas, cuevas, y una rica fauna marina, además de dos lugares que son Patrimonio de la Humanidad: el Parque Nacional del río subterráneo de Puerto Princesa y el Parque marino del Arrecife de Tubbataha.

Nuestra idea inicial era ir hasta Sabang para visitar el Parque Nacional del río subterráneo y luego continuar viaje hacia el norte de la isla, hasta llegar a El Nido, pero finalmente esta última parte no pudo ser por el mal tiempo, el cual nos obligó a abandonar Palawan antes de lo previsto. En fin, esta es una buena excusa para volver otro día a la fantástica isla de Palawan.

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SABANG (Palawan)

COMO LLEGAR

Tomamos un triciclo desde la avenida Rizal de Puerto Princesa hasta la terminal de autobuses de San José (45 P), desde donde salen los jeepneys a Sabang. Cuando llegamos a la terminal nos dijeron que el jeepney a Sabang saldría a las 9 de la mañana, pero finalmente salió hacia las 13:00, cuando se llenó. La distancia de Puerto Princesa a Sabang es de 80 km, de los cuales 42 km son de asfalto y el resto de pista infernal. Tardamos algo más de 3 horas en realizar este trayecto. A medio camino comenzó a llover torrencialmente y el jeepney fue recogiendo a todas las personas que encontraba a su paso, con lo que acabamos yendo todos apiñados, casi incrustados unos en otros para aprovechar el espacio y poder ir a cubierto de la lluvia que entraba por todos sitios (seguro que el metro de Tokio en hora punta no consigue reunir tanta gente en tan poco espacio!). Después de tantos viajes ya hemos visto y vivido de todo, pero este viaje no lo olvidaremos fácilmente. En fin, suponemos que otra forma de llegar a Sabang, más rápida y cómoda, es contratando un transporte privado a través del hotel o una agencia en Puerto Princesa.

DORMIR Y COMER

Nos alojamos en el Dabdab Lodge (o Dab Dab, situado unos 100m. al sur del embarcadero - Sabang; tel. 0910 924 1673). Está formado por unos cuantos cottages de madera (estilo nativo) situados entre la vegetación y junto a la playa, en un entorno muy bonito y salvaje. Están levantados del suelo para evitar la humedad. Pagamos 500 P por un cottage bastante coqueto, pero básico, con baño privado y sin agua caliente (aunque aquí no se encuentra a faltar mucho). Las paredes tienen muchas aberturas, aunque están cubiertas con tela mosquitera. La noche que dormimos aquí un tifón se abatió sobre la zona, con vientos muy fuertes y lluvias torrenciales durante horas. En algún momento temimos porque el agua y/o el viento se llevaran por delante nuestro cottage mientras dormíamos en él (o lo intentábamos), pero aguantó bien (!!). Se puede desayunar en el propio restaurante del lodge, pero no es barato (120 P).

Realmente Sabang es un lugar muy pequeño y las alternativas para alojarse o de restaurantes son pocas y todas son de estilo y nivel muy parecidos. Durante nuestra estancia en Sabang conocimos a una pareja mixta filipino-alemana que estaba ultimando las obras para abrir un hotel que parecía de un nivel superior al resto (está situado más o menos en la mitad norte de la bahía). En todo Sabang sólo hay electricidad entre las 17:30 y las 21:30.

Para comer, en el restaurante Tribal, frente a la playa, se come bien y se puede probar, entre otras especialidades, el bictec de tiburón. Otro sitio es el restaurante del Robert's Lodge.

COSAS A VER

SABANG es una minúscula y remota población pesquera con una infraestructura turística muy muy básica. Es conocida por su proximidad al río subterráneo de Puerto Princesa, aunque el atractivo real de este lugar es precisamente su situación y aislamiento, con preciosas playas vírgenes dominadas por altos acantilados y montañas cubiertas de selva, además de la enorme tranquilidad que se respira aquí. La mayor parte de los visitantes del río subterráneo llegan aquí en excursión de un sólo día, ida y vuelta, desde Puerto Princesa. Pero nosotros recomendamos pernoctar al menos un día en este precioso y tranquilo lugar, ya que, si el tiempo lo permite, hay otras interesantes actividades a hacer aparte de visitar el río subterráneo.

Patrimonio de la Humanidad Parque Nacional del río subterráneo de Puerto Princesa (declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1999 y cuyo nombre oficial es St. Paul). Este parque, nominado para su inclusión en la lista de las 7 Maravillas Naturales, cuenta con un espectacular paisaje montañoso cárstico de piedra caliza con un río subterráneo de 8.2 km navegables (el más largo del mundo hasta el posible descubrimiento, en 2007, de otro más largo en la península de Yucatán, en México). Un rasgo distintivo de este río es que fluye a través de una cueva antes de desembocar directamente en el mar y que su parte baja está sujeta a la influencia de las mareas. El río subterráneo transcurre por enormes cámaras con curiosas formaciones de estalactitas y estalagmitas. La zona también es un importante hábitat para la conservación de la biodiversidad y está considerado como uno de los bosques más importantes de Asia.

Curiosas formaciones en el río subterráneo
Curiosas formaciones en el río subterráneo

Para llegar hasta la entrada del río subterráneo hay dos opciones: por mar con una bangka o por tierra a través de un par de caminos por la selva, conocidos como Monkey Trail y Jungle Trail. Ambos tienen una longitud de unos 5 km y hay que contar entre 1,5 y 2 horas (al parecer el primero de ellos es más fácil porqué está más señalizado y va siguiendo la costa, mientras que el segundo va más por el interior y puede ser más dificultoso en época de lluvias). Ir y volver en bangka cuesta 700 P (este precio puede ser compartido por hasta 4 pasajeros) y debe contratarse en la Oficina de Turismo que hay en el embarcadero. Para el acceso al parque y la excursión en barca dentro del río subterráneo hay que pagar 200 P más por persona.

Nosotros escogimos la opción de ir en bangka porque llovía de forma intermitente y no nos apetecía andar tanto rato bajo la lluvia. La barca está semicubierta. El trayecto en barca desde el embarcadero hasta la playa de acceso al río subterráneo supone unos 15 minutos y el paisaje es absolutamente fascinante. Desde la playa hay un camino con suelo de madera que cruza la selva durante 100 m. hasta llegar a un lugar donde nos equipan con un chaleco salvavidas y un casco y nos asignan un guía y una barca. Subimos a ella y nuestro conductor/guía rema, explica cosas sobre el lugar e ilumina con un potente foco las cosas a ver ya que la obscuridad es absoluta. La cueva por la que transcurre el río está llena de murciélagos. El agua y la roca ha formado figuras muy curiosas, bautizadas algunas con nombres como Sagrada Familia (suponemos que por sus formas gaudinianas). En algunos lugares el agua se filtra por las rocas del techo de la cueva y cae a chorro sobre el río (o nuestras cabezas). Así recorremos unos 3,5 km de río/cueva hasta llegar a una enorme sala con el techo a 65 metros de altura. Aquí damos la vuelta y, ahora con la corriente a favor, volvemos a la salida. En total la excursión en barca por el interior de la cueva dura un total de 45 minutos. Muy recomendable.

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PUERTO PRINCESA (II) (Palawan)

COMO LLEGAR

Para volver de Sabang a Puerto Princesa, y tras la dura experiencia de la ida, acordamos con una viajera filipina compartir un transporte privado en una nueva y cómoda furgoneta, pagando 900 P entre los tres. Este transporte privado lo gestionamos a través de la oficina de turismo que hay en el embarcadero. Esta vez tardamos sólo 2 horas en llegar a Puerto Princesa, a pesar del malísimo estado de la pista por el agua y el barro, pero esta vez íbamos muy cómodos al tener toda la furgoneta sólo para nosotros tres. La furgoneta-taxi nos dejó en el lugar que le indicamos. Pero si se desea volver a Puerto Princesa con transporte público se puede tomar el jeepney que sale de Sabang a las 7 de la mañana.

DORMIR Y COMER

Esta vez nos quedamos en el Badjao Inn (Rizal Av, 350 - Puerto Princesa; tel. 433 2761), justo al lado del Casa Linda Inn. Pagamos 950 P por una habitación doble deluxe, con baño privado, agua caliente, TV y A/A. Esta habitación sólo costaba 100 P más que la estándar, pero la diferencia en la calidad era notoria, por lo que vale la pena quedarse la superior. Para el desayuno el hotel cuenta con un patio interior Tras probar los dos, el Casa Linda y el Badjao, a nosotros nos convenció y gustó más el segundo, aunque no hay grandes diferencias. En el Badjao el desayuno, bastante completo, cuesta 93 P.

A la lista de lugares indicados en Puerto Princesa (I) sumamos el Cafe Itoy, un buen lugar para desayunar o merendar (aquí el café es realmente expreso, por ejemplo). El restaurante Sari's Baryo (Rizal Av, 375 - Puerto Princesa; tel. 433 4899) no está mal. Y para acabar una recomendación muy especial: el restaurante Kalui (Rizal Av, 369 - Puerto Princesa; tel. 933 2580). Tanto la comida como el lugar y el ambiente son magníficos. De hecho tiene tanto éxito que suele ser necesario reservar, teniendo en cuenta que cierra algunos días de fiesta. Nosotros probamos el menú Kalui's special, un combinado de diferentes verduras, pescados y mariscos, así como el postre, todo muy bien presentado. Cuesta 355 P pero es para dos personas (la bebida es aparte). Extraordinario!.

COSAS A VER
Parada de venta de lechón (Puerto Princesa)
Parada de venta de lechón (Puerto Princesa)

PUERTO PRINCESA es la capital de la isla provincia de Palawan. Se trata además de la ciudad más extensa en territorio de todo Filipinas, con 2.400 km², y se enorgullece de ser también la más limpia del país. En Puerto Princesa no hay gran cosa a ver, aunque si tenéis unas pocas horas libres aquí podéis acercaros al puerto y al paseo marítimo que hay a la derecha de los muelles, a la Catedral, o a un lugar llamado Cuartel Militar y que ahora es un jardín público.

Honda Bay es una gran bahía con numerosos islotes y arrecifes poco profundos que bordean preciosas playas donde es posible bañarse o bucear en un entorno paradisíaco. Es una interesante excursión de un día desde Puerto Princesa. El acceso a la bahía se hace desde el embarcadero de Sta. Lourdes Tagbanua, a 12 km del centro de Puerto Princesa, y para llegar hasta él se puede tomar un multicab (minibús) con la inscripción Sta. Lourdes en el cruce de la carretera principal con la avenida Rizal (cuesta 20 P). Una vez en el embarcadero hay que dirigirse a la pequeña Oficina de Turismo que hay en él y contratar la bangka para hacer un recorrido por las islas de la bahía. Hay unas tarifas prefijadas y la mínima son 1.180 P para un recorrido de un máximo de 3 islas a escoger. También hay que pagar 18 P de tasas de puerto. Por último debe tenerse en cuenta que en algunas de las islas hay que pagar, en teoría, una entrada por desembarcar y permanecer en la isla (25 P en la isla de Pandan o 40 P en la de Starfish, por ejemplo), aunque nosotros no llegamos a pagar en ninguna de las dos.

Nosotros hicimos el recorrido de 3 islas y, siguiendo los consejos del personal de la Oficina de Turismo, escogimos las islas de Pandan, Snake y Starfish. Se nos asignó una bangka e iniciamos la excursión por la bahía. Tras 30 minutos de plácida navegación desembarcamos en la isla Pandan. La playa adonde llegamos es la más bonita de la isla, con una fantástica arena blanca, aguas cristalinas y palmeras sobre la playa. Damos la vuelta a pie a toda la isla, encontrando una zona de manglares, unas pocas casas de pescadores y otras playas no tan limpias ni bonitas.

Bangka en la playa (isla Snake)
Bangka en la playa (isla Snake)

Tras visitar la isla embarcamos de nuevo en la bangka y nos dirigimos a la isla Snake, llamada así por su forma sinuosa. Aquí la playa está inmaculada y es mayor que la de Pandan. El agua tiene un color increíble y hay abundancia de peces y una zona de coral donde se puede bucear. Con la marea baja hay una zona de manglares y arena que queda a la vista. Nos bañamos un buen rato y aprovechamos para comer cosas que habíamos comprado en tiendas del embarcadero de Sta. Lourdes. La última isla que visitamos es la isla Starfish, para nuestro gusto la menos bonita de todas a causa de un feo edificio sobre la playa. Pero la playa también es bonita y es posible ver numerosas estrellas de mar en el agua, haciendo honor al nombre de la isla. Con la visita a esta isla damos por acabada nuestra visita a Honda Bay y volvemos con la bangka al embarcadero de Sta. Lourdes. Es posible esperar en el mismo embarcadero a que llegue algún jeepney que vaya de vuelta a Puerto Princesa, aunque no parecen ser muy frecuentes. A nosotros nos apetecía pasear y fuimos andando 1 km hasta la carretera principal. Allí esperamos a que pasar un jeepney, pero los pocos que lo hacían iban llenos. Así que negociamos con un triciclo para que nos llevara por 30 P al New Market, un mercado junto a la terminal de San José, donde tomamos un multicab hasta la Av. Rizal (con la indicación Bayan), en el centro de Puerto Princesa (10 P).

Para finalizar con Honda Bay, mencionar que en mayo de 2001 la milicia islámica del grupo Abu Sayyaf secuestró a 20 huéspedes del Dos Palmas Resort, el cual ocupa uno de los islotes de Honda Bay. Pero la combinación de presencia militar y la activa vigilancia de la zona ha hecho que no haya habido nuevos incidentes de este tipo desde entonces.

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TAGAYTAY (Cavite - Luzón)

COMO LLEGAR

Nuestro viaje a Tagaytay, en el sur de la isla de Luzón, comienza en Puerto Princesa, en la isla de Palawan.

Desde delante del hotel Badjao Inn tomamos un triciclo hasta el aeropuerto (12 P), donde embarcamos en nuestro vuelo a Manila tras pagar 80 P de tasas. Sale puntualmente a las 10:00 y llegamos a la terminal de vuelos domésticos de Manila una hora después. Este vuelo Puerto Princesa-Manila de Cebu Pacific lo habíamos comprado el día anterior directamente en la oficina que tiene esta compañía en el aeropuerto de Puerto Princesa, ya que fue imposible adquirirlo en su página web debido a problemas técnicos y la oficina de Cebu Pacific en el centro de Puerto Princesa estaba cerrada por ser fin de semana. Nos costó 1.930 P por persona y lo pagamos en efectivo, obteniendo así mejor precio.

Fuera de la terminal de vuelos domésticos de Manila tomamos un taxi con taxímetro que por 52 P nos conduce hasta un punto en Roxas Blvd. de donde salen autobuses hacia diversos puntos al sur de Manila. Esperamos unos pocos minutos hasta que pasa un autobús en que el conductor nos confirma que pasa por Tagaytay. Se trata de un autobús de la empresa San Agustín y pagamos 72 P por un trayecto de 56 km en el que empleamos 1,5 horas, a pesar del caos circulatorio a la salida de Manila. El autobús nos deja en la plaza Olivarez de Tagaytay.

DORMIR Y COMER

En Keni Po Rooms (Calamba Rd, 110 - Sungay West, Tagaytay; tel. 046-4830977) pagamos 1.200 P por una habitación doble algo pequeña, pero con baño privado, agua caliente, A/A y TV por satélite. El sitio está bien y es tranquilo. Se encuentra a 3,5 km del centro, siguiendo la carretera que bordea la cresta de la montaña sobre el lago Taal.

El Econo Inn (en Calamba Rd, unos 500 m. al oeste del Keni Po) es un sitio estupendo para desayunar (también es hotel). Su terraza tiene unas magníficas vistas sobre el lago Taal. En el Java Coffee, justo al lado del hotel, hacen cafés muy buenos. Para variar el menú recomendamos el restaurante griego Manos (Calamba Rd), propiedad de un simpático griego que se casó con una mujer filipina en Grecia y hace algunos años se vinieron a vivir a Tagaytay, desde donde propagan la cocina griega auténtica. A unos 2 km del centro de Tagaytay, en la carretera que va en dirección a Nasugbu, hay una importante zona de ocio llamada Magallanes Square, con bares, restaurantes, etc. Aquí recomendamos el restaurante The Grill, del mismo propietario que el archifamoso y reputado restaurante Antonio's, no muy lejos de aquí. Y también el Cafe Figaro, un lugar muy acogedor donde leer la prensa local y nacional mientra saboreamos un café. Como era de esperar los restaurantes de esta zona no son baratos.

Para conectarse a Internet una buena opción es Raja Internet (50 P/hora), en Magallanes Square. Y para cambiar dinero un buen lugar es RMM Money Changer, junto a la carretera y a sólo 50 m. de la plaza Olivarez.

COSAS A VER

TAGAYTAY es una importante ciudad turística situada a unos 55 km al sur de Manila. La ciudad se extiende sobre la cresta de una montaña, a 640 metros de altura, con unas vistas espectaculares sobre el lago y volcán Taal. Además, debido a su clima benigno y su proximidad al gran Manila (Metro Manila) Tagaytay es uno de los destinos turísticos más populares entre los propios filipinos, sobre todo en verano y de ahí su popularidad para actividades deportivas, picnics, conferencias, lunas de miel, segundas residencias y retiros espirituales. La verdad es que es un lugar muy agradable para estar, aunque fuera de las vistas sobre el lago y volcán Taal no hay mucho más que visitar en la propia ciudad, aparte de callejear por la zona de la plaza Olivarez.

Vista del lago y volcán Taal
Vista del lago y volcán Taal

Lago y volcán Taal. Del volcán Taal se dice que es el volcán activo más pequeño del mundo y forma una isla sobre el lago Taal, el cual a su vez está dentro de una gran caldera formada por una enorme erupción en el pasado. Pero además el propio cono del volcán tiene un pequeño lago en su interior, formando así una especie de matrioshka volcánica. El volcán tiene un largo historial de violentas erupciones: la última fue en 1977, pero desde 1991 vuelve a mostrar algunos signos de actividad. El lago Taal y su entorno cuentan con numerosas especies animales endémicas, como la Tawilis o la serpiente de mar del lago Taal, la única sardina y serpiente marina, respectivamente, de agua dulce del mundo. Desde varios puntos de Tagaytay hay impactantes vistas sobre el lago y el volcán, pero quizás uno de los mejores miradores es el que hay tras el Starbuck's Cofee en el complejo de ocio Magallanes Square, a 2 km del centro de Tagaytay. Y si uno no se conforma con verlo desde la distancia, en Tagaytay se pueden contratar excursiones en bangka a la isla volcán.

Taal es una pequeña e histórica población situada en la provincia de Batangas, al sur de Tagaytay (no confundir con el Taal de la vecina provincia de Cavite), y que es la segunda ciudad en patrimonio de las Filipinas, tras Vigan. Fue fundada en 1572 por los españoles y durante unos años del s. XVIII fue la capital provincial de Batangas, hasta que varias erupciones del cercano volcán Taal la devastaron y la capitalidad se movió a la ciudad de Batangas.

En el centro histórico de Taal visitamos la interesante basílica de San Martín de Tours, la iglesia colonial más grande del sudeste de Asia. Callejeando por los alrededores del Taal Park encontramos numerosos ejemplos de bonitos edificios coloniales, muchos de ellos en un estado bastante precario. En la calle M.H. del Pilar podemos ver numerosas tiendas de bordados típicos de la zona. Por casualidad encontramos la Casa Punzalan (esquina calles Punzalan e Ilaga; tel. 408-0911), una preciosa casa histórica de una familia acomodada de Taal que ha sido restaurada y reconvertida en un sencillo pero bonito hotel, el único de Taal. Una amable señora nos invita a entrar y visitar la casa. Una habitación, con baño compartido, cuesta entre 600 y 1.000 P. Para comer en Taal recomendamos el restaurante Palasyong Pinoy, en la calle M.H. del Pilar, donde comemos buenísimos platos de comida típica filipina.

Llegar a Taal en transporte público no es fácil ni rápido (siempre hay que preguntar por Taal Batangas para no dar lugar a confusión). Primeramente, cerca de la plaza Olivarez de Tagaytay tomamos un autobús con destino a Nasugbu, pero bajamos en un lugar llamado Boundary (la frontera entre las provincias de Cavite y Batangas, a 15 km de Tagaytay, 25 P), donde tenemos que esperar a que un jeepney salga con destino a Lemery (30 P), a 30 km de este punto. Este viaje se nos hizo interminable, puesto que cuando la carretera descendía el jeepney bajó en punto muerto y, cuando no, no pasaba igualmente de 20 km/h, aunque esto nos permitió ver algo surrealista en estos parajes: un gran castillo de Disney construido junto a la carretera en una especie de parque temático llamado Fantasy World. En la caótica población de Lemery cambiamos a otro jeepney que en un corto recorrido de 3 km (7 P) nos deja en la plaza Rizal Park del centro histórico de Taal. Nosotros volvimos en el mismo día a Tagaytay (mismo camino que a la ida), pero se puede contemplar la visita a Taal como una parada en el camino a Batangas si nos dirigimos hacia allí, ya que Taal viene casi de camino.

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PUERTO GALERA (Mindoro Oriental)

COMO LLEGAR

Nuestro largo viaje desde Tagaytay a Puerto Galera, en la isla de Mindoro, comienza tomando un jeepney delante de nuestro hotel hasta la plaza Olivarez (7 P), donde esperamos a que pase el autobús de las 9:30 con destino a Nasugbu, aunque nosotros bajamos del autobús en un lugar llamado Boundary (25 P), frontera provincial y lugar donde la carretera se bifurca, con un ramal que va a Nasugbu y el otro a Batangas.

En este punto tomamos otro jeepney que sale cuando se llena y que nos lleva a Lemery (30 P), en un trayecto de bonitos paisajes pero que se hace largo. Una vez en Lemery hemos de andar unos 200 m. hasta el lugar de donde salen los jeepneys a Batangas (25 P). Tomamos el primero que sale y nos deja en un cruce bajo un viaducto y cerca del puerto de Batangas (este es el destino que indicamos al conductor). Aunque el trayecto de Lemery a Batangas es corto en distancia, lo cierto es que se nos antojó larguísimo debido a los numerosos embotellamientos y caos circulatorio. En este cruce hay multitud de triciclos esperando viajeros que llegan en autobús o jeepney, los cuales nos piden de 60 a 100 P para recorrer los 3 km hasta la terminal de embarque del puerto. Pero al poco pasó un autobús que tomamos y nos dejó justo en la puerta de la terminal (8 P).

Ya dentro de la terminal miramos las distintas compañías y destinos a la isla de Mindoro. Finalmente decidimos ir a White Beach y escogemos la compañía M/B Golden Dragon, ya que es la primera que sale hacia allá, a las 13:05. Pagamos 200 P (+ 10 P en concepto de tasas de puerto) por un trayecto en una gran bangka que finaliza en el puerto de Puerto Galera después de una hora de travesía. Al descender de la bangka nos reúnen a todos los pasajeros a White Beach y nos suben a una mini-furgoneta que gratuitamente nos debe llevar hasta allí (free shuttle), 8 km al oeste de Puerto Galera.

Cuando llegamos a White Beach lo cierto que nos decepciona bastante, ya que la playa es bonita, pero los numerosos hoteles, bares, restaurantes y chiringuitos de playa en primera línea matan el encanto del lugar. Es una lástima. Aún y así miramos en varios hoteles del lugar: St Francis Place (bonito, pero caro), Summer Connection (tirando a cutre) y el Coco Aroma (mejor, pero tampoco nos convence porque las habitaciones son demasiado básicas), pero como no encontramos lo que buscamos (y seguramente influenciados por la mala impresión que nos ha causado el lugar) decidimos volver a Puerto Galera, cuya primera impresión al llegar fue mejor. Tomamos un triciclo que por 50 P nos lleva hasta el pier de Puerto Galera. Finalmente han sido 7 horas de viaje en las que hemos tomado hasta ocho transportes distintos (buf!!!).

DORMIR Y COMER

Para la primera noche en la zona nos quedamos en el hotel Badladz (en el lado este del puerto de Puerto Galera), donde pagamos 900 P por una habitación doble con baño privado, agua caliente, TV y A/A. Es bastante básico y algo cutre, pero estamos tan cansados que nos quedamos. Su situación, al menos, sí que es excelente y desde el balcón de entrada a la habitación hay una buena vista sobre el pequeño puerto y la bahía. La noche siguiente nos hospedamos en el Tanawin Bay Resort (a 1,2 km de Pto. Princesa, en la carretera a Sabang; tel. 287 3337), en el que pagamos 1.900 P por un bonito cottage de estilo nativo, con mosquitera sobre la cama, baño, TV, ventilador y balcón privado. Pero lo mejor es su entorno idílico, un precioso y cuidado jardín que rodea los cottages, situados sobre un lugar elevado con vistas a la playa de Encenada y Varadero Bay por un lado y a la bahía de Puerto Galera por el otro. Tal y como nos ha ocurrido en la mayor parte de hoteles durante este viaje somos los únicos huéspedes y eso nos ha permitido regatear el precio inicial. Un triciclo desde el Tanawin hasta Puerto Galera cuesta 7 P.

Antes de decidirnos por el Tanawin también miramos el Kalaw Place, no muy lejos de él. También disfruta de una situación magnífica, la habitación está bien y su propietario nos la dejaba por 1.550 P, pero la lástima es que el lugar daba la sensación de estar abandonado (el jardín, por ejemplo, era una selva llena de mosquitos), quizás por estar en temporada baja. Otra muy buena alternativa que descubrimos después es el Dolphin Bay Beach Resort, abierto desde principios de 2007 junto a la preciosa playa de Encenada. Tiene piscina y sus habitaciones son muy nuevas y ofrecen una relación calidad-precio excelente (los precios eran de 1.750 P la estándar y 2.500 la VIP).

Para comer en Puerto Galera, de todos los restaurantes que hay frente al puerto, recomendamos sin lugar a dudas el Harbour Point, nuestro favorito. Y para cambiar dinero un buen lugar, si no el único, es John & Jayne's, una tienda en la calle de acceso al puerto.

COSAS A VER
Playa de Encenada (Puerto Galera)
Playa de Encenada (Puerto Galera)

PUERTO GALERA es una pequeña población situada en la costa nororiental de la isla de Mindoro y cuenta con un puerto natural excepcional, según dicen de los más bonitos de Filipinas. La zona costera que rodea Puerto Galera tiene fama mundial por sus magníficas playas, arrecifes de coral, o excelentes sitios para bucear, por lo que no sorprende que en su puerto se puedan ver amarrados veleros y yates de todo el mundo. También se dice que esta zona es una excelente alternativa a las playas de Boracay, pero no os podemso decir cual es mejor (?).

En Puerto Galera propiamente dicho no hay gran cosa a hacer, aparte de ir al atardecer a tomar algo a los pequeños bares que hay en el puerto. Esta es la única zona de Puerto Galera con cierta animación, aunque pasadas las 8 de la tarde ya queda poca cosa. Pero ello no quiere decir que nos vayamos a aburrir, ya que hay muchas cosas a hacer. Se puede, por ejemplo, disfrutar de preciosas playas cercanas a Puerto Galera como la de Encenada Beach. También se puede ir a las cataratas de Tamaraw, un conjunto de cascadas y piscinas situado a 14 km de Puerto Galera (para llegar a ellas se puede tomar un jeepney que se dirija a Calapan), en las que es posible bañarse (aunque el agua está bastante fría) y hacer pic-nic, por lo que son un lugar bastante popular. Y otra posibilidad es realizar trekkings por las montañas de la zona, algunos de ellos muy exigentes, como la ascensión al monte Halcon, de 2.586 m. de altura, o la no menos complicada visita al remoto Mt. Iglit-Baco National Park, situado en el centro de la isla de Mindoro y que es uno de los últimos santuarios del tamaraw, el amenazado búfalo salvaje de Filipinas.

De todos modos, para muchos visitantes, sobre todo extranjeros, Puerto Galera es sólo un lugar de paso adonde llega o de donde parte el ferry a Batangas, ya que su destino final suelen ser los cercanos núcleos de Sabang Beach o White Beach (llegar a ellos es fácil, ya que se puede elegir entre el jeepney, el triciclo o la bangka).

White Beach cuenta con una playa bastante bonita, pero la lástima, al menos para nuestro gusto, es la cantidad de bares, restaurantes y hoteles que hay sobre la misma línea de playa, con lo que se rompe el indudable encanto natural del lugar y da la sensación de ser un tópico y típico sitio turístico de playa. Por contra, si alguien busca un lugar con alojamiento barato y cierta animación este es el lugar. White Beach está a unos 8 km al oeste de Puerto Galera.

Sabang (no confundir con la población de mismo nombre en Palawan), por su parte, es el paraíso para los buceadores, tanto si son experimentados como principiantes, no sólo por la belleza del paisaje submarino, sinó también porque la mayoría de puntos de inmersión están a menos de 10 minutos en barca desde la costa y se aprovecha mejor el tiempo real de inmersión. Sabang se encuentra a sólo 6 km al noroeste de Puerto Galera.

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MANILA (II) (Luzon)

COMO LLEGAR

Salimos de Puerto Galera en un barco/bangka de la compañía M/B Golden Dragon con destino a Batangas. Esta vez pagamos 180 P y el trayecto hasta el puerto de Batangas nos lleva 50 minutos. Ya en Batangas, al salir de la terminal somos requeridos por una multitud de personas que nos ofrecen todo tipo de transporte, pero llegamos a un aparcamiento frente a la terminal en que hay autobuses estacionados. Hay bastantes con destino a Manila, pero tomamos uno de la empresa Star Express cuyo destino final es la zona de Pasay en Manila. Pagamos 147 P por un trayecto de 3 horas hasta Manila, sufriendo a ratos la bajísima temperatura impuesta por el conductor del autobús. Finalmente bajamos del autobús en el cruce de las avenidas Taft y Presidente Quiroga, desde donde tomamos un taxi hasta el hotel

DORMIR Y COMER

Para nuestra última noche en Filipinas volvemos a escoger la Natividad Pension (M.H. del Pilar, 1690 - barrio de Malate, Manila; tel. 521-0524), tal como ya hicimos al principio del viaje (ver Manila (I). Antes, pero, estuvimos en el Bianca's Garden (M Adriatico St, 2139 - Malate, Manila), recomendado por la guía Lonely Planet, pero no había ninguna habitación por debajo de 2.000 P y el hotel, al menos visto por fuera, no valía ese precio.

COSAS A VER

Ver la descripción de cosas a ver y hacer en Manila en el apartado Manila (I) de esta misma guía.

Y EL VIAJE SE ACABA...

Tomamos un taxi frente al hotel y acepta llevarnos hasta la terminal internacional del aeropuerto de Manila por 150 P. Sólo tardamos 30 minutos en llegar a él. Antes de pasar por inmigración hay que abonar 750 P en concepto de tasas de salida. Junto al lugar donde se abonan las tasas hay una oficina de cambio donde es posible recambiar los pesos sobrantes.

Empezamos la larga vuelta a casa con un vuelo Manila-Doha de Qatar Airways (7.300 km en 8h 45 min). Ya en el aeropuerto de Doha esperamos unas 4 horas hasta el siguiente vuelo Doha-Munich, también con la misma compañía (4.500 km en 6 horas). En el aeropuerto Franz Joseph Strauss de Munich (donde a cada paso encontramos un recordatorio de que por esos días se celebraba la Oktoberfest en la región bávara) esperamos un par de horas hasta embarcar en el vuelo de Lufthansa que nos lleva a Barcelona (1 h 45 min de vuelo), nuestro destino final.

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Wow Philippines - Información turística oficial de Filipinas.
Philippines Travel Guide - Abundante información sobre Filipinas.
Let's go to Philippines - Información sobre Filipinas en formato blog.
Philippines Travel Guide - Guía de viaje online sobre Filipinas de Jens Peters.

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