| Español|English | • EL WEB D'INFORMACIÓ PER AL VIATGER INDEPENDENT I ALTERNATIU • | Divendres, 12 març 2010 |
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Además de los conocidos casinos y shows, la ciudad de Las Vegas, en el estado de Nevada, Estados Unidos, ofrece varias atracciones que el visitante debe inspeccionar. Después de alojarse en alguno de los deslumbrantes hoteles Las Vegas y apostar un par de dólares, el turista puede recorrer otros lugares que nada tienen que ver con el juego.
Para quienes disfrutan de la naturaleza, a un par de horas de la ciudad se encuentra el cañón Red Rock, una magnífica formación de piedras, salpicada con vegetación autóctona de Nevada, en el medio del desierto.
Otro paraje que el turista no puede perderse es el Gran Cañón. Aunque queda a casi cinco horas de Las Vegas, esta es una visita prácticamente obligada para todos los viajeros.
Al sur de Las Vegas, se puede visitar la presa Hoover, una estructura de más de 200 metros de altura. Su construcción provocó la creación del lago Mead. Este cuerpo de agua completamennte azul contrasta deliciosamente con las formaciones de roca de los alrededores y el clima desértico de la región.
Si de explorar se trata, una de las mejores opciones es un recorrido aéreo en globo aerostático. Así, podrá contemplar Las Vegas en su totalidad, sus calles, hoteles y el desierto que la rodea.
Para divertirse en familia y para turistas audaces, existe dentro de la ciudad The Adventure- dome Theme Park, un parque de atracciones con más de tres tipos de montañas rusas, un cine 4D, autos de choque y todo tipo de juegos para pasar un perfecto día de esparcimiento.
Chicago, en el estado de Illionis, es una de las tres ciudades más grandes de EEUU. Aquí se combina el arte, la actividad académica y la diversión.
Un lugar que no debe dejar de visitarse es el edificio más alto de los Estados Unidos, la torre Sears. Aunque debido a su altura, no es recomendable para aquellas personas que sufran de vértigo. Desde el piso de observación, se puede vislumbrar las extensas llanuras de Illionois y, detrás del lago Michigan, se divisa el estado vecino de Indiana. El edificio se eleva más de 400 metros y en un día de viento, quienes lo visitan pueden sentir cómo se mece.
Una noche entretenida comienza con una salida al teatro. Luego, escuchar música en algún bar, después de haberse deleitado con una exótica cena -la ciudad se cuenta entre una de las más vanguardistas en lo que al arte culinario respecta- y culmina con una noche de ensueño en uno de los espléndidos hoteles de Chicago.
Durante el día se pueden recorrer los diversos museos, como el de Historia Natural, que hospeda al mayor tiranosaurio que se haya encontrado, o el de Arte Contemporáneo. El fanático del deporte también podrá presenciar un partido de béisbol o de baloncesto con el equipo favorito de Chicago, los Chicago Bulls. Y, si es invierno, el patinaje sobre hielo es una de las actividades favoritas en la ciudad.