| Español|English | • EL WEB D'INFORMACIÓ PER AL VIATGER INDEPENDENT I ALTERNATIU • | Dimarts, 16 març 2010 |
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Tren diurno desde Xiaguan a Kunming. Sale a las 10:10 y vale 35 Y en asiento duro. Compramos el billete un par de días antes en la misma estación de tren de Xiaguan. Para ir desde Dali a la estación de tren de Xiaguan tomamos el autobús nº 8 justo enfrente de la entrada del hotel en Yu Er Lu (1 Y cada uno). Unos 30 minutos después ya estamos delante de la estación de tren de Xiaguan.
Dentro de la estación encontramos una gran cantidad de gente esperando a que se abran las puertas de acceso al andén. Los asientos están numerados y cuando accedemos al tren (el N998), entre empujones, vemos que, aunque de 3ª clase, el vagón no está mal. No hay ni un sólo asiento libre, por lo que comprobamos nuestro acierto en haber comprado los billetes con antelación. Fueron 7 horas de viaje para cubrir los 400 km que separan Xiaguan y Kunming (entre un 10 y un 20% del recorrido son túneles).
Puesto que debemos enlazar con un vuelo a Guilin tomamos un taxi en la misma estación central de Kunming que nos lleva al aeropuerto de Kunming en un recorrido de unos 15 minutos y 11'5 Y. Cuando llegamos al aeropuerto nos encontramos con la desagradable sorpresa de que nuestro vuelo de Air China a Guilin ha sido cancelado. Aunque intentamos averiguar la causa y quejarnos fue casi imposible, pues no encontramos personal en el aeropuerto que hablara inglés (incluso en el mostrador de información turística, con el rótulo en inglés, no hubo forma ya que sólo hablaban 4 palabras). Finalmente nos cambiaron el vuelo por otro, pero un día después (no había otro antes) y nos dieron un vale para una noche de hotel y la cena correspondiente. Debido a este contratiempo pasamos casi 1 día, no previsto, en Kunming. Resignación!!
Airport Hotel, a unos 100 metros del aeropuerto de Kunming. Desconocemos el precio real de la habitación, puesto que fue pagada por la compañía aérea (ver párrafo anterior). Típico hotel chino de 3 estrellas y, aunque no estaba mal, tampoco emocionaba.
Recomendamos el restaurante Senditosa, en Jinbi Lu, junto a una mezquita. Se come bien, el lugar es bonito y hay una buena vista sobre la avenida (curiosamente tiene un Spanish Bar).
KUNMING, capital de la provincia de Yunnan, cuenta con una historia de más de 2.400 años, y llegó a ser importante por ser la puerta de entrada a la Ruta de la Seda que permitía el comercio con el Tíbet, Sichuan, Myanmar o India. Debido a su altura de 1.900 metros Kunming disfruta de un agradable clima que le hace tener el sobrenombre de la Ciudad de la Eterna Primavera. No en vano es una de las ciudades menos calurosas de China.
No teníamos previsto visitar Kunming, puesto que simplemente era un lugar de paso, pero debido a la cancelación de nuestro vuelo a Guilin nos encontramos con algo más de medio día libre en esta ciudad para visitar algo.
Centro de Kunming. Para llegar al centro de Kunming desde el aeropuerto (unos 11 km) tomamos el autobús nº 52 (1 Y) desde la rotonda que hay enfrente de la terminal y bajamos cerca del hotel Yunnan Fandian, en la avenida Donfeng Lu. Nuestra estancia en Kunming coincidió con una reunión de alto nivel de la ASEAN en esta ciudad, por lo que las autoridades chinas habían decidido embellecer sus calles principales con millones (y no exageramos) de flores que daban un gran colorido a la ciudad. Andamos por esta gran avenida comercial hacia la confluencia con Zhengyi Lu, una zona peatonal renovada y con enormes centros comerciales y de oficinas. Aquí es posible ver gran cantidad de peluqueros y personas que masajean la cabeza y espalda de sus clientes, en la misma calle. Unos 800 m. al sur de esta zona visitamos la Pagoda Oeste (Xisi Ta) y la Pagoda Este (Dongsi Ta), separadas ambas unos 250 m. Ambas fueron construidas durante la dinastía Tang, aunque la segunda fue reconstruida en el s. XIX. La primera de ellas es más bonita y resultona y es interesante, además, por el gran ambiente que hay alrededor de ella (nosotros coincidimos con una actuación de música y baile tradicional al pie de la pagoda).
Qiongzhu Si (Templo de Bambú). Este monasterio, situado en lo alto de una colina, a unos 12 km de Kunming, ya tiene varios siglos a sus espaldas, aunque fue reconstruido por última vez a finales del s. XIX. Su característica más peculiar son las 500 figuras de arcilla hiper-realistas a tamaño natural que hay en varias de sus paredes. Representan a personas, animales, o seres mitológicos, congelados en un instante del tiempo. Impresionantes, ya que parece que tengan vida... Por lo demás, en el camino de ida o vuelta se obtienen muy buenas vistas sobre la gran ciudad de Kunming.
La entrada al monasterio cuesta 6 Y. Para llegar a él intentamos encontrar, tal como dice la guía LP, un autobús enfrente del hotel Yunnan Fandian, pero al parecer ya no había (llegamos aquí casi a las 11 de la mañana y según la misma guía es posible que el último salga hacia las 10). Entonces negociamos con el propietario de un minibús para que nos hiciera de taxi: 40 Y por llevarnos hasta el monasterio, esperarnos y traernos de vuelta. El camino de ida o vuelta supone unos 30 minutos.
Bosque de Piedra. En caso de disponer de un día extra nos hubiera gustado visitar esta curiosa formación geológica formada por innumerables agujas de piedra caliza de hasta 30 m. de altura y que se encuentra a unos 120 km de Kunming. Pero no fue posible: queda pendiente para otra ocasión (o no)...!!
Tomamos un vuelo Kunming-Guilin de China Southern (1'5 horas de vuelo). Los billetes para este vuelo los habíamos comprado unos días antes en el Dali Travel Center (nº 76 de Hu Guo Lu de Dali. Tel 2671282) al precio de 450 Y cada uno (más los 50 Y de tasas). Para llegar al aeropuerto de Kunming desde el centro tomamos de nuevo el autobús nº 52 en Donfeng Lu.
Fuera de la terminal del aeropuerto de Guilin está la parada del Airport Bus que lleva al centro de la ciudad. Vale 20 Y y sale cuando se llena. Pedimos al conductor que nos deje delante de la estación de tren, tras unos 30 minutos de viaje.
Guilin Huali Hotel (nº 61 South Zhongshan Rd. Tel 3836409). Pagamos 110 Y por una habitación doble con baño, TV y A/C (muy necesario en esta ciudad). Está bastante bien, y con la ventaja añadida de que está sólo a 100 m. de la estación de autobuses.
GUILIN (pronunciado güílin) fue fundada en el año 314 a.C., durante la dinastía Qin, como un pequeño asentamiento junto al río Li. Hoy día es un gran centro turístico, disponiendo de una enorme infraestructura turística de hoteles y transporte para acoger a un gran número de tours venidos de todo el mundo.
En nuestro caso esta ciudad es una mera escala en nuestro viaje a Ping'an primero y Yangshuo después. Aunque esto no significa que no tenga ningún interés, ya que posee bonitos y verdes paisajes con sus característicos pináculos cársticos, cuevas, o el río Li.
Preguntando en la estación de autobuses de Guilin conseguimos dar con la ventanilla donde se venden los billetes del autobús exprés a Longsheng (20 Y), muy cómodo y con A/C. El trayecto de 70 km y casi 2 horas hasta Longsheng es una sucesión de bonitos paisajes, y de subidas y bajadas.
En la misma estación de autobuses de Longsheng enlazamos con un autobús a Ping'an (5 Y) que sale poco después (hay 6 al día que salen a las 7:30, 9:00, 11:00, 13:00, 15:00 y 16:30). Este autobús para en la aldea de Heping (sólo para dejar y recoger pasajeros) y poco antes de llegar a Jinzhu, el primer poblado Zhuang, también para en un peaje donde debemos pagar los 50 Y que cuesta entrar en la zona correspondiente a las Terrazas de Arroz Longji. También el paisaje de este trayecto es precioso: campos de arroz y te, ríos, cascadas, casas de madera, ... Todos estos pequeños pueblos están habitados por alguna de las numerosas minorías étnicas que hay en la región.
Poco después de pasar por Huanglo, hogar de los Yao (minoría conocida por sus mujeres de larguísimas cabelleras), el conductor del autobús nos indica que bajemos, dejándonos en un cruce junto a un puente que cruza el río que va por el centro del valle. Aquí nos damos cuenta que el destino del autobús no era Ping'an, sino otra población que hay más allá siguiendo el valle. Esperamos en el puente, la llegada de algún vehículo que se dirija a Ping'an, montaña arriba, y junto a nosotros un grupo de mujeres Yao, aunque ellas en realidad están esperando la llegada de algún grupo de turistas para vender sus artesanías. Poco después pasa un minibús de turistas chinos con algunas plazas libres y nos ofrecen subir con ellos hasta Ping'an (pagamos 5 Y cada uno). El camino de subida hasta Ping'an cubre una distancia de 6 km y salva un impresionante desnivel de más de 800 metros, por lo que es mejor no mirar hacia abajo mientras el vehículo negocia curvas imposibles. La carretera se acaba en un aparcamiento. Desde aquí hasta Ping'an hay que seguir un bonito camino de subida con escalones de piedra y que se inicia en un precioso puente de madera.
New LiQing Hotel (Tel. 773-7583048). Pagamos 50 Y por una habitación con baño y TV en una construcción típica Zhuang, toda ella de madera. Las vistas sobre los campos de arroz y el pueblo son espléndidas, ya que se encuentra en la parte alta de Ping'an. Muy recomendable. Está regentado por una familia que tiene otro hotel en el pueblo, el LiQing, pero es más viejo, más básico y no tiene tan buenas vistas.
Para comer empezamos por recomendar el Ping'an Guesthouse & Restaurant, cercano al New LiQing. Otro lugar es el Countryside Café (no dejéis de probar la cerveza local LiQuang).
PING'AN es un pequeño pueblo Zhuang situado en la ladera de una colina y famoso entre los viajeros por encontrarse justo en el centro de una zona de extraordinarios paisajes formados por bancales de arroz modelados por la población local durante siglos. Hasta hace pocos años llegar hasta aquí suponía un trekking no al alcance de todo el mundo, pero con la construcción de la carretera actual el nº de visitantes ha crecido bastante, con todo lo bueno y malo que esto supone.
No tiene calles, ni coches, ni bicis, por lo que todo es transportado a peso por la población local siguiendo los caminos de piedra. En el aparcamiento al que llegan los vehículos siempre hay mujeres dispuestas a llevar el equipaje del viajero hasta el pueblo por un módico precio (y eso que a primera vista nadie diría que son capaces de cargar tanto peso). Para personas con problemas de movilidad o simplemente cómodas también hay numerosos rickshaws y que cargan a sus espaldas entre un par de hombres. Ping'an es muy, muy tranquilo y cuando oscurece poca cosa se puede hacer, pero este es uno de sus alicientes. Por ello consideramos que vale la pena dormir al menos una noche aquí, siendo mucho más recomendable que venir en una excursión de un día desde Longsheng o Yangshuo.
Bancales de Arroz del Espinazo del Dragón (Longji Titian). Forman una área de 66 km2, al sudeste de Longsheng. Esta obra de ingeniería humana empezó a construirse durante la dinastía Yuan, unos 7 siglos atrás, y se completó ya en la dinastía Qing, como resultado de la sabiduría y el trabajo conjunto de las minorías Zhuang y Yao. Los bancales se hallan en la ladera de las colinas de la zona, con una altitud que oscila entre los 380 y los 885 m. de altura. Forman líneas espirales de múltiples formas, de tal forma que estas colinas se asemejan a un enorme caracol visto desde lejos.
Los bancales más conocidos son los de Ping'an y los de Jinkeng, aunque especialmente los primeros. Desde el pueblo de Ping'an sólo hay que seguir las indicaciones para llegar a los miradores 1 y 2, los cuales dan distintas perspectivas, todas ellas excepcionales, de los bancales, el pueblo, el valle y las montañas. Hay un bonito camino entre los campos que conecta ambos miradores sin pasar por el pueblo y en el que, con suerte, tendremos oportunidad de ver de cerca como se trabaja en los bancales. Recorrer este circuito puede llevar un mínimo de 2 horas. De verdad, no hay palabras para describir estos paisajes. Cualquier ángulo es bueno para fotografiar. Habíamos visto algunos bancales en otros países del sudeste asiático, pero nada en comparación con éstos (sin incluir los bancales de Banaue, en Filipinas, ya que aún no los hemos visto y no podemos opinar). También debemos aclarar que tuvimos la suerte (?) de que las horas anteriores a nuestra visita había llovido mucho y los bancales se encontraban totalmente inundados de agua, proporcionando una estampa muy especial. Aunque por fotos que hemos visto nos consta que en cualquier época del año son espectaculares.
Con tiempo suficiente existe la posibilidad de realizar algunos interesantes trekkings por la zona, por ejemplo a la localidad Yao de Zhong Liu (unas 2 horas sólo ida). Siguiendo este camino otras dos horas más se llega hasta Dazhai, otra población Zhuang. Nosotros teníamos planificado un día entero para ir a Chengyang a ver su famoso Puente del Viento y de la Lluvia (a unos 19 km de la ciudad de Sanjiang, al oeste de Longsheng), pero el día extra que estuvimos en Kunming a causa de la cancelación del vuelo nos hizo modificar los planes iniciales.
En medio de una lluvia torrencial bajamos andando hasta el aparcamiento. Allí esperamos un largo rato, junto a otros viajeros (extranjeros y locales), a que aparezca un minibús que nos lleve de vuelta a Longsheng. Como no aparece negociamos con el conductor de una furgoneta allí aparcada. Finalmente accede a llevarnos por 10 Y cada uno. El camino de bajada hasta el río se hace peligroso, pues con las fuertes lluvias de las últimas horas hay múltiples desprendimientos sobre la carretera e improvisadas cascadas de agua sobre ésta. En algunas partes el asfalto ya ha cedido cayendo al barranco.
Por un momento tememos no poder salir de Ping'an, pero finalmente conseguimos llegar 50 minutos después a la terminal de autobuses de Longsheng, donde compramos los billetes para el próximo autobús exprés a Guilin (20 Y). Tras 1 h. 45 minutos llegamos a la terminal de Guilin. Aquí nos dirigimos a las taquillas y compramos los billetes para el bus exprés a Yangshuo. Vale 13 Y, tiene A/C y va directo, sin paradas, tardando unos 65 minutos en recorrer los 65 km de este bonito trayecto.
Qin Yuan Hotel (nº 29 Gui Hua Lu - Tel. 8819999). Aquí pagamos 150 Y por una habitación doble con baño privado, TV, A/C y balcón. Está bastante bien y situado en un lugar céntrico pero tranquilo, fuera de la ruidosa calle principal y aledañas.
En la zona alrededor de la calle Xi Jie (calle Oeste) hay muchos restaurantes, pero nosotros recomendamos especialmente el Café China (nº 34 Xi Jie), donde la relación calidad/precio es mejor que en el resto. Para comer pescado a muy buen precio está muy bien el restaurante para chinos West Street Source (Xi Jie). Y si lo que se busca es un lugar tranquilo con buena música para tomar algo nada mejor que el Sanpin Coffee (nº 9 Xi Jie). La terraza del Riverview Hotel (nº 15 de Bin Jiang Lu) es un lugar perfecto para tomar algo al aire libre. Para desayunar nada mejor que el Ai Hua Café, también en Xi Jie (tostadas, café con leche, zumo natural y ensalada de frutas por 15 Y). Y para comer en Xinping recomendamos el Family Cafe, situado frente a la escuela en la parte vieja, o el One World Cafe, a unos 30 m. del muelle.
Para conectarse a Internet un buen lugar es el Youth Hostel (nº 102 Xi Jie), a 3 Y la hora.
YANGSHUO es ya un clásico entre los viajeros, especialmente entre los mochileros, habiéndose convertido en un popular campo base para visitar la zona. Desde luego se encuentra en un lugar extraordinario, junto al río Li e inmerso en un paisaje de pináculos cársticos. Es una ciudad pequeña (para el estándar chino, claro), pero cuenta con multitud de pequeños hoteles, restaurantes, bares, lavanderías, tiendas, agencias de viajes y, en general, todo lo que puede necesitar el viajero. Para recorrer Yangshuo y alrededores nada mejor que contar con el mapa gratuito de Trax2 (con suerte se puede encontrar en hoteles, restaurantes, etc.)
En Yangshuo nada mejor que empezar por recorrer la calle empredrada Xi Jie, desde Pantao Lu y en dirección al río Li. Xi Jie significa calle Oeste, aunque los locales la conocen más por calle de los occidentales, puesto que es aquí donde estos se concentran y donde los restaurantes sirven comida occidental. El paseo fluvial de Bin Jiang Lu, junto al río Li, es un precioso lugar para pasear y para extasiarse mirando el paisaje fluvial. Al caer la tarde aquí se concentra mucha población local para pasear, hablar, o pasar el rato. En el lado oeste de Die Cui Lu, junto a la terminal de autobuses, está el parque de Yangshuo y junto a él la pequeña colina de Xi Lang, con un pequeño templo en su cima. En la calle de Pantao Lu y alrededores hay una gran actividad comercial de tiendas y pequeños mercados. También hay algunos picos a los que es posible subir para tener vistas de la ciudad, como la colina de Bi Lian o la de Pantao, aunque esta última parece ser más fácil de subir y con mejores vistas.
Xinping es un pequeño e interesante pueblo a unos 20 km al norte de Yangshuo. Para llegar hasta él tomamos un autobús (5.5 Y) en el aparcamiento de la terminal de autobuses. Tarda unos 45 minutos y nos deja muy cerca del muelle de Xinping. Nuestro principal interés para venir hasta aquí era el realizar la excursión en barco por el río Li desde aquí (ver siguiente párrafo), pero de todos modos este lugar es muy muy recomendable, ya que se encuentra en un lugar fantástico.
En Xinping vale la pena darse un paseo por la parte vieja del pueblo y por el muelle, pero sobre todo recomendamos subir a la cima de la colina Lao Zhai, situada junto al muelle. Al inicio del camino hay un grafitti que acertadamente dice que es el único lugar de China en que no hay que pagar. El camino de subida está formado por 1.159 escalones y se hace duro por el calor y los mosquitos que acechan entre la vegetación, pero la recompensa al llegar arriba compensa todos los esfuerzos. Las vistas son... (ya no tenemos palabras tan superlativas para hacer justicia al lugar).
Excursión en barca por el río Li. Desde luego esta es una de las actividades obligadas en esta zona y para llevarla a cabo parece haber varias alternativas: coger un barco turístico en Guilin que navega las 30 millas río abajo hasta Yangshuo, ir en barca río arriba desde Yangshuo hasta Yangdi, o navegar también río arriba desde Xinping a Yangdi. La primera opción es la que, en general, hacen los tours y al parecer el precio de la excursión es carísimo. Nosotros intentamos la segunda opción, pero en el embarcadero de Yangshuo no conseguimos que nadie nos ofertara la excursión. Es más, varias personas nos recomendaron que fuéramos hasta Xinping y la hiciéramos desde allí. Y esto es lo que hicimos...
Una vez en Xinping no hay que ir al muelle al final de Rong Tan Lu, sino cruzar por un puente un brazo del Li y caminar por una vereda paralela al río durante unos 15 minutos hasta llegar a un pequeño embarcadero. Allí negociamos una excursión en barca hasta Yangdi por 30 Y cada uno, compartiendo la barca con 6 viajeros más. El paseo dura algo más de 90 minutos yendo río arriba hasta el pequeño pueblo de Yangdi y vuelta al punto de inicio. El paisaje es extraordinario: colinas cársticas de todas las formas posibles a lado y lado del río, pequeños pueblos, campos de arroz, plantas de bambú, o las barcas locales hechas de caña de bambú. Cada colina tiene su propio nombre, como por ejemplo León ascendiendo la colina de los 5 dedos. Al parecer el tramo más espectacular del río Li es el comprendido entre Yangdi y Xinping, y también el que va desde esta última hasta la pequeña población conocida como Fish Village. Es un paraíso para los fotógrafos y de aquí ha salido la imagen que figura en los billetes de 20 Y o también la de una conocida (?) marca de tabaco local. Aunque ya habíamos visto paisajes similares en Vietnam lo cierto es que nos continúa maravillando. Muy recomendable.
Como nos apetecía visitar la llamada Fish Village intentamos ir andando desde Xinping por un camino que cruza algunas colinas, pero al cabo de un rato no pudimos continuar porque no había ninguna indicación ni encontramos a nadie que nos pudiera ayudar a encontrar el camino correcto. Por ello volvimos a Xinping y negociamos una barca para llegar hasta allí navegando por el río Li aguas abajo. Alquilamos una barca para nosotros solos por 60 Y (ida, vuelta y tiempo de espera). El camino por el río hasta el pueblecito es también espectacular. Al desembarcar en el embarcadero pagamos 5 Y cada uno en concepto de impuesto turístico por visitar el pueblecito, creado en tiempos de la dinastía Ming y que cuenta con una arquitectura bastante bien preservada, especialmente unas tallas en la madera con más de 5 siglos. Ahora el reclamo turístico que utilizan sus escasos vecinos es la visita en 1998 del entonces presidente Bill Clinton y su familia, cosa que más de uno nos recuerda orgulloso y con las oportunas fotos junto a él.
Río Yulong. Para esta excursión optamos por alquilar unas bicicletas e ir a nuestro aire, sin guía. Alquilamos unas bicis tipo BTT por 10 Y cada una todo el día en la misma calle Xi Jie, junto antes de llegar a Pantao Lu. Había muchas bicis entre las que escoger, aunque en general están todas en buen estado. Armados únicamente con nuestro mapa Trax salimos de Yangshuo por una carretera local asfaltada y la seguimos durante 6 km hasta que se acaba. A partir de aquí continuamos por caminos y pistas que transcurren entre campos y pequeños pueblos con historia. El camino se hace duro por la calor y por el fango que se adhiere a las ruedas (había llovido la noche anterior), pero los paisajes son soberbios, más bonitos si cabe que los que habíamos visto junto al río Li. Por el camino la gente nos saluda y nos ayuda cuando lo necesitamos para no perdernos entre los campos de arroz. Finalmente conseguimos llegar a nuestro objetivo más lejano, el bonito puente de Fu Li Qiao, unos 2 km después de pasar por el pueblecito de Zheng Fang. Volvemos hacia atrás hasta llegar a Yulong, otro bonito y pequeño pueblo, donde se encuentra el precioso puente de Yulong Qiao. Este puente de piedra data de 1412 y es uno de los mayores de Guangxi. Muy bonita la imagen del puente sobre el río, junto a las casas del pueblo y los verdes paisajes circundantes, especialmente cuando el sol empieza ya a declinar. Para almorzar aceptamos la invitación de una mujer que nos lleva a su casa y nos prepara un beer fish (especialidad local) acabado de pescar y que nos comemos en una improvisada terraza junto al río. En Yulong nos ofrecieron la posibilidad de volver a Yangshuo navegando por el río, sobre una embarcación de bambú y cargando las bicicletas, pero al precio de 120 Y. En vez de eso esperamos a que el sol se debilitara y volvimos con las bicicletas vía Baisha, donde conectamos con la carretera Guilin-Yangshuo. Desde aquí hasta Yangshuo son 9 km de un agradable paseo disfrutando de una luz mágica sobre las colinas y los campos de arroz a medida que nos acercamos a Yangshuo.
Fuli. Este pequeño pueblo está a solo 4 km de Yangshuo, en la carretera que va a Xinping, por lo que es posible visitarlo de camino. El autobús de Yangshuo a Fuli vale 2 Y. Desde la carretera tomamos una calle que nos conduce hacia el río, llegando a la parte más antigua del pueblo, con casas de piedra y algunas calles adoquinadas. Las vistas desde el río también son bonitas.
El trayecto de Yangshuo a Hong Kong lo realizamos en dos etapas, ya que fuimos vía Macao para visitarla por unas horas.
En la terminal de autobuses de Yangshuo compramos con antelación dos plazas en un autobús con literas (sleeper bus) con destino a Zhuhai-Macao al precio de 200 Y cada uno (220 Y si se compra en las agencias). La hora oficial de salida son las 20:10, aunque el nuestro llegó con retraso de Guilin (origen del servicio) y salimos algo más tarde. El autobús tiene A/C y cuenta con 3 hileras de literas de dos pisos. Resultó ser más cómodo de lo que pensábamos inicialmente, aunque la litera puede ser algo estrecha y/o corta para personas voluminosas y/o altas. No hay paradas para comer, ni tampoco comida a bordo, por lo que es conveniente llevar algo para comer y/o beber. El único inconveniente para dormir plácidamente es el mal estado de algunos tramos de carretera entre Yangshuo y Wuzhou. Cruzar la enorme ciudad de Guangzhou o Cantón (capital de la provincia de Guangdong) se hace eterno en una sucesión de autopistas, puentes sobre enormes ríos, viaductos y zonas habitadas. Finalmente llegamos a la terminal de autobuses de Zhuhai a las 11 de la mañana del día siguiente, unas 3 horas más tarde los previsto, aunque creemos que las torrenciales lluvias de la noche y las inundaciones en la zona de Wuzhou tuvieron parte de la culpa.
Zhuhai es hoy una moderna ciudad ZREE (Zona de Régimen Económico Especial) situada junto a la frontera de Macao (viene a ser el equivalente de Shenzhen y Hong Kong). Para nosotros es simplemente un lugar de paso, por lo que desde la terminal de autobuses andamos unos 500 m. por Shuiwan Lu hasta llegar a la zona fronteriza, donde debemos hacer una larga cola para pasar el control de salida chino y otra para formalizar la entrada en Macao (en total, unos 40 minutos).
Ya en territorio de Macao lo primero que hacemos es ir a una oficina de cambio que vemos junto a la estación de autobuses y cambiar los yuanes que nos quedan por HK$, porque Hong Kong es nuestro siguiente destino, porque en Macao sólo vamos a estar horas, y por el hecho de que los HK$ son aceptados sin problemas en Macao (por esta razón los precios en Macao los indicamos en HK$). Tras cambiar tomamos el autobús urbano nº 3 a la terminal de ferries (2'5 HK$), donde compramos los billetes para el ferry TurboJet Macao-Hong Kong, para dentro de unas horas. El precio normal es de 142 HK$ cada uno, pero sube hasta 154 HK$ los fines de semana y festivos y 176 HK$ en los servicios nocturnos (entre 18:15 y 6:30) Este ferry puede ser reservado hasta con 20 días de antelación (y es conveniente reservar antes si el viaje coincide con fin de semana).
Dejamos las mochilas en la consigna de la terminal de ferries (un compartimento grande vale 20 HK$ las primeras 2 horas + 25 HK$ para las siguientes 12 horas o fracción) para visitar la ciudad más cómodamente. Para ir hasta el centro tomamos de nuevo el autobús nº 3. Después de visitar brevemente la ciudad (ver Macao) volvemos a pie en un largo paseo hasta la terminal de ferries, adonde llegamos unos 45 minutos antes de la salida (hay embarque como en los aviones). El cómodo viaje hasta la terminal de ferries de la isla de Hong Kong dura sólo 55 minutos. La llegada a Hong Kong es bastante espectacular.
Centro histórico de Macao (declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2005). Debido a su importancia como lugar de encuentro entre China y Portugal desde el s. XVI no es de extrañar que haya un gran número de lugares de interés histórico. Nosotros empezamos el recorrido en Largo do Senado, la plaza mayor. A un lado de esta plaza adoquinada vemos el bonito edificio neoclásico del Leal Senado, pero que hoy día alberga una galería de arte, un patio ajardinado y una biblioteca.
En el extremo opuesto de la plaza tenemos también una preciosa fachada barroca de la Santa Casa da Misericórdia (data del año 1568 y es la casa de caridad más antigua de China). Muy cerca encontramos la iglesia de Sto. Domingo, construida en 1590 y ahora restaurada. Continuamos la ruta subiendo por Largo do Monte (en esta zona las calles nos recuerdan algunos barrios de Lisboa) hasta llegar al Fuerte Monte, situado en una zona elevada de Macao. Desde aquí vamos a la cercana iglesia de San Pablo, símbolo de Macao, construida por los jesuitas en 1602 y de la que sólo queda una llamativa fachada de piedra, una majestuosa escalinata y el suelo de mosaico. El resto fue destruido por el fuego en 1835. En la fachada se pueden ver unos grabados que cuentan la historia del catolicismo en Asia. Y en la parte posterior de esta se puede subir al andamio que la sostiene para obtener unas buenas vistas. Junto a las ruinas hay un pequeño museo y una cripta restaurada con reliquias de mártires cristianos. Desde aquí volvemos al punto inicial bajando por la escalinata de la iglesia y conectando con la concurrida calle de Sao Paulo. En esta zona vemos bonitos edificios de estilo colonial y pintados con colores apastelados.
De nuevo en Largo do Senado, vamos callejeando hacia el este, sorteando la colina Guía, hasta conectar con la Avenida de Amizade. Esta parte de la ciudad parece muy nueva y, antes de llegar a la Terminal Marítima de ferries, pasamos por numerosos hoteles y casinos, algunos de ellos aún en construcción y que inevitablemente nos recuerdan la imagen de Las Vegas por su espectacularidad y carácter temático (hay montones de casinos en Macao, abiertos las 24 horas). Mirando hacia el mar resalta el espectacular puente de la Amistad, un viaducto sobre el mar que conecta la península de Macao con la isla de Taipa. Este viaducto tiene una longitud de 800 m. y una altura máxima de 30 m. sobre el nivel del mar para dejar pasar los barcos. Y en la terminal de ferries se acaba nuestra corta estancia en Macao.
Escogimos el Wang Fat Hostel (Tel. (852) 2895 1015), ya que es uno de los hoteles económicos de Hong Kong más recomendados en foros de viajeros. Dada su popularidad puede ser conveniente realizar una reserva previa a través de su página web o llamando por teléfono. La recepción del hotel está en la 3ª planta del edificio del nº 47 de Paterson St, en la zona de Causeway Bay (isla de Hong Kong). Una habitación doble con baño y A/C nos costó 267 HK$, aunque se trata de una habitación minúscula y sin ventanas al exterior (el alojamiento en Hong Kong es especialmente caro y tener vistas al exterior es un lujo). El acceso a Internet y las llamadas locales son gratis y su propietario, Mr. San, es muy amable y servicial. Además está situado de forma conveniente, a menos de 100 metros del MTR Causeway Bay y del autobús A11 al aeropuerto, en la isla de Hong Kong, en una zona bastante más tranquila que la bulliciosa Tsim Sha Tsui de Kowloon.
En la misma calle Paterson hay un Starbucks donde tomar un café con leche y un cruasán, aunque no sea nada barato (como de costumbre).
En la esquina de las calles Great George y Paterson hay un cambista (Money Changer) que ofrece buen cambio, aunque en la misma calle hay algún otro para poder comparar. En la salida F del MTR de Causeway Bay hay una muy útil oficina de información turística del Hong Kong Tourism Board.
HONG KONG, colonia británica durante un siglo y medio, fue devuelta a China el 1 de julio de 1997. Al igual que Macao, cuenta con un estatus político y económico propio que le hace tener un carácter claramente diferenciado del resto de China. Su territorio, de poco más de 1.000 km2, se divide entre la isla de Hong Kong, la península de Kowloon, los Nuevos Territorios y las islas exteriores. Es moderna y dinámica, pero también muy acogedora, con muchos puntos de interés, y con un transporte público muy completo y eficiente. Lo cierto es que nos sorprendió muy agradablemente y, de haberlos tenido, hubiéramos destinado más días a conocer toda esta zona. Uno asocia a Hong Kong la imagen de rascacielos y ciudad superpoblada, y por ello sorprende más encontrar islas en su territorio que apenas están pobladas. Desde luego la lista de puntos de interés en Hong Kong indicada a continuación no es exhaustiva. Por cierto, los compradores compulsivos deberían evitar Hong Kong.
Isla de Hong Kong. En ella se concentra la zona de negocios de Hong Kong. El centro de la isla es muy montañoso y está dominado por el pico Victoria, de 552 m. de altura, lo cual parte la isla en dos partes claramente diferenciadas: el distrito norte, con una densidad altísima de rascacielos, edificios y calles, y el distrito sur, aún bastante menos urbanizado. Precisamente el pico Victoria (The Peak) es quizás la principal atracción de la isla, situado por encima del puerto y los rascacielos y con unas vistas im-pre-sio-nan-tes (también sobre Kowloon), aunque parece que no siempre el tiempo permite apreciarlas debidamente. Se puede subir hasta aquí de varias maneras, pero la más clásica es tomando el Peak Tram, un funicular que parte de Garden Rd y tarda 7 minutos en llegar arriba (el trayecto vale realmente la pena). Vale 30 HK$, ida y vuelta, y funciona entre las 7 y las 24 horas, lo cual permite subir tanto de día como de noche. Después de disfrutar un buen rato de la vista desde el mirador nos dedicamos a recorrer los alrededores del mirador para obtener todas las vistas posibles desde este pico.
Para moverse entre las zonas de Causeway Bay, Wan Chai y Central nada mejor que tomar uno de los característicos tranvías de 2 pisos que recorren la isla de este a oeste y viceversa. Cuestan 2 HK$, independientemente del trayecto, y se paga al final. En Central vale la pena callejear para ver de cerca algunos de los espectaculares rascacielos que hay en la zona, como por ejemplo los edificios del Bank of China, del HSBC, del Two International Finance Centre y muchos más. En un punto de la calle Queen's arranca la Central Scalator, la escalera mecánica más larga del mundo (más de 800 metros) y que sube cruzando el barrio de Soho. En la zona de Wan Chai vale la pena ir hasta el moderno Hong Kong Convention and Exhibition Centre, un enorme complejo con salas de exposiciones, teatros, hoteles, restaurantes y una magnífica vista sobre la bahía y el puerto desde la 7ª planta. En Causeway Bay, en las calles adyacentes al parque Victoria, hay un gran número de comercios (sobre todo de tiendas de ropa) que dan lugar al llamado Fashion Walk.
También es muy interesante el lado sur de la isla. En nuestro caso tomamos el autobús nº 6 en la terminal central de autobuses de Exchange Square hasta Stanley. Este trayecto vale 7'9 HK$ cada uno y vale la pena ir en la primera hilera de asientos del piso superior del autobús, ya que el camino es una sucesión espectacular de subidas y bajadas. En Stanley vale la pena visitar su animado mercado, el Stanley Market, donde se puede encontrar ropa, objetos de arte, bisutería china, recuerdos y gangas. También se puede andar por su paseo marítimo hasta llegar al templo Tin Hau. En esta zona hay un gran número de restaurantes y bares, entre los cuales recomendamos el restaurante vietnamita Saigon at Stanley (90 Stanley Main Street). Desde Stanley tomamos el autobús nº 73 hasta Aberdeen (5'90 HK$ cada uno). Por el camino pasamos por las bonitas playas de Repulse Bay y Deep Water Beach. Una vez en Aberdeen nos dirigimos hasta su puerto pesquero, donde aún viven cientos de personas sobre sus juncos o sampanes pesqueros en un estilo de vida tradicional. Mientras paseamos por el muelle vamos oyendo ofertas para hacer una excursión en sampán por el puerto, y finalmente negociamos un precio de 20 HK$ por persona por un paseo de 35 minutos en un sampán para nosotros solos. Navegamos por el interior del puerto hasta llegar al rompeolas que sirve de abrigo contra los tifones, pasando junto a las hileras de sampanes anclados que sirven de hogar para mucha gente y que conforman una especie de barrio flotante, contrastando enormemente con los altísimos edificios de apartamentos que hay junto al puerto. También pasamos junto al enorme y llamativo Jumbo Floating Restaurant, uno de los restaurantes flotantes más grandes del mundo (está diseñado como un clásico palacio de estilo chino y puede acomodar hasta 2.300 personas). Aunque el puerto en sí quizás no vale mucho la pena, lo cierto es que este paseo en sampán sí lo disfrutamos. En Aberdeen tomamos un autobús para ir al centro de Kowloon (11 HK$), cruzando toda la isla hacia el norte y luego pasando por un túnel bajo el mar que nos deja enfrente de la terminal del KCR en Hung Hom.
Kowloon. En esta península, situada frente a la isla de Hong Kong, se concentra un gran número de comercios, hoteles o restaurantes. La nueva Avenue of Stars, situada en el extremo sudeste de Kowloon, es la versión local de Hollywood Blvd. en la ciudad de Los Angeles, con placas en el suelo dedicadas a las estrellas de cine locales, como es el caso de Bruce Lee, Jackie Chan o Wong Kar Wai. Desde esta avenida hay una vista magnífica del skyline de la isla de Hong Kong y también es el mejor lugar para contemplar el espectáculo de luz y pirotecnia A Symphony of Lights que se celebra a las 20 h. sobre 33 de los rascacielos más emblemáticos de la isla de Hong Kong. Se dice que es el show de luz y sonido permanente más grande del mundo, con luces de colores, lásers, y pirotecnia, todo ello sincronizado con música y una narración. El resultado es espectacular y muy fotogénico.
En Kowloon también vale la pena pasear por la cercana calle de Nathan Rd y adyacentes, en el barrio de Tsim Sha Tsui. El ambiente y el pulso comercial de esta zona es incomparable. De noche hay tanta luz y bullicio de gente que parece que sea de día. Desde luego, si se desea comprar algún artículo de electrónica de consumo esto es el paraíso en cuanto a variedad y precios (aunque estos no sean mucho más baratos que en Europa). En el nº 36-44 de Nathan Rd (en el lado derecho yendo hacia el norte) podréis ver la mole cutre de las Chunking Mansions. Más al norte se encuentra el conocido mercado nocturno de Temple St (abierto de 16:00 a 24:00).
Isla de Lantau. Aunque es el doble de grande en superficie que la de Hong Kong esta isla está casi deshabitada en comparación con aquella. Para llegar a ella desde la isla de Hong Kong nos dirigimos primero al muelle nº 6 en la zona de muelles de ferrys que hay junto al enorme complejo comercial ICC Mall en Central, donde compramos un billete en el primer ferry que sale hacia Silvermine Bay en Lantau. Nos costó 31 HK$ ya que se trata de un ferry rápido y es precio fin de semana. En sólo 30 minutos de navegación llegamos al puerto de Mui Wo, situado en la bahía Silvermine, en el lado este de Lantau. Justo delante del puerto están los autobuses que llevan a distintos puntos de la isla. Para ir al monasterio de Po Lin tomamos el nº 2, cuyo trayecto dura 45 minutos y cuesta 25 HK$ (16 los días laborables). Por el camino se puede disfrutar de algunos bonitos paisajes y playas. El monasterio de Po Lin está situado en una zona elevada de la isla, rodeado de bosques. En la cima de la colina Muyushan, junto al monasterio, está el enorme Buda Sakyamuni, el buda exterior de bronce más grande del mundo (estatua de 34 m. de altura y que representa un buda sentado en una posición de meditación). La entrada al monasterio es gratuita, pero si se desea subir hasta donde se encuentra el buda hay que pagar 23 HK$ (incluye un bono que da derecho a un menú vegetariano en el comedor del monasterio). Las vistas desde ahí arriba sobre el resto de la isla valen la pena. Tras visitar el buda vale la pena darse una vuelta por el resto de monasterio, bastante turístico pero también un lugar de culto muy concurrido. Para volver a la isla de Hong Kong tomamos de nuevo el autobús nº 2 hasta el puerto de Mui Wo y después un ferry ordinario (15'5 HK$ en clase normal y 25 en la clase deluxe, con A/C y en el piso superior). El ferry ordinario tarda unos 55 minutos en llegar a los muelles de la isla de Hong Kong y vale la pena disfrutar en la cubierta de las soberbias vistas de Kowloon a un lado y la isla de Hong Kong al otro.
Para ir al moderno aeropuerto internacional de Hong Kong (construido sobre una isla artificial llamada Chek Lap Kok, frente a la costa norte de la isla de Lantau) tomamos el autobús A11 de la empresa Citybus en la parada 8 (Gloucester Rd / Kingston St), a escasos 50 metros de nuestro hotel en Causeway Bay. Se trata de un cómodo autobús de dos pisos, con A/C (los hay desde las 5:30 de la mañana hasta medianoche). El trayecto dura unos 50 minutos y cuesta 40 HK$. La ruta seguida se hace muy interesante, tanto de noche como de día: primeramente cruza a Kowloon por un túnel submarino y después va conectando las islas de Tsing Yi, Lantau (mediante el viaducto Hong Kong Tsing Ma sobre el mar, el puente en suspensión más largo del mundo) y Chek Lap Kok.
El aeropuerto cuenta con todo tipo de servicios: oficina de cambio para los HK$ sobrantes, internet gratis, etc. El vuelo de Hong Kong a Londres Heathrow, con British Airways, duró un total de 12 horas (9.700 km). Puesto que disponíamos de unas cuantas horas hasta el siguiente vuelo aprovechamos para realizar una escapada al centro de Londres (una vez más!!):
LONDRES. Para ir desde el aeropuerto de Heathrow hasta Londres compramos un billete de metro (London Underground) de 6 zonas (3'8 £) y tomamos la Picadilly Line hasta la estación de Hammersmith, donde hacemos transbordo para cambiar a la District Line y bajar finalmente en la estación de Embankment (en total supone casi 1 hora).
En el cercano embarcadero Westminster Pier, junto al Támesis, tomamos un catamarán turístico de la empresa Thames River Services (8'8 £ el billete de ida y vuelta) hasta el embarcadero de Greenwich Village.
Greenwich Village (declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1997), al sureste de Londres, donde visitamos alguno de los numerosos lugares de interés, relacionados con el mundo del mar y la ciencia, como el interesante y didáctico Greenwich Royal Observatory (el hogar del Meridiano 0 a partir del cual se cuenta la hora mundial), el National Maritime Museum (uno de los museos marítimos más importantes del mundo), el Cutty Sark (el último barco clipper que surcó los mares, restaurado y ahora sobre un dique seco), o el bonito Greenwich Royal Park (un gran parque con magníficas vistas sobre Greenwich y hacia el centro de Londres).
Durante el crucero por el Támesis tenemos la oportunidad de ver otros muchos lugares de interés, como puentes, edificios, o los modernos Docklands y la zona conocida como Canary Wharf. Una vez volvemos con el catamarán al punto de inicio nos dirigimos hasta la cercana London Eye, una moderna y enorme noria (con una altura de 135 metros, es la noria panorámica más alta del mundo, con vistas de hasta 40 km si el cielo está despejado), situada junto al río y a poca distancia del Big Ben o el Parlamento.
Para volver a Heathrow seguimos la misma combinación que a la ida, pero con inicio en la estación Westminster.
Finalmente ya sólo nos queda un vuelo de Bristish Airways hasta Barcelona (2 horas).
En este espacio intentaremos dar respuesta a algunas preguntas típicas sobre la preparación y desarrollo de un viaje independiente a China. De todos modos, en los apartados previos de esta guía encontraréis respuesta a estas y otras muchas preguntas:
¿Qué es mejor, llevar euros o dólares?
Euros, sin duda. Se aceptan en cualquier banco chino sin ningún problema y así os ahorráis cambiar de euro a dólar.
¿Es realmente tan difícil entenderse con los chinos por el tema del idioma?
Ciertamente en la China continental (Hong Kong y Macau son otra historia) aún hay muy pocos chinos que hablen inglés y en general su vocabulario es muy limitado (comprobamos que cuando a la pregunta de si hablan inglés contestan "a little" quiere decir que sólo hablan 2 o 3 palabras).
Es muy conveniente llevar una guía de viaje (como la Lonely Planet) con los nombres de los lugares escritos en chino y en pinyin. También ayuda llevar una guía de conversación (nosotros recomendamos la Guía de conversación Chino mandarín de la editorial Espasa, un pequeño manual de conversación español-chino). Además conviene aprender algunas palabras de chino, como los saludos y los números.
Aún así, a veces se hace muy difícil la comunicación. Salir airoso de estas situaciones requiere cierta dosis de experiencia en situaciones similares, paciencia y muchos recursos, pero no es imposible. Por nuestra propia experiencia os podemos decir que finalmente pudimos ir a todas partes dónde queríamos en transporte público, comprando nosotros mismos billetes de avión, tren y autobús, además de ir a hoteles de chinos y comer en cualquier restaurante de la calle.
¿La gente china es agradable y dispuesta a ayudarte?
Contrariamente a lo que nos habían comentado varios viajeros debemos decir que nuestra experiencia personal en este sentido ha sido muy positiva. Seguramente no son la gente más simpática del mundo, pero nos hemos sentido muy bien tratados y, pese a la barrera del idioma, nos han ayudado siempre que lo hemos necesitado (y esto ha pasado a menudo, tanto en estaciones de tren o autobús como la calle).
¿Qué es mejor, tren o autobús?
Depende mucho de cada trayecto en particular. Debemos tener en cuenta consideraciones tales como horas de viaje, precio, si hay servicio nocturno o no, horario de salida y llegada, comodidad, etc.
¿Es complicado comprar un billete de tren?
La supuesta dificultad de comprar billetes de tren directamente en las taquillas de la estación nos parece un mito interesado, como tantos otros, o al menos nuestra experiencia ha sido bastante buena en este sentido. Nosotros tomamos dos trenes (de Beijing a Xi'an y de Xiaguan a Kunming) y en los dos casos compramos los billetes directamente en la estación de tren. En la de Beijing hay una ventanilla sólo para extranjeros (en la planta baja) donde atienden en un inglés muy limitado pero suficiente. Y en la de Xiaguan no hay ventanilla para extranjeros, pero la señora que la atendía hablaba lo suficiente. En cualquier caso es muy importante llevar escrito en chino el destino y la clase que queremos (para el caso de trenes nocturnos).
¿Hay que comprar el billete de tren/autobús con mucha antelación o se puede encontrar el mismo día?
Para los billetes de tren o autobús de larga distancia es muy recomendable comprarlos con anticipación, especialmente en rutas muy turísticas. Pensad que el 99'99 % del turismo que encontraréis en China no es occidental, sino turismo interno chino, y fácilmente se llenan los transportes en estas rutas. Nosotros los comprábamos dos o tres días antes, suficiente en la gran mayoría de casos. Pero en el caso del tren nocturno de Beijing a Xi'an (utilizado también mucho por los tours) aún se necesita más margen de tiempo, porque nosotros compramos los billetes 3 días antes y la clase litera dura ya estaba llena (nos tuvimos que quedar con la clase litera blanda, la más cara, aunque también es más cómoda).
¿Dónde comprasteis los billetes de avión?
Para empezar os recomendamos que compráis los vuelos internos una vez allí. Hay mucha competencia y se pueden encontrar muy buenas ofertas. Nosotros los compramos a través de agentes de viajes (sus oficinas están convenientemente indicadas con rótulos en inglés) y, si tenéis opción, mejor comparar precios y ofertas antes de decidirse. Hay un sistema de descuentos de hasta un 50% aplicables sobre la tarifa oficial, pero por más que lo hemos intentado no hemos sabido encontrar la lógica de estos descuentos (suponiendo que sea una cosa lógica, claro). Como que los vuelos son más caros que el tren o el autobús es más fácil encontrar plazas sin mucha antelación.
Todos los vuelos internos en China tienen una tasa aérea fija de 50 Y que debemos sumar al precio de cada vuelo. Para dar una idea de precios de vuelos os podemos decir que el vuelo Xi'an-Kunming nos costó 530 Y (unos 53 €) y el vuelo Kunming-Lijiang 320 Y (32 €). El servicio a bordo de los aviones es excelente, y los aparatos y aeropuertos bastante modernos.
¿Como lo hicisteis para la excursión en barca por el río Li, en la zona de Guilin?
Tras informarnos bien sobre las excursiones en barco por el río Li una vez en Yangshuo, nosotros optamos por tomar un autobús para ir al bonito y pequeño pueblo de Xingping y contratar la excursión allí mismo, preguntando en la calle. Negociamos (60 Y cada uno) una excursión por el río entre las poblaciones de Xingping y Yangdi (realmente parece ser el tramo más espectacular del río Li), de ida y vuelta, en una pequeña embarcación a motor.
También os recomendamos que no os olvidéis del río Yulong, tan o más bonito que el propio río Li. En Yangshuo podéis alquilar una bicicleta y destinar un día para perderos (literalmente) entre los campos de arroz, montañas cársticas, puentes de piedra y aldeas rurales que bordean el río Yulong, formando todo ello un paisaje de postal. No os arrepentiréis!!
¿Y de los hoteles, qué nos decís?
Nosotros descubrimos que hay hoteles de chinos (en el exterior no hay ningún rótulo en inglés que los distinga) que están muy bien, no salen en ninguna guía (y por tanto difícilmente encontraréis en él algún occidental), y los precios que ofrecen siempre están muy por debajo de lo que marca el cartel que siempre hay en recepción. Su personal raramente habla alguna palabra de inglés, pero basta con señalar en el cartel lo que queremos, negociar el precio (los números son iguales para los chinos que para nosotros) y pagar. Localizábamos estos hoteles a través de las recomendaciones de la gente local o de alguna publicación que caía en nuestras manos. En este sentido os recomendamos que intentéis conseguir (los regalan en algunos restaurantes, tiendas y hoteles) los mapas gratuitos Trax2, ya que además del mapa, que es superútil, adjunta publicidad de muchos restaurantes y hoteles de la ciudad. Los hay de Lijiang, Dali, Guilin y Yangshuo. Son una mina!!.
¿Hay algún lugar que recomendáis especialmente o alguno que, por el contrario, no?
De todos los lugares visitados no desaconsejamos ninguno de ellos, porque personalmente nos pueden haber maravillado unos más que otros, pero ya sólo la experiencia de ir y estar allí hace que todos ellos hayan sido una buena elección. Si tenemos que recomendar de forma especial algún lugar, y que no suele estar en las rutas habituales nos decantamos por la pequeña población de Ping'an y sus espectaculares bancales de arroz. Pero recomendamos no ir en una excursión de un día desde Guilin o Yangshuo, sino pasar al menos una noche en él para disfrutar con tiempo de este magnífico lugar.
China es tan grande y diversa que permite muchas rutas alternativas a la que hemos recorrido. Nosotros diseñamos la nuestra en función de nuestras preferencias y días útiles de viaje.
¿Tenéis algún otro consejo a darnos?
Se hace muy difícil dar consejos sin conocer vuestro perfil viajero particular. En cualquier caso os aconsejamos que vayáis a China sin ningún prejuicio ni idea preconcebida. Encontraréis un país que está pasando rápidamente del s. XIX al XXII a una velocidad de vértigo, con todo lo que esto representa de bueno y de malo.