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El trayecto de Yangshuo a Hong Kong lo realizamos en dos etapas, ya que fuimos vía Macao para visitarla por unas horas.
En la terminal de autobuses de Yangshuo compramos con antelación dos plazas en un autobús con literas (sleeper bus) con destino a Zhuhai-Macao al precio de 200 Y cada uno (220 Y si se compra en las agencias). La hora oficial de salida son las 20:10, aunque el nuestro llegó con retraso de Guilin (origen del servicio) y salimos algo más tarde. El autobús tiene A/C y cuenta con 3 hileras de literas de dos pisos. Resultó ser más cómodo de lo que pensábamos inicialmente, aunque la litera puede ser algo estrecha y/o corta para personas voluminosas y/o altas. No hay paradas para comer, ni tampoco comida a bordo, por lo que es conveniente llevar algo para comer y/o beber. El único inconveniente para dormir plácidamente es el mal estado de algunos tramos de carretera entre Yangshuo y Wuzhou. Cruzar la enorme ciudad de Guangzhou o Cantón (capital de la provincia de Guangdong) se hace eterno en una sucesión de autopistas, puentes sobre enormes ríos, viaductos y zonas habitadas. Finalmente llegamos a la terminal de autobuses de Zhuhai a las 11 de la mañana del día siguiente, unas 3 horas más tarde los previsto, aunque creemos que las torrenciales lluvias de la noche y las inundaciones en la zona de Wuzhou tuvieron parte de la culpa.
Zhuhai es hoy una moderna ciudad ZREE (Zona de Régimen Económico Especial) situada junto a la frontera de Macao (viene a ser el equivalente de Shenzhen y Hong Kong). Para nosotros es simplemente un lugar de paso, por lo que desde la terminal de autobuses andamos unos 500 m. por Shuiwan Lu hasta llegar a la zona fronteriza, donde debemos hacer una larga cola para pasar el control de salida chino y otra para formalizar la entrada en Macao (en total, unos 40 minutos).
Ya en territorio de Macao lo primero que hacemos es ir a una oficina de cambio que vemos junto a la estación de autobuses y cambiar los yuanes que nos quedan por HK$, porque Hong Kong es nuestro siguiente destino, porque en Macao sólo vamos a estar horas, y por el hecho de que los HK$ son aceptados sin problemas en Macao (por esta razón los precios en Macao los indicamos en HK$). Tras cambiar tomamos el autobús urbano nº 3 a la terminal de ferries (2'5 HK$), donde compramos los billetes para el ferry TurboJet Macao-Hong Kong, para dentro de unas horas. El precio normal es de 142 HK$ cada uno, pero sube hasta 154 HK$ los fines de semana y festivos y 176 HK$ en los servicios nocturnos (entre 18:15 y 6:30) Este ferry puede ser reservado hasta con 20 días de antelación (y es conveniente reservar antes si el viaje coincide con fin de semana).
Dejamos las mochilas en la consigna de la terminal de ferries (un compartimento grande vale 20 HK$ las primeras 2 horas + 25 HK$ para las siguientes 12 horas o fracción) para visitar la ciudad más cómodamente. Para ir hasta el centro tomamos de nuevo el autobús nº 3. Después de visitar brevemente la ciudad (ver Macao) volvemos a pie en un largo paseo hasta la terminal de ferries, adonde llegamos unos 45 minutos antes de la salida (hay embarque como en los aviones). El cómodo viaje hasta la terminal de ferries de la isla de Hong Kong dura sólo 55 minutos. La llegada a Hong Kong es bastante espectacular.
MACAO goza, desde que Portugal devolvió esta colonia a China en 1999 y durante 50 años, de un estatus especial que le permite tener un altísimo grado de autonomía (de hecho continúa existiendo frontera con la China continental). Quizás no vale la pena dedicar varios días a esta ciudad, pero sí merece una visita por su carácter especial y por la mezcolanza de culturas. Nosotros habíamos planeado una visita de medio día en el tránsito hacia Hong Kong, pero el retraso que tuvimos en la llegada a Zhuhai hizo que tuviésemos que acortar la visita más de lo previsto.
Centro histórico de Macao (declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2005). Debido a su importancia como lugar de encuentro entre China y Portugal desde el s. XVI no es de extrañar que haya un gran número de lugares de interés histórico. Nosotros empezamos el recorrido en Largo do Senado, la plaza mayor. A un lado de esta plaza adoquinada vemos el bonito edificio neoclásico del Leal Senado, pero que hoy día alberga una galería de arte, un patio ajardinado y una biblioteca.
En el extremo opuesto de la plaza tenemos también una preciosa fachada barroca de la Santa Casa da Misericórdia (data del año 1568 y es la casa de caridad más antigua de China). Muy cerca encontramos la iglesia de Sto. Domingo, construida en 1590 y ahora restaurada. Continuamos la ruta subiendo por Largo do Monte (en esta zona las calles nos recuerdan algunos barrios de Lisboa) hasta llegar al Fuerte Monte, situado en una zona elevada de Macao. Desde aquí vamos a la cercana iglesia de San Pablo, símbolo de Macao, construida por los jesuitas en 1602 y de la que sólo queda una llamativa fachada de piedra, una majestuosa escalinata y el suelo de mosaico. El resto fue destruido por el fuego en 1835. En la fachada se pueden ver unos grabados que cuentan la historia del catolicismo en Asia. Y en la parte posterior de esta se puede subir al andamio que la sostiene para obtener unas buenas vistas. Junto a las ruinas hay un pequeño museo y una cripta restaurada con reliquias de mártires cristianos. Desde aquí volvemos al punto inicial bajando por la escalinata de la iglesia y conectando con la concurrida calle de Sao Paulo. En esta zona vemos bonitos edificios de estilo colonial y pintados con colores apastelados.
De nuevo en Largo do Senado, vamos callejeando hacia el este, sorteando la colina Guía, hasta conectar con la Avenida de Amizade. Esta parte de la ciudad parece muy nueva y, antes de llegar a la Terminal Marítima de ferries, pasamos por numerosos hoteles y casinos, algunos de ellos aún en construcción y que inevitablemente nos recuerdan la imagen de Las Vegas por su espectacularidad y carácter temático (hay montones de casinos en Macao, abiertos las 24 horas). Mirando hacia el mar resalta el espectacular puente de la Amistad, un viaducto sobre el mar que conecta la península de Macao con la isla de Taipa. Este viaducto tiene una longitud de 800 m. y una altura máxima de 30 m. sobre el nivel del mar para dejar pasar los barcos. Y en la terminal de ferries se acaba nuestra corta estancia en Macao.
Escogimos el Wang Fat Hostel (Tel. (852) 2895 1015), ya que es uno de los hoteles económicos de Hong Kong más recomendados en foros de viajeros. Dada su popularidad puede ser conveniente realizar una reserva previa a través de su página web o llamando por teléfono. La recepción del hotel está en la 3ª planta del edificio del nº 47 de Paterson St, en la zona de Causeway Bay (isla de Hong Kong). Una habitación doble con baño y A/C nos costó 267 HK$, aunque se trata de una habitación minúscula y sin ventanas al exterior (el alojamiento en Hong Kong es especialmente caro y tener vistas al exterior es un lujo). El acceso a Internet y las llamadas locales son gratis y su propietario, Mr. San, es muy amable y servicial. Además está situado de forma conveniente, a menos de 100 metros del MTR Causeway Bay y del autobús A11 al aeropuerto, en la isla de Hong Kong, en una zona bastante más tranquila que la bulliciosa Tsim Sha Tsui de Kowloon.
En la misma calle Paterson hay un Starbucks donde tomar un café con leche y un cruasán, aunque no sea nada barato (como de costumbre).
En la esquina de las calles Great George y Paterson hay un cambista (Money Changer) que ofrece buen cambio, aunque en la misma calle hay algún otro para poder comparar. En la salida F del MTR de Causeway Bay hay una muy útil oficina de información turística del Hong Kong Tourism Board.
HONG KONG, colonia británica durante un siglo y medio, fue devuelta a China el 1 de julio de 1997. Al igual que Macao, cuenta con un estatus político y económico propio que le hace tener un carácter claramente diferenciado del resto de China. Su territorio, de poco más de 1.000 km2, se divide entre la isla de Hong Kong, la península de Kowloon, los Nuevos Territorios y las islas exteriores. Es moderna y dinámica, pero también muy acogedora, con muchos puntos de interés, y con un transporte público muy completo y eficiente. Lo cierto es que nos sorprendió muy agradablemente y, de haberlos tenido, hubiéramos destinado más días a conocer toda esta zona. Uno asocia a Hong Kong la imagen de rascacielos y ciudad superpoblada, y por ello sorprende más encontrar islas en su territorio que apenas están pobladas. Desde luego la lista de puntos de interés en Hong Kong indicada a continuación no es exhaustiva. Por cierto, los compradores compulsivos deberían evitar Hong Kong.
Isla de Hong Kong. En ella se concentra la zona de negocios de Hong Kong. El centro de la isla es muy montañoso y está dominado por el pico Victoria, de 552 m. de altura, lo cual parte la isla en dos partes claramente diferenciadas: el distrito norte, con una densidad altísima de rascacielos, edificios y calles, y el distrito sur, aún bastante menos urbanizado. Precisamente el pico Victoria (The Peak) es quizás la principal atracción de la isla, situado por encima del puerto y los rascacielos y con unas vistas im-pre-sio-nan-tes (también sobre Kowloon), aunque parece que no siempre el tiempo permite apreciarlas debidamente. Se puede subir hasta aquí de varias maneras, pero la más clásica es tomando el Peak Tram, un funicular que parte de Garden Rd y tarda 7 minutos en llegar arriba (el trayecto vale realmente la pena). Vale 30 HK$, ida y vuelta, y funciona entre las 7 y las 24 horas, lo cual permite subir tanto de día como de noche. Después de disfrutar un buen rato de la vista desde el mirador nos dedicamos a recorrer los alrededores del mirador para obtener todas las vistas posibles desde este pico.
Para moverse entre las zonas de Causeway Bay, Wan Chai y Central nada mejor que tomar uno de los característicos tranvías de 2 pisos que recorren la isla de este a oeste y viceversa. Cuestan 2 HK$, independientemente del trayecto, y se paga al final. En Central vale la pena callejear para ver de cerca algunos de los espectaculares rascacielos que hay en la zona, como por ejemplo los edificios del Bank of China, del HSBC, del Two International Finance Centre y muchos más. En un punto de la calle Queen's arranca la Central Scalator, la escalera mecánica más larga del mundo (más de 800 metros) y que sube cruzando el barrio de Soho. En la zona de Wan Chai vale la pena ir hasta el moderno Hong Kong Convention and Exhibition Centre, un enorme complejo con salas de exposiciones, teatros, hoteles, restaurantes y una magnífica vista sobre la bahía y el puerto desde la 7ª planta. En Causeway Bay, en las calles adyacentes al parque Victoria, hay un gran número de comercios (sobre todo de tiendas de ropa) que dan lugar al llamado Fashion Walk.
También es muy interesante el lado sur de la isla. En nuestro caso tomamos el autobús nº 6 en la terminal central de autobuses de Exchange Square hasta Stanley. Este trayecto vale 7'9 HK$ cada uno y vale la pena ir en la primera hilera de asientos del piso superior del autobús, ya que el camino es una sucesión espectacular de subidas y bajadas. En Stanley vale la pena visitar su animado mercado, el Stanley Market, donde se puede encontrar ropa, objetos de arte, bisutería china, recuerdos y gangas. También se puede andar por su paseo marítimo hasta llegar al templo Tin Hau. En esta zona hay un gran número de restaurantes y bares, entre los cuales recomendamos el restaurante vietnamita Saigon at Stanley (90 Stanley Main Street). Desde Stanley tomamos el autobús nº 73 hasta Aberdeen (5'90 HK$ cada uno). Por el camino pasamos por las bonitas playas de Repulse Bay y Deep Water Beach. Una vez en Aberdeen nos dirigimos hasta su puerto pesquero, donde aún viven cientos de personas sobre sus juncos o sampanes pesqueros en un estilo de vida tradicional. Mientras paseamos por el muelle vamos oyendo ofertas para hacer una excursión en sampán por el puerto, y finalmente negociamos un precio de 20 HK$ por persona por un paseo de 35 minutos en un sampán para nosotros solos. Navegamos por el interior del puerto hasta llegar al rompeolas que sirve de abrigo contra los tifones, pasando junto a las hileras de sampanes anclados que sirven de hogar para mucha gente y que conforman una especie de barrio flotante, contrastando enormemente con los altísimos edificios de apartamentos que hay junto al puerto. También pasamos junto al enorme y llamativo Jumbo Floating Restaurant, uno de los restaurantes flotantes más grandes del mundo (está diseñado como un clásico palacio de estilo chino y puede acomodar hasta 2.300 personas). Aunque el puerto en sí quizás no vale mucho la pena, lo cierto es que este paseo en sampán sí lo disfrutamos. En Aberdeen tomamos un autobús para ir al centro de Kowloon (11 HK$), cruzando toda la isla hacia el norte y luego pasando por un túnel bajo el mar que nos deja enfrente de la terminal del KCR en Hung Hom.
Kowloon. En esta península, situada frente a la isla de Hong Kong, se concentra un gran número de comercios, hoteles o restaurantes. La nueva Avenue of Stars, situada en el extremo sudeste de Kowloon, es la versión local de Hollywood Blvd. en la ciudad de Los Angeles, con placas en el suelo dedicadas a las estrellas de cine locales, como es el caso de Bruce Lee, Jackie Chan o Wong Kar Wai. Desde esta avenida hay una vista magnífica del skyline de la isla de Hong Kong y también es el mejor lugar para contemplar el espectáculo de luz y pirotecnia A Symphony of Lights que se celebra a las 20 h. sobre 33 de los rascacielos más emblemáticos de la isla de Hong Kong. Se dice que es el show de luz y sonido permanente más grande del mundo, con luces de colores, lásers, y pirotecnia, todo ello sincronizado con música y una narración. El resultado es espectacular y muy fotogénico.
En Kowloon también vale la pena pasear por la cercana calle de Nathan Rd y adyacentes, en el barrio de Tsim Sha Tsui. El ambiente y el pulso comercial de esta zona es incomparable. De noche hay tanta luz y bullicio de gente que parece que sea de día. Desde luego, si se desea comprar algún artículo de electrónica de consumo esto es el paraíso en cuanto a variedad y precios (aunque estos no sean mucho más baratos que en Europa). En el nº 36-44 de Nathan Rd (en el lado derecho yendo hacia el norte) podréis ver la mole cutre de las Chunking Mansions. Más al norte se encuentra el conocido mercado nocturno de Temple St (abierto de 16:00 a 24:00).
Isla de Lantau. Aunque es el doble de grande en superficie que la de Hong Kong esta isla está casi deshabitada en comparación con aquella. Para llegar a ella desde la isla de Hong Kong nos dirigimos primero al muelle nº 6 en la zona de muelles de ferrys que hay junto al enorme complejo comercial ICC Mall en Central, donde compramos un billete en el primer ferry que sale hacia Silvermine Bay en Lantau. Nos costó 31 HK$ ya que se trata de un ferry rápido y es precio fin de semana. En sólo 30 minutos de navegación llegamos al puerto de Mui Wo, situado en la bahía Silvermine, en el lado este de Lantau. Justo delante del puerto están los autobuses que llevan a distintos puntos de la isla. Para ir al monasterio de Po Lin tomamos el nº 2, cuyo trayecto dura 45 minutos y cuesta 25 HK$ (16 los días laborables). Por el camino se puede disfrutar de algunos bonitos paisajes y playas. El monasterio de Po Lin está situado en una zona elevada de la isla, rodeado de bosques. En la cima de la colina Muyushan, junto al monasterio, está el enorme Buda Sakyamuni, el buda exterior de bronce más grande del mundo (estatua de 34 m. de altura y que representa un buda sentado en una posición de meditación). La entrada al monasterio es gratuita, pero si se desea subir hasta donde se encuentra el buda hay que pagar 23 HK$ (incluye un bono que da derecho a un menú vegetariano en el comedor del monasterio). Las vistas desde ahí arriba sobre el resto de la isla valen la pena. Tras visitar el buda vale la pena darse una vuelta por el resto de monasterio, bastante turístico pero también un lugar de culto muy concurrido. Para volver a la isla de Hong Kong tomamos de nuevo el autobús nº 2 hasta el puerto de Mui Wo y después un ferry ordinario (15'5 HK$ en clase normal y 25 en la clase deluxe, con A/C y en el piso superior). El ferry ordinario tarda unos 55 minutos en llegar a los muelles de la isla de Hong Kong y vale la pena disfrutar en la cubierta de las soberbias vistas de Kowloon a un lado y la isla de Hong Kong al otro.
Para ir al moderno aeropuerto internacional de Hong Kong (construido sobre una isla artificial llamada Chek Lap Kok, frente a la costa norte de la isla de Lantau) tomamos el autobús A11 de la empresa Citybus en la parada 8 (Gloucester Rd / Kingston St), a escasos 50 metros de nuestro hotel en Causeway Bay. Se trata de un cómodo autobús de dos pisos, con A/C (los hay desde las 5:30 de la mañana hasta medianoche). El trayecto dura unos 50 minutos y cuesta 40 HK$. La ruta seguida se hace muy interesante, tanto de noche como de día: primeramente cruza a Kowloon por un túnel submarino y después va conectando las islas de Tsing Yi, Lantau (mediante el viaducto Hong Kong Tsing Ma sobre el mar, el puente en suspensión más largo del mundo) y Chek Lap Kok.
El aeropuerto cuenta con todo tipo de servicios: oficina de cambio para los HK$ sobrantes, internet gratis, etc. El vuelo de Hong Kong a Londres Heathrow, con British Airways, duró un total de 12 horas (9.700 km). Puesto que disponíamos de unas cuantas horas hasta el siguiente vuelo aprovechamos para realizar una escapada al centro de Londres (una vez más!!):
LONDRES. Para ir desde el aeropuerto de Heathrow hasta Londres compramos un billete de metro (London Underground) de 6 zonas (3'8 £) y tomamos la Picadilly Line hasta la estación de Hammersmith, donde hacemos transbordo para cambiar a la District Line y bajar finalmente en la estación de Embankment (en total supone casi 1 hora).
En el cercano embarcadero Westminster Pier, junto al Támesis, tomamos un catamarán turístico de la empresa Thames River Services (8'8 £ el billete de ida y vuelta) hasta el embarcadero de Greenwich Village.
Greenwich Village (declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1997), al sureste de Londres, donde visitamos alguno de los numerosos lugares de interés, relacionados con el mundo del mar y la ciencia, como el interesante y didáctico Greenwich Royal Observatory (el hogar del Meridiano 0 a partir del cual se cuenta la hora mundial), el National Maritime Museum (uno de los museos marítimos más importantes del mundo), el Cutty Sark (el último barco clipper que surcó los mares, restaurado y ahora sobre un dique seco), o el bonito Greenwich Royal Park (un gran parque con magníficas vistas sobre Greenwich y hacia el centro de Londres).
Durante el crucero por el Támesis tenemos la oportunidad de ver otros muchos lugares de interés, como puentes, edificios, o los modernos Docklands y la zona conocida como Canary Wharf. Una vez volvemos con el catamarán al punto de inicio nos dirigimos hasta la cercana London Eye, una moderna y enorme noria (con una altura de 135 metros, es la noria panorámica más alta del mundo, con vistas de hasta 40 km si el cielo está despejado), situada junto al río y a poca distancia del Big Ben o el Parlamento.
Ver más información de viaje a la ciudad de Londres en nuestra Guía turística de Londres: información práctica y cosas a ver.
Para volver al aeropuerto de Heathrow seguimos la misma combinación que a la ida, pero con inicio en la estación Westminster.
Y finalmente ya sólo nos queda un vuelo de Bristish Airways hasta Barcelona (2 horas).
En este espacio intentamos dar respuesta a algunas preguntas típicas sobre la preparación y desarrollo de un viaje por libre a China. De todos modos, en los apartados previos de esta guía encontraréis respuesta a estas y otras muchas preguntas:
¿Qué es mejor, llevar euros o dólares?
Euros, sin duda. Se aceptan en cualquier banco chino sin ningún problema y así os ahorráis cambiar de euro a dólar.
¿Es realmente tan difícil entenderse con los chinos por el tema del idioma?
Ciertamente en la China continental (Hong Kong y Macau son otra historia) aún hay muy pocos chinos que hablen inglés y en general su vocabulario es muy limitado (comprobamos que cuando a la pregunta de si hablan inglés contestan "a little" quiere decir que sólo hablan 2 o 3 palabras).
Es muy conveniente llevar una guía de viaje (como la Lonely Planet) con los nombres de los lugares escritos en chino y en pinyin. También ayuda llevar una guía de conversación (nosotros recomendamos la Guía de conversación Chino mandarín de la editorial Espasa, un pequeño manual de conversación español-chino). Además conviene aprender algunas palabras de chino, como los saludos y los números.
Aún así, a veces se hace muy difícil la comunicación. Salir airoso de estas situaciones requiere cierta dosis de experiencia en situaciones similares, paciencia y muchos recursos, pero no es imposible. Por nuestra propia experiencia os podemos decir que finalmente pudimos ir a todas partes dónde queríamos en transporte público, comprando nosotros mismos billetes de avión, tren y autobús, además de ir a hoteles de chinos y comer en cualquier restaurante de la calle.
¿La gente china es agradable y dispuesta a ayudarte?
Contrariamente a lo que nos habían comentado varios viajeros debemos decir que nuestra experiencia personal en este sentido ha sido muy positiva. Seguramente no son la gente más simpática del mundo, pero nos hemos sentido muy bien tratados y, pese a la barrera del idioma, nos han ayudado siempre que lo hemos necesitado (y esto ha pasado a menudo, tanto en estaciones de tren o autobús como la calle).
¿Qué es mejor, tren o autobús?
Depende mucho de cada trayecto en particular. Debemos tener en cuenta consideraciones tales como horas de viaje, precio, si hay servicio nocturno o no, horario de salida y llegada, comodidad, etc.
¿Es complicado comprar un billete de tren?
La supuesta dificultad de comprar billetes de tren directamente en las taquillas de la estación nos parece un mito interesado, como tantos otros, o al menos nuestra experiencia ha sido bastante buena en este sentido. Nosotros tomamos dos trenes (de Beijing a Xi'an y de Xiaguan a Kunming) y en los dos casos compramos los billetes directamente en la estación de tren. En la de Beijing hay una ventanilla sólo para extranjeros (en la planta baja) donde atienden en un inglés muy limitado pero suficiente. Y en la de Xiaguan no hay ventanilla para extranjeros, pero la señora que la atendía hablaba lo suficiente. En cualquier caso es muy importante llevar escrito en chino el destino y la clase que queremos (para el caso de trenes nocturnos).
¿Hay que comprar el billete de tren/autobús con mucha antelación o se puede encontrar el mismo día?
Para los billetes de tren o autobús de larga distancia es muy recomendable comprarlos con anticipación, especialmente en rutas muy turísticas. Pensad que el 99'99 % del turismo que encontraréis en China no es occidental, sino turismo interno chino, y fácilmente se llenan los transportes en estas rutas. Nosotros los comprábamos dos o tres días antes, suficiente en la gran mayoría de casos. Pero en el caso del tren nocturno de Beijing a Xi'an (utilizado también mucho por los tours) aún se necesita más margen de tiempo, porque nosotros compramos los billetes 3 días antes y la clase litera dura ya estaba llena (nos tuvimos que quedar con la clase litera blanda, la más cara, aunque también es más cómoda).
¿Dónde comprasteis los billetes de avión?
Para empezar os recomendamos que compráis los vuelos internos una vez allí. Hay mucha competencia y se pueden encontrar muy buenas ofertas. Nosotros los compramos a través de agentes de viajes (sus oficinas están convenientemente indicadas con rótulos en inglés) y, si tenéis opción, mejor comparar precios y ofertas antes de decidirse. Hay un sistema de descuentos de hasta un 50% aplicables sobre la tarifa oficial, pero por más que lo hemos intentado no hemos sabido encontrar la lógica de estos descuentos (suponiendo que sea una cosa lógica, claro). Como que los vuelos son más caros que el tren o el autobús es más fácil encontrar plazas sin mucha antelación.
Todos los vuelos internos en China tienen una tasa aérea fija de 50 Y que debemos sumar al precio de cada vuelo. Para dar una idea de precios de vuelos os podemos decir que el vuelo Xi'an-Kunming nos costó 530 Y (unos 53 €) y el vuelo Kunming-Lijiang 320 Y (32 €). El servicio a bordo de los aviones es excelente, y los aparatos y aeropuertos bastante modernos.
¿Como lo hicisteis para la excursión en barca por el río Li, en la zona de Guilin?
Tras informarnos bien sobre las excursiones en barco por el río Li una vez en Yangshuo, nosotros optamos por tomar un autobús para ir al bonito y pequeño pueblo de Xingping y contratar la excursión allí mismo, preguntando en la calle. Negociamos (60 Y cada uno) una excursión por el río entre las poblaciones de Xingping y Yangdi (realmente parece ser el tramo más espectacular del río Li), de ida y vuelta, en una pequeña embarcación a motor.
También os recomendamos que no os olvidéis del río Yulong, tan o más bonito que el propio río Li. En Yangshuo podéis alquilar una bicicleta y destinar un día para perderos (literalmente) entre los campos de arroz, montañas cársticas, puentes de piedra y aldeas rurales que bordean el río Yulong, formando todo ello un paisaje de postal. No os arrepentiréis!!
¿Y de los hoteles, qué nos decís?
Nosotros descubrimos que hay hoteles de chinos (en el exterior no hay ningún rótulo en inglés que los distinga) que están muy bien, no salen en ninguna guía (y por tanto difícilmente encontraréis en él algún occidental), y los precios que ofrecen siempre están muy por debajo de lo que marca el cartel que siempre hay en recepción. Su personal raramente habla alguna palabra de inglés, pero basta con señalar en el cartel lo que queremos, negociar el precio (los números son iguales para los chinos que para nosotros) y pagar. Localizábamos estos hoteles a través de las recomendaciones de la gente local o de alguna publicación que caía en nuestras manos. En este sentido os recomendamos que intentéis conseguir (los regalan en algunos restaurantes, tiendas y hoteles) los mapas gratuitos Trax2, ya que además del mapa, que es superútil, adjunta publicidad de muchos restaurantes y hoteles de la ciudad. Los hay de Lijiang, Dali, Guilin y Yangshuo. Son una mina!!.
¿Hay algún lugar que recomendáis especialmente o alguno que, por el contrario, no?
De todos los lugares visitados no desaconsejamos ninguno de ellos, porque personalmente nos pueden haber maravillado unos más que otros, pero ya sólo la experiencia de ir y estar allí hace que todos ellos hayan sido una buena elección. Si tenemos que recomendar de forma especial algún lugar, y que no suele estar en las rutas habituales nos decantamos por la pequeña población de Ping'an y sus espectaculares bancales de arroz. Pero recomendamos no ir en una excursión de un día desde Guilin o Yangshuo, sino pasar al menos una noche en él para disfrutar con tiempo de este magnífico lugar.
China es tan grande y diversa que permite muchas rutas alternativas a la que hemos recorrido. Nosotros diseñamos la nuestra en función de nuestras preferencias y días útiles de viaje.
¿Tenéis algún otro consejo a darnos?
Se hace muy difícil dar consejos sin conocer vuestro perfil viajero particular. En cualquier caso os aconsejamos que vayáis a China sin ningún prejuicio ni idea preconcebida. Encontraréis un país que está pasando rápidamente del s. XIX al XXII a una velocidad de vértigo, con todo lo que esto representa de bueno y de malo.
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