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Vietnam es un país abierto totalmente al turismo desde el año 1993, el de nuestro viaje al país, coincidiendo con una progresiva relajación del control gubernamental sobre la movilidad de los viajeros, y desde entonces se ha convertido en un destino muy común y buscado, dando lugar a un auténtico boom turístico. Pese al proceso de liberalización y el rápido crecimiento económico de este nuevo tigre asiático, aún es posible encontrar en el país una gran belleza natural combinada con una rica y antigua civilización, una variadísima gastronomía, y una población extremadamente sociable. La imagen de los campesinos vietnamitas con sus sombreros cónicos y los bueyes de agua en los verdes campos de arroz es una estampa típica, pero realmente muy bonita.
Aún hoy día hablamos de la Cochinchina para dar una idea de lugar muy lejano. Este vocablo fue el nombre dado a las provincias del delta del Mekong, al sur del Vietnam, durante la ocupación francesa en la segunda mitad del s. XIX.
Publicamos esta guía/relato sobre nuestro viaje por libre a Vietnam en el año 2003, aunque el viaje en sí tuvo lugar 10 años antes. Por ello no incluimos referencia alguna a precios, horarios o nombres de hoteles, ya que el país ha cambiado tantísimo desde entonces que ni siquiera valdrían como referencia, aunque sí indicamos en la ficha técnica, por ejemplo, los gastos totales que supuso este viaje.
Del 27 de Julio al 26 de Agosto de 1993
La moneda oficial vietnamita es el Dong (VND), pero el dólar americano (US$) es aceptado como la segunda moneda del país. Por tanto, y de momento, se recomienda llevar US$ para facilitar el cambio a la moneda local. En las fechas de nuestro viaje, en el año 1993, el cambio aproximado era 1 US$ = 10.500 VND. A principios del 2003, el cambio estaba en 1 US$ = 15.400 VND. Se puede cambiar en bancos y, en las grandes ciudades, también en oficinas de cambio y hoteles (principalmente sólo US$). Las tarjetas de crédito no son muy utilizadas (excepto en los grandes hoteles, restaurantes o tiendas). Empieza a haber cajeros automáticos en las ciudades de Hanoi y Ho Chi Minh.
+ 119.000 pts. (vuelo BCN-Ho Chi Minh-BCN)
+ 19.500 pts. (vuelo doméstico Hanoi-Ho Chi Minh)
+ 16.200 pts. (visado + gastos gestión)
+ 53.900 pts. (hotel, comida, transporte, excursiones, ...)
= 208.600 pts. (por persona)
Embajada de la Rep. Socialista de Vietnam en Madrid
c/ Segre,5 - 28002 Madrid; tel. 91 510 28 67
Para viajar a Vietnam es necesario un visado que debe obtenerse antes de la llegada al país. El pasaporte debe tener una validez mínima de 6 meses desde la fecha de entrada al Vietnam.
En las fechas de nuestro viaje, el año 1993, la embajada de Vietnam más próxima a Barcelona era la de París, por lo que la tramitación del visado resultaba muy cara: al elevado coste del visado había que sumar los gastos de gestión de una agencia especializada o bien del servicio de mensajería para transportar la documentación necesaria a/desde París.
Pero ahora es mucho más fácil para los ciudadanos españoles, puesto que en abril del 2002 se abrió la Embajada de Vietnam en Madrid y años después un Consulado General en Santa Cruz de Tenerife (ver cuadro adjunto).
Para solicitar el visado (el normal tiene una validez de un mes y es de una sola entrada) debemos aportar el formulario suministrado por la embajada (puede bajarse de su página web), una fotografía de tamaño carné, el pasaporte original, una fotocopia del pasaporte (página donde figuran los datos personales) y un sobre de vuelta certificado ya pagado (no es necesario si se recoge personalmente en la Embajada). El precio del visado depende de cada caso concreto, aunque el precio normal es 65 € (consultarlo llamando a la Embajada). Se recomienda hacer la solicitud con suficiente antelación (al menos un mes antes), aunque el tiempo normal de trámite es de una semana a partir de la fecha en que se recibe la solicitud.
Existe otra posibilidad, indicada para casos de mucha urgencia o si se llega a Vietnam desde un tercer país sin embajada de Vietnam, que consiste en gestionar la obtención del visado a través de una agencia local vietnamita de forma que lo podamos recoger en el mismo aeropuerto internacional de las ciudades de Hanoi, Danang o Ho Chi Minh, empleando un mínimo de 5 días laborables para todo el proceso o sólo 2 en casos de mucha urgencia.
Si combináis vuestro viaje a Vietnam con una estancia en otro país de la zona (Laos, Camboya, etc) entonces será necesario solicitar un visado de múltiples entradas, ya que este es imprescindible para poder volver a entrar en territorio vietnamita.
No es obligatorio ningún tipo de vacunación para viajar al Vietnam. Pero, especialmente si se visitan zonas selváticas, es conveniente vacunarse contra la hepatitis A y B, tétanos, polio, y tifus. También puede ser recomendable la profilaxis contra la malaria. En cualquier caso deben seguirse las recomendaciones especificadas por un Centro de vacunación internacional.
Vietnam es un país bastante tranquilo y seguro, aunque deben tomarse las habituales precauciones que siempre debe contemplar cualquier viajero en cualquier parte del mundo, especialmente en la ciudad de Ho Chi Minh, dónde ha aumentado el nivel de robos en la calle (especialmente en la zona del río).
Los accidentes de circulación, muy habituales en Vietnam, son una posible fuente de problemas ya que suelen derivar en un tumulto de gente, especialmente si el que conduce es extranjero. Por tanto, se recomienda no alquilar ningún coche sin conductor, e incluso no acercarse al lugar del accidente si casualmente estamos en la zona.
Avión. Vietnam Airlines y Pacific Airlines son las compañías que realizan vuelos interiores entre diferentes ciudades. Estos vuelos no son demasiado caros y no se pagan tasas de aeropuerto (pero sí en el caso de vuelos internacionales, donde las tasas de salida son de 12 US$, excepto en Hanoi, dónde deben pagarse 14 US$).
Autobús. Con autobuses públicos se puede ir prácticamente a todas partes del país, aunque los autobuses suelen ser viejos y no demasiado cómodos, especialmente para personas altas, ya que el tamaño y distancia entre asientos está pensado para la altura media de los vietnamitas. No es raro al pagar el billete de autobús que al viajero occidental se le pida pagar dos asientos aduciendo que ocupa más espacio. En nuestro caso nos negamos sistemáticamente a pagar este "sobreprecio", porque, tanto si se paga una o dos plazas, se acaba viajando igualmente apretado debido al gran nivel de ocupación de los autobuses (ponga como se ponga inicialmente el cobrador finalmente siempre acepta que se pague la tarifa "legal", lo que demuestra que no tiene razón de ser). Las carreteras no suelen estar en muy buen estado ya que las infraestructuras de comunicación terrestre del país son aún bastante precarias. Esto hace que los viajes por carretera puedan ser lentos, especialmente en algunas zonas del país dónde se deben cruzarse numerosos ríos, cargando el autobús en un ferry. A pesar de todo, es la forma más barata y práctica de moverse por el país.
Tren. Tanto la red como los trenes vietnamitas conocieron tiempos mucho mejores. Para los viajeros extranjeros las tarifas son mucho más caras que para los locales y no guardan correspondencia con el nivel de comodidad que ofrece. Los viajes son muy lentos y la puntualidad también suele ser pésima. Pero, una vez más, recomendamos al menos un trayecto en tren para captar el ambiente único de los trenes y las estaciones de tren. Además, dada la extrema sociabilidad del pueblo vietnamita es muy fácil hacer amistades durante el trayecto, gesticulando, hablando en inglés, francés o bien practicando algunas palabras en vietnamita. Toda una experiencia!!
Barco. Una forma distinta de disfrutar de la belleza natural del país y del contacto con la gente local es tomar barcos para ciertas rutas. Una que recomendamos de forma especial es el ferry de Haiphong a Hong Gai o viceversa. Éste navega el río Cam, que conecta la ciudad de Haiphong con la bahía de Ha Long, y cruza esta bahía por entre las islas del parque nacional Cat Ba. La lentitud de la navegación permite disfrutar, entre otros, de la belleza del color turquesa de las aguas, los islotes de origen calcáreo e, incluso, ver navegar algún viejo sampan. También en el delta del Mekong existe la oportunidad de desplazarse en barco entre poblaciones por la gran cantidad de canales que forma el propio delta de este mítico río.
Bicicleta. Puesto que alquilar una bicicleta (las mejores son las chinas) es fácil y barato, éste es un medio de transporte muy útil, especialmente en ciudades de tamaño pequeño o mediano, o para llevar a cabo excursiones a puntos no demasiado lejanos. Pero nos deberemos acostumbrar a las costumbres locales a la hora de conducir por sus calles.
En general las temperaturas son bastante altas y en algunas zonas el grado de humedad es especialmente alto, contribuyendo a una fuerte sensación de bochorno. En la zona de Dalat, debido a su altura de 1.500 m., las temperaturas son bastante más suaves y bajo ciertas condiciones se agradece algo de ropa de abrigo.
La cocina vietnamita es, seguramente, la mejor y la más variada de todo el sudeste asiático (que ya es decir!). Encontraréis gran cantidad de productos e ingredientes: carne, pescado, verduras, arroz, tallarinas, ... y serpiente.
Mención especial para el café: lo encontramos especialmente bueno y con un aroma intenso. También recomendamosla cerveza, por ejemplo la 333 (en vietnamita: ba-ba-ba).
+ 5 horas.
El vietnamita, lengua oficial en Vietnam, no es fácil de aprender, ya que és monosilábico pero con seis tonos diferentes. Pero la ventaja para los occidentales es que al menos se escribe con los caracteres de nuestro alfabeto. Aunque cada vez es más común encontrar alguien que hable inglés, especialmente la gente joven, y menos francés (la gente mayor), es recomendable aprender unas cuantas palabras de vietnamita para facilitar el contacte con la población local. Además nuestro esfuerzo será sinceramente apreciado, ya que les mostrará una mayor integración en su cultura. También va bien a menudo para evitar que nos cobren precios abusivos porque da la sensación de que ya conocemos el país.
En cualquier guía podréis encontrar más vocabulario, pero aquí tenéis unos cuantos vocablos muy útiles y más o menos fáciles de pronunciar para nosotros (entre paréntesis, el vocablo vietnamita está escrito tal cual lo debemos pronunciar nosotros): Hola (chao), Adios (tambíet), Gracias (camon), Sí (fai), No (kong), Hotel (jacsan), Estación autobuses (bensé), Bicicleta (sedap), Moto (semai), Café sol (cafédén), Azúcar (dong), Sopa de arroz (comfó), Cerveza (bia), Hielo (dáa), Arroz (com), Tallarines (my), Pollo (ga), Pescado (ca), Buey (bo), 1 (mot), 2 (hai), 3 (ba), 4 (bon), 5 (nam), 6 (sau), 7 (bai), 8 (tam), 9 (chin), 10 (muoi), 11 (muoi mot), 100 (mot tram), 1000 (mot nagin)
Thailand, Indochina & Burma Handbook, Trade & Travel Publications (edición Septiembre 1992). Lógicamente ahora hay ediciones de ésta y de otras guías mucho más actuales que la que utilizamos nosotros en este viaje.
El americano impasible de Graham Greene (Ed. Planeta). Triángulo amoroso entre un corresponsal de guerra, un agente secreto nortemericano y una joven vietnamita, ambientado en el tempestuoso clima político de Indochina de los años cincuenta.
CIUDAD HO CHI MINH. Pese a que éste es el nombre oficial de la ciudad adoptado por el gobierno vietnamita después de acabada la guerra con Estados Unidos en 1975, la mayoría de la gente local continúa llamándola Saigón.
Todos los puntos de interés en la zona centro de la ciudad están al alcance yendo a pie (el más lejano está a media hora de las zona de hoteles). Una visita a esta zona requiere al menos un día entero.
Empezamos nuestro recorrido por el mercado Cho Ben Thanh, el más grande de la ciudad, junto con el de Bin Tay en el barrio de Cholon. Este mercado es un buen lugar para comer en alguno de sus modestos restaurantes en el interior y también para ver la variedad de productos a la venta (incluso enormes serpientes para los restaurantes).
Trescientos metros al norte del mercado tenemos el templo hindú Mariamman, con la curiosidad de que el templo es claramente hindú, pero suele estar frecuentado por chinos que rezan ante las divinidades hindúes como si lo hicieran delante de la imagen de Buddha. Al este encontramos el Hotel Rex (junto con el Hotel Continental fueron los más populares entre los reporteros de guerra y oficiales americanos durante la guerra). Su terraza, en la 5ª planta del hotel, es un buen lugar para tomar una cerveza.
Muy cercano al Rex está el Teatro Municipal, un bonito edificio de la época colonial francesa, y también el edificio amarillo y blanco del Ayuntamiento. Delante de él hay unos jardines con la estatua de Bac Ho (del tío Ho Chi Minh). Al norte está la imponente Catedral Católica de Notre Dame y más allá el edificio blanco de la antigua embajada de los Estados Unidos (todos tenemos en la cabeza las imágenes de los helicópteros evacuando los últimos refugiados en la embajada ante el asedio del Viet Cong en 1975). Al oeste de aquí tenemos el popular Museo de los Crímenes de Guerra, dónde podréis encontrar tanques, helicópteros, bombas, instrumentos de tortura, y todo tipo de ítems de aquella barbarie. Las fotos y los paneles explicativos os acabarán de revolver las tripas (no apto para personas impresionables). Evidentemente sólo encontraréis referencias a las barbaridades cometidas por los soldados survietnamitas y de Estados Unidos, pero ni rastro sobre las correspondientes del Vietcong. Al sur del museo encontramos el antiguo Palacio Presidencial, ahora llamado Reunification Hall, al lado de unos grandes jardines.
Cholon. En esta zona de la ciudad, al suroeste del centro, viven una mayoría de vietnamitas de origen chino. Este hecho da pie a que Cholon sea la parte de Saigón con más bullicio y dónde más se aprecia una actividad frenética. También da la sensación de estar más densamente poblada. Cholon merece una visita, no solamente para palpar este frenesí, sino porque aquí se encuentran las pagodes más bonitas de la ciudad. Destacamos las pagodes Nghia An Hoi Quan, Tam Son Hoi Quan o Thien Hau, una de las más grandes de la ciudad. Desde la terraza superior del hotel Arc en Ciel hay una buena vista de la ciudad. Finalmente, vale la pena dar una vuelta por el mercado Bin Tay, quizás el más coloreado e intenso de Saigón. Para llegar a Cholon desde el centro se puede alquilar un cyclo.
Unos 5 km al norte de la zona central de Saigón se pueden ver un par más de interesantes pagodas: la pagoda Phuoc Hai Tu (Emperador de Jade), justo antes del canal Thi Nghe, y también la pequeña pagoda Tran Hung Dao. Si os acercáis al canal Thi Nghe podréis ver las casas-palafito de madera sobre las aguas aparentemente pútridas en las orillas del canal.
TÚNELES DE CU CHI. Estos túneles fueron cavados por el Vietcong a partir del 1948 y sirvieron de base, refugio y almacén, albergando hospitales, escuelas, y los cuarteles desde dónde se organizó la ofensiva en el año 1968. La longitud total es de centenares de kilómetros y eran lo suficientemente estrechos para evitar el acceso de la mayoría de occidentales.
Para poder ser visitados se han ensanchado algunas secciones del entramado de túneles. Aún así circular por dentro de ellos es una experiencia algo claustrofòbica. La visita vale la pena para entender algunos episodios de la guerra.
Estos túneles están a unos 36 km al noroeste de Saigón y se pueden visitar en una excursión de un día que incluya también Tay Ninh, ya que se encuentren en el mismo camino de ida a esta ciudad.
TAY NINH. Esta población, próxima a la frontera con Camboya, está a unos 96 km al noroeste de Saigón. El principal interés en visitar Tay Ninh no es otro que el Gran Templo Cao Dai, la catedral de la religión Cao Dai.
Esta religión tuvo su origen en Vietnam en la década de los 20 y pasa por ser una mezcla de Cristianismo, Budismo, Taoísmo, Confucianismo e Islam. Como muestra de su eclecticismo diremos que su santoral está formado por nombres como Juana de Arco, Víctor Hugo, Winston Churchill, Moisés o Brahma.
El templo forma parte de un complejo de jardines, escuelas y edificios administrativos, todos ellos pintados de colores pastel. Uno tiene la impresión de encontrarse en un parque temático, tipo Port Aventura o Disneyworld. Se puede entrar al templo y, coincidiendo con un servicio religioso, podremos ver una escenografía muy plástica debido a los colores usados por los oficiantes.
Para llegar hasta Tay Ninh se puede contratar un tour en Saigón que incluya también los túneles de Cu Chi, aunque también hay un autobús vía Cu Chi que sale de la terminal Mien Tay en Saigón.
Para llegar A My Tho desde Saigón, a unos 72 km, hay transporte regular de autobuses que sale de la terminal Mien Tay. También se puede llegar en barco, aunque lógicamente tarda bastante más.
MY THO es una capital provincial al suroeste de Saigón, en la región del delta del Mekong. La ciudad en sí no tiene demasiado interés, pero es una base excelente para explorar el área.
En la propia ciudad tenemos la iglesia o el mercado, pero quizás lo más interesante es contemplar la vida diaria de My Tho desde la orilla del río que cruza la ciudad, con multitud de edificios y barcos en sus márgenes. Ésta es una imagen muy interesante.
Una excursión recomendable de medio día desde My Tho es alquilar una barca para ir a la isla de Con Phung (también conocida como Coconut Monk). En esta isla hay un monasterio en desuso, pero lo realmente interesante de esta excursión es el trayecto en sí (la visita a la isla es la excusa perfecta), ya que es un agradable paseo en barca por los canales del delta que permite apreciar con calma la orografia de la zona, los cultivos, o la vida en los canales. Para alquilar la barca debemos ir al extremo sur de la calle Trung Trac, dónde se encuentra el muelle de los ferris.
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