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Ya instalados en Salento la primera ocupación consiste en buscar alojamiento. Opciones hay muchas, porque la ciudad está muy preparada y prueba de ello es el elevado número elevado de establecimientos hosteleros, hostales, hoteles y puestos de venta de artesanía existentes. En mi caso no tuve ninguna duda y me alojé en el Hostal de las Nubes (Carrera 9 con Calle 8) a unas calles (muy tranquilo) de la plaza principal. Es muy tranquilo y pagué 35.000 cup la noche. Un simpatiquísimo tipo Fernando Botero junto con su perra Pepa, una vieja dálmata, consiguieron que estuviera como en mi propia casa.
Desde la propia localidad de Salento es posible realizar gran número de escursiones por las inmediaciones, además de por el propio Valle del Cocora, del que luego os contaré cosas, como por ejemplo visitar el Parque Nacional del Café, ubicado en la localidad de Montenegro (vía Armenia) y muy publicitado, aunque bajo mi punto de vista es totalmente prescindible porque no deja de ser un parque temático, donde las estrellas del mismo, más que el propio mundo del café, son sus atracciones mecánicas, así como todo tipo de espectáculos.
Salento es una encantadora población de 3.000 habitantes desde donde se accede al valle del Cocora, un lugar donde la pesca y los paseos a caballo, además del impresionante paisaje de bosques, resulta ser todo un bálsamo para el viajero, por lo que la consecuencia más inmediata es la prolongación de la estancia.
Una ruta tipica y muy interesante es coger un willie (un todo terreno de tamaño corto, símbolo de la región) en la misma plaza de la localidad. Cuesta 24.000 cup si se alquila el servicio en exclusiva o 3.000 cup si uno se adecua al horario establecido de salidas junto a mas viajeros en un recorrido de poco más de media hora que separa el Valle del Cocora del propio Salento.
Cosas para hacer en el Valle del Cocora: excursiones a caballo al bosque de las nubes, con unas tarifas que cambian según el tiempo contratado, pero oscila entre 1 hora de tiempo 10.000€ cup por la contratación del guía más otros 10.000 cup por el propio alquiler del servicio, siendo el máximo un periodo de 4 horas. La pesca es otra de las actividades que se puede realizar, además de pasear por el entorno y contemplar la palma de cera del Quindio ,que tiene un promedio de 70 metros de altura y es símbolo y árbol nacional de Colombia. Recordad que el último willie de vuelta a Salento sale a las 17 horas.
En breve o a medio plazo se va a liberalizar el servicio de traslado de viajeros de Salento al Valle del Cocora a través de busetas, por lo que los precios tenderán a la baja.
Al margen de actividades o visitas particulares a cafetales de la zona de Salento, una opción más que recomendable, una visita al Parque Nacional del Café es lo que todo el mundo te recomienda. Está ubicado en la localidad de Montenegro, distante a una hora, y donde es preciso coger dos autobuses: el primero de ellos a Armenia (los autobuses de Salento a Armenia salen cada 20 minutos desde las 6 de la madrugada al precio de 3.200 cup); y un segundo autobús de Armenia a Montenegro. (900 cup, cuyo boleto se compra en el propio bus).
Yo soy muy crítico con los parques temáticos que se acaban convirtiendo en parques de atracciones, a menudo alejados de la propia filosofía de su origen. En el caso que nos ocupa el peso preponderante son las atracciones mecánicas y shows que poco o nada tienen que ver con el café o con su historia. Para empezar, a la hora de comprar la entrada para entrar al recinto, hay diferentes tipos de entradas, desde la más básica (mi opción) y que comprende la visita al recinto y los recorridos del sendero ecológico y de leyendas en torno al café (el resto de actividades o visitas no están incluidas en éste pack y, salvo la compra de una entreda especial, hay que pagar aparte si se quieren visitar el museo del café, el show del café, el teleférico, la montaña rusa, etc). La entrada más económica (básica) cuesta 17.000 cup, la elegida por mí ahora cuesta alrededor de 20.000 cup, y la más cara, con todo incluido, 50.000 cup.
Mi recorrido había tocado el ecuador del viaje y me disponía a continuar con el recorrido previsto a pesar de las persistentes lluvias (desde el principio del viaje), asi que tras alcanzar Pereira desde Salento (hay autobuses cada media hora desde la propia plaza de Salento, al precio de 5.000 cup), adquirí un boleto o billete a Medellín al precio de 32.000 cup y viajar con la empresa Flota Occidental (6 horas).
De Medellín poco o nada puedo decir, puesto que es donde establecí el campo-base para recuperarme del cansancio del agotador viaje, así que aproveché para descansar unos dias y hacer unas visitas de interés: museos, iglesias, jardín botánico, acuario, etc. Incluso pude asistir a varias actividades del 13º Festival Internacional Latinoamericano de Mimo, excelente, que tomó la ciudad por espacio de una semana a finales de Noviembre de 2010.
Una vez recuperado, me dispuse a viajar a la Guajira o Caribe Colombiano, en concreto a la ciudad de Sincelejo, en el departamento de Sucre, de la que guardo imborrables recuerdos de mi anterior viaje en el 2006, una ciudad caótica (miles de motos), desordenada, agrícola y ganadera. Desde la terminal norte de Medellín, con la empresa Rápido Ochoa (72.000 cup) son 10 horas hasta Sincelejo.
Un alojamiento que recomiendo en Sincelejo está situado en el centro de la ciudad, a un buen precio y es Residencias Moderna Sport (Calle 21 nº 21-84, Antigua Puerta del Sol). Cuesta 25.000 cup la noche, con aire acondicionado, y se accede a és por la cascada (dato para el taxi que te lleve).
Mi viaje continuaría a la ciudad de Santa Marta, tras 6 horas de recorrido y eludir Barranquilla por las inundaciones sufridas (del río Magdalena). Dimos un rodeo, añadiendo 2 horas más porque tuvimos que pasar por el paso conocido como el calamar.
Santa Marta es una bonita ciudad que roza el medio millón de habitantes, con un casco histórico con sabor colonial digno de ver y precisamente en ésta zona es donde se ubican los hostels para mochileros a buenos precios. En mi caso, sin muchas pretensiones, acabé alojándome en el Sun City, sito en la calle 18-3 con nº 28. El precio por noche sin desayuno ascendía a 50.000 cup
Además de su paseo marítimo y su casco histórico, Santa Marta tiene y ofrece cosas y lugares muy interesantes para ver. La primera opción es, si se dispone de al menos una semana, hacer una salida a la Ciudad Perdida (6 días).
En mi caso no disponía de tanto tiempo y opté por hacer una visita al Parque Nacional de Tayrona, visita que os aconsejo encarecidamente que la hagáis por libre y no por agencia, o al menos con la agencia que tuve la desgracia o la mala suerte de contactar y contratar que no es otra que, y quedaros con este nombre, Magic Tour Taganga.
Y ya os digo, porque para empezar me cobraron 75.000 cup, un precio pelín alto en donde tan sólo estaba incluido la entrada al parque y el desplazamiento en una furgoneta. Si lo haces por libre te sale más barato, puesto que la entrada al parque está a pie de carretera y hay una parada donde todos los buses que por allá pasan pueden dejarte y recogerte. Pero sigamos... el guía asignado, apodado el abuelo, pasaba y se descojonaba de todo (lamentable): explicaciones ninguna, resolver cualquier tipo de dudas tampoco, la atención a clientes con algunas dificultades para andar por el parque tampoco, y me explico, porque fuimos en época de lluvias y es realmente curioso que el camino desde la propia entrada del parque hasta la playa estuviera intransitable, pero el precio para poder acceder te lo cobraran igual, sin entrar a valorar los diferentes precios establecidos en función de la nacionalidad del viajero, más caros que si eres nacional (Colombia). Claro que el problema se resolvía si alquilabas un caballo (excelente negocio) por 16.000 cup, para evitar socavones y barro en un trazado increíble que me recordaba el Camel Trophy.
Dicho lo cual las playas que posee este parque son impresionantes, en las que hay que tener especial cuidado y no bañarse, porque las cifras de ahogados son muy elevadas. El recorrido es de aproximadamente una hora y media de tiempo para llegar por un accidentado camino (barro), a un área de recreo donde no faltaba un restaurante y unas playas más pequeñas, donde tampoco faltaba la opción de poder montarse en unas motoras y hacer una excursión por las inmediaciones.
El recorrido de Santa Marta hasta o en dirección a la frontera de Venezuela no es fácil, porque son muchas horas de viaje (10-12 horas) hasta la localidad fronteriza de Macao. Si se optase por la opción más cómoda y fácil, me explico, los autobuses de la empresas Amerlujo y Expreso Brasilia, al precio de 95.000 cup el billete, conectan diariamente con la ciudad venezolana de Maracaibo.
El no querer esperar unas horas (todos los buses directos salen desde la terminal de Santa Marta a las 13 horas, hecho curioso) me llevó a optar por alcanzar un autobús con otra empresa, Cootragua (20.000 cup) que me llevaría hasta Macao, donde en su terminal, a un lado, hay dispuestos unos taxis americanos viejos y vetustos que me llevaron, eso sí, compartiendo pasaje, hasta Maracaibo por 40.000 cup a lo largo de 2 horas de recorrido. Rodeados de agua por todas partes, no en vano me tocó sufrir una época de tormentas y de lluvias que según cuentan era cosa del fenómenos del Niño.
De Maracaibo a Mérida el pasaje cuesta 67 bsf y el recorrido en bus, en mi caso con la empresa Expresos Mérida me llevó casi 6 horas.
Cambio de Moneda: El cambio oficial en Venezuela, por lo que al euro respecta, es realmente muy bajo: a razón de 4,5 bsf por euro. Todavía a día de hoy en Venezuela se habla de dos monedas: el Bolívar fuerte y el Bolívar, al que hay que añadirle 3 ceros. El Bolívar ha sido la moneda oficial del país hasta que Chaves la fortaleció y para ello le cambió la denominación por el de Bolívar fuerte, pero que como digo ofrece un cambio muy bajo para el viajero procedente de Europa, pudiéndose conseguir mejores tasas de cambio (de 8,8 bsf e incluso 9 bsf) justo en unas casetas o puestos que se encuentran entre las dos aduanas de la misma frontera. Un lugar recomendado es preguntar por Pink y decirle que te lo han recomendado en Mérida otros viajeros (de hecho es uno de los que mejor cambio ofrece).
Mérida es una ciudad de Venezuela que nada o poco tiene que ver con el resto del país. Para empezar es una ciudad muy segura y es turística, pero no como Ciudad Bolívar (Salto de Ángel), porque concentra un tipo de viajeros amantes de los deportes de invierno y de la montaña en todas sus variantes.
El rayo de Catatumbo, los Llanos, y un trekking por los Nevados son algunas de las excursiones que se pueden realizar desde esta amable, acogedora y abierta ciudad. Mi estancia en Mérida no se prolongaría mucho tiempo por la cercanía de la fecha de mi regreso a casa y la no seguridad, dadas las fuertes inundaciones, de poder llegar a tiempo a Caracas, pero si lo suficiente para recorrer la ciudad y prometer un regreso para el futuro, para cuando se reinagure el teleférico más largo del mundo (13 km), en la actualidad parado por obras de acondicionamiento.
La Posada Guamanchi, ubicada en la calle 24 nº 8-86, ofrece posibilidades de alojamiento con diferentes precios. El abanico es muy amplio, así que consultadlos a través de internet. El taxi desde la terminal de bus hasta la posada no debe de costarte más de 20 bsf, aunque te pedirán sobre los 25 bsf.
El viaje desde Mérida a la capital, Caracas, debido a las inundaciones todavía haría demorarme más de la cuenta (10-12 horas), tiempo que puede oscilar según las circunstancias porque éstas cambian diariamente, especialmente a tener en cuenta la entrada a Caracas los lunes (entrada caótica unas 2 horas). El coste del viaje con Expresos Mérida es de unos 123 bsf.
Alojarse en Caracas resulta muy caro, más que que en cualquier otro país de Latinoamérica, así que la mejor combinación de precios y ubicación, cerca del centro, las encontraréis en el Ateneo Popular de Caracas (30 bsf; tel. 02126901440), sito en la calle Vargas, entre las Ciencias y el Estadium, donde un tipo muy simpático, apodado chocolate, te atenderá perfectamente. También en el Ateneo os dirán lugares recomendados donde poder encontrar una casa de cambio y hacerse con bolívares fuertes a un muy buen cambio de esos euros que has llevado.
Precauciones hay que tener como en cualquier ciudad, pero quizás al ser capital de país hay que ser algo mas prudente, evitar en la medida de lo posible preguntar o buscar info a través de la policía porque, aunque no fue mi caso, puedes encontrarte con la sorpresa de que quieran sacarte unos dólares. Eso le ocurrió a un compañero viajero de Gipuzkoa con el que coincidí en el Ateneo.
Lugares para visitar en Caracas, pues no muchos la verdad, si exceptuamos Cerro Ávila, en los alrededores de la ciudad, con bellas vistas panorámicas y al que se puede subir en teleférico todos los días excepto los lunes (labores de mantenimiento, aseguran). Otros lugares interesantes para visitar serían el casco histórico, la Catedral, el Panteón Nacional, el Museo Bolivariano (ubicado junto a la casa natal del libertador Simón Bolívar y de acceso gratuito), el Palacio de Miraflores, y el animado Parque Central.
Consejos finales: Si se quiere pagar menos para ir desde el centro de Caracas hasta el aeropuerto, puesto que la opción de taxi es cara, existe la posibilidad de coger una furgoneta. Salen cada cierto tiempo desde el Parque Central, debajo de la Avenida Bolívar, y se trata de unos micros o furgonetas, de la Unión Conductores Aeropuerto de Maiquetía-Caracas, que te llevan al aeropuerto por un precio que ronda los 20-25 bsf (muy buena opción), Salen con una frecuencia de cada 20 minutos hacia el aeropuerto. El horario de estos buses es de 5:00 hasta las 21:00 porque si coges un taxis ya estaríamos hablando de más de 100 bsf.
Los 26 kilómetros que separan la capital del aeropuerto, y que en circunstancias normales puede demorar unos 45 minutos, pueden incrementarse a más de 2 horas. De hecho son frecuentes los atascos. En mi caso tuve tiempo hasta de poder ver una película entera en dvd en el micro, por lo que cabe señalar que hay que afinar la hora de salir de la ciudad para llegar al aeropuerto (una chica peruana que venia conmigo no llegó el dia anterior a tiempo y se quedó en tierra, con la consiguiente molestia de cambio de billetes, explicaciones y demás historias).
Viajar en metro por Caracas resulta muy económico (el billete cuesta 0,50 bsf), siendo la forma más rápida para moverse por la capital.
Reseñar, por último, que la tasa de salida del aeropuerto es de 228 bsf. (unos 53,02 $).
En todas las terminales de bus de Venezuela y Colombia siempre hay que pagar una pequeña tasa de salida que oscila entre los 2.000 cup colombianos y los 1,50-2 bsf venezolanos si quieres poder montarte en el autobús, a pesar de haber adquirido ya el billete.
Un dato que no pasa inadvertido para el viajero es lo barato que resulta llenar el depósito de gasolina del vehículo en Venezuela (unos 4 Bsf un depósito de 50 litros), siendo más barato su consumo que el agua.
Poco más que añadir a éste recorrido efectuado por Venezuela y Colombia, salvo que el carácter de los colombianos y su dulzura hacen que el viaje se haga más agradable como norma general, aunque tengo que decir que en Venezuela también me trataron muy bien.Vota |