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Del 27 de julio al 14 de agosto de 2008.
Jordania:Superficie: 89.000 km²
Población: 5.581.000 habitantes
Capital: Amman (1.200.000 habitantes)
Lenguas oficiales: Árabe e inglés
Régimen político: Monarquia parlamentaria (Rey Abdulah)
Religión: Islam
Siria:Nombre oficial: Al Jumhuriya al Arabiya as Suriya (República Árabe de Siria).
Límites: Al norte con Turquía, al este con Iraq, al sur con Jordania y al oeste con Líbano, Israel y el mar Mediterráneo.
Superficie: 185.180 km².
Idioma: Árabe.
Jordania:- La moneda oficial es el dinar jordano (JD), al que llaman jaydee
- 1 JD = 100 Piastras (llamadas qirsh) = 1.000 fils. Ejemplo: 2.450 Fils = 2 JD y 450
- Billetes de curso legal: de 50, 20, 10, 5 y 1 Dinar
- Moneda de curso legal: de 1 Dinar y de 500, 250, 100, 50, 25 y 10 Fils.
Siria:- La moneda oficial es la libra siria (SYP), también llamada lira.
- 1 SYP = 100 Piastras (llamadas qirsh) = 1.000 fils
- Billetes de curso legal: de 1.000, 500, 200, 100 y 50 libras
- Moneda de curso legal: de 25, 10, 5, 2 y 1 libras.
Jordania:No hay ningún problema en cambiar euros y no se cobra ninguna comisión por el cambio en efectivo en todo el país, salvo en el aeropuerto internacional Queen Allia (comisión del 2’5%). En la terminal de llegadas hay oficinas de cambio abiertas las 24 horas.
Cambio: 1 € = 1’08 JD y 1 JD = 0’92 € (ejemplo a 05/05/2008).
Siria:Aunque en algunos lugares se puede pagar directamente en dólares es recomendable cambiar a libras sirias, puesto que los precios se abaratan y no siempre será posible pagar con divisa extranjera. El cambio está regulado y por lo tanto da igual dónde cambiemos. En algunos sitios habrá quién nos ofrezca cambio en la calle, pero no vale la pena porque el cambio ofrecido es igual o peor al oficial.
Cambio: 1 € = 78’02 SYP y 100 SYP = 1’28 € (ejemplo a 05/05/2008).
Jordania:Antes de pasar la aduana hay que cambiar dinares jordanos, ya que el visado (10 JD) sólo se puede pagar en esa moneda (según últimas informaciones el visado no será necesario para los ciudadanos de la UE).
Siria:En la terminal de llegadas hay una oficina de cambio abierta 24 horas, dónde se aplica el mismo cambio que en cualquier banco de la ciudad y no se cobra comisión. Si se llega entre la 1 y las 4 horas de la madrugada no es posible tomar un bus (el último parece salir a las 23:00) y por tanto es necesario tomar un taxi. En la terminal de llegadas del aeropuerto hay un mostrador con el cartel Taxi Desk dónde debe pagarse indicando el destino a cambio de un recibo a entregar al taxista que nos lleve a la ciudad. Fácilmente nos pueden pedir de entrada 10 US$ por ir a la zona céntrica de Al-Marjeh. Debe regatearse !!!.
Jordania:Es necesario (válido para 15 días) y sólo se extiende en pasaporte con validez mínima de 6 meses. Si se entra al país por el aeropuerto internacional Queen Allia de Ammán el visado cuesta 10 JD y sólo permite una entrada y una salida del país. Aunque recientemente el gobierno jordano anunció la posibilidad de eliminar el coste económico del visado para favorecer el turismo.
• Embajada de Jordania en España. General Martínez Campos, 41, 5º. Tel 91 319 11 00/04
• Embajada de España en Jordania. 17, Zahran Street. Al Radhwan. Tel. 06 461 4166
• Consulado de Jordania en Barcelona. c/ Aragón 174-176, 21-3ª. Tel. 93 454 48 50 (9:30 a 13:30).
• Oficina de Turismo de Jordania en Barcelona. Av. Diagonal 339 Bis, Ent. 4ª. Tel. 93 207 26 49 y 93 207 32 32 (9:00 a 17:00).
Siria:Es necesario. Procedimiento de obtención: con suficiente antelación conseguir el impreso de petición de visado en la Embajada de Siria en Madrid. Después es necesario devolver a la Embajada (personalmente o por mensajero) debidamente rellenadas dos copias del formulario, más el pasaporte, 2 fotos tamaño carné y 35 € por un visado de una sola entrada (un visado de múltiples entradas cuesta 45 euros). En un plazo de unos tres días hábiles a partir de la entrega ya podremos recoger el pasaporte con el visado (necesita toda una página del pasaporte), teniendo una validez de 3 meses a partir de la fecha especificada.
• Embajada de Síria en España. Plaza Platería Martínez, 1 1º - 28014 Madrid. Tel. 91 420 16 02 y Fax 91 420 26 81).
• Embajada de España en Siria. Shafi St-Mezzeh East (detrás del hotel Al-Hayat). El cónsul se llama Tomás y la secretaria Teresa.
Jordania:Para moverse por el interior del país, el minibús privado y el taxi colectivo permiten circular rápidamente sobre casi la totalidad de Jordania a precios muy buenos. Existen dos tipos de taxi: los blancos, son compartidos (5 a 7 personas) y trabajan rutas establecidas y fijas (dentro la ciudad, entre ciudades e incluso hacia lugares fronterizos) con estación en Abdali, Wahadat y Raghadan, y los amarillos, más caros, que te llevan donde se solicite.
Compañías aéreas que vuelan a Jordania: Royal Jordanian | Iberia | Turkish Airlines | Lufthansa.
Siria:Muchos taxistas se niegan a poner el taxímetro. Si no se lleva moneda suelta menor de 25 SYP las carreras se pagan por múltiplos de 25, aunque el taxímetro marque menos, ya que no te devuelven el cambio.
Bebida. El té es la bebida nacional por excelencia. El tradicional se prepara con mucho azúcar, a veces acompañado de una hierba llamada salvia que le da un toque amargo y se sirve en vasos. Las bebidas alcohólicas están prohibidas por el Islam, sin embargo en algunas ciudades turísticas pueden encontrarse (a precio de oro).
Comida: El pan árabe, hecho sin levadura, es como una especie de torta y es sabroso, sobre todo recién hecho. No se encuentra pan al estilo occidental en ningún lado. Los platos que se deben probar son: Mansaf (Arroz cubierto de trozos de cordero guisados en su jugo todo regado con una salsa de yogurt caliente); kebab (trozos de cordero, casi siempre servidos en pinchos); Musakhan (torta de pan árabe cubierta de pollo con cebolla); Falafel (croquetas hechas de garbanzos y especias fritas y servidas con pan y ensalada); Hummus (puré de garbanzos y aceite de oliva). La repostería es un arte para los jordanos y como prueba de ello existen un montón de pastelerías por todo el país. Debe Probarse antes de volver.
Salida del país. Tasa de salida: 1.500 SYP.
Entradas: las visitas a los principales sitios cuestan 300 SYP. Con el carné internacional de estudiante ISIC sólo 15 SYP. Es el único que aceptan.
Sanidad: no hay ninguna vacuna obligatoria. Para saber los centros sanitarios de las diferentes comunidades autónomas y las vacunas o precauciones necesarias, consultar la web del Ministerio de Sanidad.
Clima: En verano las temperaturas son muy altas de día y fresco por la noche en las zonas desérticas y clima mediterráneo en la zona costera occidental. En invierno la temperatura diurna es agradable y muy fría por la noche.
Visados.org. c/ Trinquete, 14 - Barcelona. Tel. 902 11 38 29. Lunes a viernes: 9:00 a 14:00 y 16:00 a 19:00. Sábados: 9 a 13:00.
Jordania:Visado turismo: múltiples entradas 31’50 Euros/Pax. Es necesario el pasaporte original con vigencia mínima de 6 meses, el printer con la reserva de vuelos, 1 formulario debidamente cumplimentado, y 1 foto carnet original.
Siria:Visado turismo: 1 entrada 23 Euros/Pax + Tramitación 36’30 Euros/Pax. Es necesario el pasaporte original con vigencia mínima 6 meses y sin sello ni visado israelí, el printer con la reserva de vuelos, 2 formularios debidamente cumplimentados a "doble cara" (impresas ambas caras en una sola hoja y no pueden ser fotocopiados, deben ser originales con firma original, rellenado de puño y letra) y 2 fotos carnet original. Importante: los dos últimos días de cada mes la embajada siria no admite ningún trámite.
Algunas de las expresiones más típicas son (fonética):
Cortesía: Sabah-el-khair (Buenos días); Masa-el-khair (Buenas tardes); Marhaba (Hola); Ma'assalama (Adiós); Men fadddlak (Por favor); Sucrán (Gracias); Afuan (De nada).
Compras: R(g)elic aui (Muy caro); Yan jaráviat (Collons! o Caray!).
Comida: Farja (Pollo); Rooss(e) (Arroz); Jobs (Pan).
Bebida: Má (Agua); Má madaneia (Agua mineral); Kahua Ma Halim (Café con leche).
Otros: Hammam del nes wan (Hammam permitido a mujeres).
A las 14:30 salida desde El Prat, aeropuerto de Barcelona (IATA code BCN), en vuelo de línea regular de la compañía Royal Jordanian RJ-108 con destino al Queen Alia Internacional Airport de Amman (IATA code AMM), donde llegamos a las 19:55.
Traslado a la ciudad en el bus Airport Express (de 6:00 a 23:00. Resto de horario: 1 cada hora. Precio 1’50 JD más un plus por equipaje). Acceso desde fuera de la terminal 2 (llegadas) y llega a la estación de autobuses Abdali. Nosotros contratamos el transfer por e-mail con el hotel y al salir del aeropuerto ya nos estaban esperando, por 15 JD.
Alojamiento: Hotel Palace (King Faisal St - Amman). Un consejo, mejor buscar otro hotel!!!. Nada, nada, nada recomendable.
Información general: Amman es la capital del reino de Jordania y su centro comercial, industrial y administrativo con más de un millón de habitantes (1.275.857). De las diversas civilizaciones que la han poblado, la primera que quedó registrada lo hizo en el periodo neolítico, unos 6500 años antes de nuestra era. Los descubrimientos arqueológicos de Ain Gazal, al este de la ciudad, muestran también la evidencia del crecimiento de la producción artística, convirtiéndola en una de las más avanzadas de la época.
En el siglo XIII a. C. fue llamada Rabbath ‘Ammôn por los amonitas. La conquistaron los asirios, seguidos por los persas, y más tarde los griegos, que la llamaron Filadelfia. En el siglo I a. C. Filadelfia cayó bajo control romano y fue agrupada a la Decápolis (una liga de diez ciudades de cultura grecorromana en Oriente Medio) siendo impuesto el cristianismo, en 324, como religión imperial y convirtiéndose en sede episcopal.
Su nombre actual procede de la época del reino de Ghassán (reino árabe cristiano, aliado de Bizancio). Ammán floreció bajo los omeyas y los abbasíes. Luego sufrió terremotos y desastres varios.
En 1921 el rey Abdullah I de Jordania la hizo sede de su nuevo gobierno y más tarde capital del reino. Amán siguió siendo una ciudad pequeña hasta 1948. Desde entonces, la población ha ido creciendo de manera sostenida como resultado del influjo de refugiados palestinos. Las áreas residenciales se han ido expandiendo hacia las colinas circundantes.
Hoy es una ciudad moderna, que alberga a musulmanes y cristianos. Conviven edificios de estilo moderno en las nuevas urbanizaciones al oeste de la ciudad con el tradicional zoco en el centro.
Salida a las 7:00 desde el Queen Alia Internacional Airport, aeropuerto de Amman, en vuelo de línea regular de la compañía Royal Jordanian RJ-441 con destino al Damascus Internacional Airport (IATA code DAM), adonde llegamos a las 7:55.
Traslado a la ciudad en los autobuses Karnak (30 minutos, 20 SYP + suplemento de 10 SYP por maleta, cada media hora de 6:00 a 24:00 horas). Sale desde el vestíbulo de llegadas/salidas y llega a la terminal de autobuses Baramke (Karajat Baramke), situada a 1’5 km al sudoeste de al-Merjeh.
Alojamiento: Hotel Afamia (Omayad Square, Victoria Behind The Post Office, City Center). Sencillo, pero confortable y muy limpio, con habitaciones muy espaciosas y desayuno muy correcto. Muy bien situado para visitar la Ciudad Vieja (a 10-15 minutos andando).
Es muy recomendable iniciar la visita a Damasco por el Museo Nacional (150 SYP adultos / 15 SYP estudiantes; horario de 9:00 a 18:00 horas) para visitar y callejear después.
Información general: Damasco es la capital de Siria (población de unos 4.700.000 habitantes) y la más antigua del mundo. Según el Nuevo Testamento, San Pablo tuvo una visión de Jesús en el camino a Damasco, por lo cual la ciudad se considera sagrada tanto en el cristianismo, como para el islam. Entre sus atractivos turísticos sobresale la tumba de Saladino, el célebre defensor de la Tierra Santa durante la época de las cruzadas.
De manera general, Damasco está dividida en dos partes. La ciudad nueva, de edificios “modernos”, y la ciudad antigua, donde se agrupan los atractivos de esta capital.
Un consejo: la mejor manera de visitar Damasco es a pie, dado que se trata de una ciudad pequeña.
Ciudad Vieja o Antigua, declarada Patrimonio de la Humanidad por UNESCO en 1979. Ocupa una superficie de 135 hectáreas, y estaba rodeada por una muralla romana, de la que perduran los lados norte, este y parte del lado sur. Se conservan ocho puertas, en el sentido de las agujas del reloj que empezando por el norte, son:
• Bab al-Faraj (puerta de la liberación),
• Bab al-Faradis (puerta del paraíso),
• Bab al-Salam (puerta de la paz),
• Bab Tuma (puerta de santo Tomás),
• Bab Sharqi (puerta del este),
• Bab Kisan, en el sureste, por donde, según la tradición, San Pablo huyó de Damasco, descendido de las murallas en un cesto.
• Bab al-Saghir (puerta pequeña), en el lado sur,
• Bab al-Jabiya, en el suroeste, a la entrada del zoco Medhat Pasha.
Aunque la ciudad aún conserva vestigios romanos y bizantinos, la mayor parte de los 125 edificios y monumentos incluidos en la declaración de la UNESCO corresponden al arte islámico. Está sembrada de mezquitas (en todo Damasco hay cerca de 700) de diversas épocas.
Comida (dulces). La zona se llama (fonética) midán y la mejor tienda se llama (fonética) samir amis, cerca de la ciudad vieja.
Ruta a seguir. Empezaremos la visita a la Ciudad Vieja por Bab Al-Jabiye en lugar de hacerlo por donde la mayoría de turistas, es decir, por Al-Hamidiyya:
Medhat Pasha o Calle Recta. En su origen se extendía a lo largo de 1.500 metros. Hoy en día, corresponde a la calle Bab Sharqi y al zoco cubierto Medhat Pasha, uno de los más importantes de Damasco. Se trata de una exótica calle llena de pequeñas tiendas especializadas en tejidos, jalabiyya (trajes), keffiyeh (tipico pañuelo a cuadros árabe), café, aceite y especias.
Al llegar al final del zoco cubierto deberemos girar hacia la izquierda, hacia el zoco de las especias hasta Al Ghraoui Confiseur Chocolatier.
Al Ghraoui Confiseur Chocolatier. Proveedor de la reina Victoria. Posibilidad de comprar chocolate.
Palacio Azem y sus jardines. Se trata de un edificio que muestra la típica arquitectura damascena. (adultos 150 SYP, estudiantes 15 SYP; horario de 9:00 a 17:30 horas de abril a septiembre, y de 9:00 a 15:00 horas de octubre a marzo, cerrado 13:30 a 14:30 los viernes). Puede hacerse una pausa en sus jardines para descansar y comer un poco de chocolate antes de proseguir.
Regresar hasta la calle Recta y seguir andando en la misma dirección que al principio, pasando por diversas tiendas de cucharas de madera, productos de plástico, dulces, frutos secos, anticuarios, alfombras y lámparas. Observar a media calle el arco romano.
Arco romano. Nos indica el límite con el barrio cristiano.
Seguir andando en la misma dirección por la calle Bad Sharqi hasta llegar a Bad Ash Sharqi donde deberemos girar hacia la izquierda para acceder al barrio cristiano.
Barrio Cristiano. En este barrio seguimos con las tiendas y también con lugares históricos como el patio de la antigua Beit Nassan.
Seguir avanzando por Sharia Hanania y girar ligeramente a la derecha para seguir en la misma dirección por una calle residencial que nos conduce a Sharia Bad Touma.
Sharia Bad Touma. Se trata de una calle muy bulliciosa y transitada por la que deberemos seguir hasta Sharia Al-Qaimariyya.
Sharia Al-Qaimariyya. Es el cruce más ajetreado de toda la Ciudad Vieja, pudiendo se un buen sitio para comer antes de seguir con las visitas, dado que en la misma esquina se encuentra un puesto de shwarma y otro de dulces.
Después nos desplazaremos a través de Sharia Al-Qaimariyya hasta llegar a la Mezquita Omeya.
Mezquita de los Omeyas. Construida en el siglo VIII sobre el templo de Júpiter, es el tercer lugar más sagrado del Islam. Las mujeres deben ponerse chilaba para entrar. (50 SYP; horario desde el amanecer a oraciones del atardecer, cerrado de 13:30 a 14:00 horas los viernes).
Tras el punto de venta de entradas está el Mausoleo de Saladino (Salah ad-In), pesadilla de los cruzados y libertador de Jerusalén (horario de 10:00 a 17:00 horas).
Saladino. Defensor del Islam y particularmente de la ortodoxia religiosa representada por el sunismo, unificó política y religiosamente el Oriente Próximo, combatiendo a los cristianos y acabando con doctrinas alejadas del culto oficial representado por el Califato Abasí. Es particularmente conocido por haber vencido en la batalla de Hattin a los cruzados, devolviendo Jerusalén a los musulmanes. Las consecuencias no se hicieron esperar: el Papa Urbano III convocó una nueva cruzada, la tercera, a la que acudieron los principales reyes cristianos.
Dos expediciones marcharon contra Saladino. La primera de ellas, liderada por el emperador del Sacro Imperio, Federico I Barbarroja atravesó a pie los Balcanes y Anatolia, donde, murió ahogado al cruzar un río y su ejército se disgregó. La otra, liderada por Felipe Augusto de Francia, Ricardo Corazón de León de Inglaterra y el duque Leopoldo de Austria, marchó por mar. Tras desembarcar en Marzo de 1191, pusieron sitio a San Juan de Acre recobrando la ciudad. Por fortuna para Saladino, los cruzados pronto discutirían entre sí: el rey de Francia abandonó la cruzada después de que Ricardo se quedara con un palacio mejor y no lo tratara como igual, y el duque de Austria tras ver ofendido su estandarte por Ricardo.
Saladino emprendió entonces una intensa actividad diplomática para liberar a los cautivos que habían hecho los cristianos. Sin embargo, cuando tras arduas negociaciones se había llegado a un acuerdo consistente en intercambiar la Vera Cruz por 3000 prisioneros musulmanes, Saladino empezó a dar largas por lo que Ricardo los hizo ejecutar. Ricardo se distinguió a lo largo de ese año en combate, venciendo en Arsuf a Saladino y recobrando algunas posiciones en la costa (como Jaffa).
Por fin, cuando el rey de Inglaterra oyó noticias de la situación de su país, no tuvo más remedio que aceptar la paz y tres años de tregua, que, aunque no les devolvía Jerusalén, les aseguraba la costa entre Tiro y Jaffa. Saladino murió en 1193 en Damasco y fue enterrado en un mausoleo en el exterior de la Mezquita Omeya.
El patio, de 122 metros de largo, aparece cubierto por el mármol perteneciente a un monumento romano. Los lados presentan columnas acabadas en arcos romanos, que en algunas partes están cubiertos con mosaicos y el centro está dominado por la fuente de abluciones y en los extremos están la cúpula del Tesoro y la cúpula de los Relojes. Según la tradición local, el minarete más alto de la mezquita, llamado minarete de Jesús, marca el lugar donde el Mesías volverá a la tierra el día del juicio final.
La sala de oración (135 metros de largo por 37 de ancho), de suelo cubierto por una alfombra en tonos rojizos, contiene la tumba de Juan Bautista, enviada por Herodes a los romanos para dar fe de su ejecución.
Seguiremos avanzando en la misma dirección que antes de entrar a la mezquita para llegar al Zoco Al-Hamidiyya.
Zoco Al-Hamidiyya. Es la calle más importante de la ciudad vieja, cerrada al transito y cubierta por un techo metálico agujereado con impactos de bala causados por la aviación francesa en 1925. El zoco acaba en un arco romano parte de un templo dedicado a Júpiter del siglo III. Al fondo ya se ve la mezquita. Cerca del zoco Al-Hamidiyya se observa la Ciudadela.
Recomendamos el restaurante que está junto a la Mezquita de los Omeyas: se llama (fonética) Nafúra.
Desplazamiento: Bus de la compañía Karnak, que parte desde la terminal de Harasta (Damasco) y tarda +/- 4 horas (175 SYP).
Alojamiento: Hotel Ishtar (Main Street, Downtown, Near Palmyra Museum). Sencillo pero muy limpio, super bien situado. Las habitaciones son pequeñas. El personal es muy hospitalario y amable..
Información general: Situada en el desierto de Siria, su nombre significa ciudad de los árboles de dátil. La antigua Palmira fue la capital del reino nabateo bajo el reinado de la reina Zenobia, entre los años 266-272. Su importancia histórica se debe a la exce-lente situación estratégica entre el Mediterráneo y el Éufrates, por lo que fue centro de una activa ruta caravanera con Oriente.
Se recomienda probar el mansaf, típico plato a base de cordero, arroz y yogurt seco, decorado con cacahuetes y piñones.
Su principal atracción son las ruinas arqueológicas, declaradas Patrimonio de la Humanidad por UNESCO en 1980. No se paga entrada para visitar las ruinas excepto el templo de Bel, Qala’at ibn Maan y algunas tumbas. Laa Ruinas no tienen un horario fijo de apertura pero los monumentos de pago sí.
Consejo: es recomendable salir temprano para evitar el sofocante calor y dedicar un día entero a la visita del sitio arqueológico de Palmyra, llevando comida y mucha, mucha bebida durante la visita.
Templo o Santuario de Bel (150 SYP adultos / 15 SYP estudiantes; horario 8:00 a 13:00 horas y de 16:00 a 18:00 de abril a septiembre y de 14:00 a 16:00 de octubre a marzo). Edificado en el año 32 ddC, fue consagrado al culto de Bel, derivación del término babilónico Baal, que significa amo. Era el dios supremo de los habitantes de la ciudad, el dios de los dioses.
En el templo, que fue transformado en iglesia en el siglo IV, se hacían sacrificios de animales. Con el paso del tiempo fue iglesia bizantina, fortaleza árabe, mezquita mameluca y finalmente destruido y saqueado en el siglo XV. El santuario se conserva en estado óptimo distinguiéndose el inmenso patio lleno de columnas rotas y desgastadas, y el pasillo hasta el altar del sacrificio.
Este santuario es un caso único en la arquitectura clásica por diversos motivos. A primera vista parecería el habitual templo períptero, con un pórtico de columnas rodeando el perímetro exterior de la cella, pero al fijarse en los detalles, los elementos insólitos saltan por doquier. La puerta está en un muro lateral y tampoco centrada, sino abierta asimétricamente, lo que contraviene las normas clásicas de su tiempo. La decoración escultórica de algunas pilastras interiores recuerda de alguna manera al estilo ptolemaico de la arquitectura egipcia de esa época. Al entrar por un lateral, el sancta sanctorum debería aparecer a la derecha o a la izquierda; aparece en los dos lados pues hay dos adyton en lugar de uno, dedicados a sendos dioses, Yarhibol y Aglibol, divinidades solar y lunar, ambos hijos del gran dios Bel; se trata de una triada de origen mesopotámico. Y de hecho, el mismo templo se superpone al exacto emplazamiento de un lugar de culto babilónico anterior, lo que explicaría la rareza de su distribución, forzada por la necesidad de mantener los altares en los mismos puntos que ocupaban antes. Algo parecido ocurre con el vecino Templo de Nebo y, en la misma Damasco, con el emplazamiento de la Gran Mezquita Omeya dentro del templo romano de Júpiter, levantado este a su vez sobre un anterior santuario de Hadad.
Los adyton del interior de la cella son también piezas únicas. Son dos cámaras enfrentadas en los lados opuestos, elevadas a cierta altura, y enmarcadas por una extraña decoración, de elementos clásicos mezclados con fantasías orientales, y pilares adosados provistos de capiteles de hojas carnosas claramente derivados del Egipto de tiempo de los Ptolomeos. Pero lo más extraordinario son los techos de las cámaras, ambos monolíticos, cubriendo la totalidad de cada estancia. El del lado norte está tallado formando una falsa bóveda semiesférica, dividida en casetones con los retratos de los dioses olímpicos, y rodeada de una banda circular con relieves de los doce signos del Zodiaco.
El exterior de la cella ofrece otras curiosidades: el arquitrabe del lado. Este parece como volado sobre columnas torcidas, dando la sensación de que todo se va a derrumbar por la fuerza gravitatoria en cualquier momento. En el muro sur hay pilares adosados de estilo jónico, pero las columnas corintias que se mantienen en pie, del pórtico que rodea al cuerpo central, están desprovistas de capiteles, y ostentan en su lugar cilindros lisos, como muñones, desnudos de acantos, que sostienen el entablamento; ocurre que en su tiempo fueron capiteles hechos en bronce, y ello forjó su perdición, pues en épocas posteriores se saquearon, para otros usos, todas las partes metálicas que podían encontrarse en los monumentos antiguos, y esto incluía no sólo los capiteles, sino las cinchas de plomo que sujetaban los sillares entre sí, lo que explica los agujeros que pueden verse perforando todos los muros con el fin de extraer el metal.
La cornisa del edificio central está coronada con una fila de extraños remates escalonados a moda de almenas, parecidos al elemento arquitectónico de origen asirio y usado también por los persas aqueménidas. Rodear el exterior del templo es una buena forma de apreciar en toda su forma las titánicas dimensiones del santuario. Entre la parte trasera del templo, en el oasis se cultivan olivos, palmeras datileras y granados, en huertos cercanos de muros de adobe entre los que discurren y se ramifican los caminos de acceso. Hay más restos de ruinas clásicas por entre los cultivos, apilados y semiocultos bajo montones de tierra: fustes, sillares, capiteles de hojas de acanto y esquinas de basamento emergiendo entre los escombros.
Tras pasar bajo el arco monumental se accede a una avenida de columnas.
Arco del Triunfo. Es único en el mundo romano, pues comprende dos en uno, formando entre sí un ángulo de 30 grados. Las razones de tan curiosa disposición residen en que ambos arcos del triunfo, de tres vanos cada uno, sirven de conexión entre dos tramos de avenidas columnadas que forman un ángulo. Y las avenidas hacen un ángulo precisamente para salvar un tiempo anterior, esquivando mediante un codo del recinto del santuario de Nebo-Apolo, cuyo culto se remontaba una vez más a la época preclásica de Tadmor. El resultado arquitectónico es una estructura de planta angular muy curiosa. Las paredes internas y externas de la construcción están decoradas con un bajorrelieve vegetal, en una simbiosis entre las áureas proporciones helenísticas y los motivos decorativos de las telas de seda traídas en caravanas de la lejana China, de los que se pueden ver ejemplares en los pequeños fragmentos conservados en el museo. una gran dovela del arco central lleva años a punto de caerse.
Avenida de Columnas. Situada a pocos metros del Templo de Bel, era el eje central de la ciudad que llegó a tener cerca de 200.000 habitantes. Tiene una longitud de 1.200 metros y esta bordeada por más de 200 columnas de repisas sobre las que se colocaban estatuas de la gente influyente.
No es rectilínea, sino quebrada, y pueden distinguirse en su recorrido tres tramos diferenciados: el primero, del Templo de Bel al Arco del Triunfo forma un ángulo pronunciado con el segundo trecho que une, sosteniendo un pronunciado arquitrabe, el arco con el Tetrapylon, pasando por la trasera del teatro.
Más allá la calle da otro quiebro y enfila derecha al Templo Funerario, siendo este el segmento más largo. Las columnas se mantienen en pie desde la antigüedad, con muy pocas relevantadas. Todas ellas poseen una característica insólita en el mundo clásico: la consola o peana a media altura del fuste, un elemento arquitectónico que no se ve en otros parajes fuera de Siria. Es la marca de fábrica de Palmira. Estas peanas, prismáticas, con inscripciones en griego y arameo, sostenían en su tiempo estatuas de dignatarios palmirenses, nobles, personajes influyentes, ciudadanos de prosapia, mercaderes enriquecidos con el tráfico de caravanas...
El tramo central de la columnata es atravesado por un camino por el que circulan carros con asnos, que cruzan las ruinas en busca de un atajo entre las carreteras asfaltadas. Puede vérseles periódicamente, en una estampa que no es de este siglo, pasando bajo los arcos que rompen la uniformidad de los alineamientos columnares.
También rompe la linealidad de la columnata la fachada de las Termas de Diocleciano, denominadas erróneamente como " Baños de Zenobia" , construidas poco después de la destrucción de la ciudad rebelde en tiempos del último César romano poderoso, en medio de la decadencia del imperio (fines del S.III, principios del S.IV), que también erigió célebres termas en Roma, reconvertidas estas en iglesia por Miguel Ángel Buonarroti.
Las de Palmira invaden con su pórtico de magníficos fustes monolíticos en granito rojo la calzada de la calle columnada, sobresaliendo ligeramente de la línea recta de pilares. Se pueden apreciar varias estancias con suelos enlosados en mármol, en torno a la típica piscina central. Una puerta aún en pie tiene las jambas y el dintel tan degradados por el tiempo que semeja a una especie de dólmen. Un poco más adelante, la calle columnada se amplía lateralmente con una exedra de forma redonda y muy elegante ornamentación (frisos con labor de escamas, medallones con retratos...), que afirman que son los restos de un Ninfeo o fuente pública.
A ambos costados de la extensa columnata hay una serie de ruinas en mayor o menor grado de conservación: el templo de Nebo-Apolo, deidad babilónica, el templo funerario, el campamento de Diocleciano, que antes había sido el palacio de la reina Zenobia, el anfiteatro, el ágora y el senado, donde se realizaban operaciones comerciales y se discutía, algunas viviendas con mosaicos y patio central y el tetrapylon, erigido en un plaza ovalada y que señala el primer cambio de orientación (10 grados) de la Gran Columnata.
La avenida acaba con las Torres funerarias de Yemliko desde cuya azotea se tiene una visión completa de las ruinas.
Templo de Nebo-Apolo. Su doble advocación delata una vez más el sincretismo de cultos asiáticos y egeos que se da en toda Palmira, y cuyo emplazamiento inamovible obligo a que la avenida principal de la ciudad diera un pronunciado quiebro para esquivarlo. Nebo, según la ortografía bíblica, o Nabu, fue un dios mayor de la teogonía babilónica y asiria, por lo menos desde el siglo X adC. Era, como Thoth en Egipto, el dios de la escritura y la cultura, y se le simbolizaba con la tablilla de arcilla o el cálamo. Era hijo del gran dios Marduk, de Babilonia, como apolo era hijo de Zeus, y su nombre se halla asociado a muchos monarcas neobabilónicos, como Nabopolasar, Nabucodonosor o Nabónido. Los condicionantes urbanísticos asignan al templo un forma trapezoidal, pero la cella en sí es perfectamente rectangular, de tipo períptero, aunque no conserve en su lugar sino las bases de las columnas sobre un podio de gran calidad de sillar. Todos los tambores de las columnas están desperdigados por el alrededor. Los capiteles han sido recolocados sobre las bases; la mayoría son corintios, algunos están inacabados.
Teatro. Está muy reconstruido, habilitado para hacer representaciones de bailes folklóricos y otros espectáculos de temporada. El interior está cuidadosamente restaurado, la escena con columnas y nichos levantados en dos pisos, pero con los elementos originales, y la cavea con bellas gradas de mármol, cortadas a intervalos regulares por pasillos de tránsito, y separadas de la orquesta por una barrera de delgadas losas verticales, a modo de plaza de toros. antiguamente el teatro era mucho más alto y de mayor capacidad, pero sus proporciones actuales han quedado casi a una escala más humana y recogida, como si fuera un odeón.
Ágora. La extensa y céntrica plaza donde se celebraban las reuniones cívicas, está rodeada de un pórtico del que se preservan casi todas las columnas en distintos estados de deterioro: unas completas, otras hasta media altura. El rectángulo de fustes está enmarcado por muros muy altos provistos de suntuosas ventanas, todas ellas rematadas con elaborados frontones triangulares. Se entra al claustro por varias puertas monumentales, compuestas de jambas de una sola pieza que sostienen inmensos dinteles. Por una esquina se accede a una estancia adyacente, que llaman la Sala de Banquetes. Sus paredes están recorridas a cierta altura por una magnífica greca en relieve, del más perfecto acabado.
Patio de la Tarifa (situado al otro lado del muro del Ágora). Es una gran estela monolítica de 4,80 metros de largo por 1,75 de alto, que estaba en este lugar, pero que se llevaron los arqueólogos rusos de principios de siglo a San Petersburgo. Datada en el año 137 ddC, contiene una inscripción bilingüe (palmirense/griego) que especificaba las nuevas leyes e impuestos a aplicar al tráfico caravanero a su paso (poco menos que obligatorio) por el oasis. Fija en denarios las comisiones a cobrar por el fisco de Palmira con cada compra-venta de esclavos, púpura, sal, perfumes, estatuas y otras mercancías, así como el precio del agua.
Cloacas. Un par de agujeros en el suelo de la calle columnada, cerca de donde esta se ensancha por un lado formando una exedra curva, son en realidad pozos, o más exactamente respiraderos, de las antiguas cloacas de la ciudad. Se componen de una red de galerías subterráneas, estrechas pero firmemente construidas, con losas planas en el techo haciendo falsa bóveda y sendos zócalos en las paredes de buen sillar. Los túneles son largos, aunque medio taponados por desprendimientos y derrumbes.
Tetrapylon. Marca el punto clave donde confluyen en un ángulo casi recto las dos avenidas principales de Palmira. Se compone de cuatro pabellones, cada uno formado a su vez por cuatro enormes columnas de fuste monolítico en granito rosa elevadas sobre un alto podio, conteniendo en su interior un pedestal con una estatua. Es el centro de gravedad de Tadmor, y se divisa desde cualquier punto de las ruinas, como un punto de referencia. Está muy reconstruido: de hecho solo una columna de las dieciséis es auténtica. Las restantes están reproducidas en cemento, convenientemente coloreado.
Templo funerario. Reconstruido en parte, conserva en parte la fachada columnada con su pedimento, a la que se accede por unas imponentes escaleras. Dos pilastras están realzadas de arriba abajo por exquisitas zanjas corridas de zarcillos de vid entrelazados, en la línea de exhuberancia decorativa que hizo famosa a Palmira entre los arquitectos neoclásicos ingleses, como un delirante ejemplo de helenismo cuasi-barroco de pura raigambre oriental. Este templo, dedicado al culto de los muertos, tuvo también pilas de sarcófagos adosados en sus paredes interiores, y conserva aún, detalle insólito, una cripta con un espacio central delimitado por cuatro columnas de enigmático cometido.
Campamento de Diocleciano o Palacio de Zenobia. Era un acuartelamiento de soldados romanos, y está formado por un complejo de ruinas situado a media colina de la ladera que cierra la gran calle columnada por su extremo oeste, al que se accede por una amplia escalinata antigua, degradada casi al estado de rampa, pero todavía imponente.
Plaza Oval. Es lo que queda de una plaza ovalada que remataba una columna que, partiendo casi perpendicularmente de la avenida principal columnada principal de Palmira, pasaba al pie de la colina donde se asienta el Campamento de Diocleciano, y desembocaba en un pórtico monumental de la salida de la ciudad.
Templo de Baal-Shamin. A uno y otro lado de la cella se abren dos amplias plazas porticadas, cuyas columnas, al no estar enteras y haber sido pese a ello relevantadas y coronadas de sus correspondientes capiteles, adoptan un porte rechoncho, disonante con la armonía clásica de todo el entorno.
Baal-Shamin era un dios de origen fenicio, que disputaba la importancia y rango al mismísimo Bel. Como Bel, también formaba tríada, compartiendo su santuario con los locales Aglibol y Malakbel, y fue asimilado a Zeus por los griegos. Calificado de 'Señor de los Cielos', se le representaba como una gran águila cuyas alas extendidas cubrían el sol, la luna y las estrellas. Sus símbolos eran el rayo y la espiga. Su templo, reconstruido en el 139 d C sobre el emplazamiento de otro anterior, presenta la típica estructura romano-siria, con pórtico de cuatro columnas monolíticas en primera fila, dos detrás, y pilastras adosadas a los muros laterales. El interior contiene al fondo un barroco tinglado arquitectónico, a modo de escenario o proscenio teatral, que sería una pantalla de separación entre la cella y el adyton, con nichos en forma de concha exuberantemente esculpidos y enmarcados por estilizados pilares corintios; su planta adquiere forma semicircular en el centro, evocando un ábside. Al parecer, se trata de un elemento único en la arquitectura clásica sin nada que se le parezca en la civilización grecorromana.
Un árbol aporta un toque de vida al antaño sagrado y hoy fantasmal recinto: ha echado sus raíces en el sancta-sanctorum, sus ramas se enredan con el prolijo catafalco, y la copa sobresale por encima del tejado ausente. El templo debe su buen estado de conservación al hecho de haber sido reutilizado como iglesia en la época bizantina.
Torres Tumba. En una ladera de la colina Um el-Belquis, destaca un complejo funerario que sirvió de mausoleo a varias familias palmyrenses en su época clásica. Se trata de enterramientos colectivos en forma de torre sobre un plinto. El tamaño de sus sillares es descomunal y las torres, de planta rectangular, alcanzan gran altura, y ostentan una ventana de medio punto adornada de esculturas. Los interiores de algunas de estas torres-tumba comunican con túneles ramificados hundiéndose en las entrañas de la montaña. Unas ruinosas escaleras laterales permiten a veces ascender a la primera y segunda plantas, a menudo con los suelos de losas desplomados.
Lugar ideal para ver la puesta de sol. Al atardecer puede ascenderse por un camino pedregoso al castillo árabe de Qala'at Ibn-Maan, con vistas espectaculares de las ruinas y la ciudad nueva. En primer plano se ve la pista para carreras de caballos y camellos que se realizan durante el Palmyra Desert Festival, en el mes de mayo, al que se acercan cada año el Rey de Siria y el Emir de Qatar. Al castillo no merece la pena entrar (300 SYP adultos, 15 SYP estudiantes; horario de 9:00 hasta el atardecer).
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