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La mayor parte de los grandes hoteles, tanto locales como pertenecientes a grandes cadenas internacionales, están en la zona nueva de la ciudad (norte) y alejados del centro de la Lisboa antigua. Se concentran principalmente en la zona de la Pza de España, así como en las calles laterales de la Avda. da República, la arteria económica de Lisboa. Tras la Expo'98, y a lo largo de la última década, se empezaron a abrir varios hoteles en el área de la Pza de Marqués de Pombal y a lo largo de la Avda da Liberdade, con la ventaja de estar mucho mejor ubicados y ser más nuevos a costa de pagar un precio más alto por su excelente ubicación.
Mi selección de hoteles, desde la Pza Marqués de Pombal hasta la Pr. De Rossio (centro de la ciudad), ordenados de mayor a menor distancia de Pr de Rossio (hay que tener en cuenta que la Avda da liberdade tiene 1,6 Km de larga, si bien es atravesada por una línea de metro con paradas intermedias):
• Hotel HF Fénix Garden (en la misma plaza del Marqués de Pombal).
• Hotel Marqués de Pombal ****
• Hotel NH Liberdade ****
• Hotel Tivoli ***** y el Tivoli Jardín ****, justo detrás, en un lugar tranquilo, totalmente renovado en 2008: cómodo, bien equipado y con facilidad para aparcar.
• Hotel Sofitel *****
• Aparthotel VIP Eden ****, este aparthotel se habilitó sobre un viejo teatro.
• Avenida Palace *****, el hotel clásico por excelencia de la capital lusa. Se renovó completamente para la Expo'98, integrandolo con la estación de metro.
• Hotel Mondial ****, sin duda el hotel que mejor tarifa ofrece en el centro de Lisboa. Se ha ido renovando paulatinamente en los últimos diez años. Ofrece parking gratuito.
• Hotel Vincci Baixa ****, el más céntrico, en plena Rua do Comercio y próximo a Rua Augusta.
Para los viajeros con presupuesto bajo una opción es el Goodnight Backpacker's Hostel (Rua dos Correeiros, 113, 2ª planta), en pleno centro de Lisboa. Podéis buscar y encontrar otras buenas alternativas en un portal de reservas de hostales y albergues en Lisboa.
Otra buena opción a considerar para alojarse en Lisboa de forma más económica, especialmente en el caso de familias o grupos, es la reserva y alquiler de apartamentos para estancias cortas.
• Reservando en portales de internet como Booking.com Lisboa, así como eDreams, o Atrápalo, etc. Tiene la ventaja de no tener que ir a ninguna agencia de viajes tradicional y no tener que adquirir talonarios. Los precios apenas reflejan diferencias entre portales y en todos ellos se garantiza la mejor tarifa disponible. Se pueden encontrar verdaderos chollos en hoteles de 4 estrellas a 60 € la noche en habitación doble, con ofertas no reembolsable siempre y cuando se pague la reserva en el momento y se haga con bastante antelación.
• Usando los talones o talonarios de estancias. Opción poco a poco en desuso. Tuvieron su momento hasta la llegada de las agencias on line. Aun así el talonario Bancotel, Talonotel, Hotelplus, Weekend Plan, etc. se pueden seguir utilizando en buena parte de los hoteles lisboetas. Las reservas de talonarios (cualquiera que sea su marca) están garantizadas hasta las 18:00. Si vas a llegar más tarde debes garantizar tu reserva facilitando el número de tu tarjeta de crédito llamando al hotel directamente. Si no lo haces no están obligados a aceptar los talones y si, por lo que sea, no puedes llegar llama para anular. Es de buena educación.
Y lo mismo que hablamos de opciones baratas y asequibles, si se prefiere algo más exclusivo y, sobre todo, distinto, cito a continuación mi particular selección de hoteles de Lisboa con encanto:
Palacio belmonte (Tel. 00-351-21-881 66 00). Próximo al Castillo de San Jorge decorado con imágenes de películas de cine clásico ambientadas en Lisboa. Tiene habitaciones decoradas con azulejos. 8 Habitaciones. Precio Oficial: de 200-400 € la habitación por noche.
Solar do Castelo **** (Rua das Cuzinhas 2, Tel. 00-351-21-8870909), ocupa las antiguas cocinas del Castillo de San Jorge, en lo más alto de Lisboa. 14 habitaciones. Precio oficial: de 150 a 200 €.
Hotel Lapa Palace *****, dentro de un palacio del s. XIX. Excelentes vistas sobre el Tajo.
Pestana Carlton Palace Hotel ***** (Rua Jau, 54). Es el resultado de la recuperación del viejo Palacio de Valle Flor (s.XIX). En su interior destaca la Casa do Lago, un viejo pabellón del palacio que en verano sirve cenas al aire libre gracias a su jardín donde no falta una fantastica piscina, y la música en vivo por la noche. Se complementa con un Health Club: gimnasio, jaccuzzis, piscina climatizada, saunas, etc. Habitación doble: 180-230 €.
Lisboa Regency Chiado **** (Rua Nova do Almada, 114), en pleno corazón del Chiado, está decorado con estilos orientales y portugueses. Destaca por sus excelentes vistas sobre la Baixa y de fondo Alfama con el Castillo de San Jorge. Habitaciones equipadas hasta el más mínimo detalle. Dispone de una terraza panorámica en la última planta. Habitación doble: 120-180 €).
Altis Belem Hotel Spa *****, junto a la Torre y a escasos metros del Monasterio de los Jerónimos. Lo más nuevo de Lisboa: cinco estrellas en el Barrio de Belem.
Los que más he frecuentado están en la Rua das Portas de Santo Antao, una calle peatonal repleta de restaurante para todos los bolsillos. Esta calle parte de la Plaza de Rossio (de un lateral del Teatro Nacional). Dentro de esta calle destaco los siguientes:
En una plazuelita de esta calle, llamada jardim do regedor, se encuentra el restaurante O Regedor especializado en carnes y pescados a la parrilla (sobre todo brochetas, que en portugués se llaman espetada). En general podemos definirlo como normalito sin grandes pretensiones. Atención con el cubierto, pues lo cobran muy caro. Frente a este restaurante está la Casa do Alentejo que ofrece platos regionales y cervezas a muy buen precio. Siguiendo la Rua das Portas de San Antao hacia arriba encontramos la Cervejaria A Brilhante que es del mismo dueño y está algo más allá, frente al Teatro llamado Coliseo de Lisboa (dirección Rua das Portas de Santo Antao nº 105 (menú por menos de 15 € si no ha subido, que seguro que lo ha hecho). Me gusta más que el O Regedor. El Bife da Vazia salía por unos 12 € y era un autentico plato combinado, con un super filete de ternera, patatas, ensalada, etc.
Para marisco, dentro de esta calle y poco más lejos que A brilhante está la marisquería Solymar, un lugar muy amplio que no está mal, pero es algo caro ya que el marisco no es barato (dejad el marisco para Nazaré).
Para la gente joven, y un poco mas arriba en la misma calle, esta el Crew Hassan, un restaurante alternativo lejos de lo turístico y con un toque underground & indie, situado en una casa de pisos hecho pub con diferentes habitaculos y conciertos. Muy barato y buen ambiente estudiantil.
Para fast food en la zona encontrarás, en la misma plaza del Rossio, el McDonald's y una pizzeria Abracadabra en la rua Aurea. En la Rua das Portas de San Antao existe un Tele-Pizza a escasos metros de Rossio.
Pero si lo que se desea es degustar cocina italiana mejor opción será el restaurante Locanda, también en la Rua das Portas de Santo Antao, con pizzas y lasagnas correctas, en un local bien cuidado, atendido y a buen precio. Y para quien no quiera aventurarse con la cuzinha portuguesa: cogollos de Tudela, tortilla de patatas, raciones de ibéricos, pulpo... se pueden degustar en la llamada La Taberna Ibérica, en Praça da Alegria 66 C-D (Tel. 21-347 60 23), próxima a Restauradores.
Los vegetarianos/as tienen un autoservicio cerca de la estación de donde parten los trenes a Sintra. Se come bien por 6 € y más barato y bien por 3 €, en un macrobiótico de la Calçada do Duque, subiendo desde el autoservicio anterior. En la misma Calçada do Duque 43A (que es una prolongación de la Calçada do Carmo) está Paladar, lugar pequeño, moderno, íntimo y agradable. Cocina de diseño, buena y nada cara. El paté de garbanzos de entrada, buenísimo. 10-15 €.
Alfama no es precisamente un barrio de restaurantes, si bien merece la pena destacar el restaurante Flor dos arcos (Largo do Chafariz, 11-12) y probar la especialidad que lo ha consagrado: la cataplana de peixe (plato para dos personas: aprox. 30 €).
En Alfama aun se conservan viejas tascas y tabernas frecuentadas sólo por los foráneos y donde lo diferente no está en la calidad de la comida, ni en el lujo o limpieza del local sino en el contacto con la idiosincrasia del barrio. Aquí dicen que por la noche se escucha el verdadero fado, el del pueblo, lejos de los concurridos y consagrados locales del Bairro Alto. Cito uno sólo, que no conozco, pero quien me lo recomendó me escribió lo siguiente: «Fermentaçao está en Alfama en el largo de Sao Rafael. Lo encontré de casualidad buscando otro que recomendaba Mariza en una entrevista. La comida nada del otro mundo pero lo bueno fueron los fados: como hacía buena noche sacaron las mesas a la calle y estuvieron cantando casi un par de horas, primero unos abueletes, luego la hija del dueño, que debería tener unos 10 años, y por ultimo entre plato y plato la camarera que tenía una voz impresionante y emocionaba de verdad. La cena me salió por 25 € pero el recuerdo me va a durar toda la vida». Tú mismo.
Finalmente, O Chapitô (rua do Castelo, 7): recomendable para cenar pidiendo mesa junto a la ventana. Tambien sirven tapas y es un sitio interesante (según para qué público, quizás), pero atención, no admiten tarjetas como medio de pago.
Lo más recomendable y práctico es el self-service Vela latina, junto a un muelle de atraque, entre la Torre de Belém y el Monumento a los Descubridores. Lugar muy concurrido. La única pega es que es no es excesivamente grande y suele formarse colas en temporada alta. Más tranquilos y recomendables son el restaurante Já se, situado en la marina que hay frente al Monasterio de los Jerónimos y a escasos metros del Monumento a los Descubridores. Se come bien y buen servicio, pero es caro.
Más asequible y próximo a este, entre el monumento a los Descubridores y la torre de Belem, junto al modernísimo Altis Belem Hotel&Spa, se encuentra la terraza-restaurante A margen, de diseño muy vanguardista y que cuenta con una pequeña carta de picoteo a base de buenas ensaladas a un precio ajustado. Música agradable (jazz suave) y una cristalera al estuario en invierno y terraza exterior en verano.
La mejor zona para ir a cenar. Obligada será la visita a la Cervejaria A Trindade sita en la Rua Nova da Trindade. Sirven comidas y cenas hasta bastante tarde (lo cual no está nada mal ya que este restaurante es muy concurrido. Se puede decir que siempre hay colas y en fechas puntas de verano y semana santa se forman colas de hasta ¡¡45 minutos!! para encontrar mesa libre). Muy buena comida y mejores cervezas por menos de 20 €. La Cervejaria Trindade es del grupo de cerveceras Sagres. De hecho, la excelente cerveza Sagres Bohemia existe porque la pusieron de prueba en la Cervejaria Trindade y tuvo una notable aceptación.
Asimismo Barrio alto respira ambiente de Fado (el canto nostálgico lisboeta que nada tiene que ver con el flamenco), ya que está repleto de casas de Fado que no es otra cosa que un restaurante que al tiempo que ofrece una velada de folklore y de fado sirven sabrosas cenas. El espectáculo y dos copas ronda los 30 € y cena con espectáculo calcula un mínimo de 40 a 60 € en virtud del menú que se tome.
Algunos de los más típicos restaurantes de Fado en Barrio Alto son:
• O Forcado en la Rua da Rosa, 219 (21) 346 85 79)
• Adega Mesquita, en la Rua do Diario de Noticias, 107 ((21) 346 20 77)
• Adega Machado, en la Rua do Norte, 91 ((21) 346 00 95)
• A tasca do chico, en la Rua do Diario de Noticias 39, en un local pequeño pero entrañable y muy concurrido, especialmente los lunes y miércoles en el que cantan varios artistas a partir de las 22:00. Con la ventaja de que no tiene consumición obligatoria.
• Muy concurrido es también el llamado O Luso, pero está demasiado orientado al turismo y su espectáculo es corto y bastante pobre. Paradójicamente fue la primera casa de fado, ya que abrió sus puertas allá por el año 1931. Lo desaconsejo, aunque es algo más barato que los anteriores.
Si tu visita al Barrio Alto se hace por la mañana y te acercas al mirador de Santa Catarina, tienes muy cerca un restaurante para degustar la autentica cuzinha portuguesa, fuera de cualquier restaurante para turistas, con buen servicio, hablan español y además a un buen precio. Se trata de A Camponesa de Santa Catarina (Rua Marechal Saldanha, 23-25).
Los amantes de la sopa tienen un referente en Sim ou Sopas (Rua da Misericordia, 78) en el que puede comer unas sopas buenísimas a un precio muy razonable: sopa+bebida+pan unos 3 € y sopa+plato del dia+bebida+pan por unos 6 €. Abren a las 10 de la mañana y cierran a las 6 de la tarde.
El restaurante A primavera, en la Travessa da Espera, es más bien "para paisanos". Pocas mesas (no mas de 12) pero es ante todo tradicional. A destacar el linguado grelhado y como postre la tortilla al ron (incluso tienen un recorte de prensa sobre ello).
Si se quiere algo alternativo a la cuzinha portuguesa y a base de cuscús, puedes ir al Ali-A-Papa, en el Barrio Alto, Rua da Atalaya, 95. Es diferente, pequeño y acogedor, con precios sobre 12-15 €.
Y si no desea degustar la cocina portuguesa, la moda de abrir tabernas vascas también ha llegado a Lisboa: una selección de pintxos vascos se pueden degustar en la Taberna Txakoli, en la rua de San Pedro de Alcantara nº 63, frente a los jardines del mismo nombre.
Aquí hay dos excelentes opciones. Una de ellas es la última planta del Centro comercial Vasco da Gama, dedicada totalmente a restauración y fast food para todos los gustos y a un precio más que asequible. En verano se puede comer en sus terrazas asomadas al Tajo. La otra opción son las terrazas en los bajos de lo que fueron algunos pabellones de la Expo, próximos a la Torre Vasco de Gama.
Para los gourmets pudientes simplemente menciono el nombre de los mejores restaurante de Lisboa: Tagide (sin duda el mejor, situado en Largo da academia Nacional de Belas Artes, 18 - Bairro Alto), Tavares (Rua da Misericordia, 37 - Bairro Alto) , O Nobre (rua das Merces 71 A - Barrio de Ajuda), y Eleven (el primer restaurante con Estrella Michelín en la ciudad, situado en la Rua Marquês de Fronteira del Parque Eduardo VII, dentro del Jardim Amália Rodrigues).
• Restaurante Pap'açorda (Rua da Atalaia, 57-59 Bairro Alto): cocina portuguesa en un ambiente de diseño. Pedir el pap'açorda, el plato que da nombre a la casa.
• Restaurante XL: comida tradicional portuguesa y el preferido por el futbolista Figo (Calçada Estrela 57-A 00-351-21 3956118)
• Timpanas, al final de rua das Janelas Verdes, a la izquierda, y no muy lejos del Museo de Arte Antiga. Ideal para ir a cenar tras finalizar la visita al museo si se busca algo próximo.
• Restaurante del Museo del Azulejo, que si bien no es barato ni la cocina alcance las cotas de los anteriormente nombrados, el lugar es bastante agradable y tranquilo. Unos 10 € el menú.
Para más información existe una guía muy completa titulada Comer en Lisboa editada por Anaya Touring.
Las antiguas colonias portuguesas, principalmente Brasil y en menor medida Mozambique y Cabo Verde, hicieron de las manufacturas del café portugués uno de los negocios más prósperos de principios del s. XX en Lisboa. Este reluciente negocio se refleja también en la apertura al público de los primeros cafés de la capital a partir del año 1905. De todos ellos hoy nos quedan los siguientes:
• A Brasileira: Rua Garrett, 120.
• Nicola: Pr. de Rossio.
• Café Martinho da Arcada: Praça do Comercio (nº 3 bajo las arcadas).
• Pastelaria Suiça: Pr. D. Pedro IV (Rossio), 96 a 104.
Y siguiendo la tradición hoy lo más moderno lo representa...
• La Caffé: Av. da Liberdade 129, junto al hotel Sofitel. Es más bien un restaurante de diseño con internet gratis, revistas de moda, etc.
Y es que ir a Lisboa y degustar los distintos y divertidísimos cafés portugueses: uma bica, uma bica cheia, un galao, o un garoto deben formar parte de tus experiencias en esta ciudad. Y si el café no te gusta no dejes de tomarte un cha limao, que es una cáscara de limón hervida....¡riquísima!
Al margen del arte y de la cultura, Lisboa brinda una animada vida nocturna. Además del variopinto Barrio Alto, las discotecas y bares de moda están a lo largo del Tajo. Empezando por la Avenida 24 de Julho, que es la que discurre en paralelo al Río Tejo, desde el Puente del 25 de Abril hasta Cais do Sodre, próximo ya a la Plaza del Comercio. Desde esta plaza la avenida cambia de nombre y pasa a ser la Avda del Infante Don Enrique que se extiende hasta las mismísimas puertas del Parque de las Naciones.
Esta parte de Lisboa, otrora zona portuaria de la ciudad, está viviendo una rápida transformación y reconversión urbanística y lo que en su día fueron los viejos almacenes y muelles del Puerto, hoy encontramos un universo de sensaciones para los amantes de la noche.
Podéis empezar la noche bajo el Puente del 25 de Abril en las Docas de Santo Amaro un puerto deportivo cuyos viejos almacenes muelles forman ahora un conjunto de discobares con música para todos los gustos. Es un intento de emular los locales del Puerto Olímpico de Barcelona pero en pequeño. El mejor día para visitarlas obviamente será los fines de semana y con respecto a las mejores horas pues a partir de la medianoche. Hasta esa hora sirven cenas y copas y la entrada es libre. Luego se convierten en animados discobares pero con una pega. ¡la mayoría cobra unos 10 € por entrar (las chicas lo tenéis más fácil pues en muchos de ellos hay lady's night y entráis gratis). Tampoco las consumiciones son excesivamente baratas: las copas y cócteles rondan los 5-6 € con la particularidad de no tener la calidad ni variedad de las españolas y utilizar mala materia prima (garrafón para que nos entendamos). Los refrescos vienen a salir alrededor de los 2 €.
Podéis proseguir a medida que la noche avanza por la Av. 24 de Julho hacia la Pr. de Comercio: las Docas de Alcantara, Cais Rocha, Rocha Conde D'Obidos (donde se encuentra la discoteca Speakeasy), Santos (cerca de la discoteca Kapital la más pija de Lisboa), y si aun el cuerpo aguanta encontraréis más espacios lúdicos por el Jardim do Tabaco y zona de Santa Apolonia (ya en la Avda del Infante D. Enrique) donde destaca la Bica do Sapato - lo más chic de la movida Lisboeta: en Lux no darás un paso si no vistes a la última. A pesar de que este viejo almacen esté decorado al estilo de los años 60 escucharás el mejor house a partir de las 3:00.
La Bica do Sapato no es solo una discoteca para la noche: durante el día es un pequeño centro comercial de lo más fashion donde puedes ir a una peluquería o de compras en la zapatería Sneakers delight mientras escuchas la música de un Dj en directo, comprar un detalle de diseño en Nord la tienda más cool. Se puede comer en su restaurante propiedad de John Malkovich donde se ofrecen tres ofertas culinarias distintas: fast-food de luxe, cafetería o un restaurante de cocina luso-japonesa con barra de sushi a unos 30-40 € por cabeza.
Si lo que te apetece es algo más tranquilo puedes empezar la noche por la que según dicen es la manera más fashion de hacerlo en Lisboa: tomando la primera copa en el lobby panorámico del Hotel Ritz (rua Rodrigo Fonseca 38, muy próximo al Parque de Eduardo VII). Si no es de vuestro gusto un ambiente tan recargado, o es el atardecer puedes ir al Bar das Imagens en Alfama (rua Costa do Castelo 1): buena música con Dj en directo, con hermosas vistas sobre la Lisboa antigua y buena selección de cócteles.
El Barrio Alto ofrece una oferta lúdica en general más tranquila aunque hay bulliciosas locales en ruas como la Rua Atalaya. En Barrio Alto destacan como ya se ha mencionado en el apdo anterior los restaurantes de Fado, y es también en este barrio donde se encuentran la mayor oferta de teatros. También encontramos locales como A Outra face da lua (en rua do Norte 86, su nombre lo dice todo: la otra cara de la luna puede ser la otra cara de la noche o ¡del día incluso!!) decorada en color naranja fuerte durante el día es una tienda muy fashion con pequeña cafetería y por la noche un referente a base de zumos energéticos o de tés relajantes. Otro local a destacar es el Post Café (Tv Fieis de Deus, 74-76) ) un pequeño café donde se pueden mandar curiosas postales que ellos mismos se ocupan de enviar.
A partir de la una, la cita inexorable está en la discoteca B.Leza, en rua do Conde Barão 50, donde martes y viernes toca el músico Dany Silva. Alcides Nascimento, una de las recientes revelaciones de la música de Cabo Verde, dirige esta discoteca africana, instalada en un palacio renacentista, con mornas, coladêras y funanás del conjunto fijo, que también toca reggae. Periódicamente grandes intérpretes de lengua criolla, como Tito París, Paulino Vieira, y el propio Alcides, abrillantan el ambiente. Cierra los lunes. Abre a las 23:30 y cierra a partir de las 5:00. No te pierdas el pasillo un tanto surrealista que conduce hacia una vitrina con más de 500 trofeos deportivos y un gimnasio. Y es que el palacio renacentista también es la sede de un club de boxeo para inmigrantes. Merece la pena merodear por los rincones más oscuros.
Finalmente cabe mencionar la zona del Parque das Naçoes (el antiguo recinto de la Expo 98). Es una zona alejada del centro de Lisboa pero que cobra cierta notoriedad cuando hay algún evento cultural o musical en el parque. Consultar antes la agenda de eventos siempre antes de ir, ya que lo mismo está muy animado como puede no haber absolutamente nada.
• En Portugal se come barato ... FALSO
Esta afirmación forma parte del pasado reciente de Portugal por lo que se estudia en los libros de historia contemporánea (servía hace 15 años). Ahora no comes bien por menos de 10 € en ninguna parte. En general para comer decentemente hay que gastarse entre 12-15 € por persona y sabiendo elegir bien los platos. Sólo en la Portugal muy profunda y alejada de las corrientes turísticas puede aun encontrarse alguna excepción a esta afirmación.
• En Portugal se come mal ... FALSO
Lo que pasa es que la manera de cocinar difiere algo a la española. Cuando vamos allí nos creemos que estamos en España y luego vienen las sorpresas. He aquí algunos cosas a saber: si pedimos una ensalada verde os van a poner un platito con sólo lechuga, y una ensalada mixta es sólo lechuga y tomate.
• El Bacalao es el plato típico por excelencia ... VERDADERO
Se dice que tienen 365 maneras de preparar el bacalao y es obvio que alguna no nos guste. Si se pide el bacalao (bacalhau) debemos enterarnos muy bien como va cocinado. Una manera muy corriente de cocinarlo que está en muchas cartas es el Bacalhau à bras, pero ojo, porque no es bacalao a la brasa como pudiéramos pensar sino un bacalao desmigado y por supuesto que nada de brasa.
• Te cobran lo que no has pedido ... VERDADERO (con matizaciones)
Para entender esto, hay que saber que en Portugal el servicio es, salvo honrosas excepciones, lento (por no decir muy lento). Cuando se sienta uno en un restaurante hay que prepararse para esperar una media de 30 minutos hasta empezar a degustar el primer plato (que si has pedido un menú, emmenta en portugués, seguro que es una sopa).
Los restaurantes portugueses, no sé si conscientes o no de este handicap, tan pronto se sienta uno en la mesa tienen todos la costumbre de sacar lo que se denomina Cubierto (Cuberto), que se compone de pan con un platito de mantequilla, pequeña ración de queso o de paté. A mayor categoría mayor cantidad y calidad de entrantes. el españolito de a pie que ve eso, cree que está en España y que el portugués es muy hospitalario y le pone esos entrantes como obsequio/gentileza de la casa. Como la comida tarda en llegar se lo come todo y cuando llega la factura... sorpresa!!: el obsequio de la casa le sale por un mínimo de 4 €. No vale quejarse de que si no los has pedido, porque obviamente te los has comido... Lo mejor, para evitar malos entendidos, es que tan pronto venga el camarero con los entrantes: 1º) preguntar si esta incluido en la emmenta y como seguramente no lo estará el 2º) sería o bien preguntar lo que cuesta cada entrante o bien mandarlo retirar tan pronto lo ponen en la mesa. No obstante, a pesar de todas estas precauciones, se recomienda mirar detalladamente la factura ya que aun mandándolo retirar intentan cobrártelo.
Otra picaresca que usan con los entrantes es la siguiente: incluyen en el precio del menú sólo la mantequilla o el queso, o ambos, y te sacan en el mismo plato el paté, un poco de embutido, etc. Lógicamente te cobran aparte el paté y el embutido y la sorpresa en el precio es mayúscula.
Así que ya lo sabes en un restaurante: paciencia (incluso en los fast-food) y ojo con los entrantes.
• Portugal es sin duda el país de la sopa. Toman sopa a todas horas: por la mañana hacen sopas de leche y para comer y cenar empiezan habitualmente por un plato de sopa (aunque haga 40º C a la sombra). Por eso no es de extrañar que en los menús de los restaurantes u hoteles siempre se comience por sopa. Es tal la devoción de este país por la sopa que incluso ya tiene su propia franquicia de Fast food especializada en sopas, aunque más apropiado sería llamarla Fast Soup. Estos locales se llaman Sopas & Sopas o Sim y es muy común encontrarlos en los centros comerciales.
• Las ensaladas existen, pero se sirven en plato pequeño ya que no son muy dados a ellas. Lo más que se le ocurre es añadir cebolla, zanahoria y tomate a la lechuga. Si le añaden más cosas los precios de las ensaladas se disparan a los 5-7 €.
• La mayor parte de los restaurantes tienen un menú del día allí llamado emmenta turistica que puede incluir o no las bebidas. Su precio medio oscila entre 12-15 €.
• También ofrecen pratos do día, es decir platos del día por entre 7-12 €. Esta es una opción muy recomendable, ya que las raciones suelen ser muy amplias y siempre llevan mucha guarnición, por lo que se come prácticamente una especie de plato combinado. Si sois varios pedid dos o tres platos distintos del día y los compartís. En mi opinión es la manera más barata de comer decentemente.
• En Portugal se come entre la 12:00 y las 14:30, por lo que muchos restaurante cierran las cocinas a esta hora. No conviene ir a comer muy tarde. La excepción a la norma pueden ser los restaurantes de lugares vacacionales y chiringuitos playeros durante el verano.
• El precio de los refrescos en Portugal ronda los 0,20-0,30 € más barato que en España. Tienen costumbre de no sacar las bebidas muy frías. Hay que pedir a menudo hielo (gelo).
• El café cuesta entre 0,00 € y 1 €. Una bica es un café solo. Un cortado o pingao (que no pringao) es un café cortado. Un galao es algo así como un café con una nube de leche. Un café con leche es un café com leite.
• Los licores y copas son quizás algo más caras que en España (un mínimo de 6 € por copa en pubs y discotecas), salvo los licores nacionales como el Oporto, algo más asequibles.
• No existen apenas las tapas. Lo más que se encuentra son unos pequeños bocadillos de chorizo y unas supercroquetas de bacalao, también los salgados que son también como croquetas. Las tapas las sustituyen con los entrantes de las comidas. Entre horas suelen comer pasteles y más pasteles (por cierto, en la Avda da Liberdade y muy cerca de la Plaza del Marqués de Pombal, existe una super pastelería que siempre está llena. Los golosos tienen una cita obligada en la Pastelería de Belém (Rua de Belém 89-92, entre el Museo de Carruajes y el Monasterio de los Jerónimos). Los pasteis de Belém (Pasteles de Belém) son famosos en todo Portugal.
• Vinos portugueses hay de todas clases, como en España. Los más logrados son los verdes y blancos con pelín de aguja, que tomados muy fríos entran como el agua (aunque suben enseguida a la cabeza). Existe producción de rosados, aunque es el vino que menos prueban los portugueses. En cuanto a los Oportos son vinos de aperitivo (los blancos dulces) o de sobremesa (tintos de 5, 10 , 15... años que son alcohol puro). En vinos tintos destaca los de la zona de Dão. Licores interesantes son la crema de café, el de almendra amarga, y la Ginjinha (licor de guinda). Conocido es también el moscatel de Setúbal. Podrás encontrar más y mejor información sobre vinos portugueses en la revista Viajar (nº de abril de 2001) y más fácilmente en ViniPortugal.
• Cervezas: Las cervezas portuguesas por excelencia son Sagres (recomiendo degustar las llamadas Sagres Bohemia y la Sagres Preta) y Super Bock, en la que recomiendo probar la nueva Super Bock Abadía.
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