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México. Este país norteamericano limita al norte con los Estados Unidos de América y al sureste con Belice y Guatemala, mientras que sus costas están bañadas por el mar Caribe al este y el océano Pacífico al oeste. Es un país con una extensión muy grande, casi cuatro veces la superficie de España, siendo el 14º país más extenso del mundo. México reconoce al español, lengua materna de muchos de sus habitantes, y a 67 lenguas indígenas como lenguas nacionales, aunque no hay una lengua oficial establecida.
Teniendo en cuenta además la enorme riqueza histórica, cultural y natural del país es fácil entender porque México es el principal destino turístico de América Latina y uno de los 10 países más visitados del mundo. No en vano cuenta, por ejemplo, con más de 30 sitios que son considerados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Por ello podemos afirmar que, a menos que dispongamos de varios meses por delante para recorrer tan vasto país, podemos destinar varios viajes a México sin temor a repetir paisajes, cultura o clima gracias a su gran diversidad.
En este corto pero intenso viaje (casi 12 días completos) descrito aquí, con inicio y final en Ciudad de México, recorrimos puntos de interés de los estados mexicanos de Distrito Federal, Hidalgo, México, Puebla, Tlaxcala, Oaxaca, Guerrero y Morelos.
Del 21 de Diciembre de 2001 al 2 de Enero de 2002.
Dia 1: Barcelona - Frankfurt - Ciudad de México
Dia 2: Ciudad de México
Dia 3: Ciudad de México - Tula de Allende
Dia 4: Tula - Ciudad de México - San Juan Teotihuacán
Dia 5: San Juan Teotihuacán - Ciudad de México - Puebla
Dia 6: Puebla
Dia 7: Puebla - Tlaxcala - Cacaxtla - Puebla - Cholula - Puebla
Dia 8: Puebla - Oaxaca
Dia 9: Oaxaca - Monte Albán - Oaxaca
Dia 10: Oaxaca - Ciudad de México - Taxco de Alarcón
Dia 11: Taxco de Alarcón
Dia 12: Taxco de Alarcón - Cuernavaca - Ciudad de México
Dia 13: Ciudad de México - Frankfurt - Barcelona
Cambio medio: 1 US$ (dólar USA) = 1.14 Eur / 189.73 pts
1 $ (peso mexicano) = 0.13 Eur / 21.08 pts (1 US$ = 9 $)
AVISO: En México $ se refiere siempre al peso mexicano y US$ al dólar americano. No confundirlos.
+ 814'37 Eur (vuelo ida/vuelta + tasas aeropuertos)
+ 392'34 Eur (hoteles, comida, transportes, regalos, ...)
= 1206'71 Eur (total por persona)
Para los ciudadanos de nacionalidad española es suficiente con el pasaporte.
No hay obligación de ninguna vacuna.
A pesar de la mala fama que arrastra México, y especialmente Ciudad de México, nosotros no tuvimos ningún problema de seguridad durante nuestra ruta. En cualquier caso deben tomarse las medidas de seguridad habituales durante el viaje.
Para movernos por territorio mexicano recurrimos, en este caso, casi exclusivamente a los autobuses. En México los autobuses son quizás la forma más económica y eficiente para trayectos de corta y media distancia, que son los que realizamos en este viaje. De hecho los trayectos más largos que hicimos fueron Oaxaca-México DF (442 km) y Puebla-Oaxaca (312 km).
Como norma general, en el caso de autobuses de medio o largo recorrido siempre conviene reservar con uno o dos días de antelación, especialmente en fechas de vacaciones para los mexicanos, como Navidad o Semana Santa. Aunque suele haber mucha frecuencia en algunas rutas también hay muchos mexicanos que se mueven en este medio de transporte, llenando rápidamente los autobuses disponibles.
Por otro lado, antes de subir a un autobús de medio y largo recorrido, personal uniformado de la terminal suele realizar un control de los viajeros y el equipaje de mano a la búsqueda de armas. Por lo general, los autobuses que realizan estos tipos de recorrido son caros, pero bastante cómodos.
Finalmente, en las terminales de autobuses mexicanas (al menos las más grandes) suele haber un servicio de consigna para dejar el equipaje. En las fechas de este viaje el coste era de 3 $/hora. Ir al WC (sanitarios) en la terminal costaba 2 $.
En Ciudad de México, como en el resto del país, los domingos y festivos, por lo general, todos los museos y sitios no privados dónde debe pagarse una entrada para entrar son gratuitos. Por lo tanto se pueden planificar las visitas a estos sitios teniendo en cuenta este hecho, aunque la contrapartida es que encontraremos bastantes más visitantes que cualquier otro día.
Durante las fechas de nuestro viaje disfrutamos de un clima básicamente soleado, con una temperatura fresca y agradable. En cualquier caso debe llevarse alguna pieza de abrigo para momentos puntuales. En Oaxaca el clima es más cálido, pero sin llegar al calor excesivo.
- 7 horas respecto del horario de invierno de la España peninsular.
Mexico, Lonely Planet (ed. Octubre 2000, en inglés).
Vuelo Barcelona-Frankfurt (2 horas y 5 minutos) y Frankfurt-Ciudad de México (9.600 km, 11 horas y 30 minutos) de Lufthansa. En la terminal de llegadas del mismo aeropuerto Ciudad de México hay varias oficinas de cambio. Tienen rotulado el cambio vigente, por lo tanto es necesario mirar dónde se ofrece el mejor cambio y sin comisión.
Para llegar al centro de Ciudad de México se puede hacer mediante taxi o metro. Si se escoge la opción del taxi es altamente recomendable comprar antes el trayecto en la oficina de Transportación Terrestre que hay en la terminal de llegadas, indicando a qué zona se quiere ir (por ejemplo indicar la zona del Zócalo). El precio del trayecto es en función de la zona destino y como ejemplo ir a la zona del Zócalo (Zona 2) cuesta 80 $. Con el ticket que nos dan en esta oficina es necesario salir fuera, hacer cola y coger un taxi de color amarillo y blanco con un avión dibujado en el lateral, sin hacer caso a otros supuestos taxistas que se ofrecen a llevarnos. Al subir al taxi recomendamos memorizar su número de licencia o matrícula para posibles reclamaciones posteriores. Dado el alto índice de robos en taxis de esta ciudad cualquier precaución es poca. Negarse a cualquier pago adicional o propina si el taxista lo reclama mediante cualquier excusa.
Si se llega a una hora "normal" una opción mucho más barata es coger el metro. Hasta ahora parece que había restricciones en cuanto a que no se permitía acceder al metro con equipaje voluminoso, pero ahora ya no hay ningún problema. En cualquier caso es necesario tener en cuenta que en días laborables y hora punta puede estar tan sobresaturado que haga poco menos que imposible viajar con mochilas o maletas grandes (es el tercer metro más utilizado del mundo). Recomendamos vigilar muy bien el equipaje, especialmente si hay mucha aglomeración de gente. El precio del billete sencillo es de 2 $ y para coger el metro desde la terminal de llegadas es necesario ir al final de la terminal de vuelos nacionales, salir fuera, y andar en la misma dirección unos 200 m. hasta llegar a la parada 'Terminal Aérea' marcada con una M estilizada. Para llegar a las zonas de hoteles del centro será necesario hacer varios transbordos entre líneas bajando finalmente en 'Allende', 'Zócalo' o 'Hidalgo' por ejemplo.
El hotel Buenos Aires (C/ Motolinía 21 - Tel. 5518 2137), muy céntrico, a 300 m. del Zócalo, ofrece una habitación sencilla con dos camas o una cama matrimonial, con baño privado, agua caliente, e incluso televisión por 125 $. Tiene una buena relación calidad-precio, pero tened en cuenta que en el edificio contiguo hay una discoteca que las noches del fin de semana cierra a las 4:30 h. y la música llega hasta el hotel (!) y molesta si tenéis el sueño ligero. Dado que la ciudad está a 2.240 m. de altura las noches (al menos en esta época del año) son bastante frescas y ésto hace que se agradezca disponer de agua caliente en la ducha.
En el restaurante Potzolcalli, en la Av. 5 de Mayo, se puede desayunar un café con leche, un zumo de naranja y una selección de bollería ('pan dulce') por unos 36 $, aún cuando el precio final irá en función de los bollos consumidos (a razón de 5 $ la pieza). Esta modalidad de desayuno se encuentra prácticamente por todas partes del país. Para almorzar y/o cenar un buen sitio es Café El Popular, también en la Av. 5 de Mayo, ofreciendo buenas comidas a precios razonables. Además está abierto las 24 h. del día. En la zona de Coyoacán tenemos el restaurante chino Kowloon (en la Plaza Hidalgo) pero que sirve también comida mexicana, y también el restaurante La Casa de los Tacos (en la calle Carrillo Puerto, entre las calles Ortega y Carranza) que ofrece una excelente comida corrida (menú a precio fijo) por 45 $.
Zona del Centro Histórico (declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO al 1987). Quizás es el mejor sitio para empezar a explorar esta enorme ciudad y concretamente el Zócalo o Plaza de la Constitución, el corazón de la ciudad. Llegando a la plaza por la Av. 5 de Mayo lo primero que encontramos, en uno de los lados de esta inmensa plaza, es la Catedral Metropolitana. Una vez dentro, y aparte de su indudable valor artístico (especialmente el Altar de los Reyes, detrás del altar principal, y las capillas laterales como magnífico ejemplo de arte barroco y churrigueresco), es necesario fijarse en una especie de péndulo que cuelga de la cúpula principal y que permite apreciar el hundimiento gradual del edificio debido a la poca solidez del terreno sobre el que se edificó. En el exterior de la Catedral, durante el día, suele haber una buen grupo de hombres apoyados en la pared con un cartel ofreciendo sus servicios en lampistería, albañilería, etc. Junto a la Catedral se encuentra el Sagrario Metropolitano, imponente por su fachada recargada.
En otra esquina de la plaza están las excavaciones del Templo Mayor que se pueden visitar pagando 30 $ o bien verlas desde fuera, puesto que se puede ir bordeando el recinto entre multitud de paradas de venta de cualquiera objeto imaginable. En la calle de la Moneda, adyacente a la plaza, se pueden encontrar preciosos edificios coloniales hechos de tezontle. Uno de ellos es el Museo de la Secretaría de Hacienda y Tesoro Público. La entrada cuesta 8 $ y contiene una importante colección de arte, pero lo mejor es el propio edificio (antiguo palacio del archiobispado) y el jardín interior, de estilo colonial.
Ocupando todo un lado del Zócalo tenemos el Palacio Nacional. La entrada es gratuita, pero es necesario presentar el pasaporte. Este enorme edificio sólo es parcialmente visitable, pero en cualquier caso es muy recomendable, especialmente el gran mural de Diego Rivera con escenas precoloniales, que se encuentra en la 2a. planta. En medio de la propia plaza siempre hay un gran ambiente de gente, vendedores, y con una poco de suerte también se pueden ver interesantes representaciones folclóricas indígenas e incluso actos reivindicativos de diversa índole.
Zona de La Alameda. Desde el Zócalo se puede llegar andando por la Av. Maderos, pero antes de llegar se puede visitar el Palacio Iturbide (entrada gratuita), con una exposición de objetos de finales del s. XIX, o bien la Casa de los Azulejos, un antiguo palacio con toda la pared exterior recubierta de ladrillos de estilo español y árabe. En su interior hay un restaurante de la cadena Sanborn's y una librería. En la escalera de subida al segundo piso del restaurante hay un bonito mural de Orozco. En un lado del parque de La Alameda encontramos el Palacio de Bellas Artes, magnífico edificio de mármol blanco. En el lado norte del parque tenemos el Museo Franz Mayer. Se puede entrar y visitar todo el Museo o bien simplemente pagar 5 $ para acceder sólo al claustro, dónde hay una cafetería en que se puede beber y/o comer algo en un entorno precioso y muy tranquilo y acogedor.
Zona Rosa. Se llega a ella andando por el Paseo de la Reforma, principal bulevar de Ciudad de México y zona principalmente de grandes edificios modernos, y después girando a la izquierda al llegar a la calle Génova. La Zona Rosa es un área de bulevares, cafés, restaurantes, hoteles, cibercafés y tiendas. Se pueden ver casas muy bonitas, con un cierto estilo parisino. Todo ésto hace que tenga un aspecto "chic", muy agradable para pasear por sus calles.
Bosque de Chapultepec. Se trata del parque más grande de Ciudad de México. Aparte de un paseo muy agradable el principal interés de la visita aquí son algunos museos y sobre todo el castillo de Chapultepec, antigua residencia de los virreyes de Nueva España. Además, desde el castillo hay unas magníficas vistas de buena parte de la ciudad. La visita al castillo cuesta 30 $. La entrada al parque, donde se encuentra el castillo, se cierra a las 16'30 h. y para llegar hasta aquí desde el centro se puede coger un 'pesero' (minibús verde y blanco) en la esquina de Alameda con Paseo de la Reforma (2'5 $) o bien ir andando, aun cuando se trata de un trayecto bastante largo. Una tercera opción es coger el metro y bajar en la estación 'Chapultepec' (L-1), con los oportunos transbordos.
Coyoacán. Barrio a unos 10 km del centro (Zócalo) con una personalidad propia (era un pequeño pueblo que fue absorbido por Ciudad de México hace unos 50 años). Especialmente los fines de semana y festivos hay un gran ambiente de tenderetes, mimos, músicos, atracciones infantiles, etc. en su núcleo central, formado por Plaza Hidalgo y el Jardín del Centenario. Para llegar hasta aquí desde el centro lo más práctico es coger el metro y bajar en la estación 'Viveros' (L-3). Al salir fuera bordear el parque Viveros por la Av. Progreso hasta llegar a la Av. Sosa. Esta zona es bastante tranquila y con casas bajas de estilo colonial muy bonitas. Un buen sitio para pasear sin prisa. Después sólo es necesario seguir esta avenida hasta llegar al Jardín del Centenario (en total unos 2 km desde 'Viveros'). Adyacente a esta plaza-jardín se encuentra la Plaza Hidalgo, con la Parroquia de San Juan Bautista. En toda esta zona se puede disfrutar de un ambiente sensacional. Subiendo desde Plaza Hidalgo por la calle Allende llegamos a la casa-museo de Frida Kahlo, dónde vivió esta artista mexicana con su marido Diego Rivera. La entrada cuesta 25 $ y al ser de gestión privada no es gratuito los festivos. Aparto de ver la obra y recuerdos de esta artista, la casa y el jardín en sí ya tienen un interés singular. En el lado este de Plaza Hidalgo se encuentra el Bazar Artesanal de Coyoacán, un buen sitio para encontrar un recuerdo o regalo de vuelta a casa en los múltiples tenderetes de artesanía. Para volver al centro se puede coger un pesero con destino 'Gral. Anaya' en la esquina de las calles Allende y Xicontécatl (2 $) y al llegar al final tomar el metro en la estación 'General Anaya' (L-2) y bajar en 'Allende', por ejemplo, sin necesidad de cambiar de línea.
Desde Ciudad de México es necesario coger una autobús en la Terminal de Autobuses del Norte (TAN), una de las cuatro grandes terminales de autobuses que tiene la ciudad. Para llegar a la TAN desde el centro se puede coger un pesero, autobús o trolebús en la esquina de la Av. Eje Central con la calle Donceles (2 $). En la zona 8 de la TAN se compran los billetes o 'boletos' a Tula en el mostrador de la compañía Ovnibus. Cuesta 40 $ en primera clase y salen cada 40 minutos. El trayecto dura unos 90 minutos.
Dado que Tula de Allende está a unos 65 km de Ciudad de México se puede ir y volver el mismo día sin problema. Pero nosotros escogemos pernoctar aquí y poder visitar el sitio arqueológico bien temprano a la mañana siguiente. El hotel Casa Blanca (en Pasaje Hidalgo), muy céntrico pero muy tranquilo, ofrece una habitación sencilla con una cama matrimonial, con baño privado y agua caliente por 160 $. Todo es muy nuevo y está bastante bien.
Junto a la puerta de entrada al hotel Casa Blanca hay un restaurante casero llamado Las Cazuelas que ofrece un desayuno a precio fijo de café con leche, zumo natural y huevos en cualquiera de sus múltiples variedades por sólo 15 $.
Tula fue con probabilidad la capital de la civilización tolteca, y hoy día se pueden visitar los restos de su antigua ciudad en el interesante conjunto arqueológico de Tula. El conjunto comprende un museo con hallazgos de la zona y a unos 600 m. de distancia los restos de la antigua ciudad tolteca: dos campos de pelota, dos pirámides, el palacio quemado y, sobre todo, los telamones, figuras de guerreros de aspecto feroz que miden 4'5 m. de altura y están sobre una de las pirámides.
Además desde este lugar hay una vista soberbia sobre la ciudad de Tula y todos los valles circundantes, incluyendo una vista apocalíptica de las chimeneas de la enorme refinería estatal de Tula y de unas industrias cementeras escupiendo una humareda impresionante. La entrada al recinto arqueológico cuesta 30 $ y para llegar hasta aquí se puede coger un minibús en la Av. Zaragoza y que nos deja en un cruce a 100 m. de la entrada (el trayecto cuesta 3'5 $) o hacer andando el mismo camino que hace el autobús (aproximadamente unos 2 km).
También vale la pena darse una vuelta por el centro de la ciudad de Tula para ver el Zócalo (nombre de la plaza principal en cualquier ciudad o pueblo mexicano) con sus limpiabotas, vendedores de chucherías, etc. y la imponente iglesia-fortaleza (lo que queda de un antiguo monasterio fortificado del s. XVI) en la Avenida Zaragoza.
Al igual que en el caso de Tula se puede realizar la excursión al conjunto arqueológico de Teotihuacán en un solo día desde Ciudad de México (está a sólo 45 km de la capital) cogiendo un autobús en la TAN que nos lleve directamente a la zona de las pirámides. Pero nosotros también aquí escogemos pernoctar en San Juan Teotihuacán, el pueblo más próximo al conjunto, y poder visitar el sitio arqueológico temprano a la mañana siguiente, evitando así las aglomeraciones y el calor.
Intentamos llegar directamente a San Juan desde Tula, pero dada la proximidad de Ciudad de México resulta mucho más fácil volver a Ciudad de México y allá coger un autobús a San Juan Teotihuacán en la misma TAN. Por tanto, en la terminal de autobuses de Tula tomamos un autobús ordinario a Ciudad de México por 33 $ y que llega a la TAN 90 minutos después, pasando por la enorme refinería estatal de Tula. En la zona 8 de la terminal TAN se compran los billetes a San Juan Teotihuacán, en el mostrador de la compañía Fecha Roja, por 18 $. Salen cada 15 minutos y tardan una hora al hacer el trayecto, dejándonos finalmente en el Zócalo de San Juan Teotihuacán.
Hay poca oferta de alojamiento dónde escoger, especialmente si hablamos de sitios baratos. El Hotel Pirámides Plaza, mencionado en alguna guía como Lonely Planet, ya no existe. Hay alguna 'casa de huéspedes', pero resulta cara para lo que ofrece. Así pues la mejor relación calidad-precio quizás la ofrece la Posada Sol y Luna, a unos 750 m. del centro. Por 300 $ ofrece una habitación bastante grande (la llaman king size), con baño privado, calefacción (se agradece en esta época), y TV, es muy tranquila y está impecable. Desborda nuestro presupuesto inicial pero vale la pena.
Para comer tampoco hay demasiado oferta. En una esquina próxima al Zócalo hay una pizzería que ofrece pizzas muy buenas a partir de 45 $. Para almorzar en la zona arqueológica recomendamos algunos de los restaurantes que hay fuera de la salida 2 del recinto, al principio de la carretera a San Juan Teotihuacán, comiendo un plato muy completo de comida corrida (comida casera) por sólo 30 $. Antes de marchar del restaurante podéis pedir probar el pulque, un licor proveniente también de una variedad de cactus pero mucho más suave que el tequila o el mezcal.
Zona arqueológica de Teotihuacán (declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1987). Es uno de los sitios de visita obligada en México y para pasar al menos una mañana entera. No debe perderse uno la Pirámide del Sol (la tercera pirámide más grande del mundo, tras las de Tepanapa en Cholula-México) y la de Keops en Gizah-Egipto), la Pirámide de la Luna (un poco más pequeña pero más armoniosa que la anterior), la Calzada de los Muertos, el Palacio de Quetzalpapálotl, el Palacio de Tepantitla y el Templo de Quetzalcóatl en la Ciudadela.
El área a visitar es bastante grande, se tiene que andar mucho y suele hacer bastante calor en las horas centrales del día. Por lo tanto se recomienda ir con zapatos cómodos y llevar algo de comer y sobre todo para beber. A la hora de subir a las pirámides no olvidéis que debido a la altura de la zona, unos 2.300 m., el esfuerzo físico a realizar es superior al habitual. Por último, recomendamos ir pronto por la mañana para ahorrarse las horas de más calor y sobre todo la multitud de visitantes que llegan en autobús directamente desde Ciudad de México (y no es broma!). Nosotros estuvimos un buen rato completamente solos en la cima de la Pirámide del Sol a las 9 de la mañana, mientras que cuatro horas después ya era posible ver un auténtico "hormiguero" humano subiendo y bajando de la pirámide.
La entrada al recinto cuesta 35 $. Desde San Juan Teotihuacán se puede llegar andando puesto que sólo está a unos 2 km (la Posada Sol y Luna está a sólo 1'25 km) o bien con un minibús que sale del Zócalo (3'5 $).
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