| Català|English | • LA WEB CON INFORMACIÓN PARA EL VIAJERO INDEPENDIENTE Y ALTERNATIVO • | Jueves, 11 marzo 2010 |
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ÍNDICE -- Ficha técnica | Tokio | Abashiri | Nemuro | Asahikawa | Nikko | Shizuoka | Takayama
Kanazawa | Kyoto | Nara | Hiroshima | Beppu | Naha | Zamami | Nagoya | Enlaces relacionados
Japón, conocido también como La tierra del sol naciente, es un archipiélago formado por más de 3.000 islas y situado en el este de Asia. Su superficie total es de 377.835 km² y su población supera los 127 millones de personas, siendo su capital, Tokio, y las prefecturas de sus alrededores el área urbana más grande del mundo en población, con más de 30 millones de habitantes.
El archipiélago que forma Japón está presidido por cuatro grandes islas (Honshu, Hokkaido, Kyushu y Shikoku) en torno a las cuales se esparcen multitud de grupos de pequeñas islas colindantes, como por ejemplo las islas Ryukyu (grupo al que pertenece la isla de Okinawa). Casi un 75% de la superficie del país es montañosa, siendo el famoso monte Fuji (Fujisan), con 3.776 m. de altura, su montaña más alta. Japón tiene unos 6.800 volcanes, semiactivos o extinguidos, por lo que no es extraño que registre una importante actividad sísmica, aunque la mayoría de los terremotos sean imperceptibles y de escasa relevancia en daños.
En este primer viaje a Japón quisimos ir más allá del típico triángulo Tokio-Kyoto-Hiroshima y por ello la ruta que seguimos va de la isla de Hokkaido, en el extremo norte, hasta el archipiélago subtropical de Okinawa, al sur, pasando por algunos de los lugares más emblemáticos de Honshû y Kyushu. Lo cierto es que Japón nos sorprendió mucho y, así lo creemos, eso es lo mejor que se puede decir de un país hoy día. No sólo por su equilibrio entre modernidad y tradición, sino también por la extrema eficiencia de los servicios (trenes, aeropuertos, etc), la amabilidad de sus gentes, la increible limpieza y orden, y así podríamos continuar hasta el infinito.
Para el viajero moverse por Japón es mucho más fácil de lo que pueda parecer y eso a pesar de que, en contra de lo que se suele pensar, puede ser complicado encontrar alguien que hable inglés. Pero como tienen la habilidad de hacer fácil lo difícil, la verdad es que da gusto viajar por el país. En resumen, un país absolutamente recomendable, para repetir una y otra vez.
Avisamos de que cierta información reflejada en cada una de estas guías o relatos, especialmente la referida a horarios, precios, visados, direcciones de e-mail o páginas web, puede haber variado desde el momento de la visita al país o zona en cuestión (sobre todo en aquellos viajes más lejanos en el tiempo).
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Del 28 de agosto al 21 de septiembre de 2008.
La moneda oficial en Japón es el yen (¥ o JPY). El euro puede ser cambiado sin problemas en casas de cambio, oficinas de Correos y algunos bancos. Contrariamente a lo que pueda pensarse no está muy extendido el uso de la tarjeta de crédito, aunque con ella pueden pagarse hoteles y comercios de cierto nivel, aparte del alquiler de coches.
El cambio medio que conseguimos fue de 1 € = 153,15 ¥ (1 ¥ = 0,00653 €). A diferencia de lo que suele pasar en la mayoría de países, el cambio obtenido en el aeropuerto (o al menos en el de Narita, en Tokio) es tan bueno, si no más, que el que se puede obtener fuera. Además, consultando la página Narita exchange information podemos conocer en todo momento y con bastante precisión el cambio que encontraríamos a nuestra llegada al aeropuerto de Narita.
+ 839 € (vuelo BCN-Tokio y Nagoya-BCN)
+ 223 € (3 vuelos domésticos: Tokio-Abashiri, Fukuoka-Naha, Naha-Nagoya)
+ 341 € (JapanRail Pass)
+ 58 € (alquiler coche 2 días en Hokkaido+gasolina)
+ 450 € (alojamiento)
+ 750 € (otros: comida, transporte, entradas, regalos, etc)
= 2.661 € (total por persona)
Nivel de vida: Para el viajero, Japón no es un destino barato, pero tampoco es tan caro como se cree habitualmente (el cambio euro-yen en el momento de nuestro viaje también ayudó). En general, los apartados de transporte y alojamiento son los que más contribuyen a la cuantía final, aunque hay que reconocer que sin el JapanRail Pass aún sería mucho más elevada. En cualquier caso, debe tenerse en cuenta que la ruta que seguimos en nuestro viaje nos obligó a una serie de gastos que de otra forma posiblemente no se hubieran dado (vuelos interiores, alquiler de coche, ...)
Los ciudadanos españoles no necesitan visado para estancias menores de 90 días, sin finalidad laboral, siendo suficiente con el pasaporte ordinario. Pero recordad de llegar guapos/as al país, porque desde el 20 de noviembre de 2007 los extranjeros que deseen entrar en Japón son sometidos a un control de huellas dactilares y fotografiados.
A la llegada al país hay que entregar dos cartulinas (una en Inmigración y la otra en Customs) que previamente nos habrán dado en el avión y habremos rellenado con los datos solicitados. Al pasar por el mostrador de Inmigración toman una foto de la cara del pasajero, así como las huellas dactilares del dedo índice de ambas manos. Todo el proceso es bastante rápido y eficiente.
Japón debe ser unos de los países más seguros del mundo, tanto para sus ciudadanos como para los turistas. Y esto se aprecia especialmente en ciudades de provincias o pueblos, donde las casas no cuentan con vallas ni alarmas ni ningún tipo de protección evidente. O también es posible ver como alguien deja el coche abierto y con el motor en marcha mientras entra a comprar en el super. Por ello, basta con tomar las precauciones habituales y usar el sentido común, estando siempre vigilantes, sobre todo en lugares públicos muy concurridos.
En cuanto a los terremotos son tan habituales en Japón que forman parte ya del día a día del país. Por ello, la población japonesa ya tiene muy interiorizadas las medidas de protección a seguir en caso de seísmo y así no sorprende que la gran mayoría de terremotos en Japón pasen sin producir daños de relevancia. Para los visitantes ocasionales, como nosotros, puede ser conveniente leerse al menos una vez las instrucciones que podamos ver en algún hotel.
Moverse en Japón es muy fácil y es que, no en vano, los sistemas de transporte japoneses, tanto urbanos como interurbanos, son probablemente los mejores del mundo. No solamente son seguros, puntuales y limpios, sino que además están muy bien interconectados. Más información sobre los sistemas de transporte japoneses en la página Transportes en Japón.
Tren. Es el medio de transporte más popular en Japón, lo cual se entiende por su rapidez, puntualidad, frecuencia, seguridad, limpieza y comfortabilidad. Hay varios tipos de trenes (de más lento a más rápido): Futsu, Kyuko, Kaisoku, Tokkyu, y Shinkansen, los famosos trenes bala. Dentro de los Shinkansen encontramos el Kodama (para en todas las estaciones de la línea), el Hikari (con parada en las principales), y el Nozomi (el más rápido de todos, con alguna parada menos que el anterior). Los Shinkansen circulan por vías de alta velocidad separadas de las convencionales y en las estaciones tienen andenes especiales. Es realmente increíble y fascinante estar en el andén de una estación donde el Nozomi no se detenga y ser espectador del paso de uno de estos trenes a toda velocidad. No hay palabras para contar la sensación de vértigo que produce. Verlo para creerlo!!.
La empresa Japan Railways (JR) es la compañía ferroviaria japonesa más importante, aunque no la única, y dispone de un buen servicio de trenes en todo el país.
El único inconveniente del tren en Japón es que puede resultar muy caro. Pero por suerte para los viajeros extranjeros que visitan Japón existe el Japan Rail Pass (JR Pass), una especie de tarifa plana que permite viajar de forma ilimitada en cualquier tren de la empresa JR (excepto los ultrarápidos nozomi) e incluso en las líneas de autobuses JR y en el ferry a la isla de Miyajima durante el periodo de validez del pase, que puede ser de 7 días (28.300 ¥), 14 días (45.100 ¥) y 21 días (57.700 ¥). En el momento de la compra se nos aplicará el cambio vigente del yen al euro, por lo que el precio final puede variar. Para los niños, de 6 a 11 años inclusive, la reducción en el precio es del 50%. El JR Pass sólo se puede comprar fuera de Japón y a través de un agente autorizado.
Nosotros pagamos 341 € por el JR Pass de 21 días, comprándolo a través de JTB Viajes Spain, que ahora tiene dos oficinas en Barcelona -en Plaça dels Països Catalans, s/n (tel. 93 490 95 08) y c/ Consell de Cent, 333 5º (tel. 93 487 48 19)- y otra en Madrid (c/ Príncipe de Vergara, 111 bajos - tel. 91 593 14 00).
A través de la utilísima web Hyperdia Japan es posible conocer precios, horarios y combinaciones posibles de trenes y/o vuelos entre dos puntos cualquiera del país. Por su parte, Japanese Train Route Finder realiza un cálculo aproximado del tiempo empleado para ir en tren de un destino a otro.
En las estaciones de tren, sobre todo en las más grandes, suele haber consigna (indicada como coin locker) para poder dejar el equipaje y todo aquello que no queramos cargar. En ella encontramos cubículos pequeños, medianos y grandes, y cuestan 200, 400 y 600 ¥ respectivamente. Muy útil para visitas en ruta.
Avión. Para distancias muy largas o viajar por las islas el transporte aéreo resulta muy eficaz y no suele ser mucho más caro que el tren. Para volar en Japón las compañías aéreas más importantes son Japan Airlines (JAL), All Nippon Airways (ANA), Skymark Airlines o IBEX Airlines. En Domestic Air Travel in Japan podemos leer (en inglés) interesante información sobre los vuelos domésticos.
Además merece la pena aprovecharse de los numerosos descuentos a los que se pueda optar. Uno de ellos es el llamado Oneworld Yokoso, el cual permite volar en vuelos de la compañía JAL y cualquiera de sus subsidiarias regionales por un precio fijo, pero sólo si se vuela a Japón con una compañía aérea que forme parte del grupo OneWorld y para un número mínimo de tres vuelos interiores. También existe el equivalente para vuelos de la compañía ANA (grupo Star Alliance), como el Star Alliance Japan Airpass.En nuestro caso, aprovechando que nuestro vuelo internacional era con Finnair, miembro de la alianza aérea OneWorld, adquirimos tres vuelos interiores (a Hokkaido sólo ida y Okinawa ida y vuelta) de precio reducido gracias a los descuentos del Oneworld Yokoso. Cada vuelo, independientemente del recorrido, nos salió por 10.600 ¥ (incluyendo tasas), a las que hay que sumar un total de 24 € de gastos de emisión. De esta forma, al cambio, cada vuelo nos salió por la económica cifra de 74 €. La gestión y compra de estos vuelos la hicimos a través del teléfono de reservas de JAL en España (tel. 901 174 770), pero recordamos que se aplica a partir de un mínimo de tres vuelos y siempre que se vuele a Japón con una compañía del grupo OneWorld.
Tal como pudimos comprobar en todos los aeropuertos nipones que estuvimos posiblemente no haya otro lugar en el mundo que los supere en eficiencia, rapidez y sencillez para el viajero. En el caso de vuelos domésticos, en teoría, se podría llegar al aeropuerto 20 minutos antes, pasar los controles, embarcar y despegar, y todo ello sin agobios ni prisas. En nuestras latitudes esto suena a ciencia ficción. Pero hay más, en vuelos interiores tampoco hay ningún problema en pasar una botella de agua por el control de seguridad (el policía de turno la pone sobre un aparato que valida su contenido, nos ponen un sello en la botella y ya se puede pasar: si es tan fácil ¿porqué en Europa, por ejemplo, no se hace igual...?).
Autobús. Aunque se disponga del JR Pass puede haber algún trayecto en el que se haga necesario tomar un autobús interurbano al no existir línea férrea. Y sin el JR Pass los autobuses de larga distancia pueden ser una excelente alternativa al tren, ya que son más económicos que este, pero también más lentos, aunque siempre se puede tomar un servicio nocturno y llegar a destino a primera hora de la mañana. Las paradas de los autobuses siempre suelen estar junto a la estaciones de tren o metro, no habiendo una terminal de autobuses específica.
Coche de alquiler. Con el JR Pass en el bolsillo no hay, a priori, mucha necesidad de alquilar un coche, a no ser, como fue nuestro caso en Hokkaido, que se quieran visitar zonas remotas o parques nacionales con acceso limitado y/o costoso en tiempo. Para alquilar un coche en Japón es necesario el permiso de conducir internacional y debe tenerse en cuenta también que se conduce por la izquierda, pero con el volante en el mismo lado. La velocidad máxima permitida es de 80 km/h y se respeta mucho. Las carreteras por la que circulamos en Hokkaido estaban en muy buen estado y, en general, bien indicadas, con nombres inteligibles para nosotros. Y por suerte, en esta zona tampoco había grandes ciudades que cruzar ni caras autopistas de peaje.
Ferry. Con tantas islas no sorprende que haya en Japón una extensa red de transbordadores que las conecta. En el caso ideal de disponer de mucho tiempo serían una excelente forma de recorrer distancias largas, como la que separa la isla de Kyushu del archipiélago de Okinawa, teniendo en cuenta además que estos barcos cuentan con todo tipo de comodidades.
Bicicleta. Siendo un medio de transporte tan arraigado en la sociedad nipona esta puede ser una buena alternativa para recorrer distancias cortas, especialmente fuera de las grandes ciudades, donde las normas de circulación son muy estrictas y no siempre evidentes. En nuestro caso fue el medio de transporte ideal para recorrer las pequeñas islas del archipiélago de Okinawa.
En Japón podemos encontrar alojamientos para todos los gustos y presupuestos, desde sitios espartanos hasta hoteles de superlujo. De menor a mayor precio tenemos: acampada libre (y gratuita) en algunos parques nacionales; campings (es conveniente tener transporte propio); albergues (normalmente con dormitorios separados por sexos y en algunos hay descuento con carnet IYHF); shukubô (alojamiento en un templo); minshuku (Bed&Breakfast de tipo familiar y estilo japonés); hoteles cápsula (se duerme en una especie de módulo cúbico de plástico o fibra de vidrio de 2 metros de largo, 1 de ancho y 1,35 de alto; hoteles del amor (pues eso!, se paga la habitación por horas); hoteles de negocios (suelen estar cerca de las estaciones de tren y metro, pensando sobre todo en hombres de negocios); ryokan (el tipo de alojamiento más típico y tradicional de Japón); y hoteles normales (de cadenas internacionales o no). Hay incluso formas de alojamiento más estrambóticas, que sólo se pueden dar allí.
Nosotros hallamos muy prácticos y con una excelente relación calidad-precio los hoteles de negocios, en especial los de la cadena Toyoko Inn. Son prácticos porque están junto a las estaciones de tren y metro, y hay muchos donde escoger, en prácticamente todas las ciudades del país. Todos los hoteles de la cadena incluyen en el precio baño privado, desayuno japonés, TV, A/A, secador de pelo, nevera, toallas, chanclas, internet gratis (y con impresora por si hay que imprimir algo), kit de baño, llamadas gratis dentro de Japón, y un pequeño regalo por reservar a través de Internet. Recomendamos mirar las nuevas aperturas en Toyoko Inn New Openings, ya que durante unas semanas tras la inauguración hay un precio muy rebajado en el nuevo hotel. En este tipo de hoteles la hora de check-in suele ser a partir de las 13:00 (e incluso a las 16:00) y se puede pagar con VISA sin problemas. En algunos hoteles podemos encontrar habitaciones dobles y semi-dobles, en las que estas últimas son algo más baratas a cambio de una menor anchura de la cama y/o menor tamaño de la habitación (son para parejas bien avenidas!).
También probamos los ryokan y opinamos que vale mucho la pena hospedarse al menos en uno, ya que suelen no son baratos. En algunos alojamientos hay también onsen (baño de aguas termales), muy conveniente para relajarse después de un duro día.
Por último, algunos enlaces interesantes para buscar y/o reservar alojamiento en Japón:
• JNTO Accomodation Search - Buscador de hoteles y ryokans de la Japan National Tourist Organization.
• Japan Ryokan Association, • Japanese Guest Houses, • Japan Youth Hostels, • Japan Ryokan & Hotel Association.
Aunque a alguien puede no entusiasmarle, uno de los grandes placeres que proporciona Japón al visitante es su exquisita gastronomía, aderezada con un gusto elevado por la estética, con pequeñas raciones perfectamente dispuestas en los platos y un cuidado supremo en el tratamiento de los alimentos. La comida japonesa propone una dieta sana, muy ligera y altamente proteica, con pocas grasas.
Entre los platos más conocidos están el típico sushi o sashimi (pescado crudo), la tempura (verduras fritas), el sukiyaki (especie de potaje de carne con verduras y algas cocinado en el momento) o el okonomiyaki (una masa con varios ingredientes cocinados a la plancha y que se asemeja a una pizza). Además de pescados y verduras, también hay platos típicos de carne como el yakitori (pinchos de pollo) o el shabu-shabu (verduras y carne en tablas con diferentes salsas). Y como acompañantes básicos un tazón de arroz cocido o la sopa de miso (soja).
Comer en un restaurante puede resultar caro, aunque no siempre. Para escoger los platos en un restaurante sin carta en inglés (la mayoría) resultan extremadamente útiles los menús con fotos o, aún mejor, las perfectas reproducciones 3-D en plástico de cada plato con su precio. Pero muchas veces podemos salir del paso con el Bento, una comida para llevar preparada con arroz, verduras, pescado o carne, algas o alimentos típicos japoneses, y cuyo precio y calidad resultan muy razonables. De este modo, en los llamados convenience store (mini-markets abiertos las 24 horas), de cadenas como 7-Eleven, Lawson o FamilyMart, podemos encontrar a cualquier hora comida envasada (que podemos calentar en el microondas del propio establecimiento) o también bebidas de lo más variadas. Muy muy práctico.
En cuanto a la bebida citaremos, entre las alcohólicas, la cerveza, siendo las variedades originarias de Hokkaido las más apreciadas, y el clásico sake, vino tradicional japonés hecho a partir del arroz. Pero el té es la bebida de mayor consumo en Japón, con un enorme número de variedades, como el ocha o té verde, el refrescante uron-cha, de origen chino, o el mugui-cha (té de trigo). Por otra parte, en la mayoría de restaurantes en Japón sirven agua del grifo totalmente gratis.
Para visitar Japón no hay ninguna vacuna obligatoria y ni siquiera recomendable. En cuanto a la llamada encefalitis japonesa el riesgo en Japón es muy bajo si no se permanece un largo periodo de tiempo en zonas rurales (más de un mes, en cuyo caso existe la posibilidad de vacunarse una vez allí). Por ello no se recomienda su vacunación y ni siquiera se comercializa ya la vacuna en Europa.
Las condiciones sanitarias en Japón son óptimas, pero es importante viajar con un seguro de viaje que cubra cualquier contratiempo.
Debido a la gran distancia que separa los extremos norte y sur del país la climatología nipona es muy variada. En las fechas de nuestro viaje las temperaturas en Hokkaido eran agradables de día y frescas de noche, mientras que en el resto eran calurosas, pero sin agobiar, con la excepción quizás de Okinawa, donde el calor podía llegar a ser sofocante.
Por lo demás tuvimos episodios aislados de lluvia (alguno de bastante intensidad) que, por suerte, no nos molestaron excesivamente. Quizás lo más relevante es que en nuestro viaje de la isla de Kyushu a la de Okinawa nos cruzamos con el tifón nº 13, que a punto estuvo de dejarnos bloqueados en Fukuoka, aunque para suerte nuestra en el último momento se desvió algo hacia el continente asiático y no obligó a cancelar nuestro vuelo. Durante nuestra estancia en Okinawa pudimos ir siguiendo la trayectoria del tifón en la TV e Internet: tras cruzarnos con él este volvió hacia el este y barrió una buena parte de la costa este de la isla de Honshû, provocando numerosos daños materiales. Para estos casos la página oficial Weather Warnings/Advisories resulta extremadamente útil e informativa. Debido a las especiales condiciones del país, donde erupciones volcánicas, terremotos, ciclones tropicales, etc. son posibles, está todo muy preparado ante cualquier eventualidad que pueda ocurrir y en este sentido tranquiliza bastante, ya que no parece dejarse nada a la improvisación.
El japonés es el idioma oficial de Japón, una lengua sin relación alguna con el chino ni con la lengua ainu, esta última hablada por la etnia ainu en la isla de Hokkaido. Aunque muchos siglos atrás el japonés adoptó el uso de los kanji, el sistema ideográfico chino, para expresar la lengua. Hoy día los kanji son una de las tres principales formas de escritura japonesa junto con el hiragana y el katakana.
Como ya dijimos en la introducción el conocimiento y uso del inglés en Japón, en contra de lo que se pueda creer, está poco extendido por lo que puede costar encontrar a alguien que sepa más allá de cuatro frases típicas, aunque su voluntad por ayudar es siempre máxima. Afortunadamente para el viajero esto no suele suponer mayor problema gracias a que en los sistemas de transporte suele estar todo rotulado también en inglés. A la hora de comer en un restaurante ayudan muchísimo los menús con fotos o los magníficos menús 3-D, con reproducciones fidedignas en plástico de cada plato.
El esfuerzo de aprender unas cuantas palabras de japonés siempre será sinceramente apreciado por nuestros interlocutores y vale realmente la pena. En la página Japonés básico podéis encontrar algunas de las palabras y frases de uso más común para un viajero.
En Japón hay una diferencia de +7 horas respecto de nuestro horario de verano.
El voltaje de la red eléctrica en Japón es de 110-120 V y los enchufes son, en general, de dos clavijas planas, por lo que basta con llevar un simple adaptador para nuestros cargadores y/o aparatos electrónicos, los cuales a su vez deben aceptar un voltaje de entrada con el rango 100-240 V para poder funcionar correctamente cuando los conectemos a la red eléctrica japonesa.
Para utilizar nuestro teléfono móvil en Japón el terminal debe tener tecnología 3G. Si se va a usar el móvil en Japón, otra opción es alquilarlo a la llegada al aeropuerto de Narita, en hoteles o a través de empresas como Telecom Square, por ejemplo.
Japan, Lonely Planet (en inglés, 10ª ed. Octubre 2007). Bastante bien en general, dado que era bastante reciente. También resulta interesante y práctica la Pequeña guía de Japón, en español, de la Oficina Nacional de Turismo Japonés (en formato PDF).
Empezamos este viaje con un vuelo de la compañía Finnair de Barcelona a Helsinki (2.630 km y 3 hora y 30 minutos). Una vez en el pequeño aeropuerto Vantaa de Helsinki (hora local: +1 hora respecto la hora peninsular española) tenemos una espera de 2,5 horas hasta el siguiente vuelo. En este aeropuerto no hay mucho que hacer o ver, fuera de curiosear por las típicas tiendas de aeropuerto. Nuestro siguiente vuelo también es con Finnair, en un Airbus A340 donde la mayor parte del pasaje está formado por japoneses. El trayecto de Helsinki a Tokio, de 7.837 km, lo hacemos en 9 horas y 20 minutos. El servicio a bordo, la comida y la selección de películas, TV y juegos para el entretenimiento personal está bien, pero no es de los mejores.
Aterrizamos en el aeropuerto Narita de Tokio casi a las 10 de la mañana, con una temperatura exterior de 24ºC y un tiempo nublado. Adelantamos el reloj 7 horas para adaptarnos a la hora local japonesa. En sólo 20 minutos pasamos todos los controles y recuperamos el equipaje. Cambiamos dinero en el primer chiringuito que encontramos en la terminal de llegadas, con un cambio ligeramente mejor que el de los bancos que hay más adelante. Justo al lado encontramos la Oficina de Información Turística, donde aprovechamos para solicitar información y algún que otro folleto.
Ya sólo nos queda bajar hasta la planta inferior, donde se encuentra la oficina JR, para obtener nuestro JR Pass definitivo y validarlo, puesto que lo estrenaremos para ir del aeropuerto a la ciudad. En menos de 5 minutos ya tenemos en nuestro poder la nueva y valiosa cartulina con la fecha límite impresa y que nos permitirá disfrutar durante los siguientes 21 días, a contar desde este mismo momento, de una tarifa plana en casi toda la red ferroviaria nipona (y damos fe de que la exprimimos a conciencia!!). En la misma oficina nos reservan asiento en el Narita Express (también conocido como N'EX), uno de las líneas que parten del aeropuerto hacia el centro de Tokio, y nos explican como llegar hasta el andén de donde sale.
Aún no hemos salido del aeropuerto y ya hemos podido constatar, con creces, todo lo que nos habían dicho sobre la extrema eficiencia y amabilidad nipona, por no hablar de que todo está más que limpio, muy bien indicado y funciona como un reloj.
Tras un comodísimo trayecto de algo más de 1 hora en el N'EX, que nos permite tener una primera aproximación a los paisajes y ciudades japonesas, llegamos a nuestro destino final, la estación de Ikebukuro (pronunciada Iké-bukuró), ya dentro de la Yamanote Line, una línea circular que rodea Tokio y que resulta super-útil a los visitantes.
En el hotel Toyoko Inn Ikebukuro Kita-guchi nº 2 (2-51-2, Ikebukuro Toshima-ku; tel. +81-(0)3-5396-1045) pagamos 9.240 ¥ por una habitación doble con todas las facilidades habituales de los Toyoko Inn. Está situado unos 250 m. al norte de la estación de Ikebukuro y a sólo 50 m. de otro hotel de la misma cadena, el nº 1.
Lógicamente en Tokio hay millones de lugares donde comer, para todos los bolsillos y gustos. Sólo hay que dejarse llevar por lo que veamos y elegir uno. Aquí sólo comentaremos algunos de los que probamos. Por ejemplo, un buen lugar para comer en Shibuya es alguno de los restaurantes que hay en las plantas superiores del edificio Shibuya 109, donde además de comer podremos tener vistas sobre esta zona tan bulliciosa y contemplar en su salsa a las compradoras de este lugar tan trendy. En la zona de Marunouchi, en el centro de Tokio, un buen lugar donde comer es en alguno de los numerosos restaurantes del Marunouchi Building.
TOKIO es la capital de Japón y está situada en el centro-este de la isla de Honshu. Su área metropolitana tiene una población de unos 35 millones de habitantes, pero lo que se conoce como la ciudad de Tokio propiamente dicha ocupa un tercio del área metropolitana (y tiene unos 8,5 millones de habitantes) y está estructurada en 23 barrios, cada uno con su propio carácter. Por suerte para el viajero casi todos los puntos turísticos importantes de Tokio están cerca de alguna parada de la Yamanote Line.
En Tokio es posible pasarse días y días y no aburrirse, especialmente si se es un amante del ambiente urbano. Aparte de los múltiples puntos de interés a visitar y ver hay otros importantes reclamos como la gastronomía, espectáculos locales como el kabuki (teatro japonés tradicional) o el sumo, la intensa vida nocturna, la observación de tribus urbanas que sólo encontramos aquí o la búsqueda del penúltimo gadget electrónico en una tienda especializada. A continuación mencionaremos sólo algunos de los lugares que nosotros visitamos durante nuestra estancia en Tokio.
Centro de Tokio. En esta zona destaca el Palacio imperial de Tokio, donde reside la familia imperial nipona y situado en una gran zona ajardinada y rodeada de fosos y murallas de piedra. Los edificios del palacio y jardines interiores no son visitables, excepto en los días 2 de enero y 23 de diciembre, cuando se permite el acceso a los jardines interiores y existe la posibilidad de poder ver a la familia imperial saludando desde un balcón. De todos modos se puede pasear libremente por el perímetro exterior del palacio. La imagen más fotogénica del palacio se obtiene desde Kokyo Gaien, la gran plaza que hay frente al palacio, ya que tenemos ante nosotros la bella imagen de los dos puentes, llamados Nijubashi, que sirven de entrada al interior del recinto. En la parte norte del recinto del palacio encontramos los Jardines Orientales del Palacio Imperial (Kokyo Higashi Gyoen), abiertos al público y de acceso gratuito. Nosotros entramos al jardín por la puerta Otemon (donde nos dan un nº que hay que devolver a la salida) y paseamos por este bonito y agradable lugar. En lo alto de una pequeña colina quedan algunos restos del que fue el castillo Edo, residencia del shogun Tokugawa. Salimos por la puerta Kitahanebashi-mon y cruzamos los jardines Kitanomaru-koen para ir a visitar el templo Yasukuni-jinja, nada especial salvo por lo curioso de algunos objetos a la venta en la tienda del pequeño museo militar que hay en el templo, referidos a la «época gloriosa» del imperio nipón y de alto contenido ultra-nacionalista.
Entre el recinto palaciego y la estación de Tokio, ya en el distrito de Marunouchi, encontramos la pequeña plaza Wadakura, un agradable lugar ajardinado donde reponer fuerzas tras una larga caminata, y el Marunouchi Building, un moderno y elegante edificio de 37 plantas con una zona de tiendas, restaurantes y oficinas. Se trata de un sitio muy agradable para refugiarse si fuera llueve o hace demasiado calor. Desde los restaurantes en las plantas 35 y 36 hay unas vistas fantásticas sobre el centro de Tokio. Cerca de aquí visitamos el Tokyo International Forum, un espectacular edificio que alberga una sala de conciertos y un centro de conferencias.
Shibuya es un barrio de Tokio situado en la parte oeste de la ciudad, al sur de Shinjuku. Si interés principal radica en la zona comercial y de entretenimiento que hay alrededor de la estación de Shibuya (Yamanote Line), siendo una de las zonas más coloristas y bulliciosas de Tokio y origen de muchas tendencias en moda y ocio. Nada más salir de la estación por la salida Hachiko encontramos frente a nosotros el famoso e impresionante cruce de peatones en forma de X, conocido como Scramble Kousaten. Cuando el semáforo se pone verde para los peatones una auténtica marabunta humana inunda el cruce y se funde de forma fluída visto desde la distancia. En las fachadas de los edificios junto al cruce hay grandes pantallas de vídeo y anuncios de neón por doquier. Verlo para creerlo!. Y yendo hacia Dôgenzaka, al oeste de la estación, encontramos el también famoso Shibuya 109, un centro comercial muy popular entre el público joven y adolescente, especialmente femenino. Vale la pena darse una vuelta por su interior para ver las últimas tendencias niponas y lo más ultra-fashion en ropa y accesorios (los modelitos que se venden aquí son dignos de ver). Continuando un poco más podremos ver numerosos hoteles del amor, en la llamada Love Hotel Hill.
A sólo 1 km al norte de Shibuya se encuentra la zona de Harajuku, donde destacamos especialmente el bonito templo Meiji-Jungû, consagrado a los espíritus deificados del emperador Meiji y su esposa la emperatriz Shôken. A la entrada del templo encontramos un enorme torii de madera de ciprés, el más grande de Japón. Meiji-Jungû está situado en un bosque que cubre una zona de 700.000 m² y tiene 120.000 árboles de 365 especies distintas, por lo que pasear por los caminos de este bosque es un relajante ejercicio que nos hace olvidar que estamos en el centro de Tokio. Además tuvimos la suerte de coincidir con una boda, donde los novios y la familia iban vestidos con ropas tradicionales de lo más vistosas. Una gozada. Para llegar hasta aquí basta con tomar la Yamanote Line y bajar en la preciosa estación de Harajuku. Unos 100 m. al sur de ella está la entrada al bosque de Meiji-Jungû, junto al famoso puente Jingû-bashi, donde los fines de semana (sobre todo por la tarde) se dan cita las más variadas y llamativas tribus urbanas de Tokio y alrededores, con abundancia de adolescentes cosplayers, lolitas góticas, etc. Para flipar con las vestimentas, peinados y maquillajes...
Shinjuku es el principal centro comercial y administrativo de Tokio, además de contar con la estación de tren más concurrida del mundo (unos 3 millones de personas diarias). Al anochecer es impresionante ver el colorido y densidad de los rótulos de neón en las fachadas de los edificios de calles como Yasukuni-dôri. Visitamos el tranquilo templo de Hanazono-Jinja, en una calle posterior de Yasukuni-dôri, sin nada especial pero bonito cuando se encienden las luces al atardecer. De la tranquilidad pasamos al super-bullicio de la zona de Kabukicho, el barrio rojo de la perdición y la mala vida (o no), con muchos bares, restaurantes, pachinkos y, en general, sitios de lo más extraños para nuestros ojos occidentales. Nuestra visita coincidió con un sábado por la noche y el ambiente era de lo más animado y curioso. De Kabukicho nos dirigimos a Nishi-shinjuku, la zona de los rascacielos más altos de Tokio, entre los que destacan las dos torres del impactante edificio Tokyo Metropolitan Government, al que es posible subir gratis hasta el mirador en la planta 45, a 202 metros de altura, en cualquiera de las dos torres (la visita se va alternando cada día entre la torre norte y la sur). Huelga decir que ha vista desde el mirador sobre los rascacielos colindantes y la ciudad de Tokio es alucinante.
Mercado del pescado de Tsujuki. Con 450 tipos de pescado distintos este mercado central es uno de los mayores del mundo. La posibilidad de ver tantos tipos distintos de pescado fresco y marisco, así como la bulliciosa atmósfera de camiones, escúters para llevar mercancía, vendedores y compradores han hecho que este mercado sea una de las mayores atracciones turísticas de Tokio. La visita al mercado se puede combinar con un desayuno o comida de sushi fresco en cualquiera de los pequeños restaurantes que hay en la zona exterior del mercado. La visita al mercado, y en especial las subastas del atún, a primera hora de la mañana (entre 5:00 y 6:15), es tan popular entre los visitantes que se han tenido que tomar medidas para que estos interfieran lo mínimo en la actividad del mercado, por lo que hay que seguir las reglas que allí se indican. La actividad del mercado empieza a decrecer a partir de las 11:00. Está a menos de 5 min. andando de la estación Tsukijishijo (línea de metro Oedo, 220 ¥), con la que conectamos en la estación Yoyogi de la Yamanote.
Ginza. Este barrio está situado cerca del mercado de Tsujuki, hacia el noroeste, y es conocido por sus tiendas de lujo, centros comerciales, restaurantes o centros de ocio. Vale la pena pasear por sus calles, especialmente los fines de semana, cuando el tráfico es mucho menor o inexistente (por la tarde se corta el tráfico y pasa a ser una zona peatonal). Aquí encontramos el Teatro Kabukiza, donde se representan piezas de Kabuki todo el año, las cuales suelen durar de 3 a 5 horas y se dividen en actos. Se venden tickets para todo el espectáculo (precios de 2.000 a 20.000 ¥) o sólo para un acto (de 500 a 1.500 ¥). Otros puntos de interés de Ginza son la Ginza Wako, una torre del reloj que es el símbolo de Ginza y está situada en el cruce de Chuo y Harumi Dori, y el Sony Building, un edificio donde se muestra lo más nuevo de Sony en toda su gama de productos.
Akihabara, conocida también como la Ciudad Eléctrica, es una zona del distrito de Chiyoda que posee la mayor concentración del mundo de todo tipo de artículos electrónicos, informática, accesorios y gadgets, además de productos de anime, manga y videojuegos. Por ello es la meca para los enamorados de la cultura otaku (aficionado/a a la animación y cultura japonesa) y geek (persona fascinada por la tecnología). En Akihabara hay un sinfín de establecimientos, donde destacan grandes cadenas como Sofmap, Laox, Yodobashi Camera, Akki o Bic Camera, aunque no siempre será en ellas donde podemos encontrar los mejores precios aunque son un buen punto de inicio. En muchas tiendas de esta zona hay empleados que hablan inglés e incluso español. Otra cosa importante a tener en cuenta es que algunas tiendas son Duty Free, por lo que presentando el pasaporte con el visado de turista se nos descontará un 5% de los impuestos. También hay que saber que algunos productos son sólo para el mercado japonés, a un precio bastante inferior a la versión internacional o overseas, pero con menús y instrucciones sólo en japonés y sin garantía internacional. Es tal la oferta de productos que encontramos en estas grandes tiendas (algunas con varias plantas y cada una con productos específicos: fotografía, audio, vídeo, informática, software, accesorios, etc) que conviene venir ya con una lista específica de lo que queremos para no resultar desbordados. Para llegar hasta aquí hay que tomar la Yamanote Line y bajar en Akihabara.
Sumo. Es un tipo de lucha libre de origen japonés en el que dos luchadores se enfrentan en un área circular siguiendo un ceremonial de gran tradición. Aprovechando que en la segunda quincena del mes de septiembre se celebra en Tokio el September Grand Sumo Tournament, uno de los tres grandes torneos de sumo que tienen lugar a lo largo del año (enero, mayo y septiembre) en la capital, nos hubiera gustado poder presenciar alguna de las jornadas del torneo, pero no fue posible ya que en esas fechas teníamos previsto estar ya muy al sur de Tokio y hubiera resultado complicado volver sólo para esto. En fin, nos conformamos con verlo algunos días en directo por la tele... El torneo se celebra en el estadio Ryogoku Kokugikan de Tokio.
Aunque podríamos haber viajado de Tokio a Abashiri, al norte de la isla de Hokkaido, aprovechando nuestro JR Pass, preferimos volar entre las ciudades de Tokio y Memambetsu para ganar tiempo y completar así los 3 vuelos domésticos que necesitábamos para obtener el importante descuento del Oneworld Yokoso (ya teníamos decididos los vuelos de ida y vuelta a Okinawa).
Para llegar al aeropuerto de Haneda, de donde partía nuestro vuelo, tomamos la Yamanote Line hasta la estación de Hamamatsucho, donde bajamos y seguimos las indicaciones al Haneda Monorail. El trayecto a Haneda cuesta 470 ¥ y hay servicio con mucha frecuencia, aunque depende de la hora del día. Llegamos al aeropuerto en unos 20 minutos, siendo este trayecto en monoraíl muy ameno (así vimos, por ejemplo, el puente colgante sobre la bahía de Tokio).
Nuestro vuelo con JAL aterrizó en el pequeño aeropuerto de Memanbetsu unos 90 minutos después de salir de Tokio. Este aeropuerto es el más cercano a la ciudad de Abashiri, nuestro destino final, ya que se encuentra a sólo 20 km de ella. En el exterior de la terminal de llegadas encontramos un autobús que espera a los vuelos arribados y que nos conduce a Abashiri. Es un trayecto de 25 minutos y que cuesta 880 ¥ hasta la parada Abashiri JR Station (el autobús realiza varias paradas y en una pantalla plana va apareciendo el nombre de la parada y el precio correspondiente, todo en inglés y japonés). Desde la ventanilla del autobús podemos extasiarnos ya con los bellos paisajes de Hokkaido, muy verdes, rurales y despoblados.
Nos alojamos en el Toyoko Inn Abashiri Ekimae (1-3-3, Shin-machi Abashiri, justo frente a la estación JR; tel. 0152 45-1043), donde pagamos sólo 5.390 ¥ por una habitación doble gracias a que 3 días antes había sido inaugurado (aún olía a nuevo) y pudimos disfrutar de un precio especial de lanzamiento, incluyendo todos los servicios habituales de esta cadena. Un auténtico chollo!!.
Dado que Abashiri vive básicamente de la pesca este es un buen lugar para comer pescado fresco. Y para probar cerveza local acompañada por una buena barbacoa y las afamadas patatas de Hokkaidô nada mejor que el restaurante Yakiniku Abashiri, a sólo 10 minutos andando al este de la estación JR. Como curiosidad podéis probar aquí una cerveza local de color azulado.
ABASHIRI es una ciudad que está situada al nordeste de Hokkaidô y es la menos lluviosa de Japón. Por ser la ciudad más cercana al parque nacional Shiretoko es una buena base para organizar la visita por la zona. Aunque la ciudad en sí no tiene demasiado interés hay algunas visitas para llenar unas horas. El Museo de la Prisión de Abashiri (1.050 ¥) ocupa el lugar original donde estuvo la infame prisión Meiji que funcionó entre 1890 y 1984. El Museo de los Pueblos Septentrionales (Hoppô minzoku hakubutsukan) documenta la vida de diversos pueblos de regiones septentrionales de todo el mundo, como los Ainu (propios de Hokkaidô), los Inut o los Lapones. La entrada vale 450 ¥. Del 20 de enero hasta principios de abril opera el Rompehielos Aurora, el cual realiza excursiones diarias sobre el mar helado de Okhotsk (3.000 ¥).
Para recorrer con libertad esta zona de Hokkaido (y porque el transporte público aquí es muy limitado e infrecuente) alquilamos un coche directamente en la oficina de Eki Rent-a-car (su web está sólo en japonés), situada en el aparcamiento enfrente de la estación JR de Abashiri. Alquilamos para 2 días un Honda Fit, a razón de 6.710 ¥ diarios. El coche incorporaba una pantalla que hacía las veces de navegador, TV, radio, CD, etc, aunque al estar todas las indicaciones sólo en japonés su uso era algo limitado. El precio de la gasolina en esta zona en las fechas de nuestro viaje era de 175 ¥/l.
Cabo Notoro, Lago Notoro y alrededores. Ya con el coche salimos de Abashiri cruzando el río de igual nombre y tomamos la ruta 76 hacia el norte y que va bordeando el mar. Los paisajes que proporciona esta carretera son muy bonitos: ante nosotros el mar de Okhotsk y en el horizonte emergen entre nubes algunas cumbres volcánicas de la península Shiretoko, como la del monte Rausu. En el extremo norte encontramos Cape Notoro, una bonita zona en la que hay un faro sobre unos acantilados que proporcionan excelentes vistas. La zona, además, merece un paseo por su belleza, tranquilidad y también por la abundancia de flores. Continuamos con el coche por la misma carretera que ahora vira hacia el sur, bordeando el lago Notoro, una gran extensión de agua salada separada del mar de Okhotsk por un brazo de arena. En las orillas de este lago es posible encontrar algunas colonias de salicornia (nombre científico: Salicornia europaea; en inglés: glasswort), una planta que durante el mes de septiembre tiñe el paisaje de un intenso color rojo brillante. El mejor lugar para ver este extraordinario fenómeno es en el pequeño núcleo de Ubaranai, en el lado sur del lago, donde se encuentra la colonia de salicornia más importante de Japón. A través de unas pasarelas de madera podemos ver de cerca estas curiosas plantas. Si estáis en Hokkaido entre finales de agosto y principios de octubre no os podéis perder este bello espectáculo de la naturaleza. En esta zona también es muy frecuente ver volar las majestuosas águilas de cola blanca (Haliaeetus albicilla).
Seguimos bordeando el lago hasta llegar a la población de Tokoro, situada entre los lagos Notoro y Saroma, donde damos la vuelta y volvemos por la misma carretera 238. Por el camino nos detenemos en un pequeño templo sintoísta que hay junto a la carretera. Ahora seguimos la 238 en dirección a Abashiri. Durante unos kilómetros esta ruta bordea el lago Abashiri, cruzamos el río Abashiri y llegamos de nuevo a nuestro punto de partida, la ciudad de Abashiri. Ha sido una ruta corta (unas 4 horas), pero muy bonita y que sirve de perfecta introducción a los paisajes de Hokkaido. Los campos aún llenos de flores añaden más belleza al conjunto.
Parque Nacional Shiretoko (declarado Patrimonio de la Humanidad en 2005). Este parque ocupa casi toda la península de Shiretoko, en el extremo nordeste de Hokkaido, una de la regiones más remotas de Japón, ya que la mayor parte de la península sólo es accesible a pie o desde el mar. Shiretoko es una palabra Ainu que significa el confín de la Tierra. Este parque está reconocido como uno de los más bellos y mejor conservados de todo Japón. Su flora y fauna salvaje es variada, pero destaca por tener la mayor población del oso pardo en Japón. También encontramos ciervos y zorros. En el parque se pueden hacer varias actividades, dependiendo del tiempo disponible y el nivel de dificultad. Entre otras, se puede visitar la cascada Kamuiwakka, hacer la ruta de los Cinco Lagos, o recorrer la península hasta llegar a su extremo norte en un trekking de varias jornadas.
Nosotros llegamos al parque Shiretoko con nuestro coche alquilado desde Abashiri, tras recorrer unos 85 km. Para ello salimos de Abashiri por la ruta 244 que pasa junto al puerto. Durante muchos kilómetros la carretera va paralela al mar y la vía férrea. Tras pasar junto al lago Tofutsu la carretera se aparta del mar, bordea la ciudad de Shari y al cabo de unos kilómetros vuelve a ir pegada al mar de Okhotsk. Poco antes de llegar a la población de Utoro nos detenemos para visitar las cascadas Oshinkoshin, situadas en el top 100 japonés. Están bien, pero tampoco son nada del otro mundo.
Unos 8 km más adelante está Utoro, el único núcleo habitado de importancia de la costa oeste de la península y que es la puerta de entrada al parque. Esta población tiene aguas termales y dispone de algunas opciones para alojarse, desde minshuku hasta ryokan con onsen. Un punto característico de su paisaje es el peñón Oronko, con una altura de 60 m. y situado junto al puerto. Desde el puerto de Utoro parten, de mayo a octubre, los cruceros turísticos que permiten ver desde el mar rincones del lado oeste de la península difíciles de ver de otra forma. Hay dos compañías: Shiretoko Kankosen, con barcos más grandes y precios más ajustados que su competidora Gojiraiwa Kanko, aunque esta dispone de embarcaciones más rápidas. Hay una ruta corta que llega hasta la cascada Kamuiwakka (1h ó 1h30min, 2.700 a 3.000 ¥) y otra más larga que llega hasta el extremo de la península (3-4 h, 6.000-8.000 ¥).
Antes de partir hacia el parque visitamos en Utoro un edificio que alberga un centro de información del parque, un restaurante y una tienda. Desde aquí nos dirigimos hacia el parque por la carretera 334. Recorridos 5 km vemos el Shiretoko Nature Center y giramos a la izquierda para tomar una carretera que finaliza en un aparcamiento al cabo de 10 km (hay que pagar 480 ¥). Este es el punto de partida para la excursión de los Cinco Lagos, una caminata fácil y que permite disfrutar de la naturaleza intacta de Shiretoko. Una serie de caminos nos conducen por los lagos a través de paisajes muy escénicos. Al inicio del camino hay una serie de carteles informativos que conviene observar ya que no debemos olvidar que en esta zona hay osos pardos (en épocas de mucha presencia de osos se puede llegar a cerrar el acceso a la zona). De hecho, en el camino de vuelta, pero aún dentro del parque, nos encontramos de cara con un oso pardo y suerte que ya estábamos dentro del coche.
Saliendo del parque tomamos de nuevo la ruta 334, pero ahora en dirección a Rausu, en la costa oriental de Hokkaido. La carretera asciende hasta llegar al Shiretoko Pass, a 740 m. de altura, con grandes vistas sobre el Monte Rausu, el más alto de la región, con 1.661 m. de altura. Al llegar a Rausu conectamos con la ruta 335 que transcurre junto al mar, en el Estrecho de Nemuro.
Ir a Nemuro no estaba en nuestros planes iniciales, pero tras nuestra visita al P. N. Shiretoko y dado que disponíamos del coche de alquiler enfilamos la carretera 335 que bordea la costa oriental de Hokkaido con la intención de pernoctar en algún lugar que encontráramos en el camino. Pero no contábamos con que esta zona de Japón está muy despoblada y que, aparte de Rausu, el resto son pequeños núcleos habitados por pescadores y poca cosa más. Al oscurecer podíamos recorrer muchos kilómetros sin ver ni siquiera una luz. Desde luego esta zona se aleja muchísimo de la imagen que tenemos de Japón como país superpoblado. Visto el panorama y, como se hacía tarde, decidimos continuar viaje por la carretera 244 hasta Nemuro, a sabiendas de que es la mayor población de la región y con la esperanza de encontrar algún sitio donde dormir, como así fue.
Desde esta costa oriental de Hokkaido se puede ver, en un día claro, la isla de Kunashiri, la más meridional del archipiélago de las Kuriles y separada de Hokkaido por el estrecho de Nemuro. Esta isla, juntamente con las de Etorofu, Shikotan y Habomai, forman lo que Japón conoce como Territorios del Norte y sobre los que reivindica su soberanía en un ya largo conflicto con Rusia. Las islas Kuriles, actualmente bajo administración rusa, forman un arco de islas que se extienden desde Hokkaido hasta la península de Kamchatka.
En el Hotel New Nemuro (situado cerca del Nemuro Grand Hotel, en Taisho-cho, y la estación JR de Nemuro; tel. 0153 24-4141) pagamos 9.450 ¥ por una habitación doble con baño y TV. No es nada del otro mundo, pero nos quedamos porque era muy tarde, llovía y ya habíamos preguntado en algún otro hotel que era más caro aún.
Nemuro es una ciudad de unos 30.000 habitantes y que fue fundada en 1957. No tiene gran interés, excepto quizás el ir hasta la punta del cabo Nosappu por el morbo de ver en la lejanía alguna de las islas que está en disputa con Rusia. Para nosotros Nemuro fue además un lugar donde pasar la nochel, dada la escasez de alojamiento en esta zona de la isla.
Parque Nacional Akan. Está situado en la parte oriental de Hokkaido y es conocido por sus tres bellos lagos Akan, Masshu y Kussharo, aunque el Masshu tiene la merecida fama de ser el más bonito de todos, siendo sus aguas una de las más cristalinas del mundo. Los tres lagos ocupan el cráter de antiguos volcanes.
Nosotros llegamos al parque desde Nemuro con nuestro coche alquilado. Salimos de la península de Nemuro siguiendo la ruta 44 durante unos 35 km para luego desviarnos por la 243 hacia el norte. Por el camino vemos numerosas granjas y vacas pastando en paisajes de hierba verde. Al llegar a la población de Teshikaga la policía nos pregunta si vamos al lago Masshu y al contestar que sí nos dicen que debemos dejar el coche allí e ir en un autobús (al parecer esto se hace para preservar el medio ambiente). El precio de la entrada es de 700 ¥ e incluye todos los autobuses lanzadera entre este punto y Kawayu Onsen pasando por los distintos miradores sobre el lago Mashu.
El autobús asciende por una carretera estrecha hasta llegar al Observatorio nº 1, una serie de pasarelas que ofrecen una vista extraordinaria sobre el precioso lago Masshu y su entorno. Además tuvimos suerte y el día era soleado y muy claro, ya que al parecer no es infrecuente la presencia de niebla en esta zona. De un punto cercano a este mirador sale el camino que permite acceder a la cima del volcán Masshu-dake, justo sobre el lago, considerado como el Observatorio nº 2. Este camino supone una caminata de unas 4 horas, ida y vuelta, con unos últimos 300 metros con una pendiente pronunciada. Con otro autobús continuamos subiendo unos kilómetros hasta el Observatorio nº 3, otro mirador que permite ver el lago Masshu desde otro punto de vista. Tras disfrutar de las vistas tomamos otro autobús, esta vez de bajada, hasta Kawayu Onsen, una preciosa y pequeña población balneario. Aquí vale la pena ver la bonita estación de tren y probar el onsen para los pies que hay junto a Correos, aunque el agua sulfurosa está a 45ºC y el azufre en suspensión le da un aspecto lechoso. Andando unos 20 minutos desde Kawayu Onsen se accede a Io-zan, un volcán sulfuroso muy activo, con numerosos respiradores amarillos por donde fluye el vapor sulfuroso que impregna todo el área con su característico olor. Una valla de madera impide acercarse al volcán más de la cuenta. Acabada la visita a la zona volvemos hasta Teshikaga, donde tenemos el coche, recorriendo en autobuses el mismo camino a la inversa. Todos los autobuses entre Teshikaga y Kawayu Onsen están incluidos en el precio de la entrada. En fin, se trata de una ruta muy muy recomendable.
Salimos de Teshikaga con el coche por la escénica ruta 241 y tras unos 45 km llegamos a la población balneario de Akankohan, la única situada junto al lago Akan. Este lago-cráter tiene la particularidad de albergar una rara especie de alga llamada marimo, la cual forma curiosas bolas verdes que tras siglos de crecimiento pueden llegar a ser tan grandes como una pelota de fútbol. Se pueden ver pequeños ejemplares expuestos en restaurantes, tiendas, etc. Del Akankohan Eco Museum Center, en el extremo oriental del pueblo, parten varios caminos que se internan en el bosque y/o rodean el lago, y permiten acceder a las piscinas de burbujas de barro o bokke. Ainu Kotan es una pequeña población Ainu en Akakohan, formada básicamente por una sola calle con edificaciones típicas y tiendas de recuerdos Ainu. Al final de la calle hay un pequeño museo, junto al que hay un local donde se pueden ver representaciones tradicionales del pueblo Ainu.
Acabada la visita a Akankohan iniciamos el regreso a Abashiri para devolver el coche de alquiler y continuar viaje al día siguiente hacia el centro de Hokkaido. En Akankohan tomamos de nuevo la carretera 241 hacia Teshikaga. Al cabo de unos 12 km nos detenemos en Sokodai para disfrutar de unas vistas extraordinarias sobre los lagos Penketo y Panketo desde un mirador junto a la carretera. Poco antes de llegar a Teshikaga tomamos la ruta 391 hacia el norte y poco después la 243. Al cabo de unos 30 km de carretera sinuosa y ascendente llegamos al Bihoro Pass, un fantástico y bucólico mirador sobre el lago Kussharo y la isla Nakajima situada en el centro del lago. Al llegar a la población de Bihoro conectamos con la carretera 39, la cual nos conduce directamente a Abashiri.
Nos alojamos nuevamente en el Toyoko Inn Abashiri Ekimae. Pagamos la misma cantidad que la vez anterior, ya que habíamos hecho ambas reservas a la vez a través de su página web.
En la estación JR de Abashiri tomamos, a las 6:23 de la mañana, el tren Limited Express Okhotsk 2 hasta la ciudad de Asahikawa. En este trayecto de 238 km empleamos 3 horas y 47 minutos. Habíamos reservado asiento la noche anterior en la misma estación.
Nos alojamos en el recomendable Hotel Kanda (8-842-2 3-Jodori, a menos de 10 minutos andando de la estación JR de Asahikawa; tel. 0166 29-0100). Pagamos 7.960 ¥ por una habitación doble, bastante grande, con baño privado, desayuno, onsen e Internet gratis.
En la Av. Kaimono Koen y alrededores hay un buen número de restaurantes donde escoger (y no sólo de cocina japonesa). El ramen (sopa de fideos similar a la china) de Asahikawa es famoso en todo Japón, sirviéndose con salsa de soja y otros ingredientes al gusto. Por recomendar uno con una buena relación calidad-precio nos quedamos con el Watamin-Chi (en el tramo 8º de Kaimono Koen), un restaurante de una cadena que sirve comida saludable japonesa a muy buen precio.
Para cambiar dinero en Asahikawa una opción es el Hokkaido Bank (a 400 m. de la estación JR; abierto de 9 a 17 h.)
ASAHIKAWA es la segunda ciudad de Hokkaido y la más fría de Japón, habiendo llegado a la temperatura récord de -41°C. La ciudad en sí no tiene demasiado interés para el viajero, pero es una excelente base para visitar los numerosos puntos de interés de la región. Kaimono Koen es la principal avenida comercial y peatonal de la ciudad y tiene su inicio frente a la estación de tren JR. Esta avenida separa la zona de negocios, al este, de la zona de restaurantes y vida nocturna, en el lado oeste.
Furano es una pequeña población situada unos 60 km al sur de Asahikawa y es famosa por sus estaciones de esquí y, sobre todo, por sus maravillosos, coloridos y fotogénicos campos de flores, en especial de lavanda. De mayo a octubre, según el mes (ver calendario de floración en la página Furano Flower Blooming Dates), podemos ver distintas combinaciones de flores (tulipanes, lupinas, rosas, lavanda, girasoles y varias más), siendo junio y julio los meses con más variedad.
En Furano hay varias granjas con enormes campos de lavanda, pero la Granja Tomita es quizás la más conocida de todas, además de ser una de las primeras granjas de flores de Hokkaido. Su imagen más conocida es la de un campo arco iris formado por hileras de flores plantadas de distintos tipos. No hay que perdérselo por nada del mundo, incluso aunque no sea temporada de lavanda (cuando nosotros la visitamos ya era septiembre y no había lavanda). La granja se encuentra en una zona elevada, por lo que goza de buenas vistas sobre las montañas y el valle circundantes. Además de los campos la granja, que se puede visitar libremente, tiene diversas tiendas, cafés, etc. No hay que perderse el cucurucho de helado de lavanda. Por todo ello esta visita es muy recomendable. La granja Tomita está a unos 2 km de la estación de tren JR de Nakafurano. Es un agradable paseo de unos 25 minutos y por el camino vale la pena detenerse en una pequeña pista de esquí que cuando no hay nieve se llena también de un arco iris de flores impresionante. En Asahikawa hay que tomar un tren local en la línea JR y tras un trayecto de una hora bajar en la estación de Nakafurano.
Biei es un pueblo de postal por sus casas y paisajes circundantes, con campos, suaves colinas y una vista panorámica completa sobre las montañas Taisetsu. Por ello Biei suele aparecer como escenario en muchos anuncios y programas de la TV japonesa. En el núcleo urbano las casas y edificios están obligados a tener tejados triangulares y a mostrar el año de construcción. Vale la pena pasear por el entorno de la estación de tren, pequeña pero fotogénica, para disfrutar de estas bonitas construcciones. También vale la pena pasarse por la moderna Oficina de Turismo, situada junto a la estación, y subir a la torre del edificio del Ayuntamiento (está a unos 600 m. de la estación), ya que nos proporcionará muy buenas vistas alrededor. Desafortunadamente buena parte de nuestra visita a Biei transcurrió bajo la lluvia y no había buena visibilidad. Nosotros paramos en Biei de regreso a Asahikawa desde Nakafurano. Un tren local JR recorre los 24 km de distancia entre Nakafurano y Biei en unos 20 minutos.
Parque Nacional Daisetsuzan. Es el de más extensión de todo Japón, con 2.268 km², y está situado en el centro-norte de la isla de Hokkaido. En él hay bastantes picos de más de 2.000 metros de altura, siendo uno de los paisajes más montañosos de Japón. Posee volcanes activos, bellos lagos alpinos y flores en abundancia, una cascada de 7 niveles, cabañas donde dormir (gratis), relajantes aguas termales naturales, mucha vida salvaje (incluyendo osos pardos), y una naturaleza salvaje y remota que supone un verdadero desafío. Los volcanes del parque se agrupan en los grupos volcánicos de Daisetsuzan (en él está el monte Asahi, el más alto de Hokkaido), Tokachi y Shikaribetsu. También, dentro de los límites del parque, encontramos los centros-balneario de Asahidake Onsen, Fukiage Onsen, Sounkyo Onsen y Tenninkyo Onsen.
Para llegar al parque tomamos el autobús que sale de la parada nº 4 frente a la estación JR de Asahikawa. El primero sale a las 9:30, cuesta 1.320 ¥ (se paga en el propio autobús) y tarda 70 minutos en llegar a su destino final, Asahidake Onsen, de donde parte el funicular al monte Asahidake. El último autobús de Asahidake Onsen a Asahikawa sale a las 17:15 de delante del edificio del funicular. Respecto a lo horarios y frecuencias es mejor consultarlo in situ en la parada, puesto que suelen cambiar a menudo. En cuanto al funicular al monte Asahidake cuesta 2.800 ¥ ida/vuelta, sale cada 15 minutos (de junio a octubre) y tarda unos 10 minutos en hacer el recorrido de subida o de bajada (sube de los 1.100 a los 1.600 metros de altura).
Desde el lugar donde deja el funicular se pueden hacer varios recorridos según el tiempo disponible y nivel de dificultad. Nosotros escogimos el circular completo que se puede hacer perfectamente en un día. Tuvimos suerte y tuvimos un día sin lluvia y con buena visibilidad, lo cual nos permitió de los primeros colores otoñales en la vegetación: una sinfonía de colores rojos, naranjas y amarillos. Además tenemos la oportunidad de ver maravillosas flores silvestres y algún animal. Y si además añadimos la presencia de pequeños lagos y la visión de las fumarolas que salen del cráter del monte Asahidake, el más alto de Hokkaido con 2.219 m., el conjunto es sencillamente extraordinario. Desde el lugar llamado Sugatomi Pond subir hasta la cima del cráter del Asahidake supone unas 2'5 horas, una ruta muy dura a ratos por las rocas y la fuerte pendiente, pero las vistas (cuando las nubes y el vapor de las fumarolas dejan un claro) compensan con creces el esfuerzo.
Al descender con el funicular a la base y antes de tomar el autobús de regreso a Asahikawa dimos una vuelta por Asahidake Onsen, un pequeño y tranquilo pueblo termal con algunos hoteles. En el centro de información que hay a 100 m. del edificio del funicular nos proporcionan un mapa con los precios, horarios y tipos de onsen que hay en la zona. Nos decidimos por el onsen del Daisetsuzan Shirakabaso Youth Hostel, albergue situado en un edificio rústico muy bonito y con unas instalaciones inmaculadas. Posee un onsen interior y uno exterior en un entorno precioso, en plena naturaleza. Acceder al onsen cuesta sólo 500 ¥ (se puede alquilar una toalla grande por 200 ¥ más o bien comprar un toallita de onsen por el mismo precio). Este onsen, como la mayoría, tiene partes separadas para hombres y mujeres. Hiper-recomendable.
Y aquí damos por finalizada, con mucho pesar, nuestra corta pero intensa visita por tierras de Hokkaido. Confiamos en un futuro poder hacer un viaje monográfico, o casi, por este Japón remoto y de paisajes tan maravillosos. Consideramos que la isla de Hokkaido debería figurar en la agenda de todo viajero/a que disfrute mínimamente la naturaleza y los grandes espacios abiertos y que, a la vez, desee escapar del Japón más clásico y urbanita.