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IRLANDA

Dublín, la guía de viaje más chic de la capital irlandesa

Autor(a)Sònia Graupera| Data viatge: 2011| Publicat el 30/01/2012
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Introducción

Tengo la suerte de viajar por todo el mundo desde hace muchos años, y puedo decir que conozco prácticamente toda Europa. De lo poco que me quedaba por conocer son las ciudades de Dublín y Edimburgo, capitales de Irlanda y Escocia respectivamente.

Mi pretensión no es escribir sobre qué atractivos turísticos visitar en Dublín, pues esto es fácil de encontrar en cualquier guía, blog o simplemente googleando, sino escribir lo que me ha parecido a mi esta ciudad y mis consejos sobre qué hacer en Dublín.

La capital irlandesa fue fundada por los vikingos a principios del siglo IX y ha sido escenario de guerras y conflictos hasta llegar a definir su propia identidad en el siglo XIX. Gracias a su pasado, Dublín es hoy una capital moderna y rica en historia capaz de cautivar a sus visitantes con la mezcla de las más arraigadas tradiciones gaélicas y con una parte contemporánea que atrae a todo el mundo.

Dublín es una ciudad muy agradable para pasear, animada en su centro, verde, simpática. Además la cultura es protagonista en Dublín: en literatura es la cuna y lugar de inspiración de grandes escritores como James Joyce, Oscar Wilde, Samuel Beckett, o Bram Stoker, que reflejan en sus obras su visión de la ciudad en la que vivieron.

MAPA DUBLÍN - (+) Ver mapa más grande
En realidad la ciudad no ofrece ningún monumento que perdure en la memoria de nuestra visita, nada que sobresalga por encima de lo demás. Pero la ciudad es acogedora, agradable y muy recomendable para disfrutar, sea de día paseando y visitando, sea de noche en sus pubs tradicionales, sobre todo en la zona del Temple Bar.
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Ficha técnica del viaje

Nota

Avisamos de que cierta información publicada en estas guías o relatos, sobre todo la referida a horarios, precios, visados, direcciones de e-mail o páginas web, puede haber variado desde el momento en que se recogió la información (ver fecha en la cabecera del relato).

En Viatgeaddictes.com no nos responsabilizamos de los posibles perjuicios que pueda causar la informa- ción aquí contenida, así como de las opiniones expresadas por los colaboradores, ni estas son necesariamente compartidas por nosotros.

Por otra parte os animamos a que, si usáis la información aquí contenida, tengáis la amabilidad de enviarnos un e-mail con vuestras impresiones, sobre si os ha resultado útil o no, información errónea o no actualizada, etc. Tanto nosotros como nuestros colaboradores esperamos como única compensación a nuestro trabajo que perdáis un minuto y nos digáis algo que nos permita saber si nuestro esfuerzo merece la pena.

Fecha del viaje

Del 6 al 10 de Diciembre de 2011

Dinero

Irlanda es un país que forma parte de la Unión Europea, por lo que la moneda oficial es el Euro. Tratándose este de un viaje de sólo cuatro días y por Europa, me llevé algo de dinero en efectivo y la tarjeta Visa, la cual es aceptada en todas partes.

Gastos del viaje

+ 159 € (vuelo Barcelona-Dublín-Barcelona)
+ 80 € (transportes: autobuses interurbanos, autobuses urbanos y taxis)
+ 349 € (Hotel en habitación doble, multiplicar por 2)
+ 340 € (restaurantes y supermercados)
+ 48 € (souvenirs y varios)
+ 50 € (excursiones y entradas)
= 621 € (total)

Presupuesto diario medio por persona: 177 €/día, sin incluir el avión.

Transporte

Avión: Vuelos directos a Dublín desde Barcelona con las compañías aéreas Aer Lingus y Ryanair, compañía low cost, pero con muchas restricciones para el equipaje y en el trato.

Autobús: Para moverse por Irlanda en autobús existen las siguientes compañías de autobuses: Bus Eireann, Irish Citylink, JJ Kavangh & Sons o Go Bus. En su mayoría operan desde el aeropuerto de Dublín, lo que nos permite desplazarnos a muchas ciudades irlandesas sin tener que llegar al centro de la ciudad, si éste fuese nuestro objetivo.

Tren: Red de ferrocarriles irlandeses: Irish Rail.

Coche de alquiler: Esta es una muy buena opción si se quiere recorrer los diferentes y encantadores pueblos de Irlanda. Yo no tuve tiempo. Debéis ser conscientes de que en Irlanda se conduce por la izquierda, como en el Reino Unido. Alquiler de coche en Irlanda.

Taxi: Cogí algunos taxis en Dublín y no me parecieron excesivamente caros. Precios similares a Barcelona: bajada de bandera 4,10 €. Curiosamente tienen 16.000 taxis para 500.000 habitantes, algo totalmente desproporcionado comparando con otras ciudades. No tienen un modelo de coche o color identificador, los taxis sólo llevan el letrero en el techo que los distingue de cualquier otro coche.

Alojamiento

Sorprendentemente Dublín es una ciudad que presenta un alojamiento más barato que el resto de Europa. Se pueden encontrar hoteles céntricos a precios muy asequibles. Reservando con antelación se pueden conseguir habitaciones dobles en hoteles céntricos por menos de 50 € la noche. Y si queréis algo de más categoría, los hoteles de 4 o 5 estrellas comienzan a partir de los 75 €.

Más información y buenas ofertas de hoteles en: Booking.com Dublín y también Hotel.info Dublín.

Gastronomía

A priori Irlanda/Dublín no es cuna gastronómica ni de grandes chefs ni de restaurantes reconocidos mundialmente. Pero sí es cierto que Dublín presenta opciones para cualquier gusto o presupuesto por su amplia variedad de restaurantes para elegir. Desde una tradicional bolsa de fish and chips o cenar en alguno de los restaurantes con estrellas Michelín, el placer está asegurado. Aquí una selección de restaurantes con comida típica irlandesa.

Una curiosidad gastronómica vista (y probada en Dublín) son los productos elaborados con cerveza Guinness, como por ejemplo pan, mostaza o aderezos para carnes.

Lista de platos típicos de la gastronomía dublinesa:

Irish Stew: estofado irlandés elaborado con carne de cordero, patatas, cebolla y perejil.
Boxty: una especie de pastel de patata.
Coddle: salchichas de cerdo cortadas en lonchas recubiertas de beicon con patatas en rodajas y cebolla.
Fried potato farls: pan en el que la patata sustituye parte de la harina de trigo.
Soda bread: el pan de soda contiene bicarbonato sódico en lugar de levadura.
Blaa: bollo de pan blanco cubierto de harina blanca que suele ser tierno.
Black pudding: morcilla.
Colcannon: puré de patatas con col, mantequilla, sal, y pimienta.
Fresh oysters: ostras servidas sobre hielo.
Champ: puré de patatas con leche, mantequilla y cebolla.
Café irlandés: compuesto por café, whisky irlandés, mucho azúcar y nata.

En el destacable blog de la reconocida chef irlandesa Mary Carney encontraremos recetas y sugerencias de tiendas gastronómicas.

Una buena forma de conocer la Dublín gastronómica es participar en el Dublín Tasting Trail. Yo no lo pude hacer por falta de tiempo, pero no me lo perderé en mi próxima visita a Dublín. Tienen una duración de dos horas y media y su coste es de 50 € por persona.

Seguridad

Mi experiencia fue del todo positiva y por el resto, sólo tener las habituales precauciones que se toman en cualquier viaje (incluso en tu propia ciudad), sobre todo en lugares de aglomeraciones de gente, en horas nocturnas y en lugares con poca iluminación.

Los robos ocurren, pero no tienen por qué pasar si vigilamos nuestras pertenencias y los objetos de valor que llevamos. Evidentemente se aconseja viajar sin joyas ni ostentaciones externas.

Clima

Dublín es una ciudad húmeda, con típico tiempo del norte de Europa y temperaturas entre 2 y 6 ºC cuando estuvimos allí (principios de Diciembre). Cuando el viento soplaba la sensación térmica era más fría que la que marcaba el mercurio. Decir que tuve suerte con el tiempo y que de los cuatro días, tres lució un cielo azul y ni una nube, y el otro día llovió un rato, cosa que aproveché para visitar algún museo.

Idioma

Antes de la conquista de Irlanda por los ingleses, durante la Edad Media, la lengua principal utilizada en la isla era el irlandés o gaélico irlandés. Desde la Declaración de la Independencia, en 1922, en Irlanda hay dos lenguas oficiales: el inglés y el gaélico irlandés.

Aunque actualmente se estima que menos de 100.000 personas utilizan el gaélico, todas las calles y señales por la calle, así como la mayoría de carteles de museos y lugares de interés, están escritos en ambos idiomas. Muy interesante, pues no se entiende nada. Por ejemplo la palabra Dublín en gaélico es Baile Átha Cliath.

Creo hablar inglés correctísimamente, ya que trabajo a diario en inglés, hablándolo y escribiéndolo, pero el inglés de Irlanda (el de Dublín al menos) me costó bastante de entenderlo. Y del gaélico, evidentemente, nada.

Dublineses famosos

Seguro que hemos oído hablar de unos cuantos dublineses famosos, aunque quizás no seamos consciente de ello. Por ejemplo, el cantante Bob Geldoff, escritores como George Bernard Shaw y James Joyce, empresarios cerveceros como Arthur Guinness (creador de la cerveza de mismo nombre), actores como Colin Farrell, y muchos otros.

A los amantes de la literatura y de escritores irlandeses recomiendo la guía literaria de Dublín, donde nos dan propuestas para visitar paisajes dublineses protagonistas de libros o lugares donde han nacido algunos escritores.

Información general sobre Dublín en Internet

Visit Dublin - Official tourist information Dublin.
Descubre Irlanda - Web oficial de turismo de Irlanda.

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 GUÍA DE VIAJE A DUBLÍN

DUBLÍN

El topónimo Dublín proviene del nombre gaélico dado al antiguo puerto del Lago Negro, Duhlinn. Este puerto se hallaba en las inmediaciones de los actuales jardines del Castillo de Dublín y al parecer la antigua muralla fortificada gaélica que tenía forma circular, se encontraba en la parte que actualmente ocupa el patio de armas de dicho castillo.

La ciudad de Dublín puede rastrear sus orígenes más de 1.000 años atrás. A partir de un pequeño asentamiento vikingo se ha convertido en una de las capitales más vibrantes del mundo. Una ciudad rica en patrimonio cultural: recorriendo las calles de Dublín, se pueden ver los muchos recordatorios de su historia, desde el libro de Kells que data de 800 AD, a la espléndida arquitectura georgiana, magníficos castillos medievales y catedrales.

COMO LLEGAR

Tomo el vuelo EI563 de Aer Lingus desde la T2 en Barcelona. Tardo tres horas en aterrizar en la terminal 2 del aeropuerto de Dublín. Se necesita el pasaporte o DNI para entrar en el país.

El aeropuerto de Dublín está situado a 10 km del centro de la ciudad. El tren no llega al aeropuerto, por lo que la mejor manera para entrar y salir del aeropuerto en transporte público es en autobús, donde hay diferentes empresas que operan el trayecto.

Para ir al centro de Dublín existen dos compañías de autobuses que paran en las dos terminales del aeropuerto: Aircoach y Airlink, la cual pertenece a la red municipal de transportes. Airlink es más económica.

DORMIR Y COMER

Hoteles en Dublín:

The Fitzwilliam Hotel (St. Stephen's Green, Dublin 2. Tel. 00353 1 478 7000). Abierto hace diez años y totalmente reformado en 2009, el Fitzwilliam está en una ubicación perfecta para una escapada de fin de semana y de compras. Justo enfrente de St. Stephen's Green, de decoración moderna, chic y tonos lilas, el hotel ofrece 124 amplias habitaciones de toque contemporáneo. Moqueta estampada con fantasías de colores y modernos doseles románticos. Es sencillamente encantador y perfecto para la visita de la ciudad. Todos sus empleados muy atentos y simpáticos. Precio por noche a partir de 150 €. Ver fotos

Su restaurante Thornton's tiene una estrella Michelín, pero no pude probarlo. Lo que le faltaría sería la zona de saunas, pero para los viajeros exigentes sí ofrecen masajes por encargo. Tuve la suerte de disfrutar de uno con piedras calientes que me dejó como nueva.

Four Seasons Dublín (Simmonscourt Road, Dublín 4. Tel. 00353 1 665 4000). Es un elegante hotel situado en la zona más exclusiva de Dublín y rodeado de embajadas, a 10 minutos en taxi de pleno centro de Dublín y conectado por autobús y DART. Sus 197 suites son de decoración clásica, tonos amarillos y comodísimas camas. De gran amplitud, tienen todos los aparatos tecnológicos que necesitamos hoy en día y cuenta con vestidor y exclusivos amenities de baño de la firma Bulgari. Precio por noche a partir de 200 €. Ver fotos

Su zona de wellness es amplia y tranquila, con un jardincito para tomar algo mientras disfrutamos de la piscina interior y su enorme jacuzzi. Aquí pude relajarme de las maratonianas jornadas caminando por la capital irlandesa. Siguiendo mi experiencia spa total, con las dos saunas, la finlandesa y la turca. Sus reputados tratamientos faciales de la firma australiana Sodashi son exclusivos en Dublín.

En su restaurante Seasons cené fantásticamente un menú de frutos del mar. Todo con un servicio impecable y una calidad de productos del mar de primera.

• Otros hoteles de Dublín visitados, pero en los que no he dormido:

- The Merrion (Upper Merrion Street, Dublín 2. Tel. 00353 1 603 0600). Elegantísimo hotel de corte clásico, con múltiples obras de arte en todas sus alas. Sus habitaciones se están reformando y en mayo de 2012 terminarán su puesta a punto (ver fotos). Es encantador para visitarlo y tomarse un té o, si podemos permitírnoslo, alojarnos en él. Su ubicación es céntrica y tiene el único restaurante dos estrellas Michelín de toda Irlanda, el Patrick Guilbaud.

- The Cliff Town House Hotel (Stephens Green, Dublín 2; Tel. 00353 1 638 3939; ver fotos). Con tan solo nueve habitaciones, este hotel, que en realidad es un elegante bed & breakfast, está en una casa de estilo georgiano en el St. Stephen's Green. Su bello edificio fue originalmente un selecto club privado y se remonta al año 1700. Sus precios oscilan entre los 155 € y los 195 €. Tiene un restaurante con una estrella Michelín con el mismo nombre del hotel.

• Y como hoteles de Dublín a precio más asequible recomiendo:

- The Fleet street hotel (19/20 Fleet street, Dublín 2. Tel. 00353 1 6779342). Está en la misma zona que el Temple Bar, por lo que en verano, seguramente no será aconsejable reservar por los ruidos que provienen de la calle. El hotel está totalmente reformado Habitaciones a partir de 75 €.

- Y, por último, dos B&B que yo no he visitado, pero que amigos que se han alojado en ellos me han recomendado encarecidamente por su ubicación, precio y decoración. Son Number 31 y Kilronan House.

Restaurantes en Dublín:

L'Ecrivain (109a Lower Baggot Street, Dublín 2; tel. 00 353 1 6611919; ver fotos). Este restaurante, poseedor de una estrella Michelín desde hace 9 años, pertenece al chef Derry Clerk y a su esposa Sallyanne. Enmarcado dentro de la tradición clásica francesa, aporta productos locales con algún toque contemporáneo. El restaurante se encuentra escondido en el patio de dos casas georgianas y su ambiente es exquisito y selecto. Los platos son de generosas proporciones y la especialidad es el cordero irlandés y los frutos del mar.

Forty One at The Residence (Residence Members Club, 41, St. Stephen's Green, Dublín 2; tel. 00353 1 6620000; ver fotos). Es un club de miembros privado, situado en una señorial casa de St. Stephens Green. Su restaurante ha sido reconocido como el mejor restaurante de Dublín en 2012 (se elige en noviembre del año anterior). Los huéspedes del restaurante pueden entrar a las diferentes estancias del club, vetadas normalmente a quien no sea miembro. Una entrada discreta acoge en un ambiente relajado e íntimo donde puede cenar en El Piano Bar en el tercer piso, mientras que el Club de Beckett en la planta inferior invita a los miembros a disfrutar de entretenimiento de sobremesa. Muy recomendable.

Bewley's Grafton Street Café (78/79 Grafton Street, Dublin 2; tel: 00353 1 672 7720). Este histórico café, perteneciente a Bewley's, la marca irlandesa más importante de tes y cafés (esta se inició en 1835, cuando Charles Bewley aterrizó con 2.000 cajas de té en Dublín y amplió el negocio con café y finalmente con las tiendas de café), abrió en 1927, sin reparar en gastos en su interior. Hoy día aún conserva su tradición de café tostado y horneado, junto con su famoso desayuno. Una cocina mediterránea contemporánea también está disponible hasta la noche. Bewley's está abierto de 8:00 a 22:00 horas.

Avoca (Suffolk Street, Dublín 2; tel. 00353 1 6726019). Esta tienda es la perdición de cualquier mujer o para encontrar regalos (no souvenirs) que llevarnos de Dublín: desde delicatessen a ropa, decoración o ítems varios. Todo floreado y con buen olor y una decoración muy personal. En su tercer piso tienen un restaurante informal y siempre muy lleno donde ofrecen ensaladas, pastas y todo tipo de comida rápida deliciosa para un tentempié. Además como anécdota real, cuentan con el que es seguramente el camarero más guapo de toda Irlanda: se llama Justin y además es guapísimo. Para mí es un motivo para no perderse una visita a Avoca.

The Church (Junction of Mary St & Jervis St, Dublín 1; tel. 00353 1 8280102). Como su nombre indica, es una antigua iglesia, la de St. Mary, convertida ahora en restaurante, sala de conciertos y sala de eventos, con una atmósfera muy informal, menús clásicos y tentempiés. Como anécdota histórica comentar que el fundador de la cerveza Guinness, Arthur Guinness, se casó aquí en 1761 y que la primera vez que se tocó el Mesías de Händel en Dublín fue en la iglesia de St Mary en 1742. Para mi es un must de Dublín.

KC Peaches (Unit 10A Trinity Enterprise Centre, Pearse Street, Dublín 2; tel. 00353 633 6872). Es una tienda de delicatessen, café y buffet libre informal con comida de origen biológico y todo realmente apetecible y delicioso. Es perfecto para tomar un tentempié rápido.

The Merry Plough Boy (Edmondstown Rd, Rathfarnham, Rockbrook, Dublín 16; tel. 00353 1 4931495). Es un pub, situado a 45 minutos de Dublín, en el que se ofrece comida típica irlandesa y un espectáculo de música gaélica y danzas. Es una excursión organizada donde te recogen y te devuelven a tu hotel. El mismo grupo toca desde 1989 y es un espectáculo que merece mucho la pena, ambiente animado compartiendo largas mesas. El precio es de 54,50 €.

COSAS A VER Y HACER EN DUBLÍN
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La primera visita debería ser la oficina principal de Turismo Dublín (Tourism Centre, Suffolk Street, Dublín 2; tel. 00353 1 605 7700), pues no sólo podremos informarnos de todo lo que necesitamos, sino que podremos tomar algo en su increíble interior, una antigua iglesia. Vale mucho la pena ir.

Es importante sacarse por internet el Dublín Pass, el cual nos permite tener descuentos en muchísimas atracciones e incluye entradas gratis a 32 museos y atracciones, el bus turístico y el bus al aeropuerto. Tres días el precio es de 55 €, pero cuando se entra en la web se elige lo que cada uno necesita.

Para tener una idea rápida de qué ofrece una ciudad, la primera vez que la visito, siempre tomo el bus turístico. En Dublín se llama Dublin Bus Tour, hop-on hop off.

Hay unos autobuses que sólo ofrecen el tour en inglés y otros en varios idiomas: hay que estar atentos a la parte delantera, donde indica multilingual. Los autobuses circulan desde las 9:30 de la mañana y cada treinta minutos. Es aconsejable comprarse el billete de dos días, por un importe de 16 €. Se puede comprar en el mismo autobús y pagar a los simpáticos conductores, aunque es aconsejable comprarlo online pues ofrecen atractivos descuentos.

Un tour muy interesante, aunque sólo aconsejable para quien hable inglés irlandés muy bien (o sea, seguramente unos pocos) es el Historical Walking Tour), un recorrido guiado a pie por el centro histórico de la ciudad. Realmente interactivo e instructivo, pero el nivel de inglés tiene que ser muy alto y además hay que estar preparado para pasar frío en invierno. En invierno sólo operan los viernes y sábados, el resto del año ofrecen tours diarios. Cuesta 12 € y parte desde la puerta principal del Trinity College.

Centro de Dublín. Como he comentado anteriormente, Dublín es una ciudad que, si el clima nos lo permite, es perfecta para recorrer paseando y disfrutar de su ambiente, pero algunas de sus atracciones son de obligada visita.

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Custom House. Diseñada por el famoso Gandon James, fue terminada en 1791 para funcionar como sede de la aduana del puerto de Dublín y es uno de los edificios que mejor se ha conservado. Es un edificio con un estilo arquitectónico muy llamativo, en el que destaca su fachada con un pórtico de estilo dórico, rodeado por amplios pabellones, además de la cúpula de bronce coronada por una escultura, símbolo del comercio.

Este edificio ha desempeñado un papel único en la vida social de Dublín, la historia económica y política en los últimos 200 años. Inicialmente, el edificio fue la sede exclusiva de los Comisarios de la costumbre e Impuestos Especiales, sin embargo a principios del siglo XX, el papel dominante de la Aduana fue en relación con el gobierno local. El edificio fue destruido por las llamas el 25 de mayo de 1921, durante la guerra de Independencia irlandesa, y los trabajos de restauración se completaron en 1928. Un segundo programa de restauración se inició en la década de 1980 y fue terminada a tiempo para el bicentenario de la Aduana, en 1991.

Christ Church Cathedral (Christchurch Place, Dublín 8; tel. 00 353 1 677 8099). Fue fundada en 1028 y lo más interesante es visitar la cripta, la más grande del Reino Unido. La entrada cuesta 6 €, pero está incluida en el Dublín Pass. Abierta de 9:30 a 17 horas.

Biblioteca del Trinity College. Es una de las grandes bibliotecas del mundo para la investigación, posee la mayor colección de manuscritos y libros impresos de Irlanda. Desde 1801 goza del privilegio de recibir un ejemplar de cualquier obra publicada en la Gran Bretaña o Irlanda. El número de volúmenes asciende a casi tres millones repartidos en ocho edificios. La biblioteca existe desde que la reina Isabel I de Inglaterra autorizó la fundación del Trinity College en 1592. El edificio más antiguo que ha sobrevivido, la antigua biblioteca, se construyó entre 1712 y 1732. Sólo se puede visitar la biblioteca, admirando los antiguos libros sin tocarlos y no está permitido hacer fotos. La llamada The Long Room, la sala principal de la antigua biblioteca, tiene casi 65 metros de largo y contiene 200.000 libros de los más antiguos. Está abierta de 9:30 a 17:30 horas.

Uno de los tesoros de esta biblioteca es el Libro de Kells, uno de los manuscritos más hermosamente iluminados en el mundo. Sus 680 páginas de pergamino contienen los textos en latín de los cuatro Evangelios. Fue escrito alrededor del año 800 dc por los monjes irlandeses y probablemente fue comenzado en un monasterio de Iona, una isla de Escocia, y finalizado en Kells, Co. Meath. Más tarde fue enterrado en el suelo por miedo a los vikingos y después de ser finalmente redescubierto fue depositado para su custodia en 1653. Ha estado en exposición en la antigua biblioteca del Trinity College de Dublín desde mediados del s. XIX, y atrae a más de 500.000 visitantes al año. Desde 1953 se ha consolidado en cuatro volúmenes. Dos volúmenes están a la vista del público, uno abierto para mostrar una página principal decorada, y una para mostrar dos páginas de guión. Los volúmenes se cambian a intervalos regulares.

Destilería Jameson es otra de las visitas típicas en Dublín y que me gustaron. La destilería está situada en Bow Street desde que la fundó en 1780 John Jameson. Este se concentró en la calidad del whisky y por ello tuvo tanto éxito. La producción del whisky Jameson se llevó a cabo en estas instalaciones hasta 1971. La visita es un viaje en el tiempo, es una visita de unos 45 minutos guiada, sólo en inglés. Empieza con un video de diez minutos y después se pasan por las diferentes etapas de la producción del destilado y finaliza con una cata de whiskys, en la tienda de la destilería donde te invitan a comprar algún recuerdo. La visita tiene un coste de 13 € y está abierto de 9 a 18 horas. No recomendable para quien no hable inglés.

Estatua de Molly Malone, situada apenas a unos metros de la fachada del Trinity, al comienzo de la comercial Grafton Street. Es un personaje ficticio -aunque hay quien dice que existió de verdad-, protagonista de una de las canciones más conocidas del folclore irlandés. En ella se cuenta su historia, la de una mujer que trabajaba como pescadera de día y dama de compañía de noche. Es otro de los símbolos de la ciudad.

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Castillo de Dublín. Está abierto de 10 a 16:45 horas y el primer miércoles de cada mes el acceso es gratuito. La visita es guiada, la entrada tiene un coste de 4,50 € y dura unos 45 minutos y, una vez más, o se domina el inglés o no se entenderá nada.

Antiguamente este castillo fue utilizado como lugar de asentamiento de los vikingos, fortaleza militar, residencia real, sede del Tribunal de Justicia Irlandés, y sede de la Administración Inglesa en Irlanda. Ahora el Castillo de Dublín es utilizado para recepciones estatales. Aunque tras el incendio producido en 1684 la fortaleza tuvo que ser reconstruida y exteriormente no presenta el aspecto de un castillo, el interior se conserva en perfecto estado y las estancias que fueron utilizadas por los miembros de la Familia Real están decoradas al detalle, con preciosas alfombras, muebles y lámparas. El castillo ha sido escenario de la película Michael Collins, entre otras.

Desde su fundación en 1204 el Castillo de Dublín ha estado en el corazón de la historia y evolución de la ciudad. Hoy en día, abarcando un área de más de 44.000 m² (11 acres), el sitio contiene dos museos, cafés, un centro internacional de conferencias, jardines, edificios del gobierno y los departamentos de estado, que son las habitaciones más importantes del estado en el país. La Torre de Bedford fue construida sobre la original de dos torres de entrada en el castillo de Dublín, que estaba equipado con un rastrillo y puente levadizo, y también sirvió como prisión. Fue aquí donde las joyas de corona de Irlanda fueron robadas misteriosamente en 1907 y nunca se han recuperado desde entonces.

Otra cosa curiosa es la Estatua de la Justicia que se encuentra en el patio de entrada por Cork Hill. Esta estatua tiene una historia controvertida porque fue vista como un desaire por muchos dublineses, ya que la figura se encuentra de espaldas a la ciudad y la vieron como un símbolo de falta de justicia. Asimismo esta estatua posee un par de escalas y con la lluvia que caía en Dublín hacia perder la inclinación a la balanza, la justicia. Terminaron por perforar un agujero en la parte inferior de cada escala, para dejar que el agua drenara y así restablecer el equilibrio.

Edificio Bank of Ireland. Fue la sede del Banco de Irlanda hasta la década de 1970, situado en College Green. Este impresionante edificio fue diseñado por Edward Lovett Pearce en 1729 para albergar el Parlamento irlandés, y fue el primer edificio de Parlamento de dos cámaras específico del mundo (el Parlamento irlandés moderno se encuentra ahora en Leinster House). Hoy, los visitantes aún pueden ver la impresionante sala cámara irlandesa de los Lores dentro del antiguo edificio de la sede y sus tapices. Hay que entrar, pues no está especificado fuera. En la sala principal del banco está prohibido tomar fotografías.

St Patrick's Cathedral (Saint Patrick's Close, Dublín 8; tel. 00 353 1 453 9472). La bonita catedral de San Patricio se levanta majestuosamente como un memorial al pasado histórico irlandés. Abierta de 9 a 17 horas y el precio de la entrada es de 5,50 €.

City Hall (Dame Street, Dublín 2; tel. 003535 1 222 2204). Construido entre 1769 y 1779, fue diseñado por el arquitecto Thomas Cooley y enmarcado en estilo neoclásico. Con una impresionante entrada circular en forma de rotonda y una cúpula pintada y llena de símbolos. Vale la pena entrar para visitarlo o tomar algo en su bar de las antiguas bodegas, donde también hay una exposición sobre la historia de la capital irlandesa. El precio de la entrada cuesta 4 €. Abierta de 10:00 a 15:15.

Temple Bar (12 East Essex Street, Dublin 2). Más que un bar, que lo es, es una zona de bares y restaurantes, el corazón de la movida dublinesa. Además allí se encuentran muchos pubs tradicionales con música en directo.

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• Algunas atracciones totalmente gratuitas en Dublín son: Chester Beatty Library, National Botanic Gardens, Dublín City Gallery The Hugh Lane, Irish Museum of Modern Art, Garden of Remembrance, National Museum of Ireland o el National Photographic Archive. De todas estas atracciones yo no visité ninguna. Es una opción personal decidirse por unas u otras. En cuatro días el tiempo es justo para abarcar todo lo que un turista que pisa una ciudad atractiva quiere hacer. Estas y otras atracciones las dejo para próximos viajes.

Museos de Dublín. En la página Museums & Galleries in Dublin encontraréis los principales museos y galerías de la ciudad de Dublín.

Compras en Dublín. Dublín es una ciudad para pasear y para disfrutar por sus múltiples parques, tiendas y bares. Los horarios son de 9 a 18 horas, menos los jueves que amplían sus horarios hasta las 20 horas. Los grandes almacenes acostumbran a estar abiertos hasta las 20 o 21 horas.

También se pueden visitar los Mercados de Dublín, siendo uno de ellos el Mercado de las pulgas.

Alrededores de Dublín. Hay muchas excursiones posibles en los alrededores de Dublín, pero evidentemente en cuatro días no tuve tiempo de hacer todo lo deseado.

Yo sólo hice una excursión por pueblos de la costa y para ello tomé el tren de cercanías DART desde Dublín hasta Dun Laoghaire, un encantador pueblo en la costa dublinesa, tan sólo a 15 minutos, y de allí caminamos hasta Dalkey, donde tomamos el DART de regreso a la capital irlandesa. La excursión tuvo un coste de 4,40 €, ida y vuelta. En total estuve dos horas fuera, pero fueron un par de horas deliciosas, pues los paisajes, la poca gente, la calma y las encantadoras tiendas de estos pueblos me gustaron muchísimo. Ideal sería, como ya he dicho, alquilar un coche y descubrir Irlanda.

Otra propuesta muy recomendable es visitar el casino Marino y el Castillo de Malahide, o también la costa sur y los jardines Powerscourt, etc. con la misma compañía que organiza el tour Dublín hop-on hop off. Estas excursiones se ofertan a precio combinado y con descuento si se compra el billete del tour en autobús por la ciudad de Dublín (preguntar por los super combo savers). Por unos 35 € tenemos las dos opciones.

Otras opciones para realizar excursiones fuera de Dublín son las ofrecidas por las recomendables empresas turísticas Over the Top Tours, Viking Splash Tours, Mary Gibbons Tours, Coach tours of Ireland o también Wild Rover tours. Por último, mencionar la opción de excursión en tren con Rail Tours Ireland.

Y EL VIAJE SE ACABA...

Para ir al aeropuerto de Dublín, tomamos el aerobús de Aircoach, el cual para delante del hotel Four Seasons. Cuesta 8 € y tardamos unos 45 minutos en llegar al aeropuerto.

Tomo el vuelo FR6395 de Ryanair y tardo tres horas justas en aterrizar en Barcelona.

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Diari d'un viatge de 9 dies a Irlanda - Dr. Maligne [2010]
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