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Una de las primeras cosas que hay que decir después de haber viajado por Indonesia es una cosa obvia: es un país enorme, e incluso, aunque no es correcto decirlo así, se puede decir que son muchos países en uno. No tiene nada que ver la verde Sumatra con la turísticamente desarrollada Bali. Mucha gente sólo conoce Bali como destino turístico de luna de miel y de hecho los vendedores que hablaban con nosotros apenas habían visto españoles y los que habían visto estaban de viaje de recién casados.
El factor fundamental diferenciador entre las islas es su religión, ya que aunque todos conocemos Indonesia como el mayor país del mundo islámico, Bali es hinduista y la zona Toraja de Sulawesi es animista y, en general, cristianos, el principal monumento arqueológico es un templo budista (Borobudur) y aunque es una visión simplista por parte de un turista todos practican la religión de intentar aprovecharse todo lo que puedan de estos señores que han recorrido una parte del mundo para verlos.
Del 29 de Junio al 13 de Agosto de 2006.
El viaje fue planteado para volver el 3 de Septiembre aprovechando que el día de vuelta al trabajo, el día 1, era viernes, pero diversas circunstancias nos hicieron volver antes de lo previsto.
Nuestro viaje empezó por Bangkok como puerto de entrada a Asia por motivos de billetes de avión, pero es un error pues, aunque es fácil conseguir billetes para volar de un día para otro para bajar hasta Sumatra, no nos resultó barato.
La moneda de Indonesia se llama Rupia (Rp). Hay en circulación billetes de 1.000, 5.000, 10.000, 20.000, 50.000 y 100.000. También hay monedas, pero los turistas apenas las ven pues como el valor de la rupia es tan bajo se tiende a redondear a 500 ó a 1000. Nosotros vimos monedas de 50, 100, 200 y 500.
En el verano del 2006 el cambio con el euro era de 1 euro equivalía a 11400 Rp de media. En Kuta es donde el cambio es más alto pero hay muchos timadores y los agentes oficiales de cambio lo cambiaban a 11.500. En aldeas e islas remotas el cambio era peor pero tampoco tan horroroso para afectar en demasía (el peor que vimos era a 11.000). Nosotros para saber el valor de las cosas aplicábamos la norma que 1000 Rp eran 14 pesetas, o sea que una rupia vale 0,014 pero como ya hemos dicho casi todo está redondeado a 1000.
Es muy barato sobrevivir en Indonesia en estos días. Un hotel con baño privado y limpio está desde 3 euros con desayuno incluido por habitación doble. En Bali y Lombok es más caro y vale de 7 a 10 euros. No es de extrañar que algunos turistas opten por hoteles de lujo que salen muy económicos. Una comida local (pollo o pescado con arroz, noodles, etc...) está por 4000 Rp (56 ptas.) aunque sube mucho más si vas a restaurantes para extranjeros donde allí casi todo vale como mínimo 1 euro. Una pizza grande está por 2 euros. La cerveza local se llama Bintang y una botella de 660 cl. vale de 10.000 a 15.000 Rp. El transporte local es baratísimo, los trayectos cortos (hechos por bemos) valen 2.000 Rp y los autobuses de 4 ó 5 horas de diversión te cobran 10.000.
Billete de avión hasta Bangkok: 930 €; Visado: 35 €. Los demás costes están reflejados en el relato.
El visado se puede conseguir en la frontera para estancias inferiores a treinta días. Nosotros lo tuvimos que tramitar en la Embajada en Madrid enviando el pasaporte por un courier. Curiosamente en la frontera te cobran 35 dólares o 35 euros, y en la embajada en Madrid, para estancias de 60 días, el precio es el mismo.
Hay que consultar con los expertos de Medicina Exterior que saben cuales son las últimas noticias de epidemias en la zona. Para este viaje tomamos la profilaxis de la malaria, ya que tanto en Sumatra como en Kalimatan está activa. Además nos convencieron de vacunarnos de la encefalitis japonesa porque Indonesia es la zona de más riesgo del mundo para contraerla. Una de las grandes ventajas es que hay agua embotellada a precios bajos en todo el país por lo que no corres el riesgo de tener que beber agua en mal estado.
Es un país muy seguro. Nosotros como medida de precaución siempre llevábamos la documentación y el grueso del dinero escondidos, pero no creo que haya incidencias relevantes. La guía Lonely advierte sobre muchas estafas y trucos y sobre zonas especialmente conflictivas, pero es bastante paranoica, nosotros creemos que se equivoca con este exceso de alarmismo.
Avión. Hay muchas compañías que operan en Indonesia (algunas de ellas son low cost que operan ya por internet, por ejemplo AirAsia). Otras como Lyonair, Adamair, Garuda, etc. funcionan bastante bien, aunque con retrasos. Es bastante recomendable coger aviones, pues son baratos y te ahorran tremendas palizas de barcos o de autobuses.
Taxis. En general los taxistas de Indonesia son bastante honrados y ponen el taxímetro o te dicen un precio bastante razonable. No suelen discutir demasiado. La excepción son los taxistas de Bali, que están acostumbrados a épocas mejores y a turistas más adinerados. En el mismo aeropuerto de Denpasar te dicen que es imposible salir andando a coger una bemo y que has de coger un taxi a precios muy altos. No es cierto, ya que a 200 metros de la terminal salen furgonetillas que te llevan a donde a ti te apetezca.
Autobús. En Sumatra son baratísimos, pero muy duros, con poco sitio. Eso sí, los hay a montones. En Java, Bali y Sulawesi son bastante buenos, pero no tan baratos.
Bemo. Son los vehículos para traslados cortos más utilizados. Son incómodos y muy pequeños por lo que viajar con mochilas puede ser un problema. Son muy baratos.
Alquiler de coche/moto. Es una muy buena opción. Nosotros optamos por la moto y es muy barato. Lo máximo que pagamos es 4,5 euros con gasolina incluida por día. En Bali, 2.5 euros/día. Las motos son automáticas de 125 c.c.. Muchos turistas prefieren alquilar Suzukis a unos 125.000 Rp/día sin conductor. No sabemos el precio con conductor, pero suponemos que estará alrededor de 25 euros/día.
Los enchufes son los normales de toma europea, a 220V.
En Julio y agosto es la estación seca y apenas llueve. Los autóctonos se quejaban de que hacía menos calor de lo normal y que esto hacía resentir al turismo.
Sumatra y Java tiene una diferencia de 6 horas y, a partir de Bali, una hora más.
A los franceses se les reconoce porque llevan siempre la Routard (Trotamundos), pero el resto llevábamos la Lonely Planet en inglés (edición del 2002). Los precios están desfasados y muchos consejos de hoteles no sabemos quien los formuló o en que estado estaba para hacerlo, pero en general es de utilidad.
Salimos a las 14:20 de BCN desde el aeropuerto de El Prat con la compañía Turkish y llegamos a las 18:30 hora de Estambul (3 horas de vuelo). Después de unas horitas de espera salimos a las 23:30.
Y llegamos a Bangkok (BKK) al día siguiente, tras 9 horas de vuelo, a las 12:20 hora local. Cogemos el autobús A2 que cuesta 100 Baths hasta Khao San Road. Hay 3 autobuses más que van a otras zonas de BKK. En la taquilla de venta de billetes hay un folleto con las rutas de los 4 autobuses. Tarda más de 1 hora en llegar pues está lejos y aparte siempre hay atascos.
Khao San Road es una meca del turismo mochilero que a nosotros particularmente no nos gusta demasiado, pero nos resulta familiar pues ya han sido varios viajes que hemos recalado en sus cutres hoteles. Vamos al hotel que hay detrás del monasterio budista y que cuesta 350 Baths la habitación doble con baño. Cambiamos dinero en el aeropuerto 1 € = 48,8 Baths (B).
Compramos 2 vuelos con AirAsia, uno de BKK-Kuala Lumbur y otro KL- Medan (Sumatra) . Los 4 vuelos nos cuestan 300 €. Para contratarlos acudimos a unos de tantos locales de Internet, que cuestan 40 B la hora, pero puedes coger tramos de 15 minutos. Hay una máquina donde pones las monedas de 10 B.
El motivo de hacer esta parada en BKK en nuestro viaje a Indonesia es ver un templo budista famoso porque tienen tigres. Cogemos un taxi para que nos lleve a la Estación Sur que es de donde salen los buses a Kanchanaburi. Nos cuesta 60 B. El autobús cuesta 84 B y tarda en llegar 3 horas y 20 minutos, más 45 minutos de espera porque cuando llegamos está vacío y se tiene que llenar.
En la LP recomiendan el hotel VL Guesthouse, que está en la calle principal, a unos 500 metros de la terminal de buses. Nos quedamos y cuesta 300 B la habitación doble con baño dentro.
Después de comer algo alquilamos una moto que nos cuesta 200 B. Según los datos que tenemos el Templo de los Tigres (nuestro objetivo para desplazarnos a Kanchanaburi) está a unos 15 km al sur de la ciudad. Llegamos al templo, pero nos dicen que ahora no hay tigres (ahora están a unos 45 km al norte, dirección Sai Yok). Este templo lo que sí tiene es un Buda enorme y está en una colina que domina toda el valle. La confusión es que el templo se llama Templo del Tigre, por lo que hay estatuas de este animal, pero los tigres que deseamos ver están más lejos. A la vuelta nos cae un tormentón importante, pero nos refugiamos hasta que escampa.
Desayunamos en el hotel un desayuno completo por 70 B y vamos a ver a los tigres. Es fácil llegar porque está muy bien indicado ya que es una atracción turística. Nos dicen que a las 12 llega el monje que fundó esta reserva de tigres. Realmente llega él y 200 coches más con gente que lo adora. La entrada cuesta 300 Baths por persona. Sacan de las jaulas 2 tigres y se pueden tocar, después vamos detrás del monje al templo donde hace una oración. Traen a 4 cachorros de tigre, pero que ya tienen 1 año. Les dan pastillas de leche que les encantan. Después sacan a todos los tigres y los cuidadores los llevan de paseo de un cuarto de hora para que estiren las patitas. Hay una zona acondicionada donde hay una catarata y un pequeño lago donde los cachorros de tigre se persiguen y juegan. De uno en uno se pueden acariciar y te van haciendo fotos. Te piden una ayuda y te dan unos cinturones o unos collares, pero no es obligatorio para entrar a tocar los tigres. Los animales están perfectamente cuidados y, a pesar de lo que decían algunos en los foros, no se les ve drogados, aunque si están adormilados, pero parece más por aburrimiento. Al fin y al cabo son gatos y su estado preferido es echar una siesta.
Después de estar un rato nos vamos al Parque Histórico de Prasat Menang Sing, que son unos restos del imperio Jhmer. La entrada cuesta 40 Baths/persona y la moto 20 Baths. De vuelta vamos al templo Wat Tham Mangkon Thong, donde según la guía hay una monja que levita. El problema es que como son las 6 de la tarde está todo cerrado.
La conexión a Internet cuesta 20 Baths por hora. Salimos a cenar después de quitarnos la mugre de ir en moto, pero como son las 9 de la noche está todo cerrado y después de un rato andando y llegar al centro solo encontramos unos pinchitos por 5 Baths y una cerveza por 20 Baths.
Salimos pronto del hotel y cogemos el bus a las 7:40. Nos cuesta 77 B y llegamos a las 10:05 a BKK. Cogemos un taxi que nos lleva a Kao San Road por 50 B. Después del desayuno cogemos el bus del aeropuerto. Cuando llegamos al aeropuerto pregunto si se puede facturar directamente a Medan pero me dicen que no, que son vuelos independientes. Como hay muy poco margen me recomiendan que cambie el billete de KL a Medan para el día siguiente a las 8 de la mañana porque sino perderemos los billetes. Esta compañía cierra el check-in 45 minutos antes del vuelo. El cambio nos cuesta 1.110 B, porque el vuelo cuesta lo mismo. En el mismo aeropuerto miramos la LP de Malasia y vemos que hay un hotel en el aeropuerto que cuesta 120 Ringgits la doble. Las tasas del aeropuerto son 500 B por persona.
En el vuelo hacen una especie de concurso donde hacen preguntas y el primero que contesta le dan un premio. En este vuelo las preguntas son sobre todo del mundial de fútbol, aunque también les hacen salir y cantar una canción típica de su país. Cuando llegamos a KL intentamos coger el vuelo, pero como hemos hecho el cambio no nos lo permiten, porque en el momento que llegamos cierran el check-in. Preguntamos en información por el hotel, pero sin la tarjeta de embarque no nos podemos alojar en ese hotel. Hay otro, pero está a más de 25 km y cuesta 180 Ringgits la doble. Hay un bus de AirAsia que te lleva a la otra terminal (a 25 km) y otro al centro de KL, que cuestan 1,5 y 9 Ringgits respectivamente. El ticket lo puedes comprar también en el avión. Este aeropuerto se llama LCCT y es sólo para vuelos baratos (lo inauguraron en marzo de este año) y está a 75 km de la ciudad.
Al final sopesamos y vemos que son muy pocas horas y nos quedamos en el aeropuerto igual que cientos de personas. Hay un McDonald's y un restaurante de comida asiática que están abiertos 24 horas. También hay una tienda de perfumes, alcohol, libros, agua etc. Esta terminal tiene un montón de vuelos, sobre todo de AirAsia, de BKK a KL hay 4 vuelos diarios, de KL a Medan 3, de KL a Kuching (Borneo) 9 vuelos, etc. En el McDonald's se puede pagar en US$ y el cambio te lo dan en Ringgits. También en el aeropuerto hay un cajero y un banco. Cambiamos 20 €, y el cambio está a unos 4 Ringgits por €. Al beber 2 Coca-colas con el Combo del McDonald's que cuesta 12 Ringgits, nos impide dormir en toda la noche, aunque nos tumbamos en unos asientos.
El avión sale a las 8:30 AM y tarda 45 minutos en llegar a Medan. En el aeropuerto cambiamos dinero: 1 €=10.300 Rp. Sólo cambiamos 10 euros, pues ya hemos visto que se trata de un negocio de los funcionarios del aeropuerto para pescar a los turistas que no saben el cambio real. Hay un taxi prepago que te lleva al centro por 35.000 Rp. Se sube con nosotros un pesado que nos quiere llevar a su oficina de viajes, pero nosotros le decimos al taxista que queremos ir a la oficina de turismo y nos lleva. Allí una chica muy amable nos da un plano de la ciudad y nos dice como podemos llegar a Bukit Lawang que es donde se pueden ver orangutanes.
Vamos a cambiar al banco y aquí es mucho mejor: 1 € = 11.450 Rp. Desde la oficina de turismo nos dicen que cojamos una opelet (especie de furgoneta con dos bancos de madera), la nº 64, que cuesta 5000 Rp por persona y que nos dejará en la estación de buses. Cuando llegamos, rápidamente nos preguntan donde vamos y nos llevan al autobús que va a Bukit Lawang, que cuesta 10.000 Rp por persona y tienes tres horas y media de diversión, es un decir, porque hace un calor inhumano y la carretera por decir algo, está llena de baches. En el bus se nos acerca un chico que nos va enseñando las plantaciones de aceite de palma, las frutas que vamos viendo, y luego, mira que casualidad, es guía de trekking para ver a los orangutanes. También nos dice que hubo unas inundaciones en el año 2003 que destruyó 22 de las 25 guesthouses que había. Nosotros queremos ir a una que se llama Jungle Inn, pero él nos dice que está cerrada. Cogemos un taxi-moto los tres y nuestras mochilas por 5.000 Rp y nos deja enfrente del Ecolodge, que cuesta 80.000 Rp la doble con baño. Sólo hay luz por la mañana y a partir de las 6 de la tarde que empieza a oscurecer. Tienen un montaje de reciclaje, cultivo de verduras propias etc. La suite cuesta 125.000 Rp y son más nuevas. También tiene restaurante y es muy recomendable la impresionante ensalada de frutas.
Las inundaciones destruyeron casi todo el pueblo, que vive en exclusiva del turismo, porque aquí se acaba la carretera y empieza el parque nacional. El dinero que ha llegado de ayudas lo han empleado en hacer un pueblo construido con ladrillos y no de bambú como es habitual en la zona. También están haciendo una canalización para que otras lluvias torrenciales, habituales en la zona, no produzcan más desgracias.
Para pasar al hotel hay que atravesar el río con un puente bastante precario si se tiene vértigo. Nos acercamos a las oficinas del parque nacional y vemos que hay dos visitas: a las 8 de la mañana y a las 3 de la tarde. En esas horas hay unos cayucos pequeñísimos que atraviesan el río y te dejan en el lado donde están los orangutanes.
Nos levantamos pronto para comprar el permiso que nos permitirá ir a ver a los orangutanes. A las 7:25 llega el ranger y nos lo hace a mano, necesitando los pasaportes para rellenar todos los datos. Cuesta 20.000 Rp por persona y dura todo un día. También te hacen un seguro que cuesta 500 Rp (no sabemos de que nos aseguraba). Se debe ir andando una media hora hasta donde se coge la barquita. Hasta las 8:30 no aparece el barquero, porque a las 2 de la madrugada fue el partido Alemania-Italia y todos están un poco dormidos. La barca funciona con un cable y arrastrando nos pasan a la otra orilla.
Hay una zona de cuarentena donde ponen a los orangutanes unos 45 días cuando llegan al centro para analizarlos a ver si están sanos. En este momento hay 2 machos, uno de ellos según nos cuentan agresivo con las mujeres. La gente del lugar los coge de pequeñitos que son una monada y cuando se hacen grandes y no los pueden controlar los abandonan o con suerte los llevan a la reserva. Hace unos meses vino una delegación de la Universidad de Tokio y estuvo tratando a algunos orangutanes que tenían problemas de comportamiento y solucionaron todos menos el que se comporta agresivo con las mujeres.
Llegamos después de una subida bastante pesada por una pendiente muy elevada a una plataforma donde les dan de comer plátanos y leche. Golpean con una piedra y les llaman haciendo unos sonidos raros. Nos comentan los rangers que como la noche anterior ha llovido mucho algunas veces no se presentan, pues no les gusta la lluvia porque tardan mucho en secarse debido a la humedad ambiental que es casi del 100 %. Después de unos 20 minutos llega un joven de 9 años y una mama con su cría de 1 año. Les dan leche con un vaso que cogen con mucha delicadeza y también plátanos que pelan con mucha habilidad estando colgados de algunas ramas. Aparte de esto también comen hojas que son el 25% de su dieta. El orangután pequeñito es un artista colgándose y ya intenta cogerle el plátano a su mama. Lo ideal sería que no viniesen porque eso significaría que son autosuficientes. A la hora nos tenemos que ir lo cual nos cuesta un montón porque te podrías estar horas viendo a estos ejemplares tan alucinantes.
A la vuelta paramos a desayunar en el Jungle Inn, que sí que está abierto, todo muy bueno. Mucha gente se queda en el Ecolodge porque tiene mejor infraestructura, pero hay muchos otros alojamientos más baratos y más auténticos.
A las 14:15 volvemos a hacer el mismo recorrido y cuando llegamos a la plataforma ya hay uno esperando. Esta tarde llegan 5 orangutanes y la mama con el bebé también. Como para su estómago la banana es muy fuerte el orangután ha de regurgitarlo hasta que lo asimila unas 20 veces. Lo vomita y se lo vuelve a comer y así unas cuantas veces. El guía dice que hace un porridge, a nosotros ya no nos gustaba pero ahora menos. Hay uno de los orangutanes jóvenes que quiere quitarle la mochila al ranger y la mama también intenta abrírsela. Pasan rozándote y los podríamos tocar si quisiésemos aunque no lo hacemos. A la vuelta paramos a comer en el Jungle Inn y pido un gado-gado, que es un plato típico de Indonesia que son vegetales con salsa de cacahuete caliente que no me gusta nada.
Una cosa que no he comentado es que en nuestro hotel, tan ecológico, a veces no hay agua y cuando volvemos de la caminata sudados no hace ninguna gracia que no salga ni una gota de agua de la ducha. Al final con una tina y un cazo hacemos un apaño.
Salimos a primera hora y vamos a la estación de buses andando a coger un bus hacia Medan, y tarda en salir 1 hora. Antes podíamos haber cogido un bemo pero preferimos un bus grande. En Medan cogemos otro bus hacia Berastagi. Los enlaces de autobuses en Sumatra son fáciles, pues todos saben lo que quieres hacer y te llevan al sitio correcto. No tuvimos ninguna tentativa de que nos quisiesen cobrar más de la cuenta. Cuesta 8.000 Rp por persona y tardamos 2 horas. Pasamos de estar a nivel de mar con un calor sofocante a estar en la montaña con una temperatura fresquita.
En Berastagi vamos andando hasta el hotel Wisma Sibayak, donde las habitaciones nuevas con baño cuestan 50.000 Rp. Las viejas sin baño 35.000 Rp. En esta ciudad recomienda la guía el restaurante Raimon, que no está donde lo ubica sino que se han cambiado al nordeste unos 20 metros. Si preguntas rápidamente te indican, también hay un cartel donde lo pone. Muy buenas las ensaladas y las patatas caseras, pero no tan buenas las hamburguesas.
Vamos a comprar los billetes de avión para ir a Java. Tenemos Padan-Yakarta-Jogyakarta con Lion Air y nos cuestan 100 € por persona. Había opciones un poco más baratas cambiando de compañía, pero no nos convencen, ya que con esta podremos facturar directamente. Preguntamos para alquilar una moto por la zona, pero las carreteras son malas y hay mucho tráfico, con lo que lo descartamos. El precio es 100.000 Rp con el tanque completo de gasolina. El litro de gasolina está a 4.500 Rp.
Cogemos una opelet que vaya a Kabanjahe que cuesta 2.000 Rp. Desde allí vamos a buscar otra que nos lleve a Lingga, que nos cuesta también 2.000 Rp. Este pueblo, que la LP dice que es fantástico porque sus típicas casas Karo Batak, nos decepciona porque todo está muy sucio y deteriorado. Nos enseñan la casa del rey donde viven 10 familias diferentes. Tienen una chimenea cada 2 familias y luego unas telas para separar el lugar donde duermen. Tienen muy pocas pertenencias y se ve todo muy pobre y mísero. Son muy oscuras y no quiero saber la de animalitos que debe haber. Vemos un grupo de niños que están jugando a cartas y fumando. Dan una sensación muy rara. También los animales ayudan a esa sensación porque están llenos de sarna.
Volvemos a Kabanjahe y entramos en un cibercafé que cuesta 4.000 Rp la hora, la más barata de toda Indonesia y bastante rápido. En Berastagi de nuevo visitamos el Fruit Market, que es como todos los de la zona. Cogemos un opelet por 1.500 Rp para ir a Kampung Peceren, que no aporta nada nuevo, pues hay también casas típicas y nada más.
Vamos dirección al Lago Toba, y es una larga excursión, pues hemos de cambiar varias veces de transporte. Primero se coge una opelet a Kabanjahe hasta la estación de autobuses. Allí cogemos otro hasta Pematangsiantar por 10.000 Rp por persona y se tarda 3 horas. Vamos como sardinas porque siempre que hay alguien quiere subir al autobús se para y nos estrujamos un poquito más. Cuando piensas que ya no coge nadie más, aún cogen 5, 6 o los que haya. Al llegar a esta población nos enteramos que hay autocares a Parapat que es el siguiente destino, pero como pasan cada hora y se acaba de ir, decidimos coger una furgoneta que tenemos un asiento para nosotros, pues solo se meten 12 personas. Cuesta 8.000 Rp por persona. Tardamos 1'5 horas hasta el embarcadero. Preguntamos por un ferry que nos lleve a Tuk-Tuk (la zona para turistas de la isla Samosir que está dentro del Lago Toba). No encontramos ninguno que llegue a Tuk-Tuk, pero nos dicen que llega a Tomok y de allá podemos coger algún transporte hasta Tuk-Tuk. Cuesta 4.000 Rp el ferry. En media hora llega a Tomok, pero allá no hay transporte que llegue a Tuk-Tuk. Empezamos a andar pensando que algo pasará y nos acercará a nuestro destino, pero por desgracia no es así y al final acabamos andando más de 4 km con las mochilas y a las 2 de la tarde. Sin comentarios. Un charter cuesta 10.000 Rp por persona, pero por desgracia no quisimos cogerlo pensando que ya pasaría el bus público. Terrible error, pues en Samosir apenas hay transporte público.
Llegamos a Tabo Cottage, recomendado por unos viajeros y aparte también la LP dice que es el mejor hotel de toda Sumatra. Está lleno, pero al lado hay otro que se llama Linda, que no está del todo mal y cuesta 30.000 Rp la habitación doble con baño. La pizzería Rumba tiene unos platos muy sabrosos. En esta parte de la isla hay cientos de hoteles, restaurantes y tiendas, pero turistas hay poquísimos.
Alquilamos la moto por 60.000 Rp con el tanque completo de gasolina. Vamos a Ambarita y vemos las Stonechairs. La entrada cuesta 2.000 Rp. Son unas sillas donde se reunían el Consejo del pueblo para solucionar problemas. Tienen una antigüedad de unos 300 años. Luego hay otro patio con más sillas y donde se ajusticiaba a los condenados. Se les rociaba con chili y ajo mientras los iban cortando a lonchitas. Después les cortaban la cabeza. Seguimos dirección a Simanindo, donde hay un museo con una muestra de la casa del rey, su barca, donde molían el grano, donde vivían sus 12 esposas etc. Hace 5 años se quemó todo y tuvieron que reconstruirlo. Seguimos hasta Pangururan donde hay unas hot spring (aguas sulfurosas). La entrada cuesta 1.000 Rp, y están a unos 3,5 km de la ciudad. Hasta aquí la carretera es bastante buena y aceptablemente asfaltada.
Hemos llegado al norte de la isla y para volver podemos hacerlo por el mismo camino de la subida o bajar un poco y cruzar por el interior. Optamos por la última opción pero no encontramos la carretera que cruza, con lo que damos toda la vuelta a la isla. Eso supone ir durante 5 horas más por caminos por donde no pasa nada ni nadie, y la moto tiene graves problemas, y en muchos trayectos nos debemos bajar de ella para pasar trozos verdaderamente horrorosos. Preguntamos pero la gente no sabe ni los km que faltan hasta otro pueblo ni nos indican como hacerlo pues no saben ingles y nuestro indonesio deja bastante que desear. Hay que añadir que la escala de la LP no está bien y hay muchos más km de los que nos pensábamos. De unos 40 km que pensábamos que haríamos, hasta más de 100 que hacemos en realidad, sin parar porque en pocas horas se hace de noche en esta maldita isla y debemos devolver la moto a las 5 de la tarde. Solo hay buena carretera los últimos 10 km hasta Tomok, pero baja muchísimo y has de tener muchísimo cuidado para no tener un accidente.
El resto de la isla que hemos visto está en unas condiciones de supervivencia muy extremas, son muy pobres pero también muy amables. Viven todos juntos en las casas batak con perros, gatos, cerditos, búfalos, y muchos niños, que dudo que vayan a la escuela, porque se tiene que pagar el uniforme, los libros, y el desplazamiento, todo lo cual lo hace bastante complicado para estas familias tan pobres. Cuando llegamos a Tuk Tuk no nos podemos mover y nos duele todo el cuerpo por el cansancio y sobre todo por la tensión de que se nos pudiese romper la moto y a ver que hacíamos. Nos cambiamos a una habitación del Tabo Cottages por 65.000 Rp la standard que está muy bien. Este hotel lo ha montado una alemana que vino de viaje, se enamoró del sitio y de un nativo y se nota en muchos detalles, como la decoración, la limpieza y el servicio tan atento y tan profesional. Hay otras habitaciones más lujosas por 105.000 y por 150.000 pero a nosotros ya nos parece bien la primera.
Vamos a comprar el billete de bus para ir a Bukittinggi, pero para el día siguiente ya no hay plaza. Hay 2 opciones: Super lujo, con almohada, sabana y vas casi tumbado que cuesta 235.000 Rp por persona y otro que es normal y cuesta 150.000 Rp. Son 12 o 15 horas (depende si nos lo dice la agencia o lo que pone la LP) y decidimos que cogemos el lujoso.
Como hoy es un día de relax, desayunamos tranquilamente en nuestro hotel un english breakfast (zumo de frutas natural, huevos revueltos, tostadas con mantequilla y mermelada, café o te). Todo esto cuesta 17.500 Rp por persona. El día pasa entre lecturas, paseítos y poco más.
Nos enteramos de cómo funciona el ferry que te deja en Tuk Tuk. Es fácil: pasa cada 2 horas, de Tuk-Tuk a Parapat sale a las 7-9-11-13-15 y de Parapat a Tuk Tuk a las 8-10-12-14-16. Cuesta 7.000 Rp por persona, y para si hay alguien en algún hotel de la costa que lo llama. Nosotros vamos a la orilla y lo llamamos a las 13 horas porque el bus sale a las 18 horas y queremos ver un poco de Parapat y conectarnos a Internet que en la isla cuesta 20.000 Rp y nos parece excesivo. Llegamos a Parapat y cogemos una opelet por 2.000 Rp que nos deja en la puerta de la agencia de nuestro autobús. Cuando nos cambian el recibo que nosotros llevábamos por otro hecho por ellos nos dicen que saldremos a las 9 de la noche. Como nos enfadamos un poco nos llevan con su 4x4 al centro del pueblo y cuando decimos que nos queremos conectar a Internet nos dicen que hay solo un sitio y que cuesta la hora 30.000 Rp. Es lo que tienen los monopolios. A pesar del robo nos conectamos porque en Parapat no hay nada que ver y nos faltan muchas horas hasta que llegue el bus que sale de Medan (si es que existe).
A las 6 llegan otros turistas a la agencia, con lo cual nos da un poco más de confianza de que efectivamente habrá autobús, pero ellos sí que tienen plaza a las 6 y media. Por el mismo bus han pagado 280.000 Rp. Al final salen a las 8 y media de la noche. El nuestro llega a las 9 y cuarto y es lo prometido, aunque está un poco cochambroso. Las carreteras son muy malas y el aire acondicionado está tan fuerte que nos tenemos que poner los polares para no quedarnos congelados. A las 2 de la madrugada, cuando estábamos en lo mejor de nuestros sueños, nos debemos bajar todo el autobús porque ha habido lluvias y hay una subida tan acentuada que el bus no tiene fuerzas, ya que las ruedas patinan.
Después de 16 horas llegamos a Bukittinggi. Hoy es miércoles y es día de mercado, con lo que está muy animado. Era la antigua capital de Indonesia, aunque ahora solo tiene unos 90.000 habitantes. Buscamos hotel pero el Orchid no nos gusta y nos quedamos en el hotel Khartini que cuesta 80.000 Rp con desayuno. La habitación está muy limpia y hay agua caliente en la ducha que en este país es un lujo. Comemos después de casi 24 horas sin comer nada. Hay un restaurante en la calle principal, casi debajo del puente japonés, que es recomendable.
Nos damos una vuelta por el pueblo, la plaza del reloj que es donde se concentra todo el personal para ver y ser visto, también al zoo y a un fuerte holandés que hay. La entrada cuesta 4.000 Rp, pero no vale mucho la pena, sobre todo el zoo, donde los animales están bastante mal cuidados.
Hoy queremos ir a Lawang Top, para ello cogemos una opelet por 2.000 Rp hasta la estación de buses porque está lejitos. De allí una furgoneta que después de dar las consabidas vueltas buscando clientes nos lleva a Lawang por 10.000 Rp por persona. En Lawang, como hay 4 km de subida, cogemos unas motos por 4.000 Rp que nos lleven a la cumbre para tener una visión de todo el volcán y del lago interior. Hay que pagar una entrada de 1.500 Rp para entrar porque es un parque nacional. Nos planteamos bajar andando hasta Danau Maninjau pero el día está un poco nublado y nos da miedo que nos caiga una tormenta, con lo que volvemos a Lawang y allá cogemos una furgoneta que nos lleve a Matur. Nos cuesta 2.500 Rp cada uno. En ese cruce de carreteras no tenemos que esperar casi nada hasta que pasa otro bus hacia Danau Maninjau. La carretera es muy estrecha y baja hasta el lago por unas pendientes de vértigo y hay 44 curvas que te cortan la respiración. El paisaje es magnifico. Al llegar al pueblo nos damos cuenta que a pesar de la propaganda no le vemos nada especial. Para ver el lago tienes que ir a algún hotel o algún restaurante y no nos dice nada. El día tampoco acompaña porque está muy nublado y de cuando en cuando llueve.
Después de un rato decidimos ir a coger el bus hacia Bukittinggi. Está abarrotado y en la mayoría del trayecto tenemos que ir de pie y encogidos porque derecho no cogemos ya que el bus es muy bajito. Cuesta 10.000 Rp. Al llegar a Bukittinggi cogemos una opelet que nos acerca al Parque Panorama que cuesta 3.000 Rp la entrada, donde hay un cañón y unos túneles hechos por los japoneses en la 2ª Guerra mundial. Volvemos al hotel y cenamos justo al lado, en el Canyon Café, bastante correcto.
El objetivo del día es Koto Gadang, que según la guía es un pueblo especializado en joyas de plata, donde te puedes incluso apuntar a un curso de una semana donde te enseñan los rudimentos de la disciplina y te alojas en una casa local. Cogemos, después de buscar un poco, una opelet por 2.000 Rp. Es un pueblo muy limpio y cuidado, lleno de casas holandesas, que choca verlas en este pueblo de Indonesia. Según nos han contado unos holandeses que están en nuestro hotel, este pueblo recibió muchas ayudas del gobierno holandés y la escolarización es del 100%. La mayoría estudiaron en Holanda las carreras universitarias y tienen un nivel muy alto comparado con el resto. Ahora es un pueblo fantasma porque no hay turismo y la mayoría de tiendas están cerradas y no hay nada más.
Después de comer vamos a la estación de buses para ir a Padang. Como suponemos que debe haber muchos vamos sin prisa. Nos subimos a las 3 de la tarde, pero no sale hasta 1 hora y media después. Va parando continuamente con lo que la velocidad media es de 20 km/h. Ya nos damos cuenta que ha sido un error esperar hasta tan tarde para coger el bus, ya que llegaremos de noche a una ciudad muy grande. Como la terminal de la ciudad está a 12 km al sur de la ciudad nos bajamos en una central de opelet, pero cogemos un taxi que nos lleve al hotel Tiga-Tiga que la guía lo pone bastante bien. Nos cobra el taxista 30.000 Rp.
Al llegar al hotel nos enseñan la habitación y es bastante horrorosa, pero como es para una noche y por allí cerca no hay otras opciones nos quedamos. Cuesta 60.000 Rp (+ 10% de tasas). Con aire acondicionado 75.000 más tasas, pero es la misma cutrez, por lo que nos quedamos con la primera. Todas son con desayuno, que consiste en 2 tostadas con chocolate y te o café. Lo único bueno del hotel es que por la puerta pasa el bus del aeropuerto que cuesta 15.000 Rp y pasa cada media hora. El aeropuerto está a 9 km de la ciudad y se tarda 1 hora en llegar. Para cenar a unos 300 metros hay un KFC que es lo único que está abierto a estas horas.
El bus lo cogemos a las 7:30 de la mañana y tarda sólo 45 minutos. El aeropuerto por fuera es bonito, pero por dentro está lleno de moscas y muy sucio. El avión sale en punto a Yakarta, pero en Yakarta tenemos que esperar porque hay un retraso de 2 horas menos 1 minuto. El minuto es importante porque por normas de la compañía si hay un retraso de más de 2 horas te tienen que dar de comer. A otro vuelo que iba a Padang les han dado unas cajas del KFC con pollo, arroz o patatas y ensalada. En el vuelo solo te dan agua.
Cuando al fin llegamos a Jogya preguntamos en la oficina de turismo para coger un bus al centro y nos dicen que mejor un taxi porque con el equipaje tendremos problemas. Nos convencen y nos cobran 50.000 Rp por el trayecto. Es un pequeño timo pues realmente está cerca y no hay ningún problema, pero, eso sí, es muy cómodo.
Nos alojamos en el Istama Batik Ratna (se encuentra en Jalan Pasar Kembang), que está muy bien, con una piscina muy bonita y que nos prometen un desayuno buffet muy bueno. Cuesta 300.000 Rp la habitación, pero pedimos un descuento y nos la dejan en 200.000 por noche. Antes de este vamos a los que recomienda la LP y son muy, pero que muy cutres, parecen cuevas y huelen fatal a humedad. También es verdad que los precios son de 25.000 a 30.000 la habitación doble. Vamos a la calle mochilera, la Sosrowijayan, y cenamos muy bien en un restaurante casi occidental.
Después de un desayuno muy completo, pues hay platos de noodles, huevos, tostadas, fruta, zumos etc, nos dirigimos a Borobudur.
Primeramente cogemos el bus nº 5 que nos deja en la terminal de buses por 2.000 Rp. Después un bus que nos lleva a Borobudur que cuesta 10.000 Rp. La entrada al complejo cuesta a los turistas extranjeros la friolera de 99.000 Rp (equivale a 11 $). Los indonesios pagan solo 9.000 Rp (1 $). Es bonito, pero no es muy grande. Hay mucho turismo indonesio, pues es domingo. Como hace mucho sol alquilan paraguas para protegerte y los japoneses los alquilan con un señor que lo aguanta mientras ellos lo visitan.
Después de verlo en profundidad vamos a coger un bus que nos lleve a la terminal y luego el 5 que nos deja cerca del hotel. Comemos en el restaurante del hotel Mataran que está muy cerca del nuestro: bastante bien. En esta ciudad Internet cuesta 7.000 Rp la hora y es muy rápido.
Después de desayunar vamos al Kraton que cuesta 5000 Rp la entrada con un guía que te explica muchas cosas en inglés. Hay bastantes zonas que no se pueden visitar por el reciente terremoto que ha afectado a la isla. El epicentro estaba a unos 10 km del centro de la ciudad, pero aquí ha afectado bastante y hay algunos recintos cerrados.
Cogemos el bus nº 4 que pasa por Malioboro, la calle principal de Jogya, y que lleva a la terminal Este. Nos deja antes de la terminal y nos indica una esquina para que cojamos el autocar. A los 2 minutos ya nos ha parado uno y por 4.000 Rp nos lleva a Prambanan. Está situado a 17 km de Jogya. La entrada cuesta 90.000 Rp. En la oficina de turismo nos habían dicho que no había sido muy dañada, pero nos han engañado, porque sí que está bastante destrozado por el terremoto, el conjunto principal está totalmente apuntalado y no se puede llegar a visitar. Parece que las esculturas son muy bonitas, pero nosotros no las podemos ver. A 1 km hay otros templos que si se pueden visitar, pero no son tan bonitos. Hay un audiovisual en inglés que te explican la historia de estos templos y las esculturas que están basadas en el Ramayana. Cuesta 2.000 Rp.
Cogemos el tren que está muy cerca de nuestro hotel. Hay trenes a las 7, 10 y 13 horas. Para volver a las 8, 11 y 14:20. Cogemos el de las 10 y en una hora hace los 65 km que la separan de Solo. Cuesta 7.000 Rp. Vamos andando al Puri Mangkunegaran que cuesta 10.000 Rp, con guía en español ¡bien!. Todavía vive la familia del sultán en este palacio que conoció tiempos mejores. Básicamente hay unos jardines y un museo donde el guía te explica el origen de todos los objetos. La mayoría son regalos de los holandeses o compras de cuando el sultán estudiaba en Europa. Nos comenta que sólo está casado una vez, y que si hay más de 25 personas interesadas puedes comer con el sultán y familia. Pagas 30 dólares por un self service y ya está.
A la vuelta en Jogya compramos un tour para que nos lleven al volcán Bromo y luego a Bali. Cuesta 300.000 Rp por persona y entra el transporte al volcán Bromo, noche de hotel y transporte hasta Dempasar (Bali). Si lo hiciésemos por nuestra cuenta tendríamos que ir a Surabaya en tren o bus. De allí cambiar a otro bus que nos llevase a Probolingo y de allí otro hasta Cemoro Lawang que es desde donde se visita el volcán Bromo. También llevamos ropa a lavar, y nos cuestan 7 camisetas 11.500 Rp.
A las 9:30 nos vienen a buscar con una furgoneta al hotel. Somos 8 personas, 4 holandeses, 2 italianos y nosotros. A las 13:30 paramos en un restaurante para comer y seguimos ruta. Al pasar por Surabaya vemos que ha habido inundaciones y cientos de familias tienen problemas de alojamiento. También ha habido un derrame de algo tóxico que ha llenado los hospitales con gente que no puede respirar.
A las 8 de la noche llegamos a Probolingo y allí, en la oficina de la compañía, nos informan de las posibilidades para ver el volcán Bromo. La primera, que es la que cogemos todos, es alquilar un jeep por 75.000 Rp por persona que te lleva a un view point, desde donde se ve la salida del sol y unos cuantos volcanes, y después te llevan al cráter del volcán Bromo para que veas el interior. A las 8 te dejan en el hotel para desayunar y a las 9 salida a Dempasar. La otra opción es que te levantes a las 3 de la mañana y vayas andando durante unos 5 km.
Salimos a Cemoro Lewang y tardamos más de 1 hora en llegar porque hay mucho desnivel. En el hotel Yoshi, que es donde estamos alojados, cenamos. Son un poco careros, pero es una especie de hotel alpino muy bonito como si en vez de Indonesia estuviésemos en Suiza con velitas en las mesas y música ambiental. El precio (que nosotros no pagamos porque está incluido en el paquete) es 75.000 Rp más 10% de tasas la más barata, hasta 150.000 la más cara. También hay bungalows para familias. El agua caliente la cobran aparte y son 5.000 Rp por media hora. Nos comentan que nos despertarán a las 3, con los que nos vamos a dormir ya que son casi las 11 de la noche.
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