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Camboya, tras muchos años de guerras, genocidios y conflictos políticos diversos, disfruta ahora de un cierto periodo de estabilidad, entrando así de nuevo en el mapa turístico internacional. Ahora ya es posible recorrer el país y no limitarse sólo a visitar Angkor y Phnom Penh.
Camboya nos muestra una población con una sonrisa siempre a punto y unos paisajes rurales de postal. Y todo esto todavía con muy poco turismo. Como que el país está empezando a cambiar de forma vertiginosa, nuestra recomendación es ir hoy mejor que mañana.
Del 3 al 26 de Agosto de 2001.
Una vez más utilizamos la ciudad de Bangkok como punto de entrada y salida del viaje, puesto que los vuelos a Bangkok eran, al menos en las fechas de este viaje, bastante más baratos que volando directamente a Phnom Penh.
En las fechas de este viaje el cambio medio que obtuvimos al cambiar moneda fue de:
1 US$ (dólar USA) = 193,04 pts.
1 riel camboyano = 0,049 pts (1 US$ = 3937 riel)
1 bat tailandés = 4,45 pts. (1 US$ = 43,4 bat)
+ 110.110 pts. (vuelo y tasas aeropuerto)
+ 4.450 pts. (visado)
+ 7.720 pts (pase Angkor)
+ 44.068 pts (hoteles, comida, transporte, regalos, ...)
= 166.348 pts.
Para viajar a Camboya es necesario disponer de un pasaporte con al menos seis meses de validez y de un visado de entrada al país. Anteriormente el visado sólo se podía obtener a la llegada a los aeropuertos de Phnom Penh o de Siem Reap, así como a través de una embajada de Camboya (al no haber en España la más cercana es la de París).
Pero desde mediados del año 2001 el visado de entrada a Camboya se puede obtener también en las fronteras terrestres y no solamente en los aeropuertos. Este visado permite una estancia máxima en el país de hasta tres meses.
En nuestro caso obtuvimos el visado de Camboya en Poipet, frontera occidental con Tailandia, y hacerlo no fue cosa fácil. Primero es necesario ir a una pequeña caseta y llenar el formulario del visado, adjuntando una fotografía tamaño carné (por lo tanto debe llevarse una encima) y pagando 1.000 B tailandeses, (y no 20 US$ como dice la guía Lonely Planet, puesto que no se admite el pago en dólares). Por lo tanto es importante disponer de esta cantidad en bats tailandeses al llegar aquí, puesto que de lo contrario deberemos cambiar a alguien que posiblemente no nos hará un cambio demasiado bueno (no hay bancos en la zona). Tras pasar este punto es necesario ir a la cola de la ventanilla Arrival habiendo llenado un nuevo formulario de entrada (Custom Form) que se puede encontrar allá mismo. Si todo es correcto entonces nos pondrán el sello en el pasaporte (el pasaporte debe tener una validez mínima de 6 meses y al menos con una página entera en blanco). Por último es necesario pasar por una nueva ventanilla habiendo llenado previamente otro formulario (Quarantine Form), éste con información sanitaria. Es recomendable, aunque no obligatorio, llevar el certificado de vacunación de la fiebre amarilla.
Es necesario vacunarse de aquello especificado por un Centro de vacunación internacional, especialmente si vamos a la zona costera sudeste, dónde la malaria está bastante extendida.
Aunque el Ministerio de Asuntos Exteriores español todavía lo incluye en el listado de países no recomendables para el turismo, nuestra experiencia nos mostró que no hay ningún problema, siempre y cuando se respeten unas reglas mínimas de comportamiento (como en cualquier otro sitio del mundo) y teniendo muy en cuenta la presencia de minas anti-persona cuando se visiten zonas poco controladas.
Durante nuestra ruta encontramos bastantes episodios de lluvias, pero esto no es especialmente molesto. Las lluvias hacen las pistas un poco más intransitables, pero la contrapartida es que hace que la temperatura sea más soportable.
En Camboya son +5 horas respecto del horario de verano de la España peninsular.
El Jemer o lengua camboyana es hablado por la gran mayoría de los camboyanos. Aprender unas cuántas palabras de Jemer facilita el contacto con la población camboyana, sobre todo a la hora de negociar precios, puesto que fácilmente nos podemos encontrar con alguien que no hable nada de inglés ni francés. Además nuestro esfuerzo será sinceramente apreciado puesto que les demuestra una mayor integración en su cultura. Por esta misma razón, posiblemente también nos permitirá obtener mejores precios.
En cualquier guía podréis encontrar más vocabulario, pero aquí tenéis unos cuantos vocables muy útiles y fáciles de pronunciar para nosotros (entre paréntesis, el vocable jemer está escrito tal qual lo tenemos que pronunciar nosotros): Hola (Susadei), Adios (Lijaai), Gracias (Aucon), Sí para los hombres (Baat), Sí para las mujeres (Jaa), No (Te), Por favor (Som), 1 (mui), 2 (pii), 3 (bai), 4 (buan), 5 (bram), 6 (bram mui), 7 (bram pii), 8 (bram bai), 9 (bram buan), 10 (dop), 11 (dop mui), 16 (dop bram mui), 100 (mui roi), 1000 (mui poan)
Cambodia, Lonely Planet (ed. Abril 2000, en inglés).
Vuelo Barcelona-Londres Heathrow (2 horas y 10 minutos) de British Airways y Londres Heathrow-Bangkok (11 horas y 35 minutos) de Qantas.
Desde el aeropuerto al centro de Bangkok se puede ir con autobús o tren, aunque recomiendamos el tren por los constantes atascos y caos circulatorio en las calles de la megaciudad de Bangkok, aun cuando no hay trenes con la frecuencia que uno desearía. El precio del billete de tren del aeropuerto a la estación de Hualumpong es de 5 B por persona y tarda unos 50 minutos en hacer el recorrido. Dado que queremos ir a dormir a la zona de Banglamphu (calle Khao San) tenemos que tomar un tuk-tuk a la misma estación que nos lleva a la calle Khao San por 50 B, tardando unos 20 minutos al hacer el recorrido.
7 Holders Guesthouse (220 B la habitación doble, sin baño y con bastante ruido nocturno de coches y motos, y también de los clientes y la música de los bares de la calle, especialmente los fines de semana). Seguramente hay alternativas mejores a este hotel en calidad y precio, pero dado el actual nivel de masificación de la zona, y si se llega a última hora de la tarde o de la noche, se pueden encontrar verdaderos problemas para encontrar un sitio dónde dormir y se deberá coger lo que se encuentre. Para comer el restaurante Chada (junto al hotel mencionado) continúa siendo una buena alternativa. De todos modos en el conjunto de la zona se aprecia un marcado aumento de los precios respecto a años atrás, causado seguramente por la cantidad de turistas que hay ahora. Es necesario replantearse escoger otra zona de Bangkok para alojarse porque la zona de Banglamphu ya no es el sitio barato y lleno de servicios para los mochileros que era antes. En la misma calle Khao San hay varios sitios para cambiar bats tailandeses. Recorrer unos cuántos para comparar el cambio que ofrecen, aunque son bastante similares.
Ver el apartado Bangkok (II) al final de esta página.
Aranyaprathet es la última ciudad tailandesa en el camino a la frontera camboyana de Poipet.
Para llegar hasta aquí desde Khao San se puede coger un tuk-tuk hasta la estación de Hualumpong por 45 B y allá coger uno tren ordinario que sale a las 5'55 horas de la mañana (48 B p.p.) y llega a Aranyaprathet a las 11'45 h. de la mañana. Este es el único tren que se puede coger para poder pasar la frontera y no tener que pernoctar en Poipet. Al salir de Bangkok el paisaje de rascacielos, viaductos, chabolas y muchedumbre da paso a los campos de arroz, zonas inundadas de agua, pequeños pueblos y templos budistas en medio de la llanura que configura las tierras del este de Tailandia.
Poipet es la primera ciudad camboyana justo en la frontera y está a unos 5 km de Aranyaprathet. Desde la estación de tren de Aranyaprathet se puede coger un tuk-tuk para llegar hasta la misma frontera pero una forma bastante más barata es coger un songthaew (camión-bus) que hace este recorrido cuando se llena y cuesta sólo 5 B p.p. Este transporte acaba su recurrido en medio de una zona de mercado muy grande.
Después es necesario ir andando unos 500 metros hasta la oficina de la policía tailandesa para poner el sello de salida en el pasaporte. Hecho este trámite y atravesado el correspondiente puente "tierra de nadie" que hace de frontera se llega a la zona camboyana.
Pasado el trámite de obtener el visado camboyano (ver apartado Visado) ya se está oficialmente en Cambodja, andando hacia la parada de pick-ups de Poipet junto a un alud de camboyanos que van y vienen cargados con mil y un paquetes. No es necesario molestarse en buscar un banco para cambiar porqué no existe y porque en toda esta zona del país se puede pagar indistintamente con bats tailandeses y dólares americanos, pese a que el cambio será devuelto en riels (moneda camboyana).
Desde Poipet la única forma de llegar hasta aquí es tomando un pick-up (el único vehículo que puede soportar el pésimo estado de la National Higway 5 (NH-5)). En la plaza del mercado de Poipet se puede negociar un pick-up a Battambang, y que normalmente implicará hacer un cambio de vehículo en Sisophon, a medio camino. En los pick-ups camboyanos suele haber dos tarifas: dentro de la cabina y fuera. Dentro supone normalmente ir apretado, pero sentado (dos plazas junto al chófer y cuatro atrás). Fuera de la cabina es más barato porqué se va sobre las mercancías, con un montón de gente más y expuesto al sol, la lluvia, y al polvo y baches de las carreteras camboyanas. Por todo esto recomendamos vivamente pagar un poco más e ir dentro. Pero, como siempre, "up to you..."
A nosotros el trayecto Poipet-Battambang (129 km) dentro la cabina nos cuesta 3 US$ p.p. y supone 3'45 horas, haciendo una parada técnica en Sisophon para cambiar de pick-up. Los 75 km de NH-5 de Sisophon a Battambang son una sucesión de agujeros en la carretera y puentes destrozados por las minas y bombardeos de la guerra, la climatología, y un mantenimiento cero. Por lo tanto es fácil llegar a Battambang con todos los huesos fuera de sitio.
El Hotel Chhaya es muy céntrico y cuesta 5 US$ la habitación doble con baño y ventilador. Es algo cutre pero no está nada mal y es tranquilo. También se puede coger una habitación con aire acondicionado por 10 US$, o bien con aire acondicionado pero sólo hasta las 12 de la noche por 8 US$ (!). Como curiosidad, en la hoja de registro del hotel es necesario especificar si se llevan encima armas de fuego !! Un buen sitio para comer es el restaurante Colap So (o White Rose), cerca del río. Un plato y una bebida cuesta unos 1'6 US$. Pero cualquiera de los restaurante adyacentes también están bastante bien y no salen en la guía Lonely Planet (por tanto menos gente y más baratos).
Sí queréis cambiar a riels el mejor sitio para hacerlo son las joyerías que hay junto al mercado. En este momento el cambio estaba a 3.940 riels por US$.
El principal interés está en la propia ciudad de Battambang, puesto que los templos que hay en los alrededores son de difícil acceso durante la época de lluvias.
Battambang es una ciudad tranquila y muy agradable, que se puede hacer a pie y así captar mejor este ambiente relajado.
A lado y lado del río Sangker, que atraviesa la ciudad, hay numerosas casas de estilo colonial francés, actualmente ocupadas por ONGs. También vale la pena visitar un par de templos budistas a orillas del río, especialmente lo de Wat Kandal, y andar en dirección al hospital provincial para ver barcas amarradas en la orilla que sirven de hogar para unas cuantas familias camboyanas y un paseo ajardinado muy bonito.
En la calle principal sorprende ver la cantidad de peluquerías y salones de belleza que hay, tanto para hombre como para mujer. Por otra parte, todo el mundo nos saluda y sonríe. Seguramente muy pocos turistas llegan hasta aquí.
Desde Battambang es posible coger un pick-up hasta Pursat, pero el estado de la carretera NH-5 parece ser tan lamentable que nos aconsejan coger el tren. Aunque después de vivir la experiencia del ferrocarril camboyano no sabemos muy bien que es peor, pero ni que sea por vivir la experiencia única que supone recomendamos coger el tren y dejarse llevar... El tren sale de Battambang en algún momento indefinido a partir de las 6'40 h. de la mañana. Recientemente se ha fijado un precio especial para extranjeros (más caro, claro) y ahora el trayecto Battambang-Pursat cuesta 4.900 riels, mientras que Battambang-Phnom Penh cuesta 12.830 riels. Si se quiere ir directamente a Phnom Penh y no queréis pasar un día entero en el tren recomendamos tomar ee tren Battambang-Pursat y continuar desde allá por carretera, ya en mejor estado.
En nuestro caso el tren acaba saliendo a las 8'10 h. y llega A Pursat a las 13'50 h. (casi seis horas para hacer unos 115 km, a una media inferior a los 20 km/h). El comboy está formado por numerosos vagones de mercancías y sólo dos de pasajeros. Estos últimos están oxidados por dentro y por fuera, con goteras, asientos de madera, y llenos de gente a rebosar, con las mercancías más insospechadas. Además, con la poca velocidad que alcanza en marcha sorprende lo mucho que se llega a mover el vagón de lado a lado. En fin, todo un espectáculo...
El Hotel Vimean Sourkea, muy cerca de la orilla oeste del río, cuesta 5 US$ la habitación doble con baño. Está a unos 2 km. de la estación de tren y por lo tanto se puede coger una moto para llegar o hacer el camino a pie. Este hotel es bastante correcto, pero como muchos hoteles en Cambodja, se trata de un "puti-club" reconvertido a hotel o que sirve para las dos cosas, con un "karaoke" y "señoritas" en la planta baja. De todos modos este hecho no incide para nada en su vertiente como alojamiento y no se suelen oir "ruídos" que molesten por la noche.
Para comer recomendamos el restaurante del hotel Phnom Pech que hay justo al lado del Vimean Sourkea. Se come muy bien y a un precio muy razonable. Se puede pedir una botella grande de cerveza Angkor que cuesta 5.500 riels.
Muy pocos turistas paran aquí, pero creemos que es un buen sitio para pernoctar viajando de Battambang a Phnom Penh, permitiendo así también pasear por esta tranquila ciudad con río y sobre todo para hacer la excursión a la ciudad flotante de Kompong Luong.
Pursat. Vale la pena cruzar el puente sobre el río y girar a la izquierda siguiendo un camino vecinal que transcurre junto al río, para volver a atravesar por el siguiente puente. También se recomienda visitar el mercado, diurno y nocturno, y las calles adyacentes.
Kompong Luong. Se trata de una ciudad flotante sobre la orilla del lago Tonle Sap y que se desplaza siguiendo las crecidas del lago en época de monzones. Cada templo, tienda, gasolinera, restaurante, o hogar cualquiera es una construcción de madera que descansa sobre una barcaza, y las calles son las propias aguas del lago, siendo la barca un elemento imprescindible para el transporte y la actividad económica. Está habitada por una importante colonia de vietnamitas, así como camboyanos y chams. Para ver bien el poblado es necesario alquilar una barca que recorre algunas "calles" y se adentra en el lago para subir en una atalaya construida sobre el agua desde la cual se aprecia una fantástica visión del conjunto. Nosotros pagamos 10.000 riels por la barca entera durante una hora y cuarto.
Para llegar a Kompong Luong es necesario ir a la parada de pick-ups de Pursat y coger uno hasta Krakor (a 30 km) y allá coger una moto para hacer los 3 km hasta Kompong Luong, o bien negociar una moto directamente desde Pursat. La moto, ida y vuelta, cuesta 15.000 riels, y tarda más o menos una hora en cada trayecto (incluyendo paradas por el camino para hacer fotos). Cerca de Siem Reap, en el otro lado del lago, hay un sitio similar a éste, pero Kompong Luong es más grande y en cualquier caso mucho menos visitado. Por todo esto recomendamos muchísimo su visita.
Desde la parada de pick-ups que hay en la carretera NH-5 se pueden coger minibuses, pick-ups o taxis compartidos a Phnom Penh. Una "vanette" minibus cuesta 10.000 riels y tarda unas seis horas en hacer los 180 km. hasta la parada final en el mercado central Psar Thmei de Phnom Penh. La primera mitad del camino, hasta Kompong Chnang, está en bastante mal estado mientras que a partir de aquí ya mejora bastante. Durante el trayecto no es extraño ver militares junto a la carretera buscando minas anti-persona con detectores.
El hotel Royal Guesthouse cuesta 7 US$ la habitación doble con baño y ventilador. Además tiene un restaurante propio (se come bien pero es caro, costando 3 US$ un plato estandard y una bebida) y ofrece servicios como venta de billetes de barco, de autobús y de avión, organiza excursiones, y tramita el visado de Vietnam. Al otro lado de la calle del hotel hay un pequeño "chiringuito" con conexión a Internet por sólo 1 US$/hora, aunque el tiempo mínimo a pagar es de 30 minutos (2.000 riels).
Al lado mismo del hotel hay un bar-restaurante con una gran terraza en la misma calle dónde se puede comer bien y barato. Los restaurantes FCC y Globe, ambos en Sisowath Quay, ofrecen buena cocina internacional en edificios de estructura y decoración colonial muy bonitos, pero los precios también son "internacionales". La diversión nocturna en Phnom Penh no llega a los niveles de la de Bangkok o la de Saigón pero ofrece algunas opciones, como por ejemplo los mencionados FCC y Globe, el casino flotante Naga, o el "after hours" Heart of Darkness, el sitio de moda ahora mismo.
Phnom Penh. Algunas de las cosas que es posible ver y visitar en la capital camboyana son las siguientes:
Wat Phnom. Subiendo por Norodom Blvd. se llega a esta pequeña loma sobre la que hay un templo. La entrada cuesta 1 US$ y aunque el templo en sí no vale gran cosa, es bonita la vista desde ahí arriba y el entorno del templo. Es uno de los símbolos de Phnom Penh.
Sisowath Quay. Es el paseo que bordea el río Tonle Sap y es más bonito cuanto más nos acercamos a la zona del Palacio Reial. Se pueden apreciar varios edificios de estilo colonial francés. Siempre hay un gran ambiente debido a que en él se concentran buena parte de los bares, cafés-internet y restaurantes para extranjeros que hay en Phnom Penh.
Foreign Correspondents' Club (FCC). Sobre el mismo Sisowath Quay se encuentra esta construcción colonial que solía reunir a los corresponsales de guerra extranjeros durante el conflicto camboyano. Actualmente es un bar-restaurante-librería, decorado con mucho gusto, desde el cual hay una magnífica vista sobre Sisowath Quay y el río Tonle Sap. El bar y restaurante tienen precios "occidentales", pero vale la pena disfrutar de un buen rato en una de sus terrazas con vistas panorámicas y escuchando buena música. Una cerveza Anchor de barril cuesta 1'4 US$, por ejemplo.
Wat Ounalom. Se trata de un templo budista y un complejo dónde viven numerosos monjes. La mayoría de templos de Cambodja tienen aspecto de ser muy nuevos puesto que han tenido que ser restaurados o reconstruidos en los últimos 15 años, debido a que fueron destruidos o dañados durante el periodo de los Jemeres Rojos. Dado que la religión predominante en el país es el budismo theravada la gran mayoría de templos corresponden a esta religión.
Palacio Reial y Silver Pagoda. Se trata de un complejo de edificios y jardines muy bien cuidados, impresionantes. Todo el conjunto recuerda al Grand Palace de Bangkok, en el que está inspirado, pero aquí hay muchos menos turistas y no es tan recargado desde el punto de vista arquitectónico como aquel. El Palacio Reial tiene una parte visitable y otra que no lo es (dónde actualmente vive la familia real camboyana). En el interior de la Silver Pagoda (Pagoda Plateada) se puede apreciar una riqueza suntuosa: por ejemplo un buda de esmeraldas, numerosos budas de oro con incrustacions de diamantes y un suelo formado por 5.000 planchas de plata de un kilo cada una. Ir con cuidado porque la pagoda está cerrada de 11 a 14 h. El precio de la entrada al complejo es de 2 US$ más 3 US$ por la càmara de fotografiar.
Prisión Tuol Sleng (S-21). Se trata de un antiguo instituto de educación secundaria "reciclado" en 1975 a centro de detención y torturas durante la época de los Jemeres Rojos. Los detenidos que sobrevivían aquí después eran conducidos a los campos de la muerte (killing fields) en las afueras de Phnom Penh. El sitio es bastante deprimente en sí, pero esta sensación se va magnificando conforme se van visitando los 4 edificios que formaban el centro, sobre todo viendo las fotos de los detenidos. La imaginación ya hace el resto. Comparándolo con el museo de los crímenes de guerra de Saigón (Vietnam) aquél es más "heavy" porque las imágenes y utensilios expuestos son más explícitos, pero Tuol Sleng cuenta con el hecho de que el propio museo es el sitio real dónde se llevaron a cabo aquellas atrocidades. Repetimos que la visita es muy deprimente, pero por otra parte pensamos que debe hacerse puesto que desafortunadamente forma parte de la historia de este país y de la Humanidad entera. La entrada costa 2 US$ y para llegar hasta aquí desde el mercado Psar Thmei es necesario coger una moto (1.000 riels) porque está bastante lejos.
Mercados. El mercado central de Psar Thmei es curioso por el edificio que lo hospeda, con forma de zigurat. Alrededor del mercado se encuentran unas cuántas joyerías o tiendas dónde se pueden cambiar riels, mostrando un cartel con el cambio del día. No demasiado lejos de Tuol Sleng se encuentra el Psar Toul Tom Pong o mercado ruso, dónde se pueden encontrar la más gran variedad de souvenirs: camisetas, figuras, "antigüedades", postales, etc. Curiosamente también se encuentran infinidad de CD's piratas de todos los estilos musicales (incluso Julio Iglesias!!).
Tonle Bati. Se trata de un templo, a 35 km. de Phnom Penh, de la misma época que el de Angkor Wat pero mucho más pequeño y se encuentra bastante ruinoso. En alguna pared todavía se pueden apreciar los destrozos de los Jemeres Rojos. A unos 300 m. del templo hay una zona de recreo, todavía en construcción, al lado de un pequeño lago a dónde vienen muchos camboyanos de pic-nic durante el fin de semana. Por lo tanto recomendamos hacer esta visita en un día laborable. También junto al lago hay algunos templos nuevos y un mirador sobre el agua desde el qual se ve un bonito paisaje. La entrada al recinto cuesta 2 US$. Para llegar hasta aquí es necesario coger el autobús a Takeo en la parada de la compañía Ho Wah Genting que está junto a la gasolinera del mercado Psar Thmei. Hay varios autobuses durante el día y cuesta 3.000 riels. Tarda unos 75 minutos en hacer los 33 km hasta el cruce de Tonle Bati. Desde el cruce hasta el templo hay unos 2 km por una pista entre campos de arroz, que se pueden hacer en moto (1.000 riels p.p.) o a pie (el camino a pie vale mucho la pena por el entorno rural que encontraréis). Para volver A Phnom Penh se debe volver de nuevo al cruce y esperar allí el autobús que viene de Takeo, teniendo en cuenta que el último pasa a las 17'30 h.
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