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Para ir al aeropuerto de Cairns tomamos un taxi que nos cuesta 11'9 A$, aunque también se puede tomar el minibús shuttle que realiza el servicio entre el centro de Cairns y el aeropuerto. Este cuesta 6 A$ por persona, pero sólo lo hay a ciertas horas. Un vuelo de la compañía Qantas en un pequeño reactor nos lleva hasta Alice Springs en 2'5 horas.
En el mismo aeropuerto de Alice Springs alquilamos un coche a la compañía Avis, un Opel Astra que resulta ser el único que queda sin reservar en Alice Springs. Nos cuesta 70 A$ por día (+ 22 A$ de seguro) y sólo 100 km diarios son gratuitos, ya que el resto son a razón de 0.25 A$/km. Es un robo, pero no nos queda más alternativa para llevar a cabo nuestra idea de ir a Uluru al día siguiente. Por todo ello, recomendamos reservarlo con antelación a través de Internet, teléfono o agencia, habiendo antes estudiado la mejor oferta entre las distintas compañías. Una de las que podéis mirar es Advance Car Rentals, ya que el precio por día era superior pero incluía kilometraje ilimitado, cosa muy importante en estas tierras de distancias inacabables. En cualquier caso no podemos recomendar Avis en Alice Springs, ya que su personal no fue nada honesto con nosotros.
En el Desert Rose Inn (15 Railway Tce, tel. 8952 1411) una habitación doble con ducha privada, pero WC compartido, nos cuesta 40 A$. Tiene habitaciones de varios precios y piscina. Muy recomendable y, además, está muy cerca del centro de Alice Springs.
Para comer recomendamos el restaurante familiar Casa Nostra (esquina Undoolya Rd y Stuart Tce, al otro lado del río Todd) para comer pasta y pizza. La comida está muy bien, aunque son algo lentos. Uno puede llevarse su propia bebida (es BYO). Otro lugar es el Outback Bar & Grill (75 Todd Mall), en el que presentando un vale que aparece en los folletos turísticos te obsequian con una copa de vino australiano.
Existían varios motivos por los que decidimos volar a Alice Springs y desde aquí realizar la excursión de ida y vuelta a Uluru, en vez de volar directamente a Yulara/Uluru: evitar dormir en la zona de Yulara (muy cara y siempre llena), poder visitar la propia Alice Springs o sentir la experiencia de conducir por la Stuart Hwy (ruta 87), la cual cruza Australia de norte a sur por el corazón del Outback. Pero lógicamente esta no es la única posibilidad y tampoco tiene porque ser la mejor. Cada uno puede escoger la suya en función de tiempo, gustos y presupuesto.
Alice Springs es una ciudad tranquila y compacta, asentada junto al río Todd (normalmente seco), y situada justo en el centro del país, en mitad de la nada. Desde aquí hay 1.485 km hasta Darwin, en el norte, y 1.549 km a Adelaide, en el sur (hasta 1987 la carretera que la unía a Adelaide no fue completamente asfaltada). Se fundó en 1870, junto a una estación telegráfica, por lo que cuenta con una corta historia. Por todo ello aquí tenemos la sensación de encontrarnos un poco en el Far West, en tierra de pioneros. Aunque Alice Springs no cuenta con ninguna atracción espectacular, sí tiene varias cosas a ver que pueden llenar unos cuantos días.
La guía Lonely Planet sugiere un fácil circuito a pie por el centro que permite ver los pocos edificios históricos que tiene la ciudad, como la Adelaide House (fue el primer hospital de Alice, en 1920, y ahora es un museo), el John Flynn Memorial Church (como homenaje al creador del Flying Doctor Service), la Residency (la residencia del primer gobernador de la Australia central), el National Pioneer Women's Hall of Fame (fueron los juzgados y ahora es un museo que homenajea a todas las mujeres pioneras que vinieron a estas tierras), o el Stuart Town Gaol (fue la primera prisión de la ciudad, a partir de 1909). Tras este último edificio hay un mural donde se cuenta la historia de la policía en Alice. En Railway Tce hay un gran mural donde se detalla la historia de Alice. También en el centro, Anzac Hill (o Untyeyetweleye como la llaman los aborígenes) es una pequeña colina desde cuya cima hay una magnífica vista sobre la ciudad y los MacDonnell Ranges. Vale la pena subir hasta aquí especialmente para la puesta de sol (si además hay luna llena entonces es doblemente atractivo). Aquí podremos apreciar ya con toda su intensidad el color rojizo de la tierra, tan característico de esta zona del país. Para subir hasta la cima hay un corto y fácil camino que arranca de Wills Tce. Los domingos por la mañana hay un mercado muy animado en la calle peatonal Todd Mall.
Alice Springs Telegraph Station. Se trata de un museo alojado en los edificios que formaron la estación telegráfica que se instaló aquí en 1870 y que han sido bien restaurados. Es interesante. Justo detrás de estas construcciones se encuentra el manantial Alice Springs, sobre el río Todd, el cual dio nombre a la ciudad. De hecho Alice era el nombre de la esposa de Charles Todd, el superintendente de la compañía de telégrafos que estableció aquí la estación telegráfica, junto al manantial (ya que el río Todd suele estar seco la mayor parte del año). La entrada al museo cuesta 7 A$ y se encuentra unos 5 km al norte del centro de la ciudad. A unos 3 km al oeste del centro de Alice se encuentra el Alice Springs Desert Park, donde se reproducen los ecosistemas del desierto central australiano, con sus peculiares animales y plantas, así como su relación con las tradiciones del pueblo aborigen. La entrada cuesta 18 A$ y no podemos opinar sobre él, ya que nos fue imposible ir por falta de tiempo.
MacDonnell Ranges es una cadena de montañas que se extiende al este y oeste de Alice Springs, cuyo principal interés son los bellos paisajes que crean los numerosos barrancos de paredes verticales, los grandes piscinas naturales, y la vegetación. La parte que está al este, East Macdonnell Ranges, se extiende hasta una distancia de 100 km de Alice Springs, mientras que la del oeste, West Macdonnell Ranges, aún es más larga. En cualquier caso no hay transporte público para ir a los distintos puntos de una y otra, por lo que se debe disponer de transporte propio. En un día se pueden ver algunos de estos puntos, pero con más días existe la posibilidad de hacer numerosas caminatas por la zona, como la exigente Larapinta Trail (220 km en 12 días). De los numerosos puntos de interés en esta cadena montañosa nosotros nos limitamos a visitar los dos más cercanos a Alice en la parte este. El primero de ellos, Emily Gap, está a 16 km de Alice Springs. Se trata de un barranco que rompe la cadena de montañas, a cuyo pie hay un estanque de agua con cierta profundidad, y también pinturas aborígenes en las rocas (aunque para llegar a ellas hay que cruzar el estanque nadando). Este es uno de los lugares más sagrados de la zona para los aborígenes Arrernte. El lugar en sí es muy bonito y muy tranquilo. El otro lugar que visitamos es Jessie Gap, unos 8 km más allá. Aunque también es bonito a nosotros nos gustó más el primero. Por falta de tiempo no pudimos explorar otros lugares de los Macdonnell Ranges.
Curtin Springs Station es una granja familiar que también dispone de alojamiento, restaurante, gasolinera, y una pequeña tienda, aparte de organizar excursiones por la zona o paseos en camello. Se encuentra junto a la Lasseter Hwy, unos 100 km al este de Ayers Rock y 365 km al sudeste de Alice Springs y es una alternativa a los altos precios o a la sobreocupación del alojamiento en Yulara, la zona habitada más cercana a Uluru. Además está convenientemente situado para llevar a cabo las excursiones a Uluru, Mount Conner, The Olgas y Kings Canyon.
En la Stuart Hwy no hay límite de velocidad (free zone), pero en la práctica no conviene pasar de 120 km/hora, ya que hay un peligro real de encontrar animales (vacas, canguros, etc.) cruzando la carretera (algunos vehículos volcados y/o quemados junto a la carretera nos sirven de aviso).
En caso de conducir de noche aún deben extremarse más las precauciones, ya que es cuando muchos animales salen al exterior aprovechando que baja la temperatura. En estas carreteras también conviene ir con cuidado con los espectaculares road-train (camiones trailer con tres o más remolques). Una vez alcanzan su velocidad de crucero de 100-110 km/h ya no hay nada que los pare y la corriente de aspiración que generan es impresionante.
Otra recomendación es llevar siempre suficiente combustible en el depósito, puesto que las gasolineras son muy poco frecuentes y podemos pasar muchos kilómetros (de 100 a 300 km) antes de encontrar una. También conviene que llevemos agua y algo de comida para el camino (se puede comprar en el supermercado Coles de Alice Springs).
Por último, como que no hay ninguna población importante en este trayecto la señal de radio FM/AM se pierde a pocos kms de Alice y ya no se recupera en casi todo el camino, por lo que recomendamos llevar algunos CDs para amenizar la ruta.
Salimos de Alice Springs muy temprano: a las 5:45 de la mañana ya estamos en ruta hacia Uluru (la distancia entre ambos es de 441 km). Tomamos la Stuart Hwy y a veces pasan muchos kilómetros hasta encontrar otro vehículo circulando. La carretera está en buen estado y los kilómetros se hacen rápidamente, aunque a veces la conducción puede resultar algo tediosa.
Unos 197 km al sur de Alice llegamos a Erldunda, donde dejamos la Stuart Hwy y tomamos la Lasseter Hwy. Por el camino encontramos algunos paisajes muy bonitos, con árboles y arbustos que destacan sobre la tierra de intenso color rojizo.
Unos 85 km antes de llegar a Yulara encontramos Curtin Springs Station, lugar en el que habíamos reservado alojamiento días atrás mediante correo electrónico.
En el Curtin Springs Way Side Inn (Curtin Springs Station, N.T. 0872, tel. 08 89562906) pagamos 45 A$ por una habitación pequeña, tipo barracón, con baño compartido y aire acondicionado. Es muy simple, pero no está nada mal. Recomendamos reservar previamente.
Aquí mismo hay un restaurante donde es posible cenar, pero debe tenerse en cuenta que la cocina cierra a las 20:30h.
Mt Conner. Se trata de una enorme formación rocosa completamente plana en su parte superior, situada en un pintoresco paisaje. Tiene una altura de 90 metros y una longitud de casi 1 km. Desde lejos suele confundirse con el archifamoso Uluru y es perfectamente visible desde la carretera, justo antes de llegar a Curtin Springs. Vale la pena detenerse para disfrutar de la vista.
Desde Curtin Springs continuamos hacia el oeste por la Lasseter Hwy y pasado el cruce a Yulara (la pequeña población y resort que sirve de base para visitar el parque nacional) encontramos el acceso al Parque Nacional Kata Tjuta, en el que hay que pagar los 25 A$ que vale la entrada (es válida para tres días consecutivos). Con ella nos suministran un folleto explicativo del parque y un largo listado de que se permite y que no dentro del parque y de las multas que suponen su incumplimiento (algunas están penadas con cárcel y el resto con multas que van de 550 a 55.000 A$).
Uluru - Kata Tjuta National Park (declarado Patrimonio de la Humanidad en 1987) es famoso mundialmente por albergar la mayor roca monolítica de todo el planeta, el Uluru, así como las 36 cúpulas rocosas y los profundos cañones de Kata Tjuta, también conocidas como The Olgas. Toda esta área es sagrada para los aborígenes Anangu, los dueños tradicionales de estas tierras (hay evidencias arqueológicas de que estos pueblos aborígenes han vivido en la zona los últimos 22.000 años y que Uluru y Kata Tjuta han sido lugares de enorme significado ceremonial y cultural para ellos). De hecho, los Territorios del Norte concentran la mayor parte de territorio bajo jurisdicción aborigen de toda Australia, pero no fue hasta 1987 en que este área les fue devuelta y los lugares recuperaron sus nombres tradicionales. Es imposible no visitar estas dos maravillas naturales cuando se visita el centro de Australia, no sólo por su espectacularidad sino también por el extenso conocimiento de la cultura aborigen que proporciona al visitante una experiencia única e inolvidable.
Pasada la entrada al parque, ya divisamos Uluru desde la carretera, bañado por el primer sol de la mañana. Pero nos desviamos a la derecha para ir a visitar primeramente The Olgas. A 26 km del desvío paramos en el Kata Tjuta Dune Viewing Area, un camino de 600 m. que conduce a un mirador con magníficas vistas sobre Kata Tjuta, el bello entorno desértico e incluso, a lo lejos, Uluru. No lo paséis de largo porque vale mucho la pena, y fijaros en la vegetación y el color rojizo de la arena.
Kata Tjuta (the Olgas) significa muchas cabezas en lengua Aborigen y es una colección de 36 cúpulas rocosas situadas a 42 km por carretera al oeste de Uluru. Se trata, pues, de un conjunto de valles y barrancos que permite al visitante caminar por él y penetrar en este entorno de tranquilidad y espiritualidad, ya que este lugar tiene la misma trascendencia que Uluru para el pueblo Anangu. Mount Olga es la cúpula rocosa más alta de todas con sus 546 m. de altura (200 más que Uluru). Quizás por no ser tan conocido este lugar, a nosotros nos sorprendió enormemente y, como mínimo, nos gustó tanto como Uluru.
Dejamos el vehículo en el aparcamiento de Kata Tjuta y ahora debemos elegir entre dos posibles circuitos: The Valley of the Winds (circuito circular de 7.4 km, unas 3 horas) y The Olga Gorge (o Walpa Gorge, 2.6 km ida y vuelta, 1 hora). Dado que por falta de tiempo no podemos realizar los dos, nos decantamos por el primero:
Desde el aparcamiento vamos andando hasta el Karu Lookout, a 1.1 km del inicio (si la temperatura ambiente sube por encima de los 36ºC a partir de las 11 de la mañana se cierra el camino en este punto). Desde aquí y hasta el Karingana Lookout el camino es exigente, pero vale mucho la pena, ya que la vista desde este mirador es espectacular y un punto surrealista y mágico. Entre ambos el camino pasa por barrancos, rocas y riachuelos que hacen sentirse a uno poca cosa en este paisaje rocoso. Desde el mirador Karingana el camino baja hasta el valle y da la vuelta hasta llegar de nuevo al Karu, y de aquí camino de vuelta al aparcamiento. En fin, muy, muy recomendable. Conviene llevar mucha agua para beber y crema solar.
Uluru (Ayers Rock) tiene un profundo significado para el pueblo Anangu y es el icono más famoso del Outback australiano. Se trata de una enorme roca monolítica, la mayor del mundo, de 3.6 km de largo, 2.4 de ancho
y 348 m. de altura que emerge de un terreno completamente plano y rodeado de arbustos (al parecer 2/3 de la roca se encuentran bajo la superficie del desierto). Es especialmente impresionante al amanecer y al atardecer, cuando el color rojo de la roca va cambiando de matiz de forma espectacular, del rojo brillante al gris oscuro.Hay varias posibilidades de caminos indicados alrededor del monolito (todos ellos figuran en el folleto que se entrega en la entrada): Dune Walk (500 m. ida y vuelta, 30 min.), Mutitjulu Walk (1 km ida y vuelta, 45 min.), Mala Walk (2 km ida y vuelta, 1'5 horas), Liru Walk (4 km ida y vuelta), Uluru Base Walk (9'4 km, 3 ó 4 horas, vuelta completa al monolito). Diariamente existe la opción de realizar el circuito Mala Walk guiado por un guarda del parque (es gratuito y comienza a las 8:00 de octubre a abril, y a las 10:00 de mayo a septiembre).
También es posible subir, siguiendo un camino bastante exigente al principio, hasta lo alto del monolito. Este camino se inicia frente al aparcamiento Mala Car Park. Pero dado que este camino tiene una gran importancia espiritual para el pueblo Anangu y que ellos son actualmente los responsables de la seguridad de los visitantes, cualquier percance que pueda ocurrir a alguien subiendo o bajando de la roca (y ya se han producido unas cuantas muertes!!) les acaba afectando seriamente a causa de su sentido de la responsabilidad. Por respeto, nosotros recomendamos no subir a la roca, aunque cada uno es libre de hacer lo que quiera, puesto que no está prohibido. El camino de subida se cierra si llueve, hace mucho viento, hay niebla o la temperatura sube por encima de los 36ºC.
Alrededor de la base de Uluru también hay unas cuantas áreas sagradas importantes para los Anangu, como por ejemplo Mala Puta (!!) o Warayuki. ALgunos de estos lugares son sagrados según las leyes tradicionales de las mujeres Anangu y otros según las de los hombres. En cualquier caso estas zonas están perfectamente indicadas y se ruega no entrar en ellas ni tomar fotografías, tal como indican las señales.
Junto a la carretera que bordea Uluru se encuentra el aparcamiento Sunrise Viewing Area, el sitio oficial desde donde ver la salida del sol sobre el monolito. En la carretera a Yulara, a unos 5 km de Uluru, encontramos el aparcamiento Sunset Viewing Area, el correspondiente para ver la puesta de sol. Especialmente en este último es recomendable llegar con tiempo para poder escoger un buen lugar (en algunos puntos la vegetación puede ocultar parcialmente la vista), ya que suele estar concurridísimo. Desde luego no hay que perderse este espectáculo de la naturaleza. En esa misma carretera, a 2 km de Uluru, se encuentra el Uluru-Kata Tjuta Cultural Centre, que puede proporcionar una magnífica introducción a la cultura Anangu, con audiovisuales en diversos idiomas, vídeos y exposiciones que dan una visión de la historia y geología del lugar. Si se dispone de tiempo es buena idea visitar este centro antes de proceder a recorrer el parque.
En nuestro caso hicimos el camino Mala Walk (muy recomendable) y bordeamos completamente el monolito siguiendo la carretera para poder ver todos sus ángulos. A las 17:00 nos dirigimos al aparcamiento desde donde ver la puesta de sol. Aunque ya había bastante gente apostada conseguimos un buen lugar en primera línea y disfrutamos del espectáculo, entre foto y foto, hasta que el sol se oculta completamente tras nuestro a las 17:55. Pero no abandonamos el lugar hasta las 19:00, ya completamente oscuro, cuando el monolito no es más que una sombra negra que aún destaca sobre el horizonte. Inolvidable. La única interferencia es el molesto ruido de los helicópteros que sobrevuelan constantemente la zona con el fin de obtener vistas aéreas para sus clientes. De vuelta al hotel, nos detenemos en Yulara para poner gasolina, ya que aquí es más barata que en la gasolinera de Curtin Springs.
Llegamos a Curtin Springs a tiempo para cenar algo y conseguimos que nos dejen hacerlo donde come el personal del hotel, ya que fuera el frío se hace notar y justamente las mesas se hallan en el exterior (al resto de huéspedes, australianos, esto no parece importarles, pero tampoco nos sorprende puesto que ya vimos como en Melbourne la gente estaba en las terrazas con un frío glacial, lo que ellos llaman al fresco... y nunca mejor dicho). Pasamos la noche aquí y a la mañana siguiente, a las 6:15 h., iniciamos la vuelta a Alice Springs, a donde llegamos unas 4 horas después, parando para desayunar y hacer fotos.
Watarrka National Park (Kings Canyon). Unos 50 km al este de Curtin Springs encontramos el desvío de la Luritja Road, la carretera que conduce a Kings Canyon, un lugar que al parecer es bastante espectacular. Se trata de un cañón con paredes de 100 m. de altura en el que se pueden realizar diversos trekkings. Nosotros no pudimos ir por falta de tiempo, ya que nos suponía hacer 340 km de ida y vuelta a partir de este desvío más los 300 km desde aquí hasta Alice, sin contar el tiempo para la visita del cañón. Si se dispone de un vehículo 4WD o en un futuro mejoran los 99 km de la pista Ernest Giles Rd entonces nos podemos ahorrar un total de 180 km, ya que la mencionada pista nos conduce directamente a la Stuart Hwy, a medio camino entre Erldunda y Alice. Nuestro vehículo no era 4WD y nos desaconsejaron encarecidamente que circuláramos por esa pista. Pero si tenéis la oportunidad no os perdáis Kings Canyon.
Tomamos un autobús McCafferty's en Alice Springs a las 15:30 y llega a Darwin a las 11:15 del día siguiente, tras recorrer casi 1.500 km. Este trayecto cuesta nada menos que 235 A$ cada uno, aunque presentando el carnet YHA se paga sólo 211'5 A$ (descuento del 10%). El autobús sale de la oficina de McCafferty's, en la esquina entre Gregory y Railway Tce y a 200 m. del hotel Desert Rose. Es conveniente reservar con antelación.
Tras 2 horas de trayecto el autobús para 40 minutos en Ti Tree, un área de servicio junto a la carretera, para tomar algo. También para en Tennant Creek un buen rato, ya que debe esperar a los pasajeros que vienen en otro autobús desde Queensland y que se dirigen a Darwin. Nos da tiempo de dar un breve paseo nocturno por las calles desiertas de esta ciudad de aspecto algo cutre y constatar que aquí el calor ya comienza a notarse, aparte de enterarnos que se habían dado casos de dengue en la región. A primera hora de la mañana se detiene en Katherine para desayunar y estirar las piernas, y más adelante también para 20 minutos en Adelaide River. El viaje acaba en el Transit Centre de Darwin. La verdad es que, a pesar del largo viaje, no se hace nada pesado y las horas pasan rápido.
En el Frogshollow Backpackers Hostel (27 Lindsay St, Tel. 8 8941 2600) una habitación doble, con baño privado, A/C, TV, nevera y desayuno incluido nos cuesta 62 A$ (el precio era de 65, pero nos descuentan 3 A$ por presentar el carnet YHA). El sitio está bastante bien y el personal de recepción es muy útil como fuente de información. Además se encuentra en una parte tranquila de la ciudad. Si se les avisa con antelación mandan una persona con furgoneta al Transit Centre para recogernos.
Muy recomendable el restaurante Lizards Outdoor Bar & Grill (en la esquina de Mitchell y Daly St), con una agradable terraza al aire libre. Aquí es posible probar el filete de canguro.
DARWIN es la capital de los Territorios del Norte australianos, situada en una zona conocida popularmente como Top End. Darwin está más cerca de Jakarta, por ejemplo, que de Sydney, y no sólo en sentido geográfico.
En el año 1974 el ciclón Tracy devastó la ciudad, obligando a evacuar a más de 30.000 de sus 43.000 habitantes de entonces. Fue reconstruida, por lo que ahora es la capital más joven y moderna del país. Pocos edificios antiguos sobrevivieron a la catástrofe.
Aunque Darwin no tiene un gran interés (se suele venir aquí como punto base para visitar la región) se pueden ver algunos museos y parques, así como ver los pocos edificios históricos que sobrevivieron a la 2ª Guerra Mundial y al ciclón. Nosotros seguimos el circuito a pie de 3'5 km que sugiere la guía Lonely Planet. Empezamos el circuito junto al Victoria Hotel (Smith St), pasamos junto a los restos del que fue el antiguo Palmerston Town Hall y de la renovada Christ Church Cathedral. Cruzando la calle Esplanade llegamos al Survivor's Lookout, desde el que hay una estupenda vista sobre el puerto. Además cuenta con una muestra de fotografías sobre los bombardeos japoneses a esta ciudad durante la II Guerra Mundial. A escasos metros del mirador tenemos la preciosa Government House y más allá el blanco edificio del Parliament House. A partir de aquí seguimos la ruta a través del Bicentennial Park, el cual proporciona excelentes vistas sobre la bahía. En el extremo norte del parque hay un mirador desde donde podemos ver bonitas puestas de sol. Volviendo al centro por las calles Esplanade y Knuckey pasamos junto a los edificios históricos Lyons Cottage y Admiralty House, llegando al inicio de esta ruta.
En el Visitors Centre (en la esquina de las calles Knuckey y Mitchell), además de información turística de todo tipo, se puede arreglar el alojamiento en Darwin, en Kakadu, o en cualquier otro punto del Top End.
Para visitar Kakadu, Litchfield y Katherine con total libertad optamos nuevamente por alquilar un coche y lo hacemos a través de nuestro hotel, el Frogshollow, el cual nos encuentra la mejor opción posible con Advance Car Rentals (86 Mitchell St). Un Toyota Corolla manual nos cuesta 86'95 A$ por día, incluyendo seguro y kilometraje ilimitado.
Desde Darwin, ya con nuestro vehículo, tomamos la Stuart Hwy hacia Katherine, pero a unos 33 km de Darwin nos desviamos a la izquierda para tomar la Arnhem Hwy y adentrarnos en Kakadu. En total son 275 km desde Darwin a Ubirr.
En el Kakadu Hostel (tel. 08-8979 2232) una habitación doble con baño compartido nos cuesta 65 A$. Todas las instalaciones del hotel son muy muy básicas y se trata del único lugar dentro del parque que ofrece alojamiento a precios asequibles. Dada la abundancia de mosquitos en esta zona y la imposibilidad de aislar la habitación recomendamos llevar encima una mosquitera para protegernos de ellos mientras dormimos. Para el resto, especialmente en el baño, deberemos utilizar un buen repelente. El Kakadu Hostel se encuentra a 3 km de Ubirr, justo detrás del Border Store y junto al río East Alligator y la frontera con Arnhem Land. En muy recomendable reservar previamente (nosotros lo hicimos a través del Visitors Centre de Darwin). En el Border Store encontraremos a la persona responsable del hotel.
En el Border Store, junto al Kakadu Hostel, se puede comprar algo de comida (aunque hay poca variedad) y puede ser preparada en la cocina del propio hostel. En el shopping centre de Jabiru hay un take-away chino donde se pueden encontrar cosas más elaboradas. En el Anmak An-me Café del Bowali Visitor Centre también es posible comer algo, aunque sólo de 9:00 a 17:00, mientras está abierto el Centro. Otra alternativa, aunque algo caro, es el bar exterior del Gagudju Lodge Cooinda.
En la ruta de Darwin a Kakadu por la Arnhem Hwy encontramos algunos lugares interesantes. Junto al cruce de esta con la Stuart Hwy encontramos el Didgeridoo Hut, un pequeño complejo donde es posible ver y comprar arte aborigen (además hay una granja de emús). Unos kilómetros más allá empezamos a disfrutar del bonito paisaje de las marismas del río Adelaide. Antes de llegar al camping Mary River Park encontramos a la derecha de la carretera un espectacular campo de termiteros, una zona con varios montículos (algunos de ellos con más de 3 m. de altura) creados por las laboriosas termitas. Vale la pena detenerse y explorar estos enormes rascacielos a escala.
Unos 50 km más al este encontramos el acceso norte al parque, donde pagamos los 16'25 A$ que cuesta la entrada. Esta es nominal y es válida para los siguientes 7 días.
Kakadu National Park (declarado Patrimonio de la Humanidad en 1981). Este parque nacional es una de las maravillas naturales de Australia, ya que abarca una variedad de paisajes magníficos, multitud de fauna salvaje y tiene algunos de los mejores ejemplos de arte rupestre aborigen del país. Por tanto tiene una gran importancia natural y cultural. El nombre Kakadu proviene del Gagadju, una lengua de los aborígenes locales. Este parque tiene una extensión de casi 20.000 km2, la mayor parte de la cual pertenece a diversos clanes aborígenes. En la época de lluvias, normalmente de octubre a marzo, buena parte de Kakadu queda anegada por el agua y hace que muchas carreteras sean impasables, incluso para vehículos 4WD, por lo que varios de los lugares de interés en el parque quedan fuera de límites para el visitante.
Mamukala es la atracción principal del área de South Alligator, ya dentro del parque (el desvío en la Arnhem Hwy lo encontramos unos 7 km al este después de cruzar el río South Alligator). Se trata de una zona de humedales en la que hay una plataforma de observación desde la cuál es posible contemplar las numerosas aves que se alimentan en la zona. El paisaje es muy bonito y vale la pena contemplar con calma el ir y venir de aves. Además hay un camino muy interesante de 3 km que bordea los humedales.
Ubirr se encuentra a 39 km del cruce entre las Arnhem y Kakadu Hwy, en la conocida como East Alligator area. En la época de lluvias toda esta zona puede quedar anegada y, por tanto, inaccesible por carretera. Lo más remarcable aquí es un camino circular de 1 km que nos conduce por varios lugares con espectaculares pinturas aborígenes en las rocas (han sido pintadas directamente sobre la roca desde 20.000 años atrás hasta la década de 1990, a veces superpuestas unas sobre otras), las mejores de Kakadu junto con las de Nourlangie. Además vale la pena subir hasta el mirador Nardab, situado sobre una zona rocosa de 250 m. de altura, con maravillosas vistas de 360º sobre una vasta llanura de marismas y la zona escarpada de Arnhem. Es recomendable visitar Ubirr por la tarde para poder disfrutar de la puesta de sol desde el mirador, todo un espectáculo a pesar de la cantidad de gente que se da cita aquí con el mismo fin. A 1 km del Border Store tenemos el Cahills Crossing, con una plataforma que ofrece vistas sobre el río East Alligator. Aquí la carretera que conduce a la zona de Arnhem Land cruza el río directamente sobre el lecho de éste, y dado que el río baja crecido es un espectáculo ver algunos autobuses y 4WD pasar con el agua a casi 1 metro de altura. Arnhem Land es una enorme reserva Aborigen que está fuera de límites para el viajero independiente y parece ser que sólo es posible visitarla obteniendo un permiso especial (difícil de conseguir) o mediante algunas agencias con limitados tours a la zona a precios muy caros.
Yellow Water forma parte de la zona de marismas del río South Alligator y la paseo en barca por el Yellow Water Billabong es una cita imprescindible en la visita a Kakadu. El paseo dura 2 horas y hay tres al día, aunque el más recomendable es el primero del día, a las 6:45, ya que es cuando hay más aves y están más activas, además de que la luz es mágica (y el paisaje muy fotogénico).
Nosotros tomamos el de las 6:45. A esa hora ya empieza a clarear el día, pero el sol aún no ha salido. La luz es muy muy bonita a medida que se va haciendo claro y finalmente sale el sol por el horizonte (los reflejos sobre el agua permiten obtener fotos espectaculares). La barca avanza muy lentamente por las marismas, entre la vegetación (como por ejemplo plantas de papiro), y se detiene cuando el piloto ve algún animal o algo digno de mención. Tenemos la oportunidad de ver infinidad de aves y también varios salties (así llaman cariñosamente los australianos al agresivo y peligroso cocodrilo de estuario o saltwater). Tras dos horas disfrutando de este espectacular paseo volvemos al embarcadero. Recomendamos llevar un repelente de insectos potente ya que los mosquitos atacan sin piedad.
Este paseo en barca cuesta 40 A$ cada uno y es imprescindible reservar, especialmente para el de las 6:45 (nosotros reservamos plaza el día anterior en el Bowali Visitors Centre, pero también se puede hacer llamando al 08-8979 0111). Podemos dar fe que a esa hora salieron cinco embarcaciones de 45 plazas cada una y no había ni una sola plaza disponible. Los tickets se obtienen en el Gagudju Lodge Cooinda, unos 100 km al sudoeste de Ubirr. Desde aquí unos microbuses hacen el trayecto gratuitamente de ida y vuelta hasta el embarcadero.
A 1 km del Gagudju Lodge Cooinda encontramos el Warradjan Aboriginal Cultural Centre, un interesantísimo lugar con una exposición y audiovisuales sobre la cultura aborigen de Kakadu, todo ello en un edificio de estructura circular, que simboliza la forma como se sientan los aborígenes cuando se reúnen. Muy recomendable.
Nourlangie es un circuito circular de casi 2 km que nos permite ver un antiguo refugio bajo una gran roca, utilizado por los aborígenes desde hace 20.000 años para defenderse de la climatología, y magníficos ejemplos de pinturas rupestres sobre las rocas. Vale la pena subir hasta el mirador Gunwarddehwardde, ya que ofrece impresionantes vistas sobre la zona escarpada de Kakadu y la gran roca de Nourlangie. Para llegar hasta aquí hay que desviarse de la Kakadu Hwy a 19 km del Bowali Visitor Centre y recorrer 12 km más hasta llegar al aparcamiento. A 2 km de aquí visitamos el Anbangbang Billabong, uno de los más bonitos de Kakadu. Un camino circular de 2.5 km lo circunda. El paisaje es muy bonito y vale la pena al menos verlo.
Con más tiempo, hay otras cosas a ver en Kakadu. Algunas de ellas, como las Jim Jim Falls (o las Twin Falls) quedaban fuera de nuestro alcance ya que para llegar a ellas es del todo necesario un vehículo 4WD para recorrer los 120 km de pista de ida y vuelta. Y eso en la época seca, porque en la de lluvias la única posibilidad de verlas es desde el aire mediante un vuelo escénico.
Por último, debemos mencionar algo que nos sorprendió durante nuestra estancia en Kakadu: los incendios forestales controlados. Aunque el fuego ha sido importante en la vida aborigen durante miles de años, desde la década de 1980 el pueblo aborigen y los gestores del parque colaboran en la quema controlada de amplias zonas del parque durante el principio de la época seca (de mayo a julio) para limpiar el suelo y prevenir así los grandes incendios incontrolados de finales de la época seca. Aunque a veces no lo parezca los fuegos controlados son de poca intensidad y revisten poco peligro para humanos y animales. Aún así sorprende encontrarse, día y noche, con zonas boscosas y de matorrales en llamas, aunque sólo se quema el suelo y la hierba, pero no los árboles. Es fácilmente visible en el horizonte el humo provocado por estos incendios y, sobre todo al ponerse el sol, da al cielo un color rojizo muy llamativo.
Siguiendo la Kakadu Hwy salimos del parque por su entrada sur, y unos 70 km más allá llegamos a Pine Creek, donde tomamos la Stuart Hwy y recorremos los 90 km hasta Katherine.
En Palm Court Backpackers (esquina de Giles St y Third St) una habitación doble, con baño interior y A/C nos cuesta 40 A$ (este precio incluye un descuento porque la habitación no tenía TV). Muy recomendable.
Para comer en Katherine recomendamos el Main Street Cafe (en la esquina de Katherine Tce y Giles St), un restaurante chino que está bien, cierra más tarde de las 20 h. y es barato. En el Cinema Cafe (17 First St) se puede desayunar bien y en un entorno agradable. Para comprar comida y bebida para las excursiones nada mejor que ir al supermercado Woolworth's (en Katherine Tce), lo más barato en muchos kilómetros a la redonda.
Katherine y Tennant Creek son las únicas poblaciones existentes en los casi 1.500 km que separan Alice Springs de Darwin. En nuestro caso el único interés en venir hasta esta ciudad fue la visita al cercano Nitmiluk National Park, la principal atracción de la zona.
Nitmiluk National Park (Katherine Gorge) tiene una superficie de casi 300.000 Ha y sus propietarios tradicionales son el pueblo aborigen Jawoyn. En el parque podemos encontrar paisajes de afilada piedra arenisca, valles amplios y numerosos lugares con un significado cultural, pero la principal atracción es el cañón excavado por el río Katherine en la propia piedra arenisca (en realidad son 13 cañones, separados entre sí por rápidos). La época ideal para visitar el parque es entre los meses de mayo y septiembre, ya que en la época de lluvias las crecidas del río pueden limitar las actividades a realizar. El acceso principal al parque se encuentra a unos 30 km al nordeste de Katherine (junto a esta carretera, a la salida de Katherine, pudimos ver un numeroso grupo de canguros en libertad).
De todas las actividades posibles en el parque nosotros recomendamos explorar el río Katherine en canoa a nuestro aire. Es la forma ideal de explorar la diversidad y experimentar la tranquilidad de este maravilloso lugar. Existe la opción de alquilar la canoa durante medio día (de 9 a 13 h. ó de 13 a 17 h.) o el día entero. Dado que el nº de canoas es limitado es muy recomendable reservar la canoa en la agencia Travel North de Katherine (6 Katherine Tce. Tel. 1800 089 103, llamada gratuita desde Australia).
Nosotros cogimos la opción de medio día, de 9 a 13 h. Pagamos los 49 A$ que vale el alquiler de la canoa en el momento de hacer la reserva. El día de la excursión en canoa hay que dirigirse al pequeño embarcadero (boat ramp) que hay a 500 m. del Visitor Centre del parque. Aquí debemos dejar un depósito de 20 A$ (recuperables al final) y nos proporcionan dos armillas salvavidas, dos palas dobles, una canoa doble y dos grandes recipientes herméticos de plástico para poder llevar con nosotros cosas sin peligro de que se mojen (por ejemplo la cámara, comida o ropa). En las 4 horas disponibles da tiempo de recorrer hasta el final los dos primeros cañones. Como en la época seca no es posible remontar con la canoa los rápidos que separan un cañón del otro hay que llevar la canoa y el material a peso, por una pasarela de madera sobre las rocas hasta superar la zona de rápidos, para pasar al siguiente cañón. El primer cañón tiene una longitud de 3.2 km y el segundo unos 2.4 km. En cualquier momento es posible bañarse sin problemas, por lo que es buena idea llevar puesto el bañador (y llevar crema solar para no quemarse). En resumen, se trata de una experiencia muy placentera y recomendable para disfrutar de este bonito lugar. Para los más perezosos también existe la posibilidad de una excursión de 2 horas por el primer cañón en una embarcación a motor.
Litchfield National Park. De vuelta a Darwin, después de conducir 230 km por la Stuart Hwy, nos desviamos hacia la pequeña población de Batchelor, a 14 km del desvío. Tras cruzar este bonito pueblo recorremos unos 35 km más hasta llegar al punto conocido como Magnetic Termite Mounds, unos campos llenos de termiteros, con la particularidad de que las termitas han construido estos pináculos siguiendo una orientación norte-sur, con lo que aprovechan más el calor de la mañana y el sol de la tarde. Como no tenemos tiempo para más volvemos atrás hasta la Stuart Hwy para continuar viaje a Darwin. A pesar de esta corta visita al parque debemos decir que los paisajes que cruza la carretera son muy bonitos y valió la pena la incursión. Por el camino pasamos junto a un incendio forestal controlado, pero de grandes proporciones, por lo que a causa del humo durante unos minutos oscureció.
Desde el desvío a Batchelor recorremos 85 km por la Stuart Hwy hasta llegar a Darwin.
Esta vez nos alojamos en el Banyan View Lodge (YWCA, 119 Mitchell St - Darwin, Tel. (0)8 8981 8644), el cual habíamos reservado a través del Visitors Centre antes de partir hacia Kakadu, ante la imposiblidad de volver al Frogshollow Backpackers Hostel por estar lleno este día. En el Banyan una habitación doble con baño compartido nos cuesta 50 A$. Aunque no está mal y el staff es muy servicial, quizás preferimos el Frogshollow.
Mindil Beach Night Market. Si tenéis la suerte de estar en Darwin un jueves de mayo a octubre no os perdáis este mercado nocturno junto a la playa de Mindil. Se encuentra junto a un gran casino, cerca de Gilruth Av. y a sólo 5 minutos en coche desde el centro de Darwin.
Funciona de 17 a 22 h. y en él hay un ambiente increíble y muy concurrido tratándose de Australia y a esas horas. En él hay de todo: muchos tenderetes de comida, especialmente asiática (tailandesa, malaya, vietnamita, de Sri Lanka, ...), pero también de ropa, productos naturales, souvenirs, reflexología, música, o charlatanes vendiendo cualquier cosa. Nosotros pudimos disfrutar de un magnífico concierto de didgeridoo (de hecho 4 didgeridoos de distintos tonos, una batería y una caja de ritmos) a cargo del grupo Em Dee.
Si queremos comprar un didgeridoo de recuerdo y únicamente con el fin de decorar este es un buen lugar, ya que los hay a precios muy económicos, pero si queremos que cumpla su función como instrumento musical deberemos gastarnos bastante más dinero y comprarlo en tiendas especializadas de Darwin, Katherine o Sydney, por ejemplo, donde además nos darán un curso acelerado de como tocarlo.
Aprovechamos las últimas horas para hacer algunas compras en el centro de Darwin. Para ir hasta el aeropuerto reservamos a través del hotel dos plazas en un shuttle bus. Su precio es de 8'5 A$ por persona y hay varios a lo largo del día. Tarda casi 1 hora en recorrer los 12 km hasta el aeropuerto ya que va recogiendo a los pasajeros directamente en sus hoteles. En el aeropuerto podemos recambiar los A$ sobrantes, aunque el cambio ofrecido es bastante pobre.
El vuelo de Qantas tarda casi 4'5 horas en recorrer los 3.350 km que separan Darwin de Singapur. Una vez en Singapur, y puesto que debemos esperar otras 4'5 horas en el aeropuerto Changi hasta el siguiente vuelo, ya habíamos planeado realizar una rápida escapada al centro de Singapur:
SINGAPUR. Tras pasar inmigración (no se necesita visado para Singapur) sin problemas nos dirigimos a la estación del MRT en el aeropuerto Changi. Antes cambiamos algunos euros a S$ (dólar de Singapur) en una pequeña oficina de cambio en la Terminal 1 (el cambio en ese momento era de 2'17 S$/€). El MRT es el tren que nos lleva al centro de la ciudad y cuesta 2'4 S$ cada trayecto (se debe pagar en efectivo ya que las máquinas expendedoras no admiten tarjeta Visa). En tren que tomamos aquí nos lleva en dos estaciones hasta la de Tanah Merah (estación EW4), donde debemos cambiar de tren para ir hacia el centro. Descendemos del tren en la estación City Hall. En total son 28 minutos desde el aeropuerto hasta aquí.
Al salir al exterior de City Hall notamos el sofocante calor húmedo de Singapur, a pesar de que ya es de noche. Primeramente nos dirigimos al cercano Raffles Hotel (1 Beach Rd), uno de los hoteles antiguos más famosos del mundo. Abrió en 1887 con el nombre del fundador de Singapur, Sir Stamford Raffles (entre los primeros huéspedes que tuvo se cuentan a Joseph Conrad y Rudyard Kipling). El magnífico edificio de este hotel de superlujo cuenta con escaleras y balaustradas exteriores y todo él desprende encanto y sabor colonial. Vale la pena entrar y visitar las zonas abiertas al público y, si es posible, detenerse en el bar y probar su famoso cocktail Singapore Sling.
Las calles de Singapur, al menos en esta zona, nos parecen bastante inhóspitas para el peatón. Da la sensación de que se busca que la gente circule por el subsuelo de la ciudad, un inmenso mall lleno de tiendas, restaurantes y cualquier cosa que tenga que ver con las compras y el ocio (abstenerse compradores compulsivos). Caminando llegamos al complejo Suntec City, un conjunto de 5 rascacielos de oficinas con un enorme centro comercial adyacente. En el centro del complejo se encuentra la Fountain of Wealth, una enorme fuente que ostenta el título Guinness de ser la más grande del mundo, con una altura de 14 m. y una superficie de esparcimiento del agua de 1.683 m2.
De vuelta al intercambiador City Hall intentamos subir al bar-mirador en la planta 70 del impresionante rascacielos Swissôtel-The Stamford (2 Stamford Rd), pero el precio es de 20 S$ por persona en concepto de consumición mínima, por lo que decidimos dejarlo para una próxima ocasión dada nuestra premura de tiempo. Damos por concluída aquí nuestra brevísima visita a Singapur. Desde luego hay muchas cosas más a ver en esta ciudad-estado y que justifican una próxima visita. Para volver al aeropuerto utilizamos la misma combinación que a la ida.
El vuelo de 12.000 km de Singapur a Frankfurt en un Jumbo B747-400 de Qantas nos suponen algo más de 12 horas. Por último, un vuelo de Iberia a Barcelona tarda 1 hora y 50 minutos en cubrir el trayecto. Fin de este viaje !!
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