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ARGENTINA

- Patagonia, Tierra del Fuego, Buenos Aires y Torres del Paine (Chile)

(2002)
Yolanda y Toni (Viatgeaddictes)
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Viatgeaddictes, 09/11/2011
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 3 - RUTA por PENÍNSULA VALDÉS, BARILOCHE y BUENOS AIRES

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PUERTO MADRYN

COMO LLEGAR

Iniciamos este largo viaje tomando el autobús Puerto Natales-Calafate. Sale a las 6:30 h. desde enfrente de la oficina de la empresa Cootra en c/ Baquedano. En El Calafate ya habíamos comprado el billete de ida y vuelta porque salía más económico (ver el apartado COMO LLEGAR en Puerto Natales). Tras las consabidas paradas en las fronteras chilena y argentina, y también en la población argentina de Río Turbio para el cambio de conductor, y otra más para desayunar, llegamos al aeropuerto de El Calafate a las 13:00 h. En el caso de tener el vuelo de las 14:45 h a Trelew, por ejemplo, lo mejor es decírselo al conductor del autobús con la suficiente antelación, ya que el aeropuerto está 22 km. antes de llegar a El Calafate y a poca distancia de la carretera que viene de Puerto Natales. Así el autobús se desvía y para delante mismo de la terminal del aeropuerto, ahorrándonos así tiempo y dinero yendo hasta El Calafate para volver de nuevo al aeropuerto.

El vuelo El Calafate-Trelew, también con Aerolíneas Argentinas, emplea unos 80 minutos. Antes de embarcar deben pagarse 17'70 A$ en concepto de tasas de aeropuerto. Una vez en el aeropuerto de Trelew la mejor opción para ir a Puerto Madryn es el minibús o remise de la empresa Eben-Ezer. Espera la llegada de los vuelos fuera de la terminal y vale 13 A$. El trayecto es de 70 km y se hace en menos de una hora. Este minibús nos deja en el hotel o lugar de Puerto Madryn que nosotros indiquemos al conductor. El vuelo El Calafate-Trelew, también con Aerolíneas Argentinas, tarda unos 80 minutos. Antes de embarcar hay que pagar 17'70 A$ en concepto de tasas de aeropuerto. Una vez en el aeropuerto de Trelew la mejor opción para ir a Puerto Madryn es tomar un minibús o remise de la empresa Eben-Ezer. Espera la llegada de los vuelos fuera de la terminal y vale 13 A$. Este trayecto es de 70 km y se hace en menos de una hora. Este minibús nos deja en el hotel o lugar de Puerto Madryn que nosotros indiquemos.

DORMIR & COMER

En Residencial Manolo's (Av. J. A. Roca 763, Tel. 472390) la habitación doble con baño privado, TV y desayuno vale 40 A$. Los responsables del hotel son muy simpáticos y el lugar está bien, especialmente si se pide una habitación que dé a la parte de atrás (más tranquila). Como único punto negativo comentar que las paredes son tan finas que se oye cualquier ruido de la habitación contigua. Una opción más cara es Residencial La Posta (Av. J. A. Roca 33, Tel. 472422). Parece que este hotel está bastante bien, tanto por el edificio como por la ubicación, pero suele estar lleno (se recomienda reservar).

En el Restaurant Parrilla La Vaca y el Pollito (esquina Av. J. A. Roca y c/ Storni) por 18 A$ se puede comer un buffet libre de ensalada y pasta de primero y un segundo de parrilla, todo en un ambiente muy acogedor. Muy recomendable. También recomendamos Caccaros Comidas & Bebidas, en la Av. J. A. Roca 385. Para comprar comida y bebida (para llevar en cualquiera de las excursiones) tenemos los Supermercados Norte, en la calle 28 de Julio 136 (está abierto hasta las 22:00 h.).

COSAS A VER

Puerto Madryn (provincia de Chubut). Esta ciudad es una excelente base para explorar Península Valdés e incluso otros puntos de interés más lejanos como Punta Tombo, ya que tiene el atractivo de estar junto al mar y cuenta con mucha oferta para contratar excursiones a diferentes lugares. Por todo ésto creemos que Puerto Madryn es más recomendable como campo base que no Trelew o, incluso, Puerto Pirámides.

Colonos galeses fundaron Puerto Madryn en 1886. La ciudad está enclavada alrededor del Golfo Nuevo, una bahía natural protegida del mar abierto. Cuando es temporada de ballenas, de junio a diciembre, es posible verlas desde el mismo paseo marítimo de Puerto Madryn. En estos meses numerosos ejemplares de la ballena franca del sur llegan al Golfo Nuevo para aparearse y parir las crías. Como actividades a realizar en Puerto Madryn podemos recomendar un paseo por el paseo marítimo o costanera J. A. Roca. También hay varios museos como el Museo Oceanográfico y de Ciencias Naturales, ubicado en la antigua casa de un colono catalán, llamada Chalet Pujol (c/ Domecq García) o el EcoCentro (c/ Julio Verne 3784). En la Avda. J. A. Roca 223 está la oficina de turismo de la Municipalidad de Puerto Madryn, donde se pueden encontrar numerosos folletos turísticos y resolver cualquiera duda.


Patrimonio de la Humanidad Península Valdés (declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1999). La Reserva Faunística Península Valdés está considerada uno de los espacios de vida salvaje más bonitos de todo Sudamérica, dónde es posible ver leones y elefantes marinos, pingüinos magallánicos, maras (un tipo de liebre patagónica), guanacos, ñandús y ballenas. Por la extensión de la península se hace necesario disponer de un vehículo para poder verla mínimamente. Nuevamente, si no disponemos de un vehículo privado, la mejor alternativa y única es contratar una excursión en Puerto Madryn (de hecho es posible llegar en transporte público al pequeño pueblo de Puerto Pirámides, el único núcleo habitado dentro la reserva, pero una vez aquí necesitaremos igualmente un vehículo). El recorrido por la península, más la ida y vuelta a Puerto Madryn, representa un total de 400 km y es una excursión de un día entero. En la Av. J. A. Roca de Puerto Madryn se encuentran la mayoría de agencias de viaje dónde contratar la excursión y todas ofrecíann más o menos los mismos servicios al mismo precio de 60 A$ (aún así recomendamos mirar dos o tres antes de decidirse). Finalmente nosotros optamos por la empresa Mar y Valle, en la Av. J. A. Roca 94. Podéis encontrar un listado de algunas de ellas en el apartado Agencias de Viajes de la Guía de prestadores, en la web de la Secretaría de Turismo de Puerto Madryn.

Caleta Valdés
Caleta Valdés

La excursión a Península Valdés empieza a las 8 de la mañana, cuando el minibús de la empresa contratada pasa a recogernos por el hotel. Tras 77 km de asfalto por la ruta RP-2 se llega al punto de entrada a la reserva, en el centro del istmo Carlos Ameghino, dónde deben pagarse 7 A$ en concepto de entrada a la reserva. Inmediatamente a continuación se realiza una primera parada en el Centro de Interpretación, en el que hay numerosos paneles explicativos de la fauna de la reserva así como animales disecados e, incluso, un esqueleto completo de ballena. A partir de este punto la RP-2 ya es pista de ripio, adentrándose en la península. Por el camino es fácil ver guanacos, ñandús, maras y ovejas. La pista pasa cerca de la Salina Grande y la Salina Chica, a 42 m. bajo el nivel del mar. Se llega a la orilla del mar pasando de largo el faro de Punta Delgada y continuando hacia el norte por la RP-47 hasta llegar a Caleta Valdés, dónde nos detenemos de nuevo. Se trata de un magnífico lugar, sobre la playa, que permite ver una importante colonia de elefantes marinos desde unas pasarelas que impiden bajar a la playa por razones de seguridad mutua (de los animales y nuestra), pero aún así se pueden ver bastante bien. Por un pequeño camino de 650 m. de longitud se llega a un mirador sobre un brazo de mar rodeado de playas de arena, con abundante vida salvaje: elefantes marinos, pingüinos, aves, etc. Todo en conjunto confiere a este lugar un interés especial. Después de un buen rato en Caleta Valdés retomamos la ruta en el minibús para parar de nuevo 5 km más al norte, en un mirador al lado de una pingüinera sobre la misma playa (atención, no todas las excursiones se detienen aquí), donde es posible ver a los pingüinos a una distancia de centímetros, dentro o fuera de sus nidos, comprobando que además de ser muy divertidos no se inmutan por nuestra presencia. Continuamos viaje por la RP-3 ahora hacia el sur, pasando por el lado de El Salitral, otra de las salinas de la península. El siguiente punto de parada es Puerto Pirámides, una pequeña población de unos 200 habitantes desde dónde parten las excursiones náuticas (antes de embarcar se puede comer en un restaurante junto a la playa dónde se come muy bien y con precios moderados). Lógicamente la excursión náutica es opcional, pero la recomendamos mucho. Vale 40 A$ y dura poco más de una hora. En temporada de ballenas, de junio a diciembre, esta excursión recibe el nombre de Avistaje de ballenas y, cuando no hay, simplemente Excursión náutica. En nuestro caso tuvimos que conformarnos con la segunda por sólo unos pocos días, ya que se habían estado viendo algunas ballenas hasta la semana anterior. Aún así vale la pena la excursión porque permite apreciar el litoral próximo a Puerto Pirámides (el nombre le viene de una formación rocosa sobre el mar que tiene forma de pirámide), pero sobre todo permite ver una colonia de lobos marinos a muy pocos metros de distancia desde el barco, así como colonias de cormoranes y de otras aves marinas. Acabado el paseo náutico volvemos hacia Puerto Madryn por la RP-2, haciendo una última parada en el mirador de la Isla de los Pájaros. Esta isla está a unos 800 m. del mirador, dentro del golfo de San José, y es una importante reserva de aves (aunque parece que el crecimiento de la población de gaviotas está echando fuera al resto de especies). A 100 m. del mirador se encuentra la réplica de una pequeña ermita construida por los españoles en el Fuerte de San José. Finalmente se llega a Puerto Madryn sobre las 19:00 h.

Punta Tombo Punta Tombo es la mayor colonia de pingüinos en territorio continental. Se calcula que anidan 500.000 ejemplares de pingüino magallánico, principalmente entre septiembre y finales de enero. Está a unos 180 km al sur de Puerto Madryn y se trata de un macizo rocoso que se interna en el mar, de 3'1 km de largo por 600 m de ancho, rodeado de grandes playas de arena. El paisaje circundante es árido y desolado, pero hay una actividad faunística sorprendente, ya que además de los pingüinos posee la mayor concentración de aves marinas de todo el litoral patagónico, así como de otros animales de la zona, como por ejemplo los guanacos. El área de cría de los pingüinos está concentrada en los terrenos arenosos situados en la base de Punta Tombo. El suelo está lleno de cuevas dónde los pingüinos ponen los huevos y crian a sus pichones, normalmente bajo los arbustos para protegerse de las aves.

Para ir a Punta Tombo no hay transporte público. Por tanto, si no disponemos de un vehículo privado se hace necesario contratar una excursión en alguna de las agencias de Puerto Madryn (o también en Trelew). Al igual que en el caso de la excursión a Península Valdés, todas las agencias ofrecen más o menos lo mismo al precio de 60 A$ (y recomendamos mirar dos o tres antes de decidirse). También aquí nosotros optamos por la empresa Mar y Valle (Avda. J. A. Roca 94). Se trata de una excursión de un día entero y complementa Punta Tombo con una visita al Museo Paleontológico Egidio Feruglio de Trelew y un recorrido por Gaiman, población de origen galés.

Nuestra excursión a Punta Tombo también comienza a las 8 de la mañana (el minibús nos recoge en el hotel). Los primeros 70 km hasta pasada la ciudad de Trelew son de asfalto, pero al tomar la RP-1 son 110 km de ripio hasta Punta Tombo. Cuando se llega a la entrada de la zona protegida de Punta Tombo deben pagarse 7 A$ en concepto de entrada. A 1 km de este punto está el aparcamiento dónde para el minibús. En este breve trayecto ya se pueden ver los nidos y multitud de pingüinos circulando arriba y abajo. La zona por la que se puede andar entre los pingüinos está delimitada por una valla con alambre. A destacar el continuo ruido de los rebuznos de los pingüinos. Se pueden ver pequeños grupos de pingüinos que, desde las playas, se internan en la colonia o viceversa. Es especialmente divertido verlos entrar o salir del agua. En algunos nidos se pueden ver crías de todas los tamaños. Por todos sitios hay pingüinos, así como también muchas aves marinas atraídas por esta reserva única. Realmente es una experiencia que vale la pena. Después de estar aquí unos 90 minutos se retorna con el minibús hasta la entrada de la reserva, dónde hay una confitería para poder comer (si uno trae comida se puede comer fuera sin problema). Tras comer se inicia el retorno por la misma RP-1 hasta Trelew, dónde se visita el Museo Paleontológico Egidio Feruglio (este museo parece ser el más relevante de Latinoamérica en cuanto a la vida de los dinosaurios y es un referente internacional en paleontologia). Si uno no está interesado en visitar el museo se puede aprovechar el tiempo para dar una vuelta por la ciudad (ver más información en el siguiente apartado). La última etapa de esta excursión es la pequeña población de Gaiman, a 17 km de Trelew y fundada también por colonos galeses. Aquí se visita el Túnel del Ferrocarril (por dónde pasó el primero tren en 1914), la primera casa del pueblo (del año 1874), o el Colegio Camwy (considerado como la primera escuela de secundaria en la Patagonia). Ya por último el minibús nos lleva a la casa de té Ty Finn, una de las muchas casas de té de Gaiman dónde vivir la ceremonia del té, un clásico de estos parajes (en Ty Finn esta ceremonia vale 12 A$). Dado que nosotros tuvimos la sensación de que era una turistada entonces optamos por aprovechar este rato (poco más de una hora) y pasear en solitario por el pueblo, yendo a la céntrica Plaza Roca y hasta el puente sobre el río Chubut. Junto al río está la casa de té Ty Cymraeg, muy bonita. En la calle H. Yrigoyen encontramos la casa de té Ty Nain, con una fachada completamente recubierta de hiedras (hablando con su actual propietaria, la cual nos invita amablemente a entrar y ver el interior de la casa, nos cuenta que su abuela galesa fue la primera mujer en nacer en Gaiman y su bisabueloi el segundo hombre en colonizar el pueblo). Sobre las 6 de la tarde iniciamos el regreso a Puerto Madryn, aunque nosotros nos quedamos en Trelew (ver siguiente párrafo).

Trelew fue fundada en el año 1886 alrededor de una estación de ferrocarril que era un nudo ferroviario en el transporte de productos agrícolas desde el valle del río Chubut hacia el Golfo Nuevo (Puerto Madryn). El significado de Trelew es pueblo de Lewis en galès, en honor al pionero galés Lewis Jones que promovió su fundación y expansión.

Debido a que debemos tomar el autobús a San Carlos de Bariloche a las 22:30 h. en la terminal de autobuses de Trelew aprovechamos la vuelta a Puerto Madryn de la excursión a Punta Tombo para quedarnos en Trelew y ahorrarnos los 130 km de ida y vuelta Puerto Madryn-Trelew. El minibús de la excursión nos deja en la misma terminal de Trelew. En la oficina de Mar y Valle dejamos el equipaje y ya libres de él aprovechamos las casi 4 horas que tenemos hasta la salida del autobús para visitar Trelew. Empezamos nuestra ruta en el Museo del Ferrocarril, en el edificio de la que fue la estación de ferrocarril en el año 1889, y que está muy próximo al Museo Paleontológico Egidio Feruglio. Siguiendo hacia el centro por la Av. Fontana encontramos el hotel Touring Club. El bar que hay a pie de calle es muy bonito, de madera, mesas de mármol, bastante envejecido y con fotos de época. En la esquina con 25 de Mayo encontramos el Banco de la Nación, en un edificio del 1922 y con una interesante torre del reloj. Tomando la calle San Martín encontramos a la derecha (en la calle Belgrano) la Capilla Tabernacl, el edificio más antiguo de Trelew (1889). En la misma calle San Martín también tenemos el Teatro Verdi, inaugurado por inmigrantes italianos y hoy día algo decrépito. Ya en la Plaza Independencia tenemos edificios interesantes como el de la Municipalidad (1931) o el Salón de la Sociedad Española (1920). En medio de esta plaza ajardinada hay una bonita glorieta de estilo victoriano del año 1910, y es un buen lugar para descansar un rato y captar la vida de Trelew sentados en un banco. Para comer podríamos recomendar el restaurant El Viejo Molino, en la calle Gales 250, pero estaba cerrado en el momento de nuestra visita y sólo podemos decir que es muy bonito por fuera. Un lugar más normal, pero dónde se come bien es el restaurant Quijote, en la c/ Rivadavia 451 (un menú de tenedor libre cuesta 13 A$).

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SAN CARLOS DE BARILOCHE

COMO LLEGAR

Autobús de la empresa Mar y Valle que realiza el trayecto Trelew-Bariloche vía Esquel. Cuesta 51 A$ y nosotros lo compramos en las oficinas de esta empresa en Puerto Madryn, en la Av. J. A. Roca (es muy recomendable reservar y comprar los billetes con suficiente antelación). El autobús es cómodo y se sirve una pequeña bandeja con algo para cenar, aunque bastante frugal. Sale de la terminal de autobuses de Trelew a las 22:30 h. y está toda la noche en ruta hasta llegar a Esquel, a los pies de la cordillera andina, a primera hora de la mañana. Aquí para casi media hora y después continúa ruta hacia el norte por la mítica RN-40, pasando por El Maitén y El Bolsón antes de llegar a Bariloche al mediodía. El trayecto Esquel-Bariloche es especialmente bonito, con varios tramos sencillamente espectaculares. Muy recomendable.

La terminal está a unos 3 km del centro de Bariloche. Fuera de la terminal hay una parada de autobuses urbanos dónde regularmente pasan autobuses de varias líneas (preguntad cuál es la que mejor se adapta al destino final). Las líneas nº 70, 71 y 83 pasan por la parada principal en el centro de la ciudad, en c/ Perito Moreno, entre las calles Rolando y Palacios. Este trayecto cuesta 1 A$.

DORMIR & COMER

Hostería Adquintué (c/ Vice-Almirante O'Connor 766, tel. 421672). La habitación doble con baño privado, TV y desayuno incluido vale 50 A$. Las habitaciones de atrás tienen una buena vista y está a sólo tres manzanas del centro, en una zona muy tranquila. Muy recomendable.

El Ahumadero Familia Weiss, en la esquina de las calles Palacios y Vice-Almirante O'Connor, es un local enorme, todo en madera, dónde se come bastante bien a un precio razonable. Para comidas menos elaboradas podemos recomendar Friends, en la calle B. Mitre 302. Pero además de éstos hay una gran oferta de restaurantes en el centro. Bariloche, entre otras cosas, es famosa por su exquisito chocolate. En la calle Mitre hay unas cuántas tiendas dónde es posible comprar o probar chocolate bajo mil y una formas.

COSAS A VER

San Carlos de Bariloche (o simplemente Bariloche) pertenece a la provincia argentina de Río Negro. Bariloche es una ciudad muy turística, con todos las ventajas e inconvenientes que esto supone. En el lado negativo podríamos destacar la masificación (si es posible, mejor evitar ir a partir del 2 de enero y durante el mes de febrero por la gran afluencia de turismo estival) y el crecimiento desmesurado que ha llenado de construcciones cualquier rincón en kilómetros a la redonda. Pero en el lado positivo destacaríamos que es una excelente base para explorar el parque nacional Nahuel Huapi, ofreciendo incontables servicios a unos precios muy razonables, y es también un importante nodo de transporte para ir hacia el sur o saltar a Chile.

Hay poco a ver en la propia ciudad de Bariloche, pero podemos recomendar un paseo por el calle Bartolomé Mitre, el centro comercial de la ciudad, hasta llegar al Centro Cívico, una especie de plaza con bonitos edificios del arquitecto Ezequiel Bustillo (en uno de ellos se encuentra la Oficina de Turismo, dónde se pueden conseguir prácticos mapas para las excursiones al parque nacional). Otra ruta urbana posible es lacostaneraAv. Juan Manuel de Rosas y Av. 12 de Octubre que bordea el lago Nahuel Huapi entre el Puerto San Carlos y la Catedral.

Parque nacional Nahuel Huapi. Es posiblemente uno de los parques nacionales más visitados del país y su elemento central es el lago Nahuel Huapi, de origen glaciar y que en la actualidad tiene una longitud de unos 100 km. Este parque ofrece un gran número de posibilidades en cuanto a excursiones y actividades según el tiempo de que dispongamos.

Vista desde el Cerro Campanario
Vista desde el Cerro Campanario

El Circuito Chico es seguramente la excursión más popular y más vistosa de todas. Se trata de un circuito de unos 60 km con inicio y final en Bariloche que permite visitar algunos lugares emblemáticos del parque Nahuel Huapi. Para recorrerlo hay distintas alternativas: transporte público, coche o bici de alquiler, o contratar un tour. Desaconsejamos la última opción porque ésta debería ser una excursión para disfrutar sin prisas de estos magníficos parajes. La alternativa de la bicicleta, además de ser exigente por la distancia y el perfil de parte del trayecto, tiene un cierto peligro porque debe circularse por carreteras estrechas y muy transitadas por coches y autobuses. En cuanto a la opción del transporte público, la que utilizamos nosotros, tiene el inconveniente de que no es posible detenerse siempre que se quiera y también que, según la temporada, no siempre hay autobuses que hagan todo el recorrido o lo hacen con escasa frecuencia. El Circuito Chico en transporte público se inicia en el centro de la ciudad, en la parada principal de autobuses urbanos (c/ Perito Moreno, entro Rolando y Palacios), dónde hay que esperar a que pase un autobús nº 10 o 11. Cuando lo tomemos deberemos pedir al conductor que nos deje en Cerro Campanario. Este primer trayecto de 17 km cuesta 1'5 A$ (por lo general los trayectos de este circuito cuestan 1 ó 1'5 A$ según su longitud). Cerro Campanario es un lugar de visita obligatoria, ya que la vista que se obtiene desde el mirador en la cima (1.050 m. de altura) es absolutamente increíble en todas las direcciones, con un paisaje de postal formato por lagos, penínsulas, islas, montañas nevadas, bosques y construcciones de estilo alpino. Para subir hasta la cima hay un telesilla (vale 12 A$ ida y vuelta, y el día 1 de enero está cerrado) o bien seguir un camino entre el bosque paralelo al telesilla, aunque sobretodo al principio, es muy empinado. Después de subir y de nuevo en la base de Cerro Campanario debemos esperar junto a la carretera a que pase un autobús nº 20 y tomarlo en dirección a Llao Llao, 7 km más allá (cuesta 1 A$), dónde este autobús termina su recorrido y vuelve a Bariloche. En Llao Llao hay un lujoso hotel al lado de un campo de golf y en medio de un entorno idílico, limitando con el parque municipal Llao Llao. A menos de 1 km se encuentra Puerto Pañuelo, de dónde salen muchas excursiones en barco que cruzan los Andes hacia Chile o van al parque nacional Los Arrayanes. También muy próxima está la Capilla San Eduardo, muestra del estilo arquitectónico de la región. En las fechas de nuestro viaje no era posible continuar más allá en transporte público, por lo que tuvimos que volver a tomar el autobús nº 20 de vuelta a Bariloche, bajar en un cruce a 6'5 km de Llao Llao y esperar el paso de un autobús nº 10. Este autobús nos da la posibilidad de descender en la Colonia Suiza (asentamiento fundado por colonos suizos, con calles y casas pintorescas) o bien continuar viaje hasta llegar al Punto Panorámico (luagr elevado junto a la carretera desde el que hay una magnífica vista sobre el lago Perito Moreno, la península de Llao Llao y todos los alrededores). Tras disfrutar de la vista sólo queda esperar a que pase un nuevo autobús nº 10 para volver a Bariloche (1'5 A$), pasando por la orilla del lago Trébol. En primavera e inicio del verano se pueden ver las orillas de la ruta tapizadas de color amarillo por las flores de la retama. Esta excursión puede durar medio día o un día entero en función del transporte escogido o de los lugares visitados, pero nosotros recomendamos dedicarle un día entero para poder disfrutar plenamente del bonito paisaje.

Cerro Otto. Subir a este cerro de 1.405 m. de altura es otra bonita excursión que se puede hacer en sólo medio día. Está rodeado de densos bosques de pinos, larixs (alerces) y lengas y, además de disfrutar de la magnífica vista que hay desde la cima sobre los lagos Nahuel Huapi, Perito Moreno y Gutiérrez, y de los cerros Tronador, Catedral y Campanario, también se pueden realizar unos cuántos trekkings (están indicados en un panel de madera bajo el mirador que hay arriba) con duraciones que van de los 30 minutos a las 2 horas. La confitería contigua al mirador tiene la particularidad de que es giratoria, de tal forma que sí nos sentamos en una de las mesas que da al exterior iremos girando muy lentamente hasta completar 360º, disfrutando así de todas las vistas circundantes (aunque los precios también están en consonancia con la altura). En el mismo edificio dónde está la confitería hay una curiosa galería de arte con reproducciones a tamaño real de la la Piedad, el David y el Moisés del gran Miguel Ángel. Para los o las más valientes existe la opción de saltar en parapente acompañado de un monitor (el vuelo cuesta 120 A$). Para llegar hasta la cumbre del cerro se pueden andar 8 km por una pista que empieza en el km 1 de la avenida Los Pioneros y pasa por el complejo invernal Piedras Blancas. Pero lo más rápido y cómodo es tomar el teleférico Cerro Otto, la base inferior del cual está al km 5 de la misma avenida Los Pioneros. El teleférico vale 25 A$ ida y vuelta. Se emplean unos 8 minutos en recorrer el camino de subida o bajada dentro de la pequeña cabina y es un trayecto bastante espectacular, colgados sobre la ladera del cerro. Para llegar hasta la base del teleférico desde el centro de Bariloche existen dos posibilidades: tomar un autobús nº 51 en la parada de c/ Perito Moreno (1 A$) o bien tomar uno gratuito que sale desde delante del Banco de la Nación en la esquina de las calles Mitre y Villegas. La ventaja del primero es que permite ganar tiempo y llegar a la base del teleférico antes de que éste abra a las 10:00 h, mientras que el primer autobús gratuito sale a las 10:30 h. Para volver al centro desde la base del teleférico también se puede optar entre las dos posibilidades mencionadas.

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BUENOS AIRES (II)

COMO LLEGAR

Para llegar a la terminal de autobuses de Bariloche basta con esperar en alguna parada de la Av. 12 de Octubre a que pase algún autobús en dirección este y preguntar al conductor si va a la terminal (vale 1 A$).

El autobús de la empresa VíaBariloche que realiza el trayecto Bariloche-Buenos Aires vía Neuquén sale a las 14:05 h. de la terminal de autobuses de San Carlos de Bariloche y llega sobre las 11:00 h. del día siguiente a la terminal Retiro de Buenos Aires. El billete vale 120 A$ en clase Ejecutivo (autobús de dos pisos, asientos mucho más anchos y reclinables casi hasta la posición horizontal, WC, vídeo, y servicio de comidas y bebidas a lo largo de todo el trayecto). La diferencia de precio respecto a un autobús normal está plenamente justificada por la duración en tiempo del trayecto (más de 21 horas). Gracias a la comodidad en este viaje podemos asegurar que no se nos hizo nada pesado. En estas fechas es muy recomendable reservar y comprar los billetes con suficiente antelación, y esto se puede hacer en la misma terminal de autobuses (aquí podéis escoger, entre varias compañías con precios y servicios similares, la que se adapta mejor a los horarios y preferencias de cada cual) o bien en las oficinas de las diferentes compañías en el centro de Bariloche.

La primera parte del trayecto enfila hacia el norte por la RN-237, con el parque Nahuel Huapi a la izquierda y el río Limay a la derecha, dando lugar a un paisaje muy bonito y variado, con grandes formaciones rocosas erosionadas artísticamente por el viento patagónico. Poco a poco, al girar hacia el este, el paisaje cambia y vuelve la estepa y la llanura. Hacia las 20:00 h. se llega a Neuquén, dónde se para unos 15 minutos en la terminal. A partir de aquí se circula por carreteras que se internan en la Pampa y cruzan este mar de hierba hasta conectar con la RN-5. Después de pasar por la ciudad de Luján se entra en el gran Buenos Aires, parando en algunos puntos como Liniers y Moreno para dejar pasaje antes de llegar finalmente a la estación central de Retiro.

Para ir a la zona del hotel (en la Av. Callao) desde la terminal de Retiro tomamos el subte (metro) en la estación Retiro de la línea C, junto a la estación de ferrocarril, a sólo 500 m. de la terminal de autobuses. Un billete sencillo en el subte cuesta 0'70 A$. En la estación Diagonal Norte debemos cambiar a la línea B y bajar en la estación Callao. Sólo queda andar una manzana por la Av. Callao hasta el hotel.

DORMIR & COMER

El Nuevo Hotel Callao (Av. Callao 292, tel. 4374-4222) es una magnífica elección por su relación calidad-precio. Una habitación doble muy amplia y cómoda con balcón, baño privado, TV y desayuno incluido cuesta 55 A$ (bastante inferior al precio indicado en la web). El hotel está bien ubicado, fue reformado hace poco tiempo y tiene una categoría equivalente a 3 estrellas. Las habitaciones que dan a la calle Sarmiento son más tranquilas que las de la fachada de la Av. Callao, pero aún lo son más las que dan al interior.

Justo enfrente del hotel se encuentra el restaurante Gazebo Gourmet (Av. Callao 302), dónde se puede comer un magnífico menú completo con bebida por sólo 7'9 A$ (y en un local de diseño). En el barrio de San Telmo podemos recomendar el restaurante Lezama, en el lado norte de la plaza Lezama, dónde se come bien y barato en un bonito entorno con regusto a viejo. En el barrio de La Boca el restaurante recomendado es El Obrero (c/ Agustín Caffarena 64), propiedad de unos hermanos de origen asturiano, en el que se come muy bien, en un local decrépito pero acogedor, como el barrio, y con las paredes llenas de fotos, especialmente del idolatrado Maradona (domingos cerrado).

COSAS A VER

Buenos Aires es una ciudad atractiva, sofisticada y cosmopolita, pero que también cautiva por la personalidad propia de cada barrio. Recorriendo sus calles no es extraño sentirse como en casa por la familiaridad que desprenden sus edificios, el urbanismo o sus habitantes (y también, no nos engañemos, por las cabinas de la compañía española Telefónica). Buenos Aires también tiene una oferta cultura amplísima (un eslogan de la ciudad dice... "Vení a conocer una ciudad en donde el lunes no tiene nada que envidiarle al viernes") y ahora, gracias a la devaluación del peso, es un atractivo reclamo comercial para comprar artículos de primeras marcas a precios muy favorables. Buenos Aires tiene muchas cosas a ver y aquí no pretendemos dar una lista completa de puntos de interés, sino sólo aquello que nosotros hemos podido ver durante nuestra estancia a la ciudad.

Nuestra visita a Buenos Aires empieza en el barrio del Microcentro, andando por la Av. Callao hasta llegar a la cercana Plaza del Congreso, dónde destacan el Palacio del Congreso, claramente inspirado en el Capitolio de Washington DC, y el Monumento a los Dos Congresos en honor a los congresos que llevaron a la independencia del país. Ahora el monumento está cubierto de grafitti alusivos a la situación económica y política del país. También pudimos constatar como la fuente que hay bajo el monumento se usa como improvisada piscina cuando las temperaturas del verano austral son altas. Continuando hacia el este por la ajardinada Plaza Lorea se llega a la Avenida de Mayo, la primera avenida de la ciudad y dónde todavía se pueden ver un gran número de elegantes edificios. Una parada obligatoria en esta avenida es el Café Tortoni (Av. de Mayo 829), el compendio de los afamados cafés bonaerenses, con más de 100 años de historia. Vale la pena disfrutar de un rato en este café mientras tomamos algo en su bonito y elegante interior. En las paredes hay numerosas fotografías y documentos que acreditan la visita de ilustres personajes a lo largo de su historia: Carlos Gardel, Hillary Clinton, o nuestro Joan Manel Serrat, toda una institución en este país.

En el cruce entre la Av. 9 de Julio (se dice que es la más ancha del mundo y ciertamente es una pesadilla cada vez que tenemos que cruzarla a pie) y la Av. Corrientes encontramos el famoso obelisco de 63'5 m. de altura, construido para conmemorar el 400 aniversario de la primera fundación de la ciudad. A sólo dos manzanas está el Teatro Colón, el teatro lírico más grande de América Latina (se puede visitar, pero en el momento de nuestra visita estaba cerrado por reformas aprovechando las vacaciones estivales). De la Av. Corrientes se dice que no duerme nunca y es famosa por la gran cantidad de teatros, cines y librerías que se pueden encontrar en ella.

Al final de la Av. de Mayo está la Plaza de Mayo, la más conocida de Buenos Aires. Ha sido escenario de importantes momentos históricos y todavía es el centro cívico por excelencia (de hecho las Madres de la Plaza de Mayo siguen manifestándose aquí todos los martes a las 15:30 h.). En la plaza encontramos la Pirámide de Mayo, el primer monumento de la ciudad. Alrededor de la plaza tenemos el Cabildo, edificio histórico reformado que tiene un atractivo patio interior dónde nosotros pudimos disfrutar de una representación de tangos a cargo de artistas de la calle. El edificio hospeda un museo con cuadros y fotos. Al norte de la plaza tenemos la Catedral Metropolitana, de fachada neoclásica y construida sobre una iglesia colonial que había originalmente. En su interior está el panteón de José de San Martín, un auténtico héroe en Argentina y libertador de Chile y Perú. La Casa Rosada, en el lado este, es el palacio presidencial y sede del Ejecutivo del país. De hecho sólo es de color rosado la fachada. En una parte del edificio está el Museo de la Casa de Gobierno, con una cronología de los presidentes argentinos que se detiene en 1966 (??). En la parte posterior del palacio está el Parque Colón, desde dónde se pueden ver las catacumbas del Fuerte Viejo, restos de esta construcción colonial del s. XVIII.

Siguiendo el Paseo Colón hacia el sur dejamos a la izquierda el enorme Edificio Libertador, y continuando por la Av. Ingeniero Huergo y girando por Boulevar A. Villaflor se accede a Puerto Madero, un barrio de nueva construcción sobre antiguos muelles portuarios, dónde ahora hay lofts, oficinas y restaurantes de diseño (la verdad es que nos recuerda muchísimo la Vila Olímpica de Barcelona). Amarrada a la dársena 3 está la fragata museo A.R.A. Presidente Sarmiento dónde se muestran recuerdos de sus largos viajes por el mundo. Un poco más allá hay un moderno puente similar al de la Barqueta de Sevilla.

En la esquina entre las calles Defensa y Alsina, 200 m. al sur de Plaza de Mayo, encontramos el Museo de la Ciudad y una vieja farmacia homeopática en activo, La Estrella, con un techo de madera que es una filigrana. Entrando ya en el barrio de San Telmo (uno de los barrios más antiguos de Buenos Aires y lugar de nacimiento del tango) y continuando 1 km al sur por la calle Defensa se llega a la plaza Dorrego. Es un bonito lugar, ideal para descansar un rato mientras bebemos algo en una de las múltiples terrazas que ocupan el centro de la plaza. Tanto en la plaza como en calles adyacentes han muchas tiendas de antigüedades y de hecho, todos los domingos de 10 a 17 h. aquí se celebra la Feria de antigüedades de San Telmo. El Pasaje de la Defensa, a la entrada de la plaza, es un edificio de finales del s. XIX que recrea el Buenos Aires colonial y que ahora es un centro comercial con venta de antigüedades. En la plaza Lezama, 600 m. más al sur, encontramos el Museo Histórico Nacional y también la Iglesia Ortodoxa Rusa, construida en 1904 siguiendo el estilo moscovita del s. XVII.

Al final de la comercial calle Florida y ya en la elegante zona del barrio de Retiro hay una amplia zona ajardinada que conduce a la estación de ferrocarril primero y a la terminal principal de autobuses después. La primera zona de jardines es la Plaza Libertador General San Martín, dónde hay un monumento en memoria de los muertos en la guerra de las Malvinas. Paradójicamente, en la Plaza de la Fuerza Aérea Argentina que hay a continuación, está la Torre de los Ingleses, una torre del reloj donada en 1910 por los ingleses para celebrar el primer siglo de la independencia argentina.

Fachada en el barrio La Boca
Fachada en el barrio La Boca

Otro barrio de visita ineludible es el barrio de La Boca, el más colorista de la ciudad. Aquí hubo el primer puerto de la ciudad y fue lugar de asentamiento de la población inmigrante, especialmente genoveses, llegados principalmente entre los años 1880 y 1930. Por lo general es un barrio muy humilde y con un toque cutre, alejado del aspecto ordenado y elegante de otros barrios de la ciudad como Microcentro o Recoleta. Pero esta característica le da un encanto especial, haciéndolo muy pintoresco e incluso con un cierto aire caribeño por su colorido y mestizaje. La zona de interés a visitar está formada por las calles E. del Valle Iberlucea (hasta llegar al estadio del Boca Juniors, uno de los equipos de fútbol más emblemáticos de la ciudad y del país en general), Caminito (antigua estación de ferrocarril y que da nombre al famoso tango), Magallanes, Araoz de Lamadrid y Garibaldi. Básicamente son las casas pintadas de colores muy vivos las que dan un aspecto único a este barrio. Por otra parte se ha convertido en una zona de artistas, a la estella del artista plástico local Benito Quinquela. Recomendamos visitar el barrio temprano por la mañana, antes de que lleguen las hordas de turistas en autocar (alrededor de las 11 de la mañana) y se llene todo de tenderetes de cuadros, recuerdos y espectáculos de calle a la caza del turista. Pasear por la Av. Pedro Mendoza, siguiendo el Riachuelo en dirección a la Av. Almirante Brown, permite ver algunas construcciones interesantes como el Teatro de Rivera y también el paisaje industrial de los suburbios cercanos de la zona de La Avellaneda. Para ir al barrio de La Boca desde la zona del hotel Callao es necesario ir a la plaza del Congreso y tomar el autobús nº 64, justo delante del edificio del Senado. El trayecto vale 0'8 A$ y circula al sur por el Paseo Colón y después por la Av. Almirante Brown hasta llegar al Riachuelo, para después girar a la derecha por la Av. Pedro Mendoza, y bajando del autobús en la confluencia con c/ Puerto de Palos. Para volver al centro se puede tomar el mismo autobús nº 64.

Tango. Una visita a Buenos Aires no puede dejar de lado este baile que forma parte de la esencia porteña. Se puede contemplar el baile como espectador o, si disponemos de tiempo y ganas, participar recibiendo clases de tango en alguna de las múltiples escuelas que hay por la ciudad. Para ir a ver tango se puede optar por ir a una cena-espectáculo para turistas o bien ir a una sala de baile dónde la gente local va simplemente a bailar. Depende de gustos, pero creemos que la primera opción, además de ser bastante cara, busca la espectacularidad y está más pensada para un tipo de turista japonés, mientras que la segunda no tiene ninguna pretensión y es más auténtica. En nuestro caso optamos por la segunda yendo al Centro Cultural Torcuato Tasso (c/ Defensa 1575, en el barrio de San Telmo), dónde en las noches del fin de semana hay baile de tangos y milongas. Pero durante los meses de vacaciones de enero y febrero no hay baile y sólo se dan clases (los viernes con la profesora Mimí Santapa). Una alternativa recomendada por la propia gente del Centro Cultural es la Sala Canninn, en la calle Scalabrini Ortiz 1331 del barrio de Palermo. Aquí también se dan clases, pero a las 23:30 h. empieza el baile en sí cuando numerosas parejas salen espontáneamente a la pista para bailar. Se trata de una sala grande, unas cuántas mesas alrededor de la pista y una barra de bar. Además de bailar también es lugar de reunión y vida social. La entrada cuesta 5 A$ (las consumiciones en el bar son aparte). Recomendable.

Compras. Tras la devaluación del peso argentino ahora se pueden encontrar buenas oportunidades a la hora de comprar, con la ventaja de que son artículos de primera calidad y perfectamente homologables a los que se puedan encontrar en Europa. Esto incluye ropa, material deportivo y de montaña, material de viaje, música, etc. La calle Florida, peatonal y con multitud de comercios, es una de las zonas más comerciales de la ciudad (en las fachadas de muchos bancos de esta calle son más que visibles los efectos de las protestas de los ahorradores argentinos contra el corralito financiero y la política del gobierno argentino y el FMI). En esta calle encontramos las Galerías Pacífico, un gran centro comercial ubicado en un bonito edificio que fue la sede del Museo de Bellas Artes.

Y EL VIAJE SE ACABA...

Para ir al aeropuerto internacional Ezeiza acordamos, a través del hotel, un taxi que nos pase a recoger por el mismo hotel a una hora fijada, por comodidad y para aprovechar al máximo el tiempo disponible. El precio previamente acordado fue de 30 A$ (para dos o más personas sale a cuenta respecto al autobús privado de Manuel Tienda León, sobre todo si no nos encontramos cerca del punto dónde se toma el autobús, en Retiro). Desde el hotel Callao al aeropuerto debemos contar al menos unos 30 minutos.

Antes de embarcar deben pagarse las tasas de salida, que sólo pueden pagarse en dólares (18 US$) o en pesos argentinos (60'12 A$), pero no en euros. Después nos espera un vuelo Buenos Aires-Madrid (11 horas y 45 minutos) de Aerolíneas Argentinas y otro Madrid-Barcelona con Spanair (1 hora).

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 Enlaces relacionados

- Otros relatos y guías de viaje a Argentina publicados en la web Viatgeaddictes.
- Bargentina - Empresa de viajes y turismo en Argentina.
- Bolsón Web - Información sobre la localidad patagónica de El Bolsón.
- TodoCalafate - Información sobre El Calafate y sus atractivos turísticos, excursiones, hoteles, transporte, etc.
- Destinos de Argentina - Blog con relatos de viajes por Argentina.
- Patagonia 2007 - Ruta desde Bariloche a Ushuaia mostrada en varios vídeos de Youtube.
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