logo
El web amb informació pràctica per al viatger independent i alternatiu
3 / 3
Europa

EUROPA

Relato de un viaje de 25 días a los Balcanes

Autor(a)Sandro Alarcón y Rosa Moreno| Data viatge: 2011| Publicat el 14/03/2012
Vota
2.2 de 5 (47 vots)
Publi

 (III) RELATO DE UN VIAJE A LOS BALCANES: Montenegro y Croacia

ZABLJAK [Montenegro], 13 a 14 julio

Con la empresa Albatros (16 €) salimos a las 17:45 de Pristina, llegamos a las 19:40 a Peja, a las 22:00 a Rozaje, y finalmente a las 2:10 a Podgorica. Todo un récord: 3 horas de retraso en un viaje de 5 horas. Hace más paradas que un cercanías. Desde Peja hasta Podgorica es todo carretera de montaña. Llegamos a una estación alejada del centro de Podgorica. Taxi (5 €) hasta el Hotel Europa. Junto a él está la estación principal de tren y autobuses.

Nos alojamos en el Hotel Europa, 90 €. Junto a la estación de tren y autobuses. Habitación con 4 camas, limpia, a/a, wifi y baño completo con jabón. Desayuno incluido. Alquiler de coches desde 50 € al día. También le echamos un vistazo al Hostel Montenegro Podgorica, en la segundo planta de un edificio a dos manzanas de estación de tren. Cuando llegamos no había nadie, aunque las puertas están abiertas. Hace muy mala pinta, más que un albergue parece un piso patera. Por internet vimos que costaba 35 €, evitadlo.

Día 16: A las 9:00 nos despertamos, vamos a desayunar antes de que cierren a las 9:30, y nos volvemos a meter en la cama hasta las doce. Alquilamos dos días un Volkswagen Polo con cambio automático y aire acondicionado directamente en el hotel (50 €/24 h).

Volvemos por la misma carretera que tomó ayer el bus, hasta poco antes de Biogradska Gora y comemos en Na Tari, un restaurante cuya terraza está situada directamente sobre el río. El lugar hace muy buena pinta pero la carta está en montenegrino y nadie habla inglés, así que no nos entendimos y la comida resultó algo pesada. A pesar de todo recomendable. Comimos kacamac, plato típico montenegrino consistente en un mazacote de puré de patatas con queso fundido, curdled milk (yogur) y dos cervezas, 15 €.

El parque nacional de Biogradska Gora (2 €), a 17 km de Kolasin en la carretera hacia Mojkovac, es un área protegida desde 1878 que ocupa una superficie de 54 km² e incluye seis lagos glaciares y picos por encima de los 2.000 metros. A 3 km de la entrada se encuentra, rodeado de montañas, el bonito lago Beograd, un restaurante, una tienda de souvenirs y una zona de acampada.

Desde aquí salen diferentes senderos con diversos grados de dificultad y duración, de los que sin duda el más fácil es circundar el lago, que lleva unos 90 min. El lago tiene un bonito color verdoso producido por el reflejo de la vegetación que lo rodea, un frondoso bosque primario con árboles de más de quinientos años de antigüedad que alcanzan 40-50 m.. En el lago habitan diferentes tipos de truchas, que no vimos, y 250 tipos de insectos, de los que vimos más especies de las deseadas.

Volvemos a la carretera dirección Zabljak. De camino paramos en el cruce de carreteras entre Mojkovac, Zabljak y Pljevlja para admirar el Tara Bridge. Se trata de un puente de cinco arcos a lo largo de 365 m. y a 172 m. del suelo, desde donde hay vistas espectaculares del Cañón del rio Tara, que con sus 80 km de largo y 1.300 metros de profundidad, es el segundo más grande del mundo, justo detrás del Gran Cañón en Arizona. En un extremo del puente hay un busto en memoria de Lazar Jauković, el ingeniero partisano que voló el arco central en 1942 para evitar el avance de las tropas italianas.

exp12_f21

A pocos kilómetros del cañón que forma el rio Tara, se encuentra Zabljak, un pequeño pueblo de apenas 2.000 habitantes rodeado de numerosos lagos y altas montañas, situado en pleno centro del Durmitor National Park. El pueblo es tan solo un montón de apartamentos, hoteles y restaurantes dedicados 100% al turismo, además de un cajero automático. Nada había aquí antes del esquí o de la explotación del parque nacional, ni una sola casa tiene historia, todo esto es completamente nuevo. El inglés está poco extendido y es más fácil entenderse en alemán e incluso italiano. A pesar de todo es un lugar tranquilo, con cierto encanto, donde disfrutar cómodamente de la naturaleza más fascinante.

Nos alojamos en Vila Vjera (30 €), un particular que alquila un pequeño estudio de dos plantas con cocina, baño completo, sala de estar con TV y calefacción, y habitación con cama doble. Céntrico. Cuando salimos a cenar ya es tarde, y sólo encontramos el restaurante del Hotel Enigma (18 €), donde degustamos una especialidad local de cordero estofado con verduras y un par de cervezas.

Día 17:  Zablaj, a 1.450 metros de altitud, es el punto ideal de acceso a Durmitor NP, concurrida estación de esquí en invierno, e ideal para practicar rafting, montañismo o senderismo en verano. Antes de salir hacia el parque hay que abastecerse de comida y agua, ya que en el parque nacional la oferta es muy limitada. El pueblo dispone del supermercado Minimaxi, donde son maxi estúpidos y caros, comparado con el resto de la Yugoslavia vista.

Configurado por la acción de los glaciares y surcado por ríos y aguas subterráneas, el Parque Nacional Durmitor es de una belleza asombrosa. Creado en 1952, incluye el macizo de Durmitor, los cañones de Tara, y los ríos Susica Draga y la parte alta de la meseta Komarnica. El macizo Durmitor ofrece: 18 lagos, 5 cañones, 27 picos de más de 2.200 metros, 48 picos que superan los 2.000 metros, 748 fuentes de aguas potable, bosques de más de 500 años, 2.000 km de caminos peatonales y rutas para escalada. Y aunque nosotros no vimos mucha, la fauna en estos bosques incluye el oso pardo, lobo, jabalí, gato montés, rebeco y varias especies de águilas.

Crno Jezero, en el parque nacional Durmitor
Crno Jezero, en el parque nacional Durmitor

A 10 minutos en coche desde Zablaj llegamos a Crno Jezero (Lago Negro), acceso 2 €, planos entre 4 y 7 €. El lago está dominado por los picos rocosos de Durmitor por un lado, y un bosque profundo por el otro. Como hace bueno, nos damos un baño. El agua no está demasiado fría para estar a 1.400 metros de altitud. Aunque el agua está limpia y transparente los primeros metros son de fondo cenagoso, y al pisar el fondo removido enturbia el agua. Desde aquí se pueden hacer diferentes recorridos en bicicleta y a pie de entre 1 km y doce horas, algunos de los cuales incluyen accesos a algunas de las 200 cuevas y pozos que hay en el parque. Nosotros apostamos por la moderación y damos un tranquilo paseo que bordea parcialmente el lago, para adentrarse en la montaña hasta el lago Zminje Jezero (1.532 m.), a unas dos horas de distancia. Las rutas están perfectamente marcadas.

En Zlatni Papagaj: Piroska (pizza enrollada de tomate, queso, jamón, crema agria, champiñones), golden parrot salad (verduras con carne), cerveza Nik Gold y Tuborg. Buen ambiente, buena comida, música de jazz, 16,5 €. Ideal para una cena relajada.

Día 18:  Desayuno en Zlatni Papagaj, compramos agua en el super, y una pasta rellena de applestrudel y un burek en la bien surtida pastry que hay en frente. Conduce Rosa. Todo bien hasta Savnik, donde me equivoco al leer el plano y cogemos la carretera a Niksic en lugar de la de Jasenovo-Polje, que da más vuelta pero es mucho más rápido. Con la tontería perdemos una hora.

Monasterio Ostrog
Monasterio Ostrog

Por fin llegamos a Niksic y retornamos a la carretera buena. Rápidamente cogemos el desvío al Monasterio Ostrog, unos 8 km de penosa carretera de montaña sin quita miedos, sin asfaltar en algunos tramos y no pasando más de un coche a la vez en la mayoría de ella. Al llegar hay demasiada gente y muy poco tiempo, hay que estar con el coche en Podgorica antes de las 13:00.

Así que no accedemos al interior y nos vemos obligados a verlo deprisa y corriendo. El Monasterio Ostrog es el lugar de peregrinación más popular de Montenegro. Fue fundado por Vasilije, el obispo metropolitano de Herzegovina en el siglo XVII, y dedicado a San Basilio el santo ortodoxo de los milagros. Los arquitectos aprovecharon la existencia de cavernas en los acantilados y ampliándolas las convirtieron en las habitaciones y salones del monasterio. El centro del monasterio es la iglesia de San Trojan (1824) que puede ser visitada tras una larga cola para contemplar los murales de Nauma Andrica.

La imagen actual del complejo es del año 1923-1926, ya que el anterior sufrió un incendio del que solo se salvaron las dos pequeña iglesias - cueva. No olvidaros de echar un trago en la fuente de la entrada que dicen que ofrece agua de manantial que va bien para los dolores reumáticos.

Desde Niksic la carretera es buena y llegamos a tiempo al hotel.

^top

BUDVA [Montenegro], 15 a 17 julio

Día 18: Varias compañías de autobús conectan Podgorica con Budva. Salen cada 15-20 minutos, cuesta 6 € y tarda 1h 30min. Es un bus pequeño, de 24 plazas, donde el aire acondicionado funciona como en África, solo en la pegatina que lo anuncia en el cristal.

Se cree que originalmente la ciudad vieja de Budva, el Stari Grad, era una isla, que luego se unió a la costa mediante una lengua de arena. En el siglo XV la ciudad se convirtió en el último reducto de la República de Venecia, y permaneció así durante 400 años, gracias a su impresionante fortaleza, encaramada en una roca que sobresale en la bahía.

En la agencia Montenegro Flight, junto al Hotel Mogren (93 €), nos ofrecen un húmedo y pequeño apartamento por 50 € dentro de las murallas (calle Nikole Djurkovica), a un minuto de las playas, con aire acondicionado, cocina, tv, nevera, lavabo completo y toallas. No hay wifi y dormiremos en sofá-cama, pero la ubicación es inmejorable, no dudamos ni un segundo.

exp12_f24

El Stari Grad, barrio antiguo, está rodeado de un sistema de murallas y torres del siglo XV, del que aún se conservan cinco puertas. Su interior, de marcado estilo veneciano, está formado por callejones y calles estrechas donde abundan las boutiques y galerías de arte, pequeñas plazas adoquinadas invadidas por terrazas, y algunos edificios notables como la Iglesia de San Juan (IX), en una de cuyas capillas se conserva el icono de Nuestra Señora de Budva que se saca en procesión cada 24 de junio; la Iglesia St. Maria in Punta (1804); la iglesia de Sv Trojica, que alberga los restos del escritor Stjepan Mitrov Ljubisa; o la enorme Fortaleza (2 €), donde puede visitarse un museo que contiene una colección de libros antiguos y parte de la muralla de la ciudad, además de disfrutar de las magníficas vistas de la ciudad, las playas y la bahía con la isla de St Nikola al fondo.

Las opciones para comer en Budva son muy variadas, desde los puestos de barbacoa y porciones, hasta sofisticadas pizzerías, restaurantes chinos o marisquerías. La ciudad vieja está llena de cafeterías y bares, y las murallas rodeadas de terrazas de todo tipo. La mejor relación calidad precio la ofrece el self service del Hotel Mogren, con variedad de carnes, pescados, verduras, arroces, postres, y cerveza de barril. Unos cinco euros por persona. En Restoran Mozart (15 €), una de las muchas terrazas dentro de la muralla: pizza del montón, pero el postre, preparado en la pastelería que se encuentra junto al restaurante es insuperable.

Budva es el principal destino turístico de Montenegro, y hay servicio regular de autobuses desde las ciudades de todo el país. La estación de autobús está en el centro de la ciudad, a 20 minutos andando al norte de la ciudad vieja, en Popa Jola Zeca.

Día 19:  Con Olimpia express hoy visitamos Petrovac (2,5 €, 25 min) y Sveti Stefan (1,5 €, 15 min), dos pueblos costeros con largas playas y ambiente familiar. En la costa, mucho más turística, los precios se han disparado, pudiendo cobrar hasta 12 € por una ensalada en la playa de Petrovac, u ofertas en Sveti Stefan de dos hamacas, sombrilla, dos aguas y dos toallas por 30 € al día.

Las playas son de piedra la mayoría, y el agua de color turquesa, limpia y transparente. Suelen estar abarrotadas, con poco espacio libre entre toallas, sombrillas y tumbonas de alquiler, y en ellas abunda el antes muerta que sencilla con exhibiciones, en ocasiones grotescas, de modelitos de baño ligeros y atrevidos.

Petrovac dispone de una magnifica playa de arena de 600 metros y un maravilloso paseo marítimo salpicado de tiendas y terrazas. Tras diez minutos colina abajo desde la estaciónde autobuses, llegamos al extremo este de la playa. A nuestra izquierda está el lujoso Hotel Rivijera y poco después tras cruzar un pequeño túnel de rocas en el acantilado, el Cafe Picerija Ponte, que desde su terraza sobre las olas dispone de unas fantásticas vistas de dos pequeñas islas frente a la playa, Katich y Sveta Nedjelja, cada una de ellas coronada con una pequeña capilla construida por pescadores en agradecimiento por salvarlos de los peligros del mar.

Caminando dirección oeste se llega al Kastle Lastva, un diminuto castillo veneciano del siglo XVI desde el que se tiene un buena perspectiva de la playa, y de las olas rompiendo tras él en el acantilado. Aquí se encuentran la mayoría de tiendas y restaurantes.

Ya en el siglo XV, Sveti Stefan era un pueblo de pescadores ubicado sobre un pequeño acantilado rocoso conectado a tierra por un istmo de arena. Logró un gran auge a principios del siglo XIX, cuando contaba con tres iglesias y 400 habitantes, pero un siglo más tarde perdió su poder económico e importancia política, y en 1954 tan solo vivían en él 20 personas. El gobierno comunista desalojó la isla y con ayuda de un grupo de arquitectos y artistas adaptaron las edificaciones abandonadas, conservando calles, muros, techos y fachadas de los edificios, pero transformando los interiores con las comodidades de un hotel de lujo. Sus huéspedes fueron entre otros Marilyn Monroe, Sophia Loren, Willy Brandt o Claudia Schiffer. La desintegración de Yugoslavia lo llevó al declive, hasta que en 2007 un grupo de Singapur lo arrendó y le ha devuelto su esplendor. Puede visitarse por 5 €.

De vuelta a Budva cenamos en el buffet libre del Hotel Mogren: dos sopas, dos birras, djuvec y un plato de sandía por 10,6 €.

Día 20: Tomamos café y té en MB Ice Club, un local con una amplia terraza frente a la iglesia católica, donde sirven el mejor té de Yugoslavia y un buen expresso, eso si, a precios europeos (1,5 € cada uno). Autobuses a Kotor cada 15-20 minutos, tardan 40 minutos.

exp12_f25

En un extremo de la bahía, con sus iglesias y casas medievales de piedra amontonadas en un pequeño recinto amurallado, atrapado entre la costa y montañas de 1.400 m., se encuentra Kotor, una de las ciudades más bonitas de la costa montenegrina. Flanquear sus 4,5 km de murallas a través de alguna de sus tres puertas es acceder a un laberinto de pequeñas calles empedradas con palacios venecianos, iglesias medievales, torres, fuentes, muesos, hoteles y restaurantes.

Sus plazas, llenas de terrazas, rebosan vida y albergan algunas de las iglesias más populares como la Catedral de San Trifón (1166) en la plaza Sv. Tripuna, o la Iglesia Ortodoxa de St. Nicolas (1909) y la minúscula Iglesia de St. Luke (1195), en la plaza Sv. Luke. Frente a la puerta sur, en el fiordo, hay un pequeño puerto deportivo, y a diez minutos andando, la playa. La puerta norte y su puente levadizo quedan a 5 minutos de la estación de autobuses.

Restaurante Regina del gusto, con menú de carne (regular), menú de pescado (bueno), dos cervezas, 24,6 €. No lo recomendaría la verdad. El Café Astoria, agradable café perteneciente al Hotel Astoria, cuyo interior está decorado como en un bosque de cuento de hadas, con un árbol que sube hasta el techo, y las paredes llenas de misteriosos textos griegos. Ideal para una buena merienda.

El bus de vuelta de Kotor a Budva cuesta medio euro menos. Ello se debe a que diferentes compañías sirven los mismos trayectos, con horarios que en ocasiones se solapan. Suelen ser buses de 24 plazas, algunos con aire acondicionado, cuidados y bastante puntuales.

Comer barato en Budva y alrededores significa acudir a los locales de comida en porciones. Hoy cenamos una porción de pizza, una hamburguesa y un agua por 4,5 €. En el stari grad de Budva hay una amplia oferta nocturna, con bares y night clubs de todo tipo. Asistimos a un concurrido concierto de jazz al aire libre en Casper 20, buen ambiente, con cervezas de 3 a 6 €, tienen wifi.

^top

HERCEG NOVI [Montenegro], 18 a 19 julio

Día 21: A las 9:00, como cada día en Budva, empezamos dándonos un baño en la playa. Café y té en MB Ice Club y compramos un par de pizzitas para desayunar. Recogemos las cosas, devolvemos las llaves y nos vamos a la estación de autobuses.

Para ir a Herceg Novi desde Budva hay dos rutas: la primera bordea toda la costa pasando por Kotor y Risan; y la segunda (Preko Trajekta, 6 €) sube en el ferry de Leptane (Tivat) a Kamenari, ahorrando 43 km de carretera de montaña. Tomando la segunda opción salimos de Budva a las 12:00 y llegamos a Herceg Novi a las 13:30.

exp12_f26

Herceg Novi tiene el stari grad más fascinante de la costa de Montenegro. Ocupando la ladera de una empinada colina hasta el mar, encontramos un pequeño laberinto de callejuelas y escaleras empedradas, edificaciones góticas, renacentistas y barrocas, iglesias, monasterios, palacios y fuentes. A lo largo de la bahía de Boka Kotorska hay numerosas playas y zonas de inmersión, y además comparado con el resto de ciudades de la costa adriática es un lugar tranquilo y barato, ideal para descansar unos días.

Hotel Fortezza (50 €), frente a Kanli Kula, en la parte alta de la ciudad a 200 m. de la bus station. A 100 m. del stari grad (182 escalones) y 250 m. de la playa (182 escalones + 257). Habitación buhardilla de tres camas, lavabo amplio, aire acondicionado, wifi y toallas, no hay ventanas, pero si dos tragaluz. Cafetería, restaurante, desayuno incluido, aunque no el té y café.

Herzeg Novi es un pueblo en la ladera de un montaña donde centenares de escalones comunican las zonas más altas con las playas. Incluso con esto, tan beneficioso para nuestra salud, la ciudad antigua está vista en una hora. Saliendo del hotel lo primero que encontramos es la Torre Kanli-kula construida por los turcos, y que sirvió como fuerte defensivo y como prisión. Tras un tramo de 182 escalones llegamos al corazón del centro histórico, la plaza Nikola Đurkovi. Si siguiéramos 257 escalones más por la calle Marko Vojnovic, llegaríamos a Forte Mare, una hermosa fortaleza construida por el rey de Bosnia Tvrtko I en 1382 que parece surgir del mar. La plaza Nikola Đurkovi está presidida por la Torre del Reloj (1667), construida 20 años antes de que se fueran los turcos. Subiendo los cincuenta escalones que la atraviesan se llega a la Plaza de Herceg Stjepan, conocida como Bellavista.

En la plaza a mano izquierda hay un edificio de 1885 que alberga el Archivo de la Ciudad y la Biblioteca Municipal. Frente a él está la Iglesia de San Miguel Arcangel (1990) de estilo serbio bizantino, y una fuente conmemorativa (de agua potable).

exp12_f27

Día 22: A las 8:30 seguimos con la tradición y bajamos el casi medio centenar de escalones para darnos un baño, y los volvemos a subir. El larguísimo paseo de Setaliste pet danica se extiende por un lado hasta Igalo y por el otro hasta Kamenari, cruzando una docena de barrios (pueblos) pegados literalmente uno a otro, que prolongan el frente marítimo con un sin fin de pequeñas y diminutas playas de piedra, de aguas limpias y cristalinas, a las que, eso si, en la mayoría de casos es difícil acceder descalzo.

Se trata de un largo frente marítimo de 25 km, que va desde Igalo, conocido por sus centros de spa y salud, hasta la península de Lustrica, frente a la ciudad, famosa por sus zonas de playa, como Miriste Zanjic y Rose. Para tener un punto de vista diferente de la costa, y además hacer un poco de deporte, alquilamos un kayak doble por 20 €/4 h en Kayak Montenegro, junto a Forte Mare.

En el frente marítimo, al final de la calle Stepeniste 28 Oktobra, se concentran la mayoría de locales baratos, hamburgueserías y pizzas en porciones. Hay además un par de supermercados. El resto se concentra alrededor de la plaza Nikole Durcovica frente a la puerta del reloj, donde, aunque parezca mentira, en la plaza Trg Nikole Durcovica hay cinco pizzerías, tres comparten esquina, y dos venden porciones a 1,5€.

En la zona junto a Forte Mare el Kafe Bar More, con un local muy agradable, wifi y buena sombra. Té y café, 1,70 €. Alquilan aparta-mentos. También Rest Tri Lipe, restaurante y parrilla con terraza, ideal para civapi, pollo y hamburguesas. Bueno y barato. En la zona de Trg Nikole Durcovica, la Pizzería Sport, cuya terraza ocupa buena parte de la plaza. Cerveza y limonada, 3,6 €. También el Kafe Stari Grad, una heladería con gran variedad a buen precio, ninguna copa de helado y frutas llega a los 5 €. Herceg Novi es el sitio más barato de Montenegro, o tal vez es que ya hemos aprendido que en este país lo mejor son pizzas, parrillas y bureks.

Herceg Novi sólo es accesible por carretera. Desde la bus station, en la parte alta de la ciudad, diferentes compañías, de minibuses principalmente, ofrecen servicio durante todo el día hacia poblaciones de la costa adriática. Hay servicios diarios al resto de Montenegro y países vecinos, podéis consultar horarios en BlueLine. La estación es el único punto de venta de billetes.

^top

DUBROVNIK [Croacia], 20 a 22 julio

Día 23:  Desde Herceg Novi salen dos autobuses diarios hacia Dubrovnik a las 9:30 y 15:30. Precio: 9 € billete, más 1 € de tasas de estación y 1 € por colocar la maleta en bodega, con la compañía Blue Line. A las 9:45 salimos de Herceg Novi, entre las 10:00 y las 10:30 para los trámites en la frontera de Montenegro, entre las 10:30 y las 11:55 para los trámites en la frontera croata, y finalmente llegamos a las 12:40 a Dubrovnik.

Comemos en Rest Gatto, 142 kn. Hamburguesa con queso y vegetales, arroz con verduras y champiñones, dos cervezas y café. Desde allí cogemos el bus 1Aa frente a la estación (12 kn), hasta Pile's Gate, la puerta de acceso al stari grad.

Bajando las escaleras de Brsalje, en Vukovarska 19, está Atlas Agency, donde nos consiguen una habitación a tan solo 20 m. de allí. Una mujer anciana alquila habitación en Od Branitelja Dubrovnika nº 1, con baño independiente, terraza, tv, aire acondicionado y nevera, no hay wifi. Ubicación inmejorable a precio razonable para los estándares de Dubrovnik, 400 kn (54 €).

exp12_f28

Encerrada tras una ancha muralla junto a las azules y cristalinas aguas del Adriático, la ciudad vieja de Dubrovnik es un cóctel de iglesias, monasterios, museos, monumentos, cafés y tiendas de souvenirs, junto a los miles de turistas que llenan sus calles pavimentadas con mármol blanco. El casco histórico (s. VII) y sus edificios medievales se conservan en perfecto estado, a pesar de ser casi devastada durante la Guerra de los Balcanes de los 90. Lord Byron la definió como la perla del Adriático.

Pero tanta belleza tiene su lado oscuro. El pequeño casco antiguo está invadido a todas horas por turistas (llegan una media de 2.000 diarios), y los lugareños, como en otrasciudades temáticas como Praga o Venecia, han sacado la máquina de hacer dinero. En las tiendas de souvenirs los precios triplican los de cualquier otra parte de la antigua Yugoslavia, y en las terrazas cobran 27 kn (4 €) por un té con leche. Y aunque es cierto que el aeropuerto dispone de las mejores conexiones internacionales de la zona, Dubrovnik no tiene ni más atractivo ni más encanto que Budva, Herceg Novi o cualquier otra ciudad amurallada del Adriático.

El acceso principal a la ciudad vieja es cruzando el puente levadizo de Pile's Gate, integrada en las murallas construidas entre los siglos VIII y XVI que rodean la ciudad. Tiene multitud de torres y puestos de vigía, y en algunos tramos sus muros alcanzan hasta seis m. de ancho. Estos muros nunca fueron flanqueados, la República de Dubrovnik sólo cayó después de los ejércitos de Napoleón fueron invitados a condición de que respetasen su independencia. Un paseo por las murallas cuesta la friolera de 70 kn.

Tras Pile's Gate, bajando las escaleras que llevan al stari grad topamos con la Church of St Saviour (1520), construida por ciudadanos agradecidos de haber sido salvados de un terrible terremoto. Tras ella está Placa Stardun, una bonita calle peatonal llena de edificios barrocos, tiendas de souvenirs y restaurantes, que se extiende hasta la Torre del Reloj en la otra punta de la ciudad. A nuestra izquierda queda el Monasterio Franciscano (1317), donde está una de las farmacias más antiguas de Europa, funcionando desde 1391. Alberga además un museo con numerosos incunables y manuscritos, pinturas e instrumental farmacéutico. La biblioteca, el claustro y el campanario fueron dañados en los ataques contra Dubrovnik durante la guerra de 1991. Acceso 25 kn. A la derecha Onofrio's Fountain, coronada por una enorme cúpula y rodeada por 16 surtidores de agua, es el punto final de uno de los primeros acueductos construidos en Croacia, a casi 12 km de aquí.

exp12_f30

En el otro extremo de la calle está Luža Square, antigua plaza del mercado, rodeada por los más importantes monumentos de la República de Dubrovnik. A la izquierda está el Sponza Palace, una antigua aduana y banco, que hoy alberga los State Archives, con más de 7.000 volúmenes y 100.000 papeles de más de 900 años de antigüedad. Después la Torre del Reloj, construida en 1444 aunque restaurada en múltiples ocasiones, la ultima en 1929, la campana es su única parte original.

La Small Onofrios Fountain, construida para abastecer de agua a la plaza del mercado de Luža , el Palacio del Rector, y la Iglesia de San Blas (XVIII), una iglesia barroca dedicada al patrón y protector de Dubrovnik. En medio de la plaza está la Orlando's Column (1418), sobrino de Carlomagno y protagonista, encarnando la libertad y la nobleza, de las baladas medievales del Cantar de Roldán.

A pocos pasos de Luža Square se encuentra la Catedral de la Asunción de la Virgen. Según la leyenda, la primera iglesia construida aquí fue financiada por el rey Ricardo Corazón de León, quien donó los fondos para construirla sobre las ruinas de una basílica del siglo VII, como agradecimiento por su rescate tras un naufragio. Fue reconstruida en estilo barroco después del terremoto de 1667. Alberga una ser¡e de importantes pinturas y una famosa colección de tesoros, entre los que se incluyen reliquias de St. Blaise.

Tras ella está Gundulic Square, que recibe su nombre de un poeta barroco, célebre por sus exaltaciones patrióticas. La plaza está rodeada de tiendas y restaurantes, y por las mañanas alberga un mercado de frutas y verduras. Al otro lado de Luža Square, tras pasar frente a varias iglesias y monasterios, se llega a Ploce Gate, desde donde hay unas excelentes vistas del puerto.

exp12_f29

Día 24:  Junto a la habitación donde nos alojamos hay una pequeña pastry bien surtida, bollo y burek (19 kn). Té y café en una terraza de la plaza Pile (28 kn).

A 10 minutos de Dubrovnik se halla el parque natural protegido de la Isla de Lokrum. Desde el puerto salen ferries cada 30 minutos y emplean 10 minutos en el trayecto y cuestan 50 kn ida y vuelta.

Lokrum es una pequeña isla de 2 km² cuyos únicos habitantes son los pavos reales. Un par de restaurantes y una empresa de alquiler de kayacs son los únicos servicios. Además de sus rocosas playas de aguas cristalinas (provistas de escalerillas de acceso), están las ruinas de una abadía benedictina del siglo XII, un fuerte convertido en mirador y el pequeño museo de Historia natural. Lugar ideal para darse un refrescante baño y escapar del intenso calor balcánico.

La estación de autobuses de Dubrovnik está cerca del puerto Gruz. Caben justos 10 buses, un kiosco y una sala de espera, poco más. Las líneas 1A y 1B hacia el centro paran justo frente a la estación, el billete cuesta 10 kn y se compra directamente al conductor.

Día 25: El pequeño aeropuerto Čilipi se encuentra a 20 km de Dubrovnik. Dispone de oficina de cambio, cajero automático y un restaurante cafetería. Para llegar a él, además de las líneas 11 y 27 que salen desde la estación de autobuses varias veces al día, Atlas dispone de un shuttle bus que sale 10 ó 15 veces al día frente a la estación del funicular, cuesta 35 kn y tarda unos 35 minutos.

^top
Relat d'un viatge de 20 dies pels Balcans - Ariadna i Jordi [2012]
Relat d'un viatge d'Espanya al Caucas amb autocaravana - Piki y Enrique (Abueletes) [2011]
Relat d'un viatge a la Costa Dàlmata - Sònia Graupera [2010]
Diari de viatge a Croàcia - Àlex i Nuri [2009]
- Abierto por vacaciones - Web de los autores de este relato, donde encontraréis el texto y fotos originales de este y otros viajes.
Vota
2.2 de 5 (47 vots)
Publi
facebook
twitter
Youtube
Lastminute.com
Rumbo.es
Destinia
RentalCars
Turkish Airlines
icona Viatgeaddictes2001-2014 © Viatgeaddictes.com